Archivo de la categoría: Actualidad

Así opera Vicky en Semana ¡Qué vergüenza! | NOTIPARACO

Un diálogo entre ciencias y humanidades para el siglo XXI. Jimena Canales

El final anunciado de Juan Guaidó

El final anunciado de Juan Guaidó | La Unión Europe… | Página12 (pagina12.com.ar)

08 de enero de 2021

La Unión Europea dejó de reconocerlo como presidente «interino» de Venezuela

El final anunciado de Juan Guaidó

Por Marco Teruggi

El joven aspirante a presidente cayó ante el reacomodamiento externo e interno.

El joven aspirante a presidente cayó ante el reacomodamiento externo e interno. 

Desde Caracas

Venezuela transita una modificación del tablero político, tanto nacional como internacional, dimensiones muchas veces inseparable en el actual conflicto. Esa reconfiguración no es nueva y por momentos aparece con evidencia, como en estos días en que la nueva Asamblea Nacional ya se encuentra en funciones y Juan Guaidó parece estar ante sus últimas, o ya agotadas, reservas. Una de las señales de esta situación vino por la decisión de la Unión Europea de no reconocerlo como “presidente interino”. La posición fue expresada con diplomacia y filo: Guaidó fue calificado como “representante de la Asamblea saliente”. La Unión, al afirmar que la Asamblea que presidía Guaidó no sigue vigente, como afirma un sector de la oposición, descarta la continuidad de la “presidencia interina”.

Esta modificación ya había sido anticipada. Posiciones duras contra el gobierno de Nicolás Maduro, como las de Alemania, Holanda o Francia, cambiaron ante el nuevo escenario. Una pregunta viene al caso: ¿se trató de un reacomodo europeo en soledad o de una posición acordada con la nueva administración entrante en Estados Unidos? La modificación del tablero ocurre sobre varios niveles a la vez. EE.UU. seguramente mantendrá el reconocimiento a Guaidó como “presidente interino” en lo que fue un acuerdo bipartidista desde el principio. Pero seguramente, en simultáneo con la ratificación de ese posicionamiento, ocurra la modificación de la táctica, de la forma de abordaje del expediente Venezuela que, a todas luces, no dio los resultados esperados por Washington.

Otros gobiernos mantendrán junto con EE.UU. una línea de reconocimiento de la “presidencia interina”, como aquellos ubicados en el arco más a la derecha en América Latina, como Colombia, Brasil y Chile, y aliados estadounidenses en política exterior, como Canadá, el Reino Unido y Japón. Pero la decisión de cómo continuar para lograr un cambio de gobierno en Venezuela no será una decisión de esos gobiernos sino, como fue desde el inicio, exclusivamente de EE.UU.

Guaidó está fuera del centro político, agotado como para cumplir los objetivos políticos bajo los cuales fue construido. Lo saben todos los actores, independientemente de su narrativa pública. Por eso existen reposicionamientos internacionales y numerosas fracturas sucesivas dentro de la oposición venezolana, donde cada dirigente, partido -o fragmento de partido- busca posicionarse de cara al escenario abierto y en construcción. Se trata del posible final de una estrategia representada en Guaidó, la de una institucionalidad paralela. El gobierno venezolano logró desactivarla en un lapso de dos años, con un costo general para la economía sobre la cual se profundizó un bloqueo, la población, en particular los sectores populares y capas medias, y sobre la política, que se convirtió en posiciones de trincheras.

¿Cómo será la nueva etapa? Por el momento pueden verse algunos contornos. El discurso de la nueva Asamblea, con mayoría chavista, plantea tanto la importancia del diálogo como la reconciliación y la necesidad de que no exista impunidad. Iris Varela, vicepresidenta del poder legislativo, afirmó en la sesión del jueves que  “acordamos como junta directiva crear una comisión especial que va a investigar las acciones perpetradas contra la República desde las directivas y algunos miembros de la Asamblea en el período 2016-2021 (…) en un mes tiene que haber resultados y ya tiene que salir el exhorto para que actúe la justicia de manera contundente”.

El mensaje apuntó directamente a Guaidó, que a partir del 5 de enero perdió la inmunidad parlamentaria. Quien el 23 de enero del 2019, entonces desconocido para el país, se autoproclamó presidente, sabe ahora que su final político es cuestión de tiempo. Quedará en una disolución de capital político hasta reducirse al Twitter, o será detenido por la justicia. ¿De qué dependerá? De tiempos políticos, posibles diálogos y negociaciones internacionales donde el chavismo tiene una posición de fuerza política, pero de debilidad económica.

La apuesta del gobierno para la nueva etapa se centra en el intento de ingreso de capitales privados, nacionales y extranjeros, a diferentes áreas claves de la economía. Es lo que oficialmente comenzó a partir de la ley anti-bloqueo votada en octubre en la Asamblea Nacional Constituyente, que plantea, entre otras cosas, que ese proceso de ingreso de capitales se hará de forma confidencial para evitar las persecuciones del bloqueo por lo que, hasta la fecha, no han existido rendiciones de cuenta al respecto.

Aún no pueden medirse los resultados de esa orientación que comenzó con anterioridad a la ley. Según la efectividad o no, es decir que permitan una mejora de los ingresos en las arcas del Estado, de los servicios públicos, en empresas estratégicas como PDVSA, el gobierno tendrá mayor o menor urgencia para negociar una flexibilización del bloqueo en un posible diálogo/acuerdo con EEUU. La apuesta del gobierno es, además, que, dentro del rompecabezas, esa misma ley y las oportunidades de inversión que ofrece, funcione como elemento que empuje hacia acuerdos.

Por el momento se trata de debates, análisis y puertas cerradas, pero no de impactos en una cotidianeidad que se encuentra desde hace años bajo metamorfosis, con salarios y jubilaciones que van desde dos dólares mensual en el Estado hasta alrededor de 50 o 100 dólares en empresas privadas, con dificultades de abastecimiento de agua, gas, luz, y gasolina, y una moneda nacional que retrocede ante el avance del dólar desde lo pequeño hasta lo macro. Esa cotidianeidad es el principal tiempo de las mayorías en Venezuela.

La economia venezolana mitos y verdades (Pascualina Curcio Curcio)

Click to access c68724_e0484e9ac7e541609410fd0684afa979.pdf

Duque TV. Especial de fin de año

NOTIPARACO: Lo peor del 2020

¿Espías rusos en Colombia?

¿Cómo va lo de la unidad de la izquierda en Colombia?

Por: Ricardo Robledo

En la sociedad burguesa el gobierno se caracteriza principalmente por un régimen presidencialista; se concentra bastante el poder político y administrativo en el ejecutivo nacional, a la manera del peso económico del patrón, el cual ejerce la autoridad a su arbitrio en sus posesiones. El uno no es más que la extensión del otro y se refuerzan mutuamente como modelo. Como característica de una sociedad de dominación, las fuerzas alternativas deben cuidarse de no reproducir fielmente tal esquema de énfasis en el mando unipersonal.

No parecen muy confiables las personas y propuestas que no van más allá de reproducir tal forma de jerarquización autoritaria. Una cosa es ser gobierno y ser poder y otra, el querer ocupar una posición de mando absoluto, haciendo que primen los intereses personales y mezquinos sobre la ampliación de lo democrático, lo popular, lo social y sobre la responsabilidad histórica. Muy pobre es el propósito de querer expresar: “yo soy el presidente”. Ante la realidad de muerte que ha representado los gobiernos de derecha para el pueblo, persistir en individualidades y dispersión es mucho más que un juego de niños caprichosos.

De acuerdo con la Constitución vigente hoy en Colombia, “El gobierno está formado por el Presidente de la República, los ministros del despacho y los directores de departamentos administrativos”, tal como se establece en el artículo 115. Debe además incluirse al vicepresidente.

Debe quedar claro que más que lograr una presidencia, lo que se busca es la instauración de un gobierno democrático que favorezca la más amplia participación ciudadana y popular, de cara a ellos, basado y expresado en el constituyente primario.

Es de resaltar que no existe lo político puro y absoluto. La política es una forma de lo económico y son factores que se interrelacionan. Hay que preguntar, de forma persistente, entonces, ¿defienden los intereses de quién?

Estos son aspectos a ser considerados en las propuestas de confluencia de los movimientos y personalidades alternativos.

Diciembre 27 de 2020

Fascismo, la mediocridad del poder

José Darío Castrillón Orozco
Más acá de sus crímenes el fascismo no es más que una retahíla de estribillos, amplificados por la propaganda, para defender lo indefendible: Es una babosada.

Como hablan por consignas no entran en discurso, en dialéctica con el otro. De ahí su desprecio por la razón y la cultura, porque el otro no cuenta sino como instrumento de su codicia, en tanto sujeto de derechos es un estorbo. La gran argucia de nazis y falangistas no es la de posicionar unas ideas políticas, sino el reiterar unos estribillos para despertar bajos instintos humanos, el miedo y el odio: Miedo para someter a unos, odio para azuzar a otros.

En Colombia el coro recita: “Le entregaron el país a las Farc”, “viene el castrochavismo”…

Al cerrar cualquier dialéctica no hay otro para convencer, sino para dominar. Es un instrumento o un obstáculo para sus fines, donde la consigna del Cartel de Medellín resume su código político: “Plata o plomo”… “!Y plomo es lo que hay!”, complementan los uribistas.

La gran habilidad de los nazis es el engaño, no la argumentación, por eso eluden los debates. También la seducción al poderoso, porque son fuertes con los débiles y débiles con los fuertes, así pretenden hacer de las Fuerzas Armadas un partido político que ponga las armas de la República a disposición de su codicia, de los patrones, y de los carteles de la droga. Entonces, su credo de gobierno se sintetiza en privilegiar a los privilegiados y en desfavorecer a los desfavorecidos.

Serviles del poder y del dinero, lo cual no demanda talento, el perfil del fascista es el del bobo y canalla, son lo mismo, Hanna Arendt los retrató de cuerpo entero cuando formuló la banalidad del mal. Detrás de todo canalla hay un tonto que ni estilo tiene. No hay en el uribismo un intelectual, solo aduladores; no queda una sola frase pronunciada en treinta años de babosadas digna de recogerse. Por eso odian la inteligencia y enaltecen la astucia: Pasarán a la historia sólo por sus crímenes.

La mediocridad social es un fin necesario para el advenimiento del fascismo, porque ciudadanías cultas no son presa de sus engañifas. Por eso en Colombia procuran negar los ideales de la oposición, y pretenden nivelar la sociedad a la altura de su corrupción: “todos roban”, “todos los políticos son iguales”.

De su paso por el gobierno queda el descaecimiento cultural, moral, productivo, de la nación; el gobierno de los canallas, la exaltación del mediocre, y la rapacidad como camino de enriquecimiento. Además, no pueden existir fuera del poder, requieren estar dentro de ese aparataje para realizar el cometido de poner reglas a los demás y excepciones para ellos, hacer de la ley instrumento de terror para la oposición, y de impunidad para ellos. Por eso toman el poder a cualquier precio.

Si bien los regímenes autoritarios pretenden fundir en una las ramas del poder público, los fascistas no se detienen ahí, buscan controlar todos los ámbitos de la sociedad: El arte y los artistas; la vida social, el deporte, y la recreación; la educación, con sus educadores; las comunicaciones, los medios de comunicación, y los comunicadores. Es evidente la campaña que hay en Colombia contra la libertad de enseñanza, contra el magisterio nacional, y los reclamos de una estafeta de Uribe demandando educación uribista. A semejanza de los pioneros del Cartel de Medellín, que en los años 1980 le regalaron el equipo de fútbol de sus amores a un fundador, la cofradía falangista compró la revista Semana para obsequiarla al patrón, así fuese vacía de periodismo. Habían empezado poniendo un “inspector” en cada casa informativa, en algunas hay varios, otras están ya cooptadas. También planean poner “inspectores” en las aulas.

Se puede señalar con el dedo los múltiples daños que el fascismo causa a la humanidad, si no se recuerda la historia del siglo XX, pero el advenimiento total de esta ideología puede acabarnos como especie, no solo por la criminalidad asociada, sino por la destrucción de un factor que para ellos es un lastre: la solidaridad.

La antropóloga y poeta Margaret Mead encuentra el primer signo de civilización en un fémur fracturado y sanado, porque indica que alguien cuidó del lesionado mientras se reponía, en la vida salvaje un fémur roto es mortal. Igual, Charles Darwin reconoce que el mayor logro evolutivo de la especie humana es el desarrollo de la solidaridad, en ella radica su fortaleza.

Siempre ha sido más fácil destruir que construir, así, una agrupación fanatizada que hace del mal su meta puede destruir el mundo, pero salvarlo ya no depende de un grupo, sino de la sociedad en su conjunto. Más ahora cuando nos enfrentamos a amenazas como especie, que demandan una respuesta orquestada de la humanidad para superarlas. Si el fascismo promueve un Mesías de opereta, los pueblos no han de esperar a un enviado del cielo, sino que cada uno en la sociedad debe asumir la tarea mesiánica, cada uno de nosotros es un Mesías, como lo señaló Walter Benjamin. Antes se debe restaurar la solidaridad, y entronizarla como valor fundamental.

Cuando los falangistas pretenden cerrar la historia, el deber de los ciudadanos decentes es asumir la tarea transformadora que nos asignan las generaciones pasadas, y que esperan las que vendrán.

El principal obstáculo que encuentran quienes pretenden instaurar un régimen nazi en Colombia es que, gracias a la Constitución de 1991, la escolaridad se ha incrementado en la nación, y la educación diluye el uribismo. Denunciar el fascismo, señalaba Humberto Eco, es un imperativo ético. Además, el acceso a tecnologías de la información y las comunicaciones, ha roto el analfabetismo político, e imposibilitado el control total de las comunicaciones, como era posible hace un siglo.

Si Aristóteles consideraba que el gobernante perfecto habría de ser el sabio, asistimos a una inversión radical de la sentencia: Estamos en el gobierno de los idiotas. Por eso es urgente sacarlos del poder, sin este no son nada, para ponerlos ante la ley.

30 Noviembre 2020

Industria 4.0