El Estado colombiano revictimiza e impide el acceso a la justicia para Jineth Bedoya Lima

Fundación para la Libertad de Prensa – FLIP

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 Lunes, 15 March 2021 15:36

El Estado colombiano revictimiza e impide el acceso a la justicia para Jineth Bedoya Lima

Foto: César Rojas Ángel

Este lunes 15 de marzo comenzó la audiencia pública ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH), en el marco del proceso en el cual se determinará la responsabilidad del Estado en los hechos de amenazas, secuestro, tortura y violencia sexual que enfrentó la periodista Jineth Bedoya Lima en el año 2000. Durante la audiencia, la Agencia Nacional de Defensa Jurídica del Estado colombiano, en cabeza de Camilo Gómez, señaló la presunta falta de imparcialidad de la mayoría de los jueces y de la presidenta de la Corte IDH y anunció que presentará una solicitud de recusación contra cinco de los seis jueces, debido a una supuesta falta de garantías procesales. El Estado tomó la decisión de retirarse de la audiencia y, además, la testigo ofrecida por el Estado no compareció a rendir su declaración.

Para Colombia, las preguntas y los comentarios realizados por los cuatro jueces y la jueza Elizabeth Odio Benito, presidenta de la Corte, estaban cargados de parcialidad a favor de la víctima. Ante esto, CEJIL y la FLIP,  representantes de Jineth Bedoya Lima, sostenemos que los comentarios de los magistrados fueron dignificantes y oportunos en la medida que acababan de escuchar el valiente testimonio de una sobreviviente de graves violaciones a derechos humanos, pero de ninguna manera prejuzgaron sobre la responsabilidad del Estado, tal y como alega la defensa. 

Precisamente, es facultad y deber de los jueces indagar sobre los hechos objeto del litigio, es decir, aquellos que fundamentan el caso como el contexto para comprender su alcance y las medidas que para la víctima pueden significar la reparación. En su testimonio, Jineth Bedoya contestó a preguntas relacionadas con el objeto de su declaración tal como fue aprobado por la Corte. Esto incluye: su labor periodística y las investigaciones que llevaba a cabo en la época de los hechos, el riesgo al que se encontraba expuesta, sus solicitudes de protección y la respuesta estatal ante esta situación. De igual forma, la periodista narró los hechos del 25 de mayo del 2000 y el impacto que estos tuvieron en su vida desde entonces hasta la fecha. 

En su declaración, Jineth señaló que agentes de la Policía fueron quienes le sugirieron entrevistarse en la cárcel La Modelo con jefes paramilitares, para contener el riesgo que había generado su cubrimiento periodístico. Esta entrevista fue la trampa que ocasionó su secuestro, tortura y violencia sexual. También entregó detalles de cómo los perpetradores justificaron que estas agresiones eran un escarmiento contra sus denuncias periodísticas. Además, mencionó los numerosos indicios de la responsabilidad de agentes estatales sobre los hechos, que han sido ignorados en la investigación a nivel interno. Del mismo modo, Jineth cuestionó la revictimización que debió afrontar al ser llamada doce veces a declarar sobre el ataque sexual. Esto último fue reconocido por parte del agente del Estado en la audiencia pública. 

Las organizaciones que representamos a la periodista consideramos que la actitud del Estado demuestra la desidia contra las víctimas de violencia sexual en el conflicto armado y niega espacios dignos para acceder a la justicia. El retiro del Estado de la audiencia es un acto sin precedentes, lo que genera preocupación sobre el compromiso del Estado colombiano frente al juicio por violaciones de derechos humanos y al sometimiento frente a la decisión que adopte la Corte.

Además, esta actuación hace parte de una estrategia que busca deslegitimar a la Corte IDH y significa un nuevo obstáculo en el proceso, que continúa castigando a Jineth Bedoya por hacer escuchar su voz, resultando así en un nuevo intento de silenciarla.

Los representantes de las víctimas instamos al Estado colombiano a que, en cumplimiento de sus obligaciones internacionales en materia de derechos humanos, comparezca a la audiencia programada de conformidad con lo dispuesto por la Honorable Corte. Así se contribuye a que el proceso internacional sea digno y tenga un componente reparador, independientemente del posterior fallo.

https://flip.org.co/index.php/es/informacion/pronunciamientos/item/2687-el-estado-colombiano-revictimiza-e-impide-el-acceso-a-la-justicia-para-jineth-bedoya-lima

La estrategia del caracol

 Por: Ricardo Robledo  

Se hace referencia a la famosa película en la que se le pide a los inquilinos que entreguen la casa y la dejen pintada; entonces, deciden llevarse todo, hasta los adobes y, en el último muro que queda, pintan una casa con el letrero: “Ahí les queda su casa pintada”. Algo parecido ocurre en la política colombiana.  

A primera vista, no interesa si una sobrina de la reina de la coca, se enriqueció negociando con memo el fantasma; pero lo que sí queda muy claro es que no se quiere que nos gobierne. (No tiene por qué ser así). Lo primero no se puede evitar como ciudadano; lo segundo, sí.  

El negocio del narcotráfico no se legaliza porque deja de ser precisamente “negocio”. En un marco legal habría que pagar al estado, quien actúa como socio principal de todas las empresas, hasta un 37% de impuestos, con IVA más parafiscales; una buena tajada. Es decir, se tendrían que repartir esas ganancias con el resto de la sociedad, ya que teóricamente, el estado es su representante.  

Por eso, el narcotráfico sigue siendo ilícito y protegido, bajo cuerda, por los gobernantes. Para la muestra, a una persona que se le encuentran en su finca varios laboratorios de coca, se le mantiene como “embajador”, no propiamente diplomático, pero sí cubierto con sus prerrogativas.  

Comercio tan ilícito, como la esclavitud, el tráfico de órganos, la trata de blancas, la colonización, el apartheid, la invasión a países, el asedio a la heroica Palestina, el bloqueo a países, la organización mundial del comercio, la deuda externa, el interés bancario, las ejecuciones extrajudiciales, la desaparición de personas, el desplazamiento forzado de campesinos, la represión brutal; o sea, tan ilícito y muy rentable, como el capitalismo.  

Así que mejor que pagar al estado, es más ventajoso y práctico, tomárselo, usar los recursos y privilegios de éste, a la vez que se tapan las fechorías. Como el caracol, se esconden en su caparazón y caminan con él, sobre la baba social que expelen sus periodistas.  

No aportan directamente al estado, pero lo usufructúan. Se venden, al menor postor, las empresas estatales, que son de todos los colombianos. Es el caso presente de ISA. Es como si se alquilara una casa y el inquilino decide, por cuenta propia, vender las puertas y ventanas, con el pretexto de comprar pintura para mejorar el inmueble; pero si se investiga un poco más, se encuentra que las está vendiendo regaladas para la finca de un amigo suyo, que es su socio.    

No es de extrañar que, desde el gobierno, se violen leyes, se nombren funcionarios de bolsillo en entes de control y se expidan articulitos de emergencia, hasta dejar a la sociedad como un remedo de República democrática. Las Constituciones, en las sociedades de clase, siempre tienen un carácter nominal, como Contrato Social. La ley es para los de ruana.  

 Tal como dicen los grandes clásicos, hay hechos que se suceden primero como comedia y luego, como tragedia; así el inquilino de la casa de nari, le dice a la sociedad colombiana: “Ahí les queda su hijueputa constitución pintada”.  

Marzo 20 de 2021  

Gilberto Tobón se lanza a la política

Saludo a los resultados de la realización de la II asamblea de la Rosa

Es bueno aclarar que no se asistió al evento y que no se conocen al detalle las contradicciones internas de la organización. A pesar de estas limitaciones, celebramos la realización de la Asamblea.

La declaración política que de allí surgió recoge acertadamente la realidad del país, en aspectos como la crisis económica y de salud, en la implementación de los acuerdos de paz, el asesinato de los líderes sociales y la guerra que se desarrolla desde el estado contra el pueblo colombiano.

Sin embargo, lo referente al estado interno de la organización, contrasta con lo expresado por otros sectores, como la publicación “26 de marzo” en su edición número cuatro, en la que aparece también la carta de Joaquín Gómez, Victoria Sandino Simanca y Benkos Biohó, que develan la existencia de hondas discrepancias.

Aunque Hegel dice que la contradicción da la dinámica a la historia, es de esperar que no se agudicen hasta el punto de tener que apreciar que, fue más fácil firmar un acuerdo de paz con la oligarquía más sanguinaria de América Latina, que fraternizar con los compañeros con los que se comparte historia de lucha.

Tampoco puede permitirse que los acuerdos de paz, se desarrollen dentro de la estrategia soñada por la derecha: un movimiento desmovilizado, desarmado, desarticulado, dividido, disperso, con sus integrantes asesinados. Una dramática encrucijada en la que, en los caminos, sólo se ven compañeros muertos, cerrados los caminos de la paz, dificultad para volver a las armas, intrigas, maquinaciones.

Como lo expresa el gran Dante Alighieri, en los primeros versos de la Divina Comedia, “en una selva muy oscura me encontraba, por apartarme del camino correcto”, pero ante la aparente sin salida, los revolucionarios contamos con la herramienta más poderosa para corregir los rumbos: la autocrítica.

La lucha social en Colombia, no se puede dar el lujo de despreciar a una organización con más de 13.000 miembros, integrada por personas con más de treinta años de experiencia revolucionaria, templados en confrontaciones, con una historia de sesenta años, que se enraíza con las batallas populares por un mundo mejor. Menos, en momentos en que se recrudece la guerra contra el pueblo, contra los países que construyen la libertad y cuando lo imperativo es la unidad.

También hay que resaltar que los acuerdos de paz no se firmaron para beneficio de la oligarquía, que son el 1 por ciento de la población, sino que corresponden a una necesidad del pueblo colombiano, el 90 por ciento de la ciudadanía.

Las consignas “Proletarios de los países, uníos” y “El pueblo unido Jamás será vencido” son un resumen de la lucha revolucionaria, por lo tanto, son más que sonoros estribillos para ser gritados con inocuidad en las marchas. Así es que, en lugar de discursos, se necesita dar pasos reales y efectivos hacia la convergencia.

Es una responsabilidad urgente, tejer los lazos de la unidad.

Colectivo

Enero 31 de 2021

¿QUIENES PAGAN LAS CAMPAÑAS POLITICAS DE SERGIO FAJARDO?

Tercer gran informe, sobre el manejo de los recursos de la pandemia hecho por la unidad nacional de gestión de riesgos y desastres (UNGRD)

Tomado de Canal Capital

Los partidos políticos de medio mundo combaten para influir en la opinión pública y ganar votos.

Por Yago Rodríguez.

Los partidos políticos de medio mundo combaten para influir en la opinión pública y ganar votos. España no es una excepción y dentro de España, Cataluña, tiene un papel especialmente intenso. Vamos a analizar la cuestión.

¿Cómo ataca y cómo se defiende un partido político en la arena comunicativa? Tal y como demostró una investigación de «El País«, el Partido Socialista, el Partido Popular, Podemos, Ciudadanos y Vox contratan legiones de bots para combatir en el campo de batalla comunicativo que es Twitter España.

Veamos cuál es el modus operandi de este tipo de operaciones.

Las elecciones presidenciales de 2016 en Estados Unidos marcaron un punto de inflexión. Aquí la actividad de bots de Trump y Hillary Clinton, así como los principales perfiles entorno a los que se organizaban.

Este tipo de operaciones requieren de un importante esfuerzo financiero y de planificación. No solo es necesario pagar por los bots, que con sus distintas calidades también tienen distintos precios, sino que es necesario contratar a una empresa de confianza o a algunos simpatizantes del partido para que efectúen las operaciones.

Los «soldados» tras sus ordenadores deben manejar numerosas direcciones IP para evitar que sus redes de bots sean desarticuladas, y tienen que planificar los tempos y las fechas para poder concentrar los esfuerzos cuando y donde se necesitan.

Junto a la legión de bots es necesario emplear los perfiles de ciertos líderes de opinión para potenciar el mensaje. Usualmente se usarán líderes de opinión «medios», con algunos cientos de miles de seguidores en el mejor de los casos. Los mensajes y las acciones clave se reservarán para las cuentas de Twitter de los principales líderes políticos y de opinión.

Una manera sencilla de detectar a estos líderes de opinión instrumentalizados, a menudo en connivencia entre ambas partes, es observar el número de trending topics y retuiteos por encima de 500 retuits de manera regular en tiempos de campaña electoral o durante eventos de gran carga política. Piensen que medios como Descifra la Guerra (140.000 seguidores) o similares tienen suerte si consiguen un trending topic anual.

Ahora bien, las operaciones exigen de un tesoro profundo para soportarlas. Detrás de este esfuerzo hay finanzas. Es necesario gastar mucho dinero en bots y en personal técnico procedente de cuatro ámbitos laborales:

  1. Políticos: Encargados de establecer los objetivos de las operaciones.
  2. Expertos en marketing e imagen: Encargados de establecer los rasgos del mensaje a transmitir: palabras clave (power words), el grado de agresividad del mensaje, el contenido audiovisual del mismo, los sectores de la población a los que va dirigido…
  3. Informáticos/programadores: Son los verdaderos logísticos de la operación, sin ellos no hay coordinación ni bots.
  4. Gestores de redes sociales: Encargados de teclear y elaborar los mensajes particulares, aunque siempre sujetos al criterio del tiempo disponible.
Según Napoleón los ejércitos caminan sobre sus estómagos. Las campañas políticas en Twitter caminan sobre euros.

Esta estructura debe estar en pie de guerra de manera permanente, ya que el activismo político en Twitter nunca descansa. No obstante, la economía de fuerzas pesa mucho, así que se concentran los recursos en determinadas partes y eventos del año, especialmente cuando el partido está en la oposición y cuenta con menos recursos de financiación.

Naturalmente este esfuerzo no se paga solo, ¿de dónde sale el dinero? Aunque se pudiera abonar legalmente, no es deseable para los partidos políticos que se conozcan sus gastos en este tipo de actividades. También es preciso aclarar que estas actividades se deben pagar bien o se corre el riesgo de padecer filtraciones.

La batalla se lucha cada día y se gana dependiendo del número de trending topics generados, del número de usuarios reales atraídos y el número de cuentas rivales eliminadas.

Si la red de bots está bien construida será muy difícil lograr desarticularla en su totalidad, aunque contando con Twitter se puede lograr causar graves bajas a la legión de bots rival.

¿Pero qué hay de los «baneos», o sea, de la eliminación de una cuenta adversaria mediante el reporte masivo?  No tenemos claro si esta táctica se utiliza realmente más allá de casos excepcionales, ya que puede provocar una escalada de ataques y la eliminación de numerosos perfiles de líderes de opinión medios en ambos bandos.

Los efectos y la supremacía a largo plazo solo se pueden obtener mediante una campaña bien dirigida y sobre todo con un pulmón financiero superior. Esta es una carrera de fondo, así que quien cuente con más recursos estratégicos, esencialmente con dinero, podrá lograr más trending topics y más interacciones acumuladas.

En el caso de los partidos conservadores, parten de una desventaja intrínseca al ecosistema de Twitter: el perfil del electorado conservador se caracteriza por un uso más reducido de las redes sociales. Y es que las tácticas que se utilizan en Twitter deben generar un «efecto arrastre» sobre la gente real y dicho arrastre a su vez retroalimenta el éxito táctico. Como hay menos conservadores en Twitter, los céntimos por interacción serán más caros que para los partidos de izquierda.

Dentro de Twitter el gobierno cuenta con una arma estratégica: los poderes del Estado y el prestigio intrínseco. El gobierno puede tratar de influir directamente en la compañía Twitter. Recordemos como recientemente las autoridades rusas han provocado que Twitter haya funcionado de manera especialmente lenta a raíz de las disputas entre Moscú y la plataforma o como en Myanmar se ha llegado a impedir la conexión a esta red social.

En el caso de países como España no cabe esperar tácticas tan burdas como las de Rusia o Birmania, pero no cabe duda de que la influencia de guante blanco está ahí.

Esquema de generación de bots. Python suele jugar un papel fundamental en este sentido. Nótese como el pájaro de Twitter recibe estímulos combinados de los bots (izquierda) y de perfiles de personas reales (debajo)

Ahora bien, las Guerras de Twitter son solo uno de los muchos pilares de la estrategia comunicativa de cualquier partido. Por ejemplo, como los partidos conservadores obtienen menores réditos en esta plataforma, puede haber una tendencia a utilizar otras herramientas: crear y apoyar a líderes de opinión alternativos a la televisión en YouTube y Twitch, usar una estrategia que emplee servicios de mensajería instantánea como su principal vector: WhatsApp y Telegram, aprovechar el targeting de precisión que permiten las estadísticas de Facebook para conseguir interactuar con el público objetivo…

No me cabe ninguna duda de que toda esta experiencia de Twitter Wars acumulada por los miembros de los distintos partidos políticos sería especialmente útil para extraer lecciones y aprendizaje en las unidades de guerra psicológica y en los departamentos de comunicación de las Fuerzas Armadas.

Quien quiera estudiar estas guerras en vivo solo tiene que observar el día a día, o esperar a los siguientes eventos:

  • Elecciones generales.
  • Elecciones autonómicas de la Comunidad de Cataluña y la Comunidad de Madrid.
  • Elecciones municipales de Madrid y Barcelona.

Por ejemplo, durante las recientes elecciones de Cataluña tanto los colegas de la Revista Ejércitos como nosotros mismos observamos cierta instrumentalización de algunos de nuestros tuits por parte de lo que fácilmente podría ser parte de las campañas de Twitter separatistas. Por ejemplo, nótese como a 4 días de las elecciones autonómicas en un tuit sobre la polémica visita de Borrell a Rusia, un tipo de contenido que casi nunca genera grandes reacciones,  dio lugar a estos resultados:

El tuit en cuestión

Quizás, el mejor caso de estudio histórico que podemos encontrar en España se encuentra en Cataluña. Durante los años álgidos del Procés los partidos separatistas también tuvieron una actividad desproporcionada, especialmente a medida que se acercó el referéndum del día 1 de octubre.

No obstante lo anterior, también operan Estados, empresas e instituciones con su propia política de comunicación, redes de usuarios conectados, medios de comunicación tratando de conseguir suscriptores, empresas y sobre todo mucha gente normal que no es consciente de que nada en un mar agitado.

Esta manera de hacer política llegó en algún momento entre 2011 y 2016 debido a la popularización del smartphone y a la mejora de los datos (y de las analíticas) reunidas por las redes sociales y puestas a disposición de quien pague.

Las lecciones extraídas de la victoria de Donald Trump en las elecciones de 2016 vinieron a intensificar el interés por este tipo de herramientas en detrimento del tradicional control de los grandes periódicos, radios y cadenas de televisión.

Lo peor es que todos y cada uno de los partidos políticos toman parte en estas prácticas, por eso no se ha abierto ningún debate público, porque ningún partido obtiene ventaja electoral alguna por sacar a relucir esta cuestión.

Los hechos también demuestran la pasividad de la población y su falta de juicio crítico, el limitado papel real de la prensa como contrapoder y de rebote la baja calidad del votante. No tenemos una democracia de mala calidad, tenemos un votante y un ciudadano mediocres, poco críticos (aunque muy «despotricadores») y alimentados por una prensa de escaso valor nutritivo.

No se puede culpar por completo a los partidos políticos, ya que en esa actividad competitiva que es la política solo les han quedado dos opciones: ser partícipes o quedar relegados a la irrelevancia.

Solo me queda invitar al lector a compartir este artículo y a dar a conocer lo que está sucediendo para que se pueda abrir un debate público que obligue a los partidos políticos a firmar la paz en Twitter o, al menos, a que se produzca un acuerdo de no proliferación para limitar el alcance y la duración de este tipo de enfrentamientos que contaminan el debate público.

Artículo tomado de:

 The Political Room 

Twitter Wars España (thepoliticalroom.com)

¿Debería renunciar el ministro de Defensa?

La estrategia de Vicky Dávila

Las elecciones del 2022, una opción para salvar a Colombia

Por: Colectivo la Unidad es el Camino  

El objetivo para el 2022, es arrebatarles el país político e institucional a las mafias. Porque ejercen un poder abusivo. Sólo saben de matar, robar, maquinar, hacer jugaditas.  

Han pisoteado la dignidad nacional, se han burlado de la justicia, con sus crímenes han ofendido a la humanidad, se han robado las elecciones, han profundizado la corrupción, han negado el derecho a la paz, han vuelto trizas estos acuerdos, siguen masacrando, quieren involucrar al país en una guerra internacional para defender intereses extranjeros -guerra que por demás no pelean ellos, sino los colombianos pobres-, han convertido al país en objeto de burla mundial, transformando a la sociedad en una caricatura.  

No garantizan la seguridad y juegan a favor de los delincuentes. Desde la fiscalía, celebran con fuegos artificiales las preclusiones. Las investigaciones sobre compras de votos, asesinatos, sobornos, financiación de campañas con dineros oscuros, quedan en el aire. Por el contrario, se destituyen los funcionarios que investigan conforme con la ley, se desaparecen las pruebas y se asesinan los testigos.  

Los narcos son el soporte de los combos que manejan el microtráfico y las vacunas, a través de los cuales se ramifican, controlan y atemorizan a la población.  Decía uno de ellos que era mejor la política que un embarque. Desde las instituciones oficiales se desvían presupuestos para el paramilitarismo y se les favorece con contratos.  

En general, han montado un gobierno infame que enfoca las instituciones contra los ciudadanos, a quienes trata como enemigos de guerra. Las víctimas de los llamados falsos positivos son calificadas de víboras venenosas; los menores de edad bombardeados, son considerados “máquinas de guerra”.  

La actitud indolente ante los asesinatos selectivos, han provocado el repudio mundial; pero no así para los altos mandos militares y su ministro, para quienes ha sido difícil lamentarlos ante el país; actitud muy diferente a lo acontecido ante la muerte de un tenebroso jefe de sicarios, cuando desde esas mismas esferas de poder, se dio el “sentido pésame” a su familia. Esa fue la tapa de la olla nauseabunda, que muestra a quienes representan en el gobierno.  

Según el pensamiento de Jacobo Rousseau, los ciudadanos aceptan ponerse bajo la tutela de un Estado siempre y cuando obtengan su protección; esa es la esencia del Contrato Social. Si esto no se cumple, se rompe el contrato. Y en Colombia sí que lo está. Es claro que desde el narcotráfico no se puede construir una sociedad democrática, un estado de derecho ni una república constitucional. No más centro democrático.  

Más allá de las lamentaciones, repudios y denuncias, es tiempo de pasar a la acción. La sociedad colombiana necesita un cambio urgente, ya. Como país, nos debe unir el propósito de recuperar la dignidad nacional ante el concierto mundial de pueblos y naciones.  

Marzo 11 de 2021