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DERECHOS HUMANOS EN EL MUNDO

Por: JulioCésar, “Cuadernos de Reencuentro”

Nos hemos acostumbrado poco a poco que cuando se toca la situación de derechos humanos en cualquier parte del mundo se nos remite a la estadística o a las bendiciones o descalificaciones de los organismos jerárquicos a países o grupos en el mundo.

La situación de los derechos humanos es supremamente crítica a nivel global. Y lo es más, porque existe una fuerte definición de los Estados Unidos y la OTAN en mantener un poder heguemónico en el mundo de una manera centralizada en lo económico, político, ideológico, militar y mediático. Debido esto a que en estos últimos años bloques de países se han opuesto a ese destino manifiesto del imperio y han alineado con posiciones de un mundo multipolar, entrando en claras y reales rebeldías.

En concordancia con lo anterior se ha dado el aniquilamiento de seres humanos en masa, la destrucción de la infraestructura de los paises que entran en rebeldía y el dezplazamiento en masa de miles a millones de personas en todo el mundo. Por mencionar tenemos: la destrucción de Yugoeslavia, la destrucción de Irak, la destrucción de afganistan, la destrucción de Palestina, la destrucción de Libia, La destrucción de Siria, etc. Dandole un protagonismo aquí a la fuerza bélica norteamericana y a la OTAN, y en sus posguerras al Fondo Monetario Internacional.

Además, dentro de los paises alineados con el imperio se viene desarrollando hace años el último proyecto imperial denominado neolileralismo, que igualmente han sumido en la misería y la indignidad a millones de personas en todo el mundo, personas que no tienen acceso a las mínimas condiciones de existencia. Dandole aquí un protagonismo al Fondo Monetario Internacional, quien garantiza una subvención a las burgesias internacionales, sumiendo a dichos países en el undimiento estratégico enfrentados a una deuda impagable.

Pero un hecho lamentable para los seres humanos del planeta es que uno de los ejes que comtempla el imperio para apagar cualquier intento opositor en el mundo, dentro de su estrategia de GUERRA DE CUARTA GENERACIÓN, es el denominado aspecto jurídico, y dentro de este una prelación a los aspectos de derechos humanos y una incidencia en todos los organismos que a este respecto funcionen en el mundo. Lo que coloca a cualquier organismo de derechos humanos que recibe ayuda internacional e igualmente a cualquier ONG en el sendero de la duda y el recelo. Muchos organismos de derechos humanos se han nutrido con parte del badén dejado por la izquierda, siendo una buena fuente para ellos de información y ayuda en los procesos de aniquilación revolucionaria en todo el mundo.

Es desde esta argumentación que planteo: en cuestión de derechos humanos el mundo esta sólo, sin dolientes. Ejemplos: el ridículo papel de ACNUR en el genocidio israelí en 2014 contra la población palestina, donde ni con sus propios muertos tomaron una posición definida, no podían porque pertenecen a naciones Unidas y estos tenían a la OTAN masacrando al pueblo palestino. En el caso de la Guajira colombiana, fuera del silencio, que hacen? En el caso de los migrantes colombianos en Ecuador! Su compromiso ha sido insignificante y las pirricas ayudas se pierden en una larga lista de organizaciones burocráticas que deben financiarse, convirtiéndose así la miseria en una oportunidad de negocios para estos mercaderes.

Para el caso concreto de la agresión contra la mujer se da en la gran mayoría de países, no solo el hecho de la agresión contra su integridad sino que a ningún juez le interesa. Para el aparato judicial en todo el mundo es culpable porque para ellos en la práctica los derechos de la mujer no existen. Son victimas doblemente: el agresor y el aparato judicial: también están solas.

Colombia: Caso de Claudia Julieta Duque es un crimen de lesa humanidad: Fiscalía

25oct17

La Fiscalía General de la Nación calificó como de lesa humanidad la tortura y la persecución del extinto Departamento Administrativo de Seguridad (DAS) en contra de la periodista Claudia Julieta Duque y emitió resolución de acusación contra el exsubdirector del DAS, Emiro Rojas Granados, y el exdetective de Inteligencia de esa entidad, Néstor Pachón Bermúdez.

Al responder a la petición del abogado Jorge Eliécer Molano Rodríguez, quien representa a la periodista en el proceso, la Fiscalía 189 de la Dirección Especializada contra las Violaciones a los Derechos Humanos determinó que los hechos de los que fue objeto la corresponsal de Radio Nizkor en Colombia entre los años 2001 y 2004 reúnen las características y elementos de los delitos de lesa humanidad y, en consecuencia, decretó la imprescriptibilidad de la acción penal del caso.

Se trata del más importante avance en los ya más de 16 años de lucha por justicia en el caso Claudia Julieta Duque, y el primero contra el DAS en ser elevado a la categoría de los crímenes más graves bajo el derecho penal internacional.

En la resolución de acusación, de 142 páginas, la Fiscalía dio por probada la participación del exsubdirector del DAS Emiro Rojas Granados (2002-2005) y lo llamó a juicio por concierto para delinquir agravado y tortura agravada en contra de la periodista, quien fue perseguida y sometida a graves actos de tortura psicológica por su investigación del caso del homicidio del también periodista Jaime Garzón Forero, ocurrido en 1999.

Es de recordar que en la actualidad Rojas Granados también afronta una investigación por su participación en el montaje que desvió la instrucción penal del asesinato de Garzón, tal y como lo demostró Claudia Julieta Duque con su trabajo periodístico. Además, Rojas Granados denunció a la periodista por injuria y calumnia en un proceso que duró cinco años y del que fue precluída en sólo 2009, luego de que estallara el escándalo del DAS.

Asimismo, la Fiscalía consideró que existen méritos suficientes para llamar a juicio a Néstor Pachón Bermúdez por el delito de tortura agravada. Pachón Bermúdez era detective del área de Inteligencia del DAS y manejaba el taxi de placas SHH348 que siguió a la periodista entre los meses de julio y agosto de 2001, justo después de que ésta sufriera un secuestro en la modalidad de paseo millonario por cuenta de su labor, durante el cual fue intimidada y presionada para que desistiera de seguir investigando el caso Jaime Garzón. La periodista lo ha identificado como la persona que más vigilancias, hostigamientos y seguimientos le hacía en los alrededores del sitio donde vivía en esa época.

Esta nueva acusación contra funcionarios del DAS implicará el inicio de un tercer juicio por los actos de tortura en cuanto crimen de lesa humanidad cometidos contra la periodista.

Como se sabe, desde el año 2014 están siendo juzgados el también exsubdirector del DAS José Miguel Narváez y los exdirectores de Inteligencia Enrique Ariza Rivas (deportado en abril desde los Estados Unidos, en virtud precisamente de un proceso abierto por la propia Claudia Julieta Duque ante el Departamento de Inmigración de ese país) y Giancarlo Auqué De Silvestri, prófugo desde enero de 2015. Asimismo, desde el año 2015 fueron llamados a juicio el exjefe de Contrainteligencia, Rodolfo Medina Alemán (también prófugo), y el exdetective de esa misma área, Ronal Rivera Rodríguez. No obstante, ambos casos están paralizados debido a las maniobras dilatorias de los abogados defensores.

La Fiscalía decretó además la ruptura parcial del proceso con el fin de continuar la investigación contra Juan Carlos Sastoque, prófugo ex coordinador del Grupo Especial de Inteligencia 3 (G-3), asilado en Miami; y William Merchán López, exdetective de Contrainteligencia, quien en el momento de su captura se desempeñaba como funcionario del área de Protección a Víctimas y Testigos de la Fiscalía General de la Nación y, actualmente, se encuentra detenido en la cárcel La Picota de Bogotá.

Por estos mismos hechos fueron condenados en 2014 y 2015 los exfuncionarios Carlos Alberto Arzayús Guerrero (exdirector de Inteligencia), Hugo Daney Ortiz (exsubdirector de Operaciones) y Jorge Armando Rubiano (exsubdirector de Desarrollo Tecnológico), quienes aceptaron su responsabilidad en la tortura psicológica agravada contra la periodista.

Además del caso de Claudia Julieta Duque, la Fiscalía también ha declarado como crímenes de lesa humanidad los homicidios de los periodistas Guillermo Cano (director de El Espectador, diciembre de 1987), Eustorgio Colmenares (director de La Opinión de Cúcuta, marzo de 1993) y Jaime Garzón (agosto 1999), así como el secuestro, la tortura y la violencia sexual contra Jineth Bedoya (mayo de 2000).

[Fuente: Equipo Nizkor / Radio Nizkor, Bogotá y Charleroi, 25oct17]

 14 REVELACIONES EN LA RESOLUCIÓN DE ACUSACIÓN CONTRA SANTIAGO URIBE VÉLEZ

18 Oct 2017

En el marco del proceso por el cual se acusa al hermano del senador Álvaro Uribe Vélez por delitos como concierto para delinquir y homicidio agravado. La resolución de acusación evidencia, según los testimonios recogidos, los hechos por los cuales se aseguraría que Santiago Uribe fue la cabeza y el principal financiador del grupo paramilitar los ’12 Apóstoles’ que cometió cerca de 570 asesinatos en Antioquia.  (Le puede interesar: Las víctimas de Santiago Uribe y los 12 Apóstoles)

1- En la década de los noventa Santiago Uribe Vélez, conformó y dirigió desde la hacienda ‘La Carolina’ en Yarumal, Antioquia, el grupo ‘Los 12 Apóstoles’, para ejecutar una política de exterminio, contra «indeseables sociales y auxiliadores de grupos subversivos», con la ayuda por acción y omisión de la Policía Nacional e integrantes de la inteligencia militar. Asimismo, del grupo hacía parte el Padre Gonzalo Palacio.

2- El grupo de los Los ’12 Apóstoles’ estaba integrado, entre otros, por Leo Pemberthy, hermano del inspector de Policía; además de que dicha banda contaba con la participación de algunos miembros de la policía en Yarumal y Campamento. Entre ellos, William Ocampo Zapata y alias ‘El Ruso’. Los integrantes de la fuerza pública que trabajaron en conjunto con los ‘Los 12  Apóstoles’. Dichos agentes habrían cometido directamente delitos con sus propias armas de dotación y se ocultarían con pasamontañas.

3- El Teniente Juan Carlos Meneses señala en su declaración que quien le entregó el cargo fue el Capitán Pedro Manuel Benavides, quien el informó que en la zona había presencia de las FARC y el ELN, y por tal razón la policía recibía apoyo de un grupo de personas financiados por Santiago Uribe, que operaba en los Valles del Cuiva, en la finca ‘La Carolina’. De hecho, señalaba que los altos mandos policiales tenían conocimiento de esa situación teniendo en cuenta que se trata del hermano del senador Álvaro Uribe, quien en este momento era candidato a la gobernación de Antioquia.

4- Santiago Uribe le dijo a Meneses que aunque la policía no apoyara las acciones de su grupo, este seguiría con las acciones de los ’12 Apóstoles’. Sin embargo, si el Teniente colaboraba, recibiría una determinada cantidad de dinero mensual.

5- En una habitación contigua a la Estación de policía se guardaban prendas militares para realizar las acciones contra civiles. Una afirmación que se confirmó en el marco de un allanamiento realizado por parte del Departamento Administrativo de Seguridad.

6- Los 12 Apóstoles tenían una ‘lista negra’ de con al menos 25 nombres de personas a asesinar, en cuyo documento se destacaba el nombre de Camilo Barrientos, quien luego fue asesinado entre los municipios de Campamento y Yarumal. Santiago Uribe fue el que le dijo al Teniente Meneses que Camilo Barrientos sería asesinado, y que por eso se necesitaba un repliegue de la policía.

7- De acuerdo con la declaración de Hernán de Jesús Betancourt, ag…
[17:45, 22/10/2017] hernan: LOS ELEGIDOS DE EUGENIO PRIETO

Si no hubiera de por medio elementos que comprometen las obligaciones propias e incondicionales que debe observar un funcionario con altas responsabilidades oficiales frente a la opinión pública, se diría que el director del Área Metropolitana del Valle de Aburrá, Eugenio Prieto Soto, como toda persona, está en libertad de invitar a cualquiera a su casa o a un bar.
Pero no fue esto lo que precisamente ocurrió el viernes 20 de octubre, cuando Prieto invitó a su despacho a almorzar a un grupo previamente seleccionado de periodistas y seudoperiodistas -pues entre los colados figuran abogados y tiracables- para hablar de un tema específico y de alta sensibilidad ciudadana, como es la calidad del aire en Medellín.
¿Por qué invitó a unos pocos periodistas e ignoró al resto? Es un comportamiento cuestionable en un funcionario de sus calidades y sus responsabilidades, y no hay otra palabra para decirlo: francamente, irresponsable. El director del Área Metropolitana desconoció de un tajo el derecho constitucional que tiene todo ciudadano de informarse por el medio de comunicación que mejor le parezca, sobre lo que directamente lo afecta, y, en este caso, la situación del aire de Medellín que nos está ahogando. Según ésto, para Prieto los únicos medios locales de información que existen o que merecen credibilidad son los representados por las personas que él y su asistente escogieron a dedo.
O, ¿hay información que se está ocultando a los ciudadanos sobre el aire que respiramos en Medellín y que solamente puedan conocer, según Prieto, algunos periodistas y seudoperiodistas, capaces de callar, por muy ilustres que ellos sean? ¿Existe, acaso, información clasificada, a manera de un «Pentágono» doméstico, que prohibe denunciar a grandes y medianas empresas que aportan altas dosis de contaminación al aire y al río Medellín y sus quebradas? ¿Qué pasa con Argos y los grandes galpones del sur? ¿Les prohibieron, acaso, a Eugenio Prieto y al alcalde Gutiérrez publicar información al respecto? ¿Apretaron, de una u otra manera, en ese almuerzo del 20 de octubre a algunos para que silenciaran o manipularan información sobre la realidad del aire de Medellín? Grave, muy grave…
Preguntas que no tuvieron respuesta porque el doctor Prieto Soto y sus asistentes no quisieron que estuviésemos allí: ¿Qué pasó con la solicitud del alcalde Federico Gutiérrez a Ecopetrol para que disminuyeran parte del azufre en la gasolina que suministra a Medellín? ¿Qué pasa con una fundición de gran tamaño, localizada en Guayabal, que recicla metales de distintas partes del pais y contamina a gran parte del sur de la ciudad? ¿Qué pasa con el gran «aporte» que hacen a la contaminación de la ciudad muchas areneras y galpones?
Y, a todas éstas, ¿resolvió Prieto Soto, por cuenta propia, segmentar el periodismo de Medellín y Antioquia a su amaño y definir quién pertenece al generalato y quién a la milicia periodística? O, más cruelmente, pero de una manera tan clara, como lo evidenció en su discriminatoria invitación, optó por dividirlos en los que para él pueden ser los de la élite y los que representan a la escoria del oficio? ¿Quién le dió o reconoció esas atribuiciones al director del Área Metropolitana del Valle de Aburrá?
Y que no vayan a decir el director del Área Metropolitana o sus asesores o alguno de los privilegiados invitados al almuerzo de Prieto, que se trata de resentimiento de alguno de los que para ellos puede ser parte de la cargazón del oficio, porque no lo invitaron a almorzar; sería una mezquindad a la cual no valdría la pena referirse. Aquí se trata es del derecho constitucional a la información, del derecho que tienen los ciudadanos de conocer la realidad de su ciudad y sus problmas, ante un peligro latente que ya cobra muchísimos enfermos y hasta muertes, como es la contaminación del aire de la ciudad. Y también se trata del respeto a quienes en distintos niveles ejercen en nuestro medio con dignidad el periodismo.

Mario Duque
Mario Deportes

TOMADO DE https://www.contagioradio.com 

https://www.contagioradio.com/las-revelaciones-de-la-resolucion-de-acusacion-contra-santiago-uribe-velez-articulo-48081/

Alvaro Uribe y los buenos periodistas

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Los dictadores más tenebrosos nunca estuvieron en lista de sanciones

Colombia: «La investigación que le cambió la vida a la periodista Claudia Julieta Duque»

Fédération internationale des journalistes (FIJ)

La Voix des journalistes

05/05/2017

Por Marvin David Del Cid Enviado especial a Bogotá de la Federación Internacional de Periodistas (FIP)

Aquella noche, como suele suceder en julio, era fría en Bogotá, y las personas caminan más a prisa. Así lo hizo la periodista Claudia Julieta Duque Orrego al salir de una reunión con funcionarios de la Embajada de Austria, quienes le ayudaron a tomar un taxi cerca del hotel donde se encontraban.

El piloto empezó a manejar de manera rápida por las calles de la ciudad y sin que ella le dijera hacia dónde iba en pocos minutos estaba frente a su casa.

Los taxis en la capital colombiana son todos amarillos, por lo que distinguir cuál puede ser manejado por un delincuente es muy complicado.

Al llegar frente a su vivienda tres hombres se subieron al taxi. Aunque ella forcejeó para evitarlo, fue imposible porque la triplicaban en número, uno de ellos le dio un golpe y la neutralizó.

En un comienzo la periodista pensó que se trataba de un robo, pues los delincuentes la llevaron hasta un cajero automático y sacaron todo el dinero de su cuenta bancaria. Quien la golpeó lo hizo de manera profesional.

Cuando denunció lo sucedido ante la Fiscalía, un investigador le dijo a la comunicadora que con un puñetazo como ese, seco, en el centro del cuello, podría haber sido asesinada.

“Revisaron hoja por hoja de mi agenda y lo que llevaba (…) Me dijeron ‘esto te pasa por querer desenterrar a los muertos, deja la basura en su lugar’ y afirmaron que tenían la orden de matarme bien muerta, que podían hacer conmigo lo que quisieran”.

A partir de ese momento supo que no era un simple robo y que había sido secuestrada. Era el 23 de julio de 2001.

Con esas palabras, la periodista comenzó el relato de los ataques en su contra, hoy calificados como de tortura psicológica agravada, ante el Juzgado Segundo Penal Especializado de Bogotá. Duque rindió testimonio el pasado 3 de abril, en el marco del proceso que se sigue contra Ronal Rivera Rodríguez y Rodolfo Medina Alemán, respectivamente exdetective y exdirector de Contrainteligencia de Departamento Administrativo de Seguridad (DAS), la extinta policía secreta de Colombia.

“Yo aquí tengo que hacerle un homenaje a Jineth Bedoya, porque siempre he pensado que si a mí no me ultrajaron y violaron esa noche fue por el costo político que significó el ataque contra ella, ocurrido un año antes.  El caso de Jineth salvó mi vida. Yo esto nunca se lo he dicho a Jineth, yo esperaba que ella viniera hoy, pero está fuera del país”, destacó Duque al honrar la lucha de su colega y amiga Jineth Bedoya, torturada y violada por paramilitares colombianos el 25 de mayo de 2000.

Como en otras ocho ocasiones en las que le ha tocado declarar, Claudia Julieta Duque recordó de nuevo los momentos más difíciles de su vida.

El juez Sergio León Martínez aceptó la declaración solicitada por ella y su abogado, Víctor Javier Velásquez, como parte de los testimonios en contra de los implicados. En la sala estaban periodistas, enviados del Alto Comisionado para los Derechos Humanos de las Naciones Unidas, integrantes de Brigadas Internacionales de Paz, organización que ha acompañado a la periodista desde el año 2004, y la presidenta de la Federación Colombiana de Periodistas (Fecolper), Adriana Hurtado.

También viajó desde Bruselas (Bélgica) el presidente de la Federación Internacional de Periodistas (FIP), Philippe Leruth.

El acompañamiento nacional e internacional al juicio contra los presuntos torturadores de la periodista ha sido constante, contrario a otros casos penales en los que las víctimas se quedan muy solas.

Odié ese pedazo de mi cuerpo

“Yo odié este pedazo de mi cuerpo durante meses, este brazo, yo me sentía asqueada de sentir el brazo de ese tipo sobre mi brazo, yo me lavaba hasta con esponja”, afirmó Duque tras narrar que durante su secuestro uno de sus captores la tomó del brazo derecho todo el tiempo, advirtiéndole que si la Policía los interceptaba ella tenía que decir que era su novia.

Claudia Julieta Duque es una mujer de semblante y personalidad fuertes y no se quiebra fácilmente, pero ese 3 de abril era inevitable verla derramar lágrimas.

Los secuestradores le hablaron de su hija, para entonces de siete años, y le hicieron saber que conocían muy bien todo lo que ella hacía y por dónde se movía. Al cabo de unas horas, fue dejada en el sector de Galerías, una zona que para la época aún era residencial y hoy es el epicentro de discotecas y establecimientos comerciales en Bogotá.

“Esos tipos me amenazaron diciendo que si me volteaba hacia atrás me matarían. Caminé media cuadra y me caí, las piernas no me respondieron y tuve que arrastrarme para pedir ayuda, llegué hasta una casa en donde no me ayudaron, pero igual llamaron a la Policía, que cuando llegó no quiso recibirme la denuncia, me dijeron que agradeciera que estaba viva”, relató.

Casi 16 años después, Duque aún recuerda muy bien que fue un primo suyo quien la llegó a recoger esa noche.

A la 6 de la mañana del día siguiente, al asomarse por la ventana de su apartamento, vio en el piso una leyenda que decía: “¿Quieres ser mi esposa?”, la misma frase que uno de sus secuestradores le decía en el taxi. Esa fue la primera de tantas veces que la periodista tuvo que cambiarse de casa.

Jaime Garzón

Las amenazas, agresiones e intimidaciones en contra de Claudia Julieta Duque giran en torno al caso del periodista Jaime Garzón, asesinado el 13 de agosto de 1999 en Bogotá.

Duque no duda en decir que el caso de Garzón fue el primer paso para matar de manera definitiva la libertad de expresión en Colombia.

Periodista investigativa por excelencia, desde la muerte de Garzón se propuso indagar el caso junto a otros colegas.

Claudia Julieta nació en Pereira, capital del departamento de Risaralda, lugar conocido por la producción de café y la alegría de la gente. Fue en esa ciudad en donde se inició como periodista a los 17 años, profesión que lleva en las venas.

Sus prácticas las hizo en el diario La Tarde, que hace poco clausuró definitivamente. Luego de ello vino una amplia y exitosa carrera que la llevó a laborar en la Agencia Colombiana de Noticias Colprensa y en la Unidad Investigativa de Caracol Radio, Caracol TV y la Revista Cromos.

Se involucró en la defensa de los derechos humanos y trabajó en la Consejería Presidencial del área, así como en la Dirección de Asuntos Indígenas del gobierno de Colombia, la Defensoría del Pueblo y varias organizaciones no gubernamentales.

Además fue investigadora del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) y la Comisión para el Esclarecimiento Histórico de Guatemala, que documentó las violaciones a los derechos humanos cometidas en el país centroamericano, durante 36 años de guerra, lugar en el que estuvo hasta 1999, año en que regresó a Colombia y asesinaron a Garzón.

“Yo tengo la plena certeza de que lo que he sufrido durante todos estos años es por las investigaciones en el caso de Jaime Garzón, que es el crimen que más le ha dolido al país después de la muerte de Jorge Eliécer Gaitán”, expresó la periodista durante su declaración.

Para ella, a partir de 1999 se afianzó una época oscura para el país, precisamente la que le ha tocado vivir durante muchos años. Duque empezó a investigar el caso del humorista y comunicador Jaime Garzón poco después de su asesinato a manos de sicarios en Bogotá.

En el año 2000 conoció a Alfredo Garzón, hermano de Jaime, a quien convenció de poner un abogado para que estuviera al tanto del expediente judicial sobre el asesinato, lo que le permitió acercarse de forma directa al caso.

Lo primero que logró establecer fue la existencia de un montaje por parte del DAS en complicidad con la Fiscalía, que incluía pruebas amañadas, testigos falsos y captura de inocentes, cuyo objetivo era desviar la atención respecto a los verdaderos asesinos materiales e intelectuales.

“Hasta han dicho que fui amante de Jaime Garzón y yo a él nunca lo conocí en persona”, indicó. Exilio y amenazas Uno de los peores castigos para un ser humano es ser obligado a dejar su tierra, su entorno y su proyecto de vida.

Exilio y amenazas

Atrás se queda todo, “es como una muerte en vida”, según lo define la propia periodista.

El 30 de septiembre de 2001 huyó por primera vez de Colombia junto a su hija María Alejandra. Regresó el 7 de agosto de 2002, el mismo día en que el conservador Álvaro Uribe Vélez tomaba posesión como presidente de Colombia, “lo hice precisamente porque todos estarían pendientes de la casa de Nariño (sede presidencial) y no se preocuparían por el caso de una periodista que volvía del exilio”.

Pero las peores amenazas estaban por llegar. Para ese momento, el caso Garzón se encontraba en juicio y ella, junto al abogado Alirio Uribe, logró probar el montaje contra los acusados en varias audiencias públicas que pese a todo lo sufrido aún la llenan de orgullo, pues según dice se convirtieron en “un juicio contra el DAS”.

En el año 2003, para el cuarto aniversario del crimen de Garzón hizo un programa de televisión junto al periodista Hollman Morris, trabajo que fue galardonado con el Premio Nacional de Periodismo Simón Bolívar, el más importante de Colombia.

Ante el juez, la periodista se quebró nuevamente y su voz se entrecortó, pero tuvo la fuerza suficiente para continuar explicando todas las agresiones verbales en su contra. “Yo recuerdo llamadas en las que me decían que mi hija se había ganado un premio. Decían que mi hija no llegaría del colegio y que no la volvería a ver nunca más, me ponían música fúnebre en el teléfono y me mandaban quesos podridos a la casa, y un ramo de flores con las flores invertidas enterradas”, dijo.

Las amenazas en contra de su hija fueron en aumento, incluso, le indicaban que se la habían robado. La angustia no la dejaba descansar, sufrió insomnio durante muchos meses. El 18 de diciembre de 2003 recibió una llamada en la que le decían “cuando escuchamos tu voz y la de tu hija nos dan ganas de cogerlas”.

Al día siguiente, la periodista debía presentarse por primera vez ante un comité interinstitucional creado por el gobierno colombiano en el año 2001 como mecanismo para brindar medidas de protección a periodistas y defensores de derechos humanos en riesgo. De allí en adelante, los ataques en su contra se incrementaron a medida que tenía comunicación o relación con dicho comité, donde tenían asiento, entre otras entidades, el DAS y el Ministerio del Interior.

Para ella, es claro que sus atacantes tenían personas al interior del CRER – como se denominaba al mecanismo de protección- que filtraban cada una de sus solicitudes y reclamos en busca de protección, lo cual la dejaba aún en mayor riesgo. Era tal la impunidad con que actuaban sus agresores, que muchas de las intimidaciones eran realizadas desde teléfonos públicos a menos de dos cuadras de la casa de Duque.

“Mi apartamento era fuertemente vigilado, no importaba si hacia sol o frío”. Las llamadas eran sobre todo a altas horas de la noche. Aún recuerda en particular una en la que se escuchaba a alguien que era torturado al otro lado del teléfono y parecía real.

En más de una ocasión durante la audiencia, Claudia Julieta repitió de manera enfática que detrás de todas las intimidaciones estaban involucrados agentes del temido DAS, organismo de inteligencia que cumplía funciones de policía secreta en Colombia y dependía de manera directa de la Presidencia de la República.

Resaltó: “Todo lo que me hizo el DAS se encuentra documentado (…) siempre me consideraron su enemiga”.

Mientras narraba lo sucedido en su contra, en varias oportunidades la periodista alzó su mirada para fijarla en el rostro del exdetective del DAS Ronal Harbey Rivera Rodríguez, uno de los enjuiciados por las torturas en su contra, presente en la audiencia en calidad de acusado.

Detalló su amistad con Alirio Uribe Muñoz, abogado de Alfredo Garzón, con quien tenía una relación muy cercana, pues junto trabajaban en el expediente de la muerte del periodista.

En diciembre de 2003, Uribe Muñoz pidió una reunión con el entonces jefe del DAS, Jorge Noguera, para darle a conocer las amenazas en contra de Duque. En su declaración, ella aseguró que esa conversación fue grabada, pues un año después el entonces subdirector del DAS, Emiro Rojas -a quien la periodista identificó como uno de los directos responsables del montaje que pretendió desviar la investigación del caso Garzón- usó palabras textuales de dicha reunión para descalificar sus denuncias durante un programa radial, al término del cual la denunció por difamación, proceso que fue archivado en favor de la investigadora en 2009.

En noviembre de 2016, Emiro Rojas fue detenido y actualmente es investigado por la tortura psicológica cometida contra la periodista.

El contestador de la casa la reportera se llenaba de mensajes ofensivos todos los días. Entre otras cosas, le decían: “Te vamos a picar viva”, “maldita”, “estúpida”, “gonorrea” e “hija de puta”.

“Yo seguía haciendo lo posible por investigar el caso y la gente que se me acercaba era amenazada, es el caso del colega Éver Palomo, que trabajaba para El Espectador en 1999 y fue intimidado cuando yo lo contacté en el 2004. Luego de eso me pidió que no lo volviera a buscar”, relató.

Mientras contaba esa parte de la historia de su vida, la periodista trataba de no llorar y mantener el control en su declaración. El 17 de noviembre de 2004, un hombre amenazó con violar, quemar y matar viva a la hija de Claudia Julieta Duque.

“Esa llamada fue el punto final de una serie de ataques e hizo que yo me rindiera contra el DAS, que dejara de luchar e irme del país”, destacó.

Cinco años más tarde, en el 2009, un documento impreso en papelería oficial del DAS apareció en los archivos que la Fiscalía había incautado en esa institución. Se trataba de una guía directa y específica sobre la manera como esa llamada debía realizarse, desde dónde y cuánto debería durar, y contenía las palabras e insultos con que la periodista fue intimidada a través de su hija.

Ese documento, sobre el cual se realizaron múltiples pruebas solicitadas por la defensa de los acusados, resultó ser la principal prueba de que las denuncias de Duque eran reales y de las prácticas mafiosas al interior del DAS contra el periodismo colombiano.

Gracias a ese memorando, por fin la investigación sobre los ataques sufridos por Claudia Julieta Duque comenzó a avanzar. “Estos criminales del DAS llegaron a insinuar que el papá de mi hija era el responsable de esas llamadas, son tan imbéciles y cínicos”, expresó durante su testimonio.

Entre 2001 y 2008 la periodista tuvo que exiliarse en tres oportunidades.

Primero en Ecuador, y luego, entre 2004 y 2005, en Perú y España.

En 2008 huyó hacia Italia, de donde regresó al final de ese año, luego de que la Corte Constitucional de Colombia emitiera una importante sentencia que dio paso a las investigaciones penales, pues esa corporación recibió pruebas del propio DAS sobre los seguimientos y labores de inteligencia contra la periodista. Este hecho dio origen a la destrucción de información al interior del DAS y también al hallazgo de la documentación que hoy reposa en el expediente de su propio caso.

Su orgullo

Claudia Julieta Duque es una madre orgullosa, para quien su hija es el centro de su vida. Ale, como ella cariñosamente la llama, se graduó de abogada con honores en marzo pasado. La periodista asegura que se sacó la lotería al tener a una niña como ella.

“Es difícil educar a una niña, más aún cuando una madre debe defenderla de un Estado que la quería asesinar, es luchar contra un monstruo. Sacar adelante a esa personita es como si a uno le pusieran la carga del mundo sobre los hombros, es una cosa muy complicada”.

Proceso penal

El caso de Duque es el primero en el mundo que llega a la justicia penal por el delito de tortura psicológica cometida desde un organismo de inteligencia adscrito a la Presidencia de la República de un país

En la actualidad cinco exfuncionarios del DAS se encuentran en juicio. Además de Rivera y Medina, responden en una causa judicial aparte José Miguel Narváez Martínez, exsubdirector y asesor del DAS; Giancarlo Auqué De Silvestri y Enrique Alberto Ariza Rivas, ambos exjefes de Inteligencia de ese organismo.

Ariza se encontraba en los Estados Unidos pero el pasado 24 de abril fue deportado.

Desde 2014 la periodista había presentado su caso ante la Unidad de Investigación para Prevenir el Ingreso de Violadores de Derechos Humanos a ese país, que logró llevarlo ante las cortes de inmigración norteamericanas, que en primera y segunda instancia ordenaron la deportación del funcionario.

En marzo de 2016, fue arrestado en Orlando, y en abril de 2017 finalmente fue expulsado y entregado a las autoridades colombianas.

“Estados Unidos y el ICE no permitirán que criminales se escodan detrás de nuestras fronteras, sin importar cuán importantes eran sus cargos», dijo Maria Bjornerud de la oficina del servicio migratorio y aduanero.

Duque se mostró satisfecha por la deportación de Ariza y dijo que era un paso importante para que se haga justicia en Colombia frente a los abusos cometidos en su contra.

En el caso de Rivera y Medina, el juicio concluirá los próximos 24 y 25 de julio con los alegatos de cierre.

En lo que respecta a Narváez, Auqué y Ariza, la siguiente audiencia está prevista para el 15 de junio, y es incierto lo que pueda suceder ahora que el exjefe de Inteligencia se encuentra en Bogotá.

Para la periodista, se trata de una nueva puerta que se abre en su lucha por justicia.

Tomado de: http://www.ifj.org/nc/fr/news-single-view/backpid/1/article/la-investigacion-que-le-cambio-la-vida-a-la-periodista-claudia-julieta-duque/

Límites de la libertad de expresión

… Reivindicaciones Laborales (Foro)

Deportado exdirector de inteligencia acusado de tortura a Claudia Julieta Duque

24abr17

Enrique Alberto Ariza Rivas, exjefe de Inteligencia del disuelto Departamento Administrativo de Seguridad (DAS, hasta el año 2011 policía secreta de Colombia), será deportado desde los Estados Unidos este lunes 24 de abril tras confirmarse en segunda instancia la orden emitida en su contra desde marzo de 2016.


Crédito: fotografía de Enrique Ariza Rivas tomada de su hoja de vida.

Enrique Ariza Rivas será puesto a disposición del Juzgado Segundo Penal Especializado de Bogotá, donde es juzgado por la tortura psicológica agravada cometida en contra de la periodista Claudia Julieta Duque, corresponsal de Radio Nizkor y corresponsal del Equipo Nizkor en Colombia.

Como se informó en su momento, la deportación del exfuncionario se produce gracias a la actuación de la Human Rights Violators and War Crimes Unit (HRVWCU) que opera en la División de Investigaciones de Seguridad Nacional del Homeland Security, cuyo objetivo es evitar que personas extranjeras involucradas en graves violaciones a los derechos humanos, entre ellas crímenes de guerra y tortura, encuentren refugio en Estados Unidos y eludan la acción de la justicia en sus países de origen.

La HRVWCU conoció del caso de Ariza Rivas desde el 2014 a petición de la periodista y su abogado, con el apoyo de Brigadas Internacionales de Paz (PBI por sus siglas en inglés). El 30 de marzo de 2016, un juez de inmigración falló en contra del exjefe del DAS, quien apeló la decisión, la cual fue confirmada la semana pasada.

Ariza Rivas además fue condenado en noviembre de 2012 a 105 meses de prisión por los delitos de concierto para delinquir agravado, violación ilícita de comunicaciones y utilización ilícita de equipos transmisores y receptores por el llamado escándalo de las «chuzadas» del DAS, la cual fue confirmada en marzo de 2014.

En el caso de Claudia Julieta Duque, Enrique Ariza tenía también una circular roja de la Interpol y una solicitud de extradición del Juzgado 2º que se encontraba en trámite. Su deportación implica que las autoridades de inmigración norteamericanas consideraron probada su implicación en una violación grave a los derechos humanos, en este caso la tortura psicológica contra la periodista.

Ariza Rivas se graduó como subteniente del Ejército en 1987 y estuvo asignado al Batallón Palacé de Buga, donde su jefe fue el mayor Alirio Urueña Jaramillo, condenado por la masacre de Trujillo. En el año 2000 se graduó como periodista en la Universidad Tadeo Lozano y en julio de 2001 ingresó al DAS, donde fue coordinador del Grupo de Inteligencia Interior de la Subdirección de Análisis del DAS, Subdirector de Análisis y director de Inteligencia del DAS desde septiembre de 2004 hasta su retiro en octubre de 2005.

Realizó múltiples cursos de inteligencia, vigilancia, espionaje, operaciones y seguridad nacional en Estados Unidos, Costa Rica, Argentina y España.

La detención y deportación de Ariza Rivas representa un importante paso contra la impunidad en los crímenes del DAS. Una vez más, el Equipo Nizkor saluda la pronta acción de las autoridades norteamericanas y reconoce la seriedad con que asumieron el proceso iniciado por Claudia Julieta Duque.

En la actualidad, tres exfuncionarios del DAS permanecen prófugos en el caso de la periodista: el exjefe de Contrainteligencia Rodolfo Medina Alemán; el exjefe de Inteligencia Giancarlo Auqué De Silvestri; y el exdetective del Grupo de Inteligencia Estratégica 3 (G-3) Juan Carlos Sastoque, éste último asilado en los Estados Unidos y con circular azul de la Interpol.

[Fuente: Equipo Nizkor, Madrid, Charleroi y Bogotá, 24abr17]

 

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Colombia decreta alerta roja tras derrumbe en Manizales

Se registran al menos 14 muertos y unas 400 personas fueron desalojadas

El Comité Municipal de Gestión del Riesgo del departamento colombiano de Caldas decretó “calamidad pública” y “alerta roja” tras las intensas lluvias que provocaron deslizamientos en varios barrios ubicados en el municipio Manizales, que dejaron un saldo preliminar de 14 personas fallecidas, 23 heridos y 22 desaparecidos, reseñaron medios locales.

Por los derrumbes colapsaron 75 viviendas y 400 fueron desalojadas de los asentamientos de los barrios Aranjuez, Camilo Torres y Bajo Persia, que fueron los más afectados.

Ante este panorama, desde las 2:00 de la mañana los organismos de Gestión de Riesgo de la capital de Caldas trabajan en el desalojo de los sectores afectados y la atención a las víctimas.

Según las autoridades, solo en la última noche se registraron 156,4 milímetros de lluvia, lo que se tenía previsto para todo el mes.

Como medida preventiva, la empresa Gas Natural suspendió el servicio a 2.260 usuarios, al igual que la empresa CHEC que dejó a 2.000 usuarios sin servicio de energía eléctrica y Aguas de Manizales, de manera preventiva en 10 barrios.

A través de su cuenta Twitter, el presidente Juan Manuel Santos anunció que visitaría el lugar “debido a la situación de emergencia”.

Por su parte, la alcaldía decidió suspender las actividades escolares en todos los colegios públicos ante la afectación de las principales vías de la ciudad. La determinación incluye a las universidades de Manizales, de Caldas y Católica.

La medida busca disminuir el riesgo en las calles y permitir las labores de remoción de deslizamientos, y avanzar en la identificación de los cuerpos de las personas que resultaron muertas y monitorear permanente las zonas de ladera con drones.

CIUDAD CCS 

http://ciudadccs.info/2017/04/20/colombia-decreta-alerta-roja-tras-derrumbe-manizales/