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Colombia: LLEGÓ LA HORA DE LA VERDAD (2da PARTE)

¡INCREIBLE, LOS PAISAS QUE TIENEN FAMA DE VIVOS, RESULTARON ESTAFADOS POR UNOS EXTRANJEROS, CON  LA COMPLICIDAD DE ALGUNOS COLOMBIANOS!

El Alcalde, el Gerente de EPM, y los 11 Concejales vende patria, juraronLLEGO y requeté aseguraron  que Millicom,  iba a fortalecer económicamente a UNE EPM Telecomunicaciones S.A., habida cuenta que  aportaría cuantiosos recursos para el progreso social de Medellín, y que se iba a constituir una empresa de telecomunicaciones de talla internacional. ¡Pura paja!. El Alcalde  y Gerente de EPM fusionaron a UNE EPM Telecomunicaciones S.A. que tenía un valor en libros superior a cuatro billones de pesos, con una empresa de papel, constituida en España el día 16 de julio de 2013, con un capital social de 20 mil Euros y un objeto social distinto al de las telecomunicaciones, sin licencia para operar en telefonía y sin movimientos contables y económicos, denominada Millicom Spain Cable S. L.

El Alcalde, el Gerente de EPM y los 11 Concejales, le informaron a la ciudadanía, que Millicom le aportaría al Municipio de Medellín, como prima de manejo, esto es para asumir el control de UNE EPM Telecomunicaciones S. A., 1.4 billones de pesos. De estos 1.4 billones no se tiene noticias, no obstante haberles solicitado, de manera insistente, que le informen a los ciudadanos donde están.

La denuncia que estamos presentando es de una gravedad inusitada, como quiera que podemos estar en presencia de una estafa multimillonaria, facilitada por la indiferencia de la mayoría de los ciudadanos. Ante tan oscuro panorama, resulta de un gran valor citar a Mahatma Gandhi: “No me asusta la maldad de los malos, me aterroriza la indiferencia de los buenos”. En la ciudad de Medellín tiene que estar pasando algo muy raro, pues no solo tenemos un contralor de bolsillo, sino un extraño mutismo de los medios de comunicación, de los columnistas y de las supuestas personas influyentes. Lo que nos lleva a pensar que en nuestra ciudad, no solo existe el pacto del fusil, sino un acuerdo del silencio para proteger a los corruptos.

Ya les comentamos que ni el Alcalde, ni el Gerente de EPM ni los 11 Concejales que votaron afirmativamente la supuesta fusión,  han querido decir en donde están los 1.4 billones que iba a aportar Millicom. Ese silencio puede encontrar respuesta en el hecho de que los 1.4 billones, no salieron de Millicom, sino de UNE EPM Telecomunicaciones S.A., veamos por que:

Medellín, 06 de agosto de 2014

INFORMACIÓN RELEVANTE

“Los accionistas de UNE EPM Telecomunicaciones S.A. reunidos en Asamblea General y luego de renunciar a los términos de la convocatoria, acordaron de manera unánime liberar la reserva ocasional gravada por un valor de COP$589.900.000.000 y la reserva ocasional no gravada por un valor de COP$484.898.488.935,97 y decretar un dividendo a favor de su accionista EPM por un valor de COP$1.074.798.488.935,97. El pago de este dividendo se realizará al Municipio de Medellín en virtud del Contrato de Usufructo existente entre el accionista EPM y el Municipio de Medellín.

Este monto se sumará a $218.936 millones que EPM ya entregó al Municipio de Medellín como excedentes extraordinarios en diciembre de 2013. A más tardar el próximo 29 de agosto se espera que el Municipio reciba los recursos restantes para completar los $1,4 billones asociados a la transacción de la fusión de UNE con Millicom que entran a alimentar el Fondo Medellín Ciudad para la Vida” Subrayas fuera del texto.

Esto es escandaloso, sumaron hasta los COP$218.936 millones que EPM le entregó al Municipio de Medellín, como excedentes, mucho antes de la supuesta fusión.

A este asalto de Millicom a nuestra empresa UNE EPM Telecomunicaciones S. A., le hemos hecho un seguimiento riguroso para tratar de determinar cuánto aportó Millicom para hacerse al 50% menos una acción de UNE, y solo hemos encontrado que aportó 30 millones de pesos. Si esta afirmación es inexacta, que tanto el argentino, Doctor Esteban Cristian Iriarte  como la Junta Directiva de UNE, nos digan cuánto aportaron como activos, pues la empresa fusionada y absorbida, Millicom Spain Cable S. L., solo tenía como activos, en España, una oficina y una secretaria. ¡O que nos desmientan, si estamos faltando a la verdad!

Para ahondar en más preocupaciones y destapar descomunales despropósitos, observemos como está compuesta la Junta Directiva de UNE EPM Telecomunicaciones S.A.:

MILLICOM, en mayoría, siendo comprobadamente la de capital casi cero.

PRINCIPALES                                     SUPLENTES

Tim Pennington                                   Renaud Houlle

Mario Zanotti                                        Vícr Unda

Luciano Marino                                    Marcelo Benítez

Juan Pungiluppi                                  Salvador Escalón

EPM, en una minoría vergonzante, siendo astronómicamente la mayoritaria en capital público.

PRINCIPALES                                        SUPLENTES

Juan Esteban Calle                                 Gabriel Jaime Betancourt

Carlos Enrique Piedrahita

Federico Arango Toro Mesa

UNE EPM Telecomunicaciones S.A., de capital 99.99% público y sus empresas filiales incluida la telefónica de Pereira,  está en manos de Millicom, multinacional que la está hipotecando peligrosamente para financiar a Colombia Móvil, de propiedad sueca de manera mayoritaria, y poniendo en gravísimo riesgo el futuro de nuestras EPM.

El Papa francisco tiene por costumbre pedirles a los fieles que recen por él. Los suscritos les queremos pedir a los trabajadores, a toda la comunidad y a todas las personas comprometidas con la defensa de lo público, que recen por nosotros, porque en este país denunciar la corrupción, es sumamente peligroso.

Esperen el próximo artículo, que con seguridad se les van a poner los pelos de punta, cuando descubramos la forma como desde Millicom están avanzando en la socavación financiera de EPM.

De los Trabajadores y la Comunidad en General,

Fraternalmente,

GONZALO ÁLVAREZ HENAO                       JESÚS MARÍA LÓPEZ VELÁSQUEZ

Presidente                                                                                             Presidente

Movimiento Cívico de Medellín                                                    UNIGEEP

Y El Área Metropolitana                                  Unión Sindical Grupo Empresarial EPM

Colombia: Sobre La Venta de ISAGEN

Ver tambien

Declaración publica sobre la venta de ISAGEN

Colombia: «Operación tapen-tapen» (los falsos positivos)

TOMADO DE REVISTA SEMANA, 2015/08/01 22:00

SEMANA revela audios que evidencian la estrategia de militares detenidos por falsos positivos que buscan desviar las investigaciones y, sobre todo, evitar salpicar a altos mandos.

 

 

 

 

Hay mas de 3.000 uniformados detenidos por falsos positivos. De esos solo diez son coroneles.

La conversación es explícita, reveladora y sobre todo muy grave. Ocurrió a mediados de junio pasado. Hablan dos miembros del Ejército. Ambos están detenidos en diferentes centros de reclusión sindicados de las ejecuciones extrajudiciales conocidas como falsos positivos.

El primero es el soldado profesional José Torres, preso desde hace cinco años cuando fue capturado por la Fiscalía acusado de asesinar, cuando estuvo en la Cuarta Brigada en Medellín, a un campesino al que hizo pasar por integrante de las FARC. También tiene procesos por otros 32 muertos en unidades en las que estuvo. Su interlocutor es un suboficial no identificado, también encarcelado, sindicado de 12 homicidios en persona protegida.

Torres le cuenta a su antiguo compañero que está en proceso de negociar con la Fiscalía su condena, pues sabe que es inevitable que le imputen cargos por los 33 muertos y prefiere confesar para intentar obtener algún tipo de rebaja. “A mí ya me condenaron, pero si necesita mi declaración yo me invento alguna mierda”, le dice a Torres su amigo al otro lado de la línea. “En los procesos que usted sabe que estamos metidos no nos vaya a nombrar, estamos hablando de mí, los soldados y los comandantes. El lío es que acá vino el fiscal 66 y nos mostró su declaración y usted echó al agua a todo el hijueputa mundo. Viejo Torres, toda esta situación es una maricada. Nosotros le damos puñal a usted y usted nos da puñal a nosotros. Una guerra que tenemos toda marica. Quédese callado, nosotros no lo vamos a nombrar en nada. Si a usted lo llaman diga: yo no sé nada, lo mismo que en algún momento hacía el teniente Moreno. Pero sobre todo no nombre a coroneles, no nombre a nadie. Toca que el mayor Hernández dé la misma declaración. Él la sacó barata porque nosotros le ayudamos”, le dice con voz angustiada el suboficial al soldado Torres.

La llamada se extiende durante muchos minutos a lo largo de los cuales los dos militares se recriminan mutuamente. El hombre que llama a Torres insiste en persuadirlo de la necesidad de que no delate a sus antiguos compañeros con los que cometió los falsos positivos. Pero gran parte de su preocupación va encaminada principalmente en que no mencione ante la Fiscalía el papel de los oficiales, especialmente los coroneles. Como parte de la fórmula para ‘salvarlos’ le pide a Torres mentir y culpar de los asesinatos a otros. “Diga que fue un paraco de los de Chiriguaná y listo. El que tumbaron (mataron) a los días en la Aurora. Franklin, ese hijueputa, vamos a decir que fue ese. Hay que decir que nosotros no estábamos en esa baja. Nosotros cuadramos eso”, le dice el militar al soldado Torres.

Por momentos, la charla entre los dos hombres se vuelve tensa y hay amenazas de lado y lado. “Usted no tiene sino como diez o 13 procesos, yo tengo 33. No crea que yo estoy peleando solo. En realidad nosotros somos los que sabemos cómo lo hicimos. Yo metía los manes y ustedes los mataban”, le dice Torres a su antiguo compañero de armas ante la insistencia de este.

Voceros del Ejército al ser consultados sobre el tema dijeron a SEMANA: “Todo lo que sea pertinente al tema jurídico corresponde a la Fiscalía General de la Nación y las decisiones de los jueces de la República. Es política del Ejército Nacional acatar las providencias y colaborar en los requerimientos y esto lo hemos hecho”.

Desde que estalló el escándalo de los llamados falsos positivos en 2007 hasta la fecha, hay cerca de 3.000 uniformados detenidos, de los cuales 815 ya han sido condenados. La mayoría de estos últimos son suboficiales y soldados. De toda esa cifra solo hay cinco coroneles condenados. Hace tres meses, la Fiscalía acusó y arrestó a otros cinco oficiales de ese rango, lo que implicó que en una sola investigación se duplicó el número de militares de alto rango vinculados con falsos positivos al llegar a diez.

El contenido de esta conversación revelada por SEMANA, que pone en evidencia la estrategia del ‘tapen-tapen’, explica por qué la responsabilidad de la mayoría de las 4.500 víctimas de falsos positivos ha recaído hasta ahora en soldados y mandos bajos, y muy poco en oficiales superiores.

El desespero y la presión del hombre que llama al soldado Torres también se explica porque, después de años de investigación sobre el tema de falsos positivos, la Fiscalía recién entró en una etapa crucial que consiste en empezar a determinar y judicializar a los máximos responsables de esas ejecuciones. La táctica para evitar que soldados y suboficiales declaren y cuenten lo que hicieron sus superiores queda al descubierto con estos audios.

Escuche los audios

Colombia: Comunicado 014. VEEDURIA DEL ALTO AL FUEGO DE LAS FARC – EP

FA

Habana, 18 de julio 2015.

La presente es la declaración producida luego de la reunión que sostuvieron en la ciudad de La Habana el 18 de julio de 2015 delegados del Frente Amplio por la Paz, representantes de iglesias, integrantes de las Constituyentes por la paz, Red Universitaria por la Paz y de organizaciones locales de víctimas con la Delegación de Paz de las FARC-EP acerca de la veeduría del alto al fuego unilateral anunciado por la guerrilla el 8 de julio de 2015:   Se aproxima el 20 de julio, fecha emblemática para nuestro país que este año estará acompañada con la buena noticia del inicio del sexto alto al fuego unilateral anunciado por las FARC-EP el pasado 8 de julio. Durante los cinco meses del más reciente de ellos, iniciado el 20 de diciembre de 2014, el Frente Amplio por la Paz realizó a través de sus organizaciones y de las comunidades campesinas, indígenas, afrodescendientes y ciudadanas la veeduría al cumplimiento de este compromiso. Esta tarea se recogió en cinco informes que dan cuenta en cifras y aspectos cualitativos de los beneficios de acallar los fusiles y sembrar hechos de paz y convivencia para el país, en particular, para los pobladores que viven en las zonas de mayor incidencia del conflicto armado.   La disminución significativa de muertes y heridas en acciones bélicas, así como el ahorro de recursos económicos durante este período resultaron históricos, y contrastan con el doloroso balance de los momentos de desarrollo e intensificación del conflicto armado. El Frente Amplio pudo constatar que además de evitar la muerte o las lesiones a la integridad de muchos miembros de la Fuerza Pública e integrantes de la guerrilla; la ostensible disminución de la afectación de la infraestructura, así como la suspensión de bombardeos, permitieron a la población civil el ejercicio de sus derechos a la vida, a la integridad y a las garantías sociales.   También dimos cuenta de acciones ofensivas de la Fuerza Pública en las que se evidencia violación a principios del DIH en persona de los insurgentes e igualmente afectaciones a la población civil.   Es claro que la terminación del alto al fuego unilateral de las FARC-EP dejó atrás lo alcanzado, y para tristeza de todas y todos trajo nuevamente dolor y destrucción del territorio.

Las organizaciones que suscribimos este comunicado consideramos que los tres acuerdos preliminares a los que se ha llegado, las declaraciones de alto al fuego unilateral, el comienzo del programa de descontaminación de los territorios de artefactos explosivos, el anuncio de la desvinculación y no reclutamiento de menores de edad, y los otros gestos unilaterales o bilaterales de carácter humanitario han sido un resultado de gran valor del proceso de paz, que esperamos fructifiquen pronto en el cese bilateral y definitivo de fuego y de hostilidades.   De nuevo aceptamos el llamado de la Delegación de Paz de la guerrilla a realizar la veeduría del alto al fuego unilateral, esta vez en conjunto con iglesias y las Constituyentes por la Paz; hecho que consideramos relevante no solo para las tareas encargadas, sino para la posibilidad de fortalecer los lazos con otros sectores de la sociedad colombiana comprometidos con la transformación efectiva de nuestro país. Exigimos al Gobierno las garantías necesarias para ejercer esta labor. Saludamos el acuerdo sobre pedir la participación de un representante del Secretario General de Naciones Unidad y otro de la Presidencia de UNASUR para las tareas de verificación.

Creemos firmemente que es hoy el momento de orientar el proceso de paz por el camino irreversible del desescalamiento del conflicto armado, del cese bilateral definitivo al fuego y a las hostilidades, y de los acuerdos que pongan la base de la paz estable, democrática y duradera.   Creemos que llegó el momento de pactar un acuerdo con un concepto amplio de justicia, que tenga en su base la verdad, la reparación y las garantías de no repetición. También llegó el momento de desistir del ultimátum como método de negociación, de las advertencias de pararse de la Mesa de Conversaciones, de desescalar el lenguaje belicista predicando con el ejemplo propio.   Esperamos que esta vez el desescalamiento se materialice en acciones recíprocas por parte del Estado y de las Fuerzas Militares conforme al acuerdo dado a conocer recientemente por las partes, y anunciamos que en esta ocasión también haremos veeduría social y ciudadana a los compromisos que ha adquirido el Gobierno en esta materia.   Queremos advertir nuestra preocupación por la persistencia, o nueva presencia, del paramilitarismo en extensas zonas del país, la continuidad de los nexos con los agentes del Estado, la presencia de los representantes de la parapolítica y sus herederos en las próximas elecciones.   Nos preocupa que se esté preparando una nueva fase del desarrollo de este fenómeno como estrategia paramilitar para poner en peligro el escenario posterior a la firma de los acuerdos. Por eso otorgamos gran importancia a la creación de una comisión para la no repetición del paramilitarismo como parte de los acuerdos de La Habana. De igual forma, rechazamos la nueva ola de capturas, investigaciones e imputaciones a reconocidos líderes sociales y defensores de derechos humanos, el uso de la fuerza contra la protesta social, la persecución contra los miembros del Congreso de los Pueblos y de Marcha Patriótica. Sobre estos dos aspectos anunciamos que elaboraremos en el próximo mes un informe de nuestra veeduría.   El movimiento social en Colombia de iniciativas por la paz alcanza gran articulación y confluencia. Por ejemplo, las plataformas de organizaciones reunidas en Clamor Social por la Paz; los procesos rurales y populares convocados en la Cumbre Agraria; sectores del sindicalismo como la CUT y la USO, avanzando en el proceso de construcción de un espacio multilateral por la paz. En este escenario hemos construido una nutrida agenda común; la asamblea de trabajadores por la paz, las cumbres regionales y nacionales por la paz, las constituyentes nacionales por la paz, todas estas apuestas buscan confluir en diciembre en un encuentro en el que el objetivo es construir el movimiento social por la paz.

Estamos convocando a otros sectores del espectro social, político y religioso a reunirnos en el Encuentro Nacional de Paz los próximos 22 y 23 de julio para potenciar esta agenda, para proteger la negociación de La Habana e iniciar urgentemente el diálogo con las otras insurgencias.   Hacemos un llamado urgente a toda la sociedad colombiana a avivar su sentimiento por la paz, creer que es posible construir juntos un país en armonía y esperanza para las presentes y futuras generaciones, sumarse a los millones de veedores y veedoras que creemos en la paz; así como reiteramos nuestro llamado a los medios de comunicación a promover la construcción de nuevos imaginarios de reconciliación y esperanza que encaminen el sentir de los colombianos y colombianas a apostar por el fin de la guerra en todos los territorios.   También reiteramos nuestro llamado al Gobierno Nacional y al ELN a iniciar con prontitud la fase pública del proceso de conversaciones y la creación de la mesa de diálogos entre  ambas partes.   La paz con justicia social que soñamos y que vamos a materializar debe ser integral, duradera y democrática.

FRENTE AMPLIO POR LA PAZ / REPRESENTANTES DE IGLESIAS

COLOMBIA: ‘Alza del dólar es buena para la competitividad del país’: Santos El presidente evaluó el actual estado de la economía en el país y destacó los avances de su gestión

Por: 

Santos, aquí con Yamid Amat, resumió su primer año:

Foto: Mauricio Moreno / EL TIEMPO

Santos, aquí con Yamid Amat, resumió su primer año: «Avances en educación, muy bien en lucha contra la pobreza, lento en la paz»

¿Hasta dónde el crecimiento de la cotización del dólar beneficia al país y a partir de qué cotización lo perjudica?

Por un lado, la apreciación del dólar ayuda a amortiguar el efecto negativo de la caída de los precios del petróleo. Un dólar fuerte mejora la competitividad y mejora los ingresos de los productores industriales, agropecuarios y de servicios del país. Y no solo en los mercados internacionales sino también en el mercado local, donde se puede sustituir la oferta de productos extranjeros por producción nacional. Por otro lado, el dólar alto hace más costoso el pago de la deuda externa y sube el precio de todo lo importado.

¿A qué adjudica la brutal caída en las exportaciones diferentes al petróleo?

Las exportaciones de nuestro país, como las de toda América Latina, atraviesan una fase de ajuste por la caída de los precios de los productos básicos, pero hablar de una caída brutal, como dice usted, resulta exagerado. Por cuenta de la desaceleración mundial, nuestros principales compradores, como EE. UU., China y la Unión Europea, están comprando menos. Esa es una realidad, pero nos estamos moviendo para enfrentar este tema y revertir la situación. Nos fijamos una meta muy ambiciosa, que es llegar a 2018 con exportaciones no minero-energéticas por un valor de 30.000 millones de dólares.

¿Y tenemos cómo hacerlo?

Difícil, pero sí. Los tratados de libre comercio (TLC) que hemos firmado nos dan acceso a 1.500 millones de consumidores en el mundo. Tenemos que aprovecharlos mejor.

Al margen del impacto que la caída de los precios del petróleo ha tenido sobre nuestra economía, ¿qué otros factores la están perturbando?

Nuestra economía enfrenta tres retos que están relacionados entre sí. Además de la caída en los precios del petróleo, enfrentamos un bajo crecimiento de nuestros socios comerciales y una gran volatilidad de los mercados financieros internacionales. El ajuste de la tasa de cambio debe ayudarnos a corregir el desbalance externo en la medida en que nuestros productos son más competitivos. Además, la regla fiscal nos va a ayudar a hacer una transición ordenada y sin traumatismos. Por otro lado, pusimos en funcionamiento la segunda versión del Pipe, que es el plan para el impulso de la productividad y el empleo, como política contracíclica que nos ayude a impulsar el ritmo de crecimiento. Ahí vamos a invertir casi 17 billones de pesos y esperamos crear 300.000 empleos.

Usted ordenó a comienzos de este año una reorganización del Estado que incluía recorte y supresión de entidades. ¿Cómo avanza ese proceso?

Los recortes ya los hicimos y la supresión de entidades está en camino.

¿Qué balance haría de su primer año de gobierno en su segundo período?

Se lo resumo en nuestras tres prioridades: avances en educación, muy bien en lucha contra la pobreza, demasiado lento en la paz, algo que por fortuna ya se va corrigiendo. Además, diría que bien en el manejo de la economía, a pesar de las tormentas que vemos en todas partes del mundo. Apretándonos el cinturón, como toca, pero con mejores perspectivas que nuestros vecinos de la región.

¿Qué lo deja satisfecho?

Los importantes avances en reducción de la pobreza y la pobreza extrema. Ya vamos en más de 4 millones y medio menos de pobres en 5 años; la creación de empleo digno y formal: son 3 millones de nuevos puestos de trabajo desde agosto del 2010; haber conectado todos los municipios con fibra óptica y el ritmo de las grandes autopistas 4G que están comenzando a cambiar la faz del país. En fin…

¿Y con qué se siente frustrado?

A pesar de que avanzamos mucho, me hubiera gustado avanzar todavía más en todo, en combatir la inequidad, en sacar más gente de la pobreza, en generar más empleos, y no habernos demorado tanto en reconstruir Gramalote. Asimismo, en seguridad ciudadana, aunque muchos índices han mejorado, tenemos que avanzar más. También con la lentitud en la mesa de negociaciones, que ha resultado en más sufrimiento de la gente, más muertos, más heridos y más degradación del medioambiente. Son apenas algunas de las muchas frustraciones donde siempre las necesidades superan las capacidades del Estado para satisfacerlas.

¿Por qué más coca?

La ONU informó que los cultivos de coca en Colombia crecieron antes de que se eliminara la fumigación con glifosato. ¿A qué atribuye ese aumento?

A que por la presión que hemos ejercido se están trasladando a áreas donde es más difícil llegar, pero donde también causan un tremendo daño ecológico como son nuestros parques naturales y zonas protegidas. Por eso es tan importante el programa de sustitución de cultivos y mantener la ofensiva contra todos los eslabones de la cadena del narcotráfico.

Estados Unidos envió un delegado especial para el proceso de paz. En su reciente visita a Europa se acordó que ese continente también tendrá un delegado…

Sí, pero será la Unión Europea la que lo anuncie.

Lo que hay en la agenda legislativa

¿Cuáles son los proyectos prioritarios en la nueva agenda legislativa?

Están en trámite iniciativas como el Código de Policía y la ley de viviendas seguras. También llegarán al Congreso una ley que hemos llamado ‘de justicia rápida para delitos menores’ y la ley estatutaria de justicia, que reglamenta la reforma del equilibrio de poderes. Y otras, pero no hay que olvidar que esta legislatura estará atravesada por las elecciones.

¿Es usted partidario de que el Congreso de la República apruebe el proyecto de ley que permite la adopción por parte de parejas del mismo sexo?

Este gobierno, más que ningún otro, ha dado pasos importantes para garantizar la igualdad, para que ningún colombiano sea discriminado por su raza, sexo o religión. Pero es al Congreso al que le corresponde tomar la decisión final.

TOMADO DE: http://www.eltiempo.com/politica/gobierno/precio-del-dolar-en-colombia/16115758

YAMID AMAT
Especial para EL TIEMPO

GOBIERNO COLOMBIANO responde a las críticas emitidas por el Centro Democrático

 

Publicado el 22/10/2014

El gobierno colombiano no guarda en secreto el número de circunscripciones que está ofreciendo a las FARC como parte de los acuerdos de paz, afirmó este miércoles Humberto de la Calle, jefe de la delegación del gobierno de ese país en los Diálogos de Paz. En respuesta a las críticas emitidas por el Centro Democrático, señaló que sólo se busca “permitir que quienes han estado al margen de la vida política del país puedan tener durante un periodo mayor representación en la cámara”. Insistió que se trata de “una medida de integración territorial, no es ningún regalo al terrorismo».

RELACIONADOS:

http://opeal.net/index.php?option=com_k2&view=itemlist&task=tag&tag=Humberto+de+la+Calle&Itemid=144

MESA DE CONVERSACIONES PARA LA TERMINACION DEL CONFLICTO Y LA CONSTRUCCION DE UNA PAZ ESTABLE Y DURADERA EN COLOMBIA

AcuerdoGeneralTerminacionConflicto

Borrador Conjunto – Participación Política

Borrador Conjunto – Política de desarrollo agrario integral

Borrador Conjunto – Solución al problema de las drogas ilícitas

TOMADO DE:

https://www.mesadeconversaciones.com.co/documentos-y-comunicados

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Entrevista del Presidente Rafael Correa en Canal Capital de Colombia

La lista del holocausto paramilitar en Norte de Santander

Paras bloque-catatumbo

Un archivo, en el que aparecen reseñadas 13.919 personas muertas entre 1997 y 2005, contiene, también, los comentarios de algunos de los paramilitares que operaron en el departamento sobre 966 de esas personas, asesinadas bajo las órdenes de, entre otros, Jorge Iván Laverde Zapata, alias El Iguano, excomandante del Frente Fronteras de las Autodefensas Unidas de Colombia. Primera entrega: 1999-2001.

Las historias sobre el horror paramilitar que se vivió en Norte de Santander entre 1999 y 2004 parecieran no acabar nunca.

Los asesinatos, las masacres, las desapariciones, los desplazamientos, las violaciones y las torturas, fueron el diario vivir de gran parte de los habitantes del departamento que, durante 5 años, soportaron las inclemencias de más de 1.000 hombres que, so pretexto de erradicar a las guerrillas de las Farc y el Eln, llegaron a esta región del país para terminar convertidos en narcotraficantes ávidos de poder y dinero.

La Opinión tuvo acceso exclusivo a un archivo confidencial, propiedad de varios exparamilitares postulados al proceso de Justicia y Paz en el que, sin ningún tipo de pudor, relatan, con excesivo detalle, los pormenores sobre 966 asesinatos cometidos en Cúcuta, Tibú y La Gabarra.

En esta especie de ‘lista del horror’, los excomandantes Jorge Iván Laverde Zapata, alias El Iguano; Albeiro Valderrama Machado, alias Piedras Blancas; Lenin Giovanni Palma Bermúdez, alias Álex y José Mauricio Moncada, alias Mocoseco, entre otros, cuentan cómo siguiendo órdenes o por iniciativa propia, llevaron a cabo muertes selectivas, masacres, desmembramientos y desapariciones de cadáveres durante la toma que hicieron de gran parte del territorio nortesantandereano.

Algunos de los episodios narrados a continuación en las propias palabras de sus autores, esconden tras de sí la verdad de cientos de homicidios, de los cuales solo hasta hoy se sabrá la forma en que se cometieron y la motivación que existió para que se llevaran a cabo.

En el archivo al que tuvo acceso este diario, los testimonios de los paramilitares aparecen diferenciados por colores en una gran tabla de Excel donde los responsables de estos crímenes no solo comentan sus muertes, sino que se advierten entre sí de las posibles contradicciones en las que podrían estar cayendo ante los señalamientos que hacía el entonces fiscal de Justicia y Paz, Leonardo Augusto Cabana Fonseca, por las inconsistencias presentadas en los relatos de algunos crímenes.

En los comentarios, los ‘paras’ se cuidan de no ir a repetir hechos o equivocarse en las fechas en que cometieron los crímenes, dejando advertencias como ‘pilas, esta muerte no puede ser a la misma hora de la otra porque nos contradecimos’.

A continuación, La Opinión extrae apartes de los escabrosos relatos hechos por los paramilitares sobre la forma en que fueron asesinadas estas personas.

El total de las víctimas y los comentarios hechos sobre sus muertes puede ser consultado en la página web www.laopinion.com.co/victimas/, donde además se pueden realizar búsquedas por nombre, sexo, lugar, victimario, año y mes en que tuvo ocurrencia el hecho.

Las primeras muertes
Los primeros cuatro crímenes sobre los que un paramilitar se pronuncia en el archivo fueron cometidos el 29 de mayo de 1999 en la vereda Socuavo del municipio de Tibú. Ese día las víctimas fueron Jorge Camilo González, Gerardo Berbesí, Rafael Claro y Omar Osorio.

Según la anotación hecha por Albeiro Valderrama Machado, alias Piedras Blancas, quien luego llegó a ser comandante en Pamplona, ese día la masacre fue cometida por un grupo de 240 hombres al mando de alias Camilo (Armando Alberto Pérez Betancourt, prófugo de la justicia). El grupo iba acompañado de dos informantes, quienes eran los encargados de señalar a los presuntos miembros de la guerrilla que vivían en la zona.

“Los informantes eran conocidos con los alias de Carlos Cúcuta y Saraguro. Todos (los muertos) quedaron en la vía. Ellos venían de La Gabarra. Alias Cordillera (Adelmiro Manco Sepúlveda, quien se suicidó en La Gabarra) mató como dos señores en un ranchito. No he podido averiguar los nombres”.

Masacre en Aguaclara
El 10 de julio de 1999, pasadas las 6 de la mañana, tres personas fueron acribilladas en el corregimiento de Aguaclara. Ese día, según lo consignado por Jorge Iván Laverde Zapata, alias El Iguano, entonces comandante del Frente Fronteras, 15 hombres armados pertenecientes a las Autodefensas Unidas de Colombia llegaron hasta ese lugar en busca de las personas que “conforme a los informantes conocidos como William Ortiz (alias Ramoncito) y alias Valvulina, fueran expuestas como integrantes, auxiliadores o colaboradores de las Farc, para ser asesinadas”.

Una vez llegados a Aguaclara, los 15 hombres ingresaron de manera violenta a las viviendas y obligaron a los residentes a reunirse en la cancha de fútbol localizada en el parque central del corregimiento.

Allí, los dos informantes que iban con los ‘paras’ señalaron a Jorge Enrique López, Jesús Fabio González Medina y Jorge Humberto Vera. Los tres fueron “asesinados a manera de ejecución con tiros en la cabeza ante la mirada e impotencia de sus vecinos, dejando a su paso grafitis en las paredes de las casas anunciando la presencia de las Auc”.

En la masacre participaron, además de El Iguano, Ómar Yesid López Alarcón, alias 18; Édgar Cercado, alias Papo (jefe de una banda delincuencial que operaba en Cúcuta cuando los ‘paras’ llegaron y que era conocida como Los Polleros); Ramón de las Aguas Ospino, alias Chaca (también de Los Polleros); Alfredo Julio Guzmán, alias Chirri y Jimmy Viloria, alias Jairo Sicario.

Recorrido mortal por Atalaya
William Ortiz (alias Ramoncito) y alias Valvulina, los dos informantes que acompañaron a El Iguano en la masacre de Aguaclara, lo acompañaron un mes más tarde, el 8 de agosto de 1999, a un recorrido mortal por la ciudadela Juan Atalaya.

Según lo dicho por El Iguano, ese día, en horas de la noche, alias Ramoncito y Valvulina se dirigieron con un grupo de 15 hombres perteneciente a un escuadrón de la muerte del Frente Fronteras hacia los barrios Belisario y Nuevo Horizonte, donde, bajo presiones, obligaron a los residentes a salir a de sus casas y esperar en las calles las indicaciones de los ‘paras’.

Como si se tratara de un juicio, los dos ‘soplones’ levantaron sus dedos acusadores contra Jhon Jairo Bermúdez Daza, Luis Giovanny Bermúdez Daza, Orfis Alirio Barbosa y Jair Alfonso Cañizares Ortiz. A los cuatro los acusaron de ser ‘elenos’. Todos fueron ajusticiados frente a sus vecinos y sus cuerpos dejados en las calles que se convirtieron en ríos de sangre.

Desmembrar cuerpos y tirar al río
En su intento por ingresar a La Gabarra, los paramilitares no escatimaron esfuerzos en prácticas crueles para sembrar el terror entre los pobladores y borrar todo rastro de sus acciones.

Según Piedras Blancas, los señores José Ángel Quintero Vega, Kennedy Sierra Reyes y una persona a la que llamaban Chango, los asesinaron mientras patrullaban con el mayor Hernández del Ejército en la vía que de Tibú conduce a La Gabarra.

“Hicimos una avanzada con el grupo de Cordillera. Llevábamos los guías (informantes), quienes nos señalaron a Quintero, que manejaba un (camión) 350 y Chango una canoa. Fueron ejecutados por Cobra.  Uno fue arrojado al río y el otro fue enterrado en una cacaotera que se la terminó llevando el río”.

Toma de La Gabarra
Desde el 10 y hasta el 23 de agosto de 1999, el corregimiento de La Gabarra fue escenario de una de las peores masacres de las que haya tenido noticia este país.

En esas dos semanas, los hombres del Bloque Catatumbo, que llevaban más de dos meses tratando de meterse a este pueblo para apoderarse de su lucrativo negocio de la coca, hicieron lo inimaginable con más de 35 personas, según las cifras oficiales, aunque nunca se logró establecer con exactitud el número de personas que murieron.

Alias Piedras Blancas, con un lenguaje crudo, sin escatimar detalles, contó en el archivo de víctimas al que tuvo acceso La Opinión, parte de lo que realmente ocurrió en esos días.

“(Alias) Camilo ordenó el ingreso a La Gabarra (…) a mí me tocó asegurar La Pesa y el bar Villaluz. Allí hubieron (sic) dos muertos; uno lo mató (alias) El Gato Mono con un fusil porque se le tiró a quitárselo y el otro era un pesero que casi puñalea a (alias) Toronja, quien le disparó con una escopeta de repetición. (Alias) Cobra también le pegó un hachazo en la cabeza”.

En el bar Villaluz, los ‘paras’ retuvieron a cerca de 300 personas mientras esperaban a ‘los informantes’ que iban a señalar a los guerrilleros que reconocieran.

“Los guías nunca llegaron para señalar a la gente. Estuvimos como 2 horas, de 7:30 a 9:30 p.m.  Estábamos regados por El Mirador y Vetas. Nos recogieron seleccionados, de la primera escuadra de (alias) Cordillera fuimos 20. Iban Cobra, Cordillera, Gringo, Toronja, Barbas, Chacal, Osito (Edilfredo Esquivel Ruiz), Gato, me parece que Niñito, Chamba, Roque y Madera.  Fuimos a Mata de Coco, donde estaba Camilo. Allá nos ordenaron que a los que señalaran los informantes, que iban encapuchados, había que matarlos. No sé si iban Saraguro y Carlos Cúcuta”.

Las verdaderas intenciones del ingreso a La Gabarra por parte de los ‘paras’ quedan esclarecidas cuando Piedras Blancas habla de Los Azules, el célebre grupo enviado por Salvatore Mancuso para que se encargara de todo lo concerniente al negocio de la droga. Este grupo se sabe que estuvo comandado por alias Marcos Gavilán (Roberto Vargas Gutiérrez), célebremente conocido por el asesinato de los jóvenes estudiantes de la Universidad de Los Andes Mateo Matamala y Margarita Gómez, en San Bernardo del Viento (Córdoba).

“Entramos 60 hombres a La Gabarra. También iba el grupo de Los Azules. Ellos venían de Córdoba. El comandante de ellos era Marcos; iban uniformados de azul y eran como 30 hombres que supuestamente se encargaban de la droga. Yo conocí  a Marcos, a Alex, Pocopelo, Jeringa y Computador. Ese grupo se la pasaba en Finca Bonita, que era una finca de un man que le decían El Policía”.

Falsos positivos para el Ejército
A la par de la masacre en La Gabarra, los paramilitares tuvieron tiempo de ‘ayudar’ al Ejército con unos falsos positivos que les permitieran demostrar resultados operacionales mientras ellos cometían sus crímenes sin ningún tipo de presión por parte de las autoridades.

En palabras de Piedras Blancas, fue alias Mauricio (José Bernardo Lozada Artuz), quien ordenó que recogieran de El Mirador a 4 muchachos para que los llevaran a Vetas, los uniformaran, les pusieran chalecos y proveedores y los dejaran a merced de los soldados “quienes les dispararon”.

Las víctimas fueron Néstor Alfonso Campos Sánchez, Alfonso Edier Álvarez Lara, Diomar Vargas Vera y uno más que no pudo ser identificado.

“Yo le quité un reloj a un muchacho que estábamos necesitando para prestar guardia. La idea era que la población creyera que nos estábamos dando plomo con el ejército. Los muchachos los trajeron del kilómetro 25 donde estaba Mauricio”.

Una vez cometido el crimen y mientras se replegaban, Cordillera tuvo tiempo de matar a garrote a un señor que quedó registrado como N.N. porque, supuestamente, era quien le avisaba a la guerrilla que los ‘paras’ iban subiendo por la carretera con dirección a La Gabarra.

Solo se salvaron dos mujeres y dos niños
En la madrugada del 15 de septiembre de 1999, sobre la vía que de Cúcuta conduce a Salazar de las Palmas, a la altura de la vereda Quebrada Seca del municipio de Santiago, El Iguano, junto a 7 de los hombres que integraban su escuadrón de la muerte, interceptó un vehículo en el que viajaban 10 personas.

A los ocupantes de la camioneta de placas BEI894 los obligaron a bajarse y les retuvieron sus documentos. Luego, apartaron a dos mujeres y dos niños que viajaban allí y procedieron a “tender en el piso boca abajo a Horacio Ovalles Álvarez, Jesús María Blanco Vergara, Luis Adán Rodríguez Vergara, Alberto Alexander Rojas Blanco, Víctor Ramón Parada Lizcano y Eliseo Rojas Manrique”.

A todos ellos, según el relato hecho por El Iguano, los mataron disparándoles en la cabeza y el cuerpo “a manera de ejecución, al ser señalados como integrantes del grupo subversivo del Eln”.

En la única casa que había en la zona, los paramilitares dejaron pintados grafitis que decían “llegamos para quedarnos”, “la guerra apenas comienza”, “sabemos todo y todos morirán Auc”.

En esta masacre participaron, además de El Iguano, Carlos Arturo Núñez,  alias Richard; los miembros de la banda Los Polleros William Ortiz (Ramoncito) y alias Valvulina; Manuel Antonio Combariza, alias Jorge Marinillo; Luis Alfonso Mora Serna, alias Manuel El Cuñado; Juan Carlos Pinedo Oviedo, alias Oviedo, y Diofre Llanos Duque, alias Ramazzoti.

‘Allá hay un poco de fosas’
En noviembre de 1999, Piedras Blancas fue testigo del asesinato de un joven ‘como de 14 años, blanquito, de 1,55 metros que fue señalado de ser guerrillero y braveó a Cordillera’.

El cuerpo del muchacho fue enterrado en Caño Guadua (Tibú), donde según este exparamilitar “hay un poco de fosas de las autodefensas. Yo enterré a un señor que era financiero de las Farc en El Suspiro y El Brandy. Chacal también sabe de fosas para el otro lado del río (Catatumbo)”.

‘Lo quemamos para que no oliera a feo’
En enero del 2000, cuando los hombres del Bloque Catatumbo se consolidaban en Tibú y sus alrededores, un joven identificado como Juan Ríos fue asesinado por la avanzada que lideraba alias Mauricio.
No conformes con matarlo, lo colgaron de un palo.

Piedras Blancas, que venía cuidándoles la espalda junto a otro grupo de paramilitares, halló el cadáver ‘guindado en un palo, en avanzado estado de putrefacción’. La única solución que se les ocurrió a estos hombres para paliar el olor que expedía el cadáver fue ‘prenderle candela para que no oliera a feo’.

Lo mataron a garrote
En la escuela de la vereda Morrofrío, en La Gabarra, Édgar Omar Galviz Melgarejo fue asesinado a garrote por un grupo de paramilitares que patrullaba el sector vistiendo prendas militares y brazaletes del Eln.

Según cuenta Piedras Blancas en el archivo al que tuvo acceso La Opinión, Galviz se encontró con un grupo de ‘paras’ que le obligaron a detener su marcha cuando se movilizaba en una mula. A estos les dijo que iba a ver otras mulas que tenía pastando más adelante. Los ‘paras’ lo dejaron ir.

Más adelante, cuando se encontró con los paramilitares que simulaban pertenecer al Eln, se identificó como miembro de esa guerrilla y les advirtió, sin saber que estos eran ‘paras’, que un grupo de las Auc estaba apostado en la escuela de Morrofrío.

“A Cordillera le informaron de lo sucedido y este ordenó que lo mataran a garrote”.

El indígena cuya muerte revolucionó a La Gabarra
El 29 de abril del 2000, el corregimiento de La Gabarra se alzó contra los paramilitares por culpa de la muerte del indígena Obed Dora Cebra.

En el relato hecho por Piedras Blancas sobre este suceso, se dice que fue por orden del comandante Camilo que se recogió al indígena sin que nadie se diera cuenta y se le llevó a la tropa que estaba en el kilómetro 60, donde lo esperaba alias Crispeta.

“Al desaparecer a este indio se revolucionó La Gabarra, incluso a mí me rodearon y casi me matan si no es porque saqué la pistola y disparé para lograr abrirme de ahí. Al teniente Castiblanco de la Policía le tocó hablar con alias Camilo para ver qué hacían. Camilo ordenó que lo desenterrara y lo dejara donde lo pudieran encontrar. Alias Madera me lo entregó, lo envolví en un plástico, lo monté en una chalupa y lo llevé hasta  Bocas de San Miguel, donde lo dejé en una playita frente a una casa”.

Hasta este lugar llegó el grupo de Cordillera disfrazado de guerrilleros, para hacerle creer a la gente que la muerte del indígena era culpa de la guerrilla.

“A este indio lo mataron porque Santos Ropero (Luis Carlos Ropero Díaz) lo señaló de ser colaborador de la guerrilla. Cordillera lo había tenido amarrado como tres días, lo soltó y le dijo que no podía volver a La Gabarra. Como el indígena volvió, por eso lo mataron”.

El escolta del alcalde de El Zulia dio la información
Un policía, escolta del exalcalde de El Zulia Juan Alberto Carrero (conocido por haber sido secuestrado por el Eln en el avión de Avianca donde también cayó el senador Juan Manuel Corzo), fue quien le dijo a los paramilitares que operaban en este municipio que José Antonio Rojas (barrendero del parque) y Miguel Ángel Castellanos, presuntamente tenían nexos con la guerrilla.

Los dos hombres fueron asesinados el 30 de julio y en sus muertes participaron, entre otros, El Iguano; Yesid López Alarcón, alias Gustavo 18; Wilmer Ruiz Cruz, alias Carpati y José Dagoberto Urango, alias Walter.

Los políticos de El Zulia que trabajaron con los ‘paras’
En septiembre del año 2000, Juan Ramón Jiménez fue asesinado por alias Perrito y Jeta Agüada. La muerte de Juan, según el testimonio de alias Charpas, un paramilitar que operó en El Zulia, fue ordenada por un concejal de ese municipio que tenía problemas con la víctima por unas tierras.

“El concejal, de apellido Bayona, habló con alias Walter (entonces comandante en El Zulia y quien posteriormente se volaría de este lugar con una plata que le robó a las Auc producto de una venta de droga) y lo indispuso con la víctima, acusándolo de ser homosexual y de tratar de corromper a menores”, escribió Charpas en el archivo.

Sin embargo, este paramilitar también comentó las reuniones que los ‘paras’ tuvieron con varios exalcaldes de este municipio y cómo uno de ellos llegó, incluso, a sugerir el asesinato de una mujer a la que conocían en este pueblo como ‘Martha La Peliona’.

Lo mandé a quemar
Alias Hernán (Armando Rafael Mejía Guerra) se hizo tristemente célebre en el país por ser el primer paramilitar que habló de la existencia de unos hornos donde sus hombres, mientras fue comandante en Villa del Rosario, incineraban a sus víctimas y las que le enviaban otros comandantes ‘paras’ del área metropolitana.

En el archivo al que tuvo acceso La Opinión la primera mención que se hace de estos hornos fue por el asesinato de Jorge Enrique Ruiz Carreño, ocurrida, según Hernán, el 24 de marzo de 2001.

Ese día, a Jorge lo llevaron a la parte alta del corregimiento de Juan Frío con la intención de ‘sacarle’ una información que, sin embargo, no se especifica. Alias Julio y Gonzalo (de quien no aparecen los nombres) fueron quienes lo asesinaron.

“Yo di la orden de quemarlo (…) luego se le avisó a Monsalve (quien recogía los muertos de los ‘paras’ en Villa del Rosario) para que fuera a recoger unos cadáveres. (Sin embargo) no se pudo recoger sino a uno porque el otro se deshacía. En la parte alta del trapiche (en Juan Frío) había un horno y para los lados de la finca La Carolina había otro”.

‘Lo matamos a piedra’
William Marino Wallens Villafane, un vigilante de Ecopetrol en Tibú, fue lapidado por alias Pantera (William Rodríguez Grimaldo), siguiendo órdenes de alias Mauro (José Bernardo Lozada Artuz, comandante de ese municipio). A Wallens lo había sindicado de ser guerrillero un ingeniero de Ecopetrol de apellido Chamorro, que le colaboraba a las Auc. Los hechos sucedieron el 29 de mayo de 2009.

Según Pantera, a Wallens lo esperaron a la salida de Ecopetrol hasta las 10 de la noche, pero este logró evadirlos. Más tarde fue interceptado y llevado hasta un callejón, junto a un potrero, donde lo mató a piedra en compañía de otro ‘para’ de apellido Bonilla. El cuerpo de Wallens fue enterrado en el mismo potrero donde murió, junto a la moto de su propiedad y que había sido picada.

Tres días: cinco mujeres asesinadas
Entre el 8 y el 11 de septiembre de 2001, cinco mujeres fueron asesinadas por los hombres de alias Hernán en las calles de Villa del Rosario. Se trata de Diana Paola Torres Hernández (asesinada el 8 de septiembre) y Yuldrary Manrique Carrillo, Eliana Bueno Hidalgo, Diana Paola Valdés Monsalve y Wendy Carolina Valdés Monsalve, asesinadas en un mismo hecho el 11 de septiembre.

Según el relato de Hernán, a la primera mujer la asesinaron porque salía con un joven sindicado de ser ladrón y pertenecer al Eln. Las otras cuatro mujeres fueron asesinadas porque, presuntamente, querían infiltrarse en las Auc que operaban en el municipio histórico para ‘cortarles el cuello’ a sus integrantes. Además, las acusaban de ser amigas de Jonathan Mogollón, un hombre con el que las Auc tenía conflictos en este municipio.

Hermana de un comandante de las Farc
Edinson José Baldovino Toro, alias Pérez, postulado al proceso de Justicia y Paz, contó en detalle cómo fue asesinada el 21 de diciembre de 2001, Orfelina Pérez Ureña, en el corregimiento de Luis Vero (Sardinata).

Ese día y siendo comandantes de la zona alias Tigre 7 y Gustavo 18, llegaron hasta la tienda que Orfelina tenía y se la llevaron, aduciendo que le vendía cerveza a la guerrilla y, quizás lo más grave, que era la hermana del comandante guerrillero de las Farc conocido como Flaminio.

Ese mismo día, junto a Orfelina, fueron asesinados otros dos jóvenes desmovilizados del Epl. Alias Pérez manifestó no saber qué pasó con los cuerpos de estas tres personas.

TOMADO DE:  Diario La Opinión: http://www.laopinion.com.co/demo/index.php?option=com_content&task=view&id=445020&Itemid=94#.U9aLKuN5M24

Por Jhon Jairo Jácome Ramírez y Karina Judex Balaguera, diario La Opinión

UNA LUZ AL INTERIOR DE UN PAQUETE ANTIDEMOCRATICO

Por: JulioCésar, “Cuadernos de Reencuentro”

Las elecciones del pasado 15 de junio en Colombia, le dieron la victoria al señor Juan Manuel Santos, quien de esta manera es reelegido por 4 años más. Con esta victoria comienza una ardua tarea para un sector de la burguesía colombiana, la cual debe trabajar en la apariencia democrática de un país con profundas desigualdades sociales.

El triunfo de Santos significa que la burguesía ganó el poder político del estado con los apoyos de la izquierda parlamentaria, la izquierda dialogante y sectores independientes de la izquierda.

Santos continuará con su proyecto político y su propuesta de solución negociada, y es muy probable que esta última la logre cristalizar en poco tiempo.

Pero el triunfo de Santos no significa la derrota de la extrema derecha. Esta ha ganado en organización, en convocatoria, es una extrema derecha que cuenta con un partido político (Centro Democrático) y con lideres fogeados en estas lides, cuenta con apoyo importante en todos los estractos sociales y con ejército privado, además no ha perdido sus vínculos con el narcotráfico, cuenta con representación parlamentaria y cuenta con «patente de corso» internacional expedida por USA. Por lo visto en estas elecciones tiene una influencia importante en cerca del 50% de la población colombiana y una gran simpatía en los sectores de la extrema derecha latinoamericana y mundial.

Dentro de las tareas que se perfilanpara este bloque estan la perfección de su organización a nivel político, económico, social y militar. Además poner orden en casa, para lo cual se moverán grandes sumas de dinero, buscando atraer y desmoronar el bloque santista. Se tendra en la mira de sus acciones  la influencia política en la acción popular y la eliminación físioca de aquellos que representen peligro a su plan estratégico, tambien buscaran una heguemonía preponderante en los combos de las grandes urbes, en las fronteras de Venezuela y Ecuador, y tendrán fichas completas de todos los colombianos.

El panorama para el pueblo no es muy alentador que digamos: tanto sus verdugos antagónicos de clase, como los autoproclamados defensores de su clase han castigado violentamente al pueblo, alejándolo de las premisas que perfilen una cultura popular, una identidad popular, aquello que lo lleve a protagonismos fundamentados. En parte es debido a esto que no se logra sostener en el tiempo lideres que tengan un proyecto de vida unido a su clase, sino que tratan de «sobresalir» convirtiéndose en mimos de proyectos burgueses, ajenos a sus intereses de clase.  Con gran cantidad de lideres sociales y políticos ha ocurrido esto, y ni que decir de los otrora lideres guerrilleros que desmovilizados se han convertido en «zapato burgués», y han olvidado fácilmente lo que dijeron afirmar años atrás.

Pero la actual situación tiene aspectos positivos: distintas expresiones populares tendrán que cualificarse y encontrar el camino de su destino y de su victoria. La alegría expresada por la izquierda parlamentaria, luego del triunfo electoral del señor Santos, es difícil de interpretar, ya que si bien muchos no veíamos sano para el país un triunfo de la extrema derecha (Zuluaga), tambien es cierto que el proyecto político de Santos es un proyecto de clase, unido y comprometido a grupos económicos e ideológicamente ligado con sus intereses de clase.

Al pueblo le toca hacer su tarea: luchar por su identidad cultural, organizarse y luchar políticamente por la construcción de un proyecto propio.

Por: JulioCésar, “Cuadernos de Reencuentro”