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Marta Lucía Ramírez Blanco, vicepresidenta de Colombia, pagó fianza en Estados Unidos del narcotraficante Bernardo Ramírez Blanco (Su hermano)

La vicepresidente de Colombia pagó en Miami fianza de US$ 150 mil para liberar a su hermano condenado por tráfico de heroína

11 Junio, 2020

Izquierda, Bernardo Ramírez Blanco, narcotraficante convicto. Derecha, Álvaro Rincón y Marta Lucía Ramírez Blanco, vicepresidente de Colombia.Izquierda, Bernardo Ramírez Blanco, narcotraficante convicto. Derecha, Álvaro Rincón y Marta Lucía Ramírez Blanco, vicepresidente de Colombia.

Por GONZALO GUILLÉN Y JULIÁN F. MARTÍNEZ

     Bernardo Ramírez Blanco, de 58 años de edad, hermano de la vicepresidente de Colombia, Marta Lucía Ramírez Blanco, en 1997 fue arrestado y condenado en Estados Unidos a cuatro años y nueve meses de prisión por tráfico de heroína. Cuando tuvo oportunidad de salir libre, la fianza, de US$ 150 mil, la pagó ella junto con su esposo, Álvaro Rincón, ambos enredados hoy por sus nexos comerciales con el narcotraficante Guillermo León Acevedo Giraldo, alias “Memo Fantasma.”

Constancia judicial de que la hoy vicepresidente de Colombia pagó la fianza de su hermano el narcotraficante Bernardo Ramírez Blanco.

     Al pago de la fianza también contribuyó alguien identificada como Luz Mireya Rodríguez.

     El hermano de la vicepresidente fue detenido en Miami en julio de 1997, cuando recibía un cargamento de heroína que dos “mulas”, reclutadas por él, transportaron por vía aérea desde Aruba. A su regreso, llevaron la droga en cápsulas que se tragaron, fabricadas con condones, dicen la acusación y la sentencia judicial condenatoria.

     La acusación estuvo a cargo de la Fiscalía Federal para el Distrito Sur de la Florida y el juicio se llevó ante la Corte Federal del mismo distrito.       

     El investigador del caso fue el agente de la DEA Shaun Perry, quien tuvo información según la cual los colombianos residentes en Miami Alejandra Osorio Vargas y Miguel José Aguilera Asencio viajarían a Aruba y regresarían con un alijo de heroína entre sus estómagos.

     En efecto, de acuerdo con el agente Perry, ambos llegaron en el vuelo número 760 de Air Aruba, el 12 de julio y fueron arrestados cuando se disponían a entregarle la droga ilícita a Ramírez Blanco.

     Durante la campaña electoral que la llevó a la vicepresidencia de Colombia, Marta Lucía Ramírez nunca les informó a sus electores que tenía un hermano narcotraficante al que había liberado con una fianza.

Aspecto de la resolución de acusación o “indictment” por narcotráfico contra el hermano de la vicepresidente de Colombia, Marta Lucía Ramírez, quien fue condenado.

     El hermano de la hoy vicepresidenta, de acuerdo con la acusación, reclutó a Osorio Vargas y Aguilera Asencio en Miami y los envió a recoger la droga en Aruba, donde se la tragaron y regresaron dos días después.

     El agente Perry reveló que los datos obtenidos por sus fuentes coincidieron con las listas de pasajeros que solicitó a Air Aruba en las que, evidentemente, figuraban Osorio Vargas y Aguilera Asencio.

     El 16 de julio, dice Perry, supo que ambos colombianos ya habían regresado a Miami y se dirigió a la residencia de Vargas en Miami Beach. A las

     5:30 de ese día Perry y otros dos oficiales de la DEA montaron sendos puestos de vigilancia a los edificios donde vivían Osorio Vargas y Aguilera Asencio.

     Posteriormente, el agente Perry se percató de que Aguilera Asencio salió con una cartera de viaje y un estuche porta-CDs. Lo alcanzó, lo interceptó y le pidió identificarse.

     Aguilera Asencio explicó que recientemente había llegado de Aruba junto con Osorio Vargas.

     A continuación, los agentes visitaron a Osorio Vargas y ella dio la misma explicación. También fue arrestada y llevada al hospital Mount Sinai, donde fue sometida a Rayos X. Entre 16 y 18 de julio Osorio Vargas expulsó 65 capsulas de heroína y Aguilera Asencio 35.

     El 17 de julio los agentes encontraron 35 capsulas más en la bolsa de viaje de Aguilera Asencio.

     Vargas y Aguilera Asencio decidieron cooperar con los agentes y les contaron que le iban a entregarle la droga al hermano de la actual vicepresidente de Colombia, Bernardo Ramírez Blanco. Explicaron que él fue la persona que “los dirigió para que fueran a Aruba a obtener la heroína y quien recibiría la droga a la llegada a Miami”, sostiene el agente Perry.

     El 18 de julio de 1997, alrededor de las 4:45 de la tarde, Vargas habló por teléfono con Ramírez. La conversación fue grabada por la DEA y el agente Perry la reveló en juicio.

     Las dos “mulas” quedaron en encontrarse con Ramírez en Aventura Mall para entregarle la droga.

     El encuentro se produjo a las 7:52 pm. Osorio Vargas le dijo al hermano de la vicepresidente Ramírez Blanco que tenía la droga afuera, en su vehículo, fue a retirarla y regresó.

     Ramírez Blanco y Osorio Vargas tuvieron una discusión y posteriormente se produjo el arresto de él. El narcotraficante pidió que se le permitiera ir hasta Nueva York con el objeto de encontrarse con su hermana Marta Lucía Ramírez Blanco, quien, aseguró, era una persona muy importante que podría solucionar esta situación penal por tráfico de heroína.

     Tras ser capturado en Miami por narcotráfico, Bernardo Ramírez Blanco pidió que se le permitiera ir a Nueva York a buscar el amparo de su hermana Marta Lucía Ramírez Blanco, hoy vicepresidente de Colombia. No se le concedió esa solicitud.

     El pasado 7 de abril, la organización Insight Crime reveló la identidad del narcotraficante colombiano Guillermo León Acevedo Giraldo, conocido con los alias de ‘Sebastián Colmenares’ o ‘Memo Fantasma’ quien tiene negocios inmobiliarios con la vicepresidenta Marta Lucía Ramírez Blanco y su esposo, Álvaro Rincón.

     NOTA: La vicepresidenta Marta Ramírez Blanco fue contactada por La Nueva Prensa para que tuviera la oportunidad de dar su punto de vista pero no contestó. Ver carta:

TOMADO DE: https://www.lanuevaprensa.com.co/component/k2/la-vicepresidente-de-colombia-pago-en-miami-fianza-de-us-150-mil-para-liberar-a-su-hermano-condenado-por-trafico-de-heroina


El hermano de la vicepresidenta Ramírez y su condena por narcotráfico de hace 22 años

Bernardo Ramírez Blanco, hermano de Marta Lucía Ramírez, fue condenado a 57 meses de cárcel en los noventa por conspirar para ingresar heroína a Estados Unidos con mulas. “De estos hechos he dado cabal información a las personas que (…) debían conocerlos”, dice la vicepresidenta. Esta es la historia.

Marta Lucía Ramírez y su esposo, Álvaro Rincón, actuaron como deudores solidarios para pagar la fianza del hermano de la vicepresidenta, Bernardo Ramírez, quien estaba siendo procesado por narcotráfico y fue finalmente condenado en 1998.
Marta Lucía Ramírez y su esposo, Álvaro Rincón, actuaron como deudores solidarios para pagar la fianza del hermano de la vicepresidenta, Bernardo Ramírez, quien estaba siendo procesado por narcotráfico y fue finalmente condenado en 1998.

Bernardo Ramírez Blanco, hermano de la vicepresidenta de la República, Marta Lucía Ramírez, fue condenado por narcotráfico en Estados Unidos. Esta información, que permaneció oculta por más de 20 años, la acaba de revelar el portal La Nueva Prensa y consta en documentos públicos del sistema judicial de EE.UU., que dan cuenta de su captura en julio de 1997 y de las pruebas en su contra. El 27 de enero de 1998, el hermano de la alta funcionaria colombiana aceptó el cargo de haber conspirado para introducir heroína a EE.UU. desde la isla de Aruba. Por estos hechos, la Corte del Distrito Sur de la Florida lo condenó a 57 meses de prisión.

La DEA (Drug Enforcement Agency), una agencia que la vicepresidenta hoy conoce bien por su cercano trabajo con Colombia, dio con las acciones ilegales de Bernardo Ramírez a través de otros dos colombianos que hicieron de correos humanos para meter heroína a Estados Unidos por el aeropuerto de Miami en julio de 1997. Así lo contó el agente Shaun Perry, quien para entonces llevaba apenas un año trabajando en la unidad de High Intensity Drug Trafficking Area de Florida, cuando una fuente humana con la que ya había trabajado le contó que Alejandra Vargas Osorio y Miguel José Aguilera llegarían en los próximos días desde Aruba con una carga de heroína en sus estómagos.

Los agentes de la DEA estuvieron pendientes de las listas de pasajeros que llegaban de Aruba por dos días seguidos sin mayor éxito, hasta que, el 16 de julio, su fuente lo contactó de nuevo y le dijo que Vargas y Aguilera ya habían llegado a Miami. Las autoridades llegaron hasta la casa de Vargas, donde Aguilera admitió al cabo de un rato haber ingerido grandes píldoras de heroína para ingresarlas a territorio estadounidense. Fueron arrestados. A ambos les hicieron rayos equis, que revelaron la presencia en su cuerpo de la sustancia psicoactiva y que luego expulsaron mientras estaban hospitalizados. En total, habían ingerido 65 píldoras entre los dos y llevaban otras 30 en la maleta de Aguilera. Dos días después, ambos aceptaron cooperar con la justicia.

Esta es la sentencia contra el hermano de la vicepresidenta, Bernardo Ramírez. Allíse observa que aceptó uno de los cargos imputados.
Esta es la sentencia contra el hermano de la vicepresidenta, Bernardo Ramírez. Allíse observa que aceptó uno de los cargos imputados.

El rol de Bernardo Ramírez

Allí surgió el nombre de Bernardo Ramírez, el hermano de la vicepresidenta. Según los dos capturados, fue él quien los condujo a Aruba por la heroína y a quien deberían contactar en Miami para que les recibiera la droga, una vez llegaran a Estados Unidos, según reza en la acusación en contra de los tres. Fue entonces que la DEA planeó una entrega controlada de heroína y le pidió a Alejandra Vargas llamar a Ramírez Blanco para cuadrar un encuentro, como si todo anduviera según lo planeado con la organización criminal para la que trabajaban. No obstante, Ramírez Blanco no contaba con que todo lo que dijo e hizo estaba siendo monitoreado.

Ese 18 de julio, Vargas llamó varias veces a Bernardo Ramírez. “Durante estas conversaciones, Vargas y Ramírez hablaron de establecer un lugar de reunión para que Vargas entregara la heroína a Ramírez y cuánto se le pagaría a Vargas por sus esfuerzos”, reza el indictment (acusación) contra Ramírez. Acordaron, entonces, que el encuentro sería en el exclusivo centro comercial Aventura, al norte de Miami, a donde ambos llegaron sobre las 7:52 de la noche. Mientras Ramírez Blanco pensaba que iba a terminar con normalidad su transacción de drogas, al lugar llegaron también agentes federales que, de nuevo, escucharon todo lo que dijo.

Vargas le dijo a Ramírez Blanco que la acompañara a su auto porque tenía la heroína allí. Caminaron con tranquilidad hasta el parqueadero y, una vez la maleta con la droga estuvo en manos de Ramírez, los agentes de la DEA hicieron presencia en el lugar, lo capturaron y tres días más tarde lo llamaron a juicio por tres delitos de narcotráfico. El nombre de la alta funcionaria colombiana quedó registrado unos días después, el 24 de julio, cuando Marta Lucía Ramírez, quien para entonces era presidenta de Invercolsa, se presentó en la Corte del Sur de la Florida junto a su esposo el empresario inmobiliario Álvaro Rincón para interceder por su hermano.

Este es el certificado de que a Bernardo Ramírez le otorgaron una fianza en la que actuaron como "sureties" su hermana, Marta Lucía Ramírez y el esposo de esta, Álvaro Rincón.
Este es el certificado de que a Bernardo Ramírez le otorgaron una fianza en la que actuaron como «sureties» su hermana, Marta Lucía Ramírez y el esposo de esta, Álvaro Rincón.

La vicepresidenta Ramírez y su esposo llegaron hasta Florida para actuar como codeudores de la fianza de Bernardo Ramírez Blanco. Al hermano de la alta funcionaria le habían impuesto una sanción de $150.000 dólares como requisito para quedar en libertad mientras el proceso en su contra avanzaba. Ramírez Blanco aceptó pagarlos el 25 de julio de 1997, reportó tener una cuenta bancaria que lo sustentaba y, además, la vicepresidenta y Rincón le sirvieron de personal surety. Es decir, intervinieron en su favor como deudores solidarios para que pudiera quedar libre.

El proceso siguió su curso y, durante todo el caso, Ramírez Blanco tuvo un defensor público. El hermano de la alta mandataria aceptó colaborar también con la justicia y firmó un preacuerdo con la Fiscalía para aceptar uno de los delitos de los que le acusaban a cambio de que le redujeran la sentencia. Esa negociación recibió luz verde de un juez el 27 de enero de 1998 y, así, Bernardo Ramírez, quien para entonces tenía 36 años, fue sentenciado a casi cinco años de prisión. El castigo en su contra incluyó la orden de que, en el futuro, Ramírez Blanco no pudiera volver a obtener permisos para portar armas de fuego.

La vicepresidenta se defiende

El Espectador reproduce en su integridad el comunicado que publicó la vicepresidenta Ramírez sobre la condena de su hermano:

«Bogotá, 11 de junio de 2020

Mi familia, como desafortunadamente tantas otras en Colombia, sin distingo de clase social, vivió hace 23 años -en 1997- una tragedia, derivada de que uno de mis hermanos siendo muy joven, se involucró en un negocio fácil y, en consecuencia, fue acusado y condenado de conspiración por tráfico de estupefacientes.

Su error ha costado muchos años de sufrimiento a nuestra familia y a él.

Vivimos con mucho dolor su circunstancia, pero también lo acompañamos con el amor de hermanos, como lo hicieron mis padres, porque los lazos de la familia no desaparecen frente a la adversidad y la vergüenza.

Como la mayoría de los colombianos, he luchado con ahínco contra el narcotráfico, con la experiencia de saber que es una actividad que ha dañado la vida de millones de familias en Colombia y en el mundo.

Tuvimos que ayudarlo firmando una garantía, no una fianza, para asegurar que se presentaría a la justicia, como en efecto lo hizo, acompañado de mi esposo y de mí, quienes lo llevamos a una corte de la Florida para que reconociera su falta y respondiera por ella.

Pagó pena de cárcel por 4 años y medio, y hace 23 años quedó en libertad por cumplimiento de la pena. Desde entonces, ha estado dedicado a trabajar honestamente, hoy es un hombre de bien y junto a su familia, lleva una vida decente y honrada.

Esta experiencia familiar, que lamentablemente hemos vivido, me ha llevado a luchar sin descanso por lograr que los jóvenes de nuestro país tengan oportunidades y trabajen honestamente por salir adelante, sin dejarse atraer por la tentación del dinero fácil.

De estos hechos he dado cabal información a las personas que, en los diferentes momentos de mi vida laboral, consideré que debían conocerlos. Son hechos obviamente ajenos a mi.

Lamento que mis enemigos políticos decidan acudir a la bajeza de estos ataques contra una mujer como yo que lo único que ha hecho es trabajar honestamente y sin descanso por Colombia. Los ataques contra mi familia hacen parte de una estrategia sistemática para desacreditarme.

Esa es la política que todos los colombianos rechazamos.

Seguiré, sirviendo al país con todas mis fuerzas y dedicación hasta el último de mis días».

Mientras tanto, el presidente Iván Duque se pronunció al respecto desde su cuenta de Twitter defendiendo y respaldando a quien escogió como su fórmula presidencial:

Iván Duque 🇨🇴

@IvanDuque

Hace 23 años @mluciaramirez y su familia vivieron una tragedia por el delito cometido por un ser querido. Sobreponiéndose a esa lamentable situación, le ha servido al país con honorabilidad y entrega patriótica.

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Nuevo viejo escándalo rodea la vicepresidenta de Colombia

Narcoparamilitar “Memo fantasma” hizo negocios con la vicepresidenta Marta Lucia Ramirez y su esposo


Así encontraron a “Memo Fantasma”, un narco invisible

Redacción Investigación

Entrevista con Jeremy McDermott, cofundador de Insight Crime, organización que tras dos años de investigación asegura haber constatado la existencia de un peso pesado del narcoparamilitarismo que se volvió invisible para las autoridades y se llama Guillermo León Acevedo.

Jeremy McDermott, cofundador de Insight Crime y quién lideró la investigación contra “Memo Fantasma” (recuadro). / Revista Semana

Jeremy McDermott, cofundador y codirector de Insight Crime, un centro de investigación de crimen organizado en Latinamérica y el Caribe, reveló la existencia de un peso pesado del narcoparamilitarismo del que nunca se habló en los tiempos del proceso de paz entre Uribe y las autodefensas, y que desapareció de los expedientes de Justicia y Paz. Tras dos años de seguimiento al caso, los investigadores identificaron a Memo Fantasma o Sebastián Colmenares, un hombre a quien señalan de haber ostentado más poder que Macaco en el Bloque Central Bolívar, y que hoy funge como próspero empresario inmobiliario.

Su nombre real es Guillermo León Acevedo Giraldo, un narcotraficante que empezó en el Cartel de Medellín.

¿Cómo fueron sus inicios?

Hay dos versiones. Una es que a inicios de los años 90 se fue a Estados Unidos y trabajaba con el clan Galeano, uno de los elementos fuertes del cartel de Medellín. Otra que a él lo mandó a Estados Unidos Fabio Ochoa Vasco. En lo que coinciden las dos versiones es que, tras la muerte de Fernando Galeano a manos de Pablo Escobar, Guillermo Acevedo recibió un cargamento de droga en Estados Unidos, y al no tener a quién rendir cuentas, se lo quedó, lo vendió y con eso logró un capital para iniciar su carrera en el narcotráfico. Eso sucedió a mediados de los 90, cuando se desató la guerra de Escobar contra los Pepes (Perseguidos por Pablo Escobar).

¿Quiénes dieron esas versiones?

Peter Vincent, exfuncionario del Departamento de Justicia de Estados Unidos que trabajó en Bogotá de 2006 a 2009 y tiene un amplio conocimiento del narcotráfico colombiano. Me lo dijo on the record. La otra versión fueron dos personas del mundo del hampa a quienes no se puede revelar su identidad.

¿Cómo se enteran de la existencia de “Memo Fantasma”?

El nombre de Sebastián Colmenares me ha llamado la atención desde 2004 o 2005, porque llevo 22 años en Colombia y yo acompañé el proceso de paz con las autodefensas y en el organigrama del Bloque Central Bolívar (BCB), y algunos de sus documentos, vi que Sebastián Colmenaresaparecía como comandante al mismo nivel de Carlos Mario Jiménez, alias Macaco. Pero él nunca apareció en ningún evento público, a pesar de haber firmado el documento de Ralito. Siempre estuvo en mis archivos, pero nunca pude confirmar la identidad.

El alias Memo Fantasma nos sonó en varias investigaciones que hicimos en Medellín. Estaba vinculado con la Oficina de Envigado. Pero gran parte de las personas decían que no era alguien importante y tampoco me decían el nombre. Sobre esos dos nombres nunca tuvimos suficiente información ni que estuvieran relacionados. Sin embargo, en 2015 El Espectador, junto con Pacifista, publicó un artículo que establecía que Memo Fantasma y Sebastián Colmenares eran la misma persona y se llamaba Guillermo Camacho.

¿Cómo probaron que ambos alias son la misma persona?

Contratamos en 2017 a la persona que escribió el artículo para El Espectador, Ana María Cristancho. Pero antes de eso, Ana María recibió una serie de mensajes vía Twitter de alias Zara, quien fue pareja sentimental de Memo Fantasma. Ella fue quien le dijo que el personaje no se llamaba Guillermo Camacho sino Guillermo León Acevedo.

¿Cuál fue el siguiente paso?

Verificamos en los expedientes de Justicia y Paz en el caso del BCB. Son cientos de horas de testimonios, hasta que encontramos las declaraciones de José Germán Sena Pico, alias Nico, quien hace mención de Guillermo Camacho. Zara nos dijo que todo lo hizo con una cédula falsa que tuvo Memo Fantasma durante su época paramilitar. También encontramos su nombre en cámaras de comercio en Medellín, Montería y Bogotá. En esta última, apareció la empresa ACEM S.A., una inmobiliaria en la que encontramos su número de cédula.

¿Cuál es la prueba reina que demostró que «Memo Fantasma», «Sebastián Colmenares» y Guillermo Acevedo son la misma persona?

Pero, si bien lo identificaron a través de documentos, ¿cómo lograron ponerle cara a “Memo Fantasma”?

Les habíamos preguntado a algunos desmovilizados de las autodefensas, especialmente en la cárcel de Itagüí, si sabían quién era Memo Fantasma. El 25 de febrero de 2015, en el popular programa Séptimo Día de Caracol, apareció por casualidad la cara de Memo Fantasma y los propios desmovilizados lo reconocieron al unísono. Pedimos las imágenes, lo vimos con un paramilitar que también lo reconoció y ahí obtuvimos la primera foto. Luego fuimos donde nuestras fuentes en la Policía. Todos, menos uno, se negaron a darnos información. El que nos colaboró nos entregó el expediente de Memo Fantasma y su foto coincidía con la imagen de Séptimo Día.

 
¿Quiénes lo reconocieron?

¿Cuál fue la relación entre “Memo Fantasma” y Carlos Mario Aguilar, alias “Rogelio”?

Cuando Memo Fantasma regresó a Colombia hacia el año 95, por alguna razón se metió en problemas con Rogelio y fue secuestrado por una deuda. Tras ese episodio Rogelio se convirtió en su padrino.

¿Y la relación con Diego Murillo Toro, alias “Don Berna”?

Lo único que pudimos establecer es que Don Berna sí conoció a Memo Fantasma por Rogelio.

¿Cómo llegó a las filas del paramilitarismo?

En el año 97, Memo Fantasma estaba construyendo un laboratorio en Yarumal (Antioquia) y se metió en problemas con los hermanos Castaño, porque era su zona de control. Carlos y Vicente Castaño lo citaron y él fue acompañado de Don Berna. Le proponen que pague una multa o que trabaje para ellos. Decidió lo segundo. Vicente Castaño le presentó a Macaco y le dijo que trabajaran juntos en la creación del Bloque Central Bolívar.

¿Por qué se puede asegurar que “Memo Fantasma” tenía el mismo poder de mando que “Macaco” en el BCB?

Primero, Paquita lo dice. Segundo, Peter Vincent, del Departamento de Justicia de EE.UU., lo confirma, y para que sepan, él fue quien organizó la extradición de todos los jefes paramilitares en 2008. Y algunos paramilitares entrevistados aseguraron que Memo Fantasma puso la plata y Macaco el poder militar.

Durante el proceso de Ralito, fuentes nos dijeron que Memo estuvo en varias reuniones del BCB, pero que él decidió no entregarse. Entonces, lo encargaron de cuidar la plata del BCB. Por esta razón, nadie quiso señalarlo y, al contrario, lo protegieron, porque tenía el dinero y las propiedades. Lo que pasó después de la extradición y la entrega de Rogelioen 2008, es que ellos lo salpicaron ante las autoridades de Estados Unidos. Y lo que creo es que ahí empezó a negociar con la justicia norteamericana.

¿Por qué ante justicia y paz los únicos que nombran en declaraciones a “Memo” terminan siendo el “Tuso Sierra” y “Nico”?

Tuso Sierra, Nico y Pablo Sevillano. Son miles de testimonios, pero nosotros pudimos encontrar tres.

¿Existe alguna responsabilidad de los comandantes paramilitares que en sus declaraciones no han mencionado directamente a “Memo Fantasma”?

Memo era muy útil para ellos por fuera del proceso y les estaba guardando parte de su plata.

Gran parte del informe muestra declaraciones en las que muchos piden guardar la identidad o no ser mencionados. ¿Por qué?

Porque tenían miedo de Memo. Según ellos, aún tiene ese poder. Ernesto(una fuente reservada de Insight Crime) dice que aún está activo en un grupo llamado La Fraternidad y que aún tiene contacto con la Oficina de Envigado.

¿Cómo asegurar que es información fidedigna?

¿Cómo “Memo Fantasma” logra salir del radar de las autoridades de Estados Unidos y evitar que su expediente sea público?

Esas son dos cosas diferentes. Estaba en el radar de los americanos y creo que él hizo un acuerdo para convertirse en una fuente confidencial para que ellos sellen su archivo en Estados Unidos.

¿Él sigue manteniendo esos contactos con EEUU?

Sí, creo.

¿Cómo logra “Memo Fantasma” moverse en los círculos más altos de Bogotá?

En la época paramilitar, Memo manejó por lo menos 100 toneladas de cocaína, no sé cuál era su porcentaje, pero mantenía una fortuna. Sale de Medellín por temor, porque se quedó sin la protección de Rogelio. Se fue a Bogotá, donde se presentó como ganadero paisa interesado en invertir en propiedad raíz. Comenzó a comprar lotes usando su empresa ACEM, usando parientes y otras empresas con testaferros. De hecho, entre muchos negocios, hizo uno con Hitos Urbanos, propiedad de la vicepresidente Martha Lucía Ramírez y su esposo, Álvaro Rincón.

¿Y ustedes hablaron con Martha Lucía Ramírez y su esposo? ¿Qué dijeron ellos sobre este tema?

La vicepresidenta dijo que ella no conoció bien a Memo Fantasma, solo que fue un socio ocasional de su esposo, y que en su momento ella pidió al general Óscar Naranjo verificar la identidad del señor. Muchas veces pasa, como en este caso, que quien tiene el terreno hace un acuerdo con el constructor y al final recibe una parte del beneficio cuando ya está el edificio. Ese fue el acuerdo que hicieron con Hitos Urbanos. Según Álvaro Rincón, a Memo Fantasma se lo presentó Carlos Gutiérrez.

Me fui a Madrid cuando nos confirmaron que vivía allá. Pasamos por las dos propiedades a su nombre y tenían porteros. No había manera de sorprenderlo. Me fui a donde los abogados de sus empresas. Ellos llamaron a Guillermo Acevedo mientras yo estaba en la oficina, pero fui expulsado después de esa llamada. Me fui a las dos propiedades y los porteros me dijeron que no estaba en casa. Dejé una carta y él me llamó luego muy bravo. Por 22 minutos hablamos, negó ser Memo Fantasma o Sebastián Colmenares. Hablamos de figuras de paramilitarismo y los conocía a todos. Prometió contestar las preguntas y nunca lo hizo.

Nota del editor: en la versión impresa de este artículo se cometieron algunas imprecisiones. El nombre correcto del entrevistado es Jeremy McDermott. Su cargo es, cómo se lee en la nota publicada, cofundador y codirector de Insight Crime. El primer contacto de Memo Fantasma fue Fabio Ochoa Vasco y no Fabio Ochoa Vásquez como aparece en la versión impresa. En cuánto al nombre de Sebastián Colmenares, el investigador lo escuchó por primera vez en 2004 y no hace 22 años que llegó a Colombia. Respecto a la respuesta sobre la vicepresidenta, el entrevistado dice que no dijo que ella «no conocióbien«, sino que «no conoció a Memo Fantasma». Al revisar el audio de la entrevista se oye claramente la respuesta del entrevistado con la expresión «no conoció bien a Memo Fantasma».

Tomado de: https://www.elespectador.com/noticias/investigacion/asi-encontraron-memo-fantasma-un-narco-invisible-articulo-912906