Por: Equipo Colarebo Colombia
En el periodo 2022-2026, durante el Gobierno del cambio en Colombia, no se amenazó ni se asesinó a nadie por su política de oposición, salvo los miembros de los grupos armados, quienes obviamente no estaban en estado de indefension.
En el discurso del candidato de derecha – cuyas palabras van dirigidas a un puñado de magnates extranjeros, fascistas, pedófilos y genocidas- siempre decía que la izquierda tiene en él a un «enemigo acérrimo» y que los va «a destripar como corresponde».
Consecuentemente, algunos de sus seguidores llaman a bombardear las zonas donde ganó la izquierda; campesinos en Puerto López, Meta, son golpeados para que devuelvan las tierras que el gobierno compró y les asignó; en Dagua, Valle, hombres armados impidieron la votación a los jóvenes; han sido asesinados líderes sociales en el Cauca y Huila; las amenazas a abogados y personas de izquierda se propagan y comunicadores son perseguidos en el campo nacional e internacional.
Estas políticas contrarias a la paz, no son compatibles con la constitución colombiana en su concepción filosófica y concretamente en el artículo 22 que dice:
«Artículo 22. La paz es un derecho y un deber de obligatorio cumplimiento.»
Las fuerzas armadas y sus armamentos, son pagadas y compradas con los impuestos de la ciudadanía. Están orientados a proteger a la población y no a las instituciones. Por tanto no se pueden poner todos los recursos del estado, a disposición de alguien que los va a usar en contra del pueblo colombiano.
No se puede permitir que llegue a la presidencia una persona elegida fraudulentamente. Esto perturba el orden democrático según el artículo 386 de delitos electorales, que el pueblo respeta y defiende ante las reiteradas violaciones por parte de la derecha, por demás, encargada de regirla. La población no puede someterse a esta burla electoral.
Las elecciones fraudulentas deben ser anuladas y nunca reconocidas por el pueblo colombiano, ya que ilícitamente así se le cierra el paso a su derecho a la vida digna, a la paz y a la libre determinación.
Julio 1° de 2026
********** ***********


