🔴🇨🇴"Millones de colombianos tienen que salir a las calles, pido, solicito, independientemente de lo que pase conmigo, rodear pacíficamente los centros del poder en Colombia hasta que se restablezca el orden constitucional en este país", @petrogustavo.
El presidente Petro se refirió a “un golpe de Estado en Colombia” En medio de su intervención, el mandatario mencionó que en Colombia está iniciando “un golpe de Estado”.
«Es el inicio de un golpe de Estado en Colombia. Punto. Y lo que nos corresponde es cómo vamos a responder. Indudablemente, depende del pueblo. El pueblo de Colombia puede retroceder, puede atemorizarse, puede quedarse en sus casas. Nos puede dejar solos, sería respetable, lo entenderíamos perfectamente”, aseguró.
“Si el pueblo se queda en su casa, arrasan con el gobierno popular. Y creo que repetirán, multiplicado por 10, las páginas de sangre que ellos, el régimen de corrupción ya ha escrito en Colombia. Creo que si ellos vuelven, no serían 6.402 jóvenes asesinados, sino 10 veces más”, añadió.
Oficiales no deben “levantar las armas”: presidente Petro Sobre este tema, luego el presidente Petro habló de hipotéticas acciones a tomar en el futuro: «No podemos cometer ese error de dejarlos volver a través de un golpe de Estado (…) Quiero que se me tome bien en cuenta el camino que creo y como presidente de la República, sugiero, debemos tomar: primero, todo soldado de la República, oficial, suboficial, debe saber que la orden del presidente de la República, es que no deben levantar ningún fusil contra el pueblo de Colombia en su libre expresión y manifestación”.
“Que se sepa claramente y de antemano, la orden de su comandante constitucional por el orden constitucional es no levantar las armas contra el pueblo».
«Segundo, una movilización que sobrepase por completo lo que vimos en este pasado primero de mayo. Si se atreven, y para ello ya hay que organizar las coordinadoras de fuerzas populares en cada municipio, en cada barrio, en cada vereda, en cada cabildo indígena, en cada comunidad afrodescendiente, si se atreven a romper la Constitución y a violar el voto del año 2022, millones de colombianos tienen que salir a las calles”, manifestó.
“Los invito, les solicito, independientemente de qué pase conmigo y rodear pacíficamente los centros del poder en Colombia hasta que se restablezca el orden constitucional en este país».
«(…) Espero, de todo corazón, que no tengamos que llegar allá. Que reflexionen, el presidente de Colombia el primero de mayo los invitó a un acuerdo nacional, no para arrodillarnos nosotros, sino para que, por fin, de común acuerdo, se puedan realizar las reformas democráticas que en la sociedad más desigual del mundo, son absolutamente necesarias e imprescindibles para que podamos convivir en paz y como hermanos», concluyó el presidente Petro.
Reflexiones sobre las marchas recientes, tanto el 21 de abril como el primero de mayo y su impacto político en la agenda del país.
Por: José Darío Castrillón Orozco
“Mire la calle. ¿Cómo puede usted ser indiferente a ese gran río de huesos, a ese gran río de sueños, a ese gran río de sangre, a ese gran río?” Nicolás Guillén
“¡Hay que escuchar las marchas!” arengaban los medios de comunicación corporativos, enganchados en la derecha recalcitrante, tras el 21 de abril, cuando ese sector político salió a las calles a pedir la muerte del presidente Gustavo Petro, y a amenazar a la nación. Curiosamente, esos mismos medios se deshacen en argucias para ignorar las multitudinarias marchas del primero de mayo, en respaldo al Gobierno del Cambio: a esas marchas no sólo no se escuchan, sino que se procura esconder.
Si esos medios masivos fuesen orientados por ideales de paz, de exaltación de la vida, pondrían a las manifestaciones del Día del Trabajo como un modelo para el país: fueron eventos caracterizados por la alegría, por la música, por la fraternidad, un canto a la vida. Fue acertado el predicado del presidente: “Esta es la marcha de la vida, la otra fue la marcha de la muerte”. Esos medios, jugados con los ultramontanos a torpedear los cambios del país, tratan de tapar la superioridad de la jornada del primero de mayo sobre la otra: Superior en número, varias veces salieron más manifestantes a respaldar la agenda gubernamental, en muchos más lugares de Colombia y del mundo. Así, en las calles, animados por ese sol que sale para todos, y que Pablus Gallinazus señala comunista, los ciudadanos que eligieron a Gustavo Petro, tornándose ríos humanos ratificaron que son mayoría.
Y no es sólo cuestión de número, también fue superior en calidad. Ningún participante fue llevado pago, ni obligado a participar por sus nominadores: “Yo vine porque quise” se escuchó durante los recorridos. Además, sabían porqué vinieron: cada quien tenía claro que defendía la salud para todos, pensiones para la vejez desprotegida, el medio ambiente, la educación de calidad y gratuita, la soberanía nacional, la participación… a nadie lo dejaba en blanco una pregunta de por qué marcha. Tampoco se pedía matar a nadie, ni golpes de Estado, ni solicitudes de invasión, como en la otra. Un gran contraste moral entre las dos marchas se da por la defensa de lo público que hacen los trabajadores de Colombia, mientras la extrema derecha se queda defendiendo intereses particulares.
Acaso el elemento de mayor superioridad moral de la fiesta del Día del Trabajo sea la solidaridad masiva expresada con el pueblo de Palestina, que el señor presidente escuchó, por lo cual el país volcado a las calles recibió alborozado el anuncio de la ruptura de relaciones diplomáticas con el Estado terrorista de Israel. Para acentuar más el contraste, se debe recordar que la extrema derecha colombiana, la que salió el 21, mientras coreaba amenazas de muerte, ondeaba banderas de Israel, y celebraba el genocidio.
Son verdades que dejan sabor a derrota en la derecha, que su prensa para minimizarla se desgañita inventando escándalos, así caigan los suyos en esas trampas. Pero, como tantos pecados que en sí mismos llevan la penitencia, la cruzada de injuria y falsedad que los anima ha generado tal descrédito, que los medios de comunicación gubernamentales ya toman la delantera en la sintonía nacional. El mismo Día del Trabajo la inmensa mayoría se informaba por la estatal Señal Colombia del desarrollo de la jornada, así como seguía la alocución del presidente Petro. También se derrotó, por nocaut, a las Vickys de Caracol, Blu, Semana, La FM, RCN, Cambio, y demás periodismo de Celestina que, más acá de su ejercicio mendaz, ha cometido el pecado de subestimar la inteligencia del pueblo colombiano, pretendiendo hacerle tragar engañifas descomunales, o insistir en negar lo evidente. Ese mismo día, diversas organizaciones sindicales y populares lanzaron sus propios medios de comunicación: La fiesta de los trabajadores también fue una jornada en defensa de la verdad.
Es muy importante tener las mayorías, y ratificarlas como se hizo el primero de mayo, pero es fundamental tener la legitimidad, sólo sobre esta se puede construir una causa. Quedó claro que la legitimidad está del lado de las fuerzas progresistas, que les asiste la razón por estar del campo de la justicia, de la verdad, de la libertad, de los valores supremos de la humanidad. En esa jornada, las mayorías que eligieron al actual gobierno reafirmaron su legitimidad, sin un factor externo que lo haga. De ahí el entusiasmo en la defensa del ideario, la fuerza creciente de los partidarios del cambio, la vinculación masiva de la juventud, su ímpetu, la alegría que desbordó el mapa de Colombia, y llegó a tantos países. El primer miércoles de mayo ratificó las mayorías nacionales, y la justeza de la causa.
Aunque la manifestación callejera ha sido el escenario privilegiado de la izquierda colombiana, la derecha lo eligió como campo de confrontación, y perdió el pulso. Tal error de cálculo se debe a sobreestimar las propias fuerzas, al creerse las mentiras que propala, pues terminó repitiendo un discurso que sólo circula entre sus prosélitos, sin entender que Gustavo Petro es presidente porque lleva más de veinte años derrotándola, posicionando un discurso diferente. Otra razón de la euforia derechista que los tiene contra las cuerdas es que absorbieron a los sectores que se presentaban como del “centro político”, que en Colombia no existe, y sin embozo los pusieron a desfilar pidiendo descuartizar al presidente.
Puede pensarse que el mayor error de la derecha sea haber jugado sus cartas políticas al golpe de Estado, y no encuentra vida fuera del gobierno. Esa crisis la ha llevado, una vez más, a recurrir a su ala mafiosa, que la ha hegemonizado, y el estilo traqueto se volvió su sello de identidad. Esa es su mayor debilidad y, por su afición a derramar sangre, su peligrosidad.
Por eso no hay opción diferente para las fuerzas progresistas que mantener la movilización. Las instituciones tomadas por huestes reaccionarias no resuelven las urgencias nacionales, y se abre una gran temporada de marchas: Para apuntalar el gobierno popular, tan amenazado; para garantizar que en el proceso electoral de 2026 se mantenga el cambio como propósito nacional. Una vez conseguido el triunfo electoral de las siguientes presidenciales y parlamentarias, sólo el pueblo en las calles garantizará que se respete la voluntad expresada en las urnas y, como hoy, el cambio se dará si se refrenda con movilizaciones. Sólo el pueblo en marchas, acaso durante una década, logrará hacer respetar su voto. Ríos de votos y ríos de marchas hacen la fórmula para que el pueblo sea escuchado.
A las puertas de que crezca la tensión en la guerra de Ucrania. «Una cosa es lo que dicen los líderes europeos y otra lo que van haciendo». Con la mano derecha siembran la paz repitiendo que Europa no está en guerra y por otro envían soldados a luchar en el frente de batalla, cosa que es una escalada en toda regla, defiende Antonio Alonso, profesor de relaciones internacionales de la Universidad CEU San Pablo. “Macron ya ha enviado soldados franceses a luchar en el frente de batalla en Ucrania, aunque no es muy conocido”, pero ya hay soldados franceses muriendo en el frente de batalla.
Si mañana, Rusia lanza una bomba atómica táctica sobre un objetivo en territorio de Polonia, «nos llevaremos las manos a la cabeza», pero Alonso reitera que el gobierno de Putin ya lo lleva tiempo avisando. El error es creer que es un farol, «dos años de guerra no es un farol», dejando a un lado si Putin tiene o no razón, defiende el profesor de internacional. Por otro lado, hay que analizar si los líderes europeos son los idóneos para estar al frente de la seguridad de Europa, «no son lo suficientemente hábiles».
«No ponerle freno a la escalada significa que vamos a acabar con el planeta»: el siguiente paso es la destrucción nuclear de Europa, quizás EEUU se libra. Antonio Alonso llama a la cordura insistiendo en dar un paso atrás y ver qué planes se pueden llevar a cabo para garantizar la seguridad colectiva de Europa, no solo de Polonia o de los Bálticos. Francia ha entendido que es el gendarme de Europa, como en su día lo fue EEUU del Pacífico.
La U.E retira el premio del Campeonato de Kung Fu recibido por el campeón del mundo, Najm Al-Din Akioz, por izar la bandera palestina y bailar Dabka en la ceremonia de premios. Campeón responde a la UE: "Esta sancion me enorgullece más que el campeonato mundial que he celebrado." pic.twitter.com/9NshzMXcMc
God them bless today, tomorrow and always ... My name is Alexis Romero Orduñez, i am writer, sicólogo and shepherd of the Church Reborn. Each day work very hard walking under the intensive sun, for win twenty dollars to the month and can dedicate more of the half in access to internet for let them arrive the productions of our church to all you and help them throughout the that i can.My dream is have a computer although be of use and of type portable for produce more works, answer the letters that me write, reproduce more materials and help to all the that the need for that its works is know in all sides for blessing of all and glory of God.My whatsaap and telephone is: +53 56167555
Novelas, relatos, poesía, ensayos y microficciones que exploran el terror psicológico, el horror tecnológico y fantástico, la ciencia ficción emocional y los laberintos humanos. Por Adrián Fares, escritor y cineasta argentino.