Archivo mensual: agosto 2026

El poder y la locura

La aparición de De la Espriella desata temor y estupor al evocar los delirios de los tiranos americanos. Entre excentricidades desbocadas, disparates absolutistas y desfachateces políticas, despierta los fantasmas de un continente históricamente herido por el absolutismo, la rapacidad, el misticismo, la violencia y el histrionismo gubernamental.

Por GONZALO GUILLÉN


«Para los que ambicionan el poder,  no hay vía media entre la cumbre y el precipicio de la demencia”. — Tácito.

 En la primera semana de “gobierno”, Abelardo de la Espriella ha despertado el terror y el recuerdo aterrador de los disparates, los desmanes y los caprichos de los más infames y temibles tiranos de América. Ha venido cambiando aceleradamente la Constitución Nacional por la biblia de los protestantes y de los curas, así como de la torá judía. De ahí que las normas jurídicas rectoras, los derechos y las máximas elementales de la jurisprudencia, dejarán de residir en los 380 artículos de la Constitución Política y pasarán a depender de los versículos proféticos, poéticos, sapienciales, demenciales, cantos y “sabidurías”, que pregonan, por ejemplo, la pena de muerte por desobediencia filial, la lapidación por violar el descanso sabático; la negación de la ciencia y la física moderna; alargar la luz del sol para que las tribus israelitas puedan ganar batallas; la regularización de la esclavización con normas tales como que un amo puede golpear a su esclavo con una vara hasta matarlo, pues el esclavizado es de su propiedad. Respecto de las mujeres establece que deben “estar sujetas a sus propios maridos, como al Señor; porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia […] Así que, como la iglesia está sujeta a Cristo, así también las casadas lo estén a sus maridos en todo”. Dios impone para ellas restricciones severas en el ámbito de la enseñanza y la autoridad religiosa: “[Que] la mujer aprenda en silencio, con toda sujeción. Porque no permito a la mujer enseñar, ni ejercer dominio sobre el hombre, sino estar en silencio”. Así, supongo yo, deben de funcionar los matrimonios como el del delincuente Carlos Alonso Lucio y Viviane Morales, ni más ni menos que nueva ministra de educación.

Todos los tiranos de América han sido fanáticos religiosos, ocultistas y supersticiosos, incluido Fidel Castro, quien fue criado por los santeros, los jesuitas, y los babalaos.

Arriba: (izquierda a derecha) Alelardo de la Espriella, Maximiliano Hernández Martínez, Manuel Antonio Noriega, Gustavo Rojas Pinilla, Nayib Bukele y Donald Trump. Abajo: (izquierda a derecha) François Duvalier, Rafael Leonidas Trujillo, Laureano Gómez, José Gaspar Rodríguez Francia, Emilio Garrastazu Médice y Álvaro Uribe
Arriba: (izquierda a derecha) Alelardo de la Espriella, Maximiliano Hernández Martínez, Manuel Antonio Noriega, Gustavo Rojas Pinilla, Nayib Bukele y Donald Trump. Abajo: (izquierda a derecha) François Duvalier, Rafael Leonidas Trujillo, Laureano Gómez, José Gaspar Rodríguez Francia, Emilio Garrastazu Médice y Álvaro Uribe.

El general Maximiliano Hernández Martínez, sátrapa salvadoreño que gobernó con yugo inquebrantable entre 1931 y 1944, determinó que la muerte de un hijo suyo fue ordenada en un acto de venganza por espíritus oscuros que, además, se disponían a matarlos también a él y al resto de su familia. Estableció enseguida que aquellas presencias ominosas se habían convertido en perros negros y emitió de inmediato una disposición de exterminio por medio de un decreto oficial de seguridad pública que ordenó al ejército y a la policía recolectar y sacrificar a todos los perros negros del territorio nacional. La población civil, aterrorizada por los antecedentes de masacres brutales cometidas por el régimen en 1932, se vio obligada a entregar sus amados perros negros a las patrullas militares para evitar acusaciones por traición y brujería en contra del señor presidente.

Hernández Martínez sumó a sus directrices gubernamentales la obligación de envolver con papel celofán rojo todas las bombillas del alumbrado público del país para atender así una mortífera epidemia de sarampión. Lo hizo porque él mismo se había robado el presupuesto de la salud pública y no estaba dispuesto a devolverlo para darle al pueblo atención médica. Basado en su corriente filosófico-religiosa de teosofía, determinó que la luz brillante es muy molesta y dolorosa para los enfermos de sarampión, debido a la fotofobia que ocasiona.

Alvaro Uribe, en Colombia (2002-2010), tachado como violador sin condena de mujeres, celebraba con misas católicas las masacres que ordenaba cometer hasta alcanzar la suma de al menos diez mil inocentes fusilados —muchos menores de edad—. Le encomendaba los asesinatos a la “virgen santísima”, de la que es devoto. La  mayoría de esos muertos cayeron mediante la modalidad conocida como “falsos positivos” de las fuerzas militares, de policía y escuadrones de la muerte del narcotráfico, conocidos como paramilitares, que actuaban bajo sus órdenes. Puso a su policía política a intervenir y perseguir a periodistas y jueces que investigaban sus delitos; compró su reelección en el congreso; se robó los fondos púbicos para pagar los subsidios a los campesinos con mayores necesidades;  le rendía cuentas a los narcotraficantes en reuniones concertadas en los sótanos del palacio presidencial; cercó pueblos enteros con el ejército y apresó a los habitantes, adultos y niños, acusándolos de terroristas; extraditó a Estados Unidos a todos los narcotraficantes y asesinos que operaban para él y así evitó que Washington se lo llevara a cambio de ellos; delinquió con la finalidad clara de enriquecer a sus dos hijos legítimos, otorgándoles licencias para organizar zonas francas en lugares que a nadie más le eran permitidas, de mamera que adquirieron latifundios por hectáreas y los vendieron sobrevalorados por metros. Comenzó su carrera política en los años setentas como director de la Aeronáutica Civil y desde allí les otorgó licencias para aviones y pistas a los grandes narcotraficantes que, con esa ayuda estratégica y desmedida, inundaron el mundo de cocaína y conformaron el Cartel de Medellín, del que hizo parte su padre, Alberto Uribe Sierra. A Álvaro Uribe lo puso al mando de la aviación civil el presidente Julio César Turbay Ayala, quien, de acuerdo con documentos de Washington recientemente desclasificados, trabajaba para la traficante pionera Griselda Blanco Restrepo, conocida como “La reina de la coca”. Durante décadas, los laberintos de la cocaína en Colombia han conducido a Uribe Vélez.

Guillermo León Valencia gobernó a Colombia entre 1962 y 1966. Conservador doctrinario, es uno de los mandatarios más singulares del país. Borracho empedernido de fuerte temperamento, convencido de su sangre hidalga y apegado a las tradiciones coloniales españolas, tenía un carácter impulsivo. Solía pasar noches en el puteadero de una tal Blanca Barón y en las madrugadas, antes de subirse al Cadilac presidencial que lo esperaba, con la mano izquierda se apoyaba sobre un poste del alumbrado público y con la otra se ayudaba para orinar con la soltura de cualquier camello de lánguidas cervices. El reportero Carlos Caicedo una vez lo fotografió meando de madrugada en la vía pública y los gorilas de la seguridad le rompieron la cámara. Cortaba el hilo de un plumazo en reuniones con ministros, diplomáticos o jefes políticos en el palacio presidencial y se disolvía como la niebla al primer golpe de sol para irse con sus perros a cazar patos en las lagunas de la Sabana de Bogotá o en el departamento del Cauca, donde sus antepasados escribían versos y cazaban indígenas por deporte. Poseía una vasta colección de armas de fuego y era, decía él, un tirador excepcional. Para liberar las tensiones debidas al surgimiento de las guerrillas comunistas, solía practicar su puntería disparando desde los balcones del Palacio hacia objetos de los jardines interiores, con lo cual espantaba a los reclutas de la guardia presidencial que conocían perfectamente los resultados de sus terribles borracheras. En uno de esos tiroteos alcohólicos mató con su escopeta a dos pavos reales que adornaban los jardines y los mandó desplumar y preparar para el almuerzo. Preso de su delirio etílico y, tambaleándose, le ofreció un banquete en el Palacio al general francés Charles de Gaulle en sus días de gloria; alzó su copa de vino y gritó “¡Que vivan España y su presidente de Gaulle, hic!”.

Fue amante de la bohemia, la poesía y la música de cuerda. Solía resolver crisis políticas extendiendo las jornadas hasta la madrugada y, en algunas ocasiones, la decisión final de quién ocuparía un ministerio o una embajada o recibiría un contrato se tomó al calor de una serenata de tiple, guitarra y bandola. Tuvo un gran sentido del humor y una extraña característica que nadie le perdonó jamás: no fue ratero.

El general Manuel Antonio Noriega gobernó Panamá durante la Guerra Fría, hasta 1989, cuando los Estados Unidos, de los que era su lacayo, invadieron el país, lo sacaron y lo condenaron por los mismos delitos de narcotráfico que cometió por órdenes de la CIA, de la que era colaborador a sueldo. Mientras los helicópteros Apache y los tanques estadounidenses rodeaban el cuartel central de El Chorrillo, Noriega no estaba revisando estrategias militares ni articulando la resistencia con sus comandantes. Se encerró con su equipo de babalaos de confianza para que lo volvieran invisible. Pero la cúspide de sus delirios estaba en la gran mansión, donde  mantenía un altar de santería y palo mayombe, que hedía. Estaba repleto de enormes sapos muertos y cada uno representaba una intervención maligna de su parte; tenían alfileres cruzados para causarles tormentos a personas determinadas y dentro de las tripas podridas de cada cadáver había pergaminos con nombres de pila de personas, escritos en tinta negra, entre ellos los de oficiales del Pentágono, directores de las agencias de inteligencia gringas, fiscales de Miami que lo habían acusado de narcotráfico, y líderes de la oposición civil panameña. Noriega pretendía así mantener “amarrados” y sometidos a sus enemigos y malquerientes. Fue célebre violador y esclavizador de mujeres con las que tuvo una cantidad indeterminada de hijos. En todos los cuarteles del país abusó incluso de niñas, como Donald Trump en Estados Unidos, y también con la venia de la justicia. Noriega murió a los 83 años, en mayo de 2017, en Ciudad de Panamá, después de haber permanecido en cárceles de Estados Unidos y Francia.

El general colombiano Gustavo Rojas Pinilla fue dictador entre 1953 y 1957. Implantó la censura de prensa, cerró los principales diarios, metió en la cárcel a los periodistas incómodos, instituyó la adoración de su imagen en las escuelas de todo el país, por lo cual hubo una generación que durante largo tiempo lo tuvo por santo católico. Se mandó confeccionar uniformes militares estrafalarios, con charreteras, botones y lazos dorados, un enorme cinturón, como el de los campeones de boxeo, con el escudo nacional en piedras preciosas y una banda presidencial bordada con hilos de oro. El domingo 5 de febrero de 1956 ordenó asesinar a 36 personas en la plaza de Toros La Santamaría, de Bogotá, en represalia por que su hija, María Eugenia Rojas —belfa, como él—, había sido rechiflada por el público durante una corrida de toros. Agentes del Servicio de Inteligencia Colombiano, detectives privados y matones a sueldo provistos de armas cortas, garrotes y puñales, se infiltraron entre los aficionados de la siguiente corrida de la temporada, cerraron con candado las puertas de la plaza y cometieron la masacre cuando el público comenzó por segunda vez a vociferar iracundo contra la hija del dictador. Los días 8 y 9 de junio de 1954 ordenó al ejército y la policía abrir fuego de fusilería sobre una manifestación pacífica de estudiantes en el centro de Bogotá que protestaban contra la dictadura por haber asesinado al estudiante de medicina y filosofía Uriel Gutiérrez. Cayeron muertos doce muchachos y otros 50 resultaron heridos. El 7 de agosto de 1956, cuatro mil personas murieron en Cali al estallar un convoy militar que llevaba 1,053 cajas de dinamita gelatinosa. Cuarenta manzanas a la redonda fueron borradas del mapa.

El país es él: se llama Salvador. Salvador Bukele. Quiso ser abogado, trabajó en publicidad y ahora es el último tirano y carcelero en esa tierra de grandes tiranos. Se describe como el “dictador más cool del mundo mundial” y “Rey de El Salvador”, por lo cual abolió las leyes electorales justas y transparentes y aseguró así su reelección indefinida hasta que llegue el día de su muerte, que demorará varias décadas, pues apenas tiene 45 años, a menos que Cristo Rey disponga otra cosa. Adoptó el bitcóin como moneda de curso legal y vende bonos de la mitológica ciudad llamada por él Bitcoin City, una metrópoli imaginaria y futurista, libre de impuestos y financiada con “bonos volcánicos”. Imparte las órdenes militares por mensajes de teléfono y rompió la institucionalidad de los decretos y ministerios al utilizar la red social X como su principal canal de mando. A través de trinos, destituye ministros, ordena al director de la Policía Nacional Civil realizar cercos militares en ciudades enteras o exige a las Fuerzas Armadas intensificar los operativos de seguridad. Se armó un uniforme de gorra puesta al revés, chaqueta de cuero y zapatillas deportivas. La barba la lleva podada a ras y pintada de negro azabache, como la de su imitador pequeñín —megalómano defensor y promotor de grandes criminales—, el colombiano Abelardo de la Espriella. La nombradía internacional de Bukele se debe a que encarceló a 118 mil habitantes de los barrios marginales que tuvieran tatuajes o hubiera contra ellos conjeturas de ser malhechores callejeros. Estos condenados a cadena perpetua, sin fórmula de juicio justo, permanecen semidesnudos y encadenados dentro de enormes gallineros y representan cerca de tres por ciento de la población del diminuto país, que es de seis millones de almas y tiene un tamaño de dos millones 204 mil 100 hectáreas, el equivalente a solo unos 200 latifundios de narcotraficantes, militares y políticos colombianos, de 10 mil hectáreas cada uno. Bukele asegura que nadie volvió delinquir en las calles por miedo a su fórmula carcelaria y cada día confina a alguien más para mantener vivo el terror. Los crímenes de cuello blanco, como la gran corrupción del propio Bukele y su familia, no se ha visto afectada y, más bien, aumenta y se ramifica de manera febril y consistente, siempre y cuando Bukele vaya montado en cada chanchullo.

François “Papa Doc” Duvalier, tiranizó  Haití entre 1957 y1971. El sincretismo del vudú fue su principal arma de terror estatal. Se autoproclamó públicamente como la encarnación física de Barón Samedi, el temido espíritu vudú de la muerte. Obligaba a sus cuerpos de seguridad (los Tonton Macoute) a vestir traje funerario, cubilete de sepulturero, gafas oscuras, corbata morada y, en ocasiones especiales, maquillaje de calavera, para emular a aquel demonio. Afirmaba ser el mayor controlador de la magia negra y llegó a sostener que él mismo había provocado el asesinato del presidente estadounidense John F. Kennedy, en Dallas, Texas, mediante una maldición; ordenó decapitar a sus rivales políticos para conservar sus cabezas en el palacio presidencial, se posaba frente a cada una de ellas y consultaba los espíritus de los difuntos a los que pertenecían. Tras su muerte, el poder lo heredó su hijo holgazán de 19 años Jean-Claude Duvalier, mejor conocido mundialmente por sus apodos en francés e inglés como Bébé Doc o Baby Doc. También fue un tirano desalmado y sádico durante su gobierno, entre 1971 y 1986. Mantuvo operando a los Tonton Macoute y bajo su mandato se ejecutaron miles de detenciones arbitrarias, torturas y asesinatos de opositores y periodistas, con lo cual causó el exilio masivo de la población. Mientras Haití se consolidaba como el país más pobre del hemisferio occidental, Bébé Doc desvió millones de dólares del presupuesto nacional para financiar un extravagante estilo de vida. Es célebre su boda faraónica, en 1980. Costó cerca de ocho millones de dólares de hoy en una época de hambruna nacional. Fue derrocado en 1986, al cabo de una insurrección popular masiva que lo obligó a huir al exilio en Francia, donde estuvo prófugo durante veinticinco años, regresó clandestinamente a Haití en 2011, fue descubierto por el gobierno y afrontó procesos por crímenes de lesa humanidad y corrupción. Murió de un ataque cardíaco en octubre de 2014.

Rafael Leónidas Trujillo avasalló a República Dominicana entre 1930 y 1961. Sigue siendo el estereotipo clásico y dominante del tirano americano. Cambió el nombre de la capital del país, Santo Domingo, por el de Ciudad Trujillo. Nombró a su hijo menor, Ramfis Trujillo, como general del ejército a la edad de cuatro años, con sueldo y mando de tropa real. En un evento internacional coronó a su hija Angelita como “Reina de la Paz del Mundo” y la vistió para la ocasión con un traje de armiño importado de Europa y lleno de piedras preciosas que costó más que el presupuesto anual de educación del país; obligó a que todos los hogares dominicanos colgaran una placa que decía: “En esta casa manda Trujillo, aquí vive Dios”. El periodista y escritor canadiense William Krehm (1913-1919), en su exquisito libro Democracias y Tiranías del Caribe cuenta que para conocer la fecha de un documento público en la República Dominicana debía precisarse si fue expedido antes o después de la Era de Trujillo, ET, del mismo modo que también se datan los sucesos de la humanidad con AC y DC (antes y después de Cristo). Fue el protagonista de una de las eras más oscuras, teatrales y violentas de la historia americana. Apodado “El Jefe” o “El Generalísimo”, fusionó un terrorismo de estado sanguinario con un culto a la personalidad que lindaba con el delirio.

Trujillo, en un arranque de xenofobia y limpieza étnica, en 1937 ordenó al ejército el exterminio de la población de origen haitiano que residía en las zonas fronterizas dominicanas. Para identificar a las víctimas, los soldados obligaban a las personas a pronunciar la palabra “perejil”; debido a las diferencias lingüísticas del criollo haitiano, quienes no podían pronunciar correctamente la “r” eran ejecutados a machetazos. Se calcula que fueron masacradas hasta 35 mil personas. Asesinó en 1960 a Minerva, Patria y María Teresa Mirabal, tres hermanas intelectuales y librepensadoras, conocidas como “Las Mariposas”, para que dejaran de liderar la resistencia interna contra la tiranía. Trujillo ordenó a su policía secreta interceptar el vehículo en el que viajaban, fueron golpeadas hasta la muerte y sus cuerpos arrojados a un barranco para simular un accidente de tránsito. Su aparato de inteligencia y persecución iba más allá de la isla. En 1956, agentes de Trujillo secuestraron en pleno centro de Nueva York al profesor español Jesús de Galíndez, crítico de su régimen; fue trasladado clandestinamente a Santo Domingo, donde el dictador lo torturó personalmente antes de desaparecerlo. Del mismo modo, en 1960, Trujillo financió un atentado con carro bomba en Caracas contra el presidente venezolano Rómulo Betancourt, quien sobrevivió con graves quemaduras. Llevó su egolatría a toda la geografía nacional: tomaba un mapa y les ponía su propio nombre a pueblos y montañas; ordenó colocar letreros de neón obligatorios en las fachadas de todas las iglesias y carteles en los hogares con el eslogan: “Dios y Trujillo”. En 1955, en medio de una profunda crisis social, el dictador organizó la Feria de la Paz y Confraternidad del Mundo Libre para celebrar sus 25 años en el poder. Gastó cerca de 30 millones de dólares de la época (un tercio del presupuesto nacional anual de la nación) en un evento que duró meses.  Utilizaba las arcas públicas y el Banco de Reservas de la República —creado por él en 1941— como si fuera su propia billetera y tenía allí una cuenta personal con varios millones de dólares de fondos públicos, que depositó, poco a poco, en billetes de todas las denominaciones, con el único propósito de ahorrar para el bienestar financiero y los lujos de Lina Lovatón, una de sus amantes favoritas.

Los métodos de tortura de la policía secreta de Trujillo se infligían en una prisión clandestina. Aplicaba castigos sádicos que incluían el uso de la silla eléctrica, bastones eléctricos de alto voltaje aplicados en los genitales y cajas de madera repletas de hormigas carnívoras africanas, en las que introducían las extremidades de los prisioneros para forzarlos a firmar confesiones falsas. La pesadilla de Trujillo concluyó el 30 de mayo de 1961, cuando su automóvil, Chevrolet Bel Air azul, modelo 1957, fue emboscado en una carretera en las afueras de la capital por un grupo de antiguos colaboradores militares y civiles enviados por la CIA, harta de las excesivas masacres y abusos de su lacayo. Lo ajusticiaron con 60 tiros. Esa vez se dirigía, sin mayor custodia, de Santo Domingo a San Cristobal, para reunirse  con una de sus amantes a escondidas de las demás.

La esposa de Trujillo, María Martínez Alba, madre de sus hijos Ramfis, Angelita y Radhamés, tenía desvaríos literarios y publicó el libro “Meditaciones Morales” que, por decreto presidencial, se volvió de lectura obligatoria en todas las escuelas del país y no pasó mucho tiempo para saber que se trataba de un plagio. Ya viuda, su memoria fue devorada por una demencia senil profunda y, entre otros asuntos importantes como los nombres de sus hijos, olvidó en qué banco suizo y en cuál lugar del Palacio Nacional, de 18 mil metros cuadrados, estaban escondidas las claves para acceder a la cuenta en la que su marido ocultó para ella una parte de la fortuna que le robó al país. Fue acogida en Panamá por el dictador Manuel Antonio Noriega, donde murió a los 89 años profiriéndoles insultos constantes a las mujeres que la cuidaban y creyendo que aún era la suprema Primera Dama de la República Dominicana.

Laureano Gómez, El Monstruo, gobernó Colombia entre 1950 y 1953. Sanguinario, fascista, corrupto, pedorro y fanático religioso, llegó a la presidencia debido a que fue el único candidato en contienda, pues amenazó de muerte y persiguió a quienes quisieron competirle. Su gestión combinó un fundamentalismo católico radical, excentricidades institucionales inspiradas en el fascismo europeo y el recrudecimiento sangriento de la época conocida como “La Violencia”, durante la que hubo 300 mil homicidios políticos cuando el país tenía 12 millones de habitantes. Esto quiere decir que fue ejecutada alrededor del 2.5 por ciento de la población nacional. Respaldó y financió el uso de los “Chulavitas”, paramilitares que asesinaban y desterraban con la ayuda de la policía secreta clandestina, conocida como “Los Pájaros”. Estos últimos, con la ayuda de la iglesia católica, organizaron escuadrones de la muerte con gatilleros a sueldo, cuya misión era asesinar selectivamente a líderes liberales, empresarios y terratenientes incómodos para la dictadura civil de “El Monstruo”. Con el propósito de darle gusto a Estados Unidos, envió tropas de sacrificio, integradas por campesinos liberales, analfabetas en su mayoría, para que fueran asesinados en la guerra civil de Corea, un movimiento geopolítico infame y desmesurado para la realidad del país. Mientras tanto el territorio colombiano se desangraba en una guerra civil. Así limpió su imagen internacional de simpatizante fascista ante la Casa Blanca. Instauró la censura de prensa más fuerte de la historia de Colombia, a cargo de una oficina de censores oficiales que revisaban, página por página, los periódicos, libros y revistas antes de entrar en imprenta. Por último, envió turbas oficialistas a incendiar los principales diarios de la época, como El Tiempo y El Espectador, y dio instrucciones precisas para que la policía y los bomberos no intervinieran. Propuso una constitución fascista que eliminara el sufragio universal y el congreso tradicional, para implantar otro, igual al modelo sanguinario de las dictaduras de Francisco Franco, en España, y de Benito Mussolini, en Italia. Gómez pretendía crear una asamblea donde los ciudadanos no votaran de forma individual, sino agrupados por gremios (médicos, ganaderos, clérigos, abogados…), con el objeto de consolidar un Estado abiertamente católico, autoritario y de corte fascista. Gobernaba bajo una disparatada paranoia retórica. Creó el mito político del “Basilisco”, un monstruo mitológico con cabeza de gallo y cuerpo de serpiente que encarnaba los peligros del liberalismo, el comunismo internacional, la masonería , el ateísmo y el protestantismo. Sostenía que se habían fusionado en una sola entidad demoníaca que pretendía destruir a Colombia. Con esto justificaba su guerra santa.

José Gaspar Rodríguez de Francia, fue conocido históricamente por el título oficial, que él mismo se impuso, de “El Dictador Supremo” o, simplemente, “El Supremo”). Gobernó el Paraguay durante 26 años, desde 1814 hasta  1840, cuando murió. Prohibió que el pueblo lo mirara de frente, quien se lo topara debía arrodillarse y mirar hacia una pared mientras él pasaba —casi siempre a caballo— y las faltas a este precepto se castigaban con  reclusión en calabozo o la pena de muerte. Ordenó talar todos los árboles de Asunción, la capital, para que quienes quisieran matarlo no tuvieran dónde agazaparse; prohibió la circulación del correo para que no pudieran ingresar al país “virus ideológicos”, de manera que recibir una carta constituía delito de alta traición y se castigaba con la pena de muerte; se constituyó en jefe de la iglesia católica para cortar las influencias del Vaticano; redujo los días festivos católicos; prohibió los oficios religiosos nocturnos, las procesiones y ordenó que todo hombre mayor de 25 años debía casarse.

El general Emilio Garrastazu Médici gobernó Brasil entre 1969 y 1974. Fue el tirano más sanguinario y cruel de la historia del país. Su mandato  es conocido como los “años de plomo», caracterizado por el terrorismo de Estado. Implantó  la tortura sistemática: Por medio del Acto Institucional Número 5 suprimió las garantías constitucionales, eliminó el habeas corpus y cerró el Congreso.  Organizó las detenciones ilegales a través de centros clandestinos como el DOI-CODI, donde miles de opositores, periodistas e intelectuales sufrieron torturas salvajes y ejecuciones extrajudiciales. Investigaciones forenses revelaron que la peor masacre humana de su gobierno ocurrió en la selva, durante la construcción forzosa de la Carretera Transamazónica; el desplazamiento masivo y los ataques armados del régimen provocaron la muerte de más de diez mil indígenas, una tragedia humanitaria silenciada por la censura oficial. Médici instrumentalizó el fanatismo deportivo y un crecimiento económico artificial basado en deuda externa para ocultar los crímenes de sangre. Capitalizó políticamente el triunfo de la selección en el Mundial de México de 1970 e impuso el agresivo eslogan institucional “Brasil, ame-o ou deixe-o” (Brasil, ámalo o déjalo), por lo cual los críticos del régimen debieron abandonar el país o sufrir los rigores de  los sótanos de la policía política.

Donald Trump, mafioso octogenario de Nueva York, ha configurado un estilo político que trasgrede la Constitución, las leyes, la historia, la decencia y las costumbres. Su misticismo personal y los hábitos inmorales son el eje de su identidad pública. A lo largo de sus mandatos presidenciales y sus campañas, sus peores despropósitos, excentricidades y aberraciones institucionales incluyen, en un sencillo repaso, el asalto al Capitolio y el desconocimiento electoral cuando, el 6 de enero de 2021, pronunció un discurso incendiario ante una horda salvaje, la instó a marchar sobre la sede del congreso de los Estados Unidos y enseguida se lanzó al edificio, entró por las ventanas como un enjambre de arañas venenosas que dejó cinco muertos y 140 heridos. La embestida terrorista interrumpió la certificación de los escrutinios en los que él perdió la reelección inmediata frente al demócrata Joe Biden; el ataque terrorista es el mayor quiebre de la transición pacífica del poder en la historia moderna de ese país. Ha declarado que las vacunas “producen autismo” y transformó por decreto los ciclos y las cantidades que se deben aplicar, conforme a los que ya habían sido establecidos por la comunidad científica internacional.

Desmanteló los canales oficiales de prensa de la Casa Blanca al utilizar sus redes sociales personales para emitir directrices de seguridad nacional, despedir a ministros de Estado, amenazar con guerras nucleares a Corea del Norte o insultar a mandatarios aliados a las tres de la mañana mientras ve la televisión. En septiembre de 2019, obsesionado con tener la razón frente a los meteorólogos, Trump se presentó ante las cámaras de las noticias en el Despacho Oval con un mapa oficial en las manos del Centro Nacional de Huracanes. Al notar que el pronóstico científico contradecía un trino suyo, tomó un marcador negro Sharpie y alteró a mano la gráfica oficial informativa con línea falsa para forzar al huracán Dorian a dirigirse hacia Alabama; dicen que violó las leyes federales  sobre falsificación de reportes climáticos. Desarrolló una fijación ignorante por la estética del absolutismo francés, típica de los mafiosos italianos de Nueva York. Su residencia principal en la Torre Trump de esa ciudad y los salones de su club Mar-a-Lago están decorados con horrendas molduras de oro de 24 quilates, lámparas de cristal monumentales y techos pintados que tratan de imitar, con la distorsión de su mal gusto, el palacio de Versalles; durante su primera permanencia en la Casa Blanca, su equipo solicitó formalmente al Museo Guggenheim en préstamo para sus habitaciones privadas la invaluable pintura Paisaje nevado de Vincent van Gogh. El museo se negó y, en su lugar, la curadora le ofreció de forma irónica una obra de arte conceptual: un inodoro de oro macizo de 18 quilates totalmente funcional titulado “America”.

Trump padece de miedo patológico a los gérmenes y evita en lo posible dar la mano. Esta fijación lo llevó a desarrollar un hábito estricto: consumir casi exclusivamente comida chatarra de cadenas como McDonald’s o Kentucky Fried Chicken (KFC). Su argumento es que los estándares de higiene de las corporaciones multinacionales son más confiables y reducen el riesgo de que la comida de un restaurante tradicional esté contaminada o sea envenenada por sus enemigos. Ha roto con la alta gastronomía de las cenas de Estado en Washington al exigir que sus filetes de carne vacuna de cortes finos sean asados al extremo de quedar completamente carbonizados y los consume siempre cubiertos con salsa de tomate de botella.

Tiene encima una condena penal por 34 cargos de delitos graves, ratificada por la justicia del Estado de Nueva York, pero los efectos legales se mantienen en suspenso mientras tenga inmunidad presidencial. Empero, Donald Trump tuvo que pagarle 5 millones de dólares a la escritora y periodista estadounidense E. Jean Carroll. La orden provino en 2023 de un jurado civil federal de Nueva York que lo halló responsable de abuso sexual y difamación. El  desglose de esa condena civil se estructuró por el abuso sexual en el vestidor de un almacén de lujo en Manhattan y por la difamación, pues publicó mensajes en sus redes sociales calificando las acusaciones de la escritora como una “estafa total”, una “mentira” y un engaño perjudicial para su reputación.  En un juicio civil posterior, a principios de 2024, otro jurado ordenó a Trump pagarle a Carroll una suma adicional de 83.3 millones de dólares por continuar difamándola públicamente después de la primera demanda.

La parte más repugnante de Trump radica en su estrecha relación con el difunto pederasta Jeffrey Epstein y los crímenes de tráfico sexual y violación de niñas y mujeres. Ambos se movían en los mismos círculos de la alta sociedad de Palm Beach y Nueva York ,compartían eventos sociales, fiestas en Mar-a-Lago (la mansión de Trump) y viajes en el avión privado de Epstein. En una entrevista concedida a New York Magazine en 2002, Trump se refirió a Epstein como un “tipo estupendo” y agregó: “Es muy divertido estar con él. Incluso se dice que le gustan las mujeres tanto como a mí, y muchas de ellas son más jóvenes”. Ahora, Trump dice que se enemistó con Epstein en 2004 porque “me robó”.

Algunos documentos y registros de los vuelos del jet privado de Epstein confirmaron que Trump viajó en su avión en diversas ocasiones. Se han publicado páginas de un libro conmemorativo del 50 cumpleaños de Epstein (2003) que incluía un mensaje y un dibujo enviados por Trump, con una alusión a “secretos compartidos”. A lo largo de los años y después de la desclasificación progresiva de archivos del FBI y del Departamento de Justicia de EE. UU. relacionados con Epstein y su novia Ghislaine Maxwell, han salido a la luz fotografías, diversos testimonios, denuncias anónimas e historiales de investigación que no favorecen a Trump. Una de las principales víctimas y acusadoras de Epstein, Virginia Giuffre (quien se suicidó en 2025), fue reclutada por Ghislaine Maxwell cuando trabajaba como empleada en el spa del club Mar-a-Lago de Trump a principios de los años 2000. Ella estuvo empleada en la propiedad de Trump siendo menor de edad. En los archivos del FBI desclasificados por el Departamento de Justicia figuran transcripciones de entrevistas e historiales de denuncias recibidas por muchachas que alegaron haber sido agredidas y obligadas a presenciar vejaciones sexuales sobre las que se ha mencionado a Donald Trump. En la pequeña isla plana caribeña de 30 hectáreas que poseía Epstein, llamada “Pequeño San Juan”, dentro de la jurisdicción de las Islas Vírgenes de Estados Unidos, fueron ultrajadas sexualmente innumerables niñas de 10 años en adelante y se ha hablado de sacrificios humanos con menores de edad.

En las reuniones de más de media hora, Trump cae en sueños profundos y están por confirmarse versiones reiteradas según las cuales se defeca durante esos trances constantes en los que se le apaga el cerebro y lo envuelve un manto de fetidez.          

Abelardo de la Espriella asumió la presidencia de Colombia el pasado 7 de agosto y  su gobierno ya arrastra una cola de paja y una sarta de extravagancias similar a la de muchos de los grandes tiranos de América. Reúne a los miembros de su gabinete para que se postren sobre el suelo, de pies y manos, entonen oraciones que no conocen y, por eso, solamente emiten murmullos; luego deben alzar los brazos al cielo, cerrar los ojos y seguir rumiando dislates mientras son animados por un pastor cristiano en éxtasis místico. A todos les entregó una biblia editada por él, a la que le han dado más valor que a la Constitución Política. Ninguno de los improvisados santurrones se ha atrevió a negarse a participar en esa farsa. A lo largo de su carrera como penalista y figura pública se ha visto envuelto en diversos procesos e indagaciones. En 2005 creó, con el auspicio de los más grandes narcotraficantes y paramilitares del país, la Fundación Iniciativas por la Paz (FIPAZ), la cual organizó foros universitarios en los que participaron los jefes de los mayores escuadrones de la muerte, aglutinados en las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), como Iván Roberto Duque (alias “Ernesto Báez”) y Salvatore Mancuso. En 2010, el narcotraficante convicto Juan Carlos Sierra Ramírez (“El Tuso”) declaró ante la Corte Suprema que De la Espriella le había exigido dinero para gestionar su reingreso a la jurisdicción de Justicia y Paz y evitar su extradición; también mencionó una colecta de dinero entre jefes del narcotráfico y el paramilitarismo para que De la Espriella comprara decisiones que tomó la Suprema Corte y este alega que las grandes sumas fueron para pagar sus honorarios profesionales por emitir conceptos jurídicos. Su bufete privado ha asumido la defensa de delincuentes de la más alta gama en escándalos de corrupción, narcotráfico, crímenes atroces y parapolítica; cultiva una imagen estridente de showman que difiere de la estética tradicional de los abogados o políticos colombianos. Posee extrañas empresas comerciales y de estilo de vida, todas en estado de quiebra y, además del derecho, lanza marcas propias de productos como café, ron, zapatos y ropa de lujo que no se ven en el mercado; ha explorado públicamente la música destemplada, interpretando géneros como la balada y la música romántica tropical en videoclips y presentaciones; en entrevistas televisivas del pasado (como en el show de baja estofa The Suso’s Show), ha relatado anécdotas de su niñez relacionadas con episodios crueles con animales, como matar gatos atados a cohetes de pólvora;  ha recibido dineros de los más grandes delincuentes colombianos y es reconocido por su disparatada y emotiva verborrea, ha dicho que destripará a todos quienes tengan  pensamientos y posturas progresistas y defiendan los acuerdos de paz; organizaciones de libertad de prensa, como Reporteros sin Fronteras, el Comité de Protección de Periodistas de Nueva York o la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP), han cuestionado de manera reiterada el acoso judicial, sus ataques verbales y señalamientos públicos contra periodistas y medios de comunicación que investigan y cuestionan su lado más oscuro. Es ciudadano norteamericano y para adquirir esa condición debió jurar que abdicaba a cualquier fidelidad y compromiso con Colombia, donde el 7 de agosto también juró defender la Constitución Nacional y todos los intereses del país. Contrariando la ley, se niega a hacer públicas sus declaraciones de bienes y rentas.

No tomó posesión en el Capitolio Nacional sino en Cali, en la víspera del terremoto y durante una improvisada fiesta de gala con servilletas de papel y luminotecnia de discoteca, en la que parecía ser el hijo de un mafioso recibiendo los regalos en la fiesta de su primera comunión. La luz se apagó de súbito y mientras los invitados suponían en la oscuridad que se trataba de una suspensión del servicio de energía eléctrica y se protegían los bolsillos y carteras, hubo un pase de magia: reapareció en el traspatio de un cuartel contiguo, donde pronunció un discurso lleno de fanatismo, frases de cajón y patriotismo—de pena ajena—, ante una tropa que lo sufrió en posición de firmes. Por último, este carnaval del esperpento quedó cerrado con un potente canto de garganta presidencial de su repertorio lírico italiano en el que, de acuerdo con críticos musicales idóneos, “De la Espriella debió afinar con GPS porque solo no llega”.

Con este bagaje comenzó a gobernar, cruzó el umbral del poder cargando un pesado equipaje dentro del cual el delirio, el delito y las extravagancias se funden en una sola incógnita que el país no ha podido dilucidar.

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LA INCOMPETENCIA DE DE LA ESPRIELLA CON EL TERREMOTO DE COLOMBIA

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Colombia, entre el terremoto y la diplomacia

En Paren el mundo la politóloga colombiana Sandra Borda analizó la realidad política de su país signada por el comienzo del gobierno de Abelardo de la Espriella, la gestión del terremoto y las medidas diplomáticas adoptadas por la nueva cancillería.

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Roy Barreras y José Felix Lafaurie discuten por la posesión de Abelardo

Este es el análisis del discurso de Abelardo hecho por María Jimena Duzán.

Contexto: El texto presenta una transcripción de un debate analítico sobre el discurso de posesión y la conformación del gabinete del nuevo presidente, identificado simbólicamente como Abelardo de la Espriella.

Los interlocutores examinan la marcada influencia religiosa y conservadora del evento, destacando el uso de referentes históricos como la Regeneración de Rafael Núñez para definir el rumbo del gobierno.

Se debate intensamente sobre la «batalla cultural» propuesta, la cual prioriza la familia tradicional y los valores cristianos, generando temor por posibles retrocesos en derechos civiles y diversidad de género.

El análisis también subraya el carácter regionalista y militarista del acto, así como la tensión política que surge al ignorar las formas democráticas tradicionales frente al Congreso.

Finalmente, los panelistas discuten la incertidumbre sobre la efectividad de sus promesas de seguridad y economía, concluyendo que los primeros cien días definirán si el mandato será de hechos concretos o solo retórica ideológica.

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PALANTIR: así funciona la máquina de ESPIONAJE GLOBAL (#ReportajeSR)

La empresa que empezó ayudando a la CIA ahora maneja datos, vigilancia y sistemas de inteligencia en medio mundo. Gobiernos, guerras, fronteras, policía predictiva, IA militar… y casi nadie sabe realmente hasta dónde llega su poder.

Mientras nos entretienen con debates vacíos, hay compañías construyendo la infraestructura del control del siglo XXI. Y Palantir quiere estar en el centro.

00:00 Introducción
00:51 Inicios de Palantir
03:14 Quién está detrás
07:24 Palantir + ICE

#ReportajeSR es la línea de reportajes e investigación audiovisual de Spanish Revolution, presentada por Patricia Salvador y Léa Gugelmann. Un espacio para analizar el poder, la desinformación, la extrema derecha, la tecnología, la guerra cultural y los grandes temas que están moldeando el mundo que viene.

Ver vídeos y noticias en https://spanishrevolution.net

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Colombia: Agosto 7 de 2026…

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El fascismo religioso

Por: Equipo Colarebo Colombia 

La avaricia por los intereses económicos no se puede cubrir con ningún manto religioso ni de santidad ni de honorabilidad de las también falsas instituciones de gobierno. El fascismo siempre ha sido religioso, camandulero y violento. La fórmula es «el que peca y reza, empata». Utilizando la figura de su dios inventado se autoconceden el derecho de matar.

Así es como una vez tomada violentamente la tierra prometida en el Medio Oriente, los sionistas se dieron cuenta de que no había mucho más que desierto; además odiados en la región y ante la derrota infringida al tratar de controlar los disputados recursos petroleros, entonces los sionistas deciden montarse en el poderío militar imperialista para extender la tierra prometida a todo el planeta, lo que les garantiza más recursos naturales y ganancias y llevar a todos los pueblos del mundo, el amor al prójimo que le profesaron a los palestinos y vecinos, como pueblo elegido por dios. El dios del dinero.

Eso es lo que vienen a hacer a Colombia de la mano de un gobierno impostor, de ladrones y traidores locales. El plan es sencillo y perverso, acorralar a la población por el hambre, porque cuando no hay alimentación, satisfacer el hambre personal y de las familias, se convierte en un hecho primario que se prioriza sobre lo demás, haciendo que no interese nada más, ningún derecho, educación ni política.

Ahora vendrá el recorte de medidas sociales, enfocado a fomentar el desespero de la población. Ya se anuncia el fin de los bonos a la tercera edad que es mucho más vulnerable. Los dineros que deja presupuestados y garantizados el gobierno del cambio no tendrán otro destino que la corrupción.

Las propuestas del gobierno fascista, pro imperialista y pro sionista, son grupos paramilitares, recortes sociales, represión, humillación, despojo, explotación, élites enriquecidas mediante la corrupción impune, megacárceles, destrucción de la naturaleza, intervención extranjera, sumisión y entrega de los recursos del país.

El pueblo actúa ahora, o cada vez estará más acorralado, atropellado y debilitado. No se le debe pedir a un gobierno ilegítimo autorización para los derechos sociales, a la vida digna y a la justicia; hay que ejercerlos en todos los terrenos como pueblo y constituyente primario. Hay que desarrollar formas propias de gobierno popular.

Agosto 07 de 2026

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Evangelismo y cultura – Episodio 1 (El Triángulo)

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RELACIONADO:

Misiles de Dios: ¿qué es el nacionalismo cristiano que gobierna EEUU? (La BaseLatam 1×170)

Inna Afinogenova, Marco Teruggi y Estefanía Veloz analizan el avance del nacionalismo cristiano en el poder estadounidense a partir de la imagen de Donald Trump convertido en una especie de Jesucristo, la influencia política de pastores, telepredicadoras y funcionarios ultrarreligiosos, y el papel de figuras como Pete Hegseth en la conversión de la política exterior de Estados Unidos en una cruzada moral. Con la periodista y socióloga Nahia Sanzo, el programa se pregunta hasta dónde puede llegar una potencia militar que empieza a justificar sus guerras como si fueran decisiones de Dios.

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EL “FIRMES POR LA PATRIA” OBEDECE AL NACIONALISMO CRISTIANO

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¿Lo que se gana, justifica lo que se pierde?

Por: Ricardo Robledo

Walter Benjamin hizo profundas reflexiones acerca de este cuestionamiento. Se debe hacer lo mismo como persona en el ámbito social e individual. Esto viene muy al caso de la actualidad política en Colombia

¿Ganar unas elecciones fraudulentamente, justifica la destrucción del sistema electoral de un país?

¿Ejercer la presidencia y el gobierno de forma ilegitima, justifica entregar los recursos del país a una potencia extranjera?

¿Incrementar una fortuna con avaricia, justifica los millones de personas que se mandan a matar?

¿El soborno que recibe un registrador, justifica la pérdida de su honorabilidad como padre y ante la sociedad?

¿El dinero que recibe por debajo un militar, justifica la pérdida de su lealtad, de su honor y de defensa de la soberanía?

¿Lo que se gana el pastor, justifica tu pérdida personal de tu salvación?

¿El afianzamiento de tus creencias religiosas, justifican apoyar un genocidio?

¿El odio o el dinero extra que recibe un magistrado o un fiscal, justifica pisotear la constitución, la jurisprudencia, la ética, la moral y las enseñanzas académicas?

¿El fanatismo religioso, justifica hundir la mentira y en la oscuridad a todo el sistema educativo de un país?

¿El billete que te dan por filarte como deportista con un candidato fascista, justifica acabar con la identidad, la pasión y el fervor de una selección?

Tal es el grado de decadencia moral de la sociedad presente en Colombia y en lo que llaman occidente; estado histórico que dejará muchas heridas y muertes para tratar de evitar su inexorable caída. Como en los ritos, rendir tributos de sangre para apaciguar a los dioses. Que son los dioses del capital.

Los niños deben vivir en paz y crecer felices, protegidos por una familia. No es esto lo que están haciendo en Palestina; proceder que buscan extender a todo el mundo, con el apoyo inconsciente de muchos.

En las sociedades de la opresión, la existencia es un valle de lágrimas para los oprimidos; una cosa es que un gobierno actúe para tratar de aliviar las penurias, y otra, que un gobierno diga: «voy a convertir este valle de lágrimas, en un infierno». La maldad sigue primando sobre la bondad. Vivimos en la prehistoria de lo humano. Se requiere un avance cultural, que nunca vendrá de manos del fascismo.

Agosto 04 de 2026

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Bernie Sanders: “Trump está socavando la democracia”

ENTREVISTA

— Bernie Sanders, senador de EEUU

Bernie Sanders: “Trump está socavando la democracia”

  • “No quiero que nadie en España piense que Trump habla en nombre del pueblo estadounidense cuando ataca a España”, afirma el senador por Vermont

El senador Bernie Sanders, en un acto en el Upper Senate Park, en el Capitolio, en 2025. Chip Somodevilla/Getty Images

Andrés Gil
Corresponsal en Washington — 23 de julio de 2026 21:50 h

Actualizado el 24/07/2026 05:30 h

Bernie Sanders (Nueva York, 1941) es el principal referente progresista de EEUU. Senador independiente por Vermont desde 2007, es una infatigable figura política que recorre el país haciendo actos y articulando un movimiento político en torno a la lucha contra la desigualdad –tax the rich; fight oligarchy– para mejorar las condiciones materiales de vida de la gente –sistema nacional de salud, servicios sociales–, a la vez que se planta cara al presidente, Donald Trump.

Sanders arranca la entrevista con elDiario.es en su oficina, en el edificio Dirksen del Senado de EEUU, felicitando al entrevistador por la reciente victoria de España en el Mundial de fútbol. “Es el presidente más peligroso de la historia de EEUU”, asegura el senador sobre Trump. “En España conocen bien este tipo de perfil en su historia, aquellos que quieren concentrar cada vez más poder en sus propias manos”, reflexiona en alusión a la dictadura franquista.

Frente a ello, Sanders defiende la posición de su movimiento político frente al establishment del Partido Demócrata: “Lo que los progresistas entienden es que las familias trabajadoras pasan apuros mientras los ricos se hacen cada vez más ricos, y por eso van a ganar las elecciones, porque defienden a la clase trabajadora”.

Estamos recibiendo noticias muy inquietantes sobre la escalada de la guerra en Irán, por el presidente Trump y Netanyahu el pasado 28 de febrero y que está causando bajas también entre los militares. ¿Cómo analiza el conflicto?

Quiero que el pueblo de España sepa que, según la legislación estadounidense, esta acción, impulsada por Trump y Netanyahu, es inconstitucional. Es ilegal conforme a nuestra Constitución. Es el Congreso el que determina si vamos a la guerra o no, no el presidente por sí solo. Y creo que la cuestión fundamental aquí es que, durante decenas de años, Netanyahu ha intentado que un presidente de EEUU se involucre en una guerra en Irán. Lamentablemente, lo logró con Trump, y lo que vemos ahora es un desastre en muchos sentidos.

Netanyahu es una pieza clave en todo esto. Un primer ministro israelí que ha llevado a cabo la destrucción de Gaza.

He sido uno de los líderes aquí en el Senado que ha intentado poner fin a toda la ayuda militar de EEUU al gobierno extremista de Israel. Israel tenía derecho a defenderse de Hamás tras aquel terrible ataque, un ataque terrorista, pero no tenía derecho a hacer la guerra contra el pueblo palestino, matar a 75.000 personas, herir a 160.000 y demoler casi todas las viviendas e infraestructuras de Gaza. Eso se llama genocidio. Y Estados Unidos debería dejar claro que ni un centavo más del dinero de los contribuyentes irá a parar a Israel. Esa no es la postura de Trump; Trump sigue colaborando con Netanyahu.

Históricamente, Estados Unidos ha apoyado firmemente a Israel; pero desde que Netanyahu está en el poder y hemos visto lo que ocurre en Gaza, la opinión del pueblo estadounidense, tanto de republicanos como de demócratas, está cambiando radicalmente

Usted ha expresado esto con mucha firmeza, ha sido el primer senador en Estados Unidos en hacer este discurso.

Y el pueblo estadounidense lo entiende por muchas razones, está indignado por lo que ha visto en Gaza. No quiere apoyar eso. Además, tenemos enormes necesidades internas en cuanto a vivienda, educación y atención sanitaria. Y se pregunta por qué estamos destinando decenas de miles de millones de dólares al ejército israelí.

Hace poco vimos una votación en la Cámara de Representantes sobre este asunto: los fondos para Israel. Y vimos a 100 demócratas votar en contra de enviar ese dinero a Israel. ¿Percibe usted un cambio en esta postura?

Sin duda, aquí en el Senado. Logré 40 votos de los 47 demócratas para una resolución que se oponía a cierta ayuda militar a Israel. Y eso no tenía precedentes. Históricamente, Estados Unidos ha apoyado firmemente a Israel; pero desde que Netanyahu está en el poder y hemos visto lo que ocurre en Gaza, la opinión del pueblo estadounidense, tanto de republicanos como de demócratas, está cambiando radicalmente. Ahora creo que la inmensa mayoría de los votantes demócratas no quiere que vaya ni un centavo más al gobierno israelí.

Los progresistas están llevando a cabo sus campañas partiendo de la premisa de que algo falla fundamentalmente en el Estados Unidos actual: las personas más ricas se enriquecen cada vez más, mientras las familias trabajadoras tienen dificultades para poner comida en la mesa

¿El avance de las posturas progresistas en las primarias demócratas está llevando estos debates a otro nivel y ganando terreno en el sistema político?

Prácticamente, todos los progresistas que se presentan a las elecciones dejan claro que no quieren que se destine ni un centavo más al Gobierno de Netanyahu, y creo que así reflejan el sentir de sus electores. Por tanto, creo que es una estrategia políticamente eficaz y, obviamente, la política correcta. Pero no es solo eso; los progresistas están llevando a cabo sus campañas partiendo de la premisa de que algo falla fundamentalmente en el Estados Unidos actual: las personas más ricas se enriquecen cada vez más, mientras las familias trabajadoras tienen dificultades para poner comida en la mesa. Creo que esto no se sabe bien en Europa; allí todo el mundo piensa: ‘Ah, Estados Unidos es un país rico’. Bueno, en cierto sentido somos el país más rico del mundo, pero en otro sentido, el 60% de nuestra población vive al día.

Y mientras hablo con usted ahora mismo, hay personas que no pueden pagar la compra ni la vivienda, ya que los precios están por las nubes. En cuanto a la atención sanitaria, ya sabe que somos el único país importante que no cuenta con un sistema nacional de salud. La gente no puede permitirse la atención médica, ni enviar a sus hijos a la universidad, ni costearse la jubilación. Así que lo que los progresistas entienden es que las familias trabajadoras pasan apuros mientras los ricos se hacen cada vez más ricos, y van a ganar las elecciones porque defienden a la clase trabajadora.

El candidato demócrata a la alcaldía de Nueva York, Zohran Mamdani, entre el senador Bernie Sanders (independiente por Vermont) y la congresista Alexandria Ocasio-Cortez (demócrata por Nueva York), al final de un acto de campaña en el estadio Forest Hills, en el distrito de Queens, Nueva York, el 26 de octubre de 2025. ANGELA WEISS/AFP/Getty Images

¿Cuáles cree que, de cara a las elecciones de mitad de mandato dentro de unos meses, deberían ser los temas clave sobre los que los progresistas deberían alzar la voz para derrotar al trumpismo?

Hay un par de cosas. En primer lugar, debemos mantenernos centrados en el hecho de que Trump es el presidente más peligroso en la historia de Estados Unidos. Es un autoritario, está intentando socavar la democracia. Es un cleptócrata; él y su familia han aumentado su riqueza en 2.000 millones desde que ha vuelto a la presidencia. Es un mentiroso patológico. Y, además, inició esta terrible guerra, ilegalmente, contra Irán, entre muchas otras cosas.

Debemos mantenernos centrados en Trump, pero eso no basta. El pueblo estadounidense quiere saber qué pueden hacer los demócratas para mejorar sus vidas. Y la respuesta es que necesitamos una agenda progresista que responda a las necesidades de las familias trabajadoras. ¿Qué significa esto? Somos el único país importante del mundo que no garantiza la atención sanitaria a toda su población. En España la tienen. Existe en toda Europa. Ustedes lo dan por sentado. Nosotros no lo tenemos. Y probablemente gastamos el doble per cápita en atención sanitaria que los españoles. Y, sin embargo, tenemos 85 millones de estadounidenses sin seguro médico o con una cobertura insuficiente. Por eso creo que los progresistas deben defender lo que Europa y Canadá llevan tiempo diciendo: que la atención sanitaria es un derecho humano. Eso supondría un avance enorme para la sociedad estadounidense y creo que nos granjearía mucho apoyo político.

Creo que otra cuestión que debemos abordar es el enorme nivel de desigualdad de ingresos y riqueza que existe actualmente en Estados Unidos; hay más desigualdad de ingresos y riqueza que nunca en la historia de este país. ¿Conoce el término Gilded Age (Edad Dorada)? Es la época de las décadas de 1870 y 1880, la de Rockefeller, J.P. Morgan, Jay Gould y todos esos hombres inmensamente ricos. La situación hoy es mucho, mucho peor. El 1% más rico posee más riqueza que el 93% restante. El propio Elon Musk posee ahora tres veces más riqueza que la mitad más pobre de los hogares estadounidenses. Es una locura.

En este sentido, sorprende, para alguien que no es estadounidense, ver cómo la desigualdad no ha sido realmente un tema central en la política de Estados Unidos.

Hice una gira que llamamos ‘Lucha contra la oligarquía’, que recorrió muchos lugares y tuvo una asistencia masiva en muchísimos sitios.

La gente sí entiende eso. Pero me preguntan: ‘¿Por qué no se ha debatido más al respecto?’. Y la respuesta es bastante obvia: en Estados Unidos, y creo que muchos europeos no terminan de entenderlo, tenemos un sistema corrupto de financiación de campañas; nadie niega eso.

Si tú quieres competir, siendo tú un candidato excelente, y resulta que yo, tu rival, soy multimillonario, y digo: ‘Oye, crea una súper PAC [Comité de Acción Política Extraordinario, autorizado para recaudar y gastar cantidades ilimitadas de dinero] para mí e inyecta 50 millones de dólares en mi campaña’. Y entonces te voy a ganar.

Ahora mismo, lo que vemos, por ejemplo, en Michigan y Minnesota, si sigues esas primarias. Abdul El-Sayed, el candidato al que apoyo, está siendo superado en gasto por una proporción de 12 a 1 por súper PAC financiados por multimillonarios en Minnesota. A Peggy Flanagan, a quien también apoyo, la superan en gasto 10 a 1.

La razón por la que no se ha hablado mucho aquí en el Congreso sobre la desigualdad de ingresos y riqueza es que los multimillonarios desempeñan un papel enormemente importante en ambos partidos políticos. Y esos son temas que ellos no quieren tratar.

Y están en campaña permanente porque hay elecciones cada dos años.

Exacto. Por eso necesitan el dinero. Si eres demócrata y dices: ‘Creo que es hora de gravar a los multimillonarios’… pero, a la vez, dices: ‘Por cierto, multimillonarios, por favor ayúdenme con mi campaña’… Pues eso no funciona así, ¿verdad? Y en cuanto al Partido Republicano, tal como está la situación ahora, se ha convertido en muchos aspectos en un partido que gira en torno al culto a la personalidad de un individuo, algo así como un partido estalinista, donde un tipo chasquea los dedos y la gente hace lo que él quiere. Los demócratas también dependen en gran medida de los grandes capitales, y esa es la lucha que se está librando: decidir si tendremos un partido de base que defienda a la clase trabajadora o si el Partido Demócrata seguirá siendo una organización jerárquica financiada por acaudalados super-PAC.

[Trump] es un hombre que quiere, y, por desgracia, en España conocen bien este tipo de perfil en su historia, concentrar cada vez más poder en sus propias manos; que pretende criminalizar a la oposición política, silenciar a los medios de comunicación y a los tribunales, neutralizar a las instituciones y enfrentarse a las universidades cuyos estudiantes se le oponen, etcétera

Ha hablado de la Administración autoritaria. Hemos visto esta semana un informe de Marco Rubio sobre la supuesta campaña de Cuba contra Estados Unidos, en el que menciona a una docena de organizaciones de la sociedad civil y activistas estadounidenses, desde el DSA (Socialistas Demócraticos de América) hasta cargos electos. ¿Ve algún paralelismo entre esto y el macartismo?

Es peor que el macartismo en muchos aspectos. Ahora está difamando a todo tipo de personas y organizaciones, y tratando de impedir que esas personas alcen la voz y luchen por sus convicciones. Esto es peor que lo que hizo McCarthy en los años 50. Pero también está el asunto de sus disparates sobre el fraude electoral: intenta nacionalizar las elecciones para tener más control sobre quién vota y quién no. Es la primera vez que tenemos a un presidente atacando y amenazando con retirar las licencias de emisión a las principales cadenas de televisión porque no transmitieron un discurso suyo que, para los estándares estadounidenses, es totalmente descabellado.

Es decir, esto no es lo que representa nuestra Constitución ni lo que ha sido nuestra historia. Es un hombre que quiere, y, por desgracia, en España conocen bien este tipo de perfil en su historia, concentrar cada vez más poder en sus propias manos; que pretende criminalizar a la oposición política, silenciar a los medios de comunicación y a los tribunales, neutralizar a las instituciones y enfrentarse a las universidades cuyos estudiantes se le oponen, etcétera.

Y también está interfiriendo en las elecciones de América Latina y ha atacado a Venezuela.

Tanto él como sus aliados se están involucrando en elecciones por todo el mundo. Musk ha invertido mucho dinero en partidos de derecha en Europa.

No quiero que nadie en España piense que Trump habla en nombre del pueblo estadounidense cuando ataca a España en particular, o a Europa en general; hemos sido aliados durante muchísimo tiempo

Hoy hemos conocido noticias inquietantes relacionadas con la inteligencia artificial. Usted se ha pronunciado abiertamente sobre estos temas: la regulación y el impacto en el mercado laboral. ¿Cómo ve esta situación?

Es algo que realmente asusta. Es un ejemplo de cómo un agente de IA ha escapado al control humano, lo cual representa la peor pesadilla posible. Y no soy solo yo quien lo dice; hay científicos galardonados con el Nobel preocupados porque, a medida que la IA se vuelve más inteligente, podría independizarse del control humano y provocar un impacto catastrófico para toda la humanidad.

Existe, por tanto, un escenario apocalíptico que preocupa a la gente. Pero, en esencia, la IA avanza a una velocidad increíble; cada día surge un nuevo avance. Y de ninguna manera la humanidad, o, ciertamente, el Congreso aquí en Estados Unidos, está preparada para afrontar las repercusiones de la IA.

Muchos economistas nos dicen ahora que, en la próxima década, se eliminarán decenas de millones de empleos. ¿Estamos preparados para lidiar con eso? No. Lo vemos con nuestros propios ojos: nuestros derechos a la privacidad. Esta máquina que tiene ahí permite saber dónde estás; registra cada mensaje de texto que envías, cada correo electrónico, cada llamada telefónica que realizas. Es un tema que ha llegado a la Corte Suprema; nuestros derechos a la privacidad están sufriendo un ataque masivo. Y están los sistemas políticos: si entras a internet ahora mismo, ves lo que llamamos deepfakes.

Podrían publicar un deepfake en el que nadie sabría que no eras tú. ¿Qué significa esto para nuestro sistema político? Además, existen cuestiones muy profundas: ¿qué significa que los robots enseñen a los niños? ¿Qué implicará en el futuro que los mejores amigos de nuestros hijos, o los tuyos, sean bots de IA? ¿Qué significa esto para nuestra humanidad? Las implicaciones económicas, sociales y políticas son extraordinarias. La IA y la robótica son las tecnologías más transformadoras en la historia del mundo; mucho más drásticas que la Revolución Industrial. No estamos preparados para ello. Por eso, mi postura ha sido intentar, al menos, frenar el proceso y darnos tiempo para reaccionar.

Es la razón por la que propuse una moratoria para los centros de datos y planteé la creación de un fondo de riqueza de IA estadounidense, que otorgaría al pueblo estadounidense el 50% de la participación en las principales empresas de IA.

Se ha reunido recientemente con Yolanda Díaz, vicepresidenta segunda del Gobierno de España y ministra de Trabajo. ¿Qué pueden hacer los cargos electos progresistas europeos para hacer frente al auge del autoritarismo liderado por esta administración?

Quiero que se sepa, y que la gente de Europa lo sepa, que Donald Trump no representa el sentir del pueblo estadounidense respecto a nuestra relación con Europa. Ya sabe que, en gran medida, de ahí procedemos nosotros. Y su política exterior impredecible, agresiva, desagradable e incoherente no refleja la postura de los estadounidenses.

Nos llevará tiempo reparar y deshacer el daño que ha causado, pero lo lograremos. Mi mensaje principal es que no quiero que nadie en España piense que Trump habla en nombre del pueblo estadounidense cuando ataca a España en particular, o a Europa en general; hemos sido aliados durante muchísimo tiempo. Y confío en que, cuando Trump se haya ido, esa relación se retomará.

Trump ha cambiado la tradicional diplomacia entre aliados.

Hay que entender algo. ¿Cuál fue el primer país que visitó cuando ganó las elecciones esta vez? ¿A dónde fue? Fue a Arabia Saudí. Le encanta Arabia Saudí. Le encanta Qatar. Le encantan los Emiratos Árabes Unidos. ¿Por qué le encantan estos países?

Porque son dictaduras. Todas son dictaduras dirigidas por oligarcas. Ese es el tipo de gobierno que le gusta. Europa, en cambio… tiene sus problemas, ¿verdad? España tiene sus problemas. Todos los tienen. Europa atraviesa muchas dificultades, pero son sociedades democráticas, eliges a tu gobierno. Eso no es lo que a él le gusta. Y hay regulaciones, claro. Las empresas no pueden llegar y hacer lo que quieran. Se intenta proteger a los trabajadores. Algunos lo hacen mejor, otros peor. Pero eso es, al menos, lo que los países intentan hacer. Él no cree en la regulación. Así que, si vas a cerrar un trato comercial con Arabia Saudí, puedes hacer lo que quieras. Ese es el modelo de gobierno que a él le gustaría ver.

¿Por eso también tiene tanta sintonía con Erdogan, con Putin, con Xi?

Sí, le gustan los líderes autoritarios y esa es la dirección hacia la que intenta llevar a Estados Unidos. Pero no vamos a dejar que lo haga.

Con respecto a esto, tenemos las elecciones de mitad de mandato, pero después vienen las presidenciales. ¿Qué deberían hacer los progresistas para estas elecciones? ¿Algún nombre? AOC siempre es uno de los nombres.

Cuando hay elecciones en España, ¿cuánto dura la campaña?

Estamos en campaña todo el tiempo, pero, en puridad, legalmente, son algo más de dos semanas.

Todo el mundo está siempre en campaña aquí, en este país eso nunca termina. Y no es algo bueno.

Faltan dos años y medio para las elecciones presidenciales, y ahora mismo mis principales preocupaciones son las elecciones de mitad de mandato.

Pero lo que tenemos que hacer, y lo estamos haciendo, es movilizar a la gente desde las bases para que se levante y luche. Hemos hecho un muy buen trabajo; la gira Lucha contra la Oligarquía fue buena. Las movilizaciones de No Kings (Sin Reyes) congregaron a millones y millones de personas. Y lo que vemos ahora son muchas victorias en todo el país de gente a menudo jóvenes, personas que nunca antes se habían postulado a un cargo público y que está ganando primarias.

Hubo una mujer en Colorado [Melat Kiros], creo que tiene 29 años, que se enfrentó a alguien que llevaba 30 años en el cargo y ganó por un margen considerable. Y estamos viendo eso también en otros lugares. Gente que surge de las bases, con mucho apoyo local, y que se presenta con una agenda progresista que dice: ‘¿Saben qué? El sistema no funciona. El sistema económico no funciona para los trabajadores. El sistema político es corrupto. Necesitamos cambios fundamentales’.

Se presentan con esas ideas y ganan.

¿Veremos a un candidato progresista ganar las primarias demócratas para la presidencia? ¿Eso ocurrirá?

Sí, creo que sí. Si observamos a Estados Unidos hoy en día, ya sea nuestro sistema de salud, la economía en general, el sistema educativo, la vivienda o el futuro de los jóvenes… Los economistas nos dicen, aunque cueste creerlo, que los jóvenes tendrán un nivel de vida inferior al de sus padres. ¿Cómo es eso posible? Y sé que en Europa también tienen problemas, muchos problemas graves, pero aquí la gente quiere una economía y un gobierno que funcionen para todos, no solo para unos pocos. Y creo que avanzamos en esa dirección con nuestro movimiento político.

Lo que hizo Mamdani fue contar con 100.000 voluntarios. Y eso es lo que intentamos hacer nosotros: construir

En relación con esto. Hemos visto cómo la primera vez que Zohran Mamdani se lanzó para las primarias de Nueva York, tenía un 1% en las encuestas, pero luego ganó. Y ahora sus candidatos acaban de ganar tres primarias para la Cámara de Representantes, incluso ante congresistas en el cargo.

Y la alcaldesa de Seattle, alcaldes en Ohio, en Montana, en Nueva Jersey, Washington DC…

La cuestión es si es un movimiento más circunscrito a clases urbanas o si puede crecer en el interior de Estados Unidos.

Creo que sí puede. El nivel de frustración del pueblo estadounidense es muy, muy alto; ya no aceptan que los multimillonarios se enriquezcan aún más mientras ellos no pueden permitirse alimentar a sus hijos. Pero a lo que nos enfrentamos, en un sistema corrupto de financiación de campañas, es al dinero. Y como le comentaba, hay dos contiendas muy importantes ahora mismo, en Michigan y en Minnesota, donde los candidatos se ven superados en gasto por una proporción de 10 a 1, lo que hace muy difícil ganar una elección.

Cuomo también gastó mucho en comparación con Mamdani.

Sí, así es. Pero lo que hizo Mamdani fue contar con 100.000 voluntarios. Y eso es lo que intentamos hacer nosotros: construir. Acabo de volver de Michigan y Minnesota este mismo fin de semana, y precisamente por eso fui: para lograr que cada vez más personas se involucren en el proceso político. Eso es lo que debemos hacer.

Bernie Sanders. Jorge Estrellado / Zuma Press / Europa Press / ContactoPhoto

¿Cómo puede afectar esa campaña del “enemigo interno” del presidente de EEUU, en la que tacha al movimiento progresista de comunista y dice que es la mayor amenaza desde la independencia? ¿Y ese informe del Departamento de Estado sobre Cuba en el que señala al DSA? ¿Espera algún movimiento hacia ilegalizaciones o reducir márgenes de acción?

Ha presentado cargos penales contra la fiscal general del estado de Nueva York, Letitia James, cargos contra el gobernador de California, el de Minnesota… Lo está haciendo por primera vez en la historia. No se trata solo de organizaciones de base, va contra senadores de Estados Unidos también. Pero, ya sabe, contamos con un sistema judicial que sigue vigente, y muchas de sus acciones han sido anuladas por los tribunales.

¿Cree que las elecciones serán normales? ¿Qué espera para las elecciones de mitad de mandato?

Bueno, es algo que nos preocupa. Nos preocupa que envíe agentes federales para intimidar a la gente, por ejemplo. Hay varias cosas que nos inquietan, es un asunto en el que estamos trabajando.

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