¿Cómo va lo de la unidad de la izquierda en Colombia?

Por: Ricardo Robledo

En la sociedad burguesa el gobierno se caracteriza principalmente por un régimen presidencialista; se concentra bastante el poder político y administrativo en el ejecutivo nacional, a la manera del peso económico del patrón, el cual ejerce la autoridad a su arbitrio en sus posesiones. El uno no es más que la extensión del otro y se refuerzan mutuamente como modelo. Como característica de una sociedad de dominación, las fuerzas alternativas deben cuidarse de no reproducir fielmente tal esquema de énfasis en el mando unipersonal.

No parecen muy confiables las personas y propuestas que no van más allá de reproducir tal forma de jerarquización autoritaria. Una cosa es ser gobierno y ser poder y otra, el querer ocupar una posición de mando absoluto, haciendo que primen los intereses personales y mezquinos sobre la ampliación de lo democrático, lo popular, lo social y sobre la responsabilidad histórica. Muy pobre es el propósito de querer expresar: “yo soy el presidente”. Ante la realidad de muerte que ha representado los gobiernos de derecha para el pueblo, persistir en individualidades y dispersión es mucho más que un juego de niños caprichosos.

De acuerdo con la Constitución vigente hoy en Colombia, “El gobierno está formado por el Presidente de la República, los ministros del despacho y los directores de departamentos administrativos”, tal como se establece en el artículo 115. Debe además incluirse al vicepresidente.

Debe quedar claro que más que lograr una presidencia, lo que se busca es la instauración de un gobierno democrático que favorezca la más amplia participación ciudadana y popular, de cara a ellos, basado y expresado en el constituyente primario.

Es de resaltar que no existe lo político puro y absoluto. La política es una forma de lo económico y son factores que se interrelacionan. Hay que preguntar, de forma persistente, entonces, ¿defienden los intereses de quién?

Estos son aspectos a ser considerados en las propuestas de confluencia de los movimientos y personalidades alternativos.

Diciembre 27 de 2020

Fascismo, la mediocridad del poder

José Darío Castrillón Orozco
Más acá de sus crímenes el fascismo no es más que una retahíla de estribillos, amplificados por la propaganda, para defender lo indefendible: Es una babosada.

Como hablan por consignas no entran en discurso, en dialéctica con el otro. De ahí su desprecio por la razón y la cultura, porque el otro no cuenta sino como instrumento de su codicia, en tanto sujeto de derechos es un estorbo. La gran argucia de nazis y falangistas no es la de posicionar unas ideas políticas, sino el reiterar unos estribillos para despertar bajos instintos humanos, el miedo y el odio: Miedo para someter a unos, odio para azuzar a otros.

En Colombia el coro recita: “Le entregaron el país a las Farc”, “viene el castrochavismo”…

Al cerrar cualquier dialéctica no hay otro para convencer, sino para dominar. Es un instrumento o un obstáculo para sus fines, donde la consigna del Cartel de Medellín resume su código político: “Plata o plomo”… “!Y plomo es lo que hay!”, complementan los uribistas.

La gran habilidad de los nazis es el engaño, no la argumentación, por eso eluden los debates. También la seducción al poderoso, porque son fuertes con los débiles y débiles con los fuertes, así pretenden hacer de las Fuerzas Armadas un partido político que ponga las armas de la República a disposición de su codicia, de los patrones, y de los carteles de la droga. Entonces, su credo de gobierno se sintetiza en privilegiar a los privilegiados y en desfavorecer a los desfavorecidos.

Serviles del poder y del dinero, lo cual no demanda talento, el perfil del fascista es el del bobo y canalla, son lo mismo, Hanna Arendt los retrató de cuerpo entero cuando formuló la banalidad del mal. Detrás de todo canalla hay un tonto que ni estilo tiene. No hay en el uribismo un intelectual, solo aduladores; no queda una sola frase pronunciada en treinta años de babosadas digna de recogerse. Por eso odian la inteligencia y enaltecen la astucia: Pasarán a la historia sólo por sus crímenes.

La mediocridad social es un fin necesario para el advenimiento del fascismo, porque ciudadanías cultas no son presa de sus engañifas. Por eso en Colombia procuran negar los ideales de la oposición, y pretenden nivelar la sociedad a la altura de su corrupción: “todos roban”, “todos los políticos son iguales”.

De su paso por el gobierno queda el descaecimiento cultural, moral, productivo, de la nación; el gobierno de los canallas, la exaltación del mediocre, y la rapacidad como camino de enriquecimiento. Además, no pueden existir fuera del poder, requieren estar dentro de ese aparataje para realizar el cometido de poner reglas a los demás y excepciones para ellos, hacer de la ley instrumento de terror para la oposición, y de impunidad para ellos. Por eso toman el poder a cualquier precio.

Si bien los regímenes autoritarios pretenden fundir en una las ramas del poder público, los fascistas no se detienen ahí, buscan controlar todos los ámbitos de la sociedad: El arte y los artistas; la vida social, el deporte, y la recreación; la educación, con sus educadores; las comunicaciones, los medios de comunicación, y los comunicadores. Es evidente la campaña que hay en Colombia contra la libertad de enseñanza, contra el magisterio nacional, y los reclamos de una estafeta de Uribe demandando educación uribista. A semejanza de los pioneros del Cartel de Medellín, que en los años 1980 le regalaron el equipo de fútbol de sus amores a un fundador, la cofradía falangista compró la revista Semana para obsequiarla al patrón, así fuese vacía de periodismo. Habían empezado poniendo un “inspector” en cada casa informativa, en algunas hay varios, otras están ya cooptadas. También planean poner “inspectores” en las aulas.

Se puede señalar con el dedo los múltiples daños que el fascismo causa a la humanidad, si no se recuerda la historia del siglo XX, pero el advenimiento total de esta ideología puede acabarnos como especie, no solo por la criminalidad asociada, sino por la destrucción de un factor que para ellos es un lastre: la solidaridad.

La antropóloga y poeta Margaret Mead encuentra el primer signo de civilización en un fémur fracturado y sanado, porque indica que alguien cuidó del lesionado mientras se reponía, en la vida salvaje un fémur roto es mortal. Igual, Charles Darwin reconoce que el mayor logro evolutivo de la especie humana es el desarrollo de la solidaridad, en ella radica su fortaleza.

Siempre ha sido más fácil destruir que construir, así, una agrupación fanatizada que hace del mal su meta puede destruir el mundo, pero salvarlo ya no depende de un grupo, sino de la sociedad en su conjunto. Más ahora cuando nos enfrentamos a amenazas como especie, que demandan una respuesta orquestada de la humanidad para superarlas. Si el fascismo promueve un Mesías de opereta, los pueblos no han de esperar a un enviado del cielo, sino que cada uno en la sociedad debe asumir la tarea mesiánica, cada uno de nosotros es un Mesías, como lo señaló Walter Benjamin. Antes se debe restaurar la solidaridad, y entronizarla como valor fundamental.

Cuando los falangistas pretenden cerrar la historia, el deber de los ciudadanos decentes es asumir la tarea transformadora que nos asignan las generaciones pasadas, y que esperan las que vendrán.

El principal obstáculo que encuentran quienes pretenden instaurar un régimen nazi en Colombia es que, gracias a la Constitución de 1991, la escolaridad se ha incrementado en la nación, y la educación diluye el uribismo. Denunciar el fascismo, señalaba Humberto Eco, es un imperativo ético. Además, el acceso a tecnologías de la información y las comunicaciones, ha roto el analfabetismo político, e imposibilitado el control total de las comunicaciones, como era posible hace un siglo.

Si Aristóteles consideraba que el gobernante perfecto habría de ser el sabio, asistimos a una inversión radical de la sentencia: Estamos en el gobierno de los idiotas. Por eso es urgente sacarlos del poder, sin este no son nada, para ponerlos ante la ley.

30 Noviembre 2020

Industria 4.0

Los audios de la DEA y la Fiscalia contra el Acuerdo de Paz (comisión primera del senado)

Néstor Humberto Martinez: «BANDlD0 Y CUATRERO» (PIEDAD CÓRDOBA)

Fascismo, jaque a la humanidad

José Darío Castrillón Orozco
No es el fascismo un fruto de la democracia, es una perversión de esta y su mayor enemigo. Aunque la invoque, y use el apellido democrático para sus engendros, sus fines son absolutamente antidemocráticos, porque para el fascista la democracia es un estorbo. Así como son estorbo los ciudadanos, los partidos políticos, y el Estado de Derecho.

El afán de capturar el gobierno es para anular el Estado de Derecho, e institucionalizar las vías de hecho contraponiendo la guerra, de la que esperan salir vencedores e instaurar un régimen de hecho que les otorgue impunidad, vuelva virtudes sus defectos, legalice sus robos, saque de la cárcel a sus compinches, y meta en ella a sus opositores. Por eso se aferran a los fueros militares, por eso infiltran las altas cortes, por eso persiguen magistrados y tribunales, por eso quieren acabar la Jurisdicción Especial de Paz, JEP.

Pero la guerra que tanto claman es una partida de cobardía, va dirigida contra civiles, contra los desarmados. De hecho una de las artimañas de este régimen, expresado por su propio presidente, es minimizar las masacres de civiles llamándolas “Homicidios colectivos”, mientras reserva el nombre de masacres para los actos de guerra donde caen soldados, armados y entrenados, cuando el concepto de masacre implica la condición de indefensión de sus víctimas. Incluso presentan como actos de valor las masacres ordenadas desde el gobierno el nueve de septiembre de 2020, o la de reclusos que pedían protección ante la pandemia en la cárcel Modelo, 21 de marzo 2020, que dejó 24 presos asesinados y 107 heridos.

Tales actos cobardes le son útiles para hacer de Colombia una sociedad paranoizada, donde el ciudadano ha de vivir permanentemente atemorizado, porque, a semejanza de las tácticas mafiosas se crean los dispositivos de inseguridad, para posteriormente ofrecer seguridad al ciudadano inerme, desde esos dispositivos. El mismo que amenaza es el que protege, a veces desde la institucionalidad de las Fuerzas Armadas, otras desde la parainstitucionalidad. ¡Otra coincidencia con las grandes mafias: generar inseguridad para vender seguridad!

También la cooptación del poder judicial sirve a este fin, ya que ningún ciudadano podrá encontrar amparo en el sistema de justicia, sino que temerá persecución de este, el montaje de procesos criminales. Hay ausencia total de sensibilidad por el otro, el sufrimiento ajeno sólo les merece desprecio, y la cruzada inicial es a destruir toda forma de solidaridad en la sociedad, toda forma de asociación. Se promueve al individuo, no al ciudadano, sobre el interés colectivo, pero para aislarlo, debilitarlo y someterlo. Por eso las únicas agrupaciones promovidas por este régimen son las militares, y las paramilitares. El mismo libreto nazi de hace un siglo.

En los albores del siglo XXI el fascismo incorpora dos nuevos elementos: el desprecio depredador por el medio ambiente, y el dejar a la ciudadanía inerme ante la pandemia, dejando morir a los más vulnerables.

La alianza Duque – Bolsonaro destruye El Amazonas y, de paso, a los pueblos originarios que ellos tanto detestan. Junto con Donald Trump entonan el coro de la negación del cambio climático, aunque por dinero digan lo contrario. El régimen colombiano pretende devastar los páramos, fábricas de agua, para vender la huevera de los huevos de oro; ha matado ríos, como el Cauca, con su flora, con su fauna, y con sus habitantes rivereños; el exterminio de defensores del medio ambiente es un genocidio que no se detiene… Ahora pretenden no ratificar el acuerdo de Escazú, que compromete al gobierno a detener la depredación del medio ambiente, y a proteger a los líderes ambientales. El partido de gobierno busca la no ratificación: ellos, como casta superior, se arrogan el derecho de saquear cualquier riqueza, a cualquier costo, y matar a cualquier dirigente ambiental que se atraviese.

Otro patrón que identifica a los regímenes fascistas es su falta de acción frente a la pandemia. Para ellos es una oportunidad de deshacerse de pobres, jubilados, y enfermos al por mayor, y así generar utilidades a los negociantes de la salud y de las pensiones. Si en Colombia hubo algunas medidas de prevención, y de tratamiento fue por obra de los alcaldes y gobernadores, que el gobierno nacional pretendía dejar morir a los más. Ahora, con el horizonte de la vacuna al Covid-19, se evidencia la misma intención: mientras los gobiernos del mundo contratan las dosis necesarias para atender a su población, todo el subcontinente lo hizo, hasta Bolsonaro, el gobierno colombiano anuncia babosamente millones de dosis, pero miente porque no ha hecho un contrato que lo respalde. También rechazó los ofrecimientos de la Federación Rusa, por lo cual no habrá vacunas en Colombia en menos de un año.

En el colmo de la criminalidad contra la humanidad, el gobierno de Duque se abstuvo de votar en la sesión de la Organización Mundial de Comercio, donde se propuso levantar la propiedad de la vacuna, para que se pudiera producir en cada país, como se ha hecho con las de la poliomielitis, la tuberculosis, la viruela, y otras. Con esa negativa, de seguro bien paga, el fascismo colombiano protegió las utilidades de la multinacional Pfizer, y condenó a muerte a millones de seres humanos, colombianos incluidos.

Por eso se equivocan quienes piensan que es asunto de un país. Nunca lo ha sido: la cabeza de playa que el fascismo hace en América avanza contra todos los pueblos del mundo. El exterminio de defensores de Derechos Humanos es un menoscabo a los mayores logros de la humanidad; acabar ríos, páramos, y la amazonia es un crimen contra todas las especies de la tierra, la humana incluida; dejar morir de enfermedad a los sectores vulnerables de la población debe ser tipificado delito de lesa humanidad… la matanza de colombianos, y la destrucción de la democracia, es un problema del mundo. Los nazis criollos no han llegado a más porque están en países pobres, a los que empobrecen más, andan buscando un aliado poderoso para hacer mayor daño. Hace un siglo desoír los llamados a detener el fascismo costó más de 60 millones de muertos, crímenes que los ciudadanos decentes del mundo debemos evitar.

 Noviembre 23 2020

¡QUÉ TAL ESTO! ACUSADORES Y DEFENSORES DEL GERENTE DE EPM SIN AUTORIDAD MORAL PARA OPINAR SOBRE LA CRISIS DE LA EMPRESA

¡A mal que estamos!Da irritación escuchar a los promotores del supuesto debate de control político al gerente de EPM y a sus defensores de oficio, habida cuenta que, los primeros, no tienen autoridad moral para hacerlo por ser cómplices, por acción u omisión, de todo lo que ha pasado y está sucediendo en Empresas Públicas de Medellín; pues, ¿Dónde estaban estos moralistas cuando se presentaron los negociados de Aguas de Antofagasta, Porce 3, Hidroituango y la estafa cometida por Millicom contra EPM, con el negocio de UNE EPM Telecomunicaciones S.A., entre muchos otros? Esta pregunta también se la formulamos a los lentejeros tutores del Señor Álvaro Guillermo Rendón López.Al gerente de EPM, Álvaro Guillermo Rendón López, no hay que someterlo a debates de control político, si no llevarlo a la Fiscalía General de la Nación, para que responda por los delitos de prevaricato, falsedad ideológica en documento público, protección a delincuentes internacionales, suplantación de identidad y peculado por apropiación en favor de terceros, entre muchos más.Álvaro Guillermo Rendón López, con unas personas que vienen siendo señaladas en algunos países como delincuentes internacionales, conforma la supuesta Junta Directiva de UNE EPM Telecomunicaciones S.A., para darle una apariencia de legalidad a toda la actuación criminal de los extranjeros, Marcelo Cataldo Franco y José Leopoldo Gutiérrez. Estos sujetos son unos particulares que nada tienen que ver con nuestra compañía, toda vez que no tienen nombramiento legal. Desde El Movimiento Cívico y UNIGEEP, emplazamos públicamente al gerente de EPM, para que desmienta nuestra ratificada denuncia.Estos son los nombres del cartel del saqueo a Medellín, que se presentan como miembros de la Junta de UNE EPM Telecomunicaciones S.A.Se publica la imagen El sujeto, Marcelo Cataldo Franco, con la complicidad del gerente de EPM, acaba de liquidar a Edatel, UNE EPM Telecomunicaciones S.A., Colombia Móvil, La Telefónica de Pereira y Emtelco, y trasladó todos sus activos a la multinacional Millicom. Esta no es una denuncia sin fundamento alguno, sino que es parte de una respuesta que el defraudador les dio a unos trabajadores de Edatel, al contestarles de manera tajante: “olvídense porque esas empresas ya no existen, pues todo está en cabeza de la compañía TIGO, aclarando que esta última no es una empresa, sino una marca o, para ser más precisos, la máscara que se pone Millicom para estafar a los pueblos. El Alcalde Daniel Quintero Calle, sabe de qué estamos hablando.Después de escuchar el audio que contiene la corta intervención de Marcelo Cataldo Franco en respuesta a unos trabajadores de Edatel, se puede afirmar que la existencia de EPM está gravemente amenazada, en razón a que le toca responder por todas las deudas que tienen las empresas liquidadas, por las demandas que se van a presentar porque los contratos laborales de los trabajadores quedaron en el aire y las Convenciones Colectivas no tienen los debidos efectos legales. El Alcalde, Daniel Quintero Calle, también sabe que EPM está en manos de Millicom y se hace el desentendido. La próxima en ser liquidada será nuestra Casa Matriz.Los invitamos a escuchar el corto audio del Señor Cataldo Franco.GONZALO ÁLVAREZ HENAO Presidente MCMAMJESÚS MARÍA LÓPEZ VELÁSQUEZ PresidenteUNIGEEP

Graves cuestionamientos sobre la transparencia electoral: Nuevo Código Electoral – Registrador Alexander Vega (Ariel Ávila Analiza)

MÁS REVELACIONES: Cómo el presidente, ejército y policía se hincan ante el crimen (Daniel Mendoza Leal – Fabián Sanabria)

Entre los andes y el mar se descubre una historia de violencia y muerte que ha impregnado la historia personal de millones de latinoamericanos. Los tentáculos de la droga no han muerto, al revés, están más vivos que nunca. No se pierda este importantísimo capítulo sobre la realidad que vivimos en cada ciudad, en cada país y en cada pueblo de América. ¿Cuál es el origen y destino de todos nosotros? ¿De nuestros dolores y secuestros? -PREGUNTEMOS Dejemos que los analistas nos orienten y que usted alcance la conclusión. Le recuerdo que han censurado este programa no una sino muchas veces, y por todos lados. Las cuentas de Hispantv en YouTube, se han cerrado en varias ocasiones. Por eso, la cuenta oficial de un servidor fue abierta para que usted nos siga y en caso de que se pierdan las otras, mantengamos siempre por aquí la nueva información. Búsquela y suscríbase, el nombre usted ya lo conoce: «Detrás de la Razón oficial Roberto de la Madrid» aquí le ponemos el link: https://t.co/M8G9UiRlnV POR ROBERTO DE LA MADRID ©

Declaración final del Encuentro Mundial de la Clase Obrera Antiimperialista * Frente Revolucionária dos Trabalhadores/FRT

domingo, 22 de novembre de 2020

República Bolivariana de Venezuela 

Declaración final del Encuentro Mundial de la Clase Obrera  Antiimperialista 

Las trabajadoras y trabajadores reunidos, en una videoconferencia desde Caracas, capital de la  República Bolivariana de Venezuela en conexión con delegadas y delegados de todos los  continentes, con motivo del “Encuentro Mundial de la Clase Obrera Antimperialista” en  Solidaridad con el Gobierno y el Pueblo Venezolano y los pueblos y gobiernos de los países  soberanos, luego de las deliberaciones efectuadas expresamos: 

El mundo de hoy está marcado por la impronta de la globalización del capital. El carácter  actual del capitalismo asume una voracidad sin precedentes que afecta a la clase trabajadora y  a la humanidad en su conjunto. El capitalismo neoliberal que abarca el sistema económico financiero mundial persigue la búsqueda incesante de ganancias mediante la conquista de  nuevos mercados, fortalece el predominio del capital financiero, intensifica el saqueo de los territorios y los recursos de los pueblos y afianza la explotación de la clase trabajadora,  ensañándose aún más en la mujer. Con el fin de maximizar las ganancias de las grandes  trasnacionales, el capitalismo neoliberal también arrebata el futuro a la juventud y desdibuja la  identidad de los pueblos originarios. Es evidente, que la solución a los grandes problemas del  mundo actual demanda un nuevo modelo de convivencia humana que respete la diversidad  cultural. 

El futuro de la humanidad está en grave peligro. La voracidad del modelo económico  capitalista, en su despliegue suicida, ha creado la posibilidad de la extinción del ser humano.  La paz en el planeta se encuentra seriamente amenazada como resultado de la política de  agresiones militares de los EE. UU. y sus aliados, así como de la mortal carrera armamentista  que sólo les reporta dividendos a las grandes corporaciones del complejo industrial-militar. La  guerra ha sido el mecanismo predilecto del expansionismo imperialista, en especial, del  estadounidense. 

Afortunadamente, los pueblos comienzan a levantarse contra este estado de cosas. Así se  desarrollaron grandes protestas e insurrecciones en 2018 y 2019, tanto en Europa como en  América Latina y el Caribe. En Nuestra América estas manifestaciones multitudinarias dan un 

toque de alerta que nos indica un cambio en la correlación de fuerzas, un cambio aún en  construcción. En Chile, Ecuador, Colombia, Brasil, Haití, así como en otros países, se  intensificaron estas luchas, pasando de reivindicaciones generales a una verdadera lucha  política que cuestiona las bases mismas de los estados capitalistas en esas naciones.  

Estas protestas solo dieron una pausa, por la pandemia del Covid-19. Una pandemia que se ha  “globalizado” en el mundo, y en donde los países capitalistas llamados “civilizados y  desarrollados” han mostrado su verdadera cara: primero es el capital y después el ser humano.  Este razonamiento de los gobiernos de derecha, ha provocado la muerte de cientos de miles de  sus connacionales para salvar el capitalismo.  

¡El virus no es el Covid-19, es el capitalismo! 

La pandemia ha sido el detonante de la crisis global del capitalismo neoliberal, todas las  grandes potencias comienzan un proceso de recesión de su economía para este año y con  incertidumbre para los años que vienen, pero lo peor es el aumento del desempleo, la  precarización del trabajo y la informalidad que afectara a las trabajadoras y trabajadores.  Algunas cifras evidencian esta grave situación: 2.000 millones de trabajadoras o trabajadores  son informales (61% de la fuerza laboral); 480 millones de personas de la fuerza global son  infrautilizados y más de 3.300 millones de trabajadoras y trabajadores no tienen un ingreso  adecuado ni garantía laboral del trabajo (OIT, 2019) y como consecuencia de la pandemia se  prevé la pérdida de 590 millones de empleos en el planeta, siendo América Latina la región  más afectada (OIT,2020) 

A pesar de la catástrofe humana que genera el capitalismo y la pandemia que la agrava más aún  las insurrecciones continuaron en el 2020. Así se generaron protestas en EEUU por la muerte  de George Floyd el 25 de mayo de este año a manos de la policía blanca y racista de  Minneapolis, protestas que fueron multitudinarias y se extendieron a nivel mundial, protestas  que comenzaron con la indignación por la muerte de Floyd, hasta pasar a luchas antirracistas y  anticoloniales que llevaron, inclusive, a destruir mucho de los símbolos más preciados del  colonialismo dominante europeo y estadounidense y la conformación de movimientos de  masas antirracistas y anticoloniales como BLM ( Black Live Matter). También se desarrollaron  una serie de luchas, en medio de la pandemia, que fueron significativas y singulares. Por  ejemplo, las luchas de trabajadoras y trabajadores de las plataformas digitales de reparto  globalizadas, contra la precariedad del trabajo, tanto en América Latina como en Europa y  Australia. Otra lucha significativa en Europa ha sido la de los migrantes, muy vinculada a la  lucha de los llamados “sin papeles”. 

Pero es en Nuestra América, principal teatro de la ofensiva imperialista por mantener su  hegemonía global donde se desarrollaron luchas fundamentales a pesar de los procesos de  restauración neoliberal aupados por los EE. UU. Destaca la resistencia heroica del pueblo  obrero e indígena de Bolivia contra la dictadura que facilitó el triunfo abrumador de Luis Arce  a pesar de la violenta represión. Asimismo, el resultado aplastante en el Plebiscito de Chile gracias a la movilización popular incansable del pueblo en las calles para mandar al basurero 

de la historia a la constitución pinochetista, proceso que significo una larga batalla desde el  2019, aun sin concluir y, otra lucha significativa ha sido la Minga en Colombia donde los  pueblos originarios se levantan.  

Ante esto, la Revolución Bolivariana lucha construyendo, convirtiéndose en un bastión de  dignidad, al lado de los pueblos y gobiernos de Cuba y Nicaragua que resisten los bestiales  ataques del imperialismo. Venezuela se ha convertido hoy en el principal referente del  antiimperialismo. El país se ha trazado, desde la llegada del comandante Hugo Chávez a la  Presidencia, una política de inclusión social acorralando al neoliberalismo en América Latina.  En Venezuela germina un nuevo modelo de convivencia, se libra una decidida resistencia  antimperialista y se desarrolla un enfoque sobre los asuntos públicos distinto al dogma  neoliberal. Esta lucha de perspectiva antisistémica se integra con la defensa de la soberanía y  se expresa en una política exterior independiente de inspiración bolivariana que ha provocado  una pugna por la emergencia de un mundo multicéntrico y pluripolar que va cobrando mayor  fuerza, que comienza a hacer.