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EL ESMAD: Debate de control político

Por una América Latina con futuro digno

Por: Ricardo Robledo

Decía Fidel, que ahora la lucha es por la sobrevivencia. Un aporte visionario que aún no se ha entendido por buena parte de la izquierda y de la población. Una manera de ir logrando su asimilación, podría ser partir del conocido comentario ecologista, según el cual para mantener el actual ritmo de consumo se necesitarían tres planetas como la Tierra. Como esto no es posible, los hegemonistas buscan resolver el problema desde la mirada de la reducción poblacional del mundo.

Alguien comentó, que preguntado un militar colombiano acerca de cuáles eran las propuestas para solucionar las necesidades de la población empobrecida, éste respondió: “matarlos a todos, porque no hay cómo atenderlos a todos”. Cruel y crudo comeatario que muestra las dimensiones de la pobreza en Colombia.

La población actual del planeta es de más de 7.500 millones de personas, de las cuales, entre 842 y 1.300 millones, sufre de desnutrición -por demás, a causa de la forma de producción capitalista, puesto que estudios dicen que el hambre mundial se solucionaría con 30.000 millones de dólares al año-. Desde de punto de vista del capitalismo y del hegemonismo, estos habitantes sobran, porque no interesan como mano de obra barata ni como consumidores y a la vez se constituyen en una bomba social. Además, muchos están localizados en zonas de abundantes recursos naturales. El panorama se vuelve aterrador cuando aparecen las doctrinas de los “pueblos elegidos por dios” y del destino manifiesto, bases de peligrosos fundamentalismos.

Si el capitalismo necesita desaparecer a dos mil millones de personas, lo intentará; por la vía de las guerras, las enfermedades, la drogadicción, los bloqueos, las hambrunas. De los países colonizados sólo interesan sus recursos naturales; de igual forma como el 12 de octubre de 1492 los invasores tomaron posesión de estas tierras; para el caso, supuestamente los indígenas no existían; interesó el oro; atropellaron y lo continúan haciendo.

Es muy ilustrativa la publicación de Telesur en su portal, con fecha del 5 de diciembre del presente año, en el cual se habla de “América Latina en guerra” y del pentagonismo, en la que, además, se indica cómo la industria militar norteamericana, deja más ganancias que las transacciones comerciales.

¿Saben qué les provoca a los hegemonistas, los africanos que se ahogan en el Mediterráneo?: un aplauso. ¿Saben qué les provoca las enfermedades epidémicas en el tercer mundo?: otro aplauso. ¿Saben qué les produce el hambre en el mundo?: más aplausos. ¿Saben qué les produce la muerte de líderes sociales en Colombia?: satisfacción, porque están matando a sus enemigos. ¿Saben qué les genera la drogadicción y la guerra contra ella en el mundo?: mucho dinero. ¿Saben cuánto les preocupan los campesinos bañados en glifosato y los niños que nacen deformes?: nada.

No les importa pasar por encima de sus teorías democráticas fundacionales; si hay que desconocer resultados electorales, se desconocen, como en Bolivia; si hay que encarcelar injustamente, se encarcela, como con Lula; si hay que comprar elecciones, se compran; si hay que robarlas, se roban; si hay que crear falsos juicios, se crean; si hay que sobornar, se soborna; si hay que matar, se mata; si hay que desestabilizar países, se desestabilizan; si hay que invadir, se invade; si hay que mandar mercenarios, se mandan; si hay que manipular, se manipula.

A esto es que le hacen el juego las derechas regionales. Por eso, es que cuando se mira al presidente duque, se ve a Uribe y cuando se mira al gobierno colombiano, se ve al de Estados Unidos, quien es el que en ultima instancia traza los instructivos para el país. Todo por sus intereses económicos. No les interesa la paz.

Esperar algo distinto, sería como creer que los mafiosos y sus sicarios, cuando salen a hacer sus negocios, acuden guiados por la carta de las naciones unidas, por la declaración de los derechos humanos, por el Derecho Internacional Humanitario, por los conceptos de un estado social de derecho o por las constituciones republicanas. Todos estos criterios son ahora cosa del pasado, a tal punto, que se ha vuelto revolucionario, defender la democracia liberal burguesa. Ya los derechistas se vuelven, sin tapujos, en contra de las formas de su cacareada democracia y se ven encartados con ellas; un síntoma más del declive del capitalismo, como lo hemos conocido hasta hoy.

Todo esto, obliga a nuevos planteamientos y a redefinir consignas, políticas, estrategias. Es el reto que tenemos ahora los revolucionarios.

Diciembre 14 de 2019

Uribe, el asesino que nos puso la mafia

Documento publicado el 12 Junio, 2018, por «La Nueva Prensa» (La verdad sea dicha) y tomado por «CR» de la dirección siguiente: https://lanuevaprensa.com.co/uribe-el-asesino-que-nos-puso-la-mafia-2/ 

Uribe, el asesino que nos puso la mafia

Por DANIEL EMILIO MENDOZA

@elquelosdelata

A Fernando Garavito, periodista, poeta y escritor, que murió en extrañas circunstancias después de haber publicado varios de los hechos aquí narrados. Gracias por los datos maestro, allá nos vemos, en ese infierno delicioso al que llegan los descreídos y al que muy seguramente me habrá de mandar el principal protagonista de esta historia.

PARTE I

Jaime Lombana, uno de los tantos abogados del presidente Uribe, le mandó vía chat a un periodista la primera página del denuncio que habría interpuesto en contra de Pablo Bustos, director de la Red de Veedurías. El denuncio no aparece por ningún lado, esa primera hoja que llegó a mis manos no tiene radicado de la Fiscalía y en la oficina de reparto nadie me da razón de la actuación. En esa página suelta que el jurista le mostró al periodista, dice que el señor Bustos lo denunció temerariamente, es decir, afirmando mentiras.

El Doctor Bustos, hizo solo lo que la Constitución le ordena: Poner en conocimiento de la fiscalía el hecho público reseñado a gritos por un grupo de periodistas dentro de los que me incluyo, de que la Corte Suprema de Justicia tenía videos y audios del Doctor Lombana ofreciendole dadivas en representación de Álvaro Uribe a Juan Guillermo Monsalve, testigo ante la Corte Suprema, que ya había narrado en diligencia judicial con pelos y señales, cada una de las órdenes que había dado el señor ex presidente, cuando se desempeñaba como fundador y  comandante supremo del muy reconocido Bloque Metro de las autodefensas, el mismo que fusiló, despescuezó y tasajeó a todos esos  campesinos, hombres, mujeres y adolescentes, que durante las épocas en que supuraba el conflicto, fueron condenados a muerte por ser presuntos colaboradores de la guerrilla.

Eso fue lo único que escribió en ese denunció el doctor Bustos: Vea, señor Fiscal General Nestor Humberto, tenga en cuenta estos artículos y mire a ver si lo que dicen es cierto. Investigue. No dijo nada más.

Lombana está asustado, sabe en el lío que está metido, por eso le envía a los periodistas esa hoja mocosa. Cadena, su colega, el que lo acompaña en la escena, ya le aceptó cargos a Daniel Coronell. Al periodista cuando lo entrevistó, no le negó su encuentro con la esposa de Monsalve y fue enfático en afirmar que el presidente Uribe le había dado poder para contactar y manipular testigos. “Algunos de ellos se han ofrecido a involucrar a críticos de Uribe en crímenes atroces como el de Álvaro Gómez” señala Coronell en su artículo. En ese sanduche los dos honorables juristas, vienen siendo el jamón. Por un lado la Corte los tiene a tiro de as y por el otro, pueden terminar contagiándose de la misma enfermedad que han contraído otros que también estaban al tanto de la historia del expresidente: Sus abogados, que tanto lo conocen, saben que a ellos los puede agarrar en cualquier esquina una de esas gripas de plomo que acaban hasta con el más fuerte.

Este par de abogados defensores de mafiosos y paracos, son personajes tragicómicos de la historia accesoria, del proceso que condensa las actuaciones criminales que tenían como finalidad encubrir las atrocidades que arrastra Álvaro Uribe amarradas a la espalda, que son sus cruces perpetuas y que le empiezan a pesar tanto que, ya casi setenton, se ha visto obligado a entrar en una campaña que le garantice a ese presidente lacayo, arrastrado y lambón que podría salvarlo de terminar pagando y quedar debiendo hasta el último de sus días, los millares de vidas inocentes que significó su ascensión al poder.

Es por eso que necesita de todos esos que lo respetan por lo que es y que, en la primera vuelta electoral, le votaron a Duque. Esos votantes saben quién es Álvaro Uribe y precisamente por eso lo admiran, por la forma en que chalanea el poder como si el país fuera una de esas bestias que sabe domar. Por su genética mafiosa, su historia de temible pacificador y por el temor que inspira entre los más malos. A Uribe lo adora un pedazo de Colombia por ser el capo de capos y con ese trozo de país no hay nada que hacer. Es a los que se aterran de su pasado mortuorio y de sus alcances, a quienes van dirigidas estas letras.

¿Por qué vienen siendo esos 7´566.698 de sufragantes un elemento esencial de la organización criminal estructurada por Álvaro Uribe Vélez, más importante incluso que sus abogados, que los funcionarios públicos y políticos corruptos que le han colaborado durante su añeja carrera delincuencial?

 PARTE II

El primero que denunció a Álvaro Uribe Vélez por mafioso, fue el papá del hoy candidato a la presidencia, Iván Duque. Don Iván Duque Escobar, cuando Ivancito aún era un niño, en despeño de sus labores como gobernador de Antioquia, programó viaje exclusivo para informar al presidente Turbay que el entonces joven burócrata, llegado de la secretaría general del Ministerio de trabajo Álvaro Uribe Vélez, era socio del Cartel Medellín y que desde su cargo recién estrenado como director de la Aeronáutica Civil, repartía licencias de vuelo y autorizaba las pistas de las tantas aeronaves que subían y bajaban preñadas de cocaína desde la nariz hasta el culo de aquella patria Colombiana, que en los 80 los mafiosos dominaban como si fuera una masoquista amordazada con una pelota de ping pong en la boca.

El papá de Iván Duque le llegó a Turbay con la tarea hecha, se quejó de lo que sucedía en Medellín, le dijo lo mismo que le diría a la revista Cromos en su momento, que era una ciudad decente que no gobernaba él, sino los 30 narcotraficantes que andaban rociando en cada esquina plomo y que caminaban en sus Toyotas como Pedro por su casa, a pesar de estar pedidos en extradición. Habló de los vínculos de la mafia con los empresarios, funcionarios públicos y políticos, antes de llegar al joven Uribe Vélez ochentero y hablar del historial que lo precedía. A Turbay, el Duque viejo se lo contó todo.

En palacio, el Gobernador no se limitó a hablar de las pistas y las licencias, sino que algo le dijo de su familia y amigos, le mencionó lo que todos sabían y que resalta Fabio Ochoa, el venerable abuelo del clan, en ese libro que no se consigue, que mandaron a desaparecer de bibliotecas y librerías como si fuera un sindicalista de bananera, pero que proveniente de algunas manos llegó a las mías y que no solo habla de caballos sino que, como su nombre lo delata, también habla de la vida.

De mi vida en el mundo de los caballos, hace un recuento del árbol genealógico de Álvaro Uribe Vélez y en didáctica narración Don Fabio nos revela que no es verdad lo que siempre ha dicho el expresidente, que a los Ochoa los conoció de pasada y por los caballos, sino que era familiar por varias puntas de todos ellos.

Su mamá era prima del Viejo Fabio que expone con lujo de detalles la relación filial de los Vélez Gonzales, de los Posada Vélez y de los Vélez Vélez y por supuesto de los Uribe Vélez, presentando desde niño a nuestro protagonista que tanto quería, a  “Varito” como solía llamarlo, como una estrella de talla presidencial.

Y de ahí nace todo, de allí de donde viene Uribe, y de esa postulación como futuro gobernante que le hace el viejo Fabio al hijo de Alberto Uribe Sierra, un hombre pobre, repleto de deudas que vivía en arriendo con su esposa y sus tres hijos, Álvaro (Varito), Santiago y Jaime Alberto (El pecoso) en un segundo piso de una casa en el barrio Laureles, para esa época un barrio de clase media emergente de Medellín.

Si. Uribe nació pobre. Fue después, en los 70´S medianeros, cuando todo empezaba a pasar que le fueron apareciendo al papá las manotadas de haciendas que llegó a tener, los caballos, las camionetas y los coches de lujo, los sembrados de arroz y palma y hasta los helicópteros, que también tienen su historia como huellas en el camino histórico de este nuestro prócer, que llegó a terciarse dos veces la banda presidencial y que va para una tercera que se las pela, así esta vez sea otro el que vaya a lucirla.

Uribe Sierra, Don Alberto, persiguiendo la visión fatídica de Don Fabio y por supuesto con la ayuda de todos esos grandes amigos que en Antioquia gobernaban a los gobernantes, ubica a su hijo abogado de la Universidad de Antioquia, como funcionario público de la administración regional en las Empresas Públicas de Medellín EPM. De allí pasa a ser secretario en el Ministerio del Trabajo durante el gobierno de Alfonso López, antes de dar el brinco al cargo que le puso dinamita a su carrera cuando fue convenientemente seleccionado para ser el director en jefe de la Aeronautica Civil, entidad que en palabras de Lara Bonilla, durante la administración de Uribe fue puesta al servicio del narcotráfico, al punto de que ordenó suspender la flota de aeronaves que desde allí, el gobierno le había permitido operar a Pablo Escobar y Carlos Ledher, quienes tenían hangares en el aeropuerto de Medellín y permiso de operación para sus 57 aviones de última tecnología.

En la Aeronautica civil nombra a Cesar Villegas, alias “El Bandí”, como su mano derecha en la oficina de planeación y relacionista público con las altas esferas de la mafia. Con Villegas monta la empresa VC Maderas, en la que, según Joseph Contreras, corresponsal de Newsweek, él era socio en la sombra. Villegas, después de convertirse en uno más de esos multimillonarios nacientes, termina condenado por enriquecimiento ilícito, lavado de activos y narcotráfico hasta que encuentra la muerte el cuatro de marzo de 2002, cuando es abaleado el día anterior a la reunión que tenía en la Embajada Americana para declarar en contra de Uribe. He aquí al primero del reguero de muertos que, por bocones, han terminado desparramados en el oscuro camino del señor expresidente.

No fue Villegas quien le presentó a Pablo Escobar y a los demás representantes de los carteles de la cocaína en Colombia. Alpher Rojas, el periodista, en un artículo habla de las tardes doradas de la mafia y de forma explicita como testigo presencial de los hechos, a Uribe lo sienta en medio de Pablo Escobar y Rodríguez Gacha, con whisky en mano, en una feria de ganado en Armenia.

A Pablo Escobar lo siguió tratando, después de que su padre, siempre presente en el camino de su hijo predilecto, le compra a Belisario Betancourt en una subasta de arte que tenía como fin recaudar fondos para su campaña, un cuadro por 20 millones de pesos de 1982 que bien pueden ser un par de miles de ahora. Esa compra le merece a Varito su nombramiento como alcalde de Medellín, para la época en que no era el voto popular sino el guiño presidencial el que los designaba. De la alcaldía, en palabras del corresponsal de Newsweek ya mencionado, lo echa el mismo Belisario que le pide la renuncia protocolaria cuando se entera que la mafia lo había mandado recoger en  helicóptero, para que asistiera a una cumbre del Cartel de Medellín, a la que asistieron Pablo Escobar, Carlos Lehder, los Ochoa y Rodríguez Gacha.

En la Alcaldía sólo dura cuatro meses, que le bastaron para permitir que Medellín sin Tugurios, el programa social de Pablo Escobar se tomara la ciudad, en especial cientos de terrenos del distrito que eran ocupados por los habitantes y urbanizados por Escobar, cada uno con su respectiva cancha de futbol. Medellín sin Tugurios era dirigido y coordinado entre el alcalde Uribe Vélez y Pablo Escobar, que supo demostrarle su agradecimiento, con aviso de prensa en primera página invitando al sepelio de su padre, al que llegó esa avioneta que como gesto de condolencia roció de claveles rojos y margaritas blancas a los asistentes. A Pablo le agradece muy especialmente lo del otro helicóptero del que tanto se ha hablado.

El helicóptero que Pablo Escobar le prestó a Uribe el 14 de Junio de 1983, día en que le mataron al papá en la Hacienda Guacharacas, cuando llegó la guerrilla a secuestrarlo y se hizo matar, enfrentándose con una pistola a 30 guerrilleros armados hasta los dientes.

En eso hay que ser objetivos, valiente y arriesgado siempre fue Don Alberto, que había aterrizado en la mañana en otro helicóptero, uno más pequeño que el que Escobar le prestó a su hijo Álvaro, pero que era suyo, un Huges 500 Modelo 363 Matricula HK 2704, que con los años, entre viaje y viaje, termina decomisado junto con 6 aviones cuyas licencias las había otorgado el propio Uribe Vélez desde la Aerocivil, en el publicitado golpe de Tranquilandia, el laboratorio y complejo de distribución de cocaína propiedad del Cartel de Medellín, más grande que ha existido en la historia del narcotráfico y que para el día de la operación figuraba a nombre de los Uribe Vélez, “Fue que mi papá se lo había prestado a un amigo que nunca lo devolvió” con esas le salió el expresidente Uribe, a Enrique Parejo quien para la época era Ministro de Justicia.

Un tiro en la cabeza se le llevó la vida a Alberto Uribe Sierra. Santiago, su hijo que lo acompañaba, recibió uno el pecho que no lo mató, dejándole el trozo de existencia necesario para llegar hasta la carretera, en la que más muerto que vivo lo recogió un camión que lo llevó al hospital. Hasta donde pudo llegar el ex alcalde gracias a ese aparato con hélices que había puesto a su servicio el Capo más poderoso y peligroso del mundo, el único que podía tener esa aeronave como no había otra en Colombia, cuya tecnología le permitía llegar a donde ninguna podía llegar y a la hora que a ninguna otra le era permitido, a menos de que tuviera ese permiso especial de vuelo, expedido especialmente para ese viaje que a las 7 noche culminó con un Uribe bajándose del aparato enceguecido del odio, ese odio que lo generó todo.

El odio unido a esa personalidad tan megalonamana como sociopática, deslinderada en su afán de poder, formada y deformada entre los valores de una comunidad clandestina y sangrienta, hacen del expresidente Uribe lo que es: El gestor del aparato organizado de poder criminal más devastador en la historia de latinoamerica. El mismo que los abogados de Uribe pretenden que los magistrados pasen por alto. Aquél que quiere ocultarle a la Corte a como dé lugar, para lo cual monta una empresa delictiva anexa, cuya finalidad es silenciar cualquier boca que se atreva a mover los labios.

Empieza a gestarse en quien hasta ahora había sido una pieza más del engranaje mafioso en Colombia, la idea de organizar entidades rurales dedicadas a matar guerrilleros, que como eran difícil de agarrar en el monte, había que hacerlos sufrir como él sufrió, matándoles a sus familiares y conocidos que venían siendo todos esos campesinos que en la frente llevaban el inri de colaboradores de la subversión.

Con la muerte de su padre empiezan los asesinatos selectivos en el municipio de San Roque al noreste de Antioquia, lugar donde se edificó la hacienda que fue la génesis de todo pero cuando a Alvaro Uribe Vélez lo eligen de Gobernador, es cuando el infierno cae a la tierra. Los hitos históricos se entrelazan de tal forma que el 2 de enero, al otro día de su nombramiento, los guerrilleros vuelven a Guacharacas, asesinan al administrador de la hacienda, le prenden fuego y se roban más de 600 cabezas de ganado.

Bien caro pagó Antioquia dicha afrenta: Vino la retaliación de aquellos grupos que durante mucho tiempo se denominaron solo “Fuerzas Oscuras” porque para esa época los paramilitares eran los mismos hacendados asociados narcocriminalmente con el ejército.

De los asesinatos selectivos vinieron las masacres. 14 muertos en Valdivia, 10 en Cáceres, 15 en Segovia, 10 en Apartadó, 32 en Chigorodó, en Uraba 6 masacres que sumaron 86 muertos, más de 100 cadáveres pertenecientes a miembros de la UP, en el nororiente a machetazos 26 personas, 952 asesinatos selectivos …y más y más y más, podría llenar paginas infinitas con aquellos números despersonalizados que terminan regados en las estadísticas.

Cuando eran bondadosos los agraciaban con un tiro en la nuca, a algunos, padre e hijo, marido y mujer, hermanos o a la familia entera, los cogieron de blanco en prácticas de polígono, a  muchos los rebanaron con motosierras en presencia de su familia, jugaban con sus cuerpos aún estando vivos en extensos rituales de tortura que no perseguían ningún fin, nadie sabía nada de nada, no eran guerrilleros, eran campesinos que los conocían, que quizás los habían engendrado, pero que como se lo explicó Carlos Castaño al filósofo francés Bernard Henri Levy, todos eran culpables, “si un hombre tiene aunque solo sea una vaga vinculación con la guerrilla, dejan de ser civiles, para convertirse en guerrilleros vestidos de civil y, por lo tanto, merecen ser torturados, degollados, o son merecedores de que les cosan un gallo vivo en el vientre”

No me extraña la conclusión a la que llega el francés, con la que terminó descifrando nuestra realidad al afirmar que Colombia estaba en manos de una banda de crueles mafiosos locos, después de estar sentado con Castaño a quién describe como un ser desequilibrado, de ojos chisposos que a veces se le querían salir y que durante el encuentro parecía montado en un vagón que subía y bajaba sobre una montaña rusa construida sobre esa personalidad bipolar y psicótica.

Uribe de gobernador, parado ya en ese cargo omnipotente que lo hacía dueño de las fuerzas armadas y de la policía de todo el departamento, estructura una serie de aparatos de poder regional, amparándose en el marco jurídico de un decreto perdido proferido por Cesar Gaviria. Viste de legalidad la criminalidad. Institucionaliza los ejércitos homicidas de sus amigos mafiosos, muchos de los cuales lo habían apoyado en su vertiginosa carrera política, transformándolos en bandas de asesinos en serie auspiciadas por la Gobernación de Antioquia a través de las Convivir.

Nadie podría describir mejor el fenómeno que el propio Castaño en Mi Confesión ese libro en el que se autodescribe como el Mesías redentor, pacificador de esta patria picha y despernancada en la que cometí el error imperdonable de nacer “No voy a negar que a las autodefensas les sirvieron a las Convivir, pero quienes más las aprovecharon fueron los narcotraficantes, que se dedicaron a montar pequeñas Convivir en sus fincas. Era habitual ver cinco camionetas Toyota con un “narco” adentro escoltado de manera impresionante y sus guardaespaladas portando armas amparadas por el Estado”

Nos lo advirtieron a gritos. En el 94 Amnistía Internacional conoció del decreto y profirió una sentencia profética: “Amnistía Internacional teme que el resultado final de esa labor de “Vigilancia rural” no sea otra cosa que una repetición de la historia: La formación, nuevamente, de grupos de autodefensa moldeados por las fuerzas armadas para asumir un papel central en la guerra sucia”

En efecto así terminó siendo todo, estas bandolas de asesinos armados hasta los dientes como guerreros apocalípticos adornados de poncho y carriel, jeans desteñidos, sus ojos calzados con gafas negras y sus pies con Adidas, fueron entrenadas en la mítica y tan mentada hacienda Guacharacas de los Uribe Vélez con el apoyo del ejercito que por temporadas la tenía como base militar. El ejercito recibía ordenes directas del secretario del Gobernador, Pedro Juan Moreno, que se comunicaba con el comandante de la 17 Brigada, Rito Alejo del Rio, quien fuese condenado a 25 años de cárcel por todos estos hechos en los que todos sabían quien dictaba las ordenes, aunque solo hayan sido condenados quienes las ejecutaban.

Porque eso es lo que caracteriza un aparato organizado de poder. Se gesta como una organización Estatal amparada por una legalidad ficticia que tiene como finalidad violar el Estado de Derecho y atentar en contra de los derechos humanos con total impunidad. Las organizaciones de este tipo, persiguen las finalidades de quien ostenta la dirección y dominio de los hechos dentro de un organigrama criminal estructurado de forma vertical. Es precisamente porque quienes las estructuran son agentes del estado que ostentan el poder, que por lo general han sido el mecanismo por excelencia para la ejecución de los más grandes genocidios de la historia. El holocausto judío y el régimen del terror que impusieron los militares en Argentina, son solo algunos ejemplos de las formas que han tomado estos aparatos organizados de poder.

Álvaro Uribe Vélez, a través de las Convivir amparó a los paramilitares y sabía perfectamente  lo que hacían. Las declaraciones abundan, a la gobernación llegaban las cartas desesperadas que narraban los hechos, además de las que ya dio Monsalve y los demás testigos que alcanzaron a declarar antes de que los mataran, existe la voz de campesinos que recrean las palabras de los paramilitares después de las masacres: “ni modo de denunciar porque nosotros venimos directamente pagados por el gobernador de Antioquia Álvaro Uribe Vélez; nosotros somos (sic) directamente mandados por él”

Las Convivir de Álvaro Uribe, fueron sindicadas de múltiples delitos, crueles asesinatos y masacres planeadas y ejecutadas bajo el amparo de aquella corporación delictiva en que se había convertido la Gobernación de Antioquia. Con permiso estatal, papeles en regla y el beneplácito de aquellos ojos tenebrosos de monaguillo que lucía el gobernador detrás de los lentes, la Convivir los Girasoles, extorsionaba campesinos, asaltaba los camiones antes de que llegaran a la plaza y se corroboró su participación en decenas de asesinatos. Las denuncias hablan del ingreso frecuente de camionetas a las poblaciones en las que obligaban a subir jóvenes campesinos, que aparecían regados en trozos a la orilla del camino.

Los miembros de la Convivir Acepal fueron llevados a juicio por una masacre frente a la iglesia La Veracruz de Medellín. Convivir Las Garzas, de acuerdo con la Seccional de Fiscalías de Antioquia, fue la responsable del asesinato de varias familias en el Municipio de Amaga. Del paramilitar José Alirio Vásques Arcila se obtuvieron extensas declaraciones en las que narraba el accionar de la Convivir los Sables, perteneciente al municipio de ciudad Bolívar ubicado al sureste antioqueño. Diligencias ante un fiscal aterrado en las que el paramilitar dio fe de su participación directa en más de 40 asesinatos y en las que sindicó a dos militares, el capitán Ciro Alfonso Vargas y un sargento Castro, de haber participado en la elaboración de una lista de 60 campesinos, jóvenes adolescentes, hombres trabajadores y madres de familia, con direcciones y hasta algunas fotografías, personas que fueron torturadas, asesinadas y desaparecidas.

El paramilitar dejó en claro dos hechos relevantes: Que todas las Convivir y las autodefensas de Carlos Castaño eran prácticamente lo mismo, operaban de forma conjunta, sostenían reuniones periódicas, eran entrenadas al tiempo, intercambiaban y se prestaban personal, y que sus acciones eran reportadas previamente a los comandantes de la IV Brigada del Ejército, específicamente al Mayor Oscar Zuluaga y al Sargento de Inteligencia B-2 Miguel Salinas.

A Luis Alberto Villegas Uribe, uno de los mejores amigos de Álvaro Uribe Vélez, hacendado vecino de Guacharacas con quien había hecho negocios durante más de media vida, también le fue otorgada su licencia suscrita directamente por el señor Gobernador.

Villegas monta la Convivir las Garzas implicada en decenas de masacres, antes de que lo mandara a matar Julián Bolívar, ex jefe del Bloque Central Bolívar, por montar un laboratorio de procesamiento de cocaína sin su autorización, durante el juicio en que Bolívar acepta el homicidio, se dictamina que Villegas es un miembro más de las autodefensas, un participe activo de la organización paramilitar y que la Convivir Las Garzas era una entidad con personería jurídica que servía para delinquir. El hermano del difunto Luis Alberto, es Juan Guillermo Villegas, el mismo al que graban hablando con Uribe cuando lo intercepta la Corte manipulándolo para que diera una declaración.

Y allí sobre tanta sangre y coca, entre las sábanas de normas socarronas y de una constitución que le servía solo a aquellos que la violaban todos los días, gobernaba una sola persona, aquel ser envenenado que jalaba los hilos y que lo observaba todo, que lo supo siempre todo, antes incluso de que sucediera. Uribe no puede negar las denuncias de los defensores de derechos humanos que con precisión alquímica predijeron con anterioridad muchas de las masacres. José María Valle, presidente del Comité de Derechos Humanos de Antioquia le avisó al Gobernador de las dos de las matanzas por las cuales hoy se le investiga, el Aro y La Granja, y lo que recibió como respuesta gubernamental fueron dos balazos en la cabeza y uno en la mitad del pecho.

Uribe hubiera podido evitar todo. Pero cómo iba hacerlo si él mismo fue el que lo generó. Podían haber faltado todos los sicarios que empujaban en las Toyotas, igual la mafia los generaba como si fueran el producto de una fábrica de salchichas. Podían no haber estado ni Castaño ni Mancuso, igual se hubieran conseguido a otros para envalentonar las tropas. Todos en la organización eran piezas de poner y quitar. Solo había alguien esencial, quien de verdad dominaba los hechos: Álvaro Uribe Vélez. El era la razón de ser del aparato organizado. Y en este sentido, así como lo han concluido tribunales de todo el mundo cuando se juzgan genocidios estatales, es como si el Gobernador hubiera entrado a las poblaciones y hubiera escogido desde su caballo a los campesinos, como si hubiera prendido las motosierras y las hubiera dirigido al pescuezo, cómo si al palo hubiera amarrado al papá junto al hijo, hubiera caminado de vuelta los 100 metros con el fusil terciado y hubiera alcanzado a escuchar el grito de dolor del campesino descamisado al ver como a su hijo el primer impacto le desbarata vientre.

Así tendría que construirse el fallo de la Corte, porque se lo debe a la humanidad que no puede tolerar estos hechos. El fallo no tiene relación exclusiva con esta esquina tropical, el fallo en este caso, con la declaratoria de lesa humanidad, tiene como principal finalidad amparar a la raza humana del auto exterminio.

Y es por esto que Álvaro Uribe Vélez tiene ahora que montar otra empresa criminal, una filial, la otra sucursal que está investigando la Corte y que se relaciona con el concierto para delinquir en el que está implicado Lombana, funcionarios públicos y hasta políticos y que ya no tiene como finalidad el genocidio indiscriminado de campesinos, sino silenciar testigos a como dé lugar, matándolos, comprándolos o amedrentándolos, tal y como lo dan a conocer las entrevistas, videos y grabaciones que guarda la Corte en el expediente… y es por eso que Álvaro Uribe Vélez necesita de todos esos que le votaron a Duque y de aquellos que van a votar en blanco que viene siendo lo mismo, porque como en la Alemania Nazi, necesita del apoyo legitimador de los crímenes que cometió y de aquellos que tendrá que cometer para mantenerse donde está. Por eso es que a él solo le basta el todo, porque todo es lo que necesita. No menos: Todo el Senado, una constituyente que le entregue toda la justicia, toda la fiscalía para que persiga y hostigue a los que nos atrevemos a hablar y para que no haga nada si nos matan. Todo un ejército a sus órdenes que siembre el terror. Todos los empresarios, ganaderos y terratenientes, enriqueciéndose con la corrupción para así solventar su régimen que siempre se ha nutrido de la desigualdad.

Con Duque de presidente, no habrá nada que hacer. Será su marioneta en Palacio. El Senado, con la puñalada que le pegó Gaviria a los ideales liberales, es de él. Al ejercito puede ponerlo a degollar cristianos como lo hizo en el pasado. Los empresarios le limpian las botas con la lengua. La mitad de las tierras del país son de él y la otra mitad de sus amigos… y ya se entregaron a sus pies rendidos, en esa primera vuelta electoral, esos 7´566.698 de coautores morales que le votaron a su calanchín.

Espero poder votar para la segunda vuelta, antes de que me acaricie esa ráfaga o de que no se vuelva a saber de mí. Igual ahí les dejo mis letras que son más fuertes, ellas si van a poder llegar a viejas.

Colombia. Debate Reforma Tributaria

Cacerolazo sinfónico, Diciembre 10 – 2019 – Paro nacional – Medellín

 

«La Policía no esta para maltratar a los ciudadanos» (Inti Asprilla)

Cuestionamiento a la violencia del ESMAD y la policía en Colombia

Tomado de «pluralidad Z, https://pluralidadz.com

Colombia la gran democracia: coartan libertad de expresión. Detenciones sociales

https://boyaca.extra.com.co/noticias/bogota/personas-que-protestaban-en-el-aeropuerto-el-dorado-fueron-d-579524

Personas que protestaban en el aeropuerto El Dorado fueron detenidas por la Policía

Sábado, Diciembre 7, 2019 – 14:56

Dos mujeres que mostraron su voz de apoyo al Paro Nacional en el aeropuerto El Dorado de Bogotá terminaron detenidas por la Policía.

Las capturadas, que fueron identificadas como Soledad Granada y Emilia Frost, ésta última de nacionalidad sueca, llegaron al concurrido lugar y en el área de arribo de vuelos internacionales se plantaron para mostrar su inconformidad con el gobierno de Iván Duque.

En inglés escribieron mensajes como “No tenemos miedo” y “Disculpen las molestias, estamos cambiando el país”, y los estamparon en camisetas y pancartas. Sin embargo, y según denunciaron, a los pocos minutos se les acercaron uniformados de la Policía y las obligaron a detener su protesta.

De Pasillo@DePasillo_col

PARO NACIONAL 🇨🇴 | Acaban de detener a nuestro reportero @JuanGomezOlarte en medio de su labor como reportero. Solicitamos apoyo urgente @FLIP_org @ElEnemigoCol @JulianRoman @claudiapalacios @cerosetenta

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“Estábamos en el aeropuerto, llegamos sobre las 11am en bicicleta, tranquilas, nos tomamos un café y luego nos paramos con dos carteles en inglés. Ambas somos investigadoras, profesoras y trabajadoras por la paz”, le dijo Granada a El Espectador.

🕊 Diana Acuña 💚💜@DianaAcunaDDHH

retuvieron ilegalmente a un grupo de personas que estaban en un plantón pacifico en el aeropuerto El Dorado en el marco del
Se hace un llamado urgente a proteger el derecho a la protesta, y la vida y la integridad de quienes están detenidxs.

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Efectivamente, ambas mujeres, que trabajan como docentes en la Universidad del Rosario, terminaron retenidas. Fueron subidas a una patrulla y llevadas a un CAI.

“A mí requisaron todo, me quitaron algunas cosas. Nos quedamos otro rato ahí porque estaban otras cuatro personas antes que nosotras. A ellas se los llevaron primero en un bus de la Policía y los acabo de ver entrar a la estación de Policía de la avenida de El Dorado”, precisó Granada.

Marcela Posso@MarchPosso

detuvieron a una chica que hacía una manifestación silenciosa y pacífica en el aeropuerto el dorado

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Finalmente, se conoció que la protesta en el aeropuerto había sido convocada por WhatsApp y se realizó en respaldo al Paro Nacional que arrancó el jueves 21 de noviembre en todo el país. Al respecto, este domingo se realizará un concierto en la carrera séptima de Bogotá y para la próxima semana se tienen programadas más marchas y un plantón frente al lugar donde se discute el aumento del salario mínimo.

Juanse Morales@juansemo

Mucho cuidado con lo que está pasando en el Aeropuerto El Dorado de Bogotá ahora mismo: jóvenes fueron a manifestarse en silencio y con carteles, a lo que la policía se los está llevando… Sigue la represión

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https://twitter.com/i/status/1203377548694052865  

DE PROGRESISMOS Y MOVILIZACIONES

Por Gonzalo Salazar

Un fantasma recorre los Andes, desde Centroamérica a la Patagonia, millones de “sombis” se levantan a marchar porque les acosa el hambre y el frío; aunque sientan el látigo del verdugo sobre sus espaldas, empiezan a mirarse entre ellos, a recuperar la memoria y el calor en su sangre; ya no les llena la falacia ni les complace el circo, pues se les está borrando la ceguera, solo falta que se atrevan a quitarle la máscara, el pan y el garrote a sus amos para recuperar su dignidad.

El proceso de concentración de la riqueza y monopolización de la producción industrial y de los mercados a escala global, al que Lenin llama etapa imperialista, se intensifica a principios del siglo XX con la formación de las grandes corporaciones (Trust) industriales y financieras en Europa y Norteamérica, con la producción industrial primero mecánica, luego automatizada de mercancías para el mercado mundial, en medio de la barbarie genocida de las más grandes potencias imperialistas (de Occidente) en sus dos primeras guerras “mundiales”, que continuó con la “Guerra Fría”, esta sí global y caliente contra los pueblos del sur y el este. Pero en los últimos 40 años la acumulación por despojo y exterminio se elevó a la máxima potencia con la estrategia globalizadora y un plan de acción llamado Neoliberalismo, consecuencia genuina de la decadencia acelerada del imperialismo Occidental,cuya expresión es la privatización parcial del estado capitalista, la ruptura de las fronteras comerciales de los países dependientes en el norte y en el sur para que circulen libremente todas las mercancías y se multiplique el capital financiero de las grandes potencias imperialistas; claro que para alcanzar estos objetivos tiene que exterminar la dignidad y la rebelión en los territorios donde yacen la fuerza de trabajo humana, los recursos naturales, energéticos y materias primas que necesita el Sistema Mundo Capitalista para existir.

Las guerras con armas físicas, mediáticas, sicológicas y financieras, las guerras comerciales, los conflictos internos provocados y manipulados por los dueños del capital, sostienen y acrecientan relativamente el poder de los mercados, permitiéndoles establecer estructura jurídico-política en los sectores o países vencidospara legitimar el despojo los desplazamientos, las migraciones, esenciales en este proceso, ante lo cual siempre hay una respuesta de las víctimas, aunque sea lenta o tardía; esa decadencia también arrastra a sectores sociales subordinados de las mismas metrópolis imperialistas, donde también se protesta, no con la misma intensidad que en el sur olas periferias; todo esto manifiesta la presencia de la lucha de clases y el colonialismo; precisamente es el crecimiento de la industria armamentista (Complejo Militar Industrial de las potencias capitalistas) lo que le imprime dinamismo al proceso, porque al igual que la especulación financiera, asesora, arma y endeuda a todas las partes en conflicto

En África y América Latina, si bien han habido algunos conflictos entre países vecinos, han permanecido las agresiones y genocidios de las oligarquías locales patrocinadas por las potencias imperialistas, -representadas en su sistema financiero mundial, en sus ejércitos, en sus medios masivos de desinformación, en sus corporaciones multi y transnacionales- que se materializó en decenas de golpes y dictaduras militares y civiles en América Latina  en todo el siglo XX, con cientos de miles de perseguidos, torturados y asesinados, continuación de su acción genocida en Asia y África, donde los pueblos desarrollaron guerras de liberación del colonialismo y del capitalismo, acción intensificada en la nueva guerra fría con conflictos internos en países como Ruanda, Sudán y Somalia, -además del aparthade sudafricano-  donde las corporaciones transnacionales norteamericanas y europeas con la connivencia de sátrapas gobernantes y organismos internacionales como ONU y OEA, han enfrentado etnias y pueblos entre sí para quedarse con sus recursos naturales- dentro del modelo colonialista Neoliberal, como tratan de hacer los mismos imperialistas en Venezuela, Bolivia, Siria e Irán.

El componente violento y rapaz  del capitalismo se crece ominosamente en el Medio Oriente y Asia Central como escenarios principales de las guerra de cuarta y quinta generación originadas en la disputa por el manejo de la producción y el mercado del combustibles, con la posibilidad de otra guerra nuclear, esta vez podría ser entre más de 10 países –la mayoría de Occidente- que poseen miles de misiles de crucero supersónicos y de ojivas nucleares, cientos de veces más potentes que las lanzadas contra Hiroshima y Nagasaki,  empezando por USA, Inglaterra, OTAN e Israel contra Irán, Rusia, China y Corea del Norte, o de India Contra Pakistán, que involucraría a los anteriores. Por otro lado, los globalistas neoliberales quieren dividir a la mayoría de países en varias republiquetas, como lo hicieron con la extinta URSS (Georgia, Chechenia, Osetia, Azerbaiyán, Ucrania), luego con la antigua Yugoslavia, (Serbia, Croacia, Montenegro, Kosovo, Macedonia), lo continuaron en Sudán,  lo pretenden con Rusia, como lo intentaron en Bolivia y quieren hacerlo con Siria, México, China empezando con Hong Kong y Taiwán, (el objetivo es dividirla en siete países) y otros países, incluido Estados Unidos; práctica que no es nueva, recordemos que después de cada guerra “mundial” lo realizaron en África, Asia y Oriente Medio para repartirse los recursos naturales de esos territorios entre los Aliados.

Hoy, pueblos de África y Centroamérica, como del Medio Oriente, empobrecidos, hambrientos y perseguidos huyen de la violencia hacia los centros de Occidente -enfrentando violaciones a todos sus derechos, muros, cárcel, naufragios y asesinatos- buscando sobrevivir a la esclavitud, a la xenofobia y al racismo del Norte que los necesita para explotarlos y para repoblar sus sociedades seniles y esterilizadas. De estas tragedias extraen ganancias quienes promueven las guerras, quienes fabrican y venden las armas, quienes financian ejércitos, quienes endeudan a los países victimas para la reconstrucción, quienes se apropian de los recursos naturales y territorios, incluso quienes “asisten” y manipulan a las víctimas y a los migrantes, ya sabemos quiénes son y están en todas partes donde haya riquezas que explotar: el complejo militar industrial de Occidente, las grandes corporaciones transnacionales industriales y comerciales y el sistema financiero mundial, la banca Rostchild-Rokefeller, dentro de ésta, el magnate “caritativo” George Soros, quienes además dirigen a las oligarquías locales y controlan a todas las mafias del mundo.

Por otro lado, este comportamiento propio del capitalismo se amplía a Suramérica con la agresión comercial-financiera y diplomática, en lo que han denominado “Golpes Blandos” – que en realidad son violentos- pasando por las agresiones económicas del FMI a Argentina, Ecuador, Chile y Colombia, con la amenaza de intervención militar por USA, en contubernio con la OEA en Venezuela, que podría generar un conflicto no solo entre países de la región, sino, con potencias como China y Rusia, que tienen intereses económicos en ese país, tal como se observa en Irán y Corea del Norte con los bloqueos financieros, comerciales y marítimos; toda esta estrategia se confirma con el reciente golpe cívico-militar en Bolivia.

El imperio norteamericano en su decadencia se bate comercial y políticamente en lo que ha denominado su “Patio Trasero” con China y Rusia, quien también lo reta militarmente en Venezuela, este momento lo vivimos en América Latina con la inversión en extractivismo, infraestructura y acuerdos comerciales en la mayoría de estos países con China, en menor medida con Rusia, ante lo cual el imperio, con las oligarquías locales, quiere limpiar su patio trasero de intrusos y progresistas, empezando por frenar el ciclo progresista utilizando todas sus formas de lucha, después bloqueara Venezuela, tumbar a Dilma y encarcelar a Lula e imponer a Moreno en Ecuador, ahora se ensaña con los restos del progresismo de la primera edición del s. XXI, eliminando por ahora, al modelo boliviano, que parecía más fuerte después del de Venezuela y al débil intento uruguayo; sin embargo repunta otro tipo de progresismo que parece más conciliador en México y Argentina.Esta iniciativa dirigida desde la Casa Blanca no es óbice para que no continúen los acuerdos de China con Brasil y otros de la región. Esta política administrada por el FMI y el BM para volver al redil a los inconformes y asegurar a los obedientes, ha hecho reaccionar a los pueblos, recuperando las calles como campo de acción y decisión para mantener lo poco que les queda, pues son coyunturas generadas desde los opresores, y la respuesta no es para recuperar lo antes perdido, porque a excepción de Bolivia, no se pretende destituir a gobiernos ni parlamentos dentro del régimen dominante, o sea, solo se busca echar para atrás las nuevas medidas económicas y fiscales impuestas. La clave está en la posibilidad de concertar entre los actores sociales de las movilizaciones una agenda mínima común –emanada de las necesidades, aspiraciones y posibilidades locales- que dé continuidad a las luchas por justicia social, autodeterminación y soberanía popular o nacional en cada país que quiera salir del colonialismo y o del capitalismo.

En Perú no hay progresismo, tampoco hubo una fuerte o masiva movilización contra la corrupción en 2019, aunque hayan dos expresidentes en la cárcel uno evadido y otro suicidado; fue una acción deliberada del gobierno al querer cerrar el parlamento, cuando las organizaciones populares podrían haber impugnado al Estado como el causante y administrador de la corrupción, pues los dirigentes populares no alcanzan a ver las causas reales de su despojo patrocinado por el mismo Estado con su sistema jurídico-económico plutocrático y su democracia de papel; parece más un sofisma de distracción o un autogolpe para continuar aplicando los dictados del imperio y maquillar la corrupción con otros inversionistas y/o contratistas de cualquier parte del mundo y del propio país.

Ecuador regresa del progresismo con el gobierno deLénin Moreno, fiel sirviente del imperio y del Neoliberalismo salvaje representado en el FMI, impone su agenda expoliadora-extractivista-que desde siempre ha estado presente- con un paquetazo de alzas en combustibles, reforma fiscal, supresión de derechos y bajos salarios, acabando con lo poco que en política social logró el anterior gobierno de Correa, del cual fue vicepresidente el actual lacayo. El protagonismo del sector indígena (algunos dirigentes) con el que anteriormente había hecho acuerdos para legitimar su postura apátrida, acudió a “salvar” la situación en el momento que los sectores populares urbanos avanzan hacia el palacio de gobierno, sin embargo el títere, como fiel representante de las mafias internacionales, no perdona la toma de la ciudad por los indígenas, estudiantes y trabajadores arremetiendo por la espalda contra los dirigentes y negociadores de las protestas, declarándolos criminales, subversivos y terroristas.

El movimiento continental continúa con la racha de protestas en Chile, con movilizaciones de más de un millón de personas, por las mismas causas que siempre han venido con reformaestructural, y cartas de intención redactadas en Washington, donde el jefe del estado –SebastianPiñera- declaró la guerra a muerte a su pueblo como enemigo peligroso, (enemigo interno de la estrategia contrainsurgente ordenada desde el pentágono, financiada por multinacionales norteamericanas y aplicada por las dictaduras latinoamericanas en el siglo pasado) vuelve la dinámica de la dictadura que nunca se fue, con torturas, criminalización y judicialización de la protesta bajo las leyes pinochetistas, ante el gesto heroico de la juventud y los trabajadores que resisten desde siempre, donde falta algo en el relevo generacional que las víctimas del genocidio aún no transmiten, mientras los mapuche se perciben ausentes, -la situación étnica de chile se puede asimilar a la de Argentina, donde existe esa brecha entre mestizos supuestamente blancos y las mal llamadas minorías indígenas- a diferencia de Ecuador, Bolivia y Colombia, donde son la fuerza más consolidada en las movilizaciones.

Las órdenes imperiales que originaron este movimiento de protestas en la parte andina del subcontinente, se han aplicado varias veces en Argentina desde antes del Corralito Financiero del 2001, (en América Latina desde los 80 con la multiplicación de la deuda y la imposición del Neoliberalismo) es una de las causas del rechazo a Mácri, sin embargo el pueblo electorero elige más de lo mismo porque supuestamente solo habían dos opciones (algo parecido a lo que ocurre en Colombia y en casi todo el mundo) o Mácri o Fernández, este último, hijo del neoliberalismo, actuó vinculado a las mafias financieras nacionales e internacionales al lado de Menem y Dualde, -esclavos privilegiados del FMI- aunque los medios lo presentan como progresista. El pueblo hondureño se moviliza frente a la represión del lacayo dictador de turno -Hernández- la juventud, además de huir de la pobreza y la violencia del régimenhacia el norte, sale de nuevo a las calles a reclamar sus derechos; son la juventud, los trabajadores y las comunidades indígenas los protagonistas en estas movilizaciones; esta situación es similar a la de Guatemala, gobernado por la ultraderecha.

Por otro lado, los pueblos originarios bolivianos se autoconvocaron para la defensa de su Estado Plurinacional cuando se sintieron agredidos física y culturalmente por las hordas fasci-racistas, que nunca fueron desmovilizadas después del intento de golpe secesionista originado en Santa Cruz, pues parece que la policía y los militares han mantenido comunicación con este sector de la derecha, más que con el propio gobierno de Evo Morales, al cual han destituido violentamente; ahora los bolivianos demócratas, revolucionarios y humanistas tienen ante el golpe cívico-militar dirigido y financiado por la CIA, una disyuntiva: defender el triunfo  de Evo -aunque hubiera ganado con el 80% de los votos lo habrían tumbado, porque el golpe estaba planeado y financiado desde antes de las elecciones-, buscando su regreso al cargo de presidente, continuando con el extractivismo, rechazando la intromisión norteamericana, enfrentando a la derecha fascista racista colonialista, estableciendo alianza con los militares o, plantearse otra forma de construir poder popular desde abajo por fuera de la institucionalidad capitalista, reestructurando el Estado Plurinacional como Estado de transición, reforzando la autonomía de las comunidades urbanas, indígenas y campesinas, desmontando la colonialidad de las mentes y prácticas de los sectores populares y sus dirigentes, pero defendiendo las políticas de progreso humano que realmente han beneficiado a los sectores empobrecidos y vulnerables, alcanzados por el Estado plurinacional, para lo cual este pueblo cuenta con gran experiencia en el ejercicio de autonomía y decisión. El exilio permanente para los dirigentes populares es mal consejero cuando se trata de construir soberanía popular y autodeterminación, cuando la tradición ancestral ha sido la entrega total del líder a su pueblo o a su comunidad, aún a costa de su vida y/o su libertad.

El pueblo colombiano resiste una dictadura civil de más de 60 años (oligarquía en guerra permanente contra los sectores populares) con una dirigencia de izquierda tradicional esperanzada en cambios meramente electorales sin atreverse a romper la estructura de dominación que sume en la miseria a los sectores populares mientras aniquila a sus dirigentes naturales y bombardea a sus niños, mientras el Estado incumple totalmente los acuerdos de la Habana, que no tocan ni al Estado ni al modelo oligárquico; hoy los colombianos se movilizan masivamente por las mismas razones  que el FMI ordenó cumplir a todos los gobiernos serviles, entre estos al de Duque-Uribe; se creció la movilización popular en el Paro Nacional convocado para el 21 de octubre de 2019, especialmente en áreas urbanas, con fuerte presencia de los trabajadores, la juventud y comunidades indígenas; se diría que esta movilización superó a la del Paro Cívico Nacional de 1977, con la diferencia que en esa época el país se encontraba en Estado de Sitio y la insurgencia no se había desmovilizado, por lo que la respuesta fue prácticamente militar, de la que aún no se sabe cuántos muertos y desaparecidos hubo. De todas maneras, la oligarquía actúa con la misma lógica represiva, criminal y mentirosa, apoyada en los medios oficiales y en las Fuerzas Armadas; por el momento se sabe de un joven estudiante –Dilan- asesinado en Bogotá, además de otros tres en el resto del país, cientos de heridos y muchos detenidos criminalizados, mientras continúa el genocidio de líderes y lideresas sociales, ecologistas, indígenas y campesinos. Aún no se sabe cómo concluirán estas jornadas de lucha popular ni la aplicación por parte del Estado de los posibles acuerdos de una mesa de conversación que Duque insiste que no es de negociación.

Otro tanto sucede en Medio oriente, en Líbano la gente sale a las calles por los mismos motivos económicos, contra la agresión israelí; en Irak se levantan contra el gobierno títere por mejores condiciones de vida, por recuperar su dignidad frente a la invasión norteamericana y su corrupción expoliadora mantenida por 16 años, se movilizan contra las hordas terroristas islamistas que los mismos USA crearon e instalaron en Irak; estas movilizaciones cuentan con más de 300 muertos; en Cataluña –aunque por algún lado asoma la mano invisible de Soros- la movilización es nuevamente por total autonomía respecto a la monarquía; en estos escenarios es también la juventud la que protagoniza las movilizaciones.

A pesar de que Cuba y Venezuela fueron pioneros en la confrontación con el neoliberalismo y la integración latinoamericana y caribeña con proyectos económicos y políticos –ALBA, Banco del Sur, UNASUR, CELAC, restructuración de Mercosur-, ni México ni Argentina se plantean la necesidad de un acercamiento político con Cuba y Venezuela para este fin -lo mismo que con Nicaragua- como en algún momento lo intentaran Fidel y Chávez. Sin embargo, en el resurgir del progresismono se escuchan voces ni se perciben intenciones de un debate sobre la obsolescencia o la necesidad de salir del capitalismo como opción posible y realizable, pues realmente esta no es una tarea para progresistas –solos o de un país- ni para liberales, tampoco programable a corto o a mediano plazo, menos, supeditada a la decisión de un líder, de una clase o de un partido.

En nuestra AbyaYala aún no se perfila un fuerte movimiento anticapitalista humanista que no esté supeditado al juego polítiquero de nuestras oligarquías y a las mafias financieras internacionales dentro de la pseudo-democracia capitalista, se prefiere por las dirigencias de izquierda institucional concluir las luchas aceptando lo que se puede definir dentro de la institucionalidad, frenando las iniciativas de las comunidades del campo y la ciudad, creyendo “ingenuamente” en la palabra de los negociadores del Estado oligárquico, sin asegurar cambios estructuralesque permitan por lo menos la revocatoria a sus gobernantes y planes de gobierno mediante su acción directa; esto ya lo hemos visto en las experiencias de Argentina desde 2001, lo comprobamos con los acuerdos de paz firmados por el gobierno colombiano en 2017 y se ratifica con la negociación que hizo la CONAIE en Ecuador, también en Colombia cuando el gobierno utiliza al congreso para introducir el paquetazo lenta y suavemente mientras criminaliza a los dirigentes de las movilizaciones. Queda la remota posibilidad que no ocurra lo mismo en Chile, donde la estructura jurídica y política del Estado sigue siendo la que dejó establecida Pinochet, que garantiza la violencia impune de las fuerzas armadas en el control de las protestas, experiencia misma que se da en Brasil y en Argentina después de las dictaduras; con la diferencia Argentina que desde los 90 del siglo pasado viene repitiendo cada cuatro o cinco años la misma fórmula de endeudamiento, dependencia, inflación y devaluación ordenadas desde Washington, y la correspondiente respuesta del pueblo cuando siente reducidos sus medios de subsistencia.

Los golpes “lentos” se siguen gestando en el continente y en el mundo: en Venezuela, -que resiste tanto como Cuba el bloqueo- Nicaragua, y ahora en México, con la posibilidad que lo hagan en Argentina con el nuevo gobierno. Con el triunfo de AMLO en México y la elección de Fernández & Fernández en Argentina se intenta configurar un nuevo ciclo u otra ola “progresista” en América Latina, sin embargo, las comunidades empobrecidas, los demócratas, revolucionarios y humanistas no pueden prestarse al mismo juego de los partidos y movimientos que renunciaron a su autonomía y a la rebelión, poniéndose al servicio de la institucionalidad, esto no quiere decir quitarle el apoyo a gobiernos democráticos comprometidos en cambios estructurales de sus economías y sociedades, que busquen el despegue del FMI, del BM, del imperialismo y del neoliberalismo, pero simultáneamente construir en sus territorios y comunidades sus propios modelos equitativos de sociedad y economía solidarios, autónomos, antipatriarcales y anticapitalistas. No debería repetirse la historia de los reformistas-desarrollistas-nacionalistas del siglo pasado en América Latina –como ya lo hemos expresado en otros escritos- a excepción de Cuba, que logró consolidar su revolución pues todos esos caudillos reformistas desarrollistas no eran marxistas ni revolucionarios anticapitalistas ni su fin era el socialismo o la democracia popular, aunque realizaran reformas económicas y sociales que de alguna forma beneficiaban a diversos sectores sociales, aunque fueran valientes y honestos; mas bien fueron impulsados por principios liberales nacionalistas, lo que condujo a que casi todos fueron asesinados de diferentes maneras por el imperio y las oligarquías locales, -Allende en Chile y Bishop en Granada corrieron la misma suerte al intentar realizar una revolución socialista- recordemos que todos ellos no reconocieron ni cedieron autonomía a sus pueblos, mientras la participación en su mayoría fue corporativista y tendieron a dirigir sectores como el indígena, el campesinado y el sindical.

En anterior artículo –“¿Progresismo o revolución?”- hemos analizado las experiencias reformistas-desarrollistas y progresistas en América Latina y el Caribe, mirando sus aciertos y sus limitaciones, especialmente en Suramérica en el siglo XXI y hemos encontrado que en ninguno de los casos hubo una visión estratégica para abolir a mediano o a largo plazo las estructuras económicas, sociales y culturales del capitalismo ni salieron de la concepción del partido o grupo como instrumento institucionalizado para convertir las aspiraciones de sus pueblos en meras reformas económicas y paliativos para superar temporalmente la pobreza y la dependencia; las nacionalizaciones, el desarrollismo, la sustitución de importaciones, el capitalismo de Estado, no posibilitaron trascender el capitalismo ni superar las desigualdades ni la injusticia social.

Aprendamos de lo que viene pasando en este siglo con los progresistas como Chávez, Lula y Evo. Si se propicia la realización de proyectos revolucionarios populares, los movimientos transformadores deben trascender los parámetros de la democracia representativa y presidencialista burguesa, también los esquemas de alianzas y procesos planificados por uno o varios partidos, pues estos nunca podrán representar a todos los sectores populares ni a las comunidades, sobre todo en países tan diversos como los Latinoamericanos.

Diciembre 5 de 2019

 

Colombia, Medellín. Movilización Paro Nacional – Diciembre 4 de 2019

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Para la guerra, nada

  1. Por: Ricardo Robledo

“Díganle a Mauricio Babilonia que suelte las mariposas que ya terminó la guerra en Macondo”

Con este meme, algunos indígenas del Cauca celebraron alborozados la firma del acuerdo de paz entre las FARC y el gobierno Santos en el 2016. La realidad muestra que ha sido un fallido intento debido al incumplimiento por parte de la derecha, de lo entonces acordado.

Una de las razones de fondo es que la agenda del imperialismo y la narco derecha, para Colombia y la región, es de represión violenta, confrontación y guerra; tal como se ha vivido en las recientes protestas populares en los países latinoamericanos. La narco derecha sabe que actuando como lacayos serán tolerados y no serán perseguidos como delincuentes; sueñan con que en una confrontación van a sobrevivir bajo la protección imperial.

Pero no tienen en cuenta que una de las tácticas es que la población local se enfrente entre sí; ya se tiene pleno conocimiento de cuánto vale un nativo para los colonialistas y de cuánto están dispuestos a hacer por la defensa de sus intereses imperiales.

Con esto se van fortaleciendo las prácticas de la supremacía racial, que ante el incremento de la pobreza mundial y de la sobrepoblación, se proponen controlar y disminuir el número de habitantes del planeta para que sobrevivan sólo “los pueblos elegidos por dios”, para poder usurpar libremente los recursos naturales de todas las regiones; puro capitalismo y fundamentalismo.

La teoría de la idealidad propone que la solución está en el mismo problema, para el caso, se aplica propiciando el enfrentamiento entre la misma población local, derecha contra izquierda, o los de un país vecino contra otro. Para eso buscan crear odios, incidentes, conflictos; a este tenebroso panorama de traición, opresión y muerte, es al que le apuesta la derecha, en su forma pachito santos, de laspriella, patriotas, infiltrados, legisladores con precio, monjas recalcitrantes, discursos supuestamente justicieros, medios vendidos al mejor postor, partidos fundamentalistas, presidentes y funcionarios del poder colonial proimperialista.

Ya se pronunció el gobierno norteamericano anunciando que no va a permitir que las protestas populares en sus colonias, se conviertan en revueltas de mayor alcance. No es de esperar menos. Lo que se pronostica para la región es crudo, es la guerra, ese “monstruogrande que pisa fuerte toda la pobre inocencia de la gente”. A eso es que le apuesta la derecha regional; la historia les cobrará su crueldad.

Pero la esperanza de los pueblos se fortalece ante el declive del capitalismo; se sabe del trabajo, la paciencia, la responsabilidad y el dolor de la negatividad dialéctica, tal como anunciaba Hegel. Lo más sensato para la población colombiana y latinoamericana, es evitar el escalamiento del conflicto, pero deben estar alerta y preparados para responder a la agresión.

Diciembre 2 de 2019