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Comunicado Conjunto #69, La Habana

Comunicado Conjunto #69

La Habana, Cuba, 12 de mayo de 2016

En el día de hoy las delegaciones del Gobierno de Colombia y de las FARC-EP queremos anunciar que hemos llegado a un acuerdo para brindar seguridad y estabilidad jurídica al Acuerdo Final; para asegurar su introducción al ordenamiento jurídico colombiano y para dar garantías de cumplimiento de dicho Acuerdo Final, tanto conforme al derecho interno colombiano como conforme al derecho internacional.

Se trata de una serie de mecanismos institucionales y democráticos complementarios, que en su conjunto constituyen una ruta expedita y segura para cumplir con los objetivos enunciados en el párrafo anterior.

El texto del acuerdo adoptado es el siguiente:

I.- El Gobierno Nacional y las FARC EP, acuerdan que el Gobierno Nacional introducirá, antes del 18 de mayo de 2016, el siguiente texto en la tramitación del Acto Legislativo nº 04/2015 Senado, 157/2015 Cámara:

 “Artículo xxx: La Constitución Política tendrá un nuevo artículo transitorio, el cual quedará así:

Artículo Transitorio: En desarrollo del derecho a la paz, el Acuerdo Final para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera constituye un Acuerdo Especial en los términos del artículo 3 común a los Convenios de Ginebra de 1949. Con el fin de ofrecer garantías de cumplimiento del Acuerdo Final, una vez éste haya sido firmado y entrado en vigor, el anterior ingresará en estricto sentido al bloque de constitucionalidad para ser tenido en cuenta durante el periodo de implementación del mismo como parámetro de interpretación y referente de desarrollo y validez de las Normas y las Leyes de Implementación y desarrollo del Acuerdo Final.

En desarrollo del Derecho a la paz, el procedimiento legislativo especial para la aprobación del Acuerdo Final para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera, incluirá un “procedimiento de ley aprobatoria del Acuerdo Especial” con los siguientes criterios procedimentales especiales: envío al Congreso para su incorporación al derecho interno por medio de una ley; tramitación como ley ordinaria: radicación del proyecto ante la secretaria del Senado y publicación, debate en comisiones  constitucionales conjuntas  del Senado y Cámara, votación, debate en plenario del senado; y debate en plenario de la Cámara. El tránsito del proyecto entre una y otra cámara será de 8 días, las votaciones serán únicamente de aprobación o improbación de todo el texto, por mayoría calificada; control de constitucionalidad de la ley aprobatoria del Acuerdo Especial; sanción presidencial y publicación en diario oficial; el Gobierno se obligará a presentar esta ley aprobatoria inmediatamente sea firmado y aprobado el Acuerdo Final para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera, y entrado en vigor el presente Acto Legislativo.

El procedimiento legislativo de aprobación de leyes o actos legislativos para la implementación o desarrollo del Acuerdo Final, será el Procedimiento legislativo especial para la paz establecido en el artículo transitorio xxxx contemplado en el artículo primero de este Acto Legislativo, y estará en vigencia para la aprobación de normas de implementación y desarrollo del Acuerdo Final durante el tiempo establecido en el artículo xxxx

El control constitucional relacionado con la aprobación de La ley aprobatoria del Acuerdo Especial, será único y automático.

El control constitucional relacionado con la implementación del Acuerdo Final mediante Leyes ordinarias o leyes estatutarias, será único y automático.

II.- El Gobierno Nacional y las FARC EP, acuerdan que el Gobierno Nacional, antes del 18 de mayo de 2016, añadirá en el parágrafo j)  del artículo 1  del PROYECTO DE ACTO LEGISLATIVO NÚMERO 04 DE 2015 SENADO, 157 DE 2015 CÁMARA, la palabra “único” en el siguiente párrafo:

“j) Los proyectos de Acto Legislativo tramitados mediante el Procedimiento Legislativo Especial para la Paz tendrán control automático de constitucionalidad  (….)”

quedando así dicho texto:

“j) Los proyectos de Acto Legislativo tramitados mediante el Procedimiento Legislativo Especial para la Paz tendrán control automático y único  de constitucionalidad  (….)”

III.- El Gobierno Nacional y las FARC EP, acuerdan que el Gobierno Nacional, antes del 18 de mayo de 2016,  retirará de la tramitación del Acto Legislativo nº 04/2015 Senado, 157/2015 Cámara la proposición aditiva “artículo transitorio. Jurisdicción Especial para la paz”

IV.- Una vez aprobado en el Congreso el Acuerdo Final firmado como Acuerdo Especial del artículo 3 común de las Convenciones de Ginebra, el Gobierno Nacional, mediante el procedimiento legislativo especial para la paz, impulsará inmediatamente un Acto Legislativo en el que se incorporará íntegramente a la Constitución Política el Acuerdo Final en un artículo transitorio, en el que tendrá que constar expresamente el Acuerdo de la Jurisdicción Especial para la Paz de 15 de diciembre de 2015. Dicho artículo transitorio entrará en vigor una vez entre en vigor el Acuerdo Final.

V.- El Gobierno Nacional y las FARC EP, acuerdan que el Acuerdo Final para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera firmado como Acuerdo Especial en los términos del artículo 3 común a los Convenios de Ginebra de 1949, se depositará, inmediatamente tras su firma, ante el Consejo Federal Suizo en Berna o ante el organismo que lo sustituya en el futuro como depositario de las Convenciones de Ginebra.

VI.- Igualmente, el Gobierno Nacional y las FARC EP acuerdan que una vez aprobado el Acuerdo Final para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera, se efectuará una declaración presidencial con forma de declaración unilateral del Estado colombiano ante el Secretario General de las Naciones Unidas, citando la resolución del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas del 25 de enero de 2016, pidiendo al Secretario General que se dé la bienvenida al Acuerdo Final y lo relacione con la Resolución 2261 del Consejo de Seguridad del 25 de enero,  generando un documento oficial del Consejo de Seguridad, y anexando a dicha Resolución 2261 el texto completo del Acuerdo Final para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera.

COMUNICADO F.A.P.D Negociaciones entre el gobierno y el Ejército de Liberación Nacional

FA

COMUNICADO

El Frente Amplio por la paz –Antioquia– saluda con entusiasmo el inicio de la fase pública de negociaciones entre el gobierno y el Ejército de Liberación Nacional.

Este nuevo proceso amplía considerablemente las fuerzas de la paz y la reconciliación en nuestro país. La mesa de discusiones con las FARC en La Habana, y la que se instalará con el ELN, son ahora los dos pilares más sólidos en que fundamos la gran esperanza de la paz.

El Frente Amplio por la paz aboga para que cuanto antes, el gobierno del presidente Santos y las FARC acuerden los asuntos relativos al fin del conflicto, el cese bilateral del fuego, la dejación de armas y la incorporación de los combatientes a la vida pública. La mesa con el ELN debe tender todos los puentes necesarios con la de La Habana para que ambas se complementen y lleguen a feliz término.

Para la sociedad sin embargo, no puede pasar por alto que la buena noticia de la vinculación del ELN al proceso de paz, ocurre en un momento luctuoso para muchas comunidades que hoy sufren una fuerte arremetida de los grupos paramilitares. En los últimos días han sido asesinados numerosos líderes sociales en diversos lugares del país: Klaus Zapata en Soacha, Cundinamarca; Sharon Mármol, de apenas 14 años e hija del dirigente agrominero Evelio Mármol, al sur de Bolívar; William Castillo, fundador de la Asociación de Hermandades Agroecológicas y Mineras de Guamocó, ocurrida en El Bagre, Antioquia; Alexánder Olme, gobernador del resguardo de Río Blanco; Maricela Tombé, en El Tambo, Cauca; Omar Zambrano, Erney Alvarado y Víctor Andrés Flórez, este último integrante de la Asociación de Trabajadores Campesinos de la Zona de Reserva Campesina del Municipio de Corinto. Lo anterior constituye una amenaza de un nuevo exterminio político en el momento más delicado de las negociaciones.

El compromiso del gobierno de desmontar las estructuras paramilitares sigue estando en el papel. Es ese el elemento de desconfianza que se atraviesa a los acuerdos finales con las FARC y tampoco dejará avanzar la mesa con el ELN. El gobierno debe levantar ese manto de desconfianza para que ambas negociaciones tengan el final exitoso que todo el país espera.

Medellín, marzo 31 de 2016.

La mesa está en crisis y hay que prepararnos: Timochenko

http://caracol.com.co/radio/2016/03/11/nacional/1457715276_230140.html

“En este momento no sabemos cómo pueda terminar este pulso. Estamos haciendo hasta lo imposible para normalizar esta situación. Pero si el gobierno se mantiene en la raya, buscando presionarnos con la fecha o con lo de Obama, no hay más que hacer que continuar con lo que en más de 50 años hemos venido haciendo. Así que sin dejar de un lado las tareas que están desarrollando, tomen todas las medidas del caso para no irles a la permitirá santos que nos haga una jugada sucia”.

ESCUCHAR EL AUDIO EN LA SIGUIENTE DIRECCION:

http://caracol.com.co/radio/2016/03/11/nacional/1457715276_230140.html

CAMILO TORRES RESTREPO Y EL PROCESO DE PAZ EN COLOMBIA

François Houtart *
Hace 50 años, un 15 de febrero, murió en la guerrilla el sacerdote colombiano Camilo Torres Restrepo. Los eventos contemporáneos deben situarse en una perspectiva histórica, porque en materias sociales y políticas nada cae del cielo. Son procesos que tienen su génesis. Un actor como Camilo Torres ha jugado un papel orientador en la historia de Colombia y vale la pena reflexionar sobre su importancia en la situación actual. Un libro publicado en Quito lo recuerda. **
1. El análisis social de Camilo Torres
El tema de la tesis de licenciatura que Camilo presentó en la Universidad Católica de Lovaina fue la estructura de las clases sociales en la ciudad de Bogotá. Él utilizó estadísticas para mostrar que no se trataba solamente de estratos sociales diferentes viviendo en el norte o en el sur de la ciudad, sino de estructuras construidas según una lógica de clases, fruto del sistema económico.
Las conversaciones de paz en La Habana tienen como objetivo poner fin a la lucha armada, lo que es de vital importancia en la coyuntura actual. Pero no significan el fin de las luchas sociales. La burguesía colombiana ha sido muy hábil en la utilización de todos los procesos históricos para reproducir su hegemonía: la independencia, los partidos conservadores o liberales, la industrialización, la financiarización de la economía, el servicio del imperialismo y hasta el narcotráfico.
Para Camilo Torres la lucha armada nunca fue un fin en sí mismo, sino una solución de última instancia, frente al fracaso, en el momento histórico que vivía, de los otros medios: diálogo, reformas, vía parlamentaria. El futuro, después de la paz, no será un proceso tranquilo, sino una continuación de las luchas sociales en el campo, en las ciudades y en las zonas indígenas; de las reivindicaciones para los servicios públicos, el acceso a la educación y a la salud, los derechos de la naturaleza, contra las multinacionales y el imperialismo. La lucha de clases no es una ideología, sino un hecho social, y en Colombia tiene un aspecto particularmente agudo.
2. La unión de las fuerzas populares
El éxito de la acción política de Camilo fue reunir varios sectores de la lucha popular alrededor de un proyecto común, sin abandono de la identidad de cada uno. Fue un proceso difícil, pero no imposible, y ahora es indispensable. Las corrientes que se excluyen mutuamente y, a veces, se combaten de manera más fuerte que contra el enemigo común, es una debilidad grave de las izquierdas en el mundo y una de las causas mayores de su ineficacia política. La reconstrucción social, después del fin del conflicto armado, pedirá un nuevo frente de las fuerzas de izquierda, como condición de un progreso social.
Camilo creía en la necesidad de un liderazgo en la lucha, pero no exclusivo ni personalista, sino como un servicio dentro de un proceso común. El protagonismo individual no era su filosofía y esta enseñanza es hoy día importante para construir la unión.
Su llamamiento fue para una acción de conjunto y no para una unidad alrededor de un partido o de una organización pidiendo a todos los demás ponerse de bajo de su propia hegemonía. Un proceso tal exige desinterés personal e institucional para buscar el bien común de todos.

Foto

El sacerdote Camilo TorresFoto Ap

3. La ética como orientación fundamental
La ética social, para Camilo Torres, tenía varios aspectos. El primero era la justicia. Para él era inadmisible que ciertos sectores de la población tuvieran riquezas considerables y otros se quedaran en la pobreza. Como no se trata de un problema de naturaleza, sino de construcción social, la exigencia moral de la lucha por la justicia es un elemento fundamental del pensamiento y la acción.

Otro nivel ético es la manera de cumplir con la lucha. La no violencia era para Camilo un principio de base, porque significaba el respeto de la vida. Solamente en circunstancias bien definidas se puede admitir una resistencia armada de pueblos o de sectores oprimidos: agotamiento de todos los otros medios y posibilidad real de obtener un resultado, como fue, por ejemplo, la revolución cubana.
Los medios utilizados en la lucha son también una dimensión de peso. Camilo Torres sabía muy bien que el no respeto de la ética en el curso de la lucha no solamente era moralmente inaceptable, sino también contraproducente.
4. La dimensión de fe cristiana
Cuando Camilo Torres murió, en 1966, la teología de la liberación, como disciplina propia, no había nacido. Sin embargo, sus bases ya estaban presentes, es decir, el compromiso de cristianos en las luchas sociales y revolucionarias, y otra manera de vivir la fe en comunidades.
Camilo Torres fue uno de esos precursores, inspirado en un primer tiempo por la doctrina social de la Iglesia en su orientación la más radical: condena de abusos y excesos del capitalismo como fuente de injusticias. Su búsqueda de los valores del reino de Dios, proclamados por Jesús en su sociedad de Palestina, llevó a Torres más allá: condena del capitalismo en su lógica, lo que es la base de la teología de la liberación en su dimensión de ética social.
Es por ello que Camilo Torres se acercó al análisis marxista, que permite descubrir los mecanismos de la dominación del capital y de mirar la sociedad con los ojos de los oprimidos, lo que el Evangelio nos pide.
Frente a la globalización de la economía mundial bajo el poder del capitalismo de monopolio, frente a la extensión mundial de la extracción minera y de los monocultivos, a la destrucción del patrimonio forestal, la agresión generalizada contra los pueblos indígenas, las políticas de austeridad para salvar el sistema financiero, una renovación de la teología de la liberación es más necesaria que nunca y la inspiración de Camilo Torres puede ayudar a los creyentes a redimensionar su fe en esta perspectiva.
Estos cuatro ejes son la contribución de Camilo Torres a la reconstrucción de la sociedad colombiana después de los acuerdos de paz.
_______________________________________
* Profesor del Instituto de Altos Estudios Nacionales (IAEN), Quito.
** Javier Giraldo Moreno, sj, François Houtart, Gustavo Pérez Ramírez, Camilo Torres Restrepo y el amor eficaz, ediciones La Tierra, Quito, 2016.

FARC-EP y gobierno colombiano firman acuerdo de justicia por la paz

http://www.telesurtv.net/news/Cronologia-Dialogos-de-Paz–20150407-0030.html

Colombia: Comunicado 014. VEEDURIA DEL ALTO AL FUEGO DE LAS FARC – EP

FA

Habana, 18 de julio 2015.

La presente es la declaración producida luego de la reunión que sostuvieron en la ciudad de La Habana el 18 de julio de 2015 delegados del Frente Amplio por la Paz, representantes de iglesias, integrantes de las Constituyentes por la paz, Red Universitaria por la Paz y de organizaciones locales de víctimas con la Delegación de Paz de las FARC-EP acerca de la veeduría del alto al fuego unilateral anunciado por la guerrilla el 8 de julio de 2015:   Se aproxima el 20 de julio, fecha emblemática para nuestro país que este año estará acompañada con la buena noticia del inicio del sexto alto al fuego unilateral anunciado por las FARC-EP el pasado 8 de julio. Durante los cinco meses del más reciente de ellos, iniciado el 20 de diciembre de 2014, el Frente Amplio por la Paz realizó a través de sus organizaciones y de las comunidades campesinas, indígenas, afrodescendientes y ciudadanas la veeduría al cumplimiento de este compromiso. Esta tarea se recogió en cinco informes que dan cuenta en cifras y aspectos cualitativos de los beneficios de acallar los fusiles y sembrar hechos de paz y convivencia para el país, en particular, para los pobladores que viven en las zonas de mayor incidencia del conflicto armado.   La disminución significativa de muertes y heridas en acciones bélicas, así como el ahorro de recursos económicos durante este período resultaron históricos, y contrastan con el doloroso balance de los momentos de desarrollo e intensificación del conflicto armado. El Frente Amplio pudo constatar que además de evitar la muerte o las lesiones a la integridad de muchos miembros de la Fuerza Pública e integrantes de la guerrilla; la ostensible disminución de la afectación de la infraestructura, así como la suspensión de bombardeos, permitieron a la población civil el ejercicio de sus derechos a la vida, a la integridad y a las garantías sociales.   También dimos cuenta de acciones ofensivas de la Fuerza Pública en las que se evidencia violación a principios del DIH en persona de los insurgentes e igualmente afectaciones a la población civil.   Es claro que la terminación del alto al fuego unilateral de las FARC-EP dejó atrás lo alcanzado, y para tristeza de todas y todos trajo nuevamente dolor y destrucción del territorio.

Las organizaciones que suscribimos este comunicado consideramos que los tres acuerdos preliminares a los que se ha llegado, las declaraciones de alto al fuego unilateral, el comienzo del programa de descontaminación de los territorios de artefactos explosivos, el anuncio de la desvinculación y no reclutamiento de menores de edad, y los otros gestos unilaterales o bilaterales de carácter humanitario han sido un resultado de gran valor del proceso de paz, que esperamos fructifiquen pronto en el cese bilateral y definitivo de fuego y de hostilidades.   De nuevo aceptamos el llamado de la Delegación de Paz de la guerrilla a realizar la veeduría del alto al fuego unilateral, esta vez en conjunto con iglesias y las Constituyentes por la Paz; hecho que consideramos relevante no solo para las tareas encargadas, sino para la posibilidad de fortalecer los lazos con otros sectores de la sociedad colombiana comprometidos con la transformación efectiva de nuestro país. Exigimos al Gobierno las garantías necesarias para ejercer esta labor. Saludamos el acuerdo sobre pedir la participación de un representante del Secretario General de Naciones Unidad y otro de la Presidencia de UNASUR para las tareas de verificación.

Creemos firmemente que es hoy el momento de orientar el proceso de paz por el camino irreversible del desescalamiento del conflicto armado, del cese bilateral definitivo al fuego y a las hostilidades, y de los acuerdos que pongan la base de la paz estable, democrática y duradera.   Creemos que llegó el momento de pactar un acuerdo con un concepto amplio de justicia, que tenga en su base la verdad, la reparación y las garantías de no repetición. También llegó el momento de desistir del ultimátum como método de negociación, de las advertencias de pararse de la Mesa de Conversaciones, de desescalar el lenguaje belicista predicando con el ejemplo propio.   Esperamos que esta vez el desescalamiento se materialice en acciones recíprocas por parte del Estado y de las Fuerzas Militares conforme al acuerdo dado a conocer recientemente por las partes, y anunciamos que en esta ocasión también haremos veeduría social y ciudadana a los compromisos que ha adquirido el Gobierno en esta materia.   Queremos advertir nuestra preocupación por la persistencia, o nueva presencia, del paramilitarismo en extensas zonas del país, la continuidad de los nexos con los agentes del Estado, la presencia de los representantes de la parapolítica y sus herederos en las próximas elecciones.   Nos preocupa que se esté preparando una nueva fase del desarrollo de este fenómeno como estrategia paramilitar para poner en peligro el escenario posterior a la firma de los acuerdos. Por eso otorgamos gran importancia a la creación de una comisión para la no repetición del paramilitarismo como parte de los acuerdos de La Habana. De igual forma, rechazamos la nueva ola de capturas, investigaciones e imputaciones a reconocidos líderes sociales y defensores de derechos humanos, el uso de la fuerza contra la protesta social, la persecución contra los miembros del Congreso de los Pueblos y de Marcha Patriótica. Sobre estos dos aspectos anunciamos que elaboraremos en el próximo mes un informe de nuestra veeduría.   El movimiento social en Colombia de iniciativas por la paz alcanza gran articulación y confluencia. Por ejemplo, las plataformas de organizaciones reunidas en Clamor Social por la Paz; los procesos rurales y populares convocados en la Cumbre Agraria; sectores del sindicalismo como la CUT y la USO, avanzando en el proceso de construcción de un espacio multilateral por la paz. En este escenario hemos construido una nutrida agenda común; la asamblea de trabajadores por la paz, las cumbres regionales y nacionales por la paz, las constituyentes nacionales por la paz, todas estas apuestas buscan confluir en diciembre en un encuentro en el que el objetivo es construir el movimiento social por la paz.

Estamos convocando a otros sectores del espectro social, político y religioso a reunirnos en el Encuentro Nacional de Paz los próximos 22 y 23 de julio para potenciar esta agenda, para proteger la negociación de La Habana e iniciar urgentemente el diálogo con las otras insurgencias.   Hacemos un llamado urgente a toda la sociedad colombiana a avivar su sentimiento por la paz, creer que es posible construir juntos un país en armonía y esperanza para las presentes y futuras generaciones, sumarse a los millones de veedores y veedoras que creemos en la paz; así como reiteramos nuestro llamado a los medios de comunicación a promover la construcción de nuevos imaginarios de reconciliación y esperanza que encaminen el sentir de los colombianos y colombianas a apostar por el fin de la guerra en todos los territorios.   También reiteramos nuestro llamado al Gobierno Nacional y al ELN a iniciar con prontitud la fase pública del proceso de conversaciones y la creación de la mesa de diálogos entre  ambas partes.   La paz con justicia social que soñamos y que vamos a materializar debe ser integral, duradera y democrática.

FRENTE AMPLIO POR LA PAZ / REPRESENTANTES DE IGLESIAS

COLOMBIA: Presidente Santos habla sobre el proceso de paz con la guerrilla…

Por: 

Foto: Mauricio Moreno / EL TIEMPO

«Dios mediante», dice el presidente Santos, en el 2018 estaremos celebrando la paz.

1. Naranjo presidirá comisión de garantías para las Farc

¿Es cierto que el general Naranjo declinó ser ministro del posconflicto?

No es que haya declinado. Él todavía está de ministro. Lo que sucede es que he decidido poner en marcha tres subcomisiones dentro del diálogo con las Farc. Una sobre justicia, otra sobre el fin del conflicto –que incluye cese del fuego bilateral y definitivo y dejación de armas– y una tercera subcomisión que va a presidir el general Óscar Naranjo sobre las garantías que se les van a dar a las Farc en materia de su seguridad personal para que no se vaya a repetir la historia de la Unión Patriótica. Esa subcomisión comienza a funcionar la semana entrante.

¿La presidirá el general Naranjo?

Sí, y es un trabajo de tiempo completo. Por eso no puede seguir con las dos responsabilidades.

¿Y quiénes la integrarán?

Miembros del Gobierno y miembros de las Farc, que diseñarán un sistema de garantías para la seguridad de los guerrilleros desmovilizados.

¿Qué medidas se podrían tomar?

Es lo que vamos a conversar para darles a ellos la tranquilidad de que el Estado los va a proteger. Los mayores temores de la guerrilla son su seguridad jurídica y su seguridad personal. Seguridad jurídica solamente habrá si hay justicia. Y su seguridad personal tenemos que garantizársela para que no sientan temor de que van a ser asesinados si dejan las armas.

2. Si las Farc no aceptan ningún tipo de pena, termina el proceso

Pero hasta ahora las Farc no han aceptado ningún tipo de justicia…

Pero tenemos que avanzar en eso, o no habrá paz.

¿Por qué usted decidió radicalizar un poco su posición?

Yo no he cambiado mi posición. Lo que sí digo es que la paciencia se acaba: la de los colombianos y la mía. Y que llegamos a un punto donde no avanzar es retroceder, y si retrocedemos el proceso se acaba. Por eso tenemos que avanzar, y eso lo entendieron las Farc: avanzar con hechos concretos…

En el tema de la justicia, ¿la posición del Gobierno es irreversible en el sentido de que alguna pena tiene que existir?

Lo que hay que entender es que las amnistías están prohibidas por el derecho internacional y el nacional. Tenemos que aplicar algún tipo de justicia transicional. Tiene que haber algún tipo de pena.

¿La pena es la aplicación de la justicia transicional?

Claro, cualquier justicia investiga, juzga y falla. Impone las penas.

¿Qué tipo de penas?

Ahí hay mucha flexibilidad, ahí hay un margen amplio de negociación, pero lo primero que tiene que darse es la aceptación de la aplicación de justicia. Tendrá que haber una pena privativa de la libertad en algún sentido.

¿Tiene que haberla?

Tiene que haberla.

¿Pase lo que pase?

Si queremos una paz estable y duradera y si queremos seguridad jurídica.

De otra parte, no parece fácil que las Farc acepten entregar las armas…

Si no dejan las armas no hay paz.

¿Por qué las tienen que dejar, señor Presidente?

Porque todo este ejercicio es para que las Farc puedan hacer política, pero sin armas. Si no las entregan, todo este ejercicio no tiene ningún sentido. Eso no sería aceptable para mí ni para el pueblo colombiano, ni para el mundo.

3. ‘El año entrante será el año de la paz. Estamos cerca y hemos avanzado más que nunca’

¿Cuál es su meta para su segundo año de gobierno, que ya casi comienza?

Lograr un acuerdo de paz. Pero, además, queremos conservar la camiseta amarilla en crecimiento económico en América Latina y seguir siendo los que más crecemos, disminuir aún más la pobreza y avanzar en cobertura y calidad de la educación. Esos son nuestros mayores desafíos.

¿Cree que lo va a lograr?

Yo creo que sí.

Es decir, ¿en el 2018 estaremos celebrando la paz?

Dios mediante, sí.

¿Qué lo llena de esa seguridad?

Que no podemos tener 20.000 muertos más ni 20 años más de guerra. Ni las Farc ni el pueblo colombiano lo soportarían. La lógica se impone.

¿Pero estamos cerca?

Sí, estamos cerca, hemos avanzado más que nunca y el costo es mínimo frente a lo que representan los inmensos dividendos de la paz, dejar atrás el miedo y volver a tener esperanza.

¿Ese costo puede ser, como dijo el Fiscal General, “algo de impunidad”?

Puede ser, por ejemplo, penas que no impliquen ir a la cárcel para la mayoría de los integrantes de las Farc y que solamente paguen penas los máximos responsables.

¿Castigarlos con cárcel?

Imponerles penas a los máximos responsables por los delitos más graves.

¿Al grueso de los guerrilleros no?

Esa es una posibilidad.

¿Que son cuántos?

En armas, unos 7.000.

Si no hay algún tipo de penalidad o algún modelo de justicia especial, ¿el proceso de paz tiene salvación?

Tiene que haber justicia, repito. Si no hay justicia, no hay paz. Así de simple. Paz con impunidad no puede haber. En el centro de todo este proceso están, por primera vez, las víctimas. Y, por ellas, no podemos permitir que haya impunidad. El derecho de las víctimas a la verdad, a la justicia y a la reparación debe respetarse. Por eso digo que nuestra meta es lograr el máximo de justicia que nos permita la paz.

4. Condición para que el proceso continúe: que haya avances reales

¿Cuáles son las condiciones para decidir en cuatro meses si el proceso sigue?

Que se vean avances reales en la discusión del tema de la justicia y sobre el fin del conflicto, y que las Farc hayan cumplido con el desescalamiento.

¿En qué consiste el desescalamiento?

Desescalar es ir apagando el fuego de los fusiles, bajarle la intensidad al conflicto, atemperar los ánimos. Menos muertos y menos sufrimiento. Y es una forma de irse acercando al fin del conflicto.

Para el cese del fuego, ¿qué condiciones se deben cumplir?

Que se haya avanzado en el tema de las víctimas, en particular el de la justicia, y que se tengan acordados mecanismos específicos, verificables e irreversibles para la concentración, reincorporación a la vida civil y dejación de armas de la guerrilla.

5. El Procurador, que se dedique a sus funciones. No está bien que ande en campaña política

El procurador general, Alejandro Ordóñez, denunció que las Farc no cumplieron la pasada tregua unilateral ni un solo día. ¿Eso es verdad?

No, no es verdad.

Entonces, ¿el Procurador no solo no ayuda al proceso sino que lo entorpece?

El Procurador debería dedicarse a su función, que es investigar, juzgar y disciplinar a los funcionarios.

¿Pero cuál es la petición que usted le haría públicamente a Ordóñez?

Lo que le acabo de decir. Que se dedique a su trabajo.

Pero él alguna vez respondió que su trabajo es opinar y vigilar el proceso. Que esa es función del Ministerio Público.

No, su trabajo es vigilar que los funcionarios cumplan con su deber. Y hay mucho que hacer ahí, en lugar de estar metiéndose en temas que realmente no le competen, como el tema de la paz.

Pero él ha insistido en que sí, que tiene que estar vigilante de las acciones del Jefe de Estado.

Él debe concentrarse en forma discreta y prudente en su labor de disciplinar a los funcionarios, en vez de andar repartiendo regalos por el país.

¿Usted cree que él está en campaña política?

Es lo que todo el mundo siente y dice.

¿Y usted cree que eso está bien?

Por supuesto que no.

Por la actuación de él, ¿usted cree que tiene aspiraciones políticas?

Siguiente pregunta.

¿Y sobre la afirmación de que usted se alió con las Farc para que el Consejo de Estado lo despoje del cargo al aceptar la demanda contra su reelección?

Me produce realmente tristeza como colombiano que un Procurador, que es una persona muy importante en este país, sostenga semejante despropósito.

Él dijo que tenía pruebas, como el nombramiento en el exterior de familiares de dos magistrados del Consejo de Estado…

¿Esas son las pruebas de que estoy aliado con las Farc para tumbarlo? Por Dios. Es que muchos de mis enemigos me acusan, dicen tener las pruebas y al final resulta que no hay pruebas. Que son mentiras. Acuérdese cuando me acusaron de estar recibiendo plata del narcotráfico y dijeron que tenían pruebas. Al final tuvieron que callarse.

6. Relaciones con el expresidente Uribe: puente para bien del país

A propósito de esa tácita referencia que usted hace al expresidente Álvaro Uribe, parecería que se acerca un poco al proceso de paz…

Ojalá. Ese es mi sueño. Que todos los colombianos nos unamos en torno a ese propósito que no es mío, que no es de mi gobierno, que es de todos los colombianos, incluyendo al expresidente Uribe.

¿Cree usted que las observaciones que Uribe ha hecho al proceso son más provocadas por la antipatía hacia usted que por el interés nacional?

Quiero pensar que sean por el bien de este país y no por posiciones personales. Créame que estoy dispuesto a tender puentes con todo el mundo para poder lograr ese objetivo de la unión nacional en torno a la paz, porque eso es lo que más le convienen a esta nación.

El expresidente Uribe ha dicho que las Farc aprovechan el proceso para robustecerse. ¿Cuál es su opinión?

Nunca antes las Farc habían recibido tantos golpes como los que han recibido durante mi gobierno. Están más débiles que nunca. Ahí están las cifras.

7. Para el cese del fuego bilateral es indispensable la concentración de las Farc

¿Para el cese bilateral del fuego es indispensable la concentración de las Farc?

Es un paso necesario.

¿Usted cree en las Farc?

Creo en la necesidad de la paz, y la paz se hace con los enemigos.

¿Las Farc siguen comprometidas con el narcotráfico?

Lo importante es que a partir del momento en que se firme el acuerdo tienen que romper todo vínculo con el narcotráfico y ayudar a erradicar esa plaga que tanto daño le ha hecho al país.

¿El narcotráfico sería incluido dentro de la justicia transicional?

No. Ningún narcotraficante será incluido en la justicia transicional. Otra cosa es que haberse financiado con dineros del narcotráfico pueda eventualmente considerarse como delito conexo.

¿Las Farc están cumpliendo los compromisos que han adquirido?

Lo importante ahora es que cumplan con lo que se acordó el fin de semana pasado y firmemos rápido. De eso dependerá el futuro de la paz.

¿Y qué se acordó el fin de semana pasado?

Acelerar en La Habana y desescalar en Colombia.

‘Timochenko’ dijo hace unos días que las Farc no están derrotadas. ¿Es así?

Están más débiles que nunca, pero no están derrotadas. Todavía tienen capacidad de hacer daño, como lo hemos visto en los últimos días.

¿Cuál es la directiva para las Fuerzas Militares si ordena un desescalamiento?

Esa es una discusión que tendremos con el Ministro de la Defensa y con los comandantes de las Fuerzas Militares y de Policía, dependiendo del cumplimiento de las Farc de sus compromisos.

TOMADO DE: http://www.eltiempo.com/politica/proceso-de-paz/entrevista-con-juan-manuel-santos/16115756

(Lea aquí la segunda parte de la entrevista donde Santos habla del alza del dólar, exportaciones, el balance de su gobierno y sus frustraciones)

YAMID AMAT
Especial para EL TIEMPO

De cómo nació la guerrilla en Colombia Carta de Gloria Gaitán al estado colombiano

Tomado de: Radio Macondo

De cómo nació la guerrilla en Colombia Carta de Gloria Gaitán al estado colombiano

Publicado el 11 de septiembre de 2013

Bogotá, octubre 18 de 2012
Señor Presidente
JUAN MANUEL SANTOS
República de Colombia
Bogotá

Señor Comandante
RODRIGO LONDOÑO ECHEVERRI (Timoleón Jiménez)
Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia – Ejército del Pueblo (FARC-EP)
A.D.S
Copia: Señor Comandante
NICOLAS RODRÍGUEZ BAUTISTA (Gabino)
Ejército de Liberación Nacional (ELN)
A.D.S

Ref.: DIÁLOGOS DE PAZ: el Estado ha de pedir perdón

Señor Presidente Santos, Señor Comandante Londoño Echeverri,
He visto con preocupación la insistente afirmación por parte de diferentes sectores, tanto nacionales como internacionales, según la cual, como resultado de un posible acuerdo de paz, los comandantes de las FARC-EP deben ser judicializados negándoseles una amnistía integral. Se pretende así que, después de su potencial desmovilización, les sea vedado incorporarse de inmediato y plenamente a la vida política por vías legales y cívicas.

A mi entender, de imponerse esa tesis, será imposible lograr un acuerdo de paz, ya que la guerrilla – pienso yo – no va a dejar las armas con las que ahora busca la toma del poder para lograr una transformación del actual sistema, a cambio de una pena de cárcel que le daría fin a su parábola de lucha.

Como en derecho las cosas se deshacen como se hacen, pienso que en las mesas de diálogo el gobierno colombiano ha de reconocer que el conflicto que vivimos lo inició el Estado colombiano en 1946, [1] al haber desatado en aquel preciso momento el genocidio premeditado, sistemático4 y generalizado a las huestes gaitanistas, que avanzaban victoriosas hacia la conquista del poder bajo el liderazgo de mi padre Jorge Eliécer Gaitán.

Tengo toda la documentación probatoria, original y extensa, que hace de ese genocidio al Movimiento Gaitanista un delito de lesa humanidad que está al origen del conflicto.

Pongo a disposición del Gobierno Nacional, de las FARC-EP, del ELN y de los gobiernos que, como garantes, colaboran en el proceso, el siguiente material probatorio:

– 1º.- Los varios memoriales de agravios que, a partir de 1947, mi padre le envió al Presidente Ospina Pérez detallando los nombres de las víctimas a manos del Estado, con los lugares, las fechas y los delitos cometidos por las autoridades.

– 2º.- Las denuncias puntuales, con nombre de las víctimas, los lugares, las fechas y delitos cometidos por las autoridades, publicadas en el periódico Jornada, vocero del Movimiento Gaitanista, publicación que desapareció de la Biblioteca Nacional pero que, afortunadamente, mi familia conserva.

– 3º.- El archivo Gaitán, en el que mi familia guarda miles de cartas originales de denuncia, que a mi padre le enviaban sus partidarios indicando los nombres de las víctimas, los lugares, las fechas y el o los delitos cometidos por las autoridades.

– 4º.- Las pruebas de que el Jefe de la Policía de aquel entonces, el Coronel Virgilio Barco, contrató sicarios en la vereda de Chulavita para generar el conflicto; coronel cuyas fechorías también figuran en el expediente del asesinato de mi padre, desaparecido de los archivos oficiales, pero del cual mi familia conserva copia integral autenticada.3

Premeditadamente a esos sicarios los enviaban a las veredas y municipios liberales y, al grito de “Viva el Partido Conservador”, sacrificaban liberales indefensos. Luego, los mismos sujetos, viajaban a las veredas y municipios conservadores para, al grito de “Viva el Partido Liberal”, arremeter contra la vida y los bienes de inocentes ciudadanos conservadores.

Mi padre recorrió el territorio nacional denunciando este maquiavélico montaje oficial, que buscaba encender la hoguera del odio entre compatriotas. En la colección del periódico Jornada, que mi familia guarda celosamente, se lee en el ejemplar del día 13 de abril de 1947: “Pueblo de todos los partidos: ¡os están engañando las oligarquías! Ellas crean deliberadamente el odio y el rencor a través de sus agentes, asesinando y persiguiendo a los humildes, mientras la sangre del pueblo les facilita la repartición de los beneficios económicos y políticos que genera tan monstruosa política”.

No habla mi padre, como han pretendido quienes quieren responsabilizar al pueblo de la Violencia de la mitad del siglo XX, que se trató de una guerra partidista. ¡No! En todas sus intervenciones, que pongo a su disposición, insistirá en que es una violencia oficial, desatada en forma premeditada, sistemática y generalizada por el Estado colombiano.

– 5º.- La lectura analítica de la Oración por la Paz, pronunciada por mi padre el 7 de febrero de 1948 en una Plaza de Bolívar desbordada por la multitud, con gentes que llegaron de toda Colombia, no deja duda de que mi padre señala a las autoridades como culpables de la persecución y asesinato de sus seguidores.

Nadie puede negar que, en esa intervención, mi padre sindica al Estado colombiano y al Gobierno presidido por Ospina Pérez, como responsables del derramamiento de sangre que, como bola de nieve, desembocó en el conflicto armado que hoy vivimos. Allí señaló con precisión, entre muchas otras acusaciones, lo siguiente:

“Señor Presidente Mariano Ospina Pérez: os pedimos que cese la persecución de las autoridades, así os lo pide esta inmensa muchedumbre. Os pedimos una pequeña y grande cosa: que las luchas políticas se desarrollen por los cauces de la constitucionalidad”.

– 5º.- Mi familia pone igualmente a disposición del Señor Presidente de la República y de los comandantes de las FARC-EP y del ELN, las centenares de horas de grabación en video y audio que hizo mi hija María Valencia Gaitán, recorriendo en toda su extensión el territorio nacional, donde multitud de víctimas atestiguan que, después del asesinato de mi padre, la persecución violenta contra ellos, por ser sus partidarios, arreció y fue entonces cuando el pueblo se vio obligado a internarse en el monte para salvar sus vidas, armándose inicialmente de machetes y pistolas de fisto, siendo ésta persecución oficial el germen de las futuras guerrillas.

– 6º.- Inicialmente se organizaron guerrillas liberales que, traicionadas por la dirección ahora oligárquica del Partido Liberal – que pactó la desmovilización de la guerrilla para luego asesinar a sus comandantes – hizo que algunos de ellos acudieran al apoyo del Partido Comunista, que les mostró un nuevo camino diferente al de los partidos tradicionales.

– 7º.- El doctor Jorge Leyva es testigo de mi reunión en Casa Verde con los máximos líderes históricos de las FARC-EP. Allí, el líder paradigmático de esa guerrilla, el Comandante Manuel Marulanda Vélez, me contó cómo, al origen de su lucha guerrillera, estuvo el haberse visto obligado, junto con su familia y siendo aún adolescente, a internarse en el monte para proteger su vida, porque sus familiares eran Gaitanista. Es asunto que no se exhibe frecuentemente, por el rechazo que se le tiene, y es comprensible, al hecho de haber tenido como origen político al partido liberal que, una vez asesinado mi padre, los traicionó.

– 8º.- De igual manera el máximo dirigente del ELN, el comandante Gabino, a quien estoy enviando copia de esta carta, me contó personalmente en el campamento del Coce, que sus orígenes guerrilleros se remontan a la época en que tuvo que huir al monte con su familia, que era Gaitanista, para salvarse de la persecución de las autoridades.

Pongo este cuantioso acervo documental al servicio de los diálogos de paz, a fin de que se reconozca que fue el Estado el que desató el conflicto que se prolonga hasta nuestros días, como detalladamente – con pruebas irrefutables al canto – puedo demostrarlo, a fin de que el Estado pida perdón por este genocidio que ha quedado en la impunidad y que a los comandantes guerrilleros se les otorgue una amnistía integral, por ser la guerrilla consecuencia de la violencia y no su origen.5

Mi padre no creía que a él lo asesinarían en el marco de ese genocidio. Al respecto decía: “La oligarquía colombiana no me mata, porque sabe que, si lo hace, el país se vuelca y pasarán muchos años antes de que las aguas regresen a su nivel normal”.

En 1998 traje a cuento esta frase de mi padre diciendo que, ya que en ese año se cumplían 50 años de su magnicidio, era tiempo de que las aguas regresaran a su nivel normal. Los periodistas mezclaron ambas frases y divulgaron una afirmación nunca hecha por mi padre, según la cual las aguas regresarían a su nivel normal pasados 50 años.

Hoy, pasados 65 años, todos los colombianos esperamos que ese regreso a la normalidad pueda alcanzarse ahora. El Estado, mediante genocidio, rompió el normal proceso democrático. Será necesario que la opinión pública comprenda que el conflicto se inició cuando el Estado pretendió abortar el triunfo popular, que ya era inevitable, con la elección de mi padre como Presidente de Colombia para las siguientes elecciones presidenciales de 1950, lo que representaba la llegada del pueblo al poder.

Estoy dispuesta, en el momento en que me lo indiquen, a aportar el extenso material probatorio ofrecido, que desde hace años mi familia guarda sigilosamente por haber sido perseguido por el Estado para su destrucción, como puedo demostrarlo, pruebas al canto. Primero fue por acción del entonces Ministro de Educación Rodrigo Lloreda, que logró que un agente suyo incinerara la mitad del Archivo Gaitán. Luego, por conjura protagonizada por el propio doctor Andrés Pastrana, en ese entonces Presidente de la República, por sentirse afectado directamente con las pruebas sobre el genocidio que contiene dicho archivo, ya que su padre, el doctor Misael Pastrana, fungía entonces como Secretario Privado del Presidente Mariano Ospina Pérez, bajo cuyo gobierno se dio inicio al genocidio. Por último, bajo la presidencia del doctor Álvaro Uribe, cuando las autoridades allanaron un depósito privado esperando encontrar el Archivo, logrando posteriormente confiscarme decenas de cartas que culpan al Estado del genocidio al Movimiento Gaitanista y que hoy están en manos del Ministerio de Educación.

La marcha victoriosa que adelantaba el pueblo en 1948, bajo la conducción de mi padre, debe retomarse por las vías cívicas en manos de los descendientes de los héroes que cayeron en aquella batalla por una Colombia equitativa y justa, proceso civilista que el Estado truncó y que generó, a la fuerza, el surgimiento de la lucha guerrillera. Es por ello que los comandantes guerrilleros no pueden ser judicializados, sino que deben ser acreedores a una amnistía general.

Quedo, entonces, a la espera de cualquier manifestación que se me haga, por cualquiera de las partes, para aportar las pruebas relacionadas. Atentamente,
GLORIA GAITÁN JARAMILLO
c.c. 20’144.757 de Bogotá
Correo-e: gaitanjaramillogloria@yahoo.es
Bogotá, D.C.
COLOMBIA

(1) Algunos cronistas señalan el 9 de abril de 1948 como la fecha de inicio de la Violencia. Están mal informados. El genocidio gestado por el Estado se originó en forma premeditada, sistemática y generalizada desde el año de 1946. 1

*Nota: Actualización 13 de septiembre, nueva carta de Gloria Gaitán a Juan Manuel Santos

COLOMBIA. COMUNICADO 013 – FRENTE AMPLIO POR LA PAZ ACEPTAMOS SER VEEDORES DEL CESE UNILATERAL

  FA

El Frente Amplio por la Paz valora y celebra como fundamental el gesto de paz de las Farc – Ep con las que responde a las peticiones de la sociedad colombiana y la comunidad internacional en especial de los países garantes y acompañantes del desescalamiento del conflicto. El anuncio en la Habana de un nuevo cese al fuego unilateral a partir del 20 de julio es vital para todo el pueblo colombiano. Nosotros hemos visto y documentado los impactos de la guerra en las comunidades, en las regiones y para la sociedad en su conjunto y por eso invitamos a defender este cese, porque es la vida de todo un pueblo la que está en riesgo. No más vidas ofrendadas en el altar de una guerra inútil que se puede terminar por la vía dialogada.

Solicitamos al gobierno nacional respete el cese al fuego unilateral y que genere las condiciones para que inmediatamente se pueda avanzar en un cese bilateral porque no podemos retroceder ni arriesgar lo que se ha logrado, vemos con gran preocupación que la primera noticia que se conoce después de este importante anuncio de las FARC EP, es la captura de 16 líderes sociales del congreso de los pueblos, creemos que el desescalamiento del conflicto debe incluir el respeto y las garantías para el movimiento social.

Los informes del Frente Amplio dan cuenta de la importancia del cese en todo el territorio nacional y además que es posible hacer la veeduría y dar cuenta de los beneficios de un cese bilateral. El ambiente de un cese unilateral brinda las condiciones para avanzar hacia un cese al fuego bilateral y definitivo. La paz debe ser integral y con todas las insurgencias, razón por la cual una vez más instamos al ELN y el gobierno nacional para que formalicen cuanto antes el escenario del dialogo.

El Frente Amplio coordinará urgentemente con las Iglesias y el Movimiento de las Constituyentes por la Paz para desarrollar su labor de veedor del cese al fuego tal como lo hemos hecho en cada rincón del país donde avanzo la organización de millones de veedores y veedoras del proceso de paz. Las cifras y los hechos son contundentes, durante los meses de cese unilateral se evitaron miles de muertos y víctimas del conflicto.

¡Estamos listos para una paz duradera¡

 Comisión Política

Frente Amplio por la Paz

La Democracia y la Justicia Social

Sobre el cese unilateral del fuego de las Farc-ep

FA

El Frente Amplio por la Paz y la Democracia, Antioquia, saluda el nuevo cese unilateral del fuego decretado por las FARC durante un mes a partir del 20 de julio próximo.

La estrategia de negociar en medio de las balas, las bombas y los saboteos a la infraestructura, ha hecho crisis desde tiempo atrás. Es la hora de la sensatez y las pruebas de una verdadera voluntad de paz. La reconciliación debe iniciarse desde ya y el aniquilamiento entre colombianos no puede continuar.

Por las características propias de la guerra colombiana, y porque la experiencia ha enseñado, un cese unilateral de fuego será siempre frágil y muy costoso de mantener. Llamamos por lo anterior al gobierno del presidente Santos, para que en un gesto de reciprocidad, responda a su contraparte con la misma moneda.

De esta manera, el presidente debe honrar el mandato por la paz que recibió de los colombianos cuando el 15 de junio de 2014 fue elegido Jefe del estado por los ciudadanos de Colombia.

El Frente Amplio por la Paz, Antioquia, acepta realizar la veeduría del nuevo cese al fuego, al lado de las iglesias y del movimiento constituyente por la Paz en nuestro departamento, como una contribución a la solución definitiva del conflicto armado colombiano.

¡Por ti, por mí, por la paz, tregua bilateral YA!