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…HACE 4 AÑOS A LA FECHA

Por: JulioCésar, «Cuadernos de Reencuentro»

Las elecciones presidenciales, cuatro años atrás, tenían un país electoral claramente definido, y un país abstencionista estadísticamente esperado. El país electoral presentaba un candidato Santos, fortalecido, con el aval preponderante de la extrema derecha colombiana y una derecha tradicional diluida en los bríos sombríos de la extrema derecha.

El proceso electoral actual, 2014, se establece de hecho como un indicador que nos permite afirmar que algo ha pasado al interior del régimen político colombiano.: hace cuatro años la fuerza fundamental de las clases dominantes la ejercía la extrema derecha colombiana, hoy, ese poder, expresado en lo aparente, marca una diferencia y desequilibrio en el bloque de poder (50% vs 50% ).

Lo impensable sucedió y el presidente Santos marcó territorio y le dio forma a la derecha tradicional, diluída tiempo atrás, en el bloque de la extrema derecha, delimitó camposcon su mentor y principal defensor, el expresidente Alvaro Uribe Vélez.

Las clases dominantes colombianas pasan por un momento de indefinición, en el que de alguna manera, juega un papel importante la situación internacional, y concretamente lo que esta pasando política y economicamente en américa latina. Sin llamarnos a engaños, respecto al papel de la burguesía en un contexto de clase, debemos señalar que existe la posibilidad de un leve alejamiento del bloque de poder de la burguesía colombiana liderada por Santos, respecto de la burguesía internacional y el imperialismo. En este período presidencial Santista las relaciones internacionales con Venezuela y con Ecuador se han llevado de una manera cordial, Colombia ha participado cómodamente en UNASUR y en los eventos internacionales su participación respecto a latinoamerica ha sido moderada y favorable como fue el caso de la 44 asamblea de la OEA.

Si las próximas elecciones en Colombia las gana el señor Oscar Iván Zuluaga, se fortalecería la burguesía internacional, la cual cuenta en su interior con lo más abyecto, antietico, inmoral y sin principios del ser humano. El imperio norteamericano se ha rodeado de lo peor y cruel en cada país, ejemplo de esto lo tenemos en Venezuela, Colombia, Argentina, Ucrania, Israel, España, y sigue la lista.

Existe una lucha al interior de las clases dominantes colombianas, los dos bloques están medianamente definidos y cualquiera de los dos que heguemonice en las próximas elecciones tendrá la enorme posibilidad de desarrollar sus estrategias de gobierno y de clase.

Si gana la extrema derecha del señor Zuluaga, será fácil para la burguesía internacional al tener un aliado tan incondicional, en el evento de no salir elegido, igual será un aliado incondicional y seguirá ejerciendo presión al interior del bloque de poder de las clases dominantes.

Si gana el candidato Santos, habrá ganado una posibilidad de «solución negociada» a un conflicto bélico, habrá ganado una luz que subyace presa en un paquete antidemocrático (ausente en el paquete de Zuluaga).

En esta contienda electoral del próximo 15 de junio, se enfrentan dos viejas comadres que se conocen muy bien y aún guardan secretos. El centro democrático recibió hace cuatro años una «carta envenenada» lanzada por Santos, carta peligrosa porque Uribe se convenció que jugaba para él. Hoy, Santos ya tiene todas sus cartas sobre la mesa  de la derecha y en apariencia es una partida y dos jugadores.

A la fecha el candidato Santos ha recibido importantes respaldos a nivel nacional como internacional. Sectores de la derecha colombiana de los partidos tradicionales, de organizaciones sociales y políticas del campo popular, apoyo silenciso de las FARC y el ELN, . Internacionalmente cuenta el apoyo de la 44 asamblea de la OEA al proceso de paz liderado por el señor Santos, en el que el bloque de UNASUR llegó unido.

El candidato Oscar Iván Zuluaga, cuenta con el apoyo incondicional de la burguesía internacional y el imperio norteamericano, con su máximo exponente en latinoamerica, el expresidente Uribe Vélez. Ambos candidatos conocen bien del «truquito y la maroma», ambos candidatos tienen incidencia en la maquinaria política y económica colombiana. En estos momentos juega la teoría del 50% para ambos candidatos: aquel que logre controlar ladinamente la maquinaria estatal será el próximo presidente de Colombia.

Muchos colombianos NO DESEAMOS que gane el «Centro democrático» de Zuluaga y creemos que su propuesta no se ha fortalecido mayor cosa, pero nada en la vida real va a depender de nuestros deseos. Ojalá que el pueblo colombiano y latinoamerica pueda contar con un espacio que le permita sacar adelante los proyectos de cambio y sus objetivos políticos.

Por: JulioCésar, «Cuadernos de Reencuentro»

«Votar en Contra De» (Colombia, elecciones presidenciales junio 15 de 2014)

Por: JulioCésar, «Cuadernos de Reencuentro»

Por una «extraña paradoja» del destino hoy el pueblo colombiano se ve abocado a «votar en contra de». Generalmente en los anàlisis políticos, sea de coyuntura, táctica o estrategia, análizamos la situación nacional y la internacional, esta última de una manera muchas veces tácita.

En este momento el poder a nivel mundial esta centralizado en un grupo de países denominado potencias (G8 o G7, OTAN), y sus representantes en cada país (estén o no en el poder) se denominan la burguesia internacional. Expresándonos sobre la base de esta realidad daremos prioridad al eje internacional.

En latinoamérica se ha venido consolidando una tendencia polìtica en la cual se intenta una aproximación de los gobiernos en el poder con sus pueblos y una mejora en las condiciones de vida de estos. Dicha tendencia esta liderada por países como Venezuela, Bolivia, Nicaragua, Ecuador. Este evento, dentro de la lógica unipolar del poder norteamericano y la burguesia internacional no es conveniente.

Para latinoamérica sería contraproducente que en las elecciones presidenciales de este 15 de junio (*), gane la tendencia guerrerista que representa el candidato presidencial Oscar Iván Zuluaga. Lo es porque la burguesía internacional tendría vía libre para incendiar las fronteras con los países que no le interese, aumentarían las bases militares foráneas, se fortalecería el narcotráfico y el terrorismo imperial, sin contar los enormes perjuicios a nivel doméstico que esto desencadenaría.

En la reciente asamblea 44 de la OEA se dió un importante respaldo a las gestiones de paz en las que esta comprometido el actual presidente, además diferentes sectores sociales y políticos al interior de Colombia han venido respaldando este evento específico en el que esta comprometido el actual presidente, entendiendo que es decicivo para el país y para latinoamérica, pero tambien le han hecho sentir al candidato Santos las profundas diferencias que entodos los otros aspectos se mantienen.

El candidato Santos en este sentido llega fortalecido a las elecciones del 15 de junio, con el aval de un importante sector social y político cuya consigna decisiva es «Votar en Contra De» (**)

Por: JulioCésar, «Cuadernos de Reencuentro»

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(*) Elecciones presidenciales en colombia: junio 15 de 2014

(**) La propuesta guerrerista del imperio norteamericano, la burguesía internacional y el candidato Oscar Ivan Zuluaga.

Seguir luchando por Colombia

Por:  Eduardo Pérez «Cuadernos de Reencuentro»

Hay personas que dicen: “Yo amo a Colombia”. Las palabras no pueden tomarse literalmente; pero no sé exactamente qué significa para cada quien. Las personas que gobiernan este país hacen que se sientan ganas de irse para otra parte, donde seguro la situación será casi igual, pero objetivamente, sí hay lugares mejores; en algunos se buscan otras formas más humanas de organización social. Uno no se puede ir, dejando atrás en el abandono, a un montón de gente que está en el corazón. Es una forma mínima de ser solidario. Yo amo a las personas que me rodean. Eso sí lo tengo claro y es literal; sin ellos no se justificaría vivir. Me siento orgulloso de mis abuelos y abuelas, de mis tíos y tías, de mis hermanos y hermanas, de mis hijos, de gran parte de mi familia y de mis amigos en general –me he preocupado siempre por creerme bien rodeado y en esto he sido casi celoso, elitista como dicen los sicólogos- Son personas acostumbradas a mirarte a la cara. Padres y madres ejemplares, ciudadanos honestos.

Me pregunto: sabiendo que existen personas honorables, ¿Por qué el país tiene que ser gobernado y conducido por bellacos? – No digo liderado, que sería lo más preciso, porque creo tener un concepto más elevado de liderazgo. Las personas merecen respeto, pero Fernando Vallejo tiene razón cuando dice que un pueblo que permite que se reelija a Uribe, es un pueblo estúpido y que nos merecemos la inmundicia que tenemos.

¿Qué hay que hacer para que podamos soñar con un mejor país, el que realmente nos merecemos? La plaza pública está vedada y esta forma de participación en política representa la muerte. Los malos tienen muy claro también lo que deben hacer y matan sin pudor, con impunidad, sin Dios ni ley y siguen gobernando. Sólo en las películas ganan a veces los buenos.

No es iluso pensar que podemos construir una sociedad en la que nos tratemos con respeto, afecto, calidez y altura. No hablo del amor, que puede ser muy subjetivo; pues, hay caballeros muy piadosos, de misa cumplida, pero no saben lo que es el amor al prójimo, y matan o lo ordenan. Por el contrario, hay ateos que llamamos al respeto y valoración del Ser Humano y de todas las formas de vida, aquí y ahora.

Observen esta experiencia, con principios simples de convivencia, como una muestra de que sí se puede:

 “Las Juntas de Buen Gobierno desempeñan un papel sumamente importante en el desarrollo de los pueblos zapatistas. Generan e impulsan iniciativas colectivas bajo los 7 principios del “Mandar obedeciendo”.

1.- Servir y no servirse.

2.- Representar y no suplantar.

3.- Construir y no destruir.

4.- Obedecer y no mandar.

5.- Proponer y no imponer.

6.- Convencer y no vencer.

7.- Bajar y no subir.

Son la autoridad, pero responden a las necesidades de sus pueblos. Son éstos últimos que deciden en asamblea quién los representará en la instancia máxima de sus niveles de gobierno.”

El principal legado de Alvaro Uribe al país, es haberlo dejado organizado en “combos”; son cientos de grupos con presencia nacional, que manejan el microtráfico, la microextorsión, el sicariato, la prostitución; según Corpades, en Medellín son 350 organizaciones que en total agrupan a 12.500 personas armadas, que mantienen asolada a la ciudad, que concertan con extranjeros la violación de niñas, que ofrecen paquetes turísticos de sexo y droga, desvirtuando así la vocación de servicios programada para esta ciudad. No más gobierno paraco. Permitirlo es dejar a la juventud a merced de la drogas, de la prostitución y de la motosierra para los campesinos. Hay que cambiar la imagen de todo muchacho de cachucha, en pantaloneta, tatuado y en moto, es de los “combos” o que el que vaya en una camioneta de doble cabina, es su capo.

No dudo que muchas de las 3´759.971 personas que votaron por la propuesta uribista, han conseguido su fortuna trabajando según los cánones sociales; pero, se mezclan con otras que se han enriquecido a partir del narcotráfico, la extorsión, la corrupción y el robo de tierras, como lo evidencian de sobra los sucesivos escándalos sociales, la criminalidad y los asesinatos que han marcado al país en los últimos decenios; este discurso político atrae a otros por regionalismo, por simple admiración y quien sabe por qué más. Lo cierto es que representan una corriente de pensamiento que no quiere que el modelo de orden económico cambie y que casi siempre están dispuestos a hacer los que sea por la defensa de sus intereses –aún apoyando masacres y demás acciones en contra de la ley, justificadas en la “legítima defensa” y hasta en “legados divinos”,  tal como se ha visto.

Ya secuestraron a una niña en el Cauca. En este país y en un mundo falso, no se sabe si realmente lo hicieron los que son acusados o si con esta criminal acción, se busca justificar la guerra y sacar réditos políticos de este hecho tan abominable. Lo sentimos por sus familiares y allegados; se le respetó su integridad y su vida y ya la liberaron. Los fundamentalismos afectan al mundo; en Nigeria también atacan a las niñas, por otras creencias, que en el fondo vienen a ser las mismas: la imposición de pensamiento y el terror.

Por:  Eduardo Pérez «Cuadernos de Reencuentro»

Las elecciones del 25 de mayo en Colombia: Entre la derecha y la extrema derecha

Por: Ricardo Montes «Cuadernos de Reencuentro»

Las elecciones presidenciales de este domingo en Colombia lo único que hacen presagiar es que continuaremos por la oscura senda que han trazado la derecha y la extrema derecha para los próximos años.

Sus programas de gobierno son, esencialmente, similares, toda vez que, se sujetan a una relación de continuidad desde hace años: la aplicación de las recetas del Banco Mundial y el FMI impuestas por el imperialismo norteamericano en el Consenso de Washington, la implementación de los TLC, el favorecimiento con pocos controles a la inversión extranjera, principalmente de capitales provenientes de E.U. y Europa, con un énfasis muy fuerte en el extractivismo.

La gran contradicción que se exhibe en la actual campaña electoral está, aparentemente, relacionada con los contenidos de los diálogos de paz del gobierno con las insurgentes FARC en La Habana.

Mientras para el uribismo, el gobierno le está poniendo en bandeja de plata el país a las FARC, cobijándolos con impunidad, el gobierno afirma que lo que se busca es que las FARC se desmovilicen y, sin impunidad, se reintegren a la sociedad como fuerza política con las debidas garantías. De hecho, la negociación ha estado enmarcada dentro de cinco puntos cerrados, de los cuales ya se han acordado tres y, aunque no se conocen puntualmente, podría decirse que es poco lo que afectarán la estructura del estado y, prácticamente nada, el modelo de desarrollo neoliberal. Las FARC mismas son conscientes de lo estrecha que es esta negociación y, es por eso que, insisten en la necesidad de una Asamblea Nacional Constituyente, que pudiera abrir el paso a transformaciones de mayor envergadura. El gobierno, por su parte, tiene la posición inamovible de que lo que se está negociando en La Habana está encerrado estrictamente en esos cinco puntos y que esos acuerdos, para completar, serán sometidos a referendo, es decir, a que los electores solo puedan votar “sí apruebo” o “no apruebo”. Es, si se quiere, una negociación con resultados más bien pobres en comparación con las grandes transformaciones que requiere el país y con las reivindicaciones que necesita el pueblo colombiano. Sin embargo, para el uribismo, pareciera ser el acabose.

Pero, el trasfondo parece ser más bien una pugna sin resolver entre dos grandes bloques de poder en Colombia.

El primero, el bloque oligárquico tradicional que ha gobernado históricamente en Colombia, con matices diversos, pero con un profundo pragmatismo a la hora de asegurar el control del poder, como cuando acordaron el tristemente célebre Frente Nacional, para superar la violencia que ellos mismos desataron con el asesinato de Jorge Eliécer Gaitán en 1948.

En ese bloque oligárquico tradicional, volvieron a mimetizarse quienes, por las décadas del 30, 40 y 50 del siglo XX, enarbolaron las banderas del fascismo, el nazismo y el falangismo, expresiones más desarrolladas de la extrema derecha mundial y que terminaron derrotadas después de sumergir a la humanidad en la mayor catástrofe de la historia. El mimetizarse, de nuevo, en los partidos tradiciones y fuerzas armadas no significó nunca su desaparición. Al contrario, su actividad siempre se desarrolló de forma camaleónica entre gremios económicos, sectores políticos, militares, organizaciones sociales y su accionar criminal se dijo siempre provenir de “fuerzas oscuras”.

El segundo, es un bloque de poder emergente, surge de una amalgama de sectores muy disímiles: grupos de mafiosos con sus ejércitos privados de sicarios, ejércitos privados conformados como “autodefensas campesinas” por grupos de terratenientes y ganaderos, ejércitos privados financiados por sectores empresariales, personas y grupos provenientes de las guerrillas desmovilizadas, sectores de las fuerzas armadas del estado y de organismos de inteligencia que con su accionar coordinado terminan conformando el paramilitarismo como expresión armada, además de todo su engranaje político conformado por políticos provenientes de los partidos tradicionales y de fuerzas políticas desgranadas de ellos, intelectuales de extrema derecha, individuos y grupos de jóvenes con formación neonazi, sectores ultrarreligiosos, organizaciones sociales ultratradicionalistas, etc, con un gran apoyo financiero e intelectual de entidades de extrema derecha internacional y de los inmensos recursos provenientes del narcotráfico. Ese es el origen del bloque de poder que hoy disputa nuevamente la presidencia de Colombia y que tiene como candidato a Oscar Iván Zuluaga y como principal figura a Alvaro Uribe.

Ese es el bloque de poder que algunos políticos tradicionales trataron de minimizar viéndolos como una simple colcha de retazos sin futuro o como una cuestión pasajera y coyuntural. Cuando Uribe ganó la primera elección presidencial en 2002, quizás podía haber algo de razón en esas visiones. Entre la derecha y la extrema derecha son hay unos pasos de distancia y esa distancia se puede recorrer de ida y vuelta con cierta rapidez y facilidad cuando de por medio solo hay pragmatismo, una visión utilitaria del poder y beneficios particulares. Eso propició que el Partido Conservador, un gran sector del Partido Liberal, el partido Cambio Radical y múltiples pequeños partidos políticos conformados previamente, fueran presurosos a apoyar a Uribe durante esos 8 años de su mandato presidencial. Fueron partícipes de dos gobiernos de Uribe que se caracterizaron por sistemáticas violaciones de los derechos humanos, tan criminales que dejaron, según investigaciones de Codhes, entre 1.500 y 3.000 muertos solo en los llamados “falsos positivos”, 7 millones de hectáteas de tierra desalojadas por los campesinos por procesos de desplazamiento forzado, cerca de 400 mil colombianos desplazados a países vecinos por amenazas en Colombia y 5 millones y medio de desplazados internos, de los cuales, 3 millones y medio se dieron en los gobiernos de Uribe y que hacen de Colombia el país con el mayor número de desplazados internos del mundo. Hay muchas cosas más que se conocen de sobra. Pero, allí estuvieron con Uribe no solo los que ahora lo acompañan, sino los miembros de la derecha que ahora son sus “contradictores”. Allí estuvieron apoyando a Uribe muchos de los miembros de la más rancia oligarquía: Juan Manuel Santos, Germán Vargas Lleras, los Gómez Hurtado, los Pastrana, los Turbay, Nohemí Sanín, Martha Lucía Ramírez, por mencionar algunos, pero, también, estuvieron los más poderosos gremios económicos como ANIF, ANDI, SAC, FEDEGAN, entre otros, además de los más poderosos empresarios como Sarmiento Angulo, Ardila Lulle, etc. Y los medios masivos de comunicación haciendo coro en todo momento. Todos acompañaron el “embrujo autoritario” de Uribe. Los perjudicados, los diferentes sectores del pueblo colombiano; obreros, campesinos, líderes populares, políticos de izquierda, demócratas, intelectuales, mujeres, niños, jóvenes fueron víctimas de masacres, torturas, asesinatos, desapariciones, persecuciones arbitrarias, desplazamiento forzado interno y externo, chuzadas, espionaje, falsos positivos, despojo, víctimas de leyes reaccionarias en materia laboral, en salud, libre movilidad, derecho a la protesta y derecho a la libre asociación, irrespeto a la intimidad y sería interminable la lista.

La historia de Colombia ha estado marcada por esos ires y venires de la oligarquía tradicional entre opciones de derecha y extrema derecha. La convivencia y connivencia ha sido norma. Las oposiciones democráticas y de izquierda legal han sido exterminadas y, en los momentos más benignos, han sido víctimas de las más terribles y denigrantes formas de propaganda sucia.

Hoy, de cara a estas elecciones, como se decía más arriba, aparentemente el contenido de los acuerdos de los diálogos de paz son la manzana de la discordia entre la derecha y la extrema derecha. El asunto va más allá. El uribismo soñaba con perpetuarse a través de Santos con una opción de extrema derecha, sin embargo, el bloque oligárquico tradicional precisaba retomar las riendas y el control del poder del estado y se reorganizó en tal sentido. Presurosos retornaron a recuperar y fortalecer su institucionalidad, debilitada por el “unipersonalismo” autoritario de Uribe. La oligarquía tradicional, con Santos, ha asestado los más duros golpes militares a las FARC, más que el propio gobierno Uribe con toda su retórica y práctica militarista; sobre esa base, la oligarquía se juega la opción de negociar con las FARC, a la vez que, le sigue asestando golpes. La estrategia va dirigida no a conceder importantes reivindicaciones para el pueblo colombiano sino a abrir un espacio de participación a la fuerza política que creen las FARC en la democracia burguesa, sin muchos costos para la oligarquía.

Pero, para la extrema derecha el asunto es otro. También se ha reorganizado, su principal carta, Uribe, cuenta con relaciones de primera línea con la extrema derecha mundial, especialmente, la derecha neoliberal de E.U., Europa e Israel; ocupa un lugar prominente y privilegiado dentro de la extrema derecha latinoamericana y está al servicio incondicional de la derecha imperial; no en balde recibió de Bush la estrella de la “libertad”, la máxima distinción que otorga el imperio gringo a civil por su contribución a la “protección de la seguridad nacional de Estados Unidos”. Atilio Borón, conocido investigador y revolucionario argentino denomina a Urbe “el caballo de Troya” de la derecha imperial en América Latina.

El uribismo, según el propio Uribe, no puede seguir siendo un proyecto para las coyunturas electorales. Requiere ser un proyecto político a largo plazo. Por eso, el uribismo se ha agrupado en el Partido Centro Democrático. Sin embargo, sus consignas de exacerbado nacionalismo (huero, abstracto y demagógico) y patrioterismo (no de patriotismo) con un fuerte componente militarista para poder consolidarse necesita tener siempre al frente un enemigo real o imaginario a quien combatir y aniquilar por todos los medios. Con una habilidosa artimaña, convierte las consecuencias de la violencia en causas y las causas en consecuencias. Eso le permite a Uribe convertir a las FARC, en el frente interno, en el supuesto causante de todos los problemas que vive Colombia, y al “castro-chavismo” en el frente externo como el causante de todos los problemas que vive América Latina. En este sentido, el uribismo no puede permitir el éxito de una negociación política con las FARC porque perdería su enemigo interno ni puede permitir el fortalecimiento de relaciones con la bolivariana Venezuela porque perdería su enemigo externo. Uribe, no se olvide, solo puede sostener su proyecto a largo plazo manteniendo la confrontación militar con las FARC y, no se olvide, Uribe solo puede sostener su proyecto, manteniendo a Venezuela como el enemigo externo que hay que controlar y/o destruir a un punto tal que no oculta su irrestricto respaldo a la extrema derecha que en Venezuela ha desatado una ola de violencia sin precedentes desde febrero de este año. No se olvide que hace algún tiempo Uribe manifestó que le faltó tiempo para invadir a Venezuela.

Esos son los dos grandes bloques de poder que nos controlan y que continuarán definiendo nuestro futuro en los próximos años.

Los anhelos del pueblo colombiano de transformación real en sus condiciones de vida y de democratización real del país seguirán engavetados y la izquierda aún no encuentra la llave.

Por: Ricardo Montes «Cuadernos de Reencuentro»

URIBE Y LAS FARC, EL RETO DE COLOMBIA

Tomado de : Marlene Singapur

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LA MENTALIDAD MAFIOSA

 Bajo la apariencia de estar defendiendo una postura contraria al proceso de paz iniciado por Juan Manuel Santos, el senador electo Álvaro Uribe Vélez ejerce la típica actitud de un Capo de la mafia, dispuesto a mantener con amenazas y terror sus lealtades delincuenciales, de las que demanda idolatría, obediencia total y ciega.

 El gran equivoco nacional en la coyuntura electoral, reside en que aún insistimos en creer que Santos y Uribe representan dos posiciones encontradas frente al manejo del proceso de paz con las FARC, cuando lo que hay es el intento de venganza de una mente mafiosa, herida en su ambición de completo control y dominio, convencida de poder aplicar al manejo del Estado la racionalidad organizacional y administrativa de las empresas criminales.

 Es el proyecto que tenía Pablo Escobar Gaviria, jefe del Cartel de Medellín, que con el mismo espíritu vengativo y resentido pretendía reinar y abrirse paso entre el mundo social y político nacional, dinamitando el país y matándonos a todos en caso de que alguno se resistiera a hincar las rodillas frente a sus exigencias personales.

 Así nos lo hizo saber ‘El Patrón’ en una comunicación interceptada por las autoridades, que en ese momento le buscaban a lo largo del país, donde se le oye decir: “A mí nunca en la gran puta vida me van a coger, yo desde la selva los mando a matar a todos, y a la larga los que van a perder van a ser ellos”.

 ¿Notan el mismo tono encarnizado y bandolero de “le voy a dar en la cara marica”?…

 Es la confianza que tiene hoy Uribe Vélez en que la justicia colombiana y la internacional no podrán capturar nunca a un ‘verraco’, armado hasta los dientes, dispuesto a predominar sobre las instituciones y las leyes, a ingresar a nuestras vidas privadas para espiarnos y controlarnos, y a mentirnos y manipularnos públicamente cuando le da la gana. Y si no nos gusta, pues de malas…

 ¿MUY TARDE PARA ENFRENTAR EL MONSTRUO?…

 Provenientes de una cultura cacical y patriarcal, siempre a la defensiva y persuadida a tener que demostrarle a todo el mundo su ‘verraquera’, sea con dinero o con revolver, a Uribe Vélez y Escobar Gaviria les importa un pito el país y su futuro.

 Empecinados en gozar de la polarización y la guerra, no saben exactamente quién, pero en su paranoia y complejo de inferioridad intuyen que alguien les irrespeta, que alguien les menosprecia y se burla de ellos por la espalda. Un alguien del que tienen que desquitarse, un alguien que al final serán millones de personas. Número que les importa poco a la hora del engaño y la represalia.

 La historia nacional colombiana ha consistido en tolerar la existencia y crecimiento de unos monstruos públicos, por lo pronto inofensivos y beneficiosos, tolerables mientras nos puedan solucionar con recursos delincuenciales los problemas que no asumimos enderezar desde la ley. Hasta el inevitable momento en que deberemos pagar caramente nuestra costumbre paraestatal.

 En esos límites sin retorno, nos damos golpes de pecho, tratamos de enmendar y encubrir con discursos moralistas nuestra afición extrajudicial, y, claro, le pedimos ayuda a los Estados Unidos, que también nos vieron escalar, complacidos, hacia la cúspide de la tormenta mafiosa.

 Sólo cuando se pone en riesgo su poder, nuestra clase política y empresarial reacciona. Es lo que está haciendo hoy Cesar Gaviria, ad portas de unas elecciones que pueden perder, diciéndole a Uribe Vélez las verdades que siempre y cada día ha debido decirle, impidiendo que se tomara las instituciones para socavarlas.

 EL FINAL DE LOS CAPOS

 En esos límites sin retorno, decía, no sólo conoceremos nítidamente lo que de Uribe Vélez y sus secuaces no quisimos conocer, mientras ejercía de Gobernador, Alcalde, Director de Aerocivil, Senador y Presidente.

 Uribe Vélez, con la confianza autodestructiva de los mafiosos incapaces de sostener por siempre el ocultamiento de su lastre, y arrastrado por sus ambiciones mesiánicas, se emborrachará de poder hasta perder el norte, momento en el que tendrá que entregarse a la justicia o esconderse detrás de una opinión pública cada día más lejos del hipnotismo, incómoda con sus mentiras públicas y recursos marrulleros. Aunque, como Pablo Escobar, tengo la intuición que preferirá morir acribillado por la policía en un tejado.

 Uribe Vélez, sin embargo, no es un obstáculo personal para el proceso de paz, sino la cara pública de una mentalidad feudal que siempre ha estado en las entrañas del Estado republicano, el colombiano y el de gran parte de  América Latina, mezcla de terrateniente, capataz, cacique electoral, ejército personal, y numerario del Opus Dei. Léase mafia.

 Mentalidad que sólo ahora, cuando intentamos desenredar la madeja histórica de la guerra, podemos reconocer como tal. En ese sentido, tenemos que hacer de Uribe Vélez, no un enemigo, sino nuestra inmejorable oportunidad de mirarnos en un espejo en el que siempre nos hemos hecho los pendejos.

 Frente a la agresión de Uribe Vélez a la sociedad colombiana, y, por otro lado, frente al propósito gubernamental de desmontar la guerra, tenemos dos únicas opciones: seguimos aplazando y evadiendo el enfrentamiento con las tradicionales estructuras y procedimientos mafiosos, conformándonos con la extorsión a cuenta gotas y el ‘hagámonos pasito’, o asumimos la grandeza histórica que nunca tuvo la clase política y empresarial colombiana frente a la evolución del Cartel de Medellín.

 De esta forma, Colombia está en una inmejorable oportunidad histórica para eliminar un enemigo de dos cabezas: el conflicto armado, y el Estado medieval y cacical. Y para que la tarea sea completa, Señor presidente Juan Manuel Santos, se requiere más que una firma de paz con las FARC, y más que una cárcel para Uribe Vélez… aunque sería un buen comienzo…

 

Marlene Singapur

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Paro Agrario en Colombia 2014

Por Eduardo Pérez, «Cuadernos de Reencuentro»

No son necesarias más cifras sobre la pobreza, la situación de los campesinos y la violencia en Colombia. No se requieren más discursos; los sucesos son claros, pero involucran intereses de personas y grupos poderosos que enturbian las soluciones.

 Los campesinos dicen que las papas, el arroz, el maíz, la leche, el café son necesarios para la alimentación de los colombianos; no piden privilegios, sólo algo muy simple: que les dejen cultivar estos productos para poder venderlos a las familias colombianas. La siembra es su trabajo y eso es lo que quieren: poder trabajar para llevar comida a la mesa de todos, sin distinciones ni discriminaciones, pues toda persona, sea quien sea, debe comer. Como respuesta, el gobierno los enfrenta, los persigue, desatiende sus peticiones y los maltrata; los escuadrones anti disturbios vestidos con uniformes fabricados en el imperio y para cuidar los intereses del imperio, golpean a los nacionales que debería proteger; con estos ataques y actitudes no muestran ningún compromiso patriótico.

 El gobierno dice que el TLC es muy importante para las empresas y países extranjeros, así como para los pocos particulares que manejan los negocios de importación de alimentos, que se enriquecen a partir del infortunio de los campesinos y de la especulación de las necesidades de la población. Los que usufructúan este comercio a favor de foráneos, piden y obtienen, sin tener que marchar en la calle, privilegios en aranceles, carros blindados, escoltas y son cuidados por la fuerza pública. Evidente contraste con la actitud ante los campesinos que sólo quieren trabajar a favor de las personas y de la nación.

 El poder económico de una nación se sustenta en el poder del campo, no sólo por los alimentos directos, sino por todas las industrias que surgen de dar valor agregado estos productos: las papitas fritas, las conservas, los cárnicos, los lácteos, jugos, cereales, panadería, cueros, fármacos, textiles y otros. Si son industrias nacionales crearán empleo y riqueza para los colombianos. Por ejemplo, en una leche de marca extranjera, ni las vacas que ordeñan ni el agua que le echan son extranjeras; entonces, se debe comprar lo nacional. A los productos importados se les agregan conservantes químicos que aguanten los largos trayectos de transporte, los golpes y variaciones climáticas. Para poder cumplir con los embarques, las frutas son recolectadas verdes y no sufren un proceso natural de maduración.

 Si los alimentos se importan, sus derivados también lo serán y así no se genera riqueza ni empleo para los colombianos, por el contrario, habrá pobreza, desempleo, violencia, hacinamiento, desesperanza, prostitución, abusos.

 Los colombianos deben ser verdadera y eficazmente solidarios con los campesinos porque luchan por el país y por garantizar comida fresca y sana en nuestras mesas, a bajo precio y con generación de empleo; así se previene el abandono del campo y el hacinamiento en la ciudad, a donde llegan los desprotegidos como población en riesgo.

 Los colombianos todavía no reaccionan ante este tipo de arbitrariedades económicas y las respuestas son tardías y sin contundencia. Cuando se inició la llamada “apertura económica” en la década de los noventa, muchas voces se levantaron y alertaron sobre las consecuencias que esto traería para la industria, el agro, los campesinos y los ciudadanos de a pié. Fueron desatendidos y ahora hay que enfrentar las desgracias en condiciones muy desventajosas.

 No se aprecia ninguna lógica en que se elijan gobernantes que legislan a favor de los sectores poderosos y en contra de la población, para luego protestarles – y tener que enfrentar los escuadrones que los protegen- porque legislan a favor de los poderosos y en contra de la población.

 Es de esperar que en las próximas elecciones presidenciales los votos no reelijan a los ministros de hacienda que, durante todo este periodo y de forma abusiva, han favorecido a los mecanismos de apertura y de los TLC en contra de la mayoría de los colombianos. Hay que cortar de raíz los desastres y mirar más el presente y el futuro por un mejor país.

 La ruina del campo representa pobreza y hambruna para los colombianos. La lucha de los campesinos por el agro es de carácter vital y de interés estratégico para el país. Una forma de ser realmente solidarios es elegir gobiernos de cara a la nación y con políticas favorables a los intereses de la población.

Por Eduardo Pérez, «Cuadernos de Reencuentro»

Colombia. Paro Nacional Agrario, Campesino, Étnico y Popular

Colombia. Paro Nacional Agrario, Campesino, Étnico y Popular, un paro que escala y tiene decisión.

por Radicales Libres de Colombia

Viernes, 09 de Mayo de 2014 21:16
El día 8 de mayo, el señor Presidente Santos firmó el decreto presidencial que dará inicio en firme a las negociaciones con los campesinos representados en la Cumbre Agraria.

Una vez más, Colombia en buena parte de su territorio se haya movilizada  porque en casi todos los Departamentos del País el Paro Agrario, campesino étnico y popular se hace evidente ante las inconsistencias e incumplimientos del Gobierno Nacional. En general, el campesino se encuentra dispuesto a llevar hasta las últimas consecuencias la búsqueda de la solución a su grave situación, evadida por el gobierno al no dar cumplimiento a los pliegos petitorios del campesinado. El pasado 7 de mayo en la ciudad de Bogotá un grupo de campesinos de la dignidad agropecuaria, entre los que se halla Cesar Pachón, líder de las protestas paperas en Boyacá, se encadeno en el centro de la plaza de Bolívar de la ciudad Capital para evidenciar una vez más, los incumplimientos y falta de voluntad de parte del Gobierno-

Cerca de 15 campesinos acompañan a Pachón en esta protesta que concita la atención de transeúntes y de curiosos que se acercan y que brindan su solidaridad acompañando a estos hombres del campo, quienes en pleno centro de la plaza de Bolívar, acompañados de pancartas y de fotografías de campesinos heridos por la policía Nacional en las protestas, denuncian los incumplimientos del Gobierno, mientras que en otro extremo de la misma plaza, cerca de 50 personas, entre niños y adultos, hombres y mujeres, ocupan otro espacio a plena intemperie, denunciando ser campesinos desplazados del conflicto social y armado.

De otro lado, el mismo día 7 de mayo se llevo a cabo una rueda de prensa de parte de dirigentes voceros de la Cumbre Agraria en la sede de la Organización Nacional Indígena de Colombia ONIC., en la que entre otras, esta organización indígena anuncio la vinculación de 20.000 indígenas a partir de este día, quienes darán continuidad a acciones de movilización en 12 departamentos, de manera pacifica. Así lo anuncio el consejero Mayor de la ONIC, Luis Fernando Arias, quien enfatizo en Trabajar para la paz, nunca para la guerra y también vocero de la minga indígena y de la Cumbre Agraria.

Por su parte, Marylen Serna, Vocera del Congreso de los pueblos y vocera política de la Cumbre Agraria, Campesina Étnica y popular, señalo ante los medios asistentes a esta rueda de prensa que el Congreso de los pueblos se haya movilizado desde el pasado 28 de abril en 37 sitios de movilización con 38.000 personas movilizadas y que uno de los puntos con el que se ha avanzado es con el de el reconocimiento de la Cumbre Agraria, Campesina, étnica y popular, el cual deberá ser sancionado con un decreto presidencial . Es necesario informar que uno de los puntos de negociación que se viene concertando con el Gobierno es el de un fondo para la economía campesina al cual el gobierno ha ofrecido inyectarle $90.000 millones, mientras el campesinado esta solicitando 2.5 billones

Para Olga Quintero, vocera del movimiento campesino que durante el año pasado protagonizó una larga lucha en el Catatumbo, vocera igualmente de la Mesa de Interlocución Agropecuaria MIA y de la Marcha Patriótica, 48.000 campesinos se hayan movilizados en 19 departamentos, cifra que ira aumentando, enfatizando que esta marcha es escalonada. Felipe Galán, en articulo aparecido en Kaos, bajo el titulo de “se escala el paro agrario” señalaba: El Ministro del Interior del gobierno, Doctor Iragorri, afirmó recientemente que el paro agrario en curso no tendrá arreglo porque sus organizadores lo han previsto gradual y expansivo para afectar el proceso electoral del próximo 25 de mayo, fecha en que se escogerá el nuevo jefe de Estado. Aseveración que no está del todo equivocada aunque el sentido de la misma es evadir la responsabilidad gubernamental en la solución de los pliegos de peticiones de millones de labriegos. http://www.kaosenlared.net/america-latina/item/86735-colombia-se-escala-el-paro-agrario.html

El Proceso de Comunidades Negras presentes en la cumbre agraria, cuyo vocero es José Santos, trajo a colación el desastre minero ocurrido en el Municipio de Santander de Quilichao en el Departamento del Cauca, que costo la vida a varios mineros  y que por eso justamente hoy se encuentran concentrados mas de 2.000 miembros de estas comunidades en esta región del País. Según el diario el Tiempo “el gobernador del Cauca, Temístocles Ortega, aseguro que ha faltado respaldo y decisión de Estado para controlar la minería ilegal en el Departamento”. De otro lado, el portal nasaacin.org, frente a este problema señalaba que 40 mineros fueron sepultados en explotación minera de El Palmar, Cauca Colombia, agregando además, entre otras que: “Debemos recordar que el extractivismo del oro beneficia, fundamentalmente al gran capital especulativo transnacional y a dueños de grandes capitales en países centrales quienes destruyen ecosistemas, montañas, selvas, ciudades y campos, para enterrar lingotes en socavones o colgarse joyas y evitar así, con la muerte de naturaleza y el exterminio de poblaciones enteras, la depreciación de sus enormes riquezas. La minería del oro es una actividad criminal, pero no son los criminales los pobres trabajadores obligados a enterrarse en vida para que unos desconocidos millonarios a quienes nunca conocerán, conserven e incrementen sus capitales”. http://www.nasaacin.org/nuestra-palabra/6879-en-el-día-del-trabajo-entierran-vivos-a-40-mineros-en-el-norte-cauca,-colombia

En materia de violación a los Derechos ciudadanos para movilizarse, pese a la actitud pacifica del campesinado en el País, los asedios, provocaciones, seguimientos, vulneración y empadronamientos de parte de la fuerza publica no han estado ausentes, por lo que se ha solicitado a la   Defensoría Nacional del Pueblo y a todas las instituciones que hacen parte del Sistema de Alertas Tempranas, a activar los mecanismos de protección para garantizar los derechos fundamentales de los campesinos, obreros, estudiantes, indígenas, hombres y mujeres que se encuentran movilizados en los diferentes regiones del país. Igualmente se solicita de la comunidad internacional el rodear con su solidaridad la justeza de las luchas que se libran en el País.

El movimiento campesino  viene en un proceso de lucha por el reconocimiento político, económico, social, cultural y jurídico como sujetos de derechos constitucionales. Ni siquiera la constitución los reconoce al no estar incluidos en ella. Pareciera sin sentido incluir la lucha por que se integre y reconozca la palabra “campesino”; sin embargo tiene sentido de profundidad, pues la política neoliberal actual pretende arrasar al campesinado, de allí el mal llamado “pacto agrario” que esgrime el gobierno; una imposición del Banco Mundial y de la Organización Mundial del comercio para beneficiar intereses extranjeros y a un puñado de empresarios nacionales como Ardila Lule, Santo Domingo, Grupo Aval, palmeras, bananeros arroceros, en general gremios con alianzas estratégicas. Por eso los campesinos rechazan el Censo Nacional Agropecuario como esta concebido por el gobierno y requieren ser reconocidos como campesinos. El día 8 de mayo, el señor Presidente Santos firmo el decreto presidencial que dará inicio en firme a las negociaciones con los campesinos representados en la Cumbre Agraria.

Fernando Dorado y Horacio Duque Giraldo, por su parte señalan que “para que los ricos de este País, tiemblen ante un gran movimiento social se requiere la unidad, claridad política, identidad ciudadana con un fuerte contenido de justicia y lucha por la “restauración moral y democrática de la republica”.

http://www.kaosenlared.net/america-latina/item/87167-colombia-freno-y-porvenir-de-la-protesta-agraria-y-popular.html

Una información de ultima hora llega procedente de la Red de Prensa Alternativa del Sur Occidente Colombiano en la que se señala: “La multitudinaria movilización que se viene realizando en el departamento del Putumayo en los últimos días, es prueba del descontento del sector agrario, ante la implementación de políticas inequitativas, pese a la conocida riqueza minero energética y en biodiversidad de esta zona del país”.

Agrega la información de RPA sur, “Según las denuncias de los campesinos son más de noventa personas detenidas en la últimas horas, producto de la estigmatización por parte de la fuerza pública, situación que pese a su gravedad no ha minorado el descontento de los campesinos, indígenas y afrodescendientes del Putumayo, quienes continúan movilizándose”.

La Red de Prensa Alternativa del Sur Occidente Colombiano dialogo con Yuri Quintero, del Movimiento Político y Social Marcha Patriótica, encargada de derechos humanos del departamento del Putumayo.

http://www.ivoox.com/paro-agrario-putumayo-mas-noventa-audios-mp3_rf_3101926_1.html

Y RECUERDEN……

 Todos los sábados, “alternativa latinoamericana del Canada”   http://alternativalatinoamericana.blogspot.com/                 trasmite en español un programa de tres horas y en la primera hora del programa se transmite “reporte Colombia”, un programa de 30 minutos sobre el acontecer Colombiano, realizado por el colectivo “Radicales Libres”, que puede ser escuchado igualmente por CFRU.CA   http://cfru.ca/ ,      a partir de las 5 PM hora colombiana, 6 PM hora Canadiense. Este sábado 10 de mayo, no deje de sintonizarse y escuche “Reporte Colombia”. Programa que el dia de hoy podrá ser escuchado o descargado del siguiente link.

http://www.ivoox.com/paro-nacional-agrario-campesino-etnico-popular-un-audios-mp3_rf_3099266_1.html

RECOMENDAMOS:

Paro agrario colombiano es totalmente justificado:

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Coversación con estudiantes. Paro Agrario Nacional
César Pachón, Vocero del movimiento Dignidad Agropecuaria trata los siguientes puntos:
1. Contra los TLC y por un nuevo comercio exterior
2. Por insumos Agropecuarios
3. Induto crediticio y nuevos instrumentos
4. Por la protección del medio ambiente, los paramos y contra la mineria

LAS LENGUAS INDÍGENAS DE COLOMBIA

1. LENGUAS HABLADAS HOY EN COLOMBIA

En colombia se hablan hoy:
• la lengua castellana, venida de europa con los españoles en el siglo 16, lengua de familia románica, procedente del latín, es la lengua oficial de Colombia y es hablada por la casi totalidad de la población nacional. aunque es una sola lengua, tiene variaciones regionales significativas : el costeño, el paisa, el pastuso, el bogotano o rolo, etc…
• sesenta y cinco lenguas indígenas americanas de muy diverso origen, habladas por unas 400.000 personas en 22 de los 32 departamentos de Colombia.
• dos lenguas criollas habladas por poblaciones de origen africano : el criollo del palenque de san basilio cerca de Cartagena (unas 3.000 personas), el criollo de las islas de San andrés y Providencia (unas 30.000 personas). estas dos lenguas son de creación reciente. las crean los esclavos negros en la época de la colonia para comunicarse entre sí. el criollo de san basilio o palenquero nace en ambiente de lengua española y el mayor número de sus palabras y raíces es de origen castellano. el criollo de San Andrés y Providencia nace en ambiente de lengua inglesa, el mayor número de sus palabras es de origen inglés. la gramática de estas lenguas es original y no permite considerarlas como simple variaciones del castellano o del inglés.

2. FAMILIAS DE LENGUAS INDIGENAS DE COLOMBIA
Las sesenta y cinco lenguas indígenas que subsisten hoy se pueden reagrupar en 12 familias lingüísticas y 10 lenguas aisladas, no clasificadas hasta el momento.
Tenemos : la gran familia lingüística Chibcha, de probable procedencia centroamericana ; las grandes familias suramericanas Arhuaca, Caribe, Quechua y Tupí ; siete familias solamente presentes en el ámbito regional (Chocó, Guahibo, Sáliba, Macú, Huitoto, Bora, Tucano). Las diez lenguas aisladas son : andoque, awá- cuaiquer, cofán, guambiano, kamentsá, páez, ticuna, tinigua, yagua, yaruro.

3. ESTADO DEL CONOCIMIENTO RELATIVO A ESTAS LENGUAS
En la actualidad el conocimiento de las lenguas indígenas de Colombia ha crecido considerablemente en relación a lo que era hace treinta años. Con muy pocas excepciones, practicamente todas las lenguas han empezado a ser estudiadas. El nivel de estos trabajos es muy variable y el trabajo de recopilación y de elaboración de datos por hacer sigue siendo considerable. Sin embargo, y además de los trabajos del Instituto Lingüístico de Verano (S.I.L.), Colombia dispone ahora en sus centros académicos (Centro Colombiano de Estudios de Lenguas Aborígenes (C.C.E.L.A.) de la Universidad de los Andes, Universidad Nacional, Universidad de Antioquia) de linguistas profesionales, entre ellos algunos indígenas investigadores de su lengua materna, que están enfrentandose a la tarea.

4. LENGUAS EXTINTAS.
Es muy azaroso estimar el número de lenguas indígenas que se hablaban en el territorio de la actual Colombia a la llegada de los conquistadores españoles. Los datos de los cronistas no nos permiten en general saber si los nombres reportados para los idiomas corresponden a variantes dialectales, a lenguas distintas o simplemente a subgrupos de la misma habla con nombres diferentes.
De una lista mucho más larga extraemos los nombres que corresponden a lenguas de las cuales se tiene algún tipo de evidencia documental y que desaparecieron : cueva, coiba, catío viejo, caramanta, nutabe, yamesi, anserma, duit, chitarero, lache, situfa, airico, atabaca, bonda, malibú, mocana, quillacinga, pasto, sindagua, telembí, andágueda, quimbaya, idabáez, yurimangui, guanebucán, cosina, guayupe, cabere, amarizana, otomac, pamigua, tama, icaguate, coeretú, uantya, urubu-tapuyo, patsoca, miraña-carapana, coeruna, pantágora, colima, muzo, panche, guane.
A juzgar por esta profusión de designaciones y atentiendo al conocimiento actual de las lenguas y culturas supérstites, no es absurdo pensar que han podido hablarse estos últimos cinco siglos más del doble de las lenguas actualmente habladas, o sea que han podido desaparecer en ese tiempo más de setenta lenguas.
En el siglo XX las lenguas que desaparecieron y de las que se tiene algun testimonio, sin prejuzgar de otras que también pudieron extinguirse, son las siguientes :
• en la costa atlántica : kankuamo (familia Chibcha) de la Sierra Nevada de Santa Marta
• en el valle del río Magdalena : opón-carare (familia Caribe), pijao (familia Caribe)
• en la Amazonía : resígaro (familia Arahuaca).
Queda por averiguar la suerte del andakí, del yurí, del betoi.

Dos lenguas muy importantes de Colombia fueron :
– la chibcha o muisca de la región de Bogotá posiblemente fallecida desde fines del siglo XVIII pero sobre la cual surgen a veces rumores sobre la existencia de hablantes.
– la zenú hablada en la costa atlántica, en la zona actual de córdoba y de sucre, de la cual no se tiene datos lingüísticos pero que los habitantes actuales de los grupos étnicos zenúes afirman haber sido hablada en este siglo.

5. LENGUAS EN PELIGRO
La ubicación de lenguas sobre una escala de peligrosidad es muy dificil de efectuar por lo que, aparte de la vaguedad conceptual de la misma noción, entran en juego demasiadas variables para avanzar expectativas. Si algunas de estas variables son relativamente claras (las demográficas), muchas otras no tienen mecanismos claros de evaluación (actitudes y valores de los hablantes, restricciones funcionales de uso que no llevan necesariamente a su extinción, pautas soterradas de transmisión, grado de transculturación y grado de contacto con el mundo occidental, etc.). Añádase a estos factores la falta en muchos casos de encuestas sociolingüísticas. La siguiente clasificación obedece a criterios demográficos matizados por el conocimiento directo de las situaciones que tienen los lingüistas de nuestro centro. Presentaremos primero una clasificación de las lenguas por número de hablantes y señalaremos luego, a nuestro juicio, las lenguas en peligro potencial (“potentially endangered”), en peligro (“endangered”), en peligro serio (“seriously endangered”) y moribundas.

Escala demográfica
De las 65 lenguas habladas hoy en Colombia:
• 3 tienen más de 50.000 hablantes : wayú, paez, embera. (Grupo A).
• 8 tienen entre 10.000 y 50.000 hablantes :guahibo o sikuani, guambiano, arhuaco o ika, inga, ticuna contando los hablantes de Perú y Brasil, tucano contando los hablantes de Brasil, cuna contando los hablantes de Panamá, piaroa contando los hablantes de Venezuela. (Grupo B).
• 9 tienen entre 5.000 y 10.000 hablantes : cuaiquer o awá, kogui, waunana, puinave, wuitoto, curripaco contando los hablantes de Venezuela, piapoco contando los hablantes de Venezuela, yaruro más que todo presente en Venezuela, yuco contando los hablantes de Venezuela. (Grupo C).
• 11 tienen entre 1.000 y 5.000 hablantes : tunebo o u’wa, cubeo, camsá, wiwa, barí, cofán, cuiba, coreguaje, sáliba, guayabero, yagua contando los hablantes de Perú. (Grupo D).
• 34 tienen menos de 1.000 hablantes : totoró, barasano, desano, wanano, piratapuyo, achagua, andoke, bará, bora, cabiyarí, carapana, carijona, chimila, cocama, hitnu, macuna, cacua, nukak, hupda, yuhup, miraña, muinane, nonuya, ocaina, pisamira, siona, siriano, tanimuka, tariano, tatuyo, tinigua, tuyuca, yucuna, yurutí. (Grupo E).

Escala de peligrosidad
1) En peligro potencial consideramos las lenguas : tunebo (u’wa), camsá, wiwa, barí, cofán, cuiba, del grupo D; barasano, carapana, desano, wanano, piratapuyo, bará, macuna, cacua, siriano, tanimuka, tatuyo, tuyuca, yucuna, yurutí del grupo E.
2) En peligro, consideramos las lenguas coreguaje, sáliba, guayabero, del grupo D; achagua, andoke, bora, cabiyarí, hitnu, miraña, muinane, ocaina, del grupo E.
3) En serio peligro consideramos las lenguas chimila, cocama, nukak, siona, del grupo E.
4) moribundas, están las lenguas tinigua (2 hablantes), nonuya (3 hablantes), carijona (más o menos 30 hablantes pasivos), totoró (4 hablantes activos, 50 hablantes pasivos), pisamira (más o menos 25 hablantes), del grupo e. de las lenguas moribundas no se puede esperar revitalización. las lenguas en serio peligro son poco transmitidas a las nuevas generaciones aunque se da en casi todas ellas esfuerzos de recuperación. las lenguas llamadas en peligro son declaradas tales, más por su tamaño y la dificultad objetiva de mantenerse frente a la arremetida del mundo occidental que por su vitalidad actual, en muchos casos aún muy fuerte. a todas estas lenguas añadimos algunas de las habladas por entre 1.000 y 5.000 personas y que consideramos “en peligro potencial”.

FUENTE: http://www.banrepcultural.org/blaavirtual/antropologia/lengua/clas2.htm

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Colombia: La lucha por una nueva izquierda

Por: JulioCèsar «Cuadernos de Reencuentro»

Desde el año 2012 el gobierno de Colombia que preside el presidente Juan Manuel Santos, iniciò un proceso de diàlogo con las «Fuerzas armadas revolucionarias de Colombia» y dejò las puertas abiertas para un futuro diàlogo, o diàlogo en paralelo con el «Ejèrcito de liberaciòn nacional».

Este diàlogo se realiza entre los representantes del gobierno y de la guerrilla y con una total ausencia deliberativa del pueblo, a veces porque a este poco le interesa y otras porque tanto al gobierno como a la guerrilla les falta mucho pueblo.

Para aquellos que ingenuamente consideran que la paz de Colombia depende de los diàlogos de la Habana, les doy una mala noticia: No es cierto. La principal violencia en el paìs no proviene desde hace muchos años de la guerrilla revolucionaria proviene de las clases poderosas y del propio estado Colombiano, la guerrilla ha sido su disculpa.

Desde que en 1984 se trazò una estrategia de derrota para la guerrila, èsta no fue capaz de interpretar dicha estrategìa e inexorablemente ha ido sucumbiendo y deslegitimandose, y la acciòn fundamental, la visiòn estratègica para sus planes la ha tenido la burguesia nacional, internacional y el imperialismo. Ha sido una ofensiva progresiva que ha dado sus frutos, miremos el siguiente cuadro:

Cuadro de acuerdos con el gobierno
 M19: 900 hombres. Acuerdo Político del 9 de marzo de 1990.
PRT: 200 hombres. Acuerdo Gobierno Nacional – PRT del 25 de enero de 1991.
EPL: 2.000 hombres Acuerdo del 15 de febrero de 1991.
FFG: Frente Francisco Garnica. 150 hombres. Acuerdo Pol. del 30 de junio de 1994.
MAQL: 157 hombres. Acuerdo Gobierno Nacional – MAQL el 31 de mayo de 1991.
CRS: (corriente de renov. socialista): 300 hombres. Acuerdo del 9 de abril de 1994
MIR-COAR: Desmovilización y dejación de armas. Acuerdo de paz, 21 de julio de 1997

Ahora bien, con el cierre de estos diàlogos se pone fin a una estrategia de derrota polìtica y militar a la guerrila. La desligazòn que ha existido en las ùltimas dècadas con el movimiento popular no hace presuponer que sea una derrota sentida coyunturalmente por el movimiento popular, el cual tendrà necesariamente que buscar sus caminos y sus instrumentos.  Una nueva izquierda debe nacer en Colombia y habrìa que medir aquì si la izquierda parlamentaria y la izquierda desmovilizada tendrìa algùn protagonismo en este nuevo hecho polìtico que se avisora. Pero lo que si considero es que no tendrìan la fuerza para liderar los nuevos retos que plantea el pueblo de colombia y la realidad latinoamericana.

La tarea de todos los revolucionarios que estoicamente hemos estado durante todos estos años en el proceso revolucionario con nuestros principios es darle vida a las discusiones sobre el que hacer.

Por: JulioCèsar «Cuadernos de Reencuentro»

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Artìculo escrito por JulioCèsar en 1999, para «Cuadernos de Reencuentro» A propòsito de los diàlogos de ese entonces

DIALOGO? FALTA MUCHO PUEBLO AUN

 En Alemania,  en medio de un impresionante despliegue propagandístico a nivel mundial, se celebró el  diálogo entre el ELN y la llamada sociedad civil. ( mientras que en Colombia un abrazo entre parte de la dirigencia de las FARC y el  presidente electo Andrés Pastrana abría las puertas de futuros entendimientos).

 No podemos expresar que hay alegría en nuestros corazones por este hecho. No podemos afirmar que nuestras deducciones racionales nos conducen a darle unas palabras de beneplácito.

 El proceso revolucionario colombiano apenas comienza a recuperarse del duro golpe dado por los procesos de diálogo y negociación comenzados en el 84 y que culminaron con la entrega de tantos años de lucha, con la entrega de recursos de la revolución, con la entrega de un patrimonio de lucha del pueblo colombiano. El panorama que vemos ahora nos muestra que muchos de los reinsertados hicieron parte de ese torrente de desempleados, o engrosaron bandas de delincuencia común o cumplieron períodos parlamentarios o ministeriales (sin pena ni gloria)  o son soporte importante del paramilitarismo. Las mismas condiciones de miseria y explotación los hundieron, y la contundencia de los golpes políticos e ideológicos no les permitió levantarse. Eso fue una traición y la historia revolucionaria así los juzgará.

 Le damos un gran reconocimiento a las expresiones orgánicas del movimiento revolucionario (ELN , EPL, FARC) y las consideramos como unos instrumentos estratégicos en la lucha del pueblo colombiano, pero nadie en este país que se interese por el tema es ajeno a la lógica de que el marco de crisis para las organizaciones que sucumbieron al pasado proceso de diálogo y negociación es el mismo en el que se mueven las actuales organizaciones.

 Un proceso de diálogo a tan corto tiempo de lo que pasó con el anterior proceso de diálogo es aventurado, y lo es en la medida en que la vértebra ideológica y política de la revolución colombiana ha sido socavada y la primera  tarea que tendrían que haber afrontado las organizaciones sería un análisis científico que explicara tal situación y que les permitiera proyectar una acción política coherente. No basta con tirar, con frases secas por la borda, un proceso como el anterior, porque si lo miramos históricamente esos procesos fueron todo un camino recorrido por organizaciones que tuvieron su nido revolucionario inicial en el seno de Las FARC y del ELN.

 Callada, silenciosa y tímidamente existen al interior de las organizaciones, posiciones que pueden sucumbir ante la avalancha del marketing internacional, que hoy coloca a los villanos como héroes a los que incluso la banca internacional podría subsidiar.

Existe alguna falla a nivel de la estrategia, de la táctica o en la concepción  general respecto a la revolución en estas organizaciones. Lo que logramos apreciar son los énfasis en  un poderío militar que es necesario, pero insuficiente. Las simpatías revolucionarias concretas son predominantemente de vecindad y esto dado en esencia en zonas de influencia militar. Existen simpatías dispersas en la generalidad sin posibilidades inmediatas de canalizar. Esto a causa de la ausencia de una política revolucionaria que logre movilizar una gran cantidad de sectores de la sociedad.

 Si partimos de edificar una línea imaginaria en la cual coloquemos sobre ella la oligarquía, el imperialismo y el capital internacional, y por debajo de ella al pueblo colombiano y a sus organizaciones tendríamos que decir:

 –  Los destacamentos organizados del pueblo incrementan su poderío militar pero políticamente se alejan de él.

– La acción de su estrategia es demasiado rígida, a tal punto que podríamos decir que a nombre de los intereses del pueblo se diseña una estrategia acorde con la estrategia de cada organización y no acorde con los intereses del pueblo.  Lo que pasó con las organizaciones que se desmovilizaron y entregaron las armas del pueblo fue algo así parecido: llegó el momento en que no se debieron más a una estrategia que favoreciera los intereses del pueblo y como se habían levantado por encima de las masas no tenían ningún juez que les pidiera cuentas y entonces sorbieron las venenosas mieles de la oligarquía y en su hipnotizada marcha fueron sumidas en la postración.

 Miraron de cierta línea hacia arriba, pero en verdad que en el banquete de la oligarquía fue muy poco lo que duraron.

 – El campo popular es ahora más heterogéneo que antes.

 A medida que la posibilidad revolucionaria se aleja del movimiento popular se han ido abriendo paso otras opciones tanto políticas como individuales: los movimientos cívicos, la religión, las fracasadas opciones socialdemócratas (que a medida que disminuye la ayuda económica se sumen en crisis), los ecologistas, las desenterradas alternativas espirituales que se convierten en una alternativa individual de superación, las organizaciones paramilitares (la base social de los grupos paramilitares son en un principio pueblo, luego entran a servir a los intereses contrarios), todo el a veces inentendible punto de encuentro de la juventud en torno de la música.

 Aunque es preciso definir claramente qué es el campo popular, podemos decir que gran parte de este conglomerado que anotamos anteriormente queda inscrito en él, al igual que los representantes de organizaciones sociales, políticas, gremiales con arraigo popular, las organizaciones revolucionarias, etc. Pero además (y dependiendo de las circunstancias) expresiones anti- imperialistas y demócratas que individual o colectivamente puedan existir dentro de la burguesía y los humanistas de todo calado que ante todo colocan la defensa y dignidad de la vida humana como un factor de convencimiento y de lucha.

 Existe una gran convicción y esperanza en muchos de nosotros como pueblo con respecto a la revolución, pero tenemos que desplegar una gran lógica política y decir que nuestros afectos y esperanzas no son del mismo nivel que otras personas que igualmente tienen sueños por una sociedad diferente, pero que debemos respetar y estamos en la imperiosa necesidad de tener en cuenta.

 De todo lo anterior se desprende que las organizaciones revolucionarias deben hacer un ajuste en su marcha política, y que como parte de esto deben hacer un diseño de su política revolucionaria en la que tienen que mirar más hacia abajo que hacia arriba. Hacer esto significa determinar muy bien las fuerzas del campo popular y hacer un llamado de dialogo para llegar a puntos claros a nivel estratégico. Y esto se puede. Si la guerrilla ha sido capaz de dejar traslucir parte de su existencia a la burguesía internacional porque no hacerlo con el movimiento popular? ESTAMOS HABLANDO DE POSIBILITAR UN DIALOGO EN EL CAMPO POPULAR, un dialogo en el cual se pueda hablar de temas como el de un futuro gobierno democrático y popular, un diálogo en el cual el pueblo pueda ser un factor deliberante que al mismo tiempo que le dice al estado sus verdades se las diga al movimiento revolucionario, pero que pueda reconocer en éste una fuerza actuante sobre la que según los acuerdos pueda reposar una garantía estratégica.

 Propugnamos por un DIALOGO EN EL CAMPO POPULAR en el cual diferentes partes que tengan interés en el cambio y en el poder puedan sacar adelante sus propuestas de cambio. Este intento podría dar la alternativa de la construcción de un partido democrático revolucionario, en el cual podrían tener cabida expresiones de otros partidos o corrientes que tiendan hacia estos propósitos.

 Creemos que un verdadero diálogo tiene que propiciarse en el campo popular y no entre los abanderados (los salvadores) de éste con las más altas instancias de la oligarquía y el capital internacional.

 Opinamos que la base del ELN y las FARC tiene que mirar con mucho recelo estos diálogos iniciados en Alemania y entender que aunque cada organización  crea que  su estructura es su patrimonio no es así. Cada organización es el producto de años de esfuerzo de miles de combatientes y de militantes del pueblo que han dado su vida por unas ideas y muchos somos producto de su historia, si es cierto que son organizaciones del pueblo se tienen que dejar abrazar por éste y no creerse sus salvadores a ultranza.9

Gabo, nunca fue un imparcial

Por JulioCésar «Cuadernos de Reencuentro»

García Máquez no fue un imparcial, siempre tomó partido en favor de los más necesitados. Esto le costo el destierro permanente del lugar donde nació (Colombia).

El fue un hombre de izquierda, favoreció la libertad y estuvo del lado de la justicia. La burguesia internacional nunca le perdonó esto y su vida corrió peligro permanente en Colombia.

Hoy se le debe hacer un homenaje es aquel hombre que contribuyó a las luchas de los pueblos por su liberación, lo hizo desde las trincheras de su pluma y cuando pudo colaborar economicamente lo hizo también. La grandeza de este hombre fue el compromiso con un pensamiento revolucionario, esto hizo brillar su pluma aún más. Nuestro homenaje no se extiende más allá de esto.

Hoy la burguesía internacional rinde homenaje y ensalsa a este hombre desde las letras: esa habilidad de convertir en iconos aquellos que los combatieron. Y la historia siguiente de García Márquez escrita por la burguesía destacara las obras de Gabo y lo grande que fue para la literatura mundial, intentarán hacer olvidar que fue un hombre de izquierda comprometido con una causa revolucionaria… pero no lo lograrán como no lo hicieron con el alma socialista de Oscar Wilde («El alma del hombre bajo el socialismo»).

Por JulioCésar «Cuadernos de Reencuentro»