Bastaron cuatro artículos que recuerdan el prontuario criminal del ‘Gran colombiano’ para que las amenazas de muerte no se hicieran esperar. “Te vamos a pelar, hijueputa”, fue la sentencia del matón que envió esta semana un mensaje a mi correo.
Toda guerra deja ver el lado más oscuro, degradante y tenebroso del ser humano. Deja ver su instinto más salvaje y saca a flote los sentimientos primigenios de la venganza y el odio. En un conflicto bélico, dudo mucho que haya ganadores aunque nunca falta el culebrero. En Colombia, esta larga guerra de la que apenas estamos reconociendo su existencia –aunque lleva más de 50 años– ha dejado un poco más de trescientos mil muertos y dos millones de familias sin hogares y cuatro millones de desplazados.
Solo entre 1980 y 2012, según un informe del Centro Nacional de Memoria Histórica, se llevaron a cabo a lo largo y ancho del territorio nacional 1.900 masacres, de las cuales 1.166 fueron realizadas por paramilitares, 343 por grupos guerrilleros, 295 por desconocidos, 158 por agentes del Estado y 20 se le atribuyen a esa alianza macabra entre miembros de las Fuerza Pública y grupos al margen de la ley.
En ese mismo periodo perdieron la vida 23.161 personas en la modalidad de asesinatos selectivos. Entre los caídos encontramos una larga lista de periodistas, defensores de los Derechos Humanos, comerciantes, docentes universitarios, ganaderos, miembros de la Fuerza Pública y un largo número de personas cuyo único error fue haber estado al lado del objetivo, o cruzando la calle, a la hora en que los pistoleros desataron la balacera. Del extenso listado, 8.903 se les atribuyen a los hombres de Carlos Castaño y compañía, 6.000 a grupos desconocidos, 3.899 a las guerrillas de las Farc y ELN y 2399 a miembros activos de las Fuerza Pública.
Los atentados terroristas, 95 en total, dejaron un saldo de 1.566 muertos, de los cuales 77 se atribuyen a las guerrillas, 16 a grupos desconocidos y 4 a paramilitares. Las amenazas contra la integridad física de los comunicadores son sin duda las más altas en los últimos 10 diez años. Desde 1977, según la Fundación para la Libertad de Prensa en Colombia, FLIP, han sido asesinados 142 periodistas y solo 19 casos se han investigados. Asimismo, se han denuncias 124 violaciones al ejercicio de la comunicación periodística, las cuales se resumen en amenazas explícitas, agresiones físicas y obstaculización del trabajo de los profesionales de la comunicación.
En los últimos tres años, según la misma fundación, fueron asesinados 39 comunicadores y un poco más de cuarenta recibieron disparos contras sus carros, casas u oficinas. Las amenazas se incrementaron en un cincuenta por ciento y la estampida hacia el exterior no se hizo esperar. El hecho más reciente, y que recibió la atención de todos los medios de comunicación de país y un pronunciamiento del presidente Santos, fue el atentado contra Ricardo Calderón en mayo de 2013, cuando fue interceptado en la vía que comunica a Ibagué con Bogotá y su automóvil recibió varios impactos de bala.
Pero el atentado contra la integridad física del periodista de la revista SEMANA es apenas uno de varias docenas que se producen cada año en el país. No olvidemos que hace un poco más de una década, Orlando Sierra Hernández, subdirector del diario La Patria de Manizales, fue baleado por un sicario y se convirtió en el periodista número 96 en ingresar a esa fatídica estadística. O el de Jaime Garzón, quien fuera asesinado el 13 de agosto de 1999 por un sicario de Carlos Castaño, una mañana temprano cuando se dirigía a su sitio de trabajo.
Los que han contado con suerte y han salido ilesos, se han visto en la necesidad de abandonar el país y buscar refugio al otro lado del océano. Para un grupo de periodistas exiliados en España y Francia, con quien me he mantenido en contacto, lo triste –y aquí voy a ser literal– no es que unos mafiosos que fungen de políticos te amenacen de muerte. Lo verdaderamente triste de este asunto es que sean las mismas autoridades, encargadas de investigar de dónde proceden las amenazas, las que te recomienden salir del país porque ellos no pueden garantizarte la vida.
Hasta hace unos días, esa situación me parecía ajena, algo semejante a esas enfermedades catastróficas de las cuales nos creemos inmunes. En este mismo espacio, el 14 de junio, la revista SEMANA publicó un artículo mío que llevaba por título ‘El miedo que inspira Álvaro Uribe’, cuyo tema giró en torno a unas declaraciones en las que Virginia Vallejo desmiente al ‘Gran colombiano’ y asegura que la relación de Escobar Gaviria y el exmandatario iba más allá de una relación comercial y que ambos solían llamarse con frecuencia. Esa misma noche encontré una nota en mi correo, firmada por un tal David que sentenciaba: “Por eso es que los matan”.
La segunda amenaza trajo una copia del artículo titulado “No discutas con un ubirista, regálale un libro”. El matón que escribía esta vez no solo me recordaba que era “un negro hijueputa”, sino que cambiara de tema porque estaba metiéndome “con el mejor presidente que ha tenido el país”. La tercera llegó esta semana, escrita en mayúscula sostenida y adornada con signos de admiración: “¡TE VAMOS A PELAR, HIJUEPUTA!”.
No voy a negar que sentí temor. Esa misma tarde pasé por la Fiscalía y lo puse en conocimiento del fiscal de turno. De regreso a casa, ya calmado, me senté frente al computador y le respondí al matón: “Bastaron cuatro artículos sobre la vida criminal del ‘Gran colombiano’ para que las amenazas de muerte no se hicieran esperar. Por favor, envíame otra”. Esto último me lo sugirió el fiscal con quien poco antes me había entrevistado.
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Fe de erratas: En mi artículo anterior, “El narcotraficante número 82”, se puede leer en el sumario “Consejo de Estado de los EE.UU.”, cuando en realidad fue el Departamento de Estado de los EE.UU. el que elaboró la famosa lista de 1991 que incluye a Álvaro Uribe Vélez como uno de los narcotraficante más peligrosos del planeta. Errare humanum est. Les dejo los enlaces de la Agencia de Seguridad Nacional, NSA, por sus siglas en inglés. No faltará el defensor del sociópata que afirme que esto es solo un montaje que pretende dañar su imagen, como si aún quedara algo de su tenebrosa imagen por develar.
Bajo la apariencia de estar defendiendo una postura contraria al proceso de paz iniciado por Juan Manuel Santos, el senador electo Álvaro Uribe Vélez ejerce la típica actitud de un Capo de la mafia, dispuesto a mantener con amenazas y terror sus lealtades delincuenciales, de las que demanda idolatría, obediencia total y ciega.
El gran equivoco nacional en la coyuntura electoral, reside en que aún insistimos en creer que Santos y Uribe representan dos posiciones encontradas frente al manejo del proceso de paz con las FARC, cuando lo que hay es el intento de venganza de una mente mafiosa, herida en su ambición de completo control y dominio, convencida de poder aplicar al manejo del Estado la racionalidad organizacional y administrativa de las empresas criminales.
Es el proyecto que tenía Pablo Escobar Gaviria, jefe del Cartel de Medellín, que con el mismo espíritu vengativo y resentido pretendía reinar y abrirse paso entre el mundo social y político nacional, dinamitando el país y matándonos a todos en caso de que alguno se resistiera a hincar las rodillas frente a sus exigencias personales.
Así nos lo hizo saber ‘El Patrón’ en una comunicación interceptada por las autoridades, que en ese momento le buscaban a lo largo del país, donde se le oye decir: “A mí nunca en la gran puta vida me van a coger, yo desde la selva los mando a matar a todos, y a la larga los que van a perder van a ser ellos”.
¿Notan el mismo tono encarnizado y bandolero de “le voy a dar en la cara marica”?…
Es la confianza que tiene hoy Uribe Vélez en que la justicia colombiana y la internacional no podrán capturar nunca a un ‘verraco’, armado hasta los dientes, dispuesto a predominar sobre las instituciones y las leyes, a ingresar a nuestras vidas privadas para espiarnos y controlarnos, y a mentirnos y manipularnos públicamente cuando le da la gana. Y si no nos gusta, pues de malas…
¿MUY TARDE PARA ENFRENTAR EL MONSTRUO?…
Provenientes de una cultura cacical y patriarcal, siempre a la defensiva y persuadida a tener que demostrarle a todo el mundo su ‘verraquera’, sea con dinero o con revolver, a Uribe Vélez y Escobar Gaviria les importa un pito el país y su futuro.
Empecinados en gozar de la polarización y la guerra, no saben exactamente quién, pero en su paranoia y complejo de inferioridad intuyen que alguien les irrespeta, que alguien les menosprecia y se burla de ellos por la espalda. Un alguien del que tienen que desquitarse, un alguien que al final serán millones de personas. Número que les importa poco a la hora del engaño y la represalia.
La historia nacional colombiana ha consistido en tolerar la existencia y crecimiento de unos monstruos públicos, por lo pronto inofensivos y beneficiosos, tolerables mientras nos puedan solucionar con recursos delincuenciales los problemas que no asumimos enderezar desde la ley. Hasta el inevitable momento en que deberemos pagar caramente nuestra costumbre paraestatal.
En esos límites sin retorno, nos damos golpes de pecho, tratamos de enmendar y encubrir con discursos moralistas nuestra afición extrajudicial, y, claro, le pedimos ayuda a los Estados Unidos, que también nos vieron escalar, complacidos, hacia la cúspide de la tormenta mafiosa.
Sólo cuando se pone en riesgo su poder, nuestra clase política y empresarial reacciona. Es lo que está haciendo hoy Cesar Gaviria, ad portas de unas elecciones que pueden perder, diciéndole a Uribe Vélez las verdades que siempre y cada día ha debido decirle, impidiendo que se tomara las instituciones para socavarlas.
EL FINAL DE LOS CAPOS
En esos límites sin retorno, decía, no sólo conoceremos nítidamente lo que de Uribe Vélez y sus secuaces no quisimos conocer, mientras ejercía de Gobernador, Alcalde, Director de Aerocivil, Senador y Presidente.
Uribe Vélez, con la confianza autodestructiva de los mafiosos incapaces de sostener por siempre el ocultamiento de su lastre, y arrastrado por sus ambiciones mesiánicas, se emborrachará de poder hasta perder el norte, momento en el que tendrá que entregarse a la justicia o esconderse detrás de una opinión pública cada día más lejos del hipnotismo, incómoda con sus mentiras públicas y recursos marrulleros. Aunque, como Pablo Escobar, tengo la intuición que preferirá morir acribillado por la policía en un tejado.
Uribe Vélez, sin embargo, no es un obstáculo personal para el proceso de paz, sino la cara pública de una mentalidad feudal que siempre ha estado en las entrañas del Estado republicano, el colombiano y el de gran parte de América Latina, mezcla de terrateniente, capataz, cacique electoral, ejército personal, y numerario del Opus Dei. Léase mafia.
Mentalidad que sólo ahora, cuando intentamos desenredar la madeja histórica de la guerra, podemos reconocer como tal. En ese sentido, tenemos que hacer de Uribe Vélez, no un enemigo, sino nuestra inmejorable oportunidad de mirarnos en un espejo en el que siempre nos hemos hecho los pendejos.
Frente a la agresión de Uribe Vélez a la sociedad colombiana, y, por otro lado, frente al propósito gubernamental de desmontar la guerra, tenemos dos únicas opciones: seguimos aplazando y evadiendo el enfrentamiento con las tradicionales estructuras y procedimientos mafiosos, conformándonos con la extorsión a cuenta gotas y el ‘hagámonos pasito’, o asumimos la grandeza histórica que nunca tuvo la clase política y empresarial colombiana frente a la evolución del Cartel de Medellín.
De esta forma, Colombia está en una inmejorable oportunidad histórica para eliminar un enemigo de dos cabezas: el conflicto armado, y el Estado medieval y cacical. Y para que la tarea sea completa, Señor presidente Juan Manuel Santos, se requiere más que una firma de paz con las FARC, y más que una cárcel para Uribe Vélez… aunque sería un buen comienzo…
Un video conocido por SEMANA revela que Óscar Iván Zuluaga y su asesor Luis Alfonso Hoyos eran más cercanos al ‘hacker’ de lo que han reconocido y sabían más de sus actividades ilícitas de lo que han dicho.
Un comprometedor video muestra la relación del candidato a la Presidencia Óscar Iván Zuluaga, y de Luis Alfonso Hoyos, en ese momento director general de la campaña, con el hacker Andrés Fernando Sepúlveda Ardila. Se trata del hombre que, según la Fiscalía, hacía interceptaciones ilegales a los miembros de la Mesa de negociaciones de La Habana. Semejante señalamiento del ente acusador provocó en su momento una tormenta política que sacudió el proceso electoral.
No era para menos. Agentes del CTI allanaron la oficina y luego la casa de Sepúlveda lo que les permitió inferir a las autoridades que se dedicaba a la violación ilícita de comunicaciones, uso de software malicioso, interceptación de datos informáticos y espionaje. En lenguaje sencillo, chuzar a blancos definidos, entre ellos, según el fiscal general, Eduardo Montealegre, al propio jefe del Estado.
Elvideo fue realizado con un celular por algunos de los compañeros del hacker que conocían de sus actividades non sanctas. Se hizo pocas semanas antes del arresto de Sepúlveda y por la conversación que allí se desarrolla tiene menos de dos meses de haber sido grabado. Es la primera vez que se ve y se escucha al hacker en acción, quien está en su oficina frente a nueve monitores de computador. Sentado a un lado, está el candidato a la presidencia Zuluaga, quien escucha con atención al hacker mientras mira a los monitores. Aunque no se alcanza a ver en el video, en la oficina también está Hoyos.
Al comienzo del video se oye a Hoyos, amigo de Zuluaga desde que fundaron un movimiento político en su natal Pensilvania, Caldas. Hoyos lee y comenta un reporte sobre los movimientos en las redes de campañas y los personajes. En un momento es interrumpido por el hacker que le muestra los monitores y le dice: “Luis Alfonso, este es un sitio web que no se lo habíamos mostrado, con el que vamos a salir mañana que se llama ‘Diálogos a Voces’. Nos faltan unas correcciones de escritura”, dice el hacker. El candidato a la Presidencia y su asesor lo escuchan con interés.
Sigue el hacker: “¿Pero qué estamos mostrando? información desde el lado de inteligencia que se puede hacer pública, porque tampoco podemos publicar todo. Esto es un ejemplo: es la hoja de vida militar de quiénes son los que están negociando en La Habana”. “¿Todo su prontuario?”, le pregunta Zuluaga, mientras observa los monitores y las páginas que despliega.
“Aquí sale quién es Andrés París, qué han hecho, qué no han hecho, cuántas órdenes de captura vigentes tienen, cómo se comportan en la selva, desde cuándo empezó. Es información de inteligencia militar a la cual yo tengo acceso”. Ante la revelación de que Sepúlveda tiene acceso a esa información privilegiada, Zuluaga y Hoyos no se muestran sorprendidos.
“Estamos –continúa el hacker– sacando también de la columna móvil Daniel Aldana, que es la que últimamente ha dado golpes contundentes contra la fuerza pública. Sacamos todo el historial de los cabecillas y de los diálogos de La Habana desde el inicio hasta el día de hoy. Esta (página) también necesitamos moverla pero lastimosamente necesitamos una acción de las Farc para empezar a mover este material”, afirma el hacker en su exposición ante Zuluaga y Hoyos.
La petición del hacker es resuelta de inmediato por Hoyos. “Eso lo movemos nosotros. Eso se mueve en redes por otros lados”, le dice él a Sepúlveda.
“Esto es similar. Inteligencia crea habitualmente blogs para hablar de temas específicos. Estamos disfrazando esto pero no es un tema tan técnico. Lo estamos haciendo todo como un tema para ‘dummies’”, les explica el hacker.
“Andrés, entonces qué golpe nos va a dar Santos de acá al 25 (de mayo) como su tabla de salvación. Queda un mes para dar un golpe, hermano”, le dice el candidato Zuluaga al hacker. “Treinta y dos días nos faltan”, les precisa Hoyos. Según ese dato la reunión habría ocurrido el pasado 23 de abril.
“A Santos lo único que lo fortalecería en este momento es un golpe contra las Farc, nada más”, responde el hacker. “Pero, ¿cómo para decir que lo dispare?”, dice Zuluaga. “Por lo que nos hemos enterado es muy difícil golpear. Por ejemplo, sabemos que Timochenko (Timoleón Jiménez, jefe máximo de las Farc) está en la frontera con tuberculosis. Esa información la corroboramos con dos fuentes. El acceso que tengo yo al Comando Sur, a los aviones Awacs, que son los que monitorean las comunicaciones de ellos…”, cuenta el hacker, revelando que intercepta ilegalmente las comunicaciones de inteligencia de los estadounidenses.
“¿Qué pudo averiguar de lo de Romaña?”, le pregunta Hoyos al hacker. “Romaña es un objetivo muy grande”, dice Zuluaga. “Mañana a las diez me veo con mi amigo para lo de Romaña. Igual Romaña en estos momentos también está enfermo. A mí mañana me entregan la información completa de Romaña. Un gran amigo mío es quien está detrás de él y es quien lidera toda esa parte. A veces desde arriba les han parado (operaciones) y por eso incluso están pensando entregar esa información a organismos extranjeros de inteligencia”, les explica el hacker.
“Esto es importante para las entrevistas de usted mañana. Nosotros estuvimos hablando muy largo con Rodrigo Pardo (director de noticias de RCN). Esperemos entonces que lo suyo durante el día avance muy bien,” dice Hoyos en referencia a la visita que hizo a RCN. En aquella ocasión, Hoyos lo llevó al canal y ocultó su identidad con el argumento de que lo hacía por razones de su trabajo: “Luis Alfonso Hoyos me llamó por teléfono y me dijo que tenía información relevante sobre la campaña de Santos. Le di una cita y llegó acompañado de un personaje, del que no me dieron su nombre, sino, por razones de seguridad, un alias de inteligencia. Dijeron que era experto en inteligencia para el gobierno, las Fuerzas Armadas y organismos internacionales”, reveló en su momento el periodista Rodrigo Pardo.
Ataque y defensa
El allanamiento a la oficina del hacker ocurrió el pasado martes 6 de mayo dentro del marco de una investigación que venía adelantando desde hacía varios meses la Fiscalía a raíz de las denuncias sobre interceptaciones, hackeo y chuzadas por parte de la inteligencia militar. Desde el allanamiento se empezaron a tejer toda suerte de verdades y mentiras sobre lo que hacía el hacker. Sin embargo, el video de la reunión entre Sepúlveda, Zuluaga y Hoyos, en poder de SEMANA, aclara algunas dudas y muestra una serie de detalles que dejan serios interrogantes para varios de los protagonistas.
El mismo día del escándalo la campaña del candidato Zuluaga emitió un comunicado afirmando que “desde esa oficina se han prestado servicios de divulgación en redes sociales y seguridad informática a esta campaña. Por supuesto, cualquier actividad ilegal que se haya desarrollado en tal inmueble, en caso de existir, la reprobamos”. En ese comunicado se afirmaba también que el hacker Sepúlveda, su esposa, suegra y otros, “durante estos tres meses este grupo familiar ha desarrollado las tareas convenidas a plena satisfacción de la campaña y sin ninguna queja de parte nuestra”.
Un día más tarde, el principal asesor del candidato, Hoyos, se vio obligado a renunciar cuando noticias RCN divulgó el video de él en su ingreso al canal.
El viernes 9 de mayo los periodistas le preguntaron a Zuluaga si en alguna ocasión había ido a las oficinas del hacker. En ese momento se mostró enfático y dijo que no.
Al día siguiente, el sábado 10 de mayo, en medio de una gira política Zuluaga dijo que sí acudió a las oficinas del hacker. “Le decía a mis asesores que me recordaran mis reuniones, y me recordaron que en una oportunidad, al inicio de mi campaña, fui a visitar la oficina de quien hoy es señalado de actuar ilegalmente. Fui para saludar a las personas que hacían un trabajo de apoyo social”, expresó Zuluaga. La campaña de Zuluaga, sin embargo, se inició en octubre del año pasado tras imponerse en la Convención del Centro Democrático.
El mismo sábado 10 de mayo, horas más tarde, David Zuluaga, uno de los hijos del candidato realizó una rueda de prensa en donde anunció que la campaña de su padre había sido “infiltrada”. “Hemos recibido y recopilado información que nos permite concluir que nuestra campaña fue infiltrada. Conocemos de la existencia de un video grabado clandestinamente a mi padre en su única visita a la oficina donde trabajaba el equipo de Andrés Sepúlveda. El video busca, evidentemente, vincularlo (al candidato) a las presuntas actividades ilícitas que se habrían realizado en el lugar”, dice uno de los apartes de la declaración en la que el joven reconoció la existencia de un cruce de correos con el hacker.
No muchos entendieron la declaración del hijo de Zuluaga. No obstante ahora es claro que para ese momento la campaña ya tenía la certeza de la existencia y posible publicación del video y al anunciarlo y afirmar la existencia de un “infiltrado” estarían tratando de abonar el terreno ante un eventual escándalo por ese video. Y es que, sin duda, más allá de quién grabó o cómo se filtró el video, su contenido abre muchos interrogantes.
Varios interrogantes
En el video se constata que Zuluaga no “pasó a saludar rápidamente” al equipo del hacker, como lo dijo. Se sienta y escucha atentamente el reporte que el hacker le da sobre diferentes aspectos que no dejan de ser polémicos y que pueden tener implicaciones judiciales.
Delante suyo y de su asesor Hoyos, el hacker les cuenta que tiene acceso a información de inteligencia militar, que es reservada para cualquier civil. Incluso les muestra en los monitores algunas de esas informaciones que le han sido suministradas por militares y les cuenta que la utilizará para crear y alimentar una página contra las Farc y los diálogos de La Habana. Ni Zuluaga ni Hoyos parecen sorprendidos con que el hacker les haya confesado la utilización de información reservada. La página efectivamente fue creada (http://www.dialogosavoces.com/) al igual que una cuenta de Twitter asociada (https://twitter.com/dialogosavoces) a través de la cual se atacaba al proceso de paz y al gobierno.
El hacker también les cuenta que tiene entrada a aviones de inteligencia del Comando Sur de Estados Unidos a través de los cuales tiene acceso a información sobre la ubicación de jefes guerrilleros como Timochenko o Romaña. Incluso llama la atención que Hoyos pregunta e insta al hacker a conseguir información sobre este último por medio de amigos de inteligencia militar del hacker. Aunque este también cuenta en la cita que sus amigos de inteligencia militar van a entregar información secreta a agencias de inteligencia extranjeras, lo cual constituiría un delito, Zuluaga y Hoyos se limitan a escuchar.
Audio completo de la reunión de Zuluaga con el ‘hacker’
EL TIEMPO.COM revela el registro del encuentro entre el candidato y Andrés Sepúlveda.
Por: Redacción EL TIEMPO
8:05 a.m. | 18 de mayo de 2014
EL TIEMPO.COM tuvo acceso al audio completo que registró la reunión entre Andrés Sepúlveda, ‘hacker’ detenido por la Fiscalía, y Óscar Iván Zuluaga, candidato por el partido Centro Democrático.
Parte de esta conversación está contenida también en el video revelado en la noche del sábado por la revista ‘Semana’. EL TIEMPO.COM publica el audio completo con el fin de contextualizar toda la reunión que se efectuó el pasado 13 de abril, en las oficinas del ‘hacker’, en el norte de Bogotá. La grabación dura aproximadamente 21 minutos. El candidato Zuluaga había dicho la semana pasada que el encuentro solo habría durado cerca de cinco minutos porque él “pasó a saludar”.
El comienzo de la grabación corresponde a la presentación que Sepúlveda le hace a Zuluaga de un video que forma parte de una campaña sobre la crisis en Venezuela.
Por eso, la primera voz que se oye corresponde a la de un venezolano, grabado en el video para ser lanzado en redes sociales, con el énfasis de la falta de crítica del presidente colombiano Juan Manuel Santos al Gobierno de Nicolás Maduro.
Luego Zuluaga pregunta sobre cómo es esa campaña y el manejo de la estrategia en redes sociales.
“Tenemos una gran ventaja de que uno de los equipos que trabaja en la campaña de Santos fue entrenado por mí. Entonces todo lo que hacen ya lo sabemos”, señala Sepúlveda en la grabación.
Sepúlveda le cuenta a Zuluaga cómo es la estrategia de respuesta en redes sociales.
“Nuestro tema en redes cada día mejora radicalmente. Nosotros somos la única campaña que no usa perfiles falsos para crecer y que no ataca a nadie, nosotros nos defendemos”.
Zuluaga pide publicar en redes su postura frente al tema de reparación a las víctimas del conflicto y le dice a Luis Alfonso Hoyos, en ese entonces asesor espiritual de la campaña, que se encargue del tema.
Luego empiezan a hablar de cómo es el manejo frente al tema de las Farc en redes sociales.
En este fragmento Sepúlveda habla del lanzamiento del portal ‘Diálogos a Voces’ que incluye información de inteligencia militar sobre algunos de los principales jefes de las Farc. En el sitio, según cuenta, hay perfiles detallados sobre su función dentro de la organización, estudios, prontuario delictivo, entre otros aspectos. También habla de sus posibles ubicaciones. “Es información de inteligencia militar a la cual yo tengo acceso”, asegura Sepúlveda.
Ni Zuluaga ni Hoyos hacen algún comentario sobre esa afirmación que implica que un civil tenga información reservada de las agencias de inteligencia del Gobierno.
“¿Qué supo usted de ‘Romaña?”, le pregunta Hoyos a Sepúlveda, quien le responde: “Mañana me reúno con mi amigo a las 10 de la mañana”.
Luis Alfonso Hoyos habla de entregar la información que estaría reuniendo Sepúlveda para entregarla a Rodrigo Pardo, director de Noticias RCN. Esto muestra que Zuluaga estaba enterado de lo que Hoyos iba a hacer con la información de Sepúlveda.
Zuluaga pregunta a Sepúlveda sobre cómo “siente” la campaña. El candidato también hace referencia sobre el comentario del periodista Gustavo Álvarez Gardeazábal sobre el candidato Enrique Peñalosa.
Continúan hablando sobre Enrique Peñalosa, candidato por la Alianza Verde a la Presidencia, y su desenvolvimiento dentro de la campaña electoral. “Nosotros a Peñalosa lo tenemos muy monitoreado, pero no ha sido necesario iniciar acciones contra él”, dice Sepúlveda en la grabación.
Es el final del encuentro. En la despedida se escucha cuando se organizan para tomarse una foto, pero luego se escucha que alguien dice que esas fotos no se pueden publicar.
La nulidad de Álvaro Uribe como senador electo en los comicios legislativos del 9 de marzo fue demandada ante el Consejo de Estado colombiano por el ciudadano José Bueno, quien alegó las denuncias en su contra por paramilitarismo.
Argumenta que el expresidente estaba inhabilitado para inscribir su nombre al Senado porque actualmente tiene 286 denuncias en su contra en la Comisión de Acusación de la Cámara de Representantes, por sus presuntos vínculos con grupos paramilitares, entre otros.
De acuerdo con el demandante, “el acto administrativo que reconoce la elección de Álvaro Uribe estaría vulnerando el derecho e interés colectivo de la moralidad administrativa, al omitir las autoridades electorales esos hechos”.
La demanda de Bueno se inscribe en las crecientes denuncias sobre irregularidades y supuestos fraudes en las legislativas colombianas, procedentes de numerosos departamentos del país, Antioquia entre ellos.
En Colombia se habla con mucha frecuencia que los jueces, fiscales y procuradores en el ejercicio de sus funciones incurren en“yerros” o “interpretaciones equivocadas de la ley”, que a la postre vulneran los principios universales del debido proceso y del derecho de defensa de los procesados. Muchos critican ese proceder denunciando el absurdo, de ilegal y de farsa de la justicia. Pero no es así. La aplicación arbitraria de la Ley es la justicia verdadera que se aplica cuando se trata de investigar y juzgar a los de ruana y los opositores del Establecimiento, generalmente víctimas de montajes judiciales. A estos, no se les aplica ni siquiera las ya represivas y restrictivas normas procesales. Las reglas de juego se disponen y se imponen según los propios intereses políticos o militares debidamente calculados en cada proceso. No hay que olvidar que el propósito del modelo del Sistema Penal Acusatorio (Ley 906 de 2004), impuesto por los Estados Unidos, era flexibilizar los procedimientos penales para reprimir con eficacia las demandas sociales. Y ha sido todo un éxito. A menos de diez años de implementado, ha logrado hacinar en las cárceles a decenas de miles de pobres y opositores al régimen, en su mayoría en detención preventiva.
Esas reglas de juego ad hoc se vienen aplicando hace veinte meses a 27 campesinos, indígenas, personas del común y líderes sociales de los municipios de Miranda, Corinto, Caloto, Santander de Quilichao, Toribió, Guachene y Villarica, en el departamento del Cauca, acusados de concierto para delinquir agravado con fines terroristas y rebelión en un proceso adelantado por el Juzgado Segundo Penal del Circuito Especializado de Popayán, radicado 76520600018021002892.
En efecto, el artículo 344 de la Ley 906 de 2004, establece unos mínimos para la defensa: que la Fiscalía le descubra, exhiba o entregue copia de los elementos materiales probatorios de cargo. En este radicado, los abogados solicitaron de manera específica la entrega de los elementos de cargo contra sus defendidos, principalmente la información contenida en un supuesto disco duro extraible de 500 gigas, que fue hallado supuestamente en un operativo militar en zona rural de Jambalo Cauca. Elemento electrónico al que los mismos funcionarios judiciales certificaron no haber hecho cadena de custodia en el sitio de los hechos dados los combates en la zona; cadena de custodia que se efectuó posteriormente en batallón Codazzide Palmira.
No obstante, la Fiscalía, aplicando su procedimiento ad hoc, y sin haber argumentado ninguna restricción legal al descubrimiento, no cumplió con su obligación de descubrir ese elemento material probatorio, con el beneplácito de la Juez que tampoco lo excluyó. Es decir, estamos ante una prueba secreta que inhibe la defensa real y material de los acusados.
En la Audiencia Preparatoria de 25 de febrero de 2014, en lugar de exigir a la Fiscalía el descubrimiento de la supuesta información contenida en el disco duro de 500 gigas, como garantía mínima para que la defensa ejerza su rol, el Procurador 155 Judicial II de Popayán, CARLOS ALBERTO MEJIA YUSTI, justifica la negativa con las siguientes perlas:
“…ese disco duro de 500 gigas contiene una informacion que interesa mas alla del debate probatorio de este juicio. Ese disco duro ha sido indagado al menos en seis oportunidades en investigaciones distintas. Es que allí está la informacion de todo el sexto frente de las farc que son mas de quinientas personas y aquí solo estan involucrados 27… no estoy diciendo que los 27 sean miembros de las farc pero eso es lo que supuestamente dice ese disco y, entonces, qué tal, si aquí se formó un debate porque uno de los defensores dijo que se había hecho una solicitud a un cabildo o una gobernación [indígena] preguntando por una lista de personas simplemente si eran o no miembros de ese cabildo y él dijo que ya lo estaban colocando al escarnio publico. De donde sacaría la señora fiscal esa informacion?.
Que tal toda esa informacion, en una forma como se habla aqui, en una copia espejo, en manos de tantas personas, obviamente que había que preservarla.” (hora 1:57:00 del registro)
Es evidente la añoranza del inicuo personaje, de la justicia sin rostro, a la que en su momento el abogado Eduardo Umaña Mendoza, calificara “sin rostro de justicia”; perversa herencia de la “lucha contra el terrorismo”. Este Procurador, amangualado con la Juez y la Fiscal le está dando un carácter secreto, discrecional y clandestino a elementos materiales de prueba que obviamente deben conocer los acusados.
¿Que peligro representaría la copia de esa supuesta información en manos de los abogados de la defensa? Es sencillo. Que se sepa la verdad y se les caiga el montaje con su escaparate de mentiras.¿Cómo así que ni los propios abogados pueden tener acceso a una información que tiene tras las rejas a sus defendidos? ¿Cómo pretenden que ejerzan su defensa? ¿A cuales intereses “más allá del debate probatorio” del proceso se refiere el oscuro personaje? Es obvio que no se refiere a intereses jurídicos ni probatorios. Se refiere a intereses políticos y militares que debieran estar ausentes en un proceso judicial.
Claro, lo que el retardatario procurador está diciendo es que tienen en la mira a 500 personas en el departamento del Cauca de las cuales la Fiscalía ya solicitó 145 órdenes de captura en un tiempo record de tres horas (ver anexo) de las que ya tiene 27 privadas de la libertad en este proceso, y todas con base en un disco duro extraíble de 500 gigas secreto -para poderlo manipular por supuesto-.
Desde el principio fue evidente la militarización de este proceso penal. El hostigamiento previo de parte de militares y reinsertados a los procesados ha sido una característica, así como la celebración de las audiencias preliminares en brigadas militares. Por su parte Fiscales de la UNAT han tildado a los abogados defensores de “manejar discursos terroristas”, llegando incluso una fiscal de turno a agredir a una de las defensoras a través de agentes de policía judicial de civil. Además de tener que soportar los abogados defensores denuncias penales injustificadas de parte de una Fiscal y recibir insultos hasta del del susodicho Procurador quien ha calificado injustamente de dolosa la actuación de la defensa, por hacer uso, entre otros recursos, de la acción de tutela.
En consecuencia, la estrategia de judicialización a los líderes sociales y opositores cumple su función a cabalidad. Por un lado, se trata de generar en la opinión publica la percepción de que se está combatiendo a la insurgencia, mientras por la otra, se frenan los procesos organizativos de resistencia social. Recordemos también lo que significa el estigma de terrorista para la vida del imputado. El proceso penal al que es sometido el ciudadano, con las largas detenciones preventivas mientras dura el juicio, ya es en si mismo un castigo y un escarmiento para doblegarlo.
En este escenario ¿Cómo garantizar los derechos de los procesados? En principio, no dejándose atrapar dócilmente en esa espesa telaraña jurídica. Hay que trascender el estrecho corral judicial que pretenden imponer esas vacas sagradas de cuernos cariados y hacer que sus engendros los conozca la opinión publica. Por otra parte, esa espesa telaraña jurídica empezará a romper sus viscosos hilos con el peso indefectible de la conciencia clara de los afectados, sus familias, sus organizaciones y sus abogados.
Conciencia de que sus aprehensiones son consecuencia directa de haberse enfrentado como organizaciones y como pueblo a un régimen oprobioso, actitud que los debe llenar de orgullo. Por supuesto que esto también se logrará defendiendo a capa y espada los valores, los principios y las reglas del Estado Social y Democratico de Derecho.
Hacemos un llamado a las organizaciones sociales y de derechos humanos del Suroccidente del país a prepararse jurídica y políticamente para enfrentar la arremetida judicial diseñada por el Ejército Nacional y ejecutada por autoridades judiciales del Cauca con el visto bueno de la retardataria Procuraduría.
Hacemos un llamado a las organizaciones internacionales de derechos humanos para que adopten medidas urgentes que permitan detener las oscuras practicas judiciales que se están implementando en el departamento del Cauca que vulneran el debido proceso y el derecho defensa de los ciudadanos y que se avalan impunemente por procuradores judiciales como CARLOS ALBERTO MEJIA YUSTI .
CORPORACION JUSTICIA Y DIGNIDAD
Popayán, Cauca, 3 de marzo de 2014
Dirigir sus comunicaciones a:
JUAN MANUEL SANTOS CALDERÓN, Presidente de la República
God them bless today, tomorrow and always ... My name is Alexis Romero Orduñez, i am writer, sicólogo and shepherd of the Church Reborn. Each day work very hard walking under the intensive sun, for win twenty dollars to the month and can dedicate more of the half in access to internet for let them arrive the productions of our church to all you and help them throughout the that i can.My dream is have a computer although be of use and of type portable for produce more works, answer the letters that me write, reproduce more materials and help to all the that the need for that its works is know in all sides for blessing of all and glory of God.My whatsaap and telephone is: +53 56167555
Novelas, relatos, poesía, ensayos y microficciones que exploran el terror psicológico, el horror tecnológico y fantástico, la ciencia ficción emocional y los laberintos humanos. Por Adrián Fares, escritor y cineasta argentino.