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Detrás de la 4 Guerra de Netanyahu y Hamas: Descarrilamiento del Plan Biden para el Medio Oriente

El avance palestino: Israel recibe dura y violenta respuesta misilistica de parte de los palestinos

2019 – Día Internacional de la Mujer en Palestina

Dos veces cercadas

El recuento de víctimas de la última ofensiva del Estado de Israel sobre Gaza, aun cuando dan una idea de la magnitud del sufrimiento de esta población sitiada, apenas son un atisbo de lo que significa la vida cotidiana en esa franja de territorio cercado por un muro de más de 700 kilómetros detrás del que vivir y sobrevivir apenas se diferencian y donde las mujeres y las niñas están doblemente encerradas. Porque además de la agresión de las armas padecen el fundamentalismo religioso que ahora encarna la resistencia y que recorta todavía más sus derechos a una vida libre de violencia, a participar en la vida pública, a decidir sobre sus cuerpos, hasta a viajar en moto en el asiento de atrás. La activista Claudia Korol acaba de volver de Palestina y transmite sus intentos por interpretar los relatos de dolor y resistencia, de la esperanza como única opción, porque, dice, entender cabalmente es imposible.

“En todas las guerras del mundo la gente sufre, pero las mujeres por lo general sufren doblemente, porque asumen la responsabilidad por los niños, por alimentar a sus familias… Las mujeres generalmente son las más pobres de los pobres. Si cuando sos pobre no tenés nada, las mujeres tienen menos que nada.”

Quien habla es Salam Hamdan, activista feminista palestina con quien compartí un taller sobre Educación emancipatoria –organizado por la Fundación Rosa Luxemburgo–, que se inició antes de la tregua y continuó después. “Después de tres devastadoras guerras en Gaza, no puedo ni empezar a describir la cantidad de sufrimiento de las mujeres y del pueblo palestino.”

Salam Hamdan trata de explicar lo inexplicable. La escucho conmovida, tratando de encontrar algunas claves que me ayuden a interpretar lo que estoy viviendo. Interpretar, porque no es posible “entender”. La rabia y la indignación son la respuesta inmediata ante la constatación cotidiana de la violencia como lenguaje central del poder colonialista.

El apartheid

Salam describe esta realidad lacerante: “En Gaza no hay modo de escapar. Es una prisión cerrada. Las mujeres no pueden salir con sus niños y niñas. Grandes partes de Gaza han sido devastadas en el 2008, en el 2012, y ahora en el 2014. Muchas familias han perdido sus casas y se han convertido en refugiadas. Muchas viven en escuelas. Eso hace que la situación –especialmente para las mujeres– sea muy, muy dura en términos de higiene, de hacerse cargo de la familia, de la exposición personal… La vida privada compartida con los demás es difícil. No pueden moverse, no pueden vestirse libremente… Miles de personas viven hace años en escuelas, porque no tienen ningún otro lugar. Todos los días, de mañana, mujeres, niñas, niños, hombres hacen largas filas para usar las pocas instalaciones sanitarias que tienen esas escuelas. Estas mujeres están realmente angustiadas, porque muchas están embarazadas, o amamantando, o menstruando, y necesitan otras condiciones higiénicas. Ahí, las mujeres también están expuestas al acoso sexual y a veces sufren violaciones”.

Señalan las organizaciones de mujeres palestinas que no hay mujer en Gaza o Cisjordania que no tenga en su familia hijos o maridos que no estén en prisión o hayan fallecido. La alta tasa de natalidad, unida a la escasez de trabajo, al hecho de que sus viviendas han sido destruidas o han sido ocupadas por el ejército israelí, sumada a la sanidad deficiente, a la escasez de agua potable (las principales fuentes de agua las ha ocupado Israel para sí), y la falta de movilidad de una región a otra por la fragmentación territorial, las intimidaciones en los puestos de control, hacen la vida de una dureza impresionante provocando también un enorme estrés y angustia. Un problema fundamental es el de la falta de trabajo. Denuncian las organizaciones de mujeres de Palestina, que el crecimiento dramático del desempleo y la pobreza, afectan la alimentación y la salud de las mujeres. El estudio “Gaza en 2020: ¿un lugar habitable?”1, publicado en agosto de 2012 por la Organización de las Naciones Unidas, menciona que el 47 por ciento de las mujeres no tenía trabajo a principios de ese año. El 80 por ciento de las 1,7 millones de gazatíes dependen de la asistencia alimentaria, y una gran proporción sufre desnutrición y anemia. La anemia afecta al 36,8 por ciento de las mujeres embarazadas de Gaza, contribuyendo al 20 por ciento de las muertes maternas.

Según cifras de la Oficina Estadística Palestina, las mujeres están sufriendo también el aumento de la prostitución y del sida. Muchas son mujeres casadas, desde muy jóvenes, que fueron empujadas por sus propios maridos a estas actividades para salvar la economía familiar. De acuerdo con estas estadísticas, “suelen ser esclavas de sus parejas, y la mayoría de ellas, un 62 por ciento, han sufrido maltratos. La legislación no las protege. En casos de violación, se distingue a las que son vírgenes de las que no lo son. La pena por forzar a una mujer no virgen es mínima, irrisoria. Están desprotegidas, tanto frente al abuso físico, como si contraen enfermedades de transmisión sexual como el sida”. Se señala en este informe: “Las palestinas perciben la guerra como un genocidio, por eso quieren seguir pariendo hijos, a pesar de las dificultades”. Parir, como resistencia…

Los números de la barbarie

La devastación es el denominador común no sólo en Gaza, sino también en otras regiones de Palestina. En esta última de las guerras israelíes contra Gaza, hay en menos de dos meses más de 2200 muertos. De ellos 550 aproximadamente son mujeres. Alrededor de 500 son niños y niñas. Hay más de 11 mil heridos y heridas, 13 mil personas con sus casas totalmente destruidas, que se agregan a las 250 mil personas sin techo, viviendo en refugios como consecuencia de las tres guerras anteriores. Mientras esto sucede en Gaza, en Cisjordania, en el mismo período, fueron asesinados por las fuerzas militares israelíes 32 palestinos y palestinas. Hay 1397 palestinos heridos. 1753 fueron detenidos.

Esta geografía de destrucción está atravesada por un muro levantado por Israel, que tiene ya construidos 728 km, de 6 a 8 metros de alto. El muro desgarra el paisaje y las vidas en zonas urbanas y rurales. Es una mole de cemento que muestra la soberbia de la política de ocupación. En todos lados el muro dice: “Aquí estamos”.

Una vuelta al fundamentalismo

Además de la ocupación, las mujeres palestinas sufren también el resultado del crecimiento del fundamentalismo religioso, que es consecuencia en gran medida de las heridas provocadas por la guerra.

Explica Salam: “Ahora tenemos un gran problema social, especialmente para las mujeres. Hamas es un movimiento muy religioso. Contribuyó al desplazamiento de las mujeres de las esferas públicas. La aumentada popularidad de Hamas significa un futuro difícil para las mujeres y para los grupos progresistas”.

En enero de 2006, el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamas) fue presionado por la Autoridad Palestina y el gobierno estadounidense a participar en las elecciones. Hamas ganó las elecciones en Gaza, con más del 70 por ciento de los escaños parlamentarios. Pero quienes le exigían democracia y elecciones no respetaron el resultado. Desde entonces, los israelíes han sitiado todos los territorios palestinos en Cisjordania y Gaza. La Autoridad Palestina en Cisjordania, acusada de una gran burocratización, corrupción, y que cuenta con el apoyo del gobierno estadounidense y de algunos regímenes árabes como Egipto, comenzó a perseguir a Hamas y a sus simpatizantes.

En junio de 2007, Hamas asumió el gobierno en Gaza. Israel y Egipto reaccionaron imponiendo el estado de sitio y un absoluto aislamiento. Sin embargo, al lograr liderar la resistencia a la ocupación, la popularidad de Hamas aumentó, ya que quedó como la fuerza capaz de garantizar la resistencia.

Esto trae dificultades adicionales para las mujeres. El gobierno de Hamas ha significado la imposición a las mujeres de nuevas medidas de control de su vida, de su sexualidad, de disciplinamiento de sus cuerpos. Se volvió a imponer el uso del pañuelo en la cabeza, cubrir su piel, la prohibición de fumar pipa de agua en espacios públicos y de viajar en el asiento trasero de motocicletas (entre otras medidas conservadoras). El fundamentalismo religioso pretende recluir a las mujeres en la vida privada donde, además, ha aumentado la violencia contra las mujeres.

“Nuestra esperanza no es sólo terminar con la ocupación israelí, en lo que la mayoría de las palestinas y palestinos coincidimos. Es necesario también pensar en una vida sin violencia, con libertad, con justicia para las mujeres y para todas las formas diferentes de pensamiento”, concluye Salam.

Niños, niñas, presente, futuro

La psicoanalista y psicodramatista internacionalista Ursula Hauser, que viene realizando talleres de psicodrama en Palestina, escribe en un artículo: “La desesperación que vemos en los ojos de niños y niñas, mujeres y hombres, son una acusación contra el silencio instalado, el estupor callado que es síntoma de indiferencia o resignación. Los pequeños palestinos quieren ser mártires, porque así piensan reivindicar la dignidad de su pueblo, de sus padres asesinados, de sus madres insultadas. Sin duda alguna, esta actitud de desesperación es contraria a su deseo de vivir: están llenos de risas, de ganas de jugar, y no solamente con pistolas. Pero vivir sin terror, vivir una vida humana y no de perros golpeados. El miedo, el odio y la desesperación crecen con la represión y el maltrato, en una espiral de violencia incontrolable. No es de asombrarse que en esta situación se desarrollen los fundamentalismos en ambas partes, y que falte el espacio para la discusión y la reflexión racional. ¿Y si las palabras no valen, si los gritos no son escuchados?2” Los niños palestinos hacen sus propias lecturas de la realidad. Aprenden a sobrevivir muchas veces en soledad, o en el desamparo de los campos de refugiados. En un recorrido por Ramalá, nos detenemos frente al muro levantado por Israel, “intervenido artísticamente” por colectivos de muralistas internacionalistas. Se suceden en esas pinturas escenas de la resistencia. Frente al mismo, un grupo de niños tira piedras contra el cemento. Todavía la Intifada sigue haciendo puntería, y dibujando la dignidad en la memoria colectiva.

La educación popular, en la experiencia cotidiana de vencer a la barbarie

Ruba Totah, educadora palestina que trabaja con niños, niñas y jóvenes en talleres de estímulo a la lectura y escritura nos dice: “La ocupación israelí nos niega el derecho a la educación. Lo hace desde sus intenciones de colonizarnos. A nuestras familias las pueden asesinar, pueden destruir nuestras vidas varias veces, y hay que volver a empezar. Por eso es tan necesaria la educación emancipatoria. Para resistir desde nuestras propias posiciones, ideas, cultura, el racismo y la dominación”.

Ruba nos muestra imágenes de una Gaza devastada. Realizamos a partir de ellas un ejercicio de escritura. Salam escribe un relato que nace de su experiencia personal: “Mis pies me guiaban. Mi cabeza estaba en las nubes. Escombros. Sólo escombros y más escombros alrededor, arriba y abajo mío. Llegué al salón de bodas, donde mi hermano se suponía que se casaría hoy. Lo vi sentado en un escalón bajo las luces brillantes, sonriéndome. Fui la única invitada que participó de esta fiesta. Caminé por entre los escombros del salón, tratando de llegar hasta donde él estaba, pero se desvaneció… Salí a la calle con el corazón pesado. No podía llorar. Mi garganta estaba seca. Miré hacia arriba buscándolo. Allí había un gran arco iris abrazando con sus rayos de luz las casas destruidas a su alrededor… Lloré”.

La educación emancipatoria, en este contexto, tiende a rescatar las historias y las vidas, la identidad y la cultura que quieren ser borradas por la colonización sionista. La pintura, el canto, la danza, el teatro de los oprimidos y oprimidas, la poesía, son parte de esa búsqueda que intenta evitar que la desesperación empuje a las y los jóvenes a otras respuestas autodestructivas, como la droga, el suicidio, o el fanatismo religioso.

Ser feminista en Palestina

“¿Por qué sos feminista?”, le pregunto a Salam, intentando imaginarme cómo es ser feminista en un país en guerra, donde en la propia resistencia la dominan sectores fundamentalistas en sus visiones sobre las mujeres. Ella nos vuelve al relato personal: “¡Buena pregunta! En primer lugar, tuve la suerte de nacer en una familia comunista. Tuve por ello muchas oportunidades que otras niñas, y luego, muchachas a mi edad no tenían. Me enseñaron qué significa la igualdad y la equidad, y por ese conocimiento a temprana edad fui capaz de darme cuenta del nivel de opresión que existe en mi sociedad contra las mujeres. Supe identificar las opresiones cuando las veía, mientras otras mujeres que no tenían estos conocimientos creían que eran condiciones dadas por Dios, que para eso nacimos, y que está en la naturaleza de las cosas. Hay otro aspecto personal que agregar. De niña, por algún período de mi vida, tuve que depender de mí misma. Porque mi padre estuvo preso muchos años por luchar contra la ocupación israelí, y mi mamá tenía que atender a mi hermana que sufría de cáncer. Yo solía viajar y vivir con mis parientes en distintos lugares, y me hice fuerte así. Aprendí a hacerme cargo de mí misma, a defenderme a mí misma y a luchar por mis derechos”.

Comparte Salam algo de sus experiencias con grupos de mujeres: “Doy talleres de género, participo de sesiones de reflexión organizadas por distintos grupos de mujeres. Yo les digo que respeto su opción y orientación religiosa –realmente la respeto–, pero que hay una clara distinción entre la religión, en tanto sentimientos de espiritualidad, en esta relación íntima y privada que establece cada cual, y la religión como asunto político público. Es muy importante construir respeto y confianza. Luego iniciamos una discusión abierta, donde acordamos poner todos los tabúes sobre la mesa y los discutimos juntas, escuchando los puntos de vista de las demás. Después de haber acordado que tenemos que estar abiertas, esta técnica –es como magia– siempre funciona, porque las mujeres siempre acuerdan discutir los tabúes. Religión, sexo, política. Luego empezamos a dialogar tratando de conocer y analizar todos los aspectos. No quiero convertirlas a mi ideología, ése no es mi propósito. Sólo quiero lograr que se hagan preguntas y que se cuestionen algunas cosas por sí mismas. Por supuesto, este trabajo está lleno de desafíos, porque crear conciencia en las mujeres en cuanto a sus derechos no es suficiente cuando no pueden cambiar su realidad política y económica. Una vez estuve en uno de los pueblos del sur de Palestina. Yo hablaba y las mujeres aprobaban lo que decía. Hasta que una mujer de unos cincuenta años me dijo: “¿Y ahora qué? Ahora cambié, conozco mis derechos, sé que está mal que mi marido me golpee y me oprima. Pero yo no tengo trabajo, vivo en un país ocupado. No puedo cambiar esta realidad. Estoy más triste y más enojada ahora, porque ahora sé que no está bien lo que me está pasando, pero no puedo cambiarlo”.

Después de la tregua

¿Qué significa esta paz precaria que se ha logrado? Una vez logrado el cese del fuego, que trae alivio a las familias palestinas, se abren en la resistencia numerosos debates. ¿Cómo reconstruir parte de lo devastado? ¿Quiénes ganaron con la guerra y quiénes perdieron? ¿Qué viene ahora?

Dentro de Israel, las tendencias que surgen después de la firma de la tregua, fortalecen a los sectores más derechistas que aspiraban a la destrucción total de Palestina y a la rendición de las fuerzas de la resistencia. A pesar de todo el poder de fuego de Israel, esto no ha sucedido. La resistencia ha logrado niveles de unidad durante la guerra y se ha fortalecido su popularidad.

Pero ¿qué implica en este contexto, el fortalecimiento de una corriente que apoya su “moral” en el fundamentalismo religioso? Algunas feministas que participan de partidos de izquierda, piensan que la misma experiencia realizada en la guerra, obligará a Hamas a adecuar sus posiciones y a ser más respetuoso de otras corrientes de izquierda y progresistas, y de las mujeres. Salam sostiene que esto no será beneficioso para las mujeres ni para los sectores de izquierda.

“En este momento tenemos muchos desafíos. Estamos ante el problema de la división de las fracciones políticas que forman la resistencia. Tenemos una división geográfica que acentúa la fragmentación del país: Cisjordania está separada de la Franja de Gaza, lejos de Jerusalén. Eso implica también una fragmentación socio-económica. Otro de los desafíos es la creciente confiscación de tierras por parte del Estado de Israel en Cisjordania, y el crecimiento de los asentamientos israelíes. La fragmentación territorial, impuesta como resultado de los Acuerdos de Oslo –realizados en 1993 entre la Organización para la Liberación Palestina y el Estado de Israel– divide al territorio reconocido por esos acuerdos como “palestino” en tres zonas (A, B y C), con diferentes modelos de administración y de control militar. Pasar de una zona a la otra suele ser imposible para ellos, pero también esta fragmentación avanza al interior de cada zona, porque Israel, violando abiertamente esos acuerdos, sigue asentando poblaciones en cada uno de los territorios, e imponiendo una lógica basada en el miedo, el aislamiento, la privación del acceso a derechos básicos como el derecho al agua, a la vivienda, y fundamentalmente, la amenaza a la vida.” Después de la tregua, Israel autorizó la construcción de 1472 nuevos asentamientos judíos en tierras confiscadas a los palestinos, en la región de Cisjordania. Serían asentamientos para 6000 colonos.

Analiza también Salam: “Otro gran desafío es la situación regional, los acontecimientos en el mundo árabe. Hay muchos problemas, guerras civiles. Se empezó con revoluciones y derivó en grandes guerras civiles como en Siria o en Irak, hay muchos problemas en Egipto… Eso hace que estos países estén ocupados con sus propios asuntos y no le estén prestando atención a Palestina. Por supuesto que esta situación produce frustración, y tal vez refuerce a los movimientos religiosos extremistas”.

Nos pide finalmente que no olvidemos a Palestina. Que incrementemos las acciones solidarias. Que reforcemos las iniciativas del boicot a Israel, impulsadas entre otros por grupos de mujeres de la resistencia. Que demandemos a los gobiernos que rompan relaciones con Israel, con el apartheid que ahí se impone al pueblo palestino. Decir no al apartheid organizado por el sionismo. Declarar en nuestras ciudades, barrios, países, “territorios libres de apartheid”.

De Palestina no se regresa, pienso. Una parte mía queda aferrada a esa tierra. A ese pueblo, a esas mujeres que día a día vuelven a levantarse, a sembrar la vida, a cuidar el presente y el futuro. Una parte mía, sigue pensando en qué tipo de humanidad construimos, si no somos capaces de mirar lo que ahí está sucediendo. Mirar, oír, sentir, pensar, y actuar. Para los pueblos que sabemos qué es un genocidio, no caben vacilaciones frente a semejante impunidad.

¿Cómo hacés –le pregunto a Salam– para sostener la fuerza y la esperanza en la lucha? Me responde: “No tengo otra opción más que tener esperanza”.

Se trata, pienso, de que la esperanza siga teniendo lugar en nuestras resistencias, en nuestras solidaridades. Se trata de hacer nuestra propia Intifada contra la indiferencia. Se trata de seguir sembrando libertad.

Notas

http://www.unrwace.org/gaza.-proyecciones2020.html

2 Publicado en el libro Entre la violencia y la esperanza. Escritos de una internacionalista. Editorial Acuario. La Habana. Cuba.

Fuente: Claudia Korol, Página 12 – Argentina

Israel está perpetrando agresiones criminales contra manifestantes palestinos, a quienes sus fuerzas armadas matan y mutilan (Amnistia internacional)

Israel: Es necesario un embargo de armas cuando el ejército mata y mutila ilegítimamente a manifestantes en Gaza

27 de abril de 2018

Israel está perpetrando agresiones criminales contra manifestantes palestinos, a quienes sus fuerzas armadas matan y mutilan a pesar de que no representan ninguna amenaza para ellas. Así lo ha indicado Amnistía Internacional hoy, basándose en su investigación más reciente, mientras continúan en la Franja de Gaza las protestas de la “Gran Marcha del Retorno”.

El ejército israelí ha matado a 35 palestinos y herido a más de 5.500 –en algunos casos causándoles lesiones aparentemente intencionadas que les cambiarán la vida– en las protestas que tienen lugar todos los viernes desde el 30 de marzo.

Amnistía Internacional ha reiterado su llamamiento a los gobiernos de todo el mundo para que impongan un embargo integral de armas a Israel tras su desproporcionada respuesta a las manifestaciones multitudinarias que se celebran a lo largo de la valla que separa la Franja de Gaza de Israel.

Durante cuatro semanas, el mundo ha visto con horror cómo francotiradores y otros soldados israelíes apostados al otro lado de la valla y con equipos completos de protección han atacado a manifestantes palestinos con munición real y gas lacrimógeno. A pesar de la condena internacional, el ejército israelí no ha anulado la orden ilegal de disparar contra manifestantes desarmados”, ha afirmado Magdalena Mughrabi, director regional adjunta de Amnistía Internacional para Oriente Medio y el Norte de África.

“Se ha acabado ya el tiempo de las manifestaciones simbólicas de condena. La comunidad internacional debe tomar medidas concretas para detener el envío de armas y material militar a Israel. No hacerlo supondrá permitir que se siga sometiendo a graves abusos contra los derechos humanos a los millares de hombres, mujeres, niñas y niños que sufren las consecuencias de la vida bajo el cruel bloqueo israelí de Gaza. Esta personas no hacen más que protestar por sus insoportables condiciones de vida y exigir el derecho a regresar a sus hogares y ciudades en lo es ahora Israel.

Estados Unidos es con diferencia el principal proveedor de tecnología y material militar a Israel, al que se ha comprometido a proporcionar ayuda militar por valor de 38.000 millones de dólares en los próximos 10 años. Pero hay otros países –entre ellos Estados miembros de la UE como Francia, Alemania, Reino Unido e Italia– que han concedido licencias para grandes cantidades de material militar destinado a Israel.

Disparos por la espalda contra manifestantes

En la mayoría de los casos mortales que Amnistía Internacional ha analizado, se disparó a las víctimas en la parte superior del cuerpo, incluidos la cabeza y el pecho, y en ocasiones por la espalda. Hay testimonios de testigos y material fotográfico y de vídeo que indican que a muchas personas las mataron o hirieron deliberadamente, sin que representaran ninguna amenaza inmediata para los soldados israelíes.

Entre las víctimas se encuentra Mohammad Khalil Obeid, futbolista de 23 años a quien dispararon en ambas rodillas cuando se graba a sí mismo de espaldas a la valla fronteriza en una protesta que tuvo lugar al este del campo de Al Breij el 30 de marzo.

El vídeo, publicado en las redes sociales, muestra el momento en que dispararon contra él. Se lo ve de pie en una zona aislada, lejos de la valla, y sin que parezca representar ninguna amenaza para la vida de los soldados israelíes. Ahora necesita una operación de reemplazo de rodilla para poder caminar de nuevo.

“Mi vida de jugador palestino está destrozada […] Soñaba con jugar al fútbol en el extranjero y en izar la bandera palestina [para demostrar] que no somos terroristas”, ha explicado a Amnistía Internacional.

“Queríamos transmitir nuestro mensaje a todas las organizaciones, países y jefes de Estado para que vieran lo que nos está pasando, porque nadie aceptaría esto en ningún lugar del mundo.”

Heridas que no se veían desde la guerra

Los médicos de los hospitales de Shifa y Europeo de la ciudad de Gaza han dicho a Amnistía Internacional que muchas de las heridas graves que han visto están en las extremidades inferiores, incluidas las rodillas, y son típicas heridas de guerra que no veían desde el conflicto de Gaza de 2014.

Muchas personas han sufrido daños graves de tejido y hueso, así como grandes heridas de salida del proyectil de entre10 y 15 milímetros, y probablemente tengan más complicaciones, infecciones y alguna forma de discapacidad, como parálisis o amputación. La información sobre el elevado número de heridas en las rodillas, que aumentan las probabilidades de fragmentación del proyectil, es especialmente preocupante. Si es cierta, indicaría que el ejército israelí, procura causar intencionadamente lesiones que cambien la vida de la persona herida.

Los médicos han dicho también que han observado otros tipos de heridas devastadoras, caracterizadas por grandes cavidades internas y plástico depositado en el interior del cuerpo, pero sin heridas de salida.

En opinión de expertos militares y de un perito patólogo que ha examinado las fotografías de heridas conseguidas por Amnistía Internacional, muchas de las heridas observadas por los médicos de Gaza coinciden con la que causan los fusiles Tavor de alta velocidad de fabricación israelí, que utilizan munición militar de 5,56 mm. Otras heridas llevan el sello distintivo de los fusiles de francotirador Remington M24 de fabricación estadounidense, cuya munición de caza de 7,62 mm se expande y se esparce dentro del cuerpo.

Según una declaración reciente de Médecins Sans Frontières, la mitad de las más de 500 personas ingresadas en sus centros médicos fueron atendidas de heridas “en las que la bala había destruido literalmente el tejido tras pulverizar el hueso”. Esta información ha sido confirmada por ONG humanitarias, así como por testimonios de médicos recabados por grupos palestinos de derechos humanos en Gaza.

“La naturaleza de estas heridas muestra que los soldados israelíes están utilizando armas militares de alta velocidad concebidas para causar el máximo daño posible contra manifestantes palestinos que no representan ninguna amenaza inminente para ellos. Estos intentos aparentemente deliberados de matar y mutilar son muy preocupantes, y huelga decir que completamente ilegales. Algunos de estos casos parecen constituir homicidios intencionales, graves infracciones de los Convenios de Ginebra y crímenes de guerra”, ha añadido Magdalena Mughrabi.

“Si Israel no garantiza investigaciones efectivas e independientes, que den lugar al procesamiento penal de los responsables, la Corte Penal Internacional debe abrir una investigación formal sobre estos homicidios y lesiones graves en tanto que posibles crímenes de guerra y garantizar que los autores quedan disposición judicial.”

Según el Ministerio de Salud de Gaza, a fecha de 26 de abril se calcula que el número total de personas heridas asciende a 5.511 – 592 niños y niñas, 192 mujeres y 4.727 hombres–, habiendo sido causadas por munición real 1.738 heridas. Aproximadamente la mitad de las personas ingresadas en hospitales presentaban heridas en las piernas y las rodillas, mientras que 225 tenían heridas en el cuello y la cabeza, a otras 142 les habían disparado en el abdomen y la pelvis 15 tenían heridas en el pecho y la espalda. Hasta ahora se han practicado como consecuencias de las heridas18 amputaciones.

Entre las personas muertas por heridas sufridas en las protestas figuran cuatro menores de entre 14 y 17 años. También han muerto por disparos dos periodistas, a pesar de que llevaban chalecos protectores que los identificaban claramente como miembros de la prensa, y varios más han resultado heridos.

Los hospitales de Gaza apenas pueden ocuparse del gran número de víctimas debido a la falta de material médico, electricidad y combustible provocada por el bloqueo israelí y agravada por las divisiones entre palestinos. Mientras tanto, Israel retrasa o impide el traslado de algunas personas que necesitan con urgencia atención médica especializada disponible en otras partes de los Territorios Palestinos Ocupados, debido a su participación en las protestas.

Un caso documentado por Amnistía Internacional es el del periodista de 20 años Yousef al-Kronz, a quien amputaron la pierna izquierda tras denegarle las autoridades israelíes el permiso para viajar a Ramala, en el territorio ocupado de Cisjordania, a fin de recibir atención médica urgente. Al final le permitieron salir para someterse a una operación y salvar la otra pierna gracias a la intervención de grupos de derechos humanos que acudieron a los tribunales.

Personal de urgencias médicas de Gaza ha contado a Amnistía Internacional lo difícil que resulta evacuar a los manifestantes heridos debido a los botes de gas lacrimógeno que el ejército israelí dispara contra él y contra los hospitales de campaña.

Homicidios ilegítimos y heridas que cambian la vida

Los organizadores de la “Gran Marcha del Retorno” han manifestado reiteradamente que la intención es que las protestas sean pacíficas y que consisten en gran medida en sentadas, conciertos, juegos deportivos, discursos y otras actividades pacíficas.

A pesar de ello, el ejército israelí ha reforzado a sus efectivos, desplegando tanques, vehículos militares, soldados y francotiradores a lo largo de la valla de Gaza, y ha dado la orden de dispar contra cualquiera que se acerque a menos de varios centenares de metros de la valla.

Aunque algunos manifestantes han intentado aproximarse a la valla, arrojado piedras en dirección a los soldados israelíes o quemado neumáticos, vídeos publicados en las redes sociales, así como testimonios de testigos recabados por Amnistía Internacional y por grupos palestinos e israelíes de derechos humanos, muestran que los soldados israelíes han disparado contra manifestantes desarmados, simples espectadores, periodistas y personal médico que se encontraban a entre 150 y 400 metros, aproximadamente, de la valla, distancia desde la que no representaban ninguna amenaza.

En una petición elevada al Tribunal Supremo de Israel para que ordenara al ejército israelí dejar de utilizar munición real para dispersar las manifestaciones, los grupos de derechos humanos Adalah y Al Mezan presentaron 12 vídeos publicados en las redes sociales, en los que se veía al ejército israelí disparar contra manifestantes desarmados, incluidos niños y niñas y mujeres En algunos casos se disparó contra las personas cuando ondeaban la bandera palestina o se apartaban corriendo de la valla.

Un vídeo que ha circulado ampliamente en las redes sociales muestra a Abd Al-Fattah Abd Al-Nabi, de 19 años, cuando disparan contra él, el 30 de marzo, en el momento en que se aleja corriendo de la valla, sosteniendo un neumático, de espaldas a los soldados israelíes. Murió en el acto al recibir un disparo en la nuca. El viernes 20 de abril murió, a causa también de una herida de bala en la nuca, Mohammad Ayyoub, de 14 años.

Información complementaria

A lo largo de los últimos 11 años, la población civil de la Franja de Gaza ha sufrido las devastadoras consecuencias del bloqueo ilegal de Israel, además de tres guerras. Debido a ello, la economía gazatí se ha reducido extremadamente, hasta el punto de que la población depende casi por completo de la ayuda internacional. Gaza tiene ya uno de los índices de desempleo más altos de mundo, del 44%. Cuatro años después del conflicto de 2014 hay aún unas 22.000 personas desplazadas.

En enero de 2015, la Fiscalía de la Corte Penal Internacional inició un examen preliminar de la situación en los Territorios Palestinos Ocupados, centrado concretamente en los presuntos crímenes cometidos desde del 13 de junio de 2014.

Amnistía Internacional ha pedido a todos los Estados que impongan un embargo integral de armas a Israel, así como a los grupos armados palestinos, con el fin de impedir las violaciones del derecho internacional humanitario y de los derechos humanos cometidas por todos los bandos.

Desde el 30 de marzo, además de los manifestantes han muerto otros siete palestinos por ataques aéreos, fuego de artillería o disparos con munición real israelíes, entre ellos un campesino que estaba cultivando sus tierras cerca de la valla, y seis miembros de grupos armados palestinos.

Tomado de: Amnistia internacional. https://www.es.amnesty.org/en-que-estamos/noticias/noticia/articulo/israel-es-necesario-un-embargo-de-armas-cuando-el-ejercito-mata-y-mutila-ilegitimamente-a-manifes/


 

Pueblo palestino participa en la Gran Marcha del Retorno

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—————> Palestina amarga

Roger Waters, el líder de Pink Floyd, explica por qué los músicos tienen miedo de criticar a Israel

Exclusiva: «Si dicen algo, se acaba su carrera. Me han acusado de nazi y antisemita» (Texto completo)

Roger Waters

Según Roger Waters, hay músicos estadounidenses que apoyan el boicot a Israel en la cuestión de los derechos de los palestinos pero están aterrorizados de hablar por temor a ver sus carreras destruidas.

El líder de Pink Floyd -destacado partidario de la campaña de boicot, desinversión y sanciones (BDS) contra Israel desde su creación hace 10 años- dijo que la experiencia de verle constantemente etiquetado de nazi y antisemita asustó a la gente y la llevó al silencio.

«La única respuesta al BDS es que es antisemita», dijo Waters a The Independent , en su primera entrevista importante en el Reino Unido sobre su compromiso con el activismo israelí. «Lo sé porque he sido acusado de nazi y antisemita durante los últimos 10 años.

«Mi afán ha sido particularmente insistente para levantar una voz [contra Israel]. Estamos Elvis Costello, Brian Eno, Manic Street Preachers, yo y una o dos personas más, pero no hay nadie en los Estados Unidos, donde vivo. He hablado con muchos de ellos y están cagados de miedo.

«Si dicen algo en público, se quedarán sin carrera. Los destruirán. Tengo la esperanza de animar a algunos de ellos a dejar de estar asustados y ponerse de pie y sumarse, porque los necesitamos. Los necesitamos desesperadamente en este debate de la misma manera que necesitábamos a los músicos para unirse a los manifestantes contra la guerra de sobre Vietnam».

Waters comparó el tratamiento de Israel a los palestinos con la Sudáfrica del apartheid. «La forma en que el apartheid de Sudáfrica trató a su población negra, pretendiendo que tenían algún tipo de autonomía, era una mentira», dijo.

«Al igual que es una mentira que existe alguna posibilidad en la actual situación actual de que los palestinos logren la libre determinación y alcanzar, al menos, un Estado de derecho en el que puedan vivir, criar a sus hijos y emprender sus propias industrias. Se trata de una antigua civilización, brillante, artística y muy humana que está siendo destruida delante de nuestros ojos».

Un viaje a Israel en 2006, durante el cual Waters había planeado hacer un concierto en Tel Aviv y era al final de la etapa europea de su gira para presentar El lado oscuro de la Luna en vivo, transformó su visión de Oriente Medio.

Roger Waters menciona las canciones de la banda mientras pinta en el muro entre Israel y Palestina en Belén en 2006 (Getty)

Después de hablar con los artistas palestinos, así como con manifestantes contra el Gobierno israelí, quienes le han pedido que se utilice el concierto como una plataforma para hablar contra de la política exterior de Israel, Waters cambió el concierto en el parque Hayarkon de Neve Shalom, un pacífico pueblo árabe israelí. Pero a medida que las entradas se iban vendiendo, el público seguía siendo enteramente israelí judío.

Waters dijo: «Fue muy extraño presentarnos para audiencias completamente segregadas, porque no había palestinos allí. Sólo había 60.000 judíos israelíes, que no podría haber sido más acogedores, agradables y leales a Pink Floyd. Sin embargo, dejó una sensación incómoda».

Viajó por las ciudades cisjordanas de Jenin, Ramala y Nablus, viendo cómo se segregaron las dos comunidades y también visitó el muro que separa Israel de los territorios ocupados utilizando un pulverizador para dejar un mensaje firmado de su trabajo más conocido The Wall, que decía: «no necesitamos ningún control del pensamiento».

Waters se unió pronto al movimiento BDS, recibiendo el oprobio y la condena por haberse atrevido a hacer algo por lo que tan pocos músicos se la juegan. «Estoy contento de haberlo hecho», dice, mientras la gente en Israel es «tratada de manera muy desigual en función de su origen étnico. Los ciudadanos israelíes palestinos y los beduinos son tratados completamente diferente de los ciudadanos judíos. Hay entre 40 y 50 leyes diferentes dependiendo de si son o no judíos».

Waters sabía que sería abucheado por los críticos, pero es la acusación de nazi loa que considera más absurda, sobre todo teniendo en cuenta que su padre, el teniente Eric Waters que pertenecía al 8º Batallón Real de Fusileros murió a los 31 años en una batalla contra los nazis en Anzio, Italia, a principios de 1944. Su cuerpo nunca se encontró, pero su nombre se conmemora en el cementerio del Commonwealth War Graves en Montecassino.

Israel: De la independencia a la intifada

El dolor de no haber conocido a su padre, que murió cuando Waters tenía cinco meses, influyó en algunas de las canciones más famosas de Pink Floyd.

«Hay veteranos que llegan a todos mis conciertos y me reúno con ellos. En un concierto en 2013 un veterano se me acercó, tomó mi mano y sin soltarla me miró a los ojos… apenas te puedo decir esto sin emocionarme. Me dijo: ‘Tu padre habría estado orgulloso de ti'».

«Mi padre murió luchando contra los nazis, mi madre [una gran luchadora por el desarme mundial y fuerte partidaria del laborismo] dedicó su vida a hacer todo lo posible para crear un mundo más humano».

«Nos estamos haciendo preguntas que nunca nos habíamos hecho hasta hace un par de años, que están provocando la ira del lobby israelí que cae sobre la gente como yo y todos los demás que se atreven a cuestionar y criticar.

«[El lobby israelí] está decidido a no permitir el desarrollo de un debate para que la gente pueda escuchar y es por eso que nos acusan de nazis. Esta idea de que el BDS es el extremo delgado de una especie de cuña genocida nazi que termina en otro Holocausto, bueno no es así».

Nick Mason, batería de Pink Floyd, escribió acerca de Waters en su autobiografía: «Una vez que ve una confrontación como necesaria, se siente totalmente comprometido a ganar todo lo que lanza al combate y esto puede ser bastante aterrador».

El embajador de Israel entrante en el Reino Unido, Mark Regev, exportavoz de Benjamín Netanyahu, parece ser el siguiente hombre en la mira de Waters en «esta batalla de las palabras».

«Les puedo decir lo que Mark Regev va a decir acerca de cualquier situación. Va a decir: «¿Qué haría usted si sus hijos estuvieran siendo sacrificados por los terroristas? ¿No tenemos derecho a defendernos? ‘ Y ese es el mantra», dijo Waters.

Waters resalta el creciente activismo en los campus universitarios de Estados Unidos -a menudo de los estudiantes judíos- como razones para el optimismo de que el statu quo puede cambiar en el transcurso de su vida. A menudo escribe cartas a aquellos alumnos que, dijo, se implican para desempeñar un papel tan importante en el futuro de Israel como el que los manifestantes contra la guerra de Vietnam jugaron para influir en la política exterior estadounidense en los años 1960 y 1970.

«Hace que mi corazón cante al ver estos jóvenes organizándose y yo los aplaudo por tomar una posición en lo que creen frente a tan enorme oposición», dijo.

«Se trata de jóvenes valientes y no pueden ser comprados. Creen en su empatía y amor por los demás seres humanos. No creemos en la construcción de muros. Es muy importante entender la mutua humanidad y cooperación entre nosotros para crear un lugar mejor para nuestros hijos y nietos».

Fuente: Roger Waters: Pink Floyd star on why his fellow musicians are terrified to speak out against Israel

Fuente: Paul Gallagher, The Independent / Rebelión (Traducido del inglés para Rebelión por J. M)

http://palestinalibre.org/articulo.php?a=60140

Tayseer Khaled: Guatemala viola la soberanía palestina y la legalidad internacional

2017 · 12 · 29

Los derechos soberanos de Guatemala, no le dan prerrogativa para atentar en contra de los derechos y la soberanía del pueblo palestino

Tayseer Khaled miembro del Comité Ejecutivo de la Organización para la Liberación de Palestina, OLP y presidente del Departamento de Expatriados, le respondió a la ministra de asuntos exteriores de Guatemala, señora Sandra Jovel, quien afirmó que el reconocimiento a Jerusalén como capital de Israel y el traslado de la embajada de su país desde Tel Aviv a Jerusalén es un asunto de la política exterior de Guatemala y es una decisión “soberana”.

Al respecto, Tayseer le respondió señalando que los derechos soberanos de las naciones, no les otorgan autoridad alguna para atentar y agredir a los derechos y la soberanía de otros países , tampoco pueden violar el derecho y las resoluciones de la legalidad internacional .

Tayseer Khaled expresó su tristeza y lamentó el silencio de algunos países árabes e islámicos frente las declaraciones de la canciller guatemalteca, señalando que aún no ha recibido ninguna comunicación directa o indirecta de ningún embajador árabe o de algún país islámico sobre este asunto.

Tal silencio permitió suponer que los países árabes e islámicos no romperían relaciones con Guatemala, contrario a la situación similar sucedida cuando el ex presidente Ramiro de León Carpio (gobernó desde 1993 al 1996 ), decidió trasladar la embajada de su país de Tel Aviv a Jerusalén, inmediatamente, tuvo que retractarse debido al cierre de los mercados de países árabes e islámicos a los productos guatemaltecos .

Khaled afirmó que el Departamento de Expatriados de la OLP ha iniciado contactos con La comunidades palestinas , con dirigentes de partidos políticos , con organizaciones de trabajadores , juventud, mujeres y de organizaciones de la sociedad civil en países árabes e islámicos para tomar medidas efectivas frente a esta aberración jurídica y a su vez,  ha enviado solicitudes al Secretario General de la Liga Árabe señor Ahmad Abu el Gheiz y al Secretario General de la Organización de Cooperación Islámica señor Yousef Ben Ahmad El Uzeimen , solicitando la urgente necesidad de llevar a cabo acciones contra todos aquellos países que siguen el ejemplo de EEUU, Guatemala y la República Checa, y reconocen a Jerusalén como capital del estado de la ocupación y el traslado de sus embajadas desde Tel Aviv a Jerusalén ocupada.

Estos países que, bajo el pretexto de ejercer “soberanía” agreden al pueblo palestino y violan la legalidad internacional y las resoluciones de la ONU , especialmente la última resolución de diciembre de 2017, denominada “Unidos por La Paz”, que exhorta a todos los países a respetar todas las resoluciones del Consejo de Seguridad, la Asamblea General de la ONU y la Corte Internacional de Justicia, donde todas estas instancias legales internacionales han afirmado que Jerusalén Oriental es una ciudad ocupada y es parte inseparable de los territorios palestinos ocupados por Israel el año 1967 y son ilegales y nulas todas aquellas maniobras y acciones que Israel ha llevado a cabo para modificar el status quo de esta ciudad.


 PALESTINALIBRE.ORG COMITÉ DEMOCRÁTICO PALESTINO · CHILE

Fuente: Departamento de Expatriados de la OLP

AHED TAMIMI, NIÑA PALESTINA DETENIDA

 

Nombre : Ahed Tamimi

EDAD: 16 años

NACIONALIDAD: Palestina

FECHA DE DETENCIÓN: Diciembre 19 de 2017 

CARGOS: golpear con sus manos y pies a militares israelíes, ser palestina

ACTIVIDAD: activista por los derechos de su pueblo dentro del movimiento pacifista palestino

Ella está tras las rejas amenazada  e INTImida con ser violada y asesinada! 

Imágenes de la Alemania nazi…

… Disculpen el error, es Israel en 2017  ¿Quién se lo iba a imaginar?

, @palestina

 

Mawtini (Mi patria): Palestina

Mi patria, mi patria

Gloriosa y hermosa, sublime y esplendorosa

Tus colinas, tus colinas

Vida y liberación, placer y esperanza

En tus aires

¿Te veré? ¿Te veré?

Segura y confortable, sonora y honrada

¿Te veré en tu eminencia?

Alcanzando las estrellas

Mi patria, mi patria

Mi patria, mi patria

La juventud no se cansará hasta tu independencia

O morirá

Beberemos de la muerte

Pero no seremos esclavos de los enemigos

No queremos no queremos

una humillación eterna

Ni una vida miserable

No queremos

Pero regresaremos

Nuestra gran gloria

A mi patria, mi patria

La espada y la pluma

No la discusión ni la pelea

Son nuestros símbolos

Nuestra gloria y la concordia

Y el deber de lograrlas

Nos sacude

Nuestro honor

Es una causa honorable

Una bandera flameante

O, tu belleza

En tu eminencia

Victoriosa sobre tus enemigos

Victoriosa sobre tus enemigos

Mi patria, mi patria

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Mawtini Mawtini

al-jalalu wa al-jamalu

wa as-sana’u wal baha’u

fi rubak, fi rubak

wa al-hayatu wa an-najatu

wa al-hana’u wa ar-raja’u

fi hawak, fi hawak

Hal Arak Hal Arak

Saliman muna’aman

Wa ghaniman mukarraman

hal arāk fī ʿulāk

tabluġu s-simāk

Mawtini Mawtini

Mawtini Mawtini

Ash-shababu Lan yakillu

hammahu an tastaqil aw yabid

Tanstaqi min ar-rada

wa lan nakuna lil’ida kal’abid

La Nurid La Nurid

Dhullana al mu’abbada

wa shanah nurnakkada

La nurid La nurid

Majdana-at talid Majdana-at talid

Mawtini Mawtini

Mawtini Mawtini

Al husamu wal yara’u

lal-kalam wan niza’

ramzuna ramzuna

Majduna wa’ahduna

wawajibun il lwafa

yahuzzuna yahuzzuna

‘izzuna ‘izzuna

Ghayatun tusharrifu

wa rayatun turafrifu

Ya hanak Ya hanak

Qahiran ‘idaka Qahiran ‘idaka

Mawtini Mawtini