«No puedo soportar que semejante maldad quede sin castigo… Nosotros los musulmanes somos un cuerpo, si hieres a uno, nos hieres a todos»
«Que le den por culo a América»
Dzhokhar Tsarnaev

TOMADO DE : Rollingstone.es
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«No puedo soportar que semejante maldad quede sin castigo… Nosotros los musulmanes somos un cuerpo, si hieres a uno, nos hieres a todos»
«Que le den por culo a América»
Dzhokhar Tsarnaev

TOMADO DE : Rollingstone.es
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En la ciudad de Santafé, a veinte de julio de mil ochocientos diez, y hora de las seis de la tarde, se presentaron los Señores del Muy Ilustre Cabildo, en calidad de extraordinario, en virtud de haberse juntado el pueblo en la plaza pública y proclamado por su Diputado el señor Regidor don José Acevedo y Gómez, para que le propusiese los Vocales en quienes el mismo pueblo iba a depositar el Supremo Gobierno del Reino; y habiendo hecho presente dicho señor Regidor que era necesario contar con la autoridad del actual Jefe, el Excelentísimo Señor don Antonio Amar, se mandó una diputación compuesta por el señor Contador de la Real Casa de Moneda, don Manuel de Pombo, el doctor don Miguel de Pombo y don Luis Rubio, vecinos, a dicho señor Excelentísimo, haciéndole presente las solicitudes justas y arregladas de este pueblo, y pidiéndole para su seguridad y ocurrencias del día de hoy, pusiese a disposición de este Cuerpo las armas, mandando por lo pronto una Compañía para resguardo de las casas capitulares, comandada por el Capitán don Antonio Baraya. Impuesto Su Excelencia de las solicitudes del pueblo, se prestó con la mayor franqueza a ellas. En seguida se manifestó al mismo pueblo la lista de los sujetos que había proclamado anteriormente, para que unidos a los miembros legítimos de este Cuerpo (con exclusión de los intrusos don Bernardo Gutiérrez, don Ramón Infiesta, don Vicente Rojo, don José Joaquín Alvarez, don Lorenzo Marroquín, don José Carpintero y don Joaquín Urdaneta) (salva la memoria del Intendente Patricio doctor don Carlos de Burgos), se deposite en toda la Junta el Gobierno Supremo de este Reino interinamente, mientras la misma Junta forma la Constitución que afianza la felicidad pública, contando con las nobles Provincias, a las que al instante se les pedirán sus Diputados, formando este Cuerpo el reglamento para las elecciones en dichas Provincias, y tanto éste como la Constitución de Gobierno debieran formarse sobre las bases de libertad e independencia respectiva de ellas, ligadas únicamente por un sistema federativo, cuya representación deberá residir en esta capital, para que vele por la seguridad de la Nueva Granada que protesta no abdicar los derechos imprescriptibles de la soberanía del pueblo a otra persona que a la de su augusto y desgraciado Monarca don Fernando VII, siempre que venga a reinar entre nosotros, quedando por ahora sujeto este nuevo Gobierno a la Superior Junta de Regencia, ínterin exista en la Península, y sobre la Constitución que le de el pueblo, y en los términos dichos, y después de haberle exhortado el señor Regidor su Diputado a que guardase la inviolabilidad de las personas de los europeos en el momento de esta fatal crisis, porque de la recíproca unión de los americanos y los europeos debe resultar la felicidad pública, protestando que el nuevo Gobierno castigará a los delincuentes conforme a las leyes, concluyó recomendando muy particularmente al pueblo la persona del Excelentísimo señor don Antonio Amar; respondió el pueblo con las señales de mayor complacencia, aprobando cuanto expuso su Diputado.
Y en seguida se leyó la lista de las personas elegidas y proclamadas en quienes con el ilustre Cabildo ha depositado el Gobierno Supremo del Reino, y fueron los señores doctor don Juan Bautista Pey, Arcediano de esta santa iglesia Catedral; don José Sanz de Santamaría, Tesorero de esta Real Casa de Moneda; don Manuel Pombo, Contador de la misma; doctor don Camilo de Torres; don Luis Caycedo y Flórez; doctor don Miguel Pombo; don Francisco Morales; doctor don Pedro Groot; doctor don Fruto Gutiérrez; doctor don José Miguel Pey, Alcalde ordinario de primer voto; don Juan Gómez, de segundo; doctor don Luis Azuola; doctor don Manuel Alvarez; doctor don Ignacio Herrera; don Joaquín Camacho; doctor don Emigdio Benítez; el Capitán don Antonio Baraya; Teniente Coronel José María Moledo; el Reverendo Padre Fray Diego Padilla; don Sinforoso Mutis; doctor don Juan Francisco Serrano Gómez; don José Martín París, Administrador general de tabacos; doctor don Antonio Morales; doctor don Nicolás Mauricio de Omaña.
En este estado proclamó el pueblo con vivas y aclamaciones a favor de todos los nombrados; y notando la moderación de su Diputado el expresado señor Regidor don José Acevedo, que debía ser el primero de los Vocales, y en seguida nombré también de tal Vocal al señor Magistral doctor don Andrés Rosillo, aclamando su libertad, como lo ha hecho en toda la tarde, y protestando ir en este momento a sacarlo de la prisión en que se halla; el señor Regidor hizo presente a la multitud los riesgos a que se exponía la seguridad personal de los individuos del pueblo si le precipitaba a una violencia, ofreciéndole que la primera disposición que tomara la Junta será la libertad de dicho señor Magistral y su incorporación en ella. En este estado, habiendo ocurrido los Vocales electos con todos los vecinos notables de la ciudad, prelados, eclesiásticos, seculares y regulares, con asistencia del señor don Juan Jurado, Oidor de esta Real Audiencia, a nombre y representando la persona del Excelentísimo señor don Antonio Amar, y habiéndole pedido el Congreso pusiese el parque de artillería a su disposición por las desconfianzas que tiene el pueblo, y excusándose por falta de facultades, se mandó una diputación a Su Excelencia, compuesta de los señores doctor don Miguel Pey, don José Moledo y doctor don Camilo Torres, pidiéndole mandase poner dicho parque a órdenes de don José Ayala. Impuesto Su Excelencia del mensaje, contestó que lejos de dar providencia ninguna contraria a la seguridad del pueblo, había prevenido que la tropa no hiciese el menor movimiento, y que bajo de esta confianza viese el Congreso que nuevas medidas quería tomar en esta parte. Se le respondió que los individuos del mismo Congreso descansaban con la mayor confianza en la verdad de Su Excelencia.; pero que el pueblo no se aquietaba, sin embargo de habérsele repetido varias veces desde los balcones por su Diputado que no tenía que temer en esta parte y que era preciso, para lograr su tranquilidad, que fuese a encargarse y cuidar de la artillería una persona de su satisfacción, que tal era el referido don José de Ayala. En cuya virtud previno dicho Excelentísimo señor Virrey que fuese el Mayor de la Plaza don Rafael de Córdoba con el citado Ayala a dar esta orden al Comandante de Artillería, y así se ejecutó. En este estado, impuesto el Congreso del vacío de facultades que expuso el señor Oidor don Juan Jurado, mandó otra Diputación, suplicando a Su Excelencia se sirviese concurrir personalmente, a que se excusó por hallarse enfermo; y habiéndolas delegado todas verbalmente a dicho señor Oidor, según expusieron los Diputados, se repitió el mensaje para que las mande por escrito con su Secretario don José de Leiva, a fin de que se puedan dar las disposiciones convenientes sobre la fuerza militar, y de que autoricen este acto. Entretanto se recibió juramento a los señores Vocales presentes, que hicieron en esta forma, a presencia del M.I. Cabildo y en manos del señor Regidor primer Diputado del pueblo don José Acevedo y Gómez: puesta la mano sobre los Santos Evangelios y la otra formando la señal de la cruz, a presencia de Jesucristo Crucificado, dijeron: juramos por el Dios que existe en el Cielo, cuya imagen está presente y cuyas sagradas y adorables máximas contiene este libro, cumplir religiosamente la Constitución y voluntad del pueblo expresada en esta acta, acerca de la forma del Gobierno provisional que ha instalado; derramar hasta la última gota de nuestra sangre por defender nuestras sagrada Religión C. A. R., nuestro amadísimo Monarca don Fernando VII y la libertad de la Patria; conservar la libertad e independencia de este Reino en los términos acordados; trabajar con infatigable celo para formar la Constitución bajo los puntos acordados, y en una palabra, cuanto conduzca a la felicidad de la Patria. En este estado me previno dicho señor Regidor Diputado a mi el Secretario certificase el motivo que ha tenido para extender esta acta hasta donde se halla. En su cumplimiento digo: que habiendo venido dicho señor Diputado a la oración llamado a Cabildo extraordinario, el pueblo lo aclamó luego que lo vio en las galerías del Cabildo y después de haberle excitado dicho señor a la tranquilidad, el pueblo le gritó se encargase de extender el acta, por donde constase que reasumía sus derechos, confiando en su ilustración y patriotismo, lo hiciese del modo más conforme a la tranquilidad y felicidad pública, cuya comisión aceptó dicho señor. Lo que así certifico bajo juramento, y que esto mismo proclamó todo el pueblo—Eugenio Martín Melendro.
En este estado, habiendo recibido por escrito la comisión que pedía el señor Jurado a Su Excelencia, y esto estando presentes la mayor parte de los señores Vocales elegidos por el pueblo, con asistencia de su particular Diputado y Vocal el Regidor don José Acevedo, se procedió a oír el dictamen del Síndico Personero doctor don Ignacio de Herrera, quien impuesto de lo que hasta aquí tiene sancionado el pueblo y consta del acta anterior, dirigida por especial comisión y encargo del mismo pueblo, conferida a su Diputado el señor Regidor don José Acevedo, dijo que el Congreso presente compuesto del M. I. C., cuerpos, autoridades y vecinos, y también de los Vocales del nuevo Gobierno, nada tenía que deliberar, pues el pueblo soberano tenía manifestada su voluntad por el acto más solemne y augusto con que los pueblos libres usan de sus derechos, para depositarlos en aquellas personas que merezcan su confianza; que en esta virtud los Vocales procediesen a prestar el juramento y en seguida la Junta dicte las más activas providencias de seguridad pública. En seguida se oyó el voto de todos los individuos del Congreso, que convinieron unánimemente y sobre que hicieron largas y eruditas arengas, demostrando en ellas los incontestables derechos de los pueblos, y particularmente los de este Nuevo Reino, que no es posible puntualizar en medio del inmenso pueblo que nos rodea.
El público se ha opuesto en los términos más claros, terminantes y decisivos a que ninguna persona salga del Congreso antes de que quede instalada la Junta, prestando sus Vocales el juramento en manos del señor Arcediano Gobernador del Arzobispado, en la de los dos señores curas de La Catedral bajo la fórmulas que queda establecida y con la asistencia del señor Diputado don José Acevedo; que en seguida presten el juramento de reconocimiento de estilo a este nuevo Gobierno los Cuerpos civiles, militares y políticos que existen en esta capital, con los Prelados seculares y regulares, Gobernadores del Arzobispado, Curas de la Catedral y Parroquias de la capital, con los Rectores de los Colegios. Impuesto de todo lo ocurrido hasta aquí el señor don Juan Jurado, comisionado por Su Excelencia para presidir este acto, expuso no creía poder autorizarle en virtud de la orden escrita que se agrega, sin dar parte antes a Su Excelencia de lo acordado por el pueblo y el Congreso, como considera dicho señor que lo previene Su Excelencia. Con este motivo se levantaron sucesivamente varios de los Vocales nombrados por el pueblo, y con sólidos y elocuentes discursos demostraron ser un delito de lesa majestad y alta traición el sujetar o pretender sujetar la soberana voluntad del pueblo, tan expresamente declarada en este día, a la aprobación o improbación de un Jefe cuya autoridad ha cesado desde el momento en que este pueblo ha reasumido en este día sus derechos y los ha depositado en personas conocidas y determinadas. Pero reiterando dicho señor su solicitud con el mayor encarecimiento, aunque fuera resignando su toga, para que el señor Virrey quedase persuadido del deseo que tenía dicho señor de cumplir su encargo en los términos que cree habérsele conferido. A esta proposición tomó la voz el pueblo ofreciendo a dicho señor garantías y seguridades por su persona y por su empleo; pero que de ningún modo permitía saliese persona alguna de la sala sin que quedase instalada la Junta, pues a la que lo intentase se trataría como a reo de alta traición, según lo había protestado el señor Diputado en su exposición, y que le diese a dicho señor certificación de este acto para los usos que le convengan. Y en este estado dijo dicho señor que su voluntad de ningún modo se entendiera ser contraria a los derechos del pueblo que reconoce y se ha hecho siempre honor por su educación y principios de reconocer; que se conforma y jurará el nuevo Gobierno, con la protesta de que reconozca al Supremo Consejo de Regencia. Y procediendo al acto del juramento, recordaron los Vocales doctor don Camilo Torres y el señor Regidor don José Acevedo que en su voto habían propuesto se nombrase Presidente de esta Junta Suprema del Reino al Excelentísimo señor Teniente General don Antonio Amar y Borbón; y habiéndose vuelto a discutir el negocio, le hicieron ver al pueblo con la mayor energía por el doctor don Fruto Joaquín Gutiérrez, las virtudes y nobles cualidades que adornan a este distinguido y condecorado militar, y más particularmente manifestada en este día y noche, en que por la consumada prudencia se ha terminado una revolución que amenazaba las mayores catástrofes, atendida la misma multitud del pueblo que ha concurrido a ella, que pasa de nueve mil personas que se hallan armadas, y comenzaron por pedir la prisión y cabezas de varios ciudadanos cuyos ánimos se hallaban en la mayor división y recíprocas desconfianzas desde que supo el pueblo el asesinato que se cometió a sangre fría en el de la Villa del Socorro por su Corregidor don José Valdés, usando de la fuerza militar, y particularmente desde ayer tarde, en que se aseguró públicamente que en estos días iban a poner en ejecución varios facciosos la fatal lista de diez y nueve ciudadanos condenados al cuchillo, porque en sus respectivos empleos han sostenido los derechos de la Patria; en cuya consideración tanto los Vocales, Cuerpos y vecinos que se hallan, presentes, como e! pueblo que nos rodea, proclamaron a dicho señor Excelentísimo don Antonio Amar por Presidente de este nuevo Gobierno. Con lo cual y nombrando de Vicepresidente de la Junta Suprema de Gobierno del Reino al señor Alcalde Ordinario de primer voto doctor don Miguel Pey de Andrade, se procedió al acto del juramento de los señores Vocales en los términos acordados. Y en seguida prestaron el de obediencia y reconocimiento de este nuevo Gobierno el señor Oidor que ha presidido la Asamblea; el señor don Rafael de Córdoba, Mayor de la Plaza; el señor Teniente Coronel don José de Leiva, Secretario de Su Excelencia; el señor Arcediano, como Gobernador del Arzobispado y como Presidente del Cabildo Eclesiástico; el Reverendo Padre Provincial de San Agustín; el Prelado del Colegio de San Nicolás; los curas de Catedral y parroquiales; Rectores de la Universidad y Colegios; el señor don José María Moledo, como Jefe militar; el M. I. Cabildo secular, que son las autoridades que se hallan actualmente presentes, omitiéndose llamar por ahora a las que faltan, por ser las tres y media de la mañana. En este estado se acordó mandar una diputación al Excelentísimo señor don Antonio Amar, para que participe a Su Excelencia el empleo que le ha conferido el pueblo de Presidente de esta Junta, para que se sirva pasar el día de hoy a las nueve a tomar posesión de él, para cuya hora el presente Secretario citará a los demás Cuerpos y autoridades que deben jurar la obediencia y reconocimiento de este nuevo Gobierno.
Juan Jurado — Doctor José Miguel Pey — Juan Gómez —Juan Bautista Pey — José María Domínguez-Castillo — José Ortega — Fernando de Benjumea — José Acevedo y Gómez —Francisco Fernández Heredia Suescún — Doctor Ignacio de Herrera — Nepomuceno Rodríguez Lago — Joaquín Camacho —José de Leiva — Rafael Córdoba — José Maria Moledo — Antonio Baraya — Manuel Bernardo Alvarez — Pedro Groot —Manuel de Pombo — José Sanz de Santamaría — Fr. Juan Antonio González, Guardián de San Francisco — Nicolás Mauricio de Omaña — Pablo Plata — Emigdio Benítez — Fruto Joaquín Gutiérrez de Caviedes — Camilo Torres — Doctor Santiago Torres y Peñal — Francisco Javier Serrano Gómez de la Parra Celi de Alvear — Fr. Mariano Garnica — Fr. José Chaves — Nicolás Cuervo — Antonio Ignacio Gallardo, Rector del Rosario — Doctor José Ignacio Pescador — Antonio Morales —José Ignacio Alvarez — Sinforoso Mutis — Manuel Pardo.
Las firmas que faltan en esta acta, y están en el cuaderno de la Suprema Junta, son las siguientes: Luis Sarmiento — José María Carbonell — Doctor Vicente de la Rocha — José Antonio Amaya — Miguel Rosillo y Meruelo — José Martin Paris —Gregorio José Martin Portillo — Juan María Pardo — José María León — Doctor Miguel de Pombo — Luis Eduardo de Azuola — Doctor Juan Nepomuceno Azuero Plata — Doctor Julián Joaquín de la Rocha — Juan Manuel Ramírez — Juán José Mutienx — Ante mí, Eugenio Martín Melendro.
[Esta versión sigue principalmente la ofrecida por la Biblioteca Luis Ángel Arango, del Banco de la República de Colombia, http://www.lablaa.org]
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Etiquetado 1810, 20 de julio, acta de la revolución de 1810, independencia de colombia
“LOS REYES VIVEN COMO DIOSES,
LOS BANQUEROS VIVEN COMO REYES,
LOS POLÍTICOS VIVEN COMO BANQUEROS
Y EL PUEBLO VIVE COMO INDIGENTE”
Los indignados
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Entrevista a Eugene Gogol, a propósito de la presentación de su libro “El concepto del otro en la liberación latinoamericana” en Arequipa, Perú, el 20 de marzo de 2006.
Situándonos en América Latina, que es de lo que habla tu libro, en qué consiste la liberación que propones, porque la prédica oficial asegura que salvo por Cuba y Venezuela el continente goza de libertad en mayor o menor grado.
La liberación en la sociedad burguesa es una liberación del mercado y del comercio; en donde algunos tienen derecho de explotar a otros. Pero una liberación auténtica consiste en una situación en la que las personas puedan ejercitar sus talentos y su creatividad, sin traba alguna. Y en América Latina esto choca directamente con la situación de los pueblos indígenas, de las mujeres, de la juventud, de los trabajadores, de los homosexuales, etc. Es necesario dar a estos sectores el derecho a la identidad, a la dignidad, a tener un tipo de vida donde no haya desigualdad ni pobreza. Y en el neoliberalismo la libertad es la de tener dinero y no la del desarrollo de las personas.
Tú sostienes que hay una necesidad de unir la praxis política con el pensamiento filosófico. Pero lo que se ve en el Perú y en otros países es que la intelectualidad cada vez se aparta más de la política y, sobre todo, que los “políticos” son cada vez menos intelectuales. ¿Qué riesgos implica esta particular situación?
La práctica política se limita a la lucha por el poder, y obtenerlo como resultado exclusivo de esta práctica no significa nunca una nueva sociedad, sino pasar de un dueño a otro. Yo acepto que es necesario concretizar la filosofía en términos políticos, organizativos y económicos; pero si nosotros no tenemos una visión filosófica emancipatoria bien enfocada en la realidad del Perú, o del país que se trate, es imposible dar inicio a una verdadera nueva sociedad con carácter humanista. Yo no creo que esto sea un problema reciente, en el marxismo, por ejemplo, del siglo XX hubo una reducción de esta filosofía a lo meramente político: es decir “¿cómo tomar el poder ?”. Y entonces, no solamente los intelectuales que están fuera del marxismo, sino también los que están dentro de él, tienen una visión muy estrecha de lo que significa forjar una nueva sociedad.
Tú hablas del “otro” en tu libro como los marginados, en el caso de América Latina: los indígenas, las mujeres y otros sectores excluidos, que van teniendo poder en Bolivia con Evo Morales, en Ecuador con el movimiento indígena y relativamente en el Perú con el auge que alcanzaron las posiciones aquí llamadas nacionalistas. Pero esto está surgiendo sin un discurso filosófico que lo sustente, sino sólo con la intención de tomar, no sé si el poder, pero por lo menos el gobierno.
A mí me parece que tu crítica es excesiva, yo estoy un poco más a la expectativa sobre la situación en Bolivia, me parece que es necesario saber qué va a pasar. Para mí, filosofía no es solamente lo que está en los libros, no es necesario leer todo Marx, ni conocer a plenitud a Hegel; creo que para algunas personas sí es importante saber esto, pero la dialéctica no es una invención de la filosofía, la dialéctica está en la lucha, en la historia, y lo que Hegel hizo es un resumen de esto. Para mí, la necesidad de una filosofía emancipatoria no está dada en el sentido de algo externo que hay que dar a las masas, es necesario tener pensadores y activistas con conocimiento de ideas de liberación, pero al mismo tiempo es necesario comprender que la práctica de estos movimientos desde abajo (como por ejemplo los indígenas bolivianos, los piqueteros en Argentina, los zapatistas en México) es también teoría; las masas tienen ideas y esperanzas de liberación, y tienen actividades de liberación. El subtítulo de mi libro es “La fusión del pensamiento filosófico emancipatorio y las revueltas sociales”, pero esta fusión no es la que supone a las masas como fuerza y músculo de la revolución; y a los intelectuales como la mente y la racionalidad de la revolución. De ninguna manera, las masas son la racionalidad de la revolución, porque su práctica es un tipo de teoría; pero hay otro tipo de teoría que tiene sus raíces en la filosofía emancipatoria; y el desafío para nuestros días es cómo fusionar la teoría y la práctica de las masas con la filosofía emancipatoria.
Sin embargo, por lo menos en Perú, en las últimas campañas electorales no se escucharon, en la mayoría de discursos políticos, una necesidad de liberación.
A mí me parece muy importante la decisión de los zapatistas de desarrollar “La otra campaña”, y esta no es una campaña electoral, porque no la ven como una alternativa para lograr un cambio social en el México de hoy. Los zapatistas están planteando conectar las reivindicaciones de los indígenas de Chiapas con las de los trabajadores, los movimientos de mujeres, los homosexuales, ancianos y otros sectores de la sociedad civil que reclaman un cambio.
Cada situación es diferente, por ejemplo, lo que ocurre en Venezuela es muy interesante, donde las iniciativas parten desde arriba, pero es imprescindible para un socialismo auténtico que la construcción vaya desde abajo. Es difícil establecer juicios acerca de si las elecciones son buenas o malas, eso depende de cada situación en concreto. Pero la solución no es que aparezcan nuevos líderes dentro del mismo sistema económico social, sino que de lo que se trata es de romper el poder del capital, esta es la necesidad; no es fácil pero es necesario comenzar a hacerlo. En este sentido las elecciones nunca serán suficientes.
En países subdesarrollados, romper el poder del capitalismo, que tú señalas como fundamental, es imposible si no existe un cambio en Estados Unidos. Probablemente Venezuela sea una excepción por el petróleo, pero en el resto del continente la situación se presenta mucho más complicada.
Absolutamente de acuerdo. Es necesario tener cambios fundamentales en los Estados Unidos, pero es importante entender que hay otro Estados Unidos, no sólo existe el EEUU de los dueños y de los demócratas y de los republicanos. Nosotros tenemos una historia de lucha de los de abajo: en los años 60 por los derechos civiles, más tarde contra la guerra de Vietnam. Entonces, es necesario desarrollar un movimiento de trabajadores, de mujeres, de la juventud norteamericana.
Pero es necesario también entender qué es el capital, porque hay una gran confusión, algunos creen que capitalismo es lo mismo que neoliberalismo; el neoliberalismo es la cara predominante del capitalismo en este momento, y naturalmente es necesario luchar contra él, pero el capitalismo tiene otras caras; una de ellas es el capitalismo de Estado, que consiste en nacionalizar la propiedad privada; pero eso no es la construcción de una nueva sociedad. Yo estoy muy de acuerdo con la lucha latinoamericana contra la privatización de los recursos naturales, es necesario tener un control de estos recursos; pero eso no es una nueva sociedad. En México, Cárdenas nacionalizó el petróleo en los años 30 y eso fue importante como una acción contra Estados Unidos, pero ahora PEMEX es una compañía estatal, donde los trabajadores no tienen ninguna injerencia sobre ella. Marx fue muy claro, la prioridad es romper la ley de extracción de valor y plus valor que es donde reside el poder del capital. Además de esto, muchos otros cambios son necesarios, como eliminar la división entre trabajo manual y trabajo mental, la relación hombre y mujer marcada por un fuerte sexismo, el racismo, etc. Entonces, una nueva sociedad implica nuevas relaciones humanas; lograr esto es muy difícil, pero muy necesario.
¿Estos cambios para construir eso que pregona el lema: “otro mundo es posible”, necesita de un nuevo sujeto revolucionario?
Para lograr el objetivo de “Otro mundo es posible” es necesario en primer lugar romper el poder de capital. En segundo lugar hacer una redefinición de lo que es el sujeto revolucionario en nuestros días; porque el problema es lo que pasó con el marxismo después de Marx, porque hubo una reducción del concepto de sujeto revolucionario, porque para Marx los trabajadores no sólo eran músculo y fuerza de revolución, sino también raciocinio y mente de revolución. Pero después de Marx se tergiversó el marxismo: la conciencia para cambiar la sociedad era algo que poseían los intelectuales y pensadores; y se suponía que las masas no tenían esa conciencia, por tanto era necesario un partido vanguardista para dar esta conciencia a las masas. El primero que planteó esto fue Kautsky, pero después fue Lenin con su trabajo “Qué hacer” que tiene esta concepción muy estrecha de lo que es un sujeto revolucionario. En realidad se trató a las masas no como sujetos, sino como objetos, y era necesario darles conciencia a estos objetos. Pero cuando nosotros tenemos esta concepción, estamos repitiendo la división de clases del capitalismo en trabajo manual y trabajo mental. Y si nosotros repetimos esto en un gobierno revolucionario de izquierda, nosotros vamos a tener revoluciones que van a terminar abortando.
Es necesario tener una concepción diferente del sujeto revolucionario, dándonos cuenta de que la gente tiene esperanzas, ideas y realiza actividades revolucionarias que no son sólo praxis sino también fuente de teorías para cambios sociales. Por ejemplo es muy interesante el desarrollo del movimiento feminista en los Estados Unidos en los años 60 y 70 porque se dio dentro de la izquierda, porque se suponía que los líderes y pensadores tenían que ser hombres y las mujeres podían apoyar con el cuidado de los niños y la preparación de alimentos; y las mujeres se rebelaron contra eso, de allí surgen los movimientos feministas, como una respuesta contra la posición masculina al interior de la izquierda.
Y finalmente, para lograr un nuevo mundo, es necesario tener una concepción emancipatoria, esto es muy amplio, yo uso la palabra filosofía, pero no se trata de algo académico y puramente intelectual. Se trata de algo que debe ser forjado por mucha gente y no por unos pocos intelectuales y pensadores. Para mí la dialéctica hegeliana y el marxismo de Marx nos pueden ayudar mucho, pero no como la Biblia, sino que hay que recrear esta filosofía, porque incluso las ideas políticas de Hegel fueron eurocéntricas y hasta racistas; pero la construcción de la dialéctica es algo muy universal porque allí cabe la historia de la humanidad.
La dialéctica no es fácil de entender; pero vayamos a algo fundamental como la doble negación. Nosotros vivimos en un mundo donde no hay libertad, entonces es necesario tener una negación de esta sociedad que tiene contradicciones graves, porque como humanos no podemos desarrollarnos dentro de una sociedad donde hay sexismo, racismo, etc. Pero Hegel nos habla de una segunda negación, que es la negación de la negación, esto que aparece como excesivamente abstracto es en realidad la construcción de una nueva sociedad, una vez que se ha negado la vieja. Es en este sentido, que hablo de la necesidad de una filosofía emancipatoria que nos permita construir ese “otro mundo es posible”.
Publicado en 7- EUGENE GOGOL Y PRAXIS
Etiquetado 7- EUGENE GOGOL Y PRAXIS, EL CONCEPTO DEL OTRO, HUMANISMO
La Confederación Nacional de Mineros de Colombia (Conalminercol) confirmó que miles de sus afiliados iniciarán este miércoles una huelga general, por tiempo indefinido, en al menos 18 de los 34 departamentos del país, demandando al Gobierno de Juan Manuel Santos soluciones al pliego de peticiones que han presentado en los últimos días.
El presidente de Conalminerco, Ramiro Restrepo, manifestó anunció diversas movilizaciones que reunirán a más de 25 mil personas en 80 municipios del país. Precisó que la principal manifestación será en Buenaventura, departamento del Valle del Cauca (oeste), donde unas cuatro mil 500 personas saldrán a las calles y prevén cierres parciales de vías.
Resaltó que aunque el Ministerio de Minas y Energía y el gremio buscaron soluciones para levantar la manifestación, finalmente no se alcanzó un acuerdo. Por ello, destacó que “el paro será por tiempo indefinido, hasta que haya una verdadera voluntad del Estado”.
Restrepo detalló que sus peticiones se resumen básicamente en un rechazo a las leyes expedidas por el Gobierno, en las que declaran que no se pueden practicar la actividad minera sin poseer una licencia o un título que lo permita.
“Existen al menos dos millones de personas que sustraen de manera artesanal los minerales (…) Pedimos que por medio de normas se establezca la diferencia entre la minería artesanal y la ilegal, que es la que afecta al país”, explicó.
En ese sentido, el presidente de la Asociación de Mineros de Marmato (en el central departamento de Caldas), Mario Tangarife, aseguró que el objetivo es “protestar contra el trato de delincuentes que nos está dando el Gobierno y las leyes que devienen política de exterminio de la minería tradicional para seguir entregando títulos a las multinacionales».
Asimismo, denunció que ha sido la situación de abandono en que están inmersos -los medianos y pequeños mineros- el motivo por el cual se han visto obligados a recurrir a medidas de fuerza, pues sienten que es la única forma que tienen para ser escuchados.
«No tenemos ninguna opción de cómo formalizarnos, queremos que nos escuchen y nos ofrezcan soluciones, garantías y conocimientos, para seguir ejerciendo el oficio que alimenta a nuestras familias», enfatizó Tangarife.
Por su parte, la directora de la Confederación Nacional de Mineros, Luz Stella Ramírez, confirmó que quienes ejercen el oficio artesanalmente representan a dos millones de familias, cuyo sustento es precario o casi inexistentes.
Los mineros han señalado que también habrá concentraciones en puntos estratégicos del país. En el Eje Cafetero, se agruparán los de la región cafetera, Antioquia (norte), en parte del Valle del Cauca y en la vía sobre la entrada a Marmato. Aunque han señalado que se trata de una manifestación pacífica, no se descarta que se dé bloqueos de algunas vía.
Posibles infiltraciones
El presidente Santos insiste en denunciar que detrás del paro minero hay “ilegales detrás de los legales”, argumentando que muchas bandas criminales se financian con la minería ilegal, incluso más que con el narcotráfico.
“Están organizando un paro minero en el Bajo Cauca y en diferentes sitios del país (…) Nuevamente los ilegales usando de escudos a los legales, en este caso a los mineros artesanales, a los pequeños mineros con quienes hemos venido conversando para formalizarlos”.
De igual manera, defendió que como jefe de Estado se encargará de cuidar los recursos naturales, motivo por el cual justificó su decisión de destruir las máquinas incautadas para ejercer la minería ilegal.
Por otro lado, el ministro de Minas y Energía, Federico Renjifo, anunció que los “consejos comunitarios del Chocó (oeste) han acordado que no están de acuerdo con el paro minero”, especialmente luego de legar ambas partes a un acuerdo en horas de la noche de este martes.
FUENTE: TELESUR
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Por Gonzalo Salazar
El concepto de progreso comprendido y aplicado como crecimiento económico y desarrollo tecnológico para beneficio de una parte de la sociedad, construido por occidente, viene originado en la concepción monoteísta judeocristiana del mundo, de la trascendencia en el tiempo de los humanos; traducido en un futuro de abundancia, placer y sosiego, mediante el mejoramiento permanente, ascendente y acelerado de los medios de vida. En el capitalismo la mayor parte de los adelantos científicos y tecnológicos están dirigidos a alargar la vida, a brindar comodidad en las actividades productivas y sociales, a buscar la eternidad física de los individuos, al estilo de los dioses y sus representantes (gobernantes, jerarcas religiosos, magnates financieros y accionistas de transnacionales) en la tierra; no más de 10.000 familias inmensamente ricas. Quienes buscan mantener su mundo individualista, y el poder para disponer de vidas y destinos de las personas y de la naturaleza. Altos Jerarcas religiosos de todas las sectas contribuyen a este propósito prometiendo a los oprimidos un paraíso después de la muerte que redimirá su miseria y sufrimiento, pero que no permitirá, en vida, su propia emancipación.
La ciencia, desde Grecia, ha sido el instrumento para construir una cultura del progreso occidental, con un intermedio “oscuro” de 1000 años: el Medioevo, de donde renace el interés por la ciencia y el conocimiento auspiciado por el naciente capitalismo; tendría su auge con el iluminismo y el liberalismo y su aplicación en la Revolución Industrial. El capitalismo irrumpe en el mundo con la invasión y el saqueo a América, la gran expansión del capital que hizo posible su desarrollo industrial y comercial. A partir de la Revolución francesa, con sus promesas de progreso: igualdad, fraternidad y libertad, la ciencia con su racionalidad, y la tecnología, se convierten en el motor de desarrollo del capitalismo industrial, masificando la producción, expandiendo la exportación de mercancías y de capitales, la importación de materias primas desde otros continentes hacia Europa, y luego, desde el siglo XIX, hacia las metrópolis capitalistas, empezando por USA.
El conocimiento científico producido por la humanidad en más de 5000 años, fue concentrado por el capitalismo, aplicado y transformado en un gigantesco y sofisticado aparato industrial, militar, tecnológico cibernético –la megamáquina moderna- que se expandió por todo el orbe, rompiendo las fronteras geográficas, económicas y culturales en menos de 200 años; generando toda una cultura antropocéntrica, consumista, egocéntrica e indiferente ante la degradación de los ecosistemas y de la humanidad. La energía nuclear, la robótica, la cibernética, la nanotecnología, la microelectrónica, la genética, la biología molecular, la biotecnología, aparecen en los últimos 70 años para recrear al mundo en forma virtual y terrorífica, prometiendo un nuevo estado de bienestar, de abundancia, de eficiencia, diezmando la posibilidad de soñar, posibilitando el ocio, la libertad. Sin embargo, como en todos los imperios, los actuales guardan secretamente muchos conocimientos y desarrollos tecnológicos, que con su difusión y aplicación podrían solucionar grandes problemas sociales, energéticos y medioambientales, pero también poner en riesgo la estabilidad de su sistema; solo aplican y difunden los que les convienen para mantener y ampliar su statu quo.
En todas las épocas ha habido producción de conocimientos, generalmente las personas están permanentemente indagando, experimentando, aprendiendo, produciendo y transmitiendo conocimientos (científicos, artísticos, literarios); los pueblos siempre han tenido y desarrollado conocimientos y saberes para mantener y mejorar sus condiciones de vida material y espiritual, por lo cual es estúpido hablar de la actual como la era del conocimiento, pues siempre los imperios han robado los conocimientos a los pueblos sometidos como lo hacen con su riqueza material. Es la era del capitalismo salvaje en su forma imperialista, la era de la expropiación masiva (global), de la sistematización y control del conocimiento y de la sociedad por las grandes corporaciones transnacionales -no es el acceso democrático al conocimiento ni al ejercicio de la investigación científica hacia la solución de los grandes problemas de la humanidad y el planeta- es la aplicación masiva de toda la teoría científica, en la producción masiva de mercancías y en las formas de dominación política, económica y cultural por el capital imperialista, que niega la capacidad y las posibilidades a los pueblos sometidos de adquirir y desarrollar ciencia y tecnologías propias. La concepción de conocimiento occidental dominante hasta hoy se sintetiza a partir de los conceptos de Descartes[1] asumidos y dogmatizados por la burguesía en una racionalidad que se impuso a la sociedad, no solo para desarrollar ciencia y tecnología, sino, también aplicado a todas las relaciones sociales y en el “dominio” de la naturaleza
La ciencia como bien de la humanidad, debe estar disponible, ser utilizada para generar desarrollo y bienestar en los pueblos sin ninguna restricción económica, política y o cultural. Gran parte del conocimiento en todas las áreas de las ciencias naturales y sociales, de las culturas absorbidas, se encuentran acumuladas y administradas por supercomputadoras de USA y Europa, (así como los más valiosos tesoros históricos y culturales de los pueblos de la periferia se encuentran en museos de las grandes metrópolis occidentales), pasaron de los libros y las bibliotecas a las memorias USB a las páginas web, a los discos duros, a la “nube” y se difunde como una gigantesca avalancha de información fragmentada, que hace imposible que una persona con alto nivel académico pueda asimilar siquiera el 0.01% de estos conocimientos en su vida.
La forma de acopiar y acumular conocimientos dentro de la concepción occidental, va en contravía de la forma en que se genera y transmite el conocimiento en los pueblos no occidentales; en la mayoría de estos, el conocimiento surge de sus propias vivencias, de sus experiencias, casi siempre colectivas, donde se integran cosmovisiones visiones y saberes ancestrales con conceptos y conocimientos actuales; en los pueblos aborígenes, conservando la esencia de sus saberes los mayores, a quienes acuden la juventud y las comunidades en caso de necesitar un consejo, un indicio para acometer el qué hacer, para revisar un error o una preocupación; la tradición oral o escrita en sus propias lenguas permite el ejercicio y la extensión de la memoria en el desarrollo de sus culturas, a las cuales integran hoy, el manejo de las últimas tecnologías -TIC- sin embargo los pueblos en todas la épocas han estado ávidos de conocimientos científicos, de tecnologías nuevas y del progreso que estos puedan aportar. Esta forma de conocer, nace del saber complejo que las comunidades e individuos tienen en su permanente contacto y convivencia tanto social como con la naturaleza, un pensamiento complejo que no aísla los elementos que componen la realidad, la cosa o el fenómeno observado, (natural o social) porque para los investigadores humanistas, ellos mismos son parte que incide en dicho fenómeno desde el momento en que entran en contacto con éste; los cambios que infringen las personas mediante el trabajo o la investigación al fenómeno u objeto, también transforma a las personas. Hoy el científico humanista no se limita a trabajar sobre cosas, sino, que se ve comprometido en la comprensión y solución de problemas, en la que son indispensable la multidisciplinaridad y la transdisciplinaridad, para abordar en conjunto el desarrollo de procesos no solo naturales, sino también sociales. No hay fenómenos ni procesos simples ni aislados por muy sencillos que parezcan, todos tienen múltiples relaciones e interdependencias con el medio en que existen (Morin).
Entre los métodos de estudio e interpretación de nuestra realidad, como latinoamericanos, como colombianos, el pensamiento complejo no compite con la dialéctica marxista, como tampoco con las formas de percibir, comprender y aprender de nuestros pueblos; de estas formas de conocer solo podemos integrar, complementar lo necesario en una forma propia para transformar nuestro presente y futuro; si bien la dialéctica en su origen occidental; recoge las formas de análisis, conocer y transformar la realidad, construida en más de 2000 años, sintetizada por el marxismo -más que por Marx- ha sido la principal y más eficiente herramienta para explicar el modo de producción capitalista, sus componentes, sus contradicciones, sus tendencias, sirviendo para los propósitos de los trabajadores y de los pueblos sometidos, como soporte y en algún momento como guía para la acción liberadora y transformadora. Sin embargo con el desarrollo del capitalismo en su forma imperialista, surgen nuevos actores, nuevos sujetos con intereses y objetivos particulares –en diferentes partes del mundo, con raíces culturales diferentes- que es necesario articular y concertar luchas, programas mínimos a corto plazo y mediano plazo con una visión más holística, incluyente y diversa. El Pensamiento Complejo nace en el occidente moderno como forma de conocer las mismas realidades que hoy nos afectan o de las cuales somos parte o actores. Igualmente los capitalistas siempre han integrado partes de los métodos (científicos y metafísicos) en sus procesos de investigación en todas las áreas de la ciencia, en los planes de dominación, en los procesos de producción y en el discurso, pero estas formas de conocer y hacer, son herramientas revolucionarias en los cerebros de las personas y de los pueblos.
El capitalismo ha desarrollado un método cognitivo que divide, aísla y oculta partes y resultados de los fenómenos o materiales estudiados, profundizando tanto en particularidades -especializaciones- que muchas veces los científicos pierden la visión del conjunto y de sus múltiples relaciones con la realidad social. Generalmente el amor por la ciencia no es igual al amor por la humanidad, por la vida o por la naturaleza, siendo la función del científico en el capitalismo igual a la del obrero: producir conocimiento (que también se convierte en mercancía), obedeciendo las órdenes de quien le paga o de quien lo mantiene dentro de una élite supuestamente heroica o patriótica; esto indica el bajo nivel de autonomía y de formación humanista de esos científicos. En el capitalismo los y las científicas no son libres, así dispongan de todos los medios logísticos para ejercer sus disciplinas y de comodidades económicas personales. Quienes dirigen los procesos productivos y de investigación científica y social como dueños de los medios de producción, lo hacen para mantener e intensificar la explotación económica y el control sobre las personas y la sociedad a su favor.
De esta manera el capitalismo guarda en frascos dosificadores llamados institutos científicos, laboratorios y universidades, los conocimientos que roba, tanto a los pueblos como a sus propios científicos, mediante la “compra” o la apropiación (de supuestos descubrimientos, de procesos, componentes naturales e inventos) consignadas en las llamadas patentes o derechos de propiedad intelectual, que realmente pasan a ser propiedad de las corporaciones transnacionales. Este conocimiento que llaman ciencia, es la única forma real, cierta, eficaz y legítima que sólo puede tener uso instrumental para el logro de los objetivos que el capital se propone; otro tipo de uso es considerado como terrorismo.
En el caso de las llamadas ciencias naturales, enfocadas hacia la transformación de la genética de cualquier especie, la alteración química de sustancias y la modificación de las características físicas de elementos y compuestos; quienes dirigen estos procesos no dan importancia a los efectos o consecuencias de estas transformaciones en la naturaleza y el universo, al ser aplicados y masificados los resultados o productos de esas investigaciones; el método científico cartesiano (que supuestamente busca la verdad a través de la ciencia y la razón) aplicado por occidente, no obliga a desarrollar simultáneamente procedimientos que permitan desactivar, descomponer, neutralizar y o eliminar los productos y efectos nocivos o peligrosos de esos experimentos; la ciencia utilizada de esta manera puede generar avances científicos, comodidad y “progreso” para algunos sectores de la sociedad; pero también puede provocar incertidumbres, terror y tragedias para la humanidad, como ha ocurrido con el desarrollo industrial y tecnológico en los últimos 200 años. No se puede alabar todo invento o descubrimiento científico y su aplicación en tecnologías y o procedimientos como progreso en el bienestar de la humanidad, cuando los resultados a mediano y largo plazo pueden ser letales para ella y para el planeta. La ciencia en manos de los capitalistas se convierte en una caja de Pandora.
De igual manera las ciencias llamadas sociales y o humanas desarrolladas por Occidente, enfocadas hacia el estudio de las persona y los pueblos, sus problemas y necesidades, son tomados como objetos factibles de manipulación y de utilización racional en el sostenimiento del sistema mundo capitalista, que desde la optica neoliberal convierte a la sociedad humana en una simple entidad biológica sin historia, sin capacidad para definir su propio destino, haciendo parecer las miserias del capitalismo como fenómenos naturales, como nos lo expresa Pablo Dávalos:
“Si el comportamiento del homo economicus es el supuesto de base del neoliberalismo, entonces, para comprender la historia y la sociedad los criterios fundamentales ni son históricos ni son sociales son, en última instancia, biológicos. Si son biológicos quiere decir que son naturales. De esta forma, la explicación última de lo social como hecho y problema está dada desde el bíos. La economía abandona el campo de lo social para entrar en la esfera de la naturaleza.”
“ En la deriva biopolítica del neoliberalismo, son también aquellos que utilizan criterios biológicos los que trazan la frontera de lo humano y de lo racional. El problema es que toda frontera a nivel biológico pierde de vista lo humano y lo convierte en bíos. Como bíos lo humano pierde toda consistencia ontológica. Es materia que puede ser desechada, neutralizada, controlada, intervenida. Puede entrar en el campo de la profilaxis, como en el caso de la Shoah y ni siquiera suscitar ningún escrúpulo moral, como cuenta Primo Levi en su testimonio, porque la administración de la vida genera su contraparte en la administración de la muerte.”[2]
El uso instrumental de las ciencias sociales y humanas, la difusión del pensamiento único de Occidente capitalista, ha impuesto una cultura antihumanista que obliga al sometimiento sicológico y cultural de los pueblos del mundo. El progreso capitalista niega todos los valores intelectuales humanistas, la compasión, la dignidad, la libertad, la fraternidad, la solidaridad, la felicidad, pues estos no generan ganancias económicas para los dueños del capital. Indudablemente el desarrollo industrial y tecnológico ha brindado comodidades en los sitios de trabajo de la industria y el comercio, en el estudio, en los hogares, donde quiera que haya el suficiente dinero para adquirir los productos y servicios que ofrece la actual revolución industrial, pero mucha más gente ha perdido sus riquezas, sus territorios, sus libertades y los bienes que le permitían subsistir en condiciones dignas, para que los países “desarrollados” disfruten y derrochen lo que nos roban. La misma democracia tan cacareada por los países hegemónicos ha dejado de ser la expresión real de las “mayorías”, mientras las más importantes decisiones que comprometen los recursos y la soberanía de los pueblos, son tomadas por organismos privados internacionales que no tienen nada que ver con las instituciones “democráticas” de sus países.
Aún siguen llegando de los países del sur gran cantidad de científicos y científicas a las metrópolis “desarrolladas”, cooptados por grandes corporaciones y por instituciones de esos Estados, desplazados por la pobreza, por la falta de políticas e infraestructura para la investigación y el desarrollo científico. Sin embargo dentro de los países del sur también se dan avances en áreas como en la medicina, la biología, la microbiología, se incursiona en informática y automatización, contribuyendo al mejoramiento de tecnologías; simultáneamente al monopolio de corporaciones como Google, Microsoft o Apple; tanto en el norte como en el sur se desarrollan hardware, sistemas operativos y programas de software libre, algunos países de la periferia están desarrollando tecnología informática tendiente a la construcción de supercomputadoras para almacenamiento y administración de información a nivel regional de la Internet, que rompa con la dependencia, el chantaje y el espionaje que USA ejerce sobre todo el mundo; Cuba tiene uno de los más altos desarrollos en medicina a nivel mundial.
Vemos necesario evaluar lo que es y ha sido el progreso impuesto al mundo por occidente, especialmente aplicado a los pueblos del Sur. Hablamos de pueblos en base al reparto del mundo que vienen haciendo las potencias imperialistas desde 1492 en nuestra Abya Yala, en África y en Asia, que han creado el arbitrario mapa actual de países cuyas fronteras no tienen nada que ver con los territorios, historias, comunidades originarias y culturas de los pueblos que los habitan, sino, de acuerdo a los recursos –división internacional del trabajo- que han requerido esas potencias de nuestros territorios. La concepción occidental de progreso conlleva aceptar el desarrollo económico basado en la eficacia, la innovación tecnológica, la versatilidad, la uniformidad, la facilidad, la rapidez, el pragmatismo y la individualidad. Estas características ideológicas de interpretación y construcción de la realidad que nos han regido en los últimos 520 años tienen su origen en la cosmovisión occidental. Trascender esta concepción significa comprender lo que somos y lo que queremos ser, o sea, encontrar y unir nuestras raíces y nuestros sueños en el tiempo y en el espacio, ser radicales, volver a las raíces históricas, culturales y territoriales como nos lo propone José Martí.
En la crítica al progreso capitalista es importante reconocernos como parte de los pueblos oprimidos, explotados y expoliados por el actual modo de producción dominante, hacer valoración de nuestras culturas, de nuestros modos de pensar, hacer y sentir; de nuestras historias, pero sobre todo, de nuestro presente y del futuro posible que queremos. No podemos prescindir ipso facto de todo el acumulado tecnológico científico y cultural alcanzado por Occidente, olvidando los aportes que todos los pueblos del mundo hicieron entregando lo mejor de sus riquezas naturales y culturales para llegar al actual desarrollo de la ciencia y la tecnología, muchos de esos logros realmente benéficos para la humanidad; ni regresar a un pasado de ignorancia y necesidad. Tampoco negar la importancia de los aportes que desde una visión crítica hacen algunos científicos e intelectuales en áreas de las ciencias sociales y la humanidades (economía, sociología, sicología, filosofía, arte), rompiendo con el eurocentrismo occidental dentro del mismo Occidente capitalista, como Marx, Freud, Sartre, Benjamín, Cervantes, Foucault, Shakespeare.
No existen culturas autóctonas puras, aisladas, como tampoco culturas inferiores o superiores, ni civilizaciones perfectas o eternas, todas tienen sus valores, sus avances, su, esplendor, sus injusticias, sus mitos, todas envejecen y fenecen, siendo reemplazadas por otras, porque son construcciones humanas; los mismos conceptos de desarrollo y progreso están supeditados a la cosmovisión de cada pueblo. Como pueblos del sur, como colonias del capitalismo occidental, somos parte de esa cultura impuesta que nos ubica en el contexto geopolítico y geoestratégico, dependientes económica, política e intelectualmente de occidente, que no nos deja mirar otras posibilidades de progreso ni asumir nuestra propia identidad ni descolonizar nuestras mentes ni nuestros pensamientos. Con nuestra visión occidentalizada nos miramos como inferiores; nuestras culturas, nuestro arte, son de segunda, son folklore, artesanía; nuestra historia, nuestra literatura, son mitos o leyendas, realismo mágico, nuestros saberes son supersticiones –sabemos más de Platón, de Alejandro, de Napoleón, de Europa, de Norteamérica, de su literatura, de su historia, que de nuestro pasado, y nuestra propia realidad- sabemos de su ciencia y sus culturas lo que la escuela oficial nos enseña, nuestros conocimientos no tienen nada que ver con acumulados propios científicos o culturales; para Occidente nuestros símbolos son enigmas del pasado sin ningún valor. Del mismo modo la educación oficial y los medios nos martillan a toda hora la superioridad de los valores y la cultura occidental; los líderes políticos, los profesionales, los artistas en cualquier disciplina, en nuestros países, son eficientes e idóneos sólo si vienen de universidades de las metrópolis del norte, si son calificados por organismos especializados de las metrópolis capitalistas; igual si las mercancías son producidas por sus industrias son de primera, hasta nuestras especies vegetales y animales son inferiores porque ellos así las estudian y clasifican cambiándoles sus nombres originales.
En nuestras culturas aborígenes predomina lo colectivo, el respeto por el otro, por la otra, por la naturaleza, admiración por la belleza, sin embargo también existen antivalores etnocéntricos, patriarcales y machistas que occidente ha utilizado para dividirnos, ha estimulado el individualismo, el egoísmo y la corrupción en todos los sectores sociales –sobre todo en las dirigencias- desde los indígenas, pasando por las comunidades negras, las mujeres, la juventud, partidos políticos de izquierda, hasta las directivas sindicales de los trabajadores, que se refleja en las luchas por intereses de grupo, y personales; quienes así actúan no ven necesaria la unidad social, política, orgánica con otros sectores populares en sus organizaciones políticas y sociales, en su ambición de protagonismo de autosuficiencia y “superioridad”, tara ideológica que impide la unidad popular y la construcción de subjetividades desde lo que somos, lo que queremos y lo que podemos ser. Nuestras identidades culturales y políticas se sintetizan en una ideología dominante que garantiza la atomización de los movimientos sociales y la existencia del capitalismo.
“El Vivir Bien, en sentido político, tiene que ver con las transformaciones institucionales y estructurales que creen las condiciones y los espacios adecuados a la participación, a la transparencia, al acceso a la información y a la formación de consensos. El vivir bien tiene que ver con la paz de las multitudes, del acuerdo de los pueblos, de la complementariedad entre sus economías, sociedades y culturas. No la paz impuesta por el imperio, por el dominio del orden mundial, no la paz de la dominación, que no es otra cosa que la guerra en la filigrana de la paz; sino la paz de las emancipaciones múltiples, de las liberaciones plurales, la paz de las grandes mayorías diversas, de los pueblos, de las multitudes y los proletariados nómadas. La paz entendida como armonía”.[3] El Vivir Bien o el Bien Vivir es una traducción al castellano del aymarasuma qamaña y del quecha suma kausay.
Construir el Bien Vivir implica recuperar la memoria histórica, retomar los nombres autóctonos de nuestros bienes naturales, culturales y sociales, de nuestros territorios, pasar del antropocentrismo al geocentrismo, al biocentrismo, con una nueva ética sobre el respeto a lo vivo, a lo natural, a lo verdaderamente humano, dar sentido desde nuestras identidades, desde nuestras cosmovisiones, desde nuestras necesidades y nuestros sueños a conceptos como democracia, soberanía, libertad, progreso y felicidad, darle un nuevo significado a la vida. Destruir los paradigmas que nos impiden trascender la ideología de la sumisión y la obediencia, la simbología que nos estigmatiza, nos degrada y nos niega; para asumir libre y autónomamente nuestros propios destinos.
Podríamos mirar el Bien Vivir no como abundancia y derroche, sino como el consumo de lo suficiente, realmente necesario, reutilizable y reciclable, respetando, protegiendo al resto de especies, a los bienes naturales como el aire, el suelo, los ríos y los mares. Análisis y definiciones que deben hacer y tomar los humanistas, los intelectuales progresistas, los revolucionarios, pero sobre todo, los pueblos comprometidos en cambios reales y estructurales, porque los procesos sociales y culturales nunca empiezan desde cero.
Las alternativas al progreso impuesto por el capital surgen de iniciativas y tradiciones locales, experiencias ancestrales, colectivas, solidarias, ecologistas, feministas, humanistas, creativas, en el seno de los pueblos y de los sectores populares; todas con un carácter de resistencia, de indignación, en muchas comunidades, acompañadas de conceptos de democracia popular, de no desarrollo o de no crecimiento económico capitalista, como ejercicio de soberanía y autonomía. Cambios que se generan en los pueblos tras la configuración de una filosofía, de una cultura, de una economía, propias, de cada pueblo; que establezcan sus propias identidades, asumiendo nuevas subjetividades como expresión de nuevos poderes, nuevas hegemonías, germinados desde abajo, desde lo colectivo, desde lo local. Una nueva civilización humanista en desarrollo en nuestra América
“Me hablan de progreso, de “realizaciones”, de enfermedades curadas, de niveles de vida elevados por encima de los propios.
Pero yo hablo de sociedades vaciadas de sí mismas, de culturas humilladas, de instituciones minadas, de tierras confiscadas, de religiones asesinadas, de magnificiencias artísticas aniquiladas, de posibilidades extraordinarias suprimidas.
Me lanzan a la cara hechos, estadísticas, kilómetros de carreteras, canales, rieles.
Pero yo hablo de millares de hombres sacrificados en el Congo-Océano (…) Hablo de millones de hombres arrancados a sus dioses, a sus tierras, a sus hábitos, a su vida, a sus bailes, a su sabiduría.
Hablo de millones de hombres a los que, a sabiendas, se inculcó el miedo, el complejo de inferioridad, el temor, la genuflexión, la desesperación, el servilismo.
Me arrojan en plena cara toneladas de algodón o de cacao exportadas, hectáreas de olivos o viñas plantadas.
Pero yo hablo de economías naturales, de economías armoniosas y viables, de la desorganización de economías adaptadas a la condición del hombre indígena, de la destrucción de economías de subsistencia, de la desnutrición instalada, del desarrollo agrícola orientado únicamente para beneficio de las metrópolis, de la rapiña de los productos, de la rapiña de las materias primas (…)” – Me hablan de civilización, yo hablo de proletarización y de engaño. (Aimé Césaire, 1978; 19-21).
Lo que entienden como progreso los pueblos y comunidades indígenas en América latina y en Colombia, tiene que ver más con sus relaciones de convivencia, solidaridad, cooperación y respeto entre humanos y con la naturaleza, con la realización y el disfrute de sus derechos, de sus bienes y capacidades, que con el afán de enriquecimiento o de dependencia económica y política. Nuestro Bien Vivir no busca alargar la vida artificialmente, ni zambullir a la juventud en el placer farmacocibernético, tampoco fabricar naves espaciales para ir a destruir otros planetas, o fabricar misiles nucleares para acabar con la humanidad, ni agotar los recursos energéticos, biológicos y mineros para producir tecnologías y mercancías superfluas –como el automóvil individual que aísla y vuelve egoístas a las personas- que elevan los niveles de contaminación, violencia y de consumismo, tampoco de llenar nuestros hogares de chatarra tecnológica que en realidad no necesitamos, menos de ostentar poder con las cosas sobre las personas; sino, de mejorar la calidad de vida de los pueblos, de aportar felicidad, en un proceso de cambios revolucionarios, que para el capitalismo puede significar retroceso. Estos conceptos se asocian a principios de justicia, tolerancia, equidad y autonomía.
Progreso para nosotros puede ser desprenderse de las dinámicas del capitalismo con nuevas y ancestrales formas de producir y de propiedad colectiva o comunitaria sobre los medios de producción, sobre los bienes naturales y culturales, en los que es definitivo el uso y la propiedad común de la tierra, la creación de Circuitos Económicos Alternativos; sustentado en conceptos como soberanía y territorio, que las comunidades rurales y urbanas han construido en sus historias con sus luchas, pero también el desarrollo de tecnologías, economías, ciencia, y de una cultura propias, o sea, crecimiento humano en armonía con la naturaleza.
La ciencia y la cultura son territorios de lucha, de combate político e ideológico, esenciales en la construcción de una nueva sociedad; es deber y derecho de los demócratas, los revolucionarios, pero más de los pueblos, promover y defender su desarrollo en beneficio de la humanidad, dentro y fuera de los Estados, exigir a los gobernantes ampliar los presupuestos para estas actividades, condiciones y oportunidades para el ejercicio de la investigación científica y la generación de conocimientos y de tecnologías de punta y apropiadas realmente necesarias, para su aplicación a las condiciones económicas, sociales y culturales de cada pueblo, de cada país. Es necesario el autoreconocimiento de las capacidades productivas, intelectuales y creativas de todos los sectores populares, de los logros, descubrimientos científicos e inventos realizados por nuestros compatriotas en la historia y en el mundo; son miles los científicos-as, artistas e investigadores que desde la colonia –Expedición Botánica- han hecho y hacen grandes aportes en todas las áreas de las ciencias naturales, sociales y de la cultura como los doctores Patarroyo y Llinás y García Márquez.
UNA EDUCACIÓN POSIBLE PARA UN MEJOR PAÍS
Los planes de dominación de la oligarquía y del imperialismo no son formulados espontáneamente ni con conocimientos superficiales, sino en forma sistematizada y científica, claro, partiendo de su visión y concepción del mundo, con sus intereses de clase como principio y fin, por eso nos dominan, nos oprimen, nos explotan y nos excluyen. Ellos preparan las condiciones académicas, profesionales, intelectuales e ideológicas en las sociedades a través de sus sistemas educativos para la ejecución de sus políticas, planes y programas estratégicos de “desarrollo” económico y de dominación, proyectados desde 50 a más de 100 años, ensayando modelos y regímenes que muchas veces son frenados o destruidos por la realidad y por los pueblos. La educación además de ser un jugoso negocio de empresas nacionales y extranjeras, es la plataforma y el espacio para la implementación de las políticas capitalistas, hoy neoliberales, razón por la cual es imprescindible el debate abierto y político del futuro de la educación en Colombia, impulsado desde la izquierda y los sectores revolucionarios que se piensen un nuevo país, llevando la discusión a todos los sectores populares y a las instancias institucionales y extrainstitucionales como el congreso oligárquico y las organizaciones populares como el Congreso de los Pueblos, los sindicatos, la Macha Patriótica, la plaza pública, los medios, la escuela y la academia.
Habría que preguntarse ¿qué educación o qué, formación necesitamos? Para salir de la dependencia, la pobreza y la ignorancia, pues entre estos conceptos existen diferencias que conviene tener en cuenta para proponer una forma adecuada de generar, adquirir y aplicar conocimientos para propiciar la autonomía, la realización integral, el progreso, la libertad individual y social. También cuenta para qué país y para qué tipo de sociedad estructurar una institución que se dedique a educar y o a formar ciudadanos, o en otro caso, si no se necesita esta institución bajo la tutela del estado clasista. No se trata de negociar una reforma educativa o universitaria, a corto plazo, o de mejorar salarios a los docentes, infraestructuras y coberturas (que se tienen que luchar) sino, de diseñar desde los sectores populares una caracterización, unos contenidos y unas metodologías acordes con las visiones y necesidades de cada sector social o comunidad y del país que queremos.
En nuestro caso, los modelos pedagógicos y estructurales atrasados impuestos desde la colonia por la iglesia católica inquisidora, encargada de la educación en todas sus etapas, primero por la corona española y luego por la llamada república, continúan hasta hoy con una supuesta constitución “laica”, que invoca “la protección de dios”, permitiendo que en la educación básica se continúe estudiando la materia religión como determinante en el pensum oficial, mientras se anulan las cátedras de historia y geografía y se limitan las de filosofía y ética. Las ciencias naturales se enseñan aisladas de los contextos económico, social y cultural, constituyendo un conocimiento teórico, mecánico repetitivo, no creativo, no investigativo ni objetivo frente a lo social. Los resultados de estas metodologías conservadoras se presentan cuando los pocos que alcanzan sus títulos profesionales –estudiantes de los sectores populares que no conocen la historia ni la realidad económica y social de su país- se sienten inútiles ante la imposibilidad de emplearse en su profesión o ven negadas las posibilidades de investigación y de contribuir al bienestar y al progreso humano de su pueblo.
En América Latina, especialmente en Colombia, la educación superior o profesional como concreción y concentración del conocimiento académico en universidades públicas y privadas no trasciende el marco de la instrucción en pocas disciplinas que realmente tienen demanda en el mercado laboral profesional del país y en la ínfima capacidad de investigación y de innovación tecnológica. Se forma a una gran cantidad de técnicos y tecnólogos que salen a integrar el desempleo calificado o al rebusque en cualquier negocio personal o familiar (microempresa) que al poco tiempo quiebra en la competencia con las grandes empresas por la falta de un mercado o por las importaciones –si son productos manufacturados- que los TLC permiten, y los impuestos y requisitos técnicos que impone el estado a la pequeña empresa. Formación que dicta la cultura de la sumisión, la indiferencia de los profesionales ante los problemas sociales, los aísla del resto de la población, los involucra en una élite de clase media supuestamente intelectual, cuyo único interés es alcanzar un nivel de vida y de consumo igual al de sus patronos; pero siguen siendo tan esclavos como obreros no calificados, incluso menos libres que estos, en el caso de que logren acceder a un empleo.
“Educar es depositar en cada hombre toda la obra humana que le ha antecedido; es hacer de cada hombre resumen del mundo viviente, hasta el día en que vive; es ponerlo a nivel de su tiempo … es preparar al hombre para la vida” -José Martí-
Como sujetos emancipados nos corresponde forjar en nuestros hijos una visión objetiva y crítica de la realidad, estimular y celebrar la creatividad y la autonomía. En la formación académica y cultural de los sectores populares, promover a través de la visión de los oprimidos y excluidos, el conocimiento de nuestra historia y del mundo actual, incluyendo los últimos adelantos de las ciencias naturales, la tecnología, los últimos descubrimientos y estudios de las ciencias sociales y humanas, los conocimientos ancestrales y actuales de nuestros pueblos. Es necesario el conocimiento y el reconocimiento del territorio urbano y rural que habitamos –local, regional, nacional-, desde la historia de las luchas sociales, su geografía, su demografía, sus culturas, sus migraciones, sus infraestructuras, sus estructuras económica, política y social, y la formación de la ciudad en el tiempo y en el espacio. En síntesis, el conocimiento de nuestra realidad histórica y social en lo posible en los ámbitos de América Latina y el Caribe, continental y mundial.
Una educación realmente humanista no es posible dentro del capitalismo, pues su estructura y superestructura están diseñadas exclusivamente para el despojo y la acumulación mediante la violencia y el engaño como forma de existir; sus sistemas educativos y jurídicos represivos no son formativos, solo cumplen las funciones de adoctrinamiento e imposición de la sumisión, la obediencia y el castigo, que hacen posible la misión del capital; por lo tanto, corresponde a nuestro pueblo en su emancipación, crear nuevas formas de autoeducación.
La nueva educación popular no puede estar encaminada a perfeccionar el sistema educativo del capitalismo ni a buscar la inclusión de los marginados en este sistema, mas bien, estimular una visión crítica en la sociedad, dotar a los sujetos de autonomía, herramientas y conceptos idóneos para interpretar y transformar la realidad; sería una escuela desescolarizada, una academia de la calle, de los parques, que debata en las fábricas, en las oficinas en las parcelas, en los hogares; con docentes que escuchen más y manden menos, que enseñen aprendiendo en una praxis permanente, sin calificaciones ni castigos, con la risa, la alegría y el juego; llevando el laboratorio a los elementos y a las especies; una educación básica que privilegie las ciencias sociales y humanas, antes que las llamadas duras, con clases de puertas y cátedra abiertas, sin límites de edad para docentes y aprendices; que la geografía y la economía se estudien recorriendo los territorios y los centros de producción.
Esta educación se puede realizar utilizando los medios tecnológicos y didácticos adaptados a las situaciones y necesidades concretas, con una pedagogía que rompa con el concepto clásico académico de formación y educación oficial, dando importancia al intercambio de saberes y a la consigna de que todos podemos aprender y hacer en la medida de nuestras capacidades y oportunidades; implementando metodologías democráticas de autoformación, de autoeducación colectiva, aplicando en lo social la investigación acción participativa, como nos lo enseña el maestro Fals Borda.
Los centros de investigación deberán estar en los barrios populares, en los campos, en los lugares geográficos y económicos que correspondan a las disciplinas estudiadas, en zonas de producción, de actividad social y cultural. Esta área del conocimiento deberá estar en permanente intercambio nacional e internacional de descubrimientos, de científicos, tesis, teorías y tecnologías (con países que opten por una visión y una aplicación humanista y humanitaria de las ciencias y las tecnologías). Sería dispersar el conocimiento para enriquecerlo con la práctica diversa, científica y los saberes populares, desestructurando las actuales universidades. En los consejos directivos de estos centros deberán participar representantes –con voz y voto- de las comunidades del lugar y de los productores, usuarios y consumidores de los productos, servicios y o disciplinas que se desarrollen en dichos territorios. La responsabilidad de la ciencia no se le puede dejar solo a los científicos, como la dirección de la guerra no se le debe asignar a los militares.
[1] El discurso del método- René Descartes. Impreso por primera vez en 1637
[2] El proyecto político de la Sociedad del Monte Peregrino: Distopía y violencia neoliberal por Pablo Dávalos, tomado de la página web desdeabajo.info el Jueves, 04 de Julio de 2013
[3]Horizontes del vivir bien Raúl Prada Alcoreza, publicado en http://www.praxisenamericalatina
Por Gonzalo Salazar
Julio 15 de 2013
«CUADERNOS DE REENCUENTRO»
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PARA VER EL VIDEO DE LA ENTREVISTA SEGUIR EL ENLACE SIGUIENTE:
http://actualidad.rt.com/programas/entrevista/view/99687-entrevista-perez-escritor-exrecluta-cia
Publicado: 11 jul 2013 | 15:30 MSK
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Publicado en Actualidad
Etiquetado 9-11, 911, ESPIA, exrecluta de la CIA, Julio Carlos Pérez y Pérez
Así lo reveló un mail suyo que fue hackeado donde ante la propuesta de realizar unas charlas, respondió: “No le veo sentido a dar dos conferencias por solo 5 mil euros”.
Esto significa entonces no solo que cobra para todas sus actividades, sino que además ya cuenta con una gran cantidad de dinero que le permite rechazar ofertas de “solo 5 mil euros”.
En efecto, la bloguera posee cuentas bancarias tanto en Europa como en Estados Unidos donde, según fuentes de todo crédito consultadas y cercanas a Yoani en Miami, cuenta con aproximadamente 750 mil dólares. Le pagan por sus conferencias, recibe dos mil euros mensuales como corresponsal para el diario español El País -el mismo que lleva adelante las campañas anti-chavistas en Europa-, y ha recibido dinero por premios a su blog, entre otras fuentes de ingreso.
La bloguera no solo es rica, sino que en nombre de “la libertad de Cuba” ha organizado un negocio rentable en alianza con la derecha internacional, que la financia como paladín de la democracia, junto a la golpista María Corina Machado.
Y no solo recoge miles de dólares, sino que goza de la libertad para poder entrar y salir de Cuba, un elemento que contrasta con el caso de Snowden, quien todavía busca la forma de poder llegar a los países que le han brindado asilo en América Latina, ya que es perseguido por el gobierno norteamericano.
Yoani Sánchez no es lo que pretende ser, ni lleva puestas las banderas que dice defender, es una pieza en la campaña mundial anticubana orquestada por el imperialismo norteamericano y sus aliados europeos, los mismos que cometieron el ataque contra el presidente Evo Morales, pero sin mentir apelando a “la libertad”.
FUENTE: LA IGUANA TV
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GOLPE DE ESTADO EN EGIPTO. ¿Y AHORA, QUÉ?
Resumen:
Desde que la revolución de febrero de 2011 derrocara a Mubarak, la situación política en Egipto ha girado en torno al enfrentamiento entre los Hermanos Musulmanes y el mubakarismo sin Mubarak, principalmente representado por las cúpulas de las Fuerzas Armadas y del poder judicial. A cuya sombra se ha ido cobijando una heteróclita y poliédrica oposición movida por el adagio de que el enemigo de mi enemigo es mi amigo y dejándose querer como el laicismo anti-islamista, que propiciando concentraciones, manifestaciones y algaradas populares, ha acabado induciendo un golpe de Estado contra el poder legalmente constituido. ¿Y ahora, qué?
EL GOLPE DE ESTADO
El 30 de junio de 2012, Mohamed Morsi, presidente del Partido Libertad y Justicia (PLJ) creado por la Cofradía de los Hermanos Musulmanes egipcia tras la caída del régimen de Hosni Mubarak (11 de febrero de 2011), tomaba posesión de su cargo de presidente de Egipto, tras ganar de forma internacionalmente aceptada y validada las correspondientes elecciones presidenciales.
Un año después, el 30 de junio de 2013, en su primer aniversario como presidente, la situación le explota en las manos. Una plataforma política de reciente creación (28 de abril de 2013) que se autodenomina Tamarod (rebelión en árabe) convoca para ese día masivas concentraciones en El Cairo y en un buen número de otras ciudades egipcias, acusando al presidente Morsi y a su Gobierno de ser el culpable de la grave crisis económica que padece el país, de acaparamiento de poder desoyendo las demandas de la población y de estar intentando islamizar al país, y exigiéndole su renuncia inmediata, la constitución de un Gobierno transitorio de tecnócratas encabezado por el presidente del Tribunal Constitucional, el magistrado Maher al-Beheiry y la convocatoria inmediata de elecciones presidenciales.
Las Fuerzas Armadas reaccionan al día siguiente 1 de julio exigiendo al presidente que cumpla en 48 horas las demandas de los manifestantes. El presidente Morsi se niega a dimitir alegando la legitimidad de su cargo. Y al cumplirse el plazo de las Fuerzas Armadas de 48 horas en la tarde del 3 de julio, éstas se hacen cargo del poder mediante un golpe de Estado, que recuerda, por una parte, el de Chile del 11 de septiembre de 1973 que derrocó al presidente elegido Salvador Allende y, por otra, al del 11 de enero de 1992 en Argelia, que abortó la llegada del Frente Islámico de Salvación al gobierno de la nación.
EL CONTEXTO
Las tres acusaciones de la Plataforma Tamarod y del amplio espectro político y social que ha acabado uniéndose a ella en las concentraciones, manifestaciones y algaradas, son, en realidad, dos, casi, podría decirse incluso, reducibles a una. Porque, según los críticos, la islamización del país sólo es posible desde el acaparamiento de todos los resortes del poder, que deja a todas las demás opciones políticas sin posibilidad de expresión institucional. Y, la realidad es que el gran deterioro económico, que ya procede de los últimos años del régimen de Mubarak (probablemente la principal razón por la que estalló la revolución), no ha hecho más que empeorar desde entonces, no solamente durante los doce meses de gobierno del presidente Morsi (julio 2012-julio 2013), sino, asimismo, durante los dieciséis anteriores de gobierno del Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas, CSFAS, (febrero de 2011-junio de 2013), debido principalmente a la inestable y agitada situación política, que mantiene paralizadas inversiones e importantes sectores productivos como el turismo, retrae posibles créditos internacionales y distorsiona la normal vida laboral (huelgas, absentismo de manifestantes, interrupción de las comunicaciones, etcétera).
De forma que desde hace ya bastante tiempo, parece estar creándose en el imaginario colectivo —dentro del país, pero sobre todo fuera— la simplista (¿e interesada?) interpretación de que la crisis económica es debida a la crisis política y que ésta es debida al intencionado esfuerzo de los Hermanos Musulmanes, personalizados en el presidente Morsi, de acaparar todo el poder posible para poder islamizar las leyes y las costumbres de acuerdo con su ideología islamista. Interpretación que arrastra como coralario, todavía más simplificador, que todo el problema político egipcio es reducible a la lucha por el poder entre islamistas y laicistas (algunas veces, incluso, entre islamistas y, directamente, laicos). Pero, ¿es lo mismo el enfrentamiento entre la Presidencia y la oposición que un enfrentamiento puramente ideológico entre laicismo e islamismo?
Por una parte, ni siquiera es posible hablar en el Egipto pos-Mubarak del islamismo como si fuera una corriente política única y cohesionada, sin luchas en su seno por hacerse con el poder (o con la mayor cuota posible de él). Mucho menos de la oposición, a la que aglutinar bajo el genérico de laicista puede llegar a resultar hasta grotesco. Como islamismos, de forma sintética y solamente atendiendo a las principales formaciones pública y notoriamente enfrentadas, cabe citar desde la propia Cofradía de los Hermanos Musulmanes, con la que normalmente se identifica al islamismo, hasta los minoritarios grupos ultra-salafistas, que sin llegar a preconizar la vía armada violenta, han también presionado, desde su radical oposición a las autoridades hasta ahora en el poder, para que se impusiera un extremado rigorismo costumbrista. Pasando por los compañeros de viaje (del Partido Libertad y Justicia de los Hermanos) salafistas de al-Nur o del Partido de la Construcción y el Desarrollo (antigua Yemá Ismailiya) y por los islamistas “de la oposición” como el Partido al-Wasat, los grupúsculos de los predicadores exmiembros de la Hermandad Abdel Moneim Abdulfutú, Hazem abu Ismail o Salem al-Awa, los partidos minoritarios de inspiración sufí o los miembros de las juventudes de los Hermanos insertos en el Movimiento 25 de Enero, en Revolución Continua y probablemente hoy en la Plataforma Tamarod, protestando en su nombre en la calle contra el presidente Morsi.
Sin contar con el juego de muñecas rusas que suponía el progresivo empotramiento de la expresidencia en el Partido Libertad y Justicia (PLJ) y de éste en la Hermandad. Debiendo cada “muñeca” hacer uso de una mayor dosis de pragmatismo que sus mayores que la contienen, lo cual produce no pocos descontentos y enfrentamientos internos.
En cuanto a la oposición y descontando ya a los variados grupos —que se acaban de ver— que se auto-identifican como islamistas, unos como más y otros como menos, pero todos como oposición al conjunto de muñecas rusas Hermandad-PLJ-Presidencia, ¿quién forma esta oposición?
Una heterogeneidad de partidos, ideologías e intereses. Veamos algunos de los que más significativos para la hipótesis de este trabajo. En primer lugar, la herencia del antiguo régimen, el mubakarismo sin Mubarak (futul en árabe), representado por las cúpulas que éste dejo en las principales instituciones del país, entre ellas las de las Fuerzas Armadas y la del poder judicial, que son las que principalmente interesan a este análisis. Aliadas tácticas de los Hermanos Musulmanes al inicio de la transición y hoy día ferozmente enfrentadas a ellos. En segundo lugar, la herencia disidente (a última hora) del régimen: ¿es posible creer que personajes de la actual primera fila de la oposición como Mohamed al-Baradei o Amr Musa —dignos representantes de las élites occidentalizadas e internacionalizadas del país— podrían haber llegado a ser director de la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA) o secretario general de la Liga Árabe sin el consentimiento tácito, cuando no a propuesta, del presidente del país?
¿Son estos grupos sociales compatibles con el Movimiento 6 de Abril? Nacido al calor de las revueltas iniciadas este día del año 2008 motivadas por la significativa subida de los precios de los alimentos básicos y que continúa representando la protesta social frente a la carestía de las condiciones de vida, como lo era frente al antiguo régimen. ¿O con el Movimiento 25 de Enero? Creado en conmemoración del primer “día de la ira” egipcio por la vanguardia juvenil originaria que, al grito de kefaya! (¡basta ya!), inundó y ocupó la Plaza Tahrir (Libertad), informalmente organizada a través de las redes sociales. O con lo que probablemente es su heredera intelectual y activista, al menos en sus inicios, la Plataforma Tamarod, que ahora al grito de erhal! (vete) vuelve a inundar y ocupar las calles. O con los numerosos pequeños partidos del arco ideológico izquierdista, para quienes ser ilmani (secularista, laicista), sí es realmente una seña de identidad. O con los combativos sindicatos.
Cada una de estas opciones políticas (o la mayoría) tuvo sus representantes en la primera vuelta de las elecciones presidenciales del 23 y 24 de mayo de 2012—como los tuvo en las legislativas de noviembre de 2011-enero de 2012— pero a la segunda vuelta sólo pasaron dos. El de los Hermanos Musulmanes y el PLJ, que resultó vencedor en la segunda vuelta un mes más tarde y fue electo presidente del país, y el del mubakarismo sin Mubarak, el general Shafiq. Desde entonces, cada una de estas opciones, como tiene sentido que así ocurra, se enfrentaba a quien ostentaba el poder desde sus respectivas perspectivas cratotrópicas (de ambición de poder) e ideológicas, entre las que el laicismo va desde una auténtica convicción hasta la más pura postura táctica de conveniencia.
Esta ideológicamente múltiple y poliédrica oposición es quien realmente se ha estado enfrentando al presidente Morsi y sus apoyos, al poder político constituido, como ocurre en cualquier democracia de corte electoral. Llevando como ariete y vanguardia al sector que, aunque haya ido perdiendo poco a poco poderes formales como se verá a continuación, continúa manteniendo el poder fáctico: el mubakarismo sin Mubarak, a estos efectos principalmente representado por el poder judicial heredado del régimen anterior, respaldado en la sombra por el también heredado del régimen anterior poder militar.
LA SECUENCIA
Puede decirse que todo empieza el 18 de noviembre de 2011, cuando, a diez días de la primera ronda de las elecciones legislativas pos-Mubarak (noviembre 2011-febrero 2012), Alí al-Selmy, viceprimer ministro para Asuntos Políticos del Gobierno de Essam Sharaf —designado primer ministro por el Consejo Superior de las Fuerzas Armadas (CSFAS), el organismo que ejerce en la práctica, desde la caída de Mubarak, las funciones de la Presidencia (Jefatura del Estado)— presenta el conocido como “documento Selmy”, según el cual, el CSFAS nombraría a ochenta de los cien miembros de la comisión constitucional que debería redactar la nueva constitución una vez celebradas las elecciones. Constitución que debería blindar a las Fuerzas Armadas (garantes del mubakarismo sin Mubarak), cuyo presupuesto sería secreto, y a quien correspondería en exclusiva presentar iniciativas legislativas relativas a ellas mismas. Documento que provoca el rechazo de todas las fuerzas políticas y vuelve a inundar las plazas de todo el país de manifestantes, debiendo finalmente ser retirado.
Cuatro meses más tarde, cuando las nuevas Cámaras salidas de las elecciones legislativas designen (marzo de 2012) a los cien miembros de la comisión constitucional, la mitad parlamentarios y la otra mitad miembros de la sociedad civil, con mayoría de diputados o simpatizantes, como es democráticamente lógico, de los dos partidos mayoritarios en ellas (PLJ y al-Nur) por haber ganado las elecciones ampliamente, el poder judicial anula (10 de abril de 2012) su composición alegando que nada decía la normativa vigente de que los miembros de la comisión pudieran ser parlamentarios (como tampoco decía nada de que no pudieran serlo). Lo que llevó a que hubiera que nombrar una nueva comisión consensuada entre el CSFAS y los partidos (7 de junio de 2012), fundamentalmente el PLJ. Además, el CSFAS se reservaba la prerrogativa de nombrar a la nueva comisión constitucional que hubiera que nombrar en caso de que la recién nombrada no fuera capaz de acabar sus trabajos en los plazos previstos (dando así la opción de obstruccionismo en caso de necesidad). El PLJ y al-Nur transigirán con la componenda para evitar una nueva versión del enero del 92 argelino, cuando ven el poder tan al alcance de sus manos.
De nuevo, el 14 de junio de 2012, a tan sólo dos días de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales a disputar entre Morsi, el representante de los Hermanos Musulmanes, y el general Shafiq, el representante del mubakarismo sin Mubarak, éstos volverán a repetir sus intentos de “golpe de Estado institucional” desde las posiciones de poder que aún ocupan. El Tribunal Constitucional declara inconstitucionales las elecciones legislativas, quedando, en consecuencia disuelta la Asamblea del Pueblo (cámara baja). Para lo que alega que algunos de los elegidos como independientes militaban en partidos políticos, aunque no habían sido presentados por ellos, lo cual mermaba las opciones de los ciudadanos independientes. Los Hermanos Musulmanes vuelven a reaccionar prudente y pragmáticamente, limitándose a tildar de política la sentencia, pero acatándola. Habrá intentos posteriores de resucitar la cámara, pero todos resultarán infructuosos. Seguirá predominando el síndrome del enero del 92 argelino.
El golpe de Estado institucional se completará el mismo 17 de junio de 2012, segundo día de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales y cuando ya se sabe que el vencedor (al menos provisional en esos momentos) es Mohamed Morsi. El CSFAS promulga unas nuevas disposiciones constitucionales —recuérdese que en tanto no se las entregase al nuevo presidente, el CSFAS seguía ejerciendo las funciones de la Presidencia— asignándose a sí mismo, ante la falta de poder legislativo constituido y en tanto no lo hubiera, las funciones de éste. El mubakarismo sin Mubarak podía haber perdido la primera batalla, el poder presidencial, pero aún mantenía el fáctico, con el que se dispuso a combatir las siguientes.
La siguiente, sin embargo, la iniciarán el propio presidente Morsi y su entorno, aprovechando, a sólo dos meses (agosto de 2012) de su investidura, no solamente su aureola, interna y externa, de primer presidente democráticamente elegido de Egipto, sino, asimismo, la favorable coyuntura de la Operación Águila, que, bajo su mandato directo, han emprendido las Fuerzas Armadas en El Sinaí, tras el asalto por comandos procedentes da la Franja de Gaza de un puesto fronterizo, con cuyas armas y vehículos intentan sin éxito internarse en Israel. La reacción presidencial es rápida y contundente. Consigue en menos de cuarenta y ocho horas el beneplácito tácito de Israel para incrementar los efectivos militares en la península muy por encima de lo establecido por los Acuerdos de Camp David. Y aprovecha la Operación Águila para no solamente vigilar el área e intentar impedir los movimientos de muyahidín por ella, sino para intentar también limpiar la zona de contrabandistas y tribus disidentes, con cuyos jefes logra llegar a acuerdos que las devuelven, al menos formalmente, al acatamiento a la autoridad estatal. Revirtiendo una situación, largamente dejada de la mano de dios, considerada como peligrosa tanto por el vecino Israel, como por el propio Egipto.
Respaldado por esta toma de autoridad como jefe de las Fuerzas Armadas y haciendo ver que sabe emplearlas para sus cometidos específicos y constitucionales como instrumento del Estado y no como facción política, el presidente Morsi dictamina, el 12 de agosto de 2012, el pase a la reserva con carácter inmediato del mariscal Tantaui, presidente del CSFAS y ministro de Defensa, del jefe de Estado Mayor, general Sami Anan y de media docena de altos cargos militares; el nombramiento como nuevo ministro de Defensa del general Abdel Fatah al-Sisi, el más joven de los miembros del CSFAS y ya no perteneciente a la generación de Mubarak y Tantaui; y la anulación de las disposiciones constitucionales del CSFAS del 17 de junio de 2012, que son remplazadas por el artículo 25 del texto constitucional aprobado en referéndum el 19 de marzo de 2011, que estipula que el CSFAS entregaría el poder al presidente que ganara las elecciones, por lo que éste en su investidura no solamente ha heredado el poder ejecutivo que hasta ese momento ostentaba el CSFAS, sino asimismo el poder legislativo que éste se había auto-adjudicado con su enmienda constitucional del 17 de junio de 2012. Un contragolpe presidencial que las Fuerzas Armadas sabrán encajar, emitiendo un comunicado en el que califican de “normales” los cambios en su cúpula y reiteran que su intención nunca fue perpetuarse en el poder, por lo que encauzada la transición y con nuevo presidente, su misión podía darse por finalizada.
Desde esta posición, Morsi ni puede ni parece interesarle la anulación de la inconstitucionalización y disolución de la Asamblea del Pueblo elegida en las últimas elecciones legislativas. No puede porque es una decisión del Tribunal Constitucional, sobre el que no tiene jurisdicción y con quien sigue enfrentado. Y no le interesa porque en estos momentos de incertidumbre política, con cada vez más sectores en contra dentro y fuera del país y con la nueva constitución en proceso de redacción, mantener en su mano los poderes legislativo y ejecutivo es una garantía de posibilidades de supervivencia.
Son los momentos en que empieza a limitarse el múltiple juego de enfrentamientos políticos a la falsa por reduccionista dicotomía islamismo acaparador —lo es en parte, efectivamente, el presidente Morsi, que reúne en su persona, en función del desarrollo de los acontecimientos, los poderes legislativo y ejecutivo— y únicamente obsesionado por introducir la sharía, frente a una oposición al parecer únicamente preocupada por evitar un Irán suní en Egipto, en el doble sentido de radical islamización forzada de la sociedad y de imposición de la misma desde el autoritarismo de la concentración de poderes. Concentración de poderes que la propia oposición sabe que es necesariamente temporal y que se acabará en el momento en que, con una nueva constitución, puedan celebrarse nuevas elecciones legislativas y la Asamblea del Pueblo (cámara baja) recupere su función. A pesar de lo cual, harán todo lo posible por retrasar ambas, temerosas, quizás, de nuevas victorias electorales, es decir, democráticas, de quien les disputa el poder.
En este sentido, una de las obstrucciones que ciertos sectores de la oposición van a plantear consiste en presentar al Tribunal Constitucional demandas de inconstitucionalidad de la comisión constitucional y de la Shura (cámara alta), que el alto tribunal acepta. La alta probabilidad de que efectivamente el Tribunal Constitucional decrete la inconstitucionalidad de ambas, debiendo empezarse otra vez todo el proceso casi desde cero y corriéndose el riesgo de que la próxima declaración de inconstitucionalidad sea de las propias elecciones presidenciales, es lo que probablemente va a incitar al presidente Morsi a ultimar su contragolpe presidencial con los decretos del 22 de noviembre de 2012, volviendo a aprovechar una nueva subida de cotización nacional e internacional, al saber erigirse en el mediador exitoso que logra detener la Operación Pilar Defensivo israelí en la Franja de Gaza, que tanto está costando a ambos contendientes. Políticamente a Israel, en sangre a los palestinos.
Decretos con los que, haciendo uso de su prerrogativa —heredada del Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas (CSFAS) al hacerse cargo de la presidencia— de ostentar la capacidad legislativa en tanto no se reelija una nueva Asamblea del Pueblo (cámara baja) en función de la nueva constitución —todavía en elaboración por esos días— se blindan las decisiones presidenciales, a la comisión constitucional y al Shura de posibles interferencias del poder judicial y se sustituye al fiscal general, que se había negado hasta entonces a dejar el cargo alegando su carácter vitalicio.
Decretos y concentración de poder presidenciales que desatan, como no podía ser de otra manera, la indignación de todo tipo de oposición, que a partir de ese momento le niega al presidente Morsi y a su entorno cualquier legitimidad y se niega a ningún tipo de negociación con ellos que no suponga su renuncia y la invalidación de todo lo alcanzado hasta ese momento, abandonando, incluso, la comisión constitucional algunos de sus miembros. Todo ello, enmascarando lo que es pura lucha política por el poder con la populista bandera del peligro islamista. Y de la que se hará principal portavoz, por su capacidad de repercusión internacional, un recién creado Frente de Salvación Nacional, que reúne a los partidos y asociaciones encabezados por personajes conocidos como Mohamed al-Baradei, Amr Musa o Hamdin Sabahi.
Una ola de rechazo que, incluso, alcanza a las propias filas islamistas en las que se producen numerosas dimisiones y disensiones y desde las cuales se oyen también numerosas condenas. Y una ola de enfrentamiento de la que es importante protagonista el sector mubakarista de la judicatura, que queda dividida por las posturas representadas principalmente por el Club de Jueces, que se niega a aceptar los decretos presidenciales, y Jueces por Egipto, dispuestos a seguir colaborando con el poder constituido. Tesitura en la que el presidente Morsi se reúne con el Consejo Judicial Supremo, llegándose al acuerdo de que los efectos de los últimos decretos presidenciales solamente afectarían a las cuestiones de soberanía que pudiesen paralizar o retrasar el proceso de transición en marcha.
Pero precisamente el abandono de los principales miembros obstruccionistas de la comisión constitucional, es lo que va a permitir a ésta acelerar sus trabajos, votar un texto definitivo el 29 de noviembre de 2012 y presentarlo al día siguiente, 30 de noviembre. El 1 de diciembre, en una auténtica carrera contra reló, el presidente Morsi convoca el referéndum de ratificación para el 15 de ese mismo mes de diciembre de 2012. Y el Tribunal Constitucional, que tenía convocatoria para dictaminar sobre la constitucionalidad de la comisión constitucional el 2 de diciembre, se reúne y decide posponer su dictamen, sin especificar si, cómo ni cuándo lo haría, en una especie de aceptación tácita del decreto presidencial que le impide revocar decisiones presidenciales relativas al proceso de transición. Una vez más, el presidente lograba ganar la batalla del tiempo.
Con el Frente de Salvación Nacional y el resto de la oposición divididos entre la propuesta de abstención y la del no, el referéndum se celebra efectivamente el 15 de diciembre de 2012, con escasa participación: el 39’2%, pero amplia aceptación: 63’8%. A pesar de lo cual, el Frente de Salvación Nacional impugna los resultados por irregularidades, provocando incomprensiblemente que el Tribunal Constitucional suspenda la convocatoria de elecciones legislativas programadas oficialmente por el Gobierno para el 22 de abril de 2013. Incomprensiblemente porque la celebración de estas nuevas elecciones legislativas, y la constitución de unas nuevas Asamblea del Pueblo y Consejo de la Shura en función de ellas, parecía ser el método más rápido y democrático de acabar con la concentración de poder presidencial.
El mubakarismo sin Mubarak judicial contratacará de nuevo el 2 de junio de 2013 —coincidiendo (¿casualmente?) con el inicio el día anterior de una huelga de jueces para protestar por la ley que está estudiando la Shura para rebajar su edad de retiro que, de aprobarse, afectaría a más de 3.000 magistrados del antiguo régimen— al declarar inconstitucionales tal como se le había pedido, por una parte, la ley que reguló la elección de la Shura alegando que ésta permitía presentarse a los escaños reservados a independientes a personas afiliadas a los partidos (la Shura no quedaba disuelta, pero sí imposibilitada para refrendar nuevas leyes) y, por otra, la que reguló la elección de la comisión electoral que había redactado la Constitución aprobada por referéndum el 15 de diciembre de 2012.
En este contexto de incertidumbre legal (ya no se sabe qué instituciones pueden o no funcionar y cuál es el cometido de cada cual) y tensión política institucional y callejera es en el que nació (28 de abril de 2013) la Plataforma Tamarod, que rápidamente se autoimpone la tarea de reunir quince millones de firmas solicitando la renuncia del presidente Morsi, la constitución de un Gobierno interino y la celebración inmediata de elecciones presidenciales. Firmas con las que piensan avalar masivas concentraciones sin límite de tiempo a partir del 30 de junio de 2013, primer aniversario de la subida al poder del presidente Morsi, hasta conseguir su renuncia.
Exigencias a las que progresivamente se van uniendo las muy diversas facciones de la heteróclita y poliédrica oposición egipcia. La oposición más clásica y conocida del Frente de Salvación Nacional, en el que cada vez se perfila más como figura prominente Mohamed al-Baradei, la de los Movimientos sociales Kafiya o 25 de Enero o la de la vieja oposición sindicalista del tipo Movimiento 6 de Abril. Apoyada en todo momento por las más prominentes figuras del mubakarismo sin Mubarak, como el general Shafik o el magistrado Maher al-Beheiry, sustituido por su correligionario Adly Mansur en mayo, pero que se mantendrá en su puesto hasta el mismo 30 de junio, día en el Mansur se hará cargo de la presidencia del Tribunal Constitucional. Oposición a la que acabarán uniéndose incluso, en una probable medida de carácter táctico ante las perspectivas que parecen vislumbrarse, los Partidos salafistas al-Nur y Construcción y Desarrollo (la antigua Jamat al-Ismailiya). Pero que inducirán también, por otra parte, a la constitución a última hora de movimientos de apoyo a la legitimidad de Morsi y su Gobierno, como la Alianza Nacional de Apoyo a la Legitimidad o las Plataformas Muhayed (partidarios en árabe) o Tagarod (imparcialidad en árabe).
Así polarizada la sociedad egipcia empezarán las concentraciones pro y contra Morsi a partir del 21 de junio de 2013. Y los enfrentamientos callejeros con cada día más muertos y heridos. Hasta el día culmen del 30 de junio. Al día siguiente 1 de julio, las Fuerzas Armadas dan a Morsi un ultimátum de 48 horas para que acceda a las peticiones de los concentrados. Al negarse éste, defendiendo la legitimidad de su cargo y Gobierno, las Fuerzas Armadas toman el poder en la tarde del 3 de julio de 2013, designan un Gobierno interino presidido por el magistrado Adly Mansur y le encargan la redacción de una nueva Constitución y la celebración de nuevas elecciones presidenciales y legislativas. El presidente Morsi y un buen número de cuadros de los Hermanos Musulmanes son detenidos.
¿Y AHORA, QUÉ?
Como en febrero de 20111, la plaza Tahrir ha propiciado la revolución (cambio drástico y violento de régimen) y el mubakarismo sin Mubarak la ha llevado a cabo. El Consejo Superior de las Fuerzas Armadas (CSFAS) se ha hecho con el poder fáctico y el Tribunal Constitucional con el institucional. Sus dos cabezas visibles y representativas, el general Abdel Fatah al-Sisi y el magistrado Adly Mansur ya ostentaban estos títulos con Mubarak y bajo su régimen desarrollaron sus carreras, prosperaron profesionalmente y ocuparon importantes cargos de carácter político, aunque ambos fueron designados para los altos puestos que ocupaban el 2 de julio de 2013 por el derrocado presidente Mohamed Morsi, probablemente por ser de los menos inflexibles dentro de sus correligionarios.
1 Vega Fernández, Enrique, “Desarrollo de los procesos políticos en el Magreb”, en Monografía 133 Análisis y evaluación de la estabilidad en el Magreb, de la EALEDE (CESEDEN), mayo 2013, pp. 15-27.
Han prometido elecciones presidenciales y legislativas. Pero la incógnita no es si realmente las va a haber, que es difícil pensar que no las vaya a haber (el cuándo es otra cuestión, de no baladí importancia), sino si a ellas se podrán presentar los Hermanos Musulmanes (y otros grupos islamistas más o menos rigoristas) y en qué condiciones, porque a menos de 48 horas del golpe de Estado ya había empezado la caza de brujas de dirigentes de la Cofradía con acusaciones tan peregrinas como “haber insultado al sistema judicial” o “conspiración” por haber incitado a abrir fuego a los defensores de la sede de la Cofradía en El Cairo el 30 de junio de 2013, cuando ésta estaba siendo asaltada (terminaría saqueada e incendiada, sin muertos ni heridas de bala). Una situación que parece presentar demasiadas similitudes con el golpe de Estado de Argelia del 11 de enero de 1992, que acabo trayendo una guerra civil de 200.000 muertos. Aunque ésta no parece ser la hipótesis más probable.
Supongamos que se les deja volver a presentarse, bajo la misma sigla del PLJ o de cualquier otra, y en unas condiciones que no amedranten demasiado a presentarse o a votarles. Y que vuelven a ser la lista (o el candidato) más votada, lo cual no es nada improbable porque, después de todo, piensen lo que piensen, nos guste o no, han ido ganando todas las citas electorales y referendos que hasta ahora —con mayor o menor pulcritud democrática— se han celebrado en Egipto desde la revolución del 11 de febrero de 2011. En este caso, ¿nueva versión de la plaza Tahrir? ¿Revolución Continua?2
2 No se olvide que precisamente así “Revolución Continua” se autodenomina uno de los variados grupos salidos de la vanguardia juvenil originaria que ha estado presente en los múltiples Tahrir egipcios, primero contra Mubarak, después contra el gobierno del CSFAS, más tarde contra Morsi y, ahora mismo, ahí continúan con consignas del tipo “derrocar, derrocar al gobierno militar”, que son las mismas que los partidarios de Morsi gritan en la concentración de enfrente.
Supongamos que no se les deja presentarse (o se les deja bajo condiciones en las que sea imposible su victoria electoral). Es decir, que gana cualquiera de las otras opciones (porque candidato único es materialmente imposible que haya) que han conformado durante el último año, y especialmente desde noviembre de 2012, la, como ya se ha señalado varias veces, diversa y poliédrica oposición supuestamente laicista. ¿Qué permite suponer que las castigadas y cada vez más empobrecidas masas egipcias van a ser más benévolas con esta nueva opción de lo que han sido con el último Mubarak, con el CSFAS o con Morsi? ¿Qué permite suponer que no va a haber nuevos Tahrir contra ella?
¿O de verdad puede creerse que la deteriorada situación económica egipcia puede resolverse en cuestión de pocos meses? ¿Y que la mentalidad musulmana y tradicionalista de la mayoría de los egipcios puede modificarse en pocos meses? ¿O es que se van a retrasar las siguientes elecciones tanto como para que aquélla esté resuelta y ésta modificada? ¿O es que la siguiente opción piensa imponerse a sangre y fuego? En definitiva, ¿y ahora, eliminado el supuesto demonio islamista, qué?
A MODO DE COMENTARIO FINAL
En Europa, solamente Alemania ha condenado el golpe de Estado. Ni siquiera la Unión Europea. En el mundo musulmán, sólo Turquía. En Oriente Próximo, solamente Catar. Estados Unidos y el resto se han limitado a aconsejar a los egipcios que sean buenos a partir de ahora.
Enrique Vega Fernández*
Profesor UNED
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*NOTA: Las ideas contenidas en los Documentos de Opinión son de responsabilidad de sus autores, sin que reflejen, necesariamente, el pensamiento del IEEE o del Ministerio de Defensa.
http://iugm.es/adefal/inicio/investigadores/enrique-vega-fernandez/
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Los Estados Partes del MERCOSUR expresan su indignación y firme rechazo por la revocación infundada de los permisos de sobrevuelo y aterrizaje previamente concedidos por autoridades de algunos países europeos al avión que trasladaba al Presidente del Estado Plurinacional de Bolivia, Evo Morales, el día de ayer. Dichos actos inamistosos e injustificables a los cuales fue sometido el Presidente Evo Morales son incompatibles con las prácticas internacionales, con las normas de buena convivencia entre naciones soberanas y con el derecho internacional. Aún más grave, han puesto en serio riesgo la seguridad del jefe de Estado boliviano y la de su comitiva. La actitud de dichas autoridades constituye una grave ofensa no solo al Estado Plurinacional de Bolivia, en proceso de adhesión al MERCOSUR, sino también a todo el MERCOSUR, lo que exige una pronta aclaración y las correspondientes excusas. Nuestros países condenan la retención injustificada del Presidente Evo Morales y manifiestan su pleno apoyo y solidaridad al Gobierno del Estado Plurinacional de Bolivia y en especial a la investidura del Presidente. Montevideo, 3 de julio de 2013. |
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God them bless today, tomorrow and always ... My name is Alexis Romero Orduñez, i am writer, sicólogo and shepherd of the Church Reborn. Each day work very hard walking under the intensive sun, for win twenty dollars to the month and can dedicate more of the half in access to internet for let them arrive the productions of our church to all you and help them throughout the that i can.My dream is have a computer although be of use and of type portable for produce more works, answer the letters that me write, reproduce more materials and help to all the that the need for that its works is know in all sides for blessing of all and glory of God.My whatsaap and telephone is: +53 56167555
Novelas, relatos, poesía, ensayos y microficciones que exploran el terror psicológico, el horror tecnológico y fantástico, la ciencia ficción emocional y los laberintos humanos. Por Adrián Fares, escritor y cineasta argentino.
Decimos lo que otros temen decir
"La educación es la vida en sí misma" John Dewey
RESULTADOS DE LOTERIAS