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CIA lideró bombardeo en Ecuador

El diario Washington Post denuncia que la NSA ha brindado ‘sustancial ayuda de espionaje’ al gobierno colombiano

Un presupuesto multimillonario fue otorgado por el gobierno de George Bush al de Álvaro Uribe para dar cacería a los líderes de la insurgencia. El ataque en Angostura, en 2008, usó bombas de Estados Unidos y un cerebro electrónico controlado por la agencia secreta norteamericana.

Un campamento de las FARC fue bombardeado en marzo de 2008 por parte de aviones colombianos. El ataque no tuvo el consentimiento del gobierno ecuatoriano.

Un campamento de las FARC fue bombardeado en marzo de 2008 por parte de aviones colombianos. El ataque no tuvo el consentimiento del gobierno ecuatoriano.

Redacción y agencias

Washington.- Un programa secreto de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) estadounidense ayudó al gobierno de Colombia a eliminar a varios líderes de las FARC en la última década, incluyendo a Raúl Reyes en Ecuador, aseguró ayer el diario The Washington Post.

El reporte se basa en entrevistas a más de 30 exfuncionarios y actuales autoridades de EE.UU. y Colombia, que hablaron a condición del anonimato debido a que el programa es confidencial y está vigente.

De acuerdo con el periódico, el programa a favor del gobierno colombiano incluye importante ayuda de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA) y se apoya en un presupuesto multimillonario en dólares y de carácter secreto que no forma parte del llamado Plan Colombia, que se inició en el año 2000.

El Post reportó que la NSA  ha brindado “sustancial ayuda de espionaje” al gobierno colombiano.

A raíz del ataque en Angostura, Ecuador rompió relaciones con Colombia, por violar su territorio.El plan contra las FARC, según el rotativo de la capital de EE.UU., fue implementado con autorización del presidente estadounidense, George W. Bush (2001-2009), y es mantenido por Barack Obama.

El programa de lucha contra los insurgentes estaba dirigido para combatir a los cabecillas no solo de las FARC, sino también del Ejército de Liberación Nacional (ELN).

Dicho plan consistía en “un seguimiento en tiempo real” de los dirigentes rebeldes y “a partir del año 2006 se convirtió en una herramienta particularmente eficaz para matarlos”.

Revela que EE.UU. proporcionó a Colombia equipo para sistema de posicionamiento global (GPS), que cuesta unos 30.000 dólares por unidad, que puede ser usado para transformar municiones normales en “bombas inteligentes” capaces de dar en el blanco con exactitud en objetivos específicos, aunque se encuentren en selvas densas.

El rotativo cita el ataque al campamento de Angostura, en suelo ecuatoriano. “En marzo de 2008, de acuerdo con nueve funcionarios estadounidenses y colombianos, la Fuerza Aérea Colombiana, con la aprobación tácita de EE.UU., lanzó bombas inteligentes de fabricación estadounidense a través de la frontera con Ecuador para matar a un importante líder de las FARC, Raúl Reyes (entonces “número dos” de la guerrilla). El papel indirecto de EE.UU. en ese ataque no se ha divulgado previamente”, sostiene.

A raíz del ataque en Angostura, Ecuador rompió relaciones con Colombia, por violación a su territorio. Inclusive se inició un proceso judicial para los implicados en aquel ataque en el que falleció, también, un ciudadano ecuatoriano que el régimen del entonces presidente colombiano, Álvaro Uribe, lo calificó como “informante de las FARC”.

The Washington Post recordó que en 2006 Colombia era el país receptor del tercer mayor paquete de ayuda militar estadounidense, después de Egipto e Israel, pero ese programa secreto dio un salto cualitativo cuando pasó a incluir el dispositivo de GPS para ser utilizado con bombas de 500 libras.

Fue precisamente una bomba de 500 libras con GPS que permitió la eliminación de Abu Musab al Zarqawi (supuesto líder de Al Qaeda) en Irak, y, según el diario, el entonces presidente Uribe pidió reservadamente a Bush que Colombia recibiera esa capacidad de combate.

Peritos estadounidenses y colombianos inicialmente trataron de adaptar aviones de fabricación brasileña Super Tucano para cargar las bombas, y finalmente se decidieron por modelos Cessna A-37 Dragonfly. Sin embargo, militares estadounidenses mantuvieron ocultos de sus pares colombianos las claves de encriptación que permitían comunicar el sistema de orientación de las bombas con los cerebros electrónicos guiados por GPS.

En 2007, operaciones realizadas con el nuevo sistema de bombas inteligentes produjeron la muerte de dos líderes de las FARC, primero Tomás Medina ‘Negro Acacio’ y seis semanas más tarde Gustavo Rueda, alias ‘Martín Caballero’, de acuerdo con el diario.

En 2008, la CIA localizó a Reyes en un campamento situado en Ecuador, a una milla de la frontera con Colombia. “Fue un descubrimiento incómodo para Colombia y Estados Unidos. Conducir un ataque significaba que pilotos colombianos en aviones colombianos destruirían un campamento usando bombas construidas en Estados Unidos y con un cerebro electrónico controlado por la CIA”, apuntó el diario.

Recién en 2010 los expertos de la CIA repasaron a la Fuerza Aérea colombiana los códigos de encriptación de las bombas inteligentes.

http://www.telegrafo.com.ec/mundo/item/cia-lidero-bombardeo-en-ecuador.html

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De la reunión del presidente Nicolás Maduro con gobernadores y alcaldes de oposición recién electos o reelectos

El diálogo por la paz
El acontecimiento político del 2013 -excluidas la muerte del presidente Chávez y las tres derrotas electorales de la oposición- fue sin duda la reunión del presidente Nicolás Maduro con gobernadores y alcaldes de oposición recién electos o reelectos
El acontecimiento político del 2013 -excluidas la muerte del presidente Chávez y las tres derrotas electorales de la oposición- fue sin duda la reunión del presidente Nicolás Maduro con gobernadores y alcaldes de oposición recién electos o reelectos. Un hecho como ese no había ocurrido ni en época de Chávez, salvo encuentros ocasionales y circunstanciales, como sus reuniones después del fracaso del golpe de abril y los intentos por un diálogo mucho más amplio.

Es de excepcional importancia porque, convocados por Maduro, cuando hubo quienes creyeron que los opositores no asistirían o que la reunión estaría llena de tensiones y choques que podrían hacerla fracasar, fue posible un diálogo no solo abierto, sin restricciones, sino a la vista de todo el país, que debió sorprenderse porque se transmitieran todas las intervenciones de los opositores. Importante, además, por el ambiente y el tono en que se desarrolló, con algunas imprudencias, trascendente por las esperanzas que se abren en muchos venezolanos para que esta expresión política no se quede ahí, en esa reunión, y porque esos gobernantes mostraron su interés en cooperar para, dentro del Plan de la Patria, insertarse en algunas políticas y, en otros casos, obtener recursos para ejecución de obras. Más aún, importante porque expresaba una voluntad colectiva de paz.

Queda otra parte pendiente, y es el cumplimiento de los compromisos adquiridos. El Presidente fue enfático, al día siguiente se observaron los primeros efectos de ese acercamiento, y él estará consciente de que está en sus manos rematar lo que es un triunfo político suyo. Si en el encuentro se vio su experiencia como diplomático, ahora veremos su capacidad de cumplir promesas y compromisos.

Plan de la patria. La Constitución es bien clara (art. 187): “Corresponde a la Asamblea Nacional, 8. Aprobar las líneas generales del plan de desarrollo económico y social de la nación, que serán presentados por el Ejecutivo nacional en el transcurso del tercer trimestre del primer año de cada período constitucional”. Eso es lo que hizo la AN el pasado 3 de diciembre y, publicada en la Gaceta Oficial Nº 6.118 extraordinario al día siguiente, quedó promulgada.

La Ley del Plan de la Patria está vigente. Se ha aducido que es inconstitucional, que ninguna ley puede estar por encima de la Constitución. Eso podría ocurrir, pero en tales casos no está en manos de un grupo de ciudadanos declarar tal incompatibilidad y negarse a su cumplimiento. Su nulidad tiene que ser denunciada ante la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia, única instancia con capacidad para declararla nula, total o parcial, de acuerdo al art. 336 de la Constitución.

Los alcaldes que seguramente no han leído el Plan de la Patria no tienen idea de las posibilidades que se les abren para presentar proyectos locales y obtener los recursos necesarios para su ejecución. En una hora, a vuelo de pájaro, pude extraer hasta 36 ejemplos de cómo posible la presentación de planes municipales, unos que requieren recursos especiales, y otros de expansión de planes nacionales, de los cuales extraigo:

1.4.2.2. Fortalecer los programas de mantenimiento y construcción de vialidad y electrificación rural, con la creación de brigadas y unidades de mecanización vial (…); 1.4.3.2. Desarrollar un diagnóstico de los requerimientos de alimentos, de las capacidades de producción que permitan garantizar el acceso a la tierra, la tecnología soberana y los insumos adecuados; 2.2.3. Potenciar las expresiones culturales liberadoras del pueblo; 2.2.4.1. Profundizar la participación política y protagónica de las mujeres; 2.2.4.4. Promover el debate y reflexión de los derechos de la comunidad sexodiversa; 2.2.6.1. Profundizar la masificación deportiva; 2.2.6.4. Contribuir a la práctica sistemática, masiva y diversificada de la actividad física en las comunidades y espacios públicos; 2.2.7.2. Desarrollar espacios institucionales de formación y atención integral para jóvenes en situación de vulnerabilidad; 2.2.10.4. Disminuir el sobrepeso y el sedentarismo como factores de riesgo de enfermedades prevenibles, a través de mecanismos que fomenten la actividad física, mejoren los hábitos alimenticios y patrones de consumo (…); 2.3.1.3. Profundizar la conformación de consejos comunales (…); 2.3.2.1. Desarrollar el Sistema Económico Comunal con las distintas formas de organización socioproductiva: empresas de propiedad social directa, unidades familiares, grupos de intercambio solidario y demás formas asociativas para el trabajo; 2.2.3.4. Promover la organización de unidades de contraloría social de los consejos comunales; 2.4.1.2. Desarrollar una batalla frontal contra las diversas formas de corrupción; 2.5.3.5. Impulsar mecanismos de control y sanción; políticos, administrativos y penales, según el caso, para los servidores públicos que incurran en hechos de corrupción u otras conductas y hechos sancionados por las leyes; 2.4.4.2. Promover la justicia de paz comunal; 2.5.5.3. Impulsar los comités y campañas de desarme voluntario de la población (…); 3.2.3.5. Desarrollar procesos industriales a escala comunal vinculados con las demandas de grandes, medianas industrias nacionales; 3.2.7.1. Promover el crecimiento del turismo interno a través de políticas y programas de turismo social y comunitario; 5.1.3.12. Facilitar el acceso a los pequeños y medianos productores y a las formas asociativas de propiedad y de producción (…); 5.1.5. Mejorar sustancialmente las condiciones socioambientales de las ciudades; 5.1.5.2. Desarrollar sistemas de transporte público eficientes en el uso de recursos y de bajo impacto ambiental; 5.3.3.2. Incorporar a las organizaciones populares en el diseño de políticas culturales, impulsando iniciativas como los comités de control de los consejos comunales, entre otras.

Me entristeció ver cómo un grupo de alcaldes aplaudió las palabras contra la solidaridad de Venezuela con países latinoamericanos, a los que estaría regalando el petróleo. ¿Cuál habría sido la posición de ellos si hubiesen estado con Bolívar en 1822 cuando emprendió la campaña del Sur, con la inversión de importantes recursos y el riesgo de perder tantas vidas?

La Navidad no es el mejor momento para la crítica y la autocrítica en la MUD; imagínense que cuando intentaron analizar la derrota del 8-D, Roberto Henríquez, presidente de Copei (segunda fuerza opositora en esas elecciones), dijo: “Me sentí en una mesa de jugadores de póquer donde cada quien lleva sus cartas escondidas”.

En Chile en las presidenciales, las más importantes elecciones en cualquier país, solo votó 41%, mientras en Venezuela fue al revés (votó 60%) en las elecciones que retienen menor atención de los ciudadanos. Y en Colombia un funcionario destituye a una senadora como Piedad Córdoba, y ahora al alcalde de Bogotá, Gustavo Petro, ambos de izquierda, y ustedes saben cuántas instancias se recorren en Venezuela para iguales decisiones. Pero según agencias y medios internacionales, Chile y Colombia son los países democráticos.

Y a propósito, ¿a nombre de quiénes hablaría un dirigente sindical petrolero opuesto al aumento de la gasolina con el único argumento de que Venezuela es un país petrolero? También lo son Arabia Saudita, Irán, Irak y Argelia, y ninguno la vende tan barato como Venezuela ni pierde tanto dinero por ese concepto: 13 mil millones de dólares anuales.

Leer más en: http://www.ultimasnoticias.com.ve/opinion/firmas/los-domingos-de-diaz-rangel—eleazar-diaz-rangel/el-dialogo-por-la-paz.aspx#ixzz2nx3saXsz

Reflexiones sobre la Victoria del 8 D

Foto archivo

Caracas, 15 Dic. AVN.- La Derrota no tiene Padre

El campo opositor se estremece, si quieren ver la radiografía de una derrota y el pronóstico de un desenlace fatal en la MUD, lean la entrevista, publicada en la prensa de hoy, del derrotado Jefe de campaña opositor. No tiene desperdicio. La derrota es en toda la línea. Derrota en la estrategia de convertir las elecciones en un plebiscito. Derrota en la táctica de intentar doblegar al pueblo con la guerra económica. Derrota en los resultados en números de votos, municipios, ciudades y concejalías. Y de ñapa, derrota en la matriz de desconfianza contra el sistema electoral y en la tesis del fraude en las elecciones del 14 de abril, ya que hubo una participación record para elecciones municipales, especialmente en las parroquias tradicionalmente de base opositora. Es por ello que vemos a la dirigencia derechista, especialmente el núcleo fascista, evadiendo la responsabilidad en la derrota y disputándose pírricas victorias, en un municipio por aquí o por allá.

Pero la principal derrota es para las agencias financista norteamericanas y europeas, que ven como la MUD está a punto de implotar. Su segundo ensayo de unificar a la oposición en contra de la Revolución Bolivariana, tras la fallida y derrotada Coordinadora Democrática, amenaza con fragmentarse en al menos cuatro toletes y con ello sus planes de derrotar de manera inmediata al chavismo, al bolivarianismo. Es así, como ya se vislumbra la emergencia pública de una corriente fascista, muy peligrosa para la paz y la vida de la República, liderizada por Leopoldo López; una segunda que aglutina a los partidos que fueron de izquierda en alianza con movimientos regionales como el de Henry Falcón; la tercera corriente reúne a adecos, copeyanos y sus derivados en torno al sobreviviente Ledezma y al nunca bien ponderado Eduardo Fernández. Por último quedaría, un minimizado Capriles con su entorno de corredores de bolsas, no tan bolsas, y su cascarón vacío Primero Justicia, agrupamiento de amigos del colegio, que son odiados por el resto, mejor diremos por todo el resto, de la moribunda MUD. Así están las cosas después de la derrota del 8D. Mientras la derecha resuelve sus contradicciones interburguesas, es el tiempo de avanzar en la consolidación social, política y militar de la Revolución Bolivariana y de confrontar con éxito los desafíos económicos para lograr una economía productiva socialista, es decir para producir a precio justo lo que comemos, vestimos, calzamos y los bienes con los que construimos nuestra Patria.

II

¿Quién Ganó?

1. Ganó el Chavismo, congregado en el Gran Polo Patriótico Simón Bolívar, conducido magistralmente por el compañero presidente Nicolás Maduro, con 54% de los votos totales, victoria en 23 de 24 estados, incluyendo Miranda, y logrando el triunfo en 72,2% de las alcaldías de Venezuela (*Sólo las ganadas por el Psuv y el Gran Polo Patriótico). Esto sin incluir, las 12 ganadas por otras fuerzas políticas, que se asumen chavistas, pero que fueron con candidaturas propias.

2. Ganó Venezuela en paz y estabilidad, al derrotar el intento de Capriles, Jefe del Comando de Campaña de la MUD, de convertir las elecciones municipales en un plebiscito y promover un clima de desestabilización para derrocar al gobierno nacional.

3. Ganaron las comunidades, que ahora cuentan, en su gran mayoría, con alcaldes y alcaldesas que quieren trabajar con el Gobierno Bolivariano, mediante el sistema de Gobierno de Eficiencia en la Calle, para el mejoramiento paulatino de la vialidad, la recolección de basura, los servicios de agua potable, la seguridad pública y la convivencia ciudadana, así como brindar apoyo a las misiones, grandes misiones socialistas y promover una economía productiva.

4. Ganamos en la confianza de los pueblos del mundo y de los gobiernos democráticos populares, que hoy más que nunca tienen la certeza de que el chavismo es una fuerza sembrada profundamente, por el Comandante Chávez, en el seno del pueblo venezolano como garantía de la Revolución Bolivariana y Socialista.

5. Ganó la Unidad de los revolucionarios, con lamentables excepciones como las de Maturín y Barinas, los bolivarianos y bolivarianas, bajo el mandato de «Unidad, Lucha, Batalla y Victoria» que nos dio nuestro Comandante Chávez, el 8 dediciembre de 2012, salimos como una sola fuerza a construir este hermoso triunfo para la Patria.

Caracas, 15 de diciembre de 2013.

Elías Jaua Milano AVN 15/12/2013 13:44

Maduro: Nuevo orden económico es el punto de partida para consolidación del socialismo

Caracas, 22 Dic. AVN.- El nuevo orden económico interno es el punto de partida para la consolidación del socialismo en Venezuela, así lo expresó el presidente de la República, Nicolás Maduro, en una entrevista concedida al periodista Roberto Malaver, publicada este domingo por el diario Últimas Noticias.

Maduro precisó que en este nuevo modelo convergen varias propuestas. Una de ellas es el desarrollo de una economía productiva, por lo que —indicó— es importante precisar los sectores que trabajan en el área.

El presidente mencionó también el fortalecimiento de los servicios públicos, el despliegue de nuevos sectores en el proceso de reindustrialización del país y el establecimiento de nuevas reglas de la economía.

A continuación la entrevista realizada por Malaver al presidente Maduro:

Maduro: «La guerra económica se decidió en EEUU»

Como diría el poeta Andrés Eloy Blanco. Ha asumido un gran compromiso: llevar adelante el proyecto del presidente Hugo Chávez. Y se le nota dispuesto.

Viene de dialogar con los alcaldes y gobernadores de la oposición y la gran mayoría del pueblo venezolano ha apoyado ese palabreo, como diría el poeta Andrés Eloy Blanco. Ha asumido un gran compromiso: llevar adelante el proyecto del presidente Hugo Chávez. Y se le nota dispuesto.

El presidente Chávez dijo un día que los chavistas formaban parte del ejército de la alegría. ¿El presidente Nicolás Maduro está dispuesto a seguir comandando ese ejército?

La alegría es el motor de todo revolucionario que cree en el futuro y que lucha con sinceridad; además, es la característica del pueblo venezolano, que, a pesar de las circunstancias más adversas, siempre tiene una sonrisa, un chiste, una ocurrencia, y le da la vuelta a lo negativo y lo pone de cara a lo positivo, a la luz, al sol. Así que somos el ejército de la alegría, el ejército de Chávez.

¿La oposición también forma parte del ejército de la alegría?

Yo creo que los dirigentes de la oposición las han pasado muy amargas, porque han apostado con mucho odio al cortoplacismo. Han cometido graves errores de desesperación, de subestimación de las fuerzas que tiene la revolución, y eso los lleva de frustración en frustración. Los dirigentes han puesto a sus seguidores en un túnel sin salida. Se dejaron llevar respectivamente por la vía del golpe de Estado, por la vía del grito de fraude, y creo que ese es el camino de la amargura eterna.

¿Ese llamado al diálogo a los gobernadores y alcaldes de la oposición es una posición personal del presidente Nicolás Maduro o fue el comando político quien tomó esa decisión?

Es la posición de la revolución. Chávez fue el gran dialogador de su tiempo, incorporó a la política, a través de la palabra y la acción, a millones de venezolanos que estaban excluidos en una especie de apartheid social. Por su pobreza estaban en la orfandad absoluta; Chávez incorporó a millones de hombres y mujeres a la vida social, a la vida económica del país. Incorporó a la política a los olvidados de siempre. El primero que respetó al pueblo humilde fue el comandante Chávez. También incorporó, por vía indirecta, a miles y millones de venezolanos, incluso para que ejercieran su posición contra la revolución en cualquier circunstancia, pero están incorporados a la política, y eso convirtió a Venezuela en una democracia muy fuerte; en una democracia dialogante, movilizada y con pueblo, que son características vitales. Así que esto que hemos hecho, lo hemos hecho, y lo he hecho yo en particular, como una línea estratégica de la revolución. Para que haya paz tiene que haber diálogo, y nosotros queremos la paz y el diálogo para hacer más revolución.

La gran mayoría del pueblo venezolano ha visto muy positiva esta conversación con la oposición, ¿qué va a venir después?

Ahora vienen acciones de trabajo, y hay puntos que no vamos a poder conciliar. Los que creen en el capitalismo seguirán creyendo en él. Nosotros, que creemos en el socialismo, seguiremos creyendo en el socialismo como expresión humana y liberadora; seguiremos haciendo todo por construirlo, y como expresión de un nuevo modelo económico, que crea riqueza y la distribuye para el desarrollo de la sociedad. Hay puntos imposibles de ceder en los dos polos que existen: el polo de la patria, el polo del socialismo, y el polo de la oposición que cree en las ideas capitalistas y del imperialismo. Eso está claro. Ahora, yo esperaría que este primer paso que hemos dado se profundice en las regiones, y los alcaldes se incorporen al trabajo para resolver los problemas vitales de la gente. Yo pondría un ejemplo: si resolvemos el problema de la basura, ¿quién se perjudica?, las moscas; ¿quién se beneficia?, el país. Eso es a lo que yo aspiro, a que pasemos a la acción, sin perder de vista que hay sectores en la derecha que han ratificado su agenda de guerra económica para el próximo ano.

Hay dos puntos, de los tres que usted habló para recibir a los alcaldes y gobernadores, que han sido aprobados; es decir, su reconocimiento y el reconocimiento a la Constitución, pero, ¿van a aplicar el Plan de la Patria?

Yo te puedo decir que 75% de los alcaldes que asistieron a esa reunión de trabajo en Miraflores están con el Plan de la Patria. Yo creo que es cuestión de tiempo. A mí verdaderamente me sorprendió la explicación de Gerardo Blyde sobre cuando la derecha aceptó la Constitución. Yo nunca lo había pensado, de verdad. Es una explicación inteligente. Llegó un momento del año 2007; es decir, ocho años después de aprobada la Constitución, cuando ellos aceptaron que la Constitución es la carta que verdaderamente representa el país. Yo aspiro a que acepten más rápido ahora el Plan de la Patria como el instrumento de la construcción de la felicidad del pueblo venezolano.

Usted ha dicho que en 2014 se va a desarrollar un nuevo modelo económico para ir rumbo al socialismo. ¿Cuáles son las características de ese nuevo modelo económico?

El nuevo orden económico interno es el punto de partida para la construcción del socialismo. ¿Qué características tiene este nuevo orden económico? En primer lugar el desarrollo de la economía, uno de esos motores fundamentales es el que nos permita producir y garantizar la alimentación del país. Tener alineados claramente cuáles son los sectores que garantizan que la familia venezolana tenga su alimento. Otro elemento clave son los servicios públicos, para que podamos tener un nivel de desarrollo más avanzado. Otro es el despliegue de nuevos sectores en el proceso de reindustrialización del país, y al lado de todo esto, el funcionamiento de nuevas reglas de la economía. Nosotros tenemos una economía rentista, especulativa, que vive de la especulación de la moneda para la generación de riquezas. En Venezuela es más atractivo, para hacer riquezas -es el caso de la burguesía-, especular con la moneda que producir cualquier cosa, inclusive que traficar con drogas. Es más negocio. Entonces tenemos que romper el carácter rentista y el funcionamiento del ciclo de las divisas dentro de la economía. Eso nos permitirá tener unas instituciones claras, transparentes, controladas.

¿Va a seguir la lucha contra la corrupción?

Nosotros nos concentramos en la guerra económica, verdaderamente, porque esta guerra económica se decidió en la Casa Blanca. Eso formó parte de los factores de poder en Estados Unidos creyendo que había llegado el momento de destruir a la revolución bolivariana. ¿Hasta dónde lo sabía Obama? No sé; si lo sabía, muy mal; si no lo sabía, también mal, porque todo lo hicieron en la Casa Blanca, yo lo denuncié en junio y tengo los nombres. Fue gente del Departamento del Tesoro y el Departamento de Estado, y hubo una persona que estuvo en la reunión que alertó a Venezuela, con tiempo.

Sin embargo, cuando usted comenzó a atacar esa guerra económica, usted mismo reconoció que lo estaba haciendo tarde.

Claro, porque nosotros fuimos haciéndole seguimiento al proceso, y creímos que en julio y agosto podíamos neutralizar algunos de los elementos de la guerra económica por la vía del diálogo con los sectores económicos. Nosotros nos reunimos con más de 7 mil empresarios de todo signo y de todos los tamaños, hasta que, a finales de agosto y principios de septiembre, me convencí de que teníamos que pasar a una nueva etapa, bien planificada y que incluyera medidas de carácter estructural y que toca hasta el año 2014, y fue entonces cuando empezamos a planificar; y, aún con la esperanza de que con alertas públicas, se les dijo a muchos de los actores económicos: están haciendo esto y esto, y ellos pusieron octubre como el mes del colapso total, y en ese mes nosotros pudimos neutralizar algunos elementos del colapso. Lo que tenían planificado para noviembre y diciembre, la escalada absoluta de precios y el acaparamiento y la escasez de productos, nos podía llevar a una situación delicada en el campo social. Por eso es que el 6 de noviembre yo lanzo la ofensiva económica, todo bien concentrado. Luego, a principios de diciembre, nos concentramos en ganar las elecciones. Ahora estamos preparando, para el primer semestre del año 2014, relanzar la ofensiva económica para el establecimiento de las reglas de juego a través de la Ley Habilitante, y la vamos a establecer por la vía de los sectores populares, de los sectores económicos, y por la vía de la ley, y acompañando esto con una nueva ofensiva, yo diría de las mismas características demoledoras, contra la corrupción, muy dura. Hay que golpear a sectores que se han vinculado dentro del Estado en pleno proceso de la revolución, y es dura también porque hay mucha corrupción en sectores de la derecha. Siempre que en un sector de la derecha se denuncia corrupción, salen ellos con la solidaridad automática a declararse perseguidos políticos. Hay sectores de la oposición que están reflexionando, por la debacle electoral que tuvieron el 8 de diciembre, y están criticando la solidaridad automática que hubo con los estafadores y especuladores. Ojalá la oposición haga una reflexión y me acompañe en la lucha contra la corrupción a fondo, sean de la derecha o sean lo que sean.

¿Esa ofensiva económica del Gobierno contribuyó a que el chavismo tuviera esa victoria el 8 de diciembre?

Sin lugar a dudas la ofensiva económica levantó la fuerza de lucha de los chavistas. Si uno se pone a revisar, por lo menos, los últimos 14 años, Venezuela tiene una corriente mayoritaria de fuerzas revolucionarias que están cerca de 60% y las fuerzas que se le oponen desde el punto de vista electoral están aproximadamente en 40%; un poco más arriba, un poco más abajo. Han tocado algún pico, quizás el 14 de abril pasado, por las razones que sabemos. Es el momento con la diferencia más corta en una elección que hayamos ganado nosotros. Una de las características que tiene el chavismo es que le gusta combatir por causas justas, y cuando el chavismo combate por causas justas, Chávez lo acompaña.

AVN 22/12/2013 15:02

“En Chile no hay un giro a la Izquierda, hay una toma de razón”

Guillermo Teiller15.12.2013

Por Lisandro Sabanés (Santiago, enviado especial)Después de 40 años, el singular PC chileno se apresta a volver a formar parte de un gobierno de la mano de Michelle Bachelet. En entrevista con LPO, el titular del comunismo chileno, Guillermo Teiller, enfrenta los cuestionamientos por ‘izquierda’ y asegura que “los cambios se hacen desde la política”.

-La primer pregunta tiene que ver con las expectativas para la elección del domingo, en tanto coalición Nueva Mayoría (el frente que agrupa a socialistas, democristianos, radicales y comunistas) en general como Partido Comunista en particular.

-Creo que va a ganar Michele Bachelet de manera holgada, creo que eso está claro. Porque es la candidata que ha logrado concitar mucho más apoyo después de la primera vuelta, lo que no ha ocurrido con (Evelyn) Matthei que no ha logrado nada, al contrario se ha desperfilado desde ese punto de vista.

Nosotros como partido tranquilos, esperando el resultado. Hemos trabajado bastante desde la primera vuelta hasta ahora para que vaya mucha gente a votar y que vote por Bachelet y después del domingo nosotros tomaremos definiciones como por ejemplo si entramos o no a ese gobierno. Para eso vamos a hacer un pleno del Comité Central el día 21 de diciembre y ahí se resolverá. Independientemente de esto, nosotros como partido vamos a apoyar el programa de gobierno de Nueva Mayoría y la implementación del mismo será nuestro objetivo fundamental en estos cuatro años.

-Visto desde afuera, llama la atención el giro a la izquierda de Bachelet que contradice un poco lo que fue su propia gestión como Presidenta y ese giro se ve avalado de algún modo por la presencia del PC en Nueva Mayoría que le da credibilidad al mismo. ¿Ustedes son conscientes de esto? ¿Lo comparten?.

-Yo no sé si hay un giro a la izquierda tan marcado. Lo que hay es una toma de razón de que Chile vivió y está viviendo una convulsión social bastante grande en este último tiempo y que hay una sociedad que ya se expresa en relación a determinados objetivos. Como ha expresado Bachelet, reforma de la constitución, reforma tributaria, reforma de la educación, nuevas leyes laborales, etc. Ahora si esto se plantea como un giro a la izquierda…bueno claro que es un giro a la izquierda pero esto representa a la centroizquierda muy claramente. El programa de NM es un programa que hemos acordado entre todos, no representa necesariamente nuestro programa y creo que tampoco representa la totalidad de los programas de los otros partidos, pero cada partido algo ha aportado a su construcción y lo mejor de todo es que representa un sentir popular.

Ahora que nosotros seamos aval… yo no lo siento así, si fuéramos eso… no, nosotros estamos porque realmente se cumplan estos objetivos. Eso es lo que nos va a mover y lo que nos mueve y lo que nos ha llamado a participar de esta construcción tan amplia de fuerzas políticas. Solos no lo podemos hacer y los otros partidos por sí solos tampoco, la antigua Concertación (NdR alianza que gobernó Chile entre 1990 y 2010) ya se vio que tampoco podía hacerlo y entonces nace la Nueva Mayoría que es una construcción nueva con un programa totalmente nuevo al de los gobiernos anteriores, es decir esto no es la continuidad de los gobiernos de la Concertación sino que es el inicio de un nuevo proceso.

-Usted habla de un sentir popular que empuja el programa de NM. ¿Cuánto margen hay en la política real y sobre todo en la economía, para llevar adelante este programa que usted menciona?

-Con la cantidad de parlamentarios que obtuvimos en la elección, ya prácticamente tenemos todos los quórums calificados de nuestro lado salvo uno que es el cambio de la constitución. Pero todo el resto sí, es decir podemos trabajar muy rápidamente en poner en práctica estos objetivos.

Y respecto a lo económico, para la reforma tributaria tenemos quórum de sobra en el parlamento. Es posible que existan resistencias pero por lo que he leído del gran empresariado que se verá afectado por eso, ellos se dan cuenta de que sus márgenes de utilidades son tan grandes, que esto no les va hacer daño en absoluto. Más aún, les permite seguir teniendo ganancias con una sociedad un poco más tranquila aunque yo no creo que vaya a ser así porque esto es parte de un proceso más amplio.

-¿Y en qué consistiría a grandes rasgos esta reforma tributaria?

-Básicamente en hacer que aquellas grandes empresas que tributan muy poco o no tributan, finalmente empiecen a pagar o paguen más. Ese es el secreto, no es otro. La carga de tributaria de Chile está muy por debajo de la de otros países y hay temas que no se han planteado en esta reforma como los royalties mineros que aquí no existen, lo que hay es un impuesto específico a la producción minera que es muy bajo y constitucionalmente no podemos modificarlo, por eso hablamos de reforma constitucional, para cambiar esas reglas de juego que fueron establecidas bajo la dictadura de Pinochet. Recordemos por ejemplo que el 10% de las ventas de cobre de Codelco (NdR: la empresa estatal que explota aproximadamente el 35% del cobre y que sostiene el desarrollo económico chileno) va directo al Ejército con un control parlamentario que es muy relativo y que nosotros queremos profundizar.

-El PC ha duplicado su presencia en la Cámara de Diputados(NdR: paso de 3 a 6) aún en el marco de sistema de elección binominal que perjudica a las terceras fuerzas. La modificación del mismo es otro de los objetivos de una reforma?

-Claramente. Nosotros propiciamos un sistema proporcional. Hay inclusive ahora en la derecha divisiones respecto al punto, porque hay un sector que se da cuenta de que si esto pasa para el próximo período, la discusión de la ley electoral nueva va a ser mucho más avanzada y por eso quieren adelantarse y están proponiendo una reforma al sistema que lo transforme en un sistema mixto pero manteniendo el rasgo binominal muy marcado. Yo prefiero que se discuta en el próximo período cuando estemos instalados en el Parlamento como fuerza mayoritaria. Pero es un tema esencial porque el binominalismo es el que establece los empates en el Parlamento y eso impide, aun con amplias mayorías, romper los quórums calificados necesarios para la sanción de las leyes más importantes del país.

-Desde otros sectores de izquierda se cuestiona directamente el sistema representativo -puntualmente se ha visto en estos días en las actividades de la Federación Estudiantil que conduce el anarquismo- y en esa línea se cuestiona la participación del PC en NM. ¿Usted considera que es un precio a pagar por una estrategia política o las críticas no tienen mayores fundamentos?

-¿Y que van a hacer esos sectores, con los cuales hemos compartido luchas muchas veces en pos de una reforma de la educación, cuando el proyecto y los proyectos de reforma educacional empiecen a llegar al parlamento y muchos sectores estudiantiles apoyen la aprobación de esa ley?. No sé porque podrían oponerse, porque le falta una coma, un punto. La reforma a la educación está planteada no al 100% pero si como una enorme reforma educacional para Chile, absolutamente nueva y distinta a lo que hemos tenido hasta ahora. Entonces sí no lo entienden así esos sectores, bueno flaco favor le hacen a todos aquellos que han luchado por tener una reforma a la educación.

En cuanto al precio a pagar. Nosotros seguimos siendo una fuerza grande y consistente en el movimiento estudiantil(NdR: los anarquistas desplazaron al PC del liderazgo de la FECH) y en todo el movimiento social. Ahora nosotros no vamos a ser bomberos del movimiento social de ninguna manera. A nosotros se nos achaca que nosotros controlamos sectores del movimiento social y que nosotros deberíamos alinearlos inmediatamente con el nuevo gobierno. Eso nosotros no lo vamos a hacer porque el movimiento social ha existido antes de que existiéramos nosotros y va a seguir existiendo de cualquier manera. Pero si ese movimiento social nos elige a nosotros como sus dirigentes tendremos que propender hacia lo que plantee ese movimiento social y tendremos entonces que establecer lo que siempre hemos dicho, la necesidad de diálogo en Chile entre el movimiento social, los gobiernos el Estado y no plantear diferencias tajantes entre el movimiento social y la política porque en definitiva los cambios que propone el movimiento social debemos hacerlos desde la política.

En ese sentido, usted de está de acuerdo con el voto voluntario? ¿Qué evaluación hacen del mismo?

-Tenemos dudas, pero se le achacan demasiadas negatividades al voto voluntario porque si bien es cierto que sí ha habido una gran abstención, la misma ha crecido porque hay 13 millones de inscriptos automáticamente en los registros electorales. Antes de eso había 8 millones de inscriptos y 5 millones que estaban fuera y entre los que se abstenían más los que no se inscribían daban una abstención total de más del 50%. Entonces lo que ha pasado ahora es que eso se ha sincerado. Lo que tenemos que tratar de aquí en adelante es que eso cambie concientizar que el voto no es solo un derecho sino un deber de cumplir porque si uno vota tiene el derecho a reclamar.

En Chile tuvimos a Pinochet durante 17 años aplastando a los partidos políticos y después mucha gente se frustró porque lo que vino después de la dictadura no cumplió con las expectativas porque los objetivos que tenemos hoy día son los que se vienen discutiendo desde antes que venga la dictadura, no es algo nuevo. Y mucha gente pensó que al finalizar la dictadura eso se iba a cumplir y como no hubo viso de que eso fuera así, empezó a crecer la desconfianza y la sensación de que ¨todos son iguales¨. Yo aspiro que cuando los proyectos empiecen a ser discutidos en el Congreso, esa sensación empiece a cambiar.

-¿Por qué el PC chileno ha logrado una inserción tan fuerte no solo en lo político sino también en lo sindical, estudiantil, movimientos sociales, etc y ha llegado a participar de gobiernos nacionales sumados a que eventualmente ahora formaría parte del de Bachelet. Lo cual es inédito para la región.

-Creo que es por nuestra trayectoria. Nosotros hemos estado en dos gobiernos de Chile nada más. Primero acompañamos a Pedro Aguirre Cerdá (1938-41) que fue un gran presidente que hizo mucho por el desarrollo industrial de Chile y la educación, pero no estuvimos en su gobierno sino que solo lo apoyamos. En 1946 elegimos a Gabriel González Videla (1946-52). (Pablo) Neruda fue su generalísimo de campaña y González Videla nos puso 11 años fuera de la ley y Neruda tuvo que salir del país. Y la segunda vez que estuvimos fue con Salvador Allende (1970-73) y hubo un golpe de estado. A nosotros González Videla porque nos puso fuera de la ley? Porque nosotros apoyamos la lucha de los trabajadores del carbón. Esa fue la excusa, el motivo real fue el contexto de post guerra con el inicio de la guerra fría.

Nosotros hemos sido leales con los trabajadores. Bajo la dictadura se persiguió a los trabajadores y nos persiguieron a nosotros, pero nunca dejamos de luchar por sus intereses y creo que la gente reconoce nuestro papel en la lucha contra la dictadura, porque se dice que Pinochet cayó por un voto, pero esa fue la culminación de un proceso que toda la gente conoce y sabe cómo nos hemos portado con Allende siendo que somos el único partido en Chile que nunca ha estado en una asonada militar y hemos defendido siempre la democracia y la gente nos tiene confianza.

-En referencia a la política exterior, Chile está en la Alianza del Pacífico que se ha puesto un poco como la contracara del Mercosur en lo económico pero también en lo político e ideológico. Ustedes plantean salir de la Alianza del Pacífico, mantenerse?

-Yo creo que en el futuro gobierno hay partidarios de seguir en la AdP pero yo por lo menos no soy partidario de eso sino de reforzar lo que ya existe en el Continente. La AdP es un intento creo yo hasta desesperado de EE.UU por incidir en la política latinoamericana sobre todo mirando a Brasil. Este papel que le han dado a México de transformarse en la gran potencia latinoamericana creo que en general la AdP no ha dado resultado y está fracasando. Yo apostaría por la Unasur, la Celac, no se sí el Mercosur donde Chile no es miembro y no se claramente si debería serlo pero si hay acuerdo de todas las fuerzas que componen NM que debemos reforzar la integración latinoamericana.

http://www.lapoliticaonline.com/nota/77103-no-hay-un-giro-a-la-izquierda-hay-una-toma-de-razon/

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UCRANIA: EL HOLOGRAMA DE UNA REVOLUCIÓN

Por: Oleg Yasinsky  |  Domingo, 08/12/2013 03:34 PM |

En agosto de 1991, Ucrania, la segunda república de la URSS por su población y potencial económico, declaró su independencia, convirtiéndose así en el segundo país europeo después de Rusia por su tamaño. Durante el siglo XX por la fertilidad de sus tierras Ucrania se conocía como el Granero de Europa y fue el principal productor de acero en la región.

La gestión de los últimos gobiernos se refleja en los datos demográficos. En los últimos 25 años la población de Ucrania bajó de 52 a 44 millones de habitantes. Durante todo el año 2011 en 11 mil localidades del país no se registró ni un solo nacimiento y solamente en 5 de las 25 regiones la natalidad superó la mortalidad. En sus indices de mortalidad por cada 1000 habitantes Ucrania se encuentra en el quinto lugar del mundo detrás de los países más pobres de África.

En los últimos años la prensa de Europa Occidental habló mucho de la ex primer ministra Yulia Timoshenko, injustamente presa por el actual gobierno, acusada de cometer delitos económicos. Los delitos económicos son la práctica diaria de todas las últimas autoridades, incluyendo la actual. Lo injusto no es que ella esté presa, sino que los demás estén libres, incluyendo a sus jueces, que condenándola obedecían órdenes políticas.

La prensa alternativa, en las últimas semanas, escribió bastante sobre el rol de la UE y los EEUU en la crisis ucraniana y el manejo de la situación de acuerdo a sus intereses. No tengo duda que una gran parte de estas afirmaciones es correcta, pero no podemos explicar los complejos procesos políticos en el pais sólo hablando de la intervención de países occidentales. Sabemos que siempre están presente y también conocemos sus intereses. Por eso, decidí omitir este tema. Trataré de hablar de aspectos más internos, menos conocidos fuera de sus fronteras.

Los últimos sucesos en Ucrania me tomaron por sorpresa. Hace seis meses, cuando estuve allá, las calles de Kiev destruidas por las inmoviliarias, me hacían sentir en una permanente despedida del cuerpo de una ciudad que no existe más. En un ambiente de apatía y resignación nada daba señales de una cercana tormenta social.

Recuerdo nuestras semidisidentes disputas estudiantiles, hace un cuarto de siglo, cuando con tanta facilidad nacían tantos sueños que nunca se hicieron realidad. El mito de la «Perestroika» nos llegó en un solo paquete con las ideas de «la integración europea» y una gran oportunidad de unirnos a ese tan cercano y escurridizo «mundo civilizado». La restauración del capitalismo en la ex Unión Soviética golpeó no sólo los bolsillos de la mayoría de nuestros compatriotas, sino también nuestras mentes, y el desmontaje de uno de los mejores sistemas de la educación mundial, iba de la mano con una brutal campaña anticomunista en la prensa, anulando la memoria histórica de nuestro pueblo. Cuando los medios nos convencieron a todos o a casi todos, de que nuestro país era uno de los más atrasados ​​y peores del mundo, que este mundo no se movía por los idealistas sino por los pragmáticos, tiempo en que nuestros estudiantes en lugar de médicos o astronautas comenzaron a soñar con convertirse en millonarios y las chicas querían masivamente casarse con los oligarcas, en nuestra historia pasó algo irreversible y el camino a las «reformas democráticas» quedó despejado. Después, mientras en el poder se turnaron personajes más o menos siniestros, el Estado gradualmente se despojó de sus obligaciones y mientras más celebrabamos el Día de la Independencia, más dependiente se volvía el país, y cuando ya nos parecía que estar peor era simplemente imposible, nuestras autoridades con su habilidad de siempre se encargaban de demostrarnos lo contrario… Como es sabido, este sistema se llama capitalismo, pero los medios de comunicación postsoviéticos todavía consideran de mal gusto el uso de un termino tan “comunista”.

La tragedia actual de Ucrania surge desde el actual duopolio en el poder de los partidos políticos tradicionales – los del «poder» versus los de la «oposición»- donde una parte sirve a los intereses de los grupos económicos de Rusia y la otra a los grupos occidentales; ambas son hermanas gemelas. Por eso las valientes y sin duda sinceras movilizaciones de cientos de miles de ucranianos bajo las banderas que no son de ellos, lamentablemente sólo fortalecen el actual estado de cosas. Por otra parte, la población desesperada por la injusticia y totalmente manipulada por los medios, todavía no ve la amenaza del fascismo, la única fuerza política en Ucrania que actualmente crece y gana terreno gracias a su joven energía, su perfecta organización y una claridad ideologica. Y el nombre de este peor monstruo del zoológico político ucraniano es La Unión Panucraniana «Svoboda» (“Libertad”).

Describamos las caracteristicas de algunos fragmentos del rompecabezas ucraniano:

1 . La gente

Como sea que termine, la experiencia de la protesta masiva, la autoorganización y la solidaridad, el solo hecho de que un millon de personas salgan a las calles de Kiev es un ejercicio necesario para los músculos de la futura sociedad civil, una lección y advertencia para el poder (cualquiera que sea) que destruye el mito de la apatía «natural» y la pasividad del pueblo ucraniano.

Todo empezó cuando, en una de las plazas centrales de la capital, las fuerzas especiales de la policía ucraniana brutalmente agredieron a un grupo de jóvenes universitarios, que con valentía y pacíficamente defendían su punto de vista. La ciudad entera se alzó para protegerlos, y como suele ocurrir en este tipo de situaciones, la gente mostró sus mejores cualidades.

Este invierno (el del calendario y el otro) va a pasar, la gente volverá a su vida normal, en sus televisores cambiarán de las noticias a la serial, se olvidarán los nombres de los políticos de hoy… pero estas noches de la resistencia al poder para los que las vivieron en las frías calles de Kiev, quedarán con todos y dentro de cada uno. Como y cuando sea que termine.

Pueblo, tal vez, es la última palabra del vocabulario de los siglos pasados, que hasta hoy es absoluta, límpida, sagrada… ¿Qué puede hacer el pueblo cuando se equivoca?

2 . El poder

Dentro de la repugnante pirámide del poder del mundo actual, sería injusto culpar sólo al presidente ucraniano Víctor Yanukovich. Los delincuentes, sobre todo políticos, nunca actúan sin cómplices. Y su hermano mayor Vladimir Putin, que lo desprecia profundamente, y el supuesto opositor de Putin, Barak Obama, la Unión Europea hoy colapsada, aparentemente creada como un contrapeso al poderío de los Estados Unidos de América; todos ellos operan bajo la misma lógica: la lucha total por el poder y el dominio económico a toda costa y en todas las latitudes. Las declaraciones sobre «derechos humanos» que «preocupan» a la Unión Europea, habría que colgarlas en el árbol de navidad en la plaza recién reconquistada por los manifestantes, junto a la figura de Santa Claus, en quien también alguna vez creímos. Actuando contra el régimen de Yanukovich, sería bueno recordar los nombres de todos aquellos que con su gobierno antipopular e incompetente, aseguraron el triunfo en la anterior elección presidencial.

Mientras el ciudadano común de Ucrania no participe en la toma de decisiones de estado, todo el actual debate sobre la democracia y la independencia se hace para extraterrestres o para idiotas, o para los mentirosos o incluso para aquellos que se las arreglaron para combinar las tres características anteriores.

Sin excepción, todos los líderes políticos del actual gobierno ucraniano y de la «oposición» son personas no sólo interesadas, sino, están publicitados y financiados sólo para ser garantes del continuismo del actual sistema económico. Todo lo demás, no es más que el arte de actuación y el trabajo de los asesores de imagen. La estructura del poder en Ucrania, establecida mucho antes de la llegada al poder de su actual elenco, se ha convertido en un filtro que no permite a la gente honesta elevarse más allá de un cierto nivel o hasta el de la toma de decisiones, que se realiza sin el pueblo y por lo general de modo totalmente contrario a sus intereses. Por esto, no es cierto que la violencia en Ucrania comenzó en la noche del 30 de noviembre, nunca se ha detenido y ocurre en todas partes.

Vladimir Lenin, cuyo monumento en Kiev recientemente intentaron demoler los «demócratas» de turno, proponía que para comprender cualquier acontecimiento político complejo primero había que buscar a quién le favorece. Si intentamos este simple ejercicio, nos damos cuenta de que la represión del campamento estudiantil pacífico en el centro de Kiev, la noche del 30 de noviembre, en el momento cuando el movimiento ciudadano «pro-europeo» claramente se debilitaba, fue muy inconveniente para el Gobierno y completamente beneficioso para la «oposición» .

Después de que la gente salió a las calles, no tanto por la «opción europea», sino en protesta contra la brutalidad policial y la burda interferencia de Putin en los asuntos de Ucrania, en el primer plano aparecieron los vociferantes «opositores», los antiguos funcionarios «rupturistas con el régimen» y, lo más importante, la autodenominada «vanguardia» de grupos de choque de la «oposición pro-europea»: la Unión Panucraniana» Svoboda»… sí, Europa, pero con un tufillo a Alemania de 1933 …

3 . El fascismo

Si yo fuera Ministro de Cultura de Ucrania y tuviera algunos poderes dictatoriales, obligaría a todos los compatriotas a ver el viejo documental del gran director soviético Mikhail Romm «Fascismo Común». Porque resulta que los fascistas de verdad no sólo son los estúpidos Fritz que sólo saben escuchar los gritos del Führer y marchar por las ciudades capturadas; entre los nazis también existían pensadores destacados, artistas, empresarios y estrategas. El lema de “Svoboda” de «Ucrania sobre todo» es una copia exacta de la consigna nazi «Alemania por encima de todo». En una sociedad engañada, empobrecida y confundida, que espera soluciones simples e inmediatas, el fascismo es eficiente y fructífero. Especialmente cuando los medios de comunicación reemplazan la educación y junto con la memoria histórica borran nuestro sagrado sentimiento de gratitud y orgullo por nuestros abuelos, que vencieron una vez (y ellos creían que para siempre) al fascismo en Europa. Que bien que casi todos ya se han ido y no verán en nuestras calles, con actitud prepontente y vencedora, a aquellos contra quienes lucharon.

Hoy, al inicio de la temporada de la descomposición del miope y corrupto poder político ucraniano, sube al proscenio de nuestra historia -con entusiasmo- un hasta ahora poco conocido pero joven y temerario depredador, cuyo nombre es Fascismo Ucraniano. Es lo suficientemente inteligente y educado, tiene mucha más imaginación y sentido del humor que sus patéticos oponentes, y en sus ojos, como en los ojos de cualquier fascismo, se ve la muerte.

4 . La historia

La elite política postsoviética, bajo consignas de independencia y democracia, usurpó el poder en los principados autónomos y para mantenerlo necesitó crear nuevos mitos fundacionales de la historia nacional. Para lo cual, era necesario destruir los mitos anteriores. Así, los «luchadores» contra la historia oficial y la censura, con el entusiasmo de un neófito, se convirtieron en los nuevos censores y historiadores oficiales.

La historia de la humanidad en su conjunto es compleja, trágica y controvertida, y Ucrania ubicada en el cruce de las rutas estratégicas que unen Rusia, Europa Central y el Mediterráneo, no es una excepción. Los grandes logros y los grandes crímenes de la época soviética requieren un análisis crítico y equilibrado desde el contexto de su época con sus valores, creencias y realidades. En vez de esto, nos entregan en un folclórico platito azul y amarillo (colores de la bandera ucraniana) un improvisado producto sucedáneo llamado «historia de Ucrania». Los gritos más fuertes sobre la tragedia de Holodomor (hambruna en el campo ucraniano en los 1932-33) son precisamente de los autores de delitos económicos contra el pueblo ucraniano, cometidos ya en el período postsoviético. Sobre la «ocupación comunista» suelen hablar los políticos de Ucrania occidental, hermosa y desafortunada tierra saqueada por sus nuevas autoridades inmediatamente después de su “liberación”. Allá en los Cárpatos ví aldeas enteras sin gente, porque todos sus habitantes fueron a buscar trabajo a Polonia, Italia o Rusia y en las paredes de las casas vacías habían consignas como: «Ucrania para los ucranianos» … es la zona donde, en los 40, actuó el Ejército Insurgente Ucraniano, los más que dudosos nuevos héroes oficiales destacados no tanto en operaciones militares contra los «ocupantes», como en masacres contra la población civil… Y basta con ir a cualquier librería de Lviv para ver una total ausencia de diferentes opiniones.

La nueva historia oficial de Ucrania independiente no es más que un negativo de las fotos en blanco y negro de la historia de Ucrania Soviética.

5 . La revolución

Entiendo que las revoluciones si no conducen a un cambio de un sistema socioeconómico por otro simplemente no lo son. Si es así, hay que reconocer que la Revolución Naranja, que aparte de transferir el poder de un grupo económico a otro, no ha cambiado nada. ¿Por qué una no revolución sigue llamándose así?

Las enciclopedias definen la democracia como el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo. ¿No será justamente esto una pesadilla para cualquiera de los políticos ucranianos? ¿Solamente ucranianos? Ahora su codicia y la miopía ha transformado los partidos políticos tradicionales en enormes y frágiles edificios a punto de colapsar y enterrar a sus fieles bajo los escombros. Por lo tanto, la única revolución posible en la actual Ucrania es una democrática toma del poder por parte de los nazis.

6 . El mundo

¿Qué pasó con la famosa cortina de hierro y el muro de Berlín? Desapareciendo física y políticamente siguen operando en la conciencia de los habitantes del mundo postsovietico, que parecen vivir en una isla. Incluso la gente más educada y admirable en la antigua URSS está tan atrapada por su mundo inmediato, que no quiere ver la profundidad de la actual crisis sistémica de la civilización. Los paradigmas del siglo pasado desde hace por lo menos un par de décadas ya no son aplicables. La «orientación europea» no es más de uno de estos extintos paradigmas. El modelo económico neoliberal fue el arquitecto y sepulturero de la Unión Europea, no le ha dejado a los pueblos de Europa la posibilidad de tener un desarrollo propio (no uniforme, no lineal, pero realmente nacional) y en la actualidad está reventando por toda la periferia de Europa, donde los estados miembros desde hace rato son rehenes del sistema bancario mundial, donde los millones de europeos en unos pocos días pierden las conquistas sociales de siglos … ¿Qué tan claro es esto para los heraldos oficiales de la «casa común europea» para Ucrania? ¿Qué es? ¿Un ingenuo deseo de escapar del abrazo sofocante de la rancia Rusia de Putin para terminar en los brazos de cualquiera? ¿Entregarse, si no por amor, por un cálculo? ¿Venderse más caro? ¿Alcanzar a pronunciar en las altas tribunas internacionales algunas frases acerca de la independencia nacional, la democracia y el derecho a elegir?

Y ni siquiera eso. La crisis en Europa es sólo la parte más visible de la crisis de la civilización tal como la conocemos, construida sobre la subordinación del espíritu a la materia, cristiana en su forma y tecnocrática en su escencia. La espiritualidad humana ha sido reemplazada por diversos dispositivos dogmáticos de los aparatos eclesiásticos, así como la actividad social de los ciudadanos ha sido sometida a los pesados mecanismos ​​de los partidos políticos. Prácticamente todos los estados conocidos del siglo XX se desarrollaron en la dirección del «progreso» , llamando así a los avances en la producción y al consumo de bienes materiales, convertidos en un fin en sí mismo, convirtiendo la historia humana en una carrera mercantilista, de paso eclipsando lo más valioso que tenemos – los mundos infinitos de nuestro mundo interior, de sus sueños, aspiraciones, búsqueda de unidad, la armonía con el mundo y la humanidad … De este modo, hoy se construye una cultura de consumismo, soledad , violencia y pérdida del sentido de la vida. La actual globalización ha resultado ser el grado más alto de esta absurda civilización.

Por suerte este modelo va acceleradamente hacia su colapso global, y los síntomas – desde el cambio climático global hasta el aumento de los problemas de salud mental en la sociedad – son obvios. Posiblemente, tendremos que definir hacia dónde irá la historia humana después del colapso del «capitalismo real». Por supuesto, tomando a Ucrania como parte de la historia de la Humanidad.

7 . La alternativa que no existe

Los complejos desafíos que enfrenta Ucrania actual no tienen solución en las estructuras de poder tradicionales. Los «pragmáticos ejecutivos de negocios», » jóvenes y talentosos economistas», los «independientes de la política partidista» y otros personajes propuestos al teleespectador son un «déjà vu» de las promesas de la perestroika de «vuelta a los valores universales». El país no necesita tecnócratas independientes, listos para servir con eficacia a los intereses de uno u otro grupo del poder, sino un proyecto nacional real que implique una ruptura decisiva con la lógica de las décadas anteriores. La independencia de Ucrania debe comenzar no con programas televisivos, con danzas folclóricas ni con nuevas banderas o escudos nacionales, sino retomando el control estatal sobre los recursos naturales y las industrias de importancia estratégica. Hoy la economía de Ucrania casi en su totalidad se encuentra bajo el control de grupos económicos pro-rusos y pro-occidentales, que han convertido la crisis permanente del país en fuente de máxima rentabilidad para sus negocios.

La sociedad ucraniana, víctima de las «reformas» de derecha, hoy sufre el síndrome de Estocolmo: la mayoría de los ciudadanos socialmente activos miran sólo hacia la derecha, igual que al principio de la perestroika, a diferencia de Europa, en la que están tan ansiosos por entrar, y que desde hace rato mira hacia la izquierda.

¿Donde está hoy la izquierda ucraniana? Sin contar la del PC y del PS ucranianos cuyo «izquierdismo» desde su fundación se ha quedado sólo en el nombre y en la ingenuidad de las antiguas generaciones. Ucrania es hoy uno de los países más de derecha del mundo y la mayor parte del debate ideológico se lleva desde la derecha hacia la derecha.

La izquierda de Ucrania es una minoría que continúa practicando su habitual forma de vida dogmática y sectaria, en una eterna lucha por el liderazgo de un hasta ahora inexistente movimiento, con discusiones infantiles sobre los ismos y disputas teóricas de principios del siglo pasado. La ofensiva de la ultraderecha ucraniana no es sólo mérito del gobierno y la oposición, sino también de su infantil izquierda.

El provincianismo de la izquierda y la derecha ucraniana es comparable, pero los segundos son, lamentablemente, muchos más numerosos y tienen a su disposición, a diferencia de los primeros, todos los medios.

Mientras el mundo gira hacia la izquierda, Ucrania continúa siendo una cápsula del tiempo que retrocede lentamente. ¿Queda sólo esperar hasta que sus finas paredes estallen bajo la presión del viento de la historia? No lo sabemos.

El autor es: periodista ucraniano residente en Chile

yasinsky.oleg@gmail.com

@OlegYasinsky

http://www.aporrea.org/internacionales/a178320.html

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El ataque a Siria: las mentiras y el proyecto

Por: Atilio Borón / Argentina

Estados Unidos se apresta a propinar un severo escarmiento a Siria, cuyo gobierno es acusado de haber cruzado la fatídica “línea roja” arbitrariamente trazada por Washington en relación al uso de armas químicas. Sin dudas, el bombardeo misilístico de Damasco y las principales ciudades sirias tendrá gravísimas repercusiones en toda la región, abriendo las puertas a lo que quizás pudiera ser la más grave crisis militar internacional desde Octubre de 1962, cuando la de los misiles en Cuba impulsó al mundo al borde de una guerra termonuclear entre Estados Unidos y la Unión Soviética. Examinaremos en estas breves páginas dos temas relacionados con el asunto: las mentiras del imperio y, lo más importante, su plan de dominación global con especial referencia a Medio Oriente.

Las mentiras

No hay pruebas; “Si las tienen, que las muestren”, dijo desafiante Vladimir Putin. No las mostraron ni lo harán, sencillamente porque no existen. Igual que en 2003, cuando George W. Bush y Colin Powell difundieron la escandalosa patraña de las “armas de destrucción masiva” en Irak para justificar el arrasamiento de un país que, todavía hoy, sigue sumido en un interminable calvario de dolor y muerte. Ahora repiten el libreto para consumo interno, a favor de una población domesticada, propensa a aceptar los argumentos más absurdos –el “consenso prefabricado” del que habla Noam Chomsky–, tales como aquel que reza que Siria constituye una amenaza a la “seguridad nacional” de Estados Unidos. Mienten y lo hacen descaradamente ante su propio pueblo y la comunidad internacional, ahora con la complicidad de los servicios de inteligencia franceses. Ocultan el hecho decisivo de que fue Basher Al Assad quien convocó a los inspectores de la ONU y no Washington; que fue la Casa Blanca quien, por el contrario, demandó que esos observadores se retiraran del teatro de operaciones –interrumpiendo sus investigaciones que podían arrojar una indeseable luz que identificara a los verdaderos culpables del crimen- porque el escarmiento que propinaría el “sheriff solitario” no podía demorarse ni un día más y la decisión es completamente independiente de que hubiese o no sido Al Assad quien ordenara el bombardeo con gas sarín. Ocultan también que solo bajo la hipótesis de la insanable estupidez del gobernante sirio podría éste haber enviado a la muerte a un número variable pero elevado de víctimas inocentes (las estimaciones oscilan entre 600 y 1.500, lo cual aconseja tomar los datos que aparecen en diversos medios con mucha cautela) en las mismas barbas de los peritos venidos por su encargo. Y si de algo ha dado muestras el gobernante sirio en estos días es que no es ningún estúpido. Ocultan también la evidencia que señala, más allá de toda duda, que fueron los aliados de Estados Unidos en Medio Oriente, sobre todo Arabia Saudita y Jordania, quienes proporcionaron las armas químicas a los mercenarios jihadistas que tomaron a Siria por asalto con la furia propia de una horda criminal. Una nota y un video confirman esto más allá de toda duda, razón por la cual Washington, que seguramente conoce estos antecedentes, está actuando con alevosía al exigir la inmediata salida de los expertos de la ONU cuyas investigaciones podrían revelar lo inconfesable.[1] Fue una corresponsal de la agencia noticiosa norteamericana Associated Press, Dale Gavlak, quien reveló que de las múltiples entrevistas efectuadas con residentes y rebeldes en el barrio de Ghouta y en otras zonas de Damasco se desprende claramente la tesis de que las armas químicas que explosionaron el 21 de agosto se hallaban en manos de los rebeldes y procedían de Arabia Saudita. Las fuentes utilizadas por Gavlak le confiaron que se produjo “un accidente” cuando fueron erróneamente manipuladas debido a la deficiente información existente sobre el producto. Una extensa nota de la periodista y ensayista argentina Stella Calloni confirma y amplía estos antecedentes y fortalece la tesis que identifica a los invasores extranjeros como los responsables de este crimen.[2]

 No debería sorprendernos: la matanza ocasionada por el bombardeo de gas sarín es un clásico sabotaje en el cual los agentes de la CIA son expertos. Como cuando fraguaron el supuesto incidente del golfo de Tonkin, en 1964 –un buque de guerra norteamericano supuestamente atacado por naves vietnamitas- para que, indignada, la opinión pública estadounidense aceptara entrar en guerra con Vietnam, sólo para sufrir una humillante derrota en 1975. Ya en 1898 los nefastos predecesores de la CIA habían comenzado a cultivar tan siniestra tradición: en un sórdido autosabotaje hicieron estallar por los aires al Maine, un acorazado de los Estados Unidos amarrado en la bahía de La Habana. El martirio al que sometieron a sus compatriotas que tripulaban el navío fue el pretexto que le permitió a Washington declararle la guerra a España -que ya había sido derrotada por el glorioso ejército patriota cubano- y así despojarlo de su victoria, apoderarse de la isla y, poco después, Enmienda Platt mediante, legalizar el robo de parte del territorio cubano e instalar una enorme base naval en Guantánamo, arrendada “a perpetuidad” –flagrante monstruosidad jurídica- a los Estados Unidos. Pero hay otros antecedentes de este tipo: ¿cómo olvidar el ataque japonés a Pearl Harbor? Este fue llevado a cabo por la Armada Imperial el 7 de diciembre de 1941, cuando Washington increíblemente desoyó todas las advertencias que informaban que la flota de mar del Japón había levado anclas iniciando un periplo de más de cinco mil kilómetros en pleno Océano Pacífico y que sólo podía tener un único objetivo: llegar a Pearl Harbor y destruir la flota de Estados Unidos que allí se había apostado. O, más recientemente, el mar de sospechas que se agita en torno a los atentados del 11 S, en donde un grupo de varios centenares de prestigiosos académicos y científicos norteamericanos postulan la existencia de una conspiración surgida desde el seno de la Administración Bush como la causante principal de aquella tragedia. [3]  Resumiendo: la mentira y el engaño son monedas corrientes en la administración del imperio. Los emperadores han demostrado ser mentirosos seriales, salvo poquísimas excepciones. La revelación de la farsa mediática de la CNN puesta en evidencia por Walter Martínez en la edición del 2 de Septiembre de Dossier es una prueba irrefutable del siniestro papel que juega la prensa hegemónica al difundir estas mentiras. Tal como se demostró en ese programa la CNN simula una entrevista con un “combatiente de la libertad” luchando en un frente de guerra en Damasco cuando en realidad todo no era más que un montaje y el supuesto guerrero insurrecto no era tal sino un joven desocupado que … ¡se encontraba en Londres! y se prestó gustoso para la infame maniobra, mientras los técnicos de la CNN trataban de instalar un ruido de fondo simulando estallidos de bombas y tableteo de fusiles de asalto.[4]

Washington conoce perfectamente todo esto que hemos venido planteando, pese a lo cual Obama y Kerry insisten en culpabilizar a Al Assad de haber utilizado armas químicas en contra de su pueblo. Actitud que revela la pérfida doble moral del gobierno estadounidense, que permaneció inmutable cuando su por entonces amigo Saddam Hussein gaseaba con armas químicas “Made in America” a las minorías kurdas; o cuando sus lugartenientes israelíes utilizaron fósforo en su brutal ataque a la Franja de Gaza. Enterado de las atrocidades cometidas a diario por Anastasio Somoza en Nicaragua, Franklin D. Roosevelt se encogía de hombros y decía: “Sí, es un hijo de puta pero es nuestro hijo de puta”. Lo mismo habrán dicho Bill Clinton, George W. Bush y Barack Obana de los crímenes perpetrados durante sus respectivas administraciones por Saddam Hussein y Benjamin Netanyahu. Claro que que Al Assad “no es su hijo de puta” y entonces su inconducta se torna merecedora de un aleccionador escarmiento. Castigo que no sufrirán él y los jerarcas de su régimen sino su pueblo: la gente que aparecerá –si es que lo hace- en los escuetos informes del Pentágono contabilizados como “daños colaterales”.

 Para resumir: estamos en presencia de un imperio rapaz y mentiroso hasta la médula, que ha convertido a Estados Unidos, su centro indiscutido, en un “estado canalla”: ninguna ley internacional lo obliga, ninguna resolución de la Asamblea General de la ONU suscita su obediencia; ninguna norma moral pone en cuestión su plan de dominación mundial; y nada logra saciar el apetito del “complejo militar-industrial”, cuyas ganancias varían en proporción directa a las guerras. Hay que lanzar misiles, fletar portaaviones, movilizar helicópteros y aviones y utilizar y destruir cuanto armamento y equipo sea necesario. De no ser así se derrumbaría la rentabilidad de la industria militar y sin sus luctuosas  ganancias no se podrían financiar las carreras políticas de congresistas, gobernadores e inclusive del inquilino de la Casa Blanca, el inverosímil Premio Nobel de la Paz y cínico admirador de Martin Luther King. En función de todo esto sus mentiras y la orquestada manipulación informativa a escala mundial son componentes esenciales de su proceder.

El proyecto imperialista para Medio Oriente

El voto del Parlamento británico fue un inesperado revés para la Casa Blanca, apenas compensado por la deshonrosa capitulación del “socialista” francés François Hollande, un hombre que ha arrojado sus principios a los perros y que expresa con meridiana claridad la irreversible descomposición de la socialdemocracia. Ante la defección de sus aliados europeos, con la mencionada excepción francesa, Obama está urgiendo el apoyo del Congreso de los Estados Unidos, una institución corrupta como pocas y que funciona al compás de los principales lobbies que compran la voluntad de representantes y senadores por igual y cuyas carreras políticas dependen de la generosidad de los lobistas.[5] Los principales tumores cancerígenos que corroen al Congreso de los Estados Unidos son el lobby del complejo militar-industrial, el judío, el saudita, el conformado por las empresas del sector hidrocarburífero y, para América Latina y el Caribe, el de la mafia terrorista de Miami que ha logrado posicionar dos de sus secuaces, Robert “Bob” Menéndez e Ileana Ros-Lehtinen como presidentes de las estratégicas comisiones de relaciones exteriores del Senado y de la Cámara de Representantes respectivamente. Es poco probable que una institución lastrada por tan degradados credenciales pueda, en un gesto de sensatez y humanidad, rechazar el pedido de Obama e impedir que se cometa una nueva matanza en Medio Oriente.

Siria ofrece una gran oportunidad para avanzar en la estrategia imperial: es un país debilitado por más de dos años de terrorismo desestabilizador alimentado por Occidente y sus secuaces en la región, luchas intestinas y embargos comerciales y financieros. Noam Chomsky, otra vez, siempre recuerda que Estados Unidos sólo se atreve atacar a países débiles y empobrecidos; nunca se mide con quienes puedan defenderse. Aunque Siria no sobresale por sus reservas petroleras (se ubica en el lugar 31 a nivel mundial, debajo de la Argentina, según la OPEP), está localizada en el corazón del caldero de Medio Oriente y en un sitio por donde se disputan las fabulosas ganancias de diversos proyectos alternativos de gasoductos y oleductos orientados hacia Europa.[6]  Pero en Siria también están los Altos del Golán, territorio arrebatado por Israel en la guerra de 1967 y del cual proviene buena parte del agua dulce con que cuentan los israelíes. De lo anterior se infiere que el ataque y la destrucción de Siria es una oportunidad, largamente acariciada por Washington, Jerusalén y Riad, para también avanzar en aproximaciones sucesivas hacia el logro del objetivo supremo del imperio en esa parte del mundo, que por cierto no se localiza en Siria: establecer un cerco en torno a Irán y asfixiar a ese país lenta pero ininterrumpidamente hasta lograr el desplome de la revolución islámica eliminando, como recuerda Tariq Alí, al único aliado árabe que le queda.[7] El objetivo de máxima, por el que se viene trabajando desde hace largos años, es rediseñar un nuevo mapa de Medio Oriente, totalmente aherrojado al predominio norteamericano. Son demasiadas tentaciones para la burguesía imperial y sus compinches regionales: (a) posicionarse sin adversarios en la región que alberga las mayores reservas petroleras del planeta; (b) apoderarse definitivamente las nacientes de los ríos de las alturas del Golán que llegan a Israel y forzar al nuevo gobierno militar egipcio, muy influido por las doctrinas estratégicas del Pentágono, a consentir la creación de un canal que lleve el agua del Nilo hacia Israel [8];  (a) alborotar el avispero musulmán en Rusia (principalmente Chechenia) y los países situados al sur de su frontera, y (d) hacer lo propio con la “minoría islámica” en China, estimada en unas veinte millones de personas, logrando la desestabilización de dos potencias que por varios motivos se oponen a los designios estadounidenses en la región. Demasiadas tentaciones, además, para un gobernante como Obama cuyas convicciones humanistas –si alguna vez las tuvo- quedaron colgadas en la reja de la Casa Blanca el día que asumió la presidencia imperial.

Objeciones

Mal podría terminar estas líneas sin atender a una objeción levantada por muchos analistas y militantes en relación al argumento expuesto más arriba y que sostienen la imposibilidad, o la indeseabilidad, de defender un régimen despótico como el que preside Basher Al Assad, aun cuando su país haya sido víctima de una conspiración terrorista internacional o cuando esté a punto de ser arrasado por los misiles de la Sexta Flota, establecida en el Mediterráneo oriental. En tal sentido abren un amplio y fecundo campo de debate las reflexiones de Santiago Alba Rico sobre las contradicciones con las que deberá convivir quien rechace y condene -como él lo hace, y categóricamente- la agresión norteamericana a Siria. En términos aún más radicales pero en otro sentido se pronuncia el bloguero hispano-sirio, residente en España, Yassin Swehat, en una postura que termina por ser –a nuestro juicio- una desdichada re-edición de la teoría de los “dos demonios” aplicada a la escena internacional, en donde un ser maléfico e infinitamente malvado, Al Assad, es agredido por otro, Obama y sus secuaces, a quienes se los pinta como malos pero con colores muchos más amables que los que utilizan para representar al dictador sirio.[9] Si son razonables las advertencias de Alba Rico (no así en el caso de Yassin Swehat) sobre el riesgo de reconstruir conceptualmente al régimen sirio como si fuera una democracia popular y revolucionaria, no lo son para nada las posturas eclécticas (que no es el caso de Alba Rico) que rematan en una resignada y subrepticia convalidación del papel de Estados Unidos como gendarme mundial de la democracia, las libertades y los derechos humanos.

La historia ha dado reiteradas pruebas que la violenta remoción estadounidense de regímenes como los que presidieron Saddam Hussein o Muamar El Gadafi no abrieron las grandes alamedas de la libertad y la democracia de las que hablaba Salvador Allende sino que fueron el origen de procesos políticos mucho peores y cruentos que los que pretendieron remediar. Toda la tradición de la filosofía política enseña que son pocas las veces en que hombres y mujeres tienen la buena fortuna de poder elegir entre el bien y el mal como dos entidades nítidamente demarcadas y fácilmente discernibles. A veces no hay más remedio que optar por alternativas que obligan a convivir, como recordaba Alba Rico, con lacerantes contradicciones. Al Assad no es Fidel, o Chávez, ni Siria es Cuba o Venezuela. Pero aun así, y reconociendo su enorme distancia del ideal socialista, esta constatación mal podría alimentar una irresponsable indiferencia ante la incorregible perversidad del capital imperialista que, como lo recordara en tantas ocasiones Fidel, coloca a la humanidad al borde de su autodestrucción. Un imperio que tiene miedo, decía Chávez, se vuelve mucho más brutal y agresivo. Por eso, más allá de las profundas dudas que suscita el régimen sirio es imprescindible oponerse con todas nuestras fuerzas a la agresión norteamericana y condenar inapelablemente sus designios de dominación mundial. La suerte de una Siria arrasada por el fuego purificador de Washington no será diferente de la corrida por Libia, Afganistán e Irak. Los engolados himnos entonados a coro por Washington, Jerusalén, Riad y sus aliados occidentales sobre las virtudes de un “cambio de régimen”, aunque tal cosa se produzca como consecuencia de un holocausto, son apenas el taparrabos que pretende ocultar un ominoso plan de dominación mundial que debe ser combatido sin pausas y sin treguas.[10]  Como lo recordaba el Che Guevara, “al imperialismo no se le puede creer ni un tantito así”, y el drama que se está escenificando en Siria y en Medio Oriente para nada no autoriza a pensar lo contrario.

[1] En Mayo de este año, Carla Del Ponte, distinguida miembro de la comisión de investigación sobre Siria que depende del Consejo de los Derechos Humanos de la ONU y ex Procuradora General del Tribunal Penal Internacional para los crímenes cometidos en la ex-Yugoslavia (TPIY), hizo una notable declaración reproducida en ese momento por la radio-televisión suiza-italiana (RSI): «Disponemos de testimonios sobre la utilización de armas químicas en particular de gas sarin. No por parte del gobierno, sino de los opositores». La noticia fue rápidamente archivada y nunca más se habló del tema. Ver sus declaraciones y el breve video que las sustentan en:   http://www.algerie1.com/actualite/syrie-des-terroristes-entrain-de-tirer-des-obus-chimiques-video/
[3] La espeluznante, por lo abrumadora, evidencia que manejan estos académicos puede consultarse en enhttp://911scholars.org/
y especialmente en
[4] Cf. Walter Martínez, Dossier, edición del 2 de Septiembre de 2013, enhttp://multimedia.vtv.gob.ve/es/#!/programas/analisis/dossier/dossier-18774
[5] Una breve indicación, apenas: Ver la lista del dinero entregado por los lobbies y embolsado en el 2012 por los principales miembros del Congreso de Estados Unidos, una verdadera radiografía de la corrupción parlamentaria. Ir a:  http://www.opensecrets.org/lobby/lobby_contribs.php
[6] Sobre este tema recomiendo la lectura de la nota de Pepe Escobar, que entre otras cosas dice lo siguiente: “Asad también pudo hablar de –¿Qué más?– el «Oleoductistán». Le hubieran bastado dos minutos para explicar el significado del acuerdo del gasoducto Irán-Irak-Siria por 10.000 millones de dólares que se firmó en julio de 2012. Este nodo crucial del «Oleoductistán» exportará gas desde el campo South Pars de Irán (el mayor del mundo, compartido con Catar), a través de Irak hacia Siria, con una posible extensión al Líbano, con clientes confirmados en Europa Occidental. Es lo que los chinos llaman una situación en la que no se puede perder.” A este proyecto se le contraponen los que tienen en sus manos Catar y Turquía. “Catar sueña con un gasoducto rival desde su campo North (contiguo al campo South Pars de Irán), pasando por Arabia Saudí, Jordania, Siria y finalmente Turquía (que se presenta como el centro privilegiado de tránsito de energía entre Oriente y Occidente). Destino final, una vez más: Europa Occidental.” Ver: “Asad habla, Rusia actúa”, en http://www.voltairenet.org/article178725.html
[7]Cf. Tariq Alí,  ‘Syrian conflict is a war targeting Iran’
[8] Un dato invariablemente soslayado en los análisis del conflicto palestino-israelí es que  el 67 por ciento del agua que dispone Israel proviene de Siria (Alturas del Golán) y Cisjordania, dos territorios conquistados por Jerusalén luego de la guerra de 1967. De ahí que no resulte exagerado subrayar la enorme importancia que la cuestión del agua tiene para potenciar la desaforada agresividad de los sectores más reaccionarios de la clase política y la dirigencia israelí, que en los últimos días han equiparadola figura de Basher Al Assad con la de Hitler y proclaman la necesidad de asesinarlo para detener a tiempo sus planes criminales. Ver sobre el tema del agua la nota de Edmundo Fayanás Escuer , “El agua en el conflicto palestino-israelí”, en Rebelión, 29 Abril 2010, en http://www.rebelion.org/noticia.php?id=104996 En cuanto a los militares egipcios basta con señalar que aproximadamente un 70 por ciento de sus oficiales de mayor rango fueron adiestrados en cursos de instrucción militar en las academias norteamericanas. Como es sabido, en esos cursos no sólo se les enseña a utilizar el armamento norteamericano sino, sobre todo, a poner en práctica las doctrinas estratégicas del Pentágono en el ámbito  regional de su incumbencia.
[9] La nota de Alba Rico, “Siria: la intervención soñada”, puede verse en   http://www.rebelion.org/noticia.php?id=173276
de fecha 1º de Septiembre del 2013. La de Yassin Swehat, “Lecturas sobre el golpe estadounidense: mi postura” puede leerse en Noticias de Siria Libre, http://noticiasdesirialibre.wordpress.com/2013/08/30/yassin-swehat-lecturas-sobre-el-golpe-estadounidense-mi-postura/
[10] La prensa hegemónica, férreamente pro-yankee, pinta a Obama como un ferviente humanista, un hombre de buen corazón, amante de la paz. Soslayan el hecho de que ha sido el presidente que ha elevado como nunca el presupuesto militar de Estados Unidos, hasta hacerlo superar, cuando se suman correctamente todos sus componentes, el billón de dólares (un millón de millones de dólares); o que es quien más personas ordenó matar con sus aviones no tripulados (drones), que siembran el terror principalmente en Afganistán y Pakistán; o que manda a espiar a gobiernos –amigos y enemigos por igual- y a ciudadanos comunes de terceros países, en un acto claramente delincuencial. Pero nada de esto comenta o publica el “periodismo serio e independiente” de nuestros países: para esta inmensa maquinaria de mentiras y falsificaciones montada por el imperio, ante la cual Goebbels es un niño de pecho, Obama es el héroe que lucha denodadamente para construir un mundo mejor para todos y sólo espíritus destruidos por la maldad pueden negarse a acompañarlo en su cruzada. Tariq Alí, otra vez, ha manifestado reiteradamente su indignación “ante  la persistente e interminable campañas de propaganda, de la CNN y BBC World, profundamente  sesgadas y  que suelen ser apropiados preludios a bombardeos de la OTAN  (por ejemplo,  a las matanzas infligidas en Libia durante seis meses y cuyas víctimas todavía permanecen ocultas a la vista del gran público)  o a invasiones por parte de las fuerzas occidentales en terceros países.”  Ver su  “The uprising in Syria”, en http://www.counterpunch.org/2012/09/12/the-uprising-in-syria/

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FUENTE: http://blogs.telesurtv.net/interna_entrada?clx=396

Era el 11 de septiembre de 2001

En la cama con el enemigo – Amy Goodman (Capítulo 1)

Amy Goodman

¿Quién es Amy Goodman? Michael Moore la adora y afirma: ‘Es un tesoro nacional’. Bill Clinton ha dicho de ella: ‘Es hostil, combativa y hasta insolente’. Noam Chomsky la alaba: ‘Ha llevado el periodismo de investigación hasta nuevas alturas’. Goodman es la periodista más odiada por los políticos norteamericanos, y en este libro desenmascara las relaciones peligrosas entre los políticos, los empresarios del petróleo más importantes de Estados Unidos y los medios de comunicaicón, como CNN, Fox y NBC.

Primer capítulo de EN LA CAMA CON EL ENEMIGO de AMY GOODMAN

“El efecto bumerán”

Aquellos que no recuerdan el pasado
están condenados a repetirlo
GEORGE SANTAYANA

La mañana comenzó como cualquier otra. Y terminó como ninguna otra.

Era el 11 de septiembre de 2001. Aquel luminoso martes, a eso de las seis de la mañana, salí corriendo de mi apartamento para hacerme con unos cuantos periódicos y cogí un taxi en dirección al parque de bomberos.

Portada del Libro

Portada del Libro

Una docena de manzanas más allá del World Trade Center, llegué al centenario edificio en desuso de la Engine Company 31. El edificio, con sus enormes puertas rojas situadas frente a las dársenas de los coches de bomberos, continúa sirviendo al hoy engrandecido vecindario con un centro comunitario de medios de comunicación y con el estudio de Democracy Now! Durante las horas siguientes, nos dedicamos a nuestra rutina diaria. Preparamos textos, investigamos historias, comprobamos datos y escribimos las entradillas. Estábamos apretujados en un espacio pequeño de techos inclinados. Mientras el segundero nos aproximaba al momento de entrar en antena, se desató el caos. Nosotros solemos gritar, debatir y discutir todo el rato sobre la forma en que vamos a cubrir las noticias del día. Para desplazarnos entre los pisos, normalmente subimos y bajamos por la antigua barra de incendios de latón. (Bueno, yo me dejo caer por ella; únicamente Anthony Sloan, nuestro ingeniero, es capaz de contonearse barra arriba.)

Mientras se aproximaba nuestro horario de emisión de las nueve de la mañana, comprobamos los micrófonos y conectamos con el satélite de Radio Pacífica. Sin que nosotros lo supiéramos, mientras llevábamos a cabo nuestro ritual matutino, el primer avión se estrelló contra el World Trade Center. Eran las ocho y cuarenta y siete de la mañana. Estábamos a sólo unos minutos de salir en antena, ignorantes de que una catástrofe global estaba cobrando forma a unas manzanas de allí.

Justo antes de las nueve, mi pulso se aceleró instintivamente al oír la tradicional cuenta atrás: .

Comencé con mi estribillo diario. Una vez pronunciadas estas palabras, suelo exhalar un callado suspiro de alivio: hemos logrado alcanzar un nuevo programa.

Pero ese día, después de tres minutos de programa, mientras presentaba los titulares de las noticias, escuché una sorda explosión que venía de afuera. Era el segundo avión estrellándose contra el World Trade Center. En seguida se oyeron los gemidos de las sirenas provenientes de la calle.

Momentos después, Keiko Tsuno, la codirectora de la Dowtown Community Television, el centro de formación y de producción televisiva al cual pertenece el edificio, entró en tromba en nuestro estudio. , gritó ella. Entonces nos dijo que iban a abrir el parque de bomberos para ayudar a la gente que huía del desastre.

La miré con incredulidad. ¿Un avión? Debía de estar equivocada.

Acabábamos de empezar a reproducir una entrevista grabada en la Conferencia Mundial sobre el Racismo de Durban, Sudáfrica, así que pude disponer de unos segundos para encender la televisión. Los cuatro que estábamos en el estudio nos apiñamos alrededor del monitor en un lúgubre silencio mientras mirábamos las imágenes de las torres en llamas.

Interrumpí el programa para anunciar lo que había pasado. Cogimos los teletipos de agencia y continuamos atentos a lo que sucedía en la televisión. Por aquel entonces ya estábamos emitiendo en directo. «Al parecer, en una horrible escena, dos aviones se han estrellado contra los pisos superiores de las dos torres del World Trade Center, causando sendos boquetes en ambos edificios. El presidente Bush ha dicho que se trata de un ataque terrorista. Probablemente, otro avión se ha estrellado contra el Pentágono, hay un incendio en el parque Mall [en Washington, D.C.] y un fuego detrás del antiguo edificio del gobierno federal. La Casa Blanca y el Pentágono están siendo evacuadas», dije. Las primeras historias sobre los incendios de, Washington y sus alrededores eran confusas; más tarde se supo que el choque del avión que había impactado contra el Pentágono había sido el causante del humo que cubría la ciudad.

Yo continué: .

Tan sólo unas horas después del ataque, comenzaron a surgir indicios que indicaban que todo aquello no era sino otro caso de lo que se ha venido a llamar el efecto bumerán, o la efectiva comprobación de cómo el apoyo a déspotas en lugares lejanos, inevitablemente, termina teniendo perniciosos efectos sobre nuestro propio país. Si alguna lección debemos sacar del 11 de septiembre y de las guerras en Irak y Afganistán, es la de que tendremos que pagar un precio cada vez que nuestro gobierno respalde a rufianes y torturadores en el extranjero, o cuando el propio gobierno se convierta en uno de ellos. Aquella terrible mañana, sin embargo, nosotros estábamos más preocupados por enfrentarnos al desastre que estaba teniendo lugar en nuestro propio barrio.

Abajo, nuestros colegas abrieron a la calle las puertas de la vieja estación de bomberos. Ofrecieron agua y permitieron utilizar el teléfono a todos aquellos que, en oleadas, se dirigían a la parte alta de la ciudad. El productor de Democracy Now!, Brad Simpson, salió a la calle y regresó con gente que deambulaba aturdida por el horror, como es el caso de un hombre que vino con su jefe. Les había caído encima una capa de escombros, pero milagrosamente se tenían en pie. Nos hicieron partícipes de su historia. Seguimos retransmitiendo durante todo el día.

A las cinco de la tarde, la productora Miranda Kennedy y yo salimos afuera y vimos cómo el edificio 7 se venía abajo. Ver ese edificio de cuarenta y siete plantas, situado tan sólo unos pasos al norte de las Torres Gemelas, hacerse añicos como si fuera una casa de muñecas fue una escena triste y surrealista. El edificio albergaba el búnker de ocho pisos del alcalde, que había costado muchísimos millones de dólares y que había sido construido después del ataque de 1993 contra el World Trade Center. En el centro de mando se guardaban 130.000 galones de gasolina. Como muchos señalaron -y objetaron- por aquel entonces, si a alguien se le ocurría atentar nuevamente contra el World Trade Center, el centro de mando del alcalde Giuliani explotaría, poniendo en peligro todo lo situado en sus alrededores, y envenenaría la parte baja de Manhattan con Bifenilos Policlorados (PCB).* Eso es exactamente lo que pasó.

Toda la parte sur de Manhattan fue declarada zona de evacuación. El límite se dibujó en la calle Canal, dos manzanas al norte de donde nosotros nos encontrábamos. El equipo de Democracy Now! decidió quedarse en la estación de bomberos para poder seguir teniendo acceso a nuestros equipos de transmisión. Dormimos en el suelo durante tres días, mientras el ejército tomaba rápidamente el Bajo Manhattan.

En los días que siguieron al 11 de septiembre, me sentí como un fantasma que vaga entre otros fantasmas. El único lugar donde podíamos obtener comida era una pequeña tienda de alimentación situada en la esquina de Broadway y Leonard. Una noche, ya tarde, me aventuré fuera del estudio de Democracy Now! El personal de los equipos de salvamento deambulaba por la zona. Yo sabía que esos muchachos eran héroes que hacían desesperados esfuerzos por salvar a todos los que podían, pero en ese momento no parecían más grandes que la vida misma. Eran flacos y gordos, algunos con mono de trabajo, otros en pantalones vaqueros y camiseta.

Los trabajadores de los equipos de rescate afluían de todas partes; un grupo de Buffalo, aquel grupo que salía de la vuelta de la esquina, todos cubiertos por la ceniza. Entre ellos no había sonrisas de compromiso ni saludos; los miembros del equipo tan sólo trataban de hacerse con algo de comida para poder seguir. No fui capaz de comer ninguno de los productos habituales de la barra de ensaladas, porque seguía pensando en la mortífera ceniza, así que me limité a los alimentos envasados. Parecían raciones de combate.

Una noche, mientras caminaba de vuelta a nuestro parque de bomberos, el aire acre empeoró. Mantuve mi cabeza inclinada hacia abajo y escuché mi respiración a través de la fina máscara que llevaba para protegerme del polvo. Cuando miré hacia arriba, vi un coche aplastado hasta la mitad de su altura. ¿Cómo había llegado hasta ahí? Pasé mi dedo por el capó cubierto de ceniza, como si estuviera dibujando en la nieve. Pero estábamos en septiembre.

Cuando el ingeniero Anthony Sloan se fue un poco más al norte para conseguirnos algo de comida, no pudo atravesar de nuevo la línea de evacuación. Al día siguiente, nuestro grupo quedó reducido a tres personas, y fuimos nosotros los que tuvimos que hacer las labores de ingeniería. Yo ponía cuidado en no aventurarme demasiado lejos de nuestro estudio, ya que tenía miedo de ser expulsada de la zona de evacuación de forma definitiva. Teníamos que hacer el programa. Éramos la emisión diaria nacional más cercana a la Zona Cero. Escuchamos noticias que aseguraban que docenas de bomberos habían muerto; luego, que el número superaba el centenar; luego, que eran doscientos. ¡Dios mío!, ya eran más de trescientos.

El jueves por la noche fui a la Zona Cero con mi amigo y colega Denis Moynihan. Una vez más, me puse la máscara, intentando no inhalar el polvo. Mientras bajábamos por la calle Lafayette, pasamos por un parque donde la gente había estado amartillando hacía un rato improvisadas camillas de pino para transportar cuerpos. Todo el día con el soniquete del martillo. Pero lo peor fue cuando cesaron los golpes. El desagradable silencio. No había necesidad de camillas. No se encontraban cuerpos.

El sábado, atravesamos Wall Street para llegar a Battery Park. El extremo sur de Manhattan se había convertido en un bullicioso campamento militar. Vehículos color verde aceituna de todos los tamaños rodeaban el parque. Las señales con las instrucciones para el alojamiento de las tropas y con los horarios de las patrullas de seguridad estaban por todas partes, todo escrito en la inescrutable jerga del ejército. Todavía quedaban horas para el amanecer, pero había cientos de soldados despiertos y metidos en faena. Nos acercamos a una mujer vestida con un uniforme de camuflaje verde, una piloto de helicóptero en la Guardia Nacional de la parte norte del estado de Nueva York. Acababa de llegar y, probablemente, sería asignada a tareas de guardia, a la protección del acceso a la Zona Cero.

Le pregunté cuáles pensaba ella que serían las consecuencias del atentado de esa semana. Ella nos dijo primero lo horrorizada que se sentía al encontrarse en el lugar de la devastación. Luego hizo una pausa y miró a su alrededor para ver si alguien podía estar escuchando la conversación. Se dio la vuelta y me miró directamente, con ojos tristes.

Le pregunté si querría ir a nuestro estudio y hablar en nuestro programa. Ella rechazó la proposición, pero sus palabras permanecieron conmigo.

Tres mil personas fueron calcinadas en un momento. Nunca sabremos cuánta gente murió exactamente el 11 de septiembre de 2001. Aquellos a los que no se cuenta mientras están con vida se van sin contar cuando les llega la hora de la muerte. Numerosos inmigrantes indocumentados que trabajaban en el World Trade Center y sus alrededores, simplemente, desaparecieron. Sus familias aún tienen miedo de salir a la luz por lo que podría pasar. Podrían ser arrestados o incluso deportados, debido a las cada vez más estrechas relaciones entre la policía y las autoridades de inmigración. Algunas compañías no estaban dispuestas a dar un paso al frente para nombrar a los inmigrantes ilegales a los que habían empleado durante décadas. Nunca sabremos cuántos de estos últimos desaparecieron, ni tampoco sus nombres.

No en nuestro nombre

Refugiados en nuestro estudio, sentíamos que era de vital importancia seguir recabando las diversas opiniones de la gente en un intento de dotar de sentido a un acto que parecía no tenerlo. Comprendíamos demasiado bien que la maquinaria de guerra se estaba preparando en Washington. Queríamos estar seguros de que se oían todas las voces, no sólo las de aquellos que exigían una represalia militar.

Entre ellas estaba la de Rita Lasar, una mujer de setenta años que perdió a su hermano Abe Zelmanowitz, de cincuenta y cinco años, quien trabajaba en el piso veintisiete del World Trade Center. El 11 de septiembre, Rita oyó que algo había pasado en las Torres Gemelas. Se subió a la azotea, desde donde vio cómo las torres se derrumbaban. , me dijo más tarde. Eso hasta que se dio cuenta de que su hermano estaba dentro.

Su otro hermano había estado gritando a Abe por el teléfono móvil: .

Pero Abe no salía. Estaba esperando a que los equipos de emergencia llegaran para ayudar a su mejor amigo, Ed, un tetrapléjico que trabajaba a su lado. Y así, Abe se quedó y murió con Ed y con tantos otros.
Rita comenzó inmediatamente el ritual mortuorio del 11 de septiembre. Fue de hospital en hospital, esperando contra toda esperanza encontrar a Abe. Más tarde, ella proporcionó muestras de su propio ADN con el fin de identificar los restos de Abe.

El 14 de septiembre, el presidente Bush invocó la historia de Abe Zelmanowitz en su discurso en la Catedral Nacional de Washington. Rita se percató en seguida de que el gallardo heroísmo de su hermano estaba siendo utilizado. Escribió una carta que apareció en The New York Times el 18 de septiembre de 2001. , escribió, .

Ésa fue también la plegaria que hicieron Phyllis y Orlando Rodríguez, quienes perdieron a su hijo. Greg Ernesto Rodríguez, de 31 años, trabajaba para Cantor Fitzgerald, que perdió aquel día a seiscientos cincuenta y ocho de los mil cincuenta empleados que tenía ubicados por encima del centésimo piso del World Trade Center. Cuando la familia Rodríguez se reunió para recordar a Greg, Phyllis y Orlando escribieron una carta que circuló ampliamente por internet:

Leemos lo suficiente en las noticias para darnos cuenta de que nuestro gobierno se encamina en la dirección de la venganza violenta, con la perspectiva de que hijos, hijas, padres y amigos en lugares remotos mueran, sufran y alimenten más resentimiento contra nosotros. Éste no es el camino a seguir. No servirá para vengar la muerte de nuestro hijo. No en nombre de nuestro hijo.

Ni tampoco en el de Jim Creedon. Lo conocí el 7 de octubre de 2001, el día en que las bombas comenzaron a caer en Afganistán. Miles de personas se congregaron en Manhattan para protestar contra la guerra y marcharon de Union Square a Times Square, donde se encuentra la oficina de reclutamiento del ejército (que no hay que confundir con el cercano edificio del periódico The New York Times). Portaban pancartas con mensajes tales como .

Jim Creedon se subió a una camioneta y habló por un megáfono sobre su experiencia como trabajador de los equipos de emergencia. Fue herido el 11 de septiembre pero volvió para intentar ayudar a más gente. , dijo.

Pensé que habría una larga fila de periodistas que querrían entrevistarle. Reunía todos los requisitos para una historia. Era uno de los héroes que habían intervenido en primer lugar. Y habían tenido que sufrir grandes penalidades.

Me apresuré a invitarlo al programa, pero no había necesidad de correr. Era la primera y la última de la cola para entrevistarlo. Me dijo: .

Creedon formaba parte de un movimiento que se creó en Nueva York y al que se le dio el nombre de Las Familias del 11 de septiembre por un Futuro Pacífico (www.peacefultomorrows.org). Son personas que han perdido seres queridos y que dijeron: . Nosotros vimos en televisión una y otra vez a los familiares contar las tristes historias de la gente que había muerto. Pero cuando Rita y Phyllis y Orlando y Jim y otros que se oponían a la guerra querían avanzar un paso -de la descripción a la prescripción- y decir: , los medios de comunicación se esfumaban. Se volvían hacia los presuntos expertos en terrorismo, gente como Oliver North y Henry Kissinger.

Quizá los medios corporativos acertaron por una vez. Estos tipos son expertos en terrorismo; después de todo, hace falta un terrorista para reconocer a otro.

Irónicamente, uno de los temas que estábamos cubriendo mientras los aviones se estrellaban contra el World Trade Center era la relación que existía entre el 11 de septiembre -en este caso, el 11 de septiembre de 1973-, y el terror. Fue ese día cuando Salvador Allende, que había sido elegido democráticamente líder de Chile, murió en el palacio presidencial en Santiago mientras el general Augusto Pinochet y el ejército chileno se hacían con el poder. Las fuerzas de Pinochet recibieron el apoyo del entonces presidente Richard Nixon y del secretario de Estado Henry Kissinger,2 y dispusieron de la ayuda financiera de dos grandes compañías multinacionales que operaban en Chile, Anaconda Copper y ITT, ambas con estrechos vínculos con la Administración republicana. Hacíamos ese programa porque habían salido a la luz documentos desclasificados que implicaban todavía más a Kissinger y a Nixon en aquel golpe y en la subida al poder de Pinochet, quien dirigió un reinado de terror que duró diecisiete años.

Kissinger una vez comentó que no veía ninguna razón por la que a Chile debiera permitírsele simplemente porque .3 ¿El resultado? Como ha contado Peter Kornbluh, del Archivo de Seguridad Nacional, el invitado de nuestro programa aquel día, «Pinochet asesinó a más de tres mil cien chilenos, hizo desaparecer a mil cien y torturó y encarceló a muchos más. Clausuró el Congreso chileno, prohibió los partidos políticos, censuró la prensa y se hizo con el control de las universidades. A fuerza de decreto, pistola y descarga de electrodo, impuso una dictadura de diecisiete años que llegó a ser sinónima de abusos de los derechos humanos en casa y de atrocidades terroristas en el extranjero». 4

El círculo se cierra

Mientras paseaba durante los días inmediatamente posteriores al 11 de septiembre, vi como se colgaban fotos por todas partes. La gente pegaba copias en color de fotografías de sus seres queridos. Había fotos de una mujer con su hija, de un hombre sosteniendo a su gato. Los carteles suplicaban silenciosamente desde las farolas: usted ha visto a mi hijo, por favor, llame a su madre. Fue visto por última vez en el piso número setenta y siete del World Trade Center. Mi número es..

Miles de estas fotografías se colgaron por toda la ciudad, en los postes telefónicos, en los muros de los hospitales, en los parques. Yo pensé cuán similares eran esas fotos a las imágenes que llevaban las madres de los desaparecidos en Argentina. Desde finales de los setenta, estas heroicas y tenaces mujeres se alzaban en silencioso testimonio en la Plaza de Mayo en Buenos Aires exigiendo la verdad sobre lo sucedido con sus seres queridos, quienes habían desaparecido en la de Argentina contra los presuntos disidentes. Las madres sostienen fotos y pancartas en las que se lee: , . Entre 1975 y 1983, el ejército argentino asesinó a treinta mil de sus conciudadanos. En noviembre de 1976, el entonces secretario de Estado Henry Kissinger le dijo a un almirante de la marina argentina: .5

El 11 de septiembre unió a los estadounidenses con todas aquellas personas que en el mundo han sido víctimas del terror. En mis años de trabajo como periodista, he cubierto muchos horrores: guerra, tortura, bombardeos, genocidio. En la mayoría de los casos, he tenido que luchar para contar las historias de las víctimas, porque al hacerlo a menudo implicaba al gobierno de Estados Unidos y a sus aliados.

Ya fuera en Timor, Irak o Haití, siempre tenía que haber una razón, una falsa interpretación, para disculpar las atrocidades. , dice la respuesta oficial.

Pero en el caso del 11 de septiembre, había una inequívoca repulsa colectiva hacia la enorme matanza. El modelo de cobertura periodística consistía en encontrar a las familias que habían perdido a sus seres queridos y en poner nombre a las historias personales. Ésos son los detalles que dignifican una vida; eso es lo que nos hace sentir la pérdida. Los retratos del dolor, los perfiles de los hijos que habían perdido a uno de sus padres, las hazañas de héroes que no han sido loados, éstos deberían ser los modelos con los que cubrir todas las atrocidades. Porque cuando la gente adquiere conocimiento del dolor ajeno, entonces es cuando encuentra la fuerza para actuar.

Nuestro hombre: ponemos el U-S-A en
En un trágico cierre de círculo, el terror que durante tanto tiempo ha permanecido alejado de nuestra vista vuelve a nosotros con terrible ferocidad. La CIA lo llama golpe que se vuelve contra uno mismo, cuando el respaldo de EE UU a ejércitos represivos o a insurgencias armadas en algún lugar retorna como un bumerán a los Estados Unidos.

Después del 11-S, Osama bin Laden se convirtió en un nombre muy conocido en todo el mundo. Pero durante las dos décadas previas a los atentados, su nombre era únicamente familiar para un pequeño y poderoso grupo en Washington. ¿La razón? Osama bin Laden estaba financiado y entrenado por los Estados Unidos.

Como líder de combativos grupos de islamistas radicales, Bin Laden fue la respuesta que Washington obtuvo a sus plegarias en los años ochenta, cuando el gobierno estadounidense intentaba que la Unión Soviética interviniera en Afganistán. En palabras de Zbigniew Brzezinski, asesor de seguridad nacional del presidente Carter, el objetivo era proporcionar a . Entre 1982 y 1992, la CIA se gastó 3.000 millones de dólares entrenando y armando a islamistas radicales para que lucharan contra los soviéticos en Afganistán (exactamente, la misma cantidad que desembolsaron los saudíes, según un miembro de la CIA).6 Fue la mayor operación secreta de los Estados Unidos desde la segunda guerra mundial.

Brzezinski reveló más adelante que el programa secreto de ayuda y entrenamiento a los muyahidin afganos, o guerreros santos, había comenzado seis meses antes de la invasión soviética.7 Unos treinta y cinco mil musulmanes de cuarenta y tres países lucharon con los muyahidin, mientras que otros cien mil se vieron afectados por la guerra, ya fuera debido al entrenamiento militar o la asistencia a escuelas islámicas militantes.8 , o guerra santa, dijo el comandante afgano Noor Amin.9

Preguntado en 1998 sobre si sentía arrepentimiento, Brzezinski respondió: .

¿Tuvo alguna duda a la hora de armar y de asesorar a futuros terroristas islámicos? , espetó Brzezinski. 10

Brzezinski obtuvo su respuesta el 11-S.

Osama bin Laden era un proveedor de fondos para los muyahidin afganos. Su padre era un rico magnate de la construcción yemení que se había trasladado con su familia a Arabia Saudí. El negocio de la familia Bin Laden está valorado en la actualidad en unos 5.000 millones de dólares. Según Milton Bearden, el jefe de la oficina de la CIA en Pakistán de 1986 a 1989, Osama resultó crucial en la lucha contra los soviéticos. , dijo Bearden a la revista The New Yorker. 11

Estados Unidos se sentía satisfecho de fomentar una revolución islámica, siempre que los apoderados de Washington guerrearan contra el enemigo escogido. Pero después de la devastación de Afganistán y de la desintegración de la Unión Soviética, los grupos islámicos fueron, como era de esperar, desechados por sus mecenas estadounidenses. Los guerrilleros, entonces huérfanos, fijaron su mira en su siguiente enemigo.
El objetivo de Osama bin Laden llevaba un uniforme militar estadounidense. Para los musulmanes de todo el mundo, la llegada de quinientos cuarenta mil soldados a Arabia Saudí para librar la guerra del Golfo fue un sacrilegio. El país es la tierra de La Meca y de Medina, los dos lugares más sagrados del islam. Ambos, Estados Unidos y el corrupto régimen saudí que había permitido la entrada de las tropas, se convirtieron a ojos de Bin Laden en los nuevos infieles.

Y entonces el hombre de Washington cayó en desgracia. Él había regresado a Arabia Saudí después de la derrota de los soviéticos en Afganistán, pero pronto fue conducido al exilio, primero a Sudán y luego a Afganistán, donde se convirtió en patrocinador del régimen talibán. Se pasó la década de los noventa entrenando y financiando combatientes árabes afganos, conspirando para asesinar a tantos estadounidenses como fuera posible.

Amy Goodman

4 de noviembre de 2004

FUENTE: CUBADEBATE

http://www.cubadebate.cu/libros-libres/2004/11/04/en-la-cama-con-el-enemigo-capitulo-1/

Pruebas del ataque químico en Damasco «fueron elaboradas intencionalmente»

Publicado: 6 sep 2013
Las pruebas sobre el ataque con armas químicas efectuado por el Gobierno sirio el 21 de agosto cerca de Damasco fueron «elaboradas y preparadas con antelación e intencionalmente», afirma una religiosa de una congregación que trabaja en el país árabe.

«[La agencia de noticias] Reuters empezó a transmitir las imágenes a las 06:00, y dicen que el ataque tuvo lugar entre las 03:00 y 05:00 en la zona de Guta. Cómo es posible que en menos de tres horas hayan podido recoger más de diez documentos audiovisuales, transportar a 200 niños y más de 300 adultos a algún sitio y brindarles los primeros auxilios, entrevistándolos y grabándolos al mismo tiempo», se pregunta Agnès-Mariam.

«¿Cómo tuvieron tiempo para llegar a sus casas, ver a los afectados, coordinar a quiénes se podía y a quiénes no transportar a otro sitio para socorrerles, y luego transmitir todo esto?», agregó la hegúmena del monasterio de San Jacobo el Mutilado, en Qara (Siria).
Doce aldeas alauitas fueron terriblemente masacradas, sus habitantes decapitados (…) y la comunidad internacional ignora esta masacre.

Asimismo, la representante religiosa «afirma y mantiene sus palabras» de que todo esto fue elaborado y preparado con antelación. «Dicen que todas las víctimas son civiles. En esas imágenes el 90% son niños pequeños, y dónde están sus padres, cuál es su destino, de dónde los trajeron. ¿Cómo pueden crear esas cínicas imágenes de los menores? Existen muchas preguntas», comentó.

Masacre olvidada

Por otro lado, Agnès-Mariam no entiende por qué la comunidad internacional ignora la masacre que ocurrió a inicios de agosto pasado en la gobernación de Latakia, donde «más de medio millar de personas, entre ellos niños, mujeres y ancianos fueron degollados» por los rebeldes sirios.

«No entiendo el doble rasero de la prensa occidental en este caso. Continuamente hablan del supuesto asesinato masivo de civiles como consecuencia del empleo de armas químicas, y al mismo tiempo ignoran la sangrienta masacre en Latakia», dijo.

En esa gobernación «un total de doce aldeas alauitas fueron terriblemente masacradas, sus habitantes decapitados. Les cortaron partes del cuerpo, incluso hay un video donde se muestra cómo una chica viva es desmembrada con una sierra circular», relató la religiosa.

Además, “entre 150 y 200 personas fueron tomadas como rehenes, más tarde, varias de ellas fueron asesinadas y grabados en videos sus homicidios».

«Nosotros enviamos una delegación a esa zona y lograron familiarizarse con todo lo sucedido y hablaron con quienes consiguieron escapar de esa masacre», afirmó Agnès-Mariam. Señaló también que en la actualidad están negociando con los rebeldes la liberación de los rehenes, pero «desgraciadamente aún no lo hemos conseguido».

FUENTE: rt.com

http://actualidad.rt.com/actualidad/view/104851-siria-damasco-armas-quimicas

Intervenciones de los EE.UU en otros países desde 1945

1. Países bombardeados por EEUU desde el final de la II Guerra Mundial 

– JAPÓN, 1945 (bomba ATÓMICA)

– China 1945-1946
– Corea, 1950-1953
– China, 1950-1953
– Guatemala, 1954
– Indonesia, 1958
– Cuba, 1959-1960
– Guatemala, 1960
– Congo Belga, 1964
Guatemala, 1964
– República Dominicana, 1965-1966
– Perú, 1965
– Laos, 1964-1973
– Vietnam, 1961-1973
– Cambodia, 1969-1970
– Guatemala, 1967-1969
– Líbano, 1982-1984
– Grenada, 1983-1984
– Libia, 1986
– El Salvador, 1981-1992
– Nicaragua, 1981-1990
– Irán, 1987-1988
– Libia, 1989
– Panamá, 1989-1990
– Iraq, 1991
– Kuwait, 1991
– Somalia, 1992-1994
– Bosnia, 1995
– Irán, 1998
– Sudán, 1998
– Afganistán, 1998
– Serbia, 1999
– Afganistán, 2001
– Iraq en 2003
– Libia 2011

2. Breve historia de las intervenciones de Estados Unidos desde 1945

William Blum[1]

La máquina de la política exterior norteamericana ha sido lubricada por la necesidad de servir a los siguientes imperativos:

  1. Construir un mundo seguro para las corporaciones norteamericanas;
  2. Promover recursos financieros para los contratistas domésticos de la defensa que han colaborado generosamente con los miembros del Congreso;
  3. Prevenir la emergencia de cualquier sociedad susceptible de representar un ejemplo exitoso de modelo alternativo al capitalista;
  4. Extender la hegemonía política y económica sobre el área más amplia que sea posible.

Todo esto en nombre de una supuesta cruzada moral contra una conspiración internacional comunista de la que estaban convencidos los sustentadores de la guerra fría y de la que convencieron a la población estadounidense, y que en realidad, diabólica o no, nunca existió.

Estados Unidos efectuó intervenciones realmente graves en más de 70 países en este periodo, destacando entre ellas las siguientes:

China, 1945-49: Se intervino en la guerra civil al lado de Chiang Kai-shek en contra de los comunistas, aun cuando habían sido aliados cercanos de Estados Unidos durante la guerra mundial. Estados Unidos utilizó a los soldados japoneses derrotados para pelear de su lado pero los comunistas obligaron a Chiang a refugiarse en Taiwán en 1949.

Italia, 1947-48: Estados Unidos interfiere en las elecciones para evitar que el Partido Comunista llegue al poder legalmente con el fin declarado de “salvar la democracia” en Italia. Los comunistas pierden. En las siguientes décadas, la Agencia Central de Inteligencia (CIA), junto con las corporaciones norteamericanas, continúa interviniendo en las elecciones italianas inyectándoles cientos de millones de dólares y utilizando mecanismos de guerra sicológica para bloquear al fantasma que recorría Europa.

Grecia, 1947-49: Se interviene en la guerra civil tomando el lado de los neofascistas en contra de la izquierda griega que había combatido a los nazis valientemente. Los neofascistas ganan e instauran un régimen sumamente brutal, para el cual la CIA crea una nueva agencia de seguridad interna (KYA). Por mucho tiempo, la KYA se ocupó de poner en práctica todas las acciones propias de las policías secretas de todo el mundo, incluyendo la tortura sistemática.

Filipinas, 1945-53: Las fuerzas militares estadounidenses pelean contra las fuerzas de izquierda, Huks, mientras éstas todavía enfrentaban a los invasores japoneses. Después de la guerra Estados Unidos continúa peleando en contra de los Huks, los derrota e instala una serie de gobernantes leales en la presidencia, culminando con el dictador Ferdinand Marcos.

Corea del Sur, 1945-53: Después de la segunda guerra mundial, Estados Unidos reprime a las fuerzas populares progresistas favoreciendo a las conservadoras que habían colaborado con los japoneses. Esto da lugar a una larga era de corrupción y gobiernos brutales.

Albania, 1949-53: Estados Unidos e Inglaterra intentan infructuosamente derrocar al gobierno comunista e instalar uno nuevo pro-occidental conformado por los monarquistas y los colaboradores de los nazis y de los fascistas italianos.

Alemania, 1950s: La CIA emprende una amplia campaña en contra de Alemania del Este. Éste fue uno de los factores que influyeron en la construcción del Muro de Berlín en 1961.

Irán, 1953: El Primer ministro Mossadegh es derrotado en una operación conjunta entre Estados Unidos e Inglaterra. Mossadegh había sido electo por una amplia mayoría en el Parlamento pero cometió el gravísimo error de encabezar un movimiento para nacionalizar una compañía petrolera británica, la única compañía petrolera que operaba en Irán. El golpe restaura al Sha, con poderes absolutos, dando inicio a un periodo de represión y tortura que dura 25 años en los que se restaura la propiedad extranjera de la industria petrolera, concediéndose a los británicos y los estadounidenses el 40 % respectivamente y a otras naciones el 20 % restante.

Guatemala, 1953-1990s: Un golpe de estado organizado por la CIA derroca al gobierno democrático y progresista de Jacobo Arbenz dando paso a 40 años de escuadrones de la muerte, torturas, desapariciones, ejecuciones masivas y una crueldad inimaginable con un saldo de más de cien mil víctimas. Arbenz nacionalizó la United Fruit Company que tenía vínculos muy estrechos con la élite del poder estadounidense. Como justificación del golpe Washington declaró que Guatemala se encontraba al borde de caer bajo el dominio de los soviéticos cuando en realidad los rusos tenían tan poco interés en el país que ni siquiera mantenían relaciones diplomáticas con él. El problema real desde la perspectiva de Washington, además de lo ocurrido con la United Fruit, era el peligro de una extensión de la democracia social guatemalteca hacia otros países de la región.

Medio Oriente, 1956-58: Estados Unidos intentó dos veces derrocar al gobierno sirio, realizó demostraciones de fuerza en el Mediterráneo para intimidar a los movimientos opositores a los gobiernos que mantenía en Líbano y Jordania, instalando 14 mil efectivos militares en Líbano, y conspiró para derrocar o asesinar a Nasser en Egipto por su inquietante nacionalismo.

Indonesia, 1957-58: Sukarno, como Nasser, era la clase de líder tercermundista con el que Estados Unidos no podía entenderse. Se tomó en serio la neutralidad con respecto a la guerra fría, viajando a la Unión Soviética y China (aunque también a la Casa Blanca).  Nacionalizó muchos holdings privados de Holanda, antiguo poder colonial, y se rehusó a tratar duramente al Partido Comunista Indonesio que transitaba hacia una vía legal y pacífica y registraba impresionantes progresos electorales. Así fue que la CIA comenzó a unir fuerzas con oficiales militares disidentes emprendiendo una guerra integral contra el gobierno.

Guayana Británica/Guyana, 1953-64: Cheddi Jagan fue otro líder tercermundista que intentó permanecer neutral e independiente. Fue electo tres veces e impulsó la construcción de una sociedad que podría servir como alternativa al modelo capitalista. Usando las tácticas más variadas –desde huelgas generales y desinformación hasta terrorismo-, Estados Unidos e Inglaterra expulsaron a Jagan en 1964. John F. Kennedy dio directamente la orden de su expulsión.

Viet Nam, 1950-73:  El declive resbaladizo empezó al unirse a los franceses, anteriores colonizadores y colaboracionistas de los japoneses, en contra de Ho Chi Minh y sus seguidores, que participaron muy de cerca con los aliados y que admiraban todo lo que era americano. Hoy Chi Minh era, a fin de cuentas, un comunista y aunque había escrito numerosas cartas al presidente Truman y al Departamento de Estado reclamando la ayuda americana para lograr independizar a Viet Nam de los franceses y encontrar una solución de paz, todo esto fue ignorado porque era comunista. Ho Chi Minh diseñó la nueva declaración de independencia vietnamita a partir de la americana, empezando con “Todos los hombres fueron creados iguales. Fueron dotados por el Creador de…” Pero esto no hizo mella en Washington porque Ho Chi Minh era comunista.

Después de veintitrés años y más de un millón de muertos Estados Unidos retiró sus fuerzas militares de Viet Nam. La mayoría de la gente opina que Estados Unidos perdió la guerra, pero, destruyendo el corazón de Viet Nam y envenenando la tierra y los acervos genéticos por generaciones, Washington de hecho consiguió su principal objetivo, previniendo lo que hubiera podido ser una buena opción de desarrollo para Asia. Ho Chi Minh era, después de todo, un comunista.

Camboya, 1955-73: El príncipe Sihanouk fue otro de los líderes que no se complacían con ser feligreses de los americanos. Después de muchos años de hostilidad hacia su régimen, que incluyeron conspiraciones de asesinato y las infames “cartas bomba” secretas de Nixon/Kissinger en 1969-70, Washington finalmente derrocó a Sihanouk con un golpe de estado en 1970. Esto era justo lo que hacía falta para lanzar al Pol Pot y sus fuerzas del Khmer Rouge a apoderarse de la escena. Cinco años más tarde tomaron el poder. Pero cinco años de bombardeos estadounidenses desaparecieron la economía tradicional de Camboya. La vieja Camboya quedó destruida para siempre.

De manera increíble el Khmer Rouge provocó una miseria aún mayor en este infeliz territorio. Y para aumentar la ironía, Estados Unidos sostuvo al Pol Pot militar y diplomáticamente frente a sus subsecuentes derrotas con Viet Nam.

Congo/Zaire, 1960-65: En junio de 1960, con la independencia de Bélgica, Patricio Lumumba asumió como Primer ministro del Congo. Sin embargo como Bélgica mantuvo su enorme explotación mineral en la provincia de Katanga, y prominentes funcionarios del gobierno de Eisenhower tenían vínculos financieros con este negocio, el día de la celebración de la independencia Lumumba, frente a los dignatarios extranjeros que le acompañaban, hizo un llamado por la liberación económica y política de la nación e hizo un recuento de las injusticias cometidas por los propietarios blancos del país contra la población nativa. Este pobre hombre era obviamente un “comunista”. Y obviamente este pobre hombre fue condenado.

Once días más tarde la provincia de Katanga se secesionó; en septiembre Lumumba fue removido por el Presidente instigado por Estados Unidos y en enero de 1961 fue asesinado por una petición expresa de Dwight Eisenhower. Siguieron varios años de conflictos civiles y caos y la ascensión al poder de Mobutu Sese Seko, hombre que no era desconocido por la CIA. Mobutu ha gobernado al país por más de treinta años, con niveles de corrupción y crueldad que chocan hasta a sus mismos asesores de la CIA. La población de Zaire ha vivido en la más abyecta miseria a pesar de las inmensas riquezas naturales mientras que Mobutu se hacía multimillonario.

Brasil, 1961-64: El presidente Joao Goulart era culpable de los crímenes habituales: adoptó una posición independiente en política externa estableciendo relaciones con los países socialistas y oponiéndose a las sanciones contra Cuba, su administración aprobó una ley que limitaba el monto de ganancias repatriadas por las empresas multinacionales; nacionalizó una subsidiaria de la ITT; promovió reformas económicas y sociales. Y el procurador Robert Kennedy estaba inconforme con Goulart por permitir que “comunistas” ocuparan puestos en agencias gubernamentales. El hombre no era realmente radical; se trataba de un terrateniente millonario y católico que traía colgada en el cuello una medalla de la Virgen. Eso, sin embargo, no era suficiente para salvarlo. En 1964 fue derrocado por un golpe militar en el que Estados Unidos tuvo una cobertura e involucramiento profundos. La línea oficial de Washington era: …sí, es desafortunado que la democracia haya sido derribada en Brasil….pero, por lo menos, el país fue rescatado del comunismo.

Durante los siguientes 15 años todas las características de las dictaduras militares que América Latina conoció se institucionalizaron: el Congreso fue disuelto, la oposición política se redujo hasta su virtual extinción, se suspendió el habeas corpus para los “crímenes políticos”, se prohibieron legalmente las críticas al Presidente, los sindicatos fueron intervenidos por el gobierno, las crecientes protestas fueron sometidas por la policía y las fuerzas militares disparando a las multitudes, las viviendas de campesinos fueron incendiadas, se brutalizó a sacerdotes…desapariciones, escuadrones de la muerte, un impresionante grado de depravación en las prácticas de tortura…..El gobierno tiene un nombre para este programa: la “rehabilitación moral” de Brasil.

Washington estaba muy complacido. Brasil rompió relaciones con Cuba y se convirtió en uno de los mejores aliados de Estados Unidos en América Latina.

República Dominicana, 1963-66: En febrero de 1963 Juan Bosch se convierte en el primer Presidente electo democráticamente en República Dominicana desde 1924. Aquí por fin estaba el anticomunismo liberal de John F. Kennedy para contradecir el señalamiento de que Estados Unidos apoyaba sólo dictaduras militares. El gobierno de Bosch era la largamente requerida “demostración de democracia” que dejaba como mentiroso a Fidel Castro y se le concedió trato especial en Washington desde un poco antes de tomar posesión.

Bosch era consecuente con sus convicciones. Propuso la reforma agraria, viviendas de alquiler bajo, una modesta nacionalización de los negocios y que la inversión extranjera no explotara demasiado al país; y otras políticas que integraban un programa de cambio social como el de cualquier líder liberal serio del Tercer Mundo. Igual de serio era con respecto a las llamadas libertades civiles: los comunistas, o los etiquetados como tales, no serían perseguidos al menos que realmente violaran la ley.

Cantidad de congresistas y funcionarios norteamericanos expresaron su inconformidad con los planes de Bosch, así como con su posición de independencia con respecto a Estados Unidos. La reforma agraria y las nacionalizaciones eran asuntos de mucha sensibilidad en Washington: la materia prima que da sustancia al “socialismo reptante”. Para varios periódicos de  Estados Unidos Bosch era un señuelo rojo.

En septiembre las botas militares marchan y Bosch es expulsado. Estados Unidos que hubiera podido disuadir el golpe militar sólo frunciendo el ceño no hizo nada.

Diecinueve meses más tarde un levantamiento intentó restablecer a Bosch en el poder trayendolo del exilio. Estados Unidos envió 23 mil efectivos militares para sofocarlo.

Cuba, 1959 a la fecha: Fidel Castro asciende al poder a inicios de 1959. Una reunión del Consejo de Seguridad Nacional de Estados Unidos el 10 de marzo de 1959 incluyó en su agenda la posibilidad de poner “otro gobierno en el poder en Cuba”. Siguieron 40 años de ataques terroristas, bombas, invasiones militares abiertas, sanciones, embargos, aislamiento, asesinatos……Cuba ha sido culpable de la Revolución Imperdonable y de la seria amenaza de dar un “buen ejemplo” al resto de América Latina.

La parte más triste de esta historia es que el mundo nunca supo qué clase de sociedad hubiera podido generar Cuba de no haber estado permanentemente bajo la mira de las armas y bajo amenaza de invasión; si le hubiera sido permitido relajar su control interno. El idealismo, la visión, el talento, el internacionalismo, estaban todos presentes. Pero nunca lo podremos saber y esa, por supuesto, era la intención.

Indonesia, 1965: Una compleja serie de eventos, incluyendo un supuesto intento de golpe de estado, un contragolpe, y tal vez un contra contragolpe, con la mano norteamericana impresa en diversos puntos, dio como resultado la salida del poder de Sukarno y su reemplazo por una junta militar encabezada por el general Suharto. La masacre que inició inmediatamente –de comunistas, simpatizantes de los comunistas, sospechosos de ser comunistas, sospechosos de ser simpatizantes y de ninguno de los anteriores- fue calificada por el New York Times como “una de las más salvajes matanzas masivas de la historia política moderna”. El número estimado de muertos durante unos pocos años iba de medio millón hasta más de un millón.

Se supo después que la Embajada estadounidense había elaborado listas de “agentes comunistas”, desde la más alta escala hasta los operadores de barrio, alcanzando los cinco mil nombres, y se las había entregado al ejército que se dedicó a cazarlos y asesinarlos. En seguida los norteamericanos cotejaban los nombres de los muertos con los de sus listas. “Realmente fue una gran ayuda para el ejército. Ellos probablemente mataron muchísima gente y yo probablemente tengo mucha sangre en las manos” decía un diplomático estadounidense. “Pero esto no es tan malo. Hay momentos decisivos en que es necesario golpear fuerte”.

Chile, 1964-73: Salvador Allende era el peor escenario posible para el imperialismo de Washington. La única cosa peor que un marxista en el poder era un marxista en el poder electo democráticamente, que honraba la Constitución y se volvía crecientemente popular. Esto golpeaba los más sólidos pilares sobre los que se había construido el anticomunismo: la doctrina, concienzudamente cultivada por décadas, de que los “comunistas” sólo podían tomar el poder mediante la fuerza y la decepción, y sólo podían mantenerlo aterrorizando a la población y lavándole el cerebro.

Después de sabotear el esfuerzo electoral de Allende en 1964, y de fracasar en el mismo intento en 1970 a pesar de sus mejores empeños, la CIA y el resto de la maquinaria norteamericana de política exterior no dejó piedra sin remover en su afán de desestabilizar el gobierno de Allende en los siguientes tres años, poniendo particular énfasis en fomentar la hostilidad militar. En septiembre 1973 finalmente los militares derrocan al gobierno asesinando a Allende en el proceso.

Cerraron el país frente al exterior durante una semana en que los tanques rodaban por las calles y los soldados derribaban las puertas; los estadios repicaban con los sonidos de las ejecuciones y los cuerpos se apilaban a lo largo de las calles y flotaban en el río; los centros de tortura estaban en auge; los libros subversivos ardían en las hogueras; los soldados rasgaban los pantalones de las mujeres al grito de “¡en Chile las mujeres usan vestidos!”; los pobres regresaban a su estado natural; y los hombres de mundo en Washington y en los vestíbulos de los centros financieros internacionales abrían sus chequeras. Al final, más de tres mil personas fueron ejecutadas, miles más torturadas y desaparecidas.

Grecia, 1964-74:  El golpe militar se efectuó en abril de 1967, justo dos días antes de empezada la campaña por las elecciones nacionales ya que parecía evidente que llevarían a George Papandreou nuevamente al puesto de Primer ministro. Papandreou fue electo en febrero de 1964 por la única mayoría total de la historia electoral moderna en Grecia. Las exitosas maquinaciones para echarlo abajo iniciaron inmediatamente mediante un esfuerzo conjunto de la Corte Real, los militares griegos, y los militares norteamericanos y efectivos de la CIA estacionados en Grecia. El golpe de 1967 fue seguido inmediatamente de la tradicional ley marcial, censura, arrestos, golpes, tortura y asesinatos, con un total de ocho mil víctimas en el primer mes. Todo esto acompañado por la también tradicional declaración de que todo se hacía para salvar a la nación del “peligro comunista”. Las influencias subversivas y corruptas debían ser erradicadas de Grecia y, entre ellas, las minifaldas, el pelo largo y los periódicos extranjeros. La atención religiosa hacia los jóvenes debía ser obligatoria.

Fue sin duda la tortura la que marcó indeleblemente los siete años de pesadilla en Grecia. James Becket, un abogado norteamericano enviado a Grecia por Amnistía Internacional, escribía en diciembre de 1969 que “un cálculo conservador estimaría en no menos de dos mil” el número de personas torturadas, habitualmente de las maneras más horripilantes y con frecuencia usando equipo proporcionado por Estados Unidos.

Becket reportó lo siguiente:

Cientos de prisioneros escucharon el pequeño mensaje del inspector Basil Lambrou sentado tras su escritorio desplegando el símbolo rojo, blanco y azul de las manos cruzadas de la ayuda americana. Trató de mostrar a los prisioneros la absoluta inutilidad de la resistencia: “Sólo se ponen en ridículo pensando que pueden hacer algo. El mundo está dividido en dos. De aquel lado están los comunistas y de este el mundo libre. Los rusos y los americanos, nadie más. ¿Qué somos nosotros? Americanos. Detrás de mí está el gobierno; detrás del gobierno la OTAN; detrás de la OTAN está Estados Unidos. Ustedes no pueden luchar contra nosotros, somos americanos”.

George Papandreou no era de ninguna manera radical. Era un liberal anticomunista. Pero su hijo Andreas, su supuesto heredero, a pesar de que era solamente un poquito más a la izquierda que su padre deseaba sacar a Grecia de la guerra fría y había cuestionado la permanencia de Grecia en la OTAN o al menos su posición de satélite de Estados Unidos.

Timor del Este, 1975 al presente: En diciembre de 1975 Indonesia invade Timor del Este, que se ubica en el extremo este del archipiélago, y cuya independencia de Portugal lo sacó de su control. La invasión se efectuó un día después de que el presidente Gerald Ford y el secretario de estado Henry Kissinger salieran de Indonesia, no sin conceder permiso a Suharto para usar el armamento norteamericano que, de acuerdo con la legislación de Estados Unidos, no puede ser usado para agresión. Indonesia era la herramienta de mayor valor para Estados Unidos en el Sureste asiático.

Amnistía Internacional estimó que en 1989, con el propósito de anexarse por la fuerza a Timor del Este, las tropas indonesias mataron a 200 mil personas de una población de entre 600 y 700 mil.  Estados Unidos apoyó decididamente los reclamos de Indonesia a Timor del Este (contrariamente a las Naciones Unidas y la Unión Europea), minimizando una carnicería de dimensiones escandalosas y proveyendo al mismo tiempo a Indonesia de todo el equipo y entrenamiento que requería para realizar la operación.

Nicaragua, 1978-79: Cuando los sandinistas derrocaron la dictadura de Somoza en 1978, estaba claro para Washington que representaban una nueva bestia indeseable: “otra Cuba”. Bajo la presidencia de Carter, los intentos de sabotaje adoptaron formas diplomáticas y económicas. Bajo la de Reagan, la violencia fue el método escogido. Durante ocho terribles años la gente de Nicaragua estuvo bajo el ataque de los Contras, grupo armado cercano a Washington, formado a partir de la viciosa Guardia Nacional de Somoza y algunos otros de sus apoyadores. Era una guerra total que se proponía destruir progresivamente todos los programas económicos y sociales del gobierno quemando escuelas y hospitales, secuestrando, torturando, colocando minas y bombardeando violentamente. Estos eran los “luchadores de la libertad” de Ronald Reagan. No habría revolución en Nicaragua. 

Granada, 1979-84: ¿Qué haría a la más poderosa nación del mundo invadir un país de 110 mil habitantes? Maurice Bishop y sus seguidores habían tomado el poder en el golpe de 1979, y aunque sus políticas no eran tan revolucionarias como las de Castro, Washington mantenía su miedo a “otra Cuba”, particularmente cuando las apariciones públicas de los líderes granadinos eran recibidas con gran entusiasmo en otros países de la región.

Las tácticas desestabilizadoras de Estados Unidos contra el gobierno de Bishop empezaron luego después del golpe y continuaron hasta 1983, con cantidad de acciones de desinformación y juegos sucios. La invasión americana en octubre de 1983 encontró una resistencia mínima aunque Estados Unidos sufrió 135 bajas entre muertos y heridos. Hubo también 400 granadinos victimados y 84 cubanos, principalmente trabajadores de la construcción. Por qué propósito humanamente concebible habrá muerto esta gente no ha sido revelado.

A finales de 1984, en una elección muy cuestionable resultó vencedor un hombre apoyado por la administración Reagan. Un año después, la organización de derechos humanos Consejo de Asuntos Hemisféricos reportó que la nueva fuerza policíaca entrenada por Estados Unidos y las fuerzas de contrainsurgencia de Granada se habían destacado por su brutalidad, arrestos arbitrarios y abuso de autoridad y la erosión de los derechos civiles.

En abril de 1989, el gobierno publicó una lista de más de 80 libros de los que prohibía la importación. Cuatro meses más tarde, el Primer ministro disolvió el Parlamento para evitar que emitiera su voto de no confianza contra él, como parte de lo que sus críticos llaman “un estilo crecientemente autoritario”.

Libia, 1981-89: Libia rehusó ser un estado aliado de Washington en el Medio Oriente. Su líder, Muammar el-Qaddafi, era arrogante y debía ser castigado. Los aviones estadounidenses derribaron dos aviones libios dentro de lo que Libia consideraba como su espacio aéreo. También bombardearon el país matando por lo menos 40 personas entre las que se encontraba la hija de Qaddafi. Hubo varios intentos de asesinato contra él, operaciones para derribarlo, una enorme campaña de desinformación, sanciones económicas y la culpabilización de Libia, sin ninguna evidencia clara, por la bomba puesta en el avión Pan Am 103.

Panamá, 1989: Los bombarderos de Washington atacan de nuevo. En diciembre de 1989 un gran barrio residencial en la ciudad de Panamá fue destruido y 15 mil personas quedaron sin hogar. Después de varios días de enfrentamiento directo con las fuerzas panameñas el saldo oficial fue de alrededor de 500 muertos, admitido por Estados Unidos y por el nuevo gobierno panameño instalado por Estados Unidos. Otras fuentes, con no menos evidencias, insistían en que habían muerto miles y que había alrededor de tres mil heridos. Veintitrés americanos muertos, 324 heridos.

Pregunta del reportero: ¿Era realmente importante mandar a la gente a morir por esto? ¿Por pescar a Noriega?

George Bush: Cualquier vida humana es preciosa pero aun así tengo que responder que sí, que era importante.

Manuel Noriega fue un aliado e informante americano durante años mientras resultó útil. Pero prenderlo no era el único motivo del ataque. Bush quería mandar un claro mensaje a los nicaragüenses, que tenían programadas sus elecciones dos meses más tarde, de que sería su ruina si reelegían a los sandinistas. Bush quería también doblar algún músculo militar para ilustrar al Congreso sobre la necesidad de tener lista una fuerza de gran combate (para guerras de amplio escenario), aun después de la disolución muy reciente de la “amenaza soviética”. La explicación oficial del despojo perpetrado por los americanos fue que Noriega era narcotraficante, lo que Washington sabía desde hacía años y nunca le incomodó.

Irak, 1990s: Implacables bombardeos por más de 40 días y noches a una de las más avanzadas naciones del Medio Oriente, devastando su antigua y moderna ciudad capital; 177 millones de libras de bombas cayendo sobre la gente de Irak, la más concentrada arremetida aérea en la historia del mundo; armas que vertían uranio incinerando a la gente, causando cáncer; explosión de los almacenes de armas químico biológicas y de los campos petroleros; envenenamiento de la atmósfera a un grado quizás nunca alcanzado en ninguna otra parte; enterrando soldados vivos deliberadamente; la infraestructura destruida, con repercusiones terribles en la salud; sanciones permanentes hasta el día de hoy multiplicando los problemas de salud; alrededor de un millón de niños y muchos más adultos muertos hasta hoy por estas causas.

Irak era la más fuerte potencia militar en el mundo árabe. Este debe haber sido su crimen. Noam Chomsky escribió: La línea dominante en la doctrina de política exterior de Estados Unidos desde los años 40 era que los vastos e inigualables recursos energéticos de la región del Golfo fueran efectivamente dominados por Estados Unidos y sus aliados y, fundamentalmente, que ninguna fuerza autóctona independiente pudiera tener una influencia sustancial en la administración de la producción y el precio del petróleo.

Afganistán, 1979-92: Todo mundo sabe acerca de la increíble represión hacia las mujeres en Afganistán, realizada por los fundamentalistas islámicos aún antes del Taliban. ¿Pero cuántos saben que durante los setenta y la mayor parte de los ochenta Afganistán tuvo un gobierno encargado de colocar a esta nación increíblemente atrasada en el siglo XX, incluyendo el establecimiento de la igualdad de derechos para las mujeres? Lo que pasó, no obstante, es que Estados Unidos inyectó miles de millones de dólares en una terrible guerra en contra de este gobierno, simplemente porque había apoyado a la Unión Soviética. Antes de esto, las operaciones de la CIA deliberadamente estimularon la probabilidad de una intervención soviética, que fue lo que ocurrió. Al final Estados Unidos ganó y las mujeres, y el resto de la gente de Afganistán, perdieron. Más de un millón de muertos, tres millones de incapacitados, cinco millones de refugiados, en total, alrededor de la mitad de la población.

El Salvador, 1980-92: Los disidentes de El Salvador trataron de trabajar dentro del sistema pero, con el apoyo de Estados Unidos, el gobierno lo hizo imposible, reiterando los fraudes electorales y asesinando cientos de opositores y manifestantes. En 1980 los opositores tomaron las armas y se inició la guerra civil.

Oficialmente, la presencia de las fuerzas militares de Estados Unidos se limitaba a actividades de capacitación, pero en realidad los militares y el personal de la CIA jugaron un papel mucho más importante. Alrededor de 20 americanos murieron o fueron heridos en accidentes de avión o helicóptero mientras sobrevolaban las áreas de combate en misiones de reconocimiento y hay muchas otras evidencias sobre la intervención de las fuerzas americanas directamente en el campo de batalla. La guerra terminó oficialmente en 1992: 75 mil civiles muertos y el tesoro americano vaciado en seis mil millones de dólares. Cambios sociales significativos fueron ampliamente frustrados. Un puñado de ricos seguían poseyendo el país, los pobres siguieron como siempre y los disidentes tuvieron que seguir acosados por los escuadrones de la muerte de la ultraderecha.

Haití, 1987-94: Estados Unidos sostuvo la dictadura de la familia Duvalier durante 30 años, cuando le opuso al cura reformista Jean-Bertrand Aristide. Mientras tanto, la CIA trabajó muy de cerca con los escuadrones de la muerte, los torturadores y los traficantes de drogas. Con estos antecedentes, la administración de Clinton se encontró en la embarazosa posición de tener que pretender –por su retórica “democrática”- apoyar el regreso de Aristide al poder en Haití después del golpe militar de 1991. Habiendo retrasado su regreso por más de dos años, Washington finalmente hizo a sus militares restaurar a Aristide en su puesto, pero sólo después de obligar al sacerdote a  garantizar que no favorecería a los pobres a expensas de los ricos y que no se opondría a la economía de libre mercado. Esto significó que Haití continuaría siendo planta ensambladora para el hemisferio occidental y sus trabajadores seguirían recibiendo salarios literalmente de hambre.

Yugoslavia, 1999: Estados Unidos está bombardeando el país regresándolo a una era preindustrial. Le gustaría convencer al mundo de que su intervención es sólo por motivos “humanitarios”. Tal vez la historia de las intervenciones norteamericanas contada arriba nos ayude a decidir sobre la credibilidad de esta declaración.

 
FUENTE:
[1] Texto de circulación en Prensa Nuevo Amanecer, tomado de http://www.zmag.org/Zmag/articles/blum.htm. Traducción de Ana Esther Ceceña.
https://www.facebook.com/OperationColombia/posts/641654082535105