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La II asamblea de «Colombia Humana»: vaivenes y sinsabores

Los vaivenes de la Colombia Humana y de Petro

Tomado de: Los vaivenes de la Colombia Humana y de Petro – Rebelion

Por Jaime Jiménez | 24/08/2024 | Colombia

Fuentes: Rebelión

Al interior de Colombia Humana, el partido que fundó el presidente Gustavo Petro, ha habido un enorme ajetreo a raíz de la Segunda Asamblea Ordinaria de ese partido que se realizó en Bogotá el 17 y 18 de agosto. Con un desenvolvimiento tortuoso desde su convocatoria, pues hubo dos asambleas, la autodenominada “de las bases”, desarrollada en Codema y la oficial, en la cual participaron el Presidente Petro, congresistas, parlamentarios, delegados, invitados, etc., efectuada en Corferias.

Se hará mención a la Asamblea oficial. Acorde a lo que fragmentariamente llegaba por las redes sociales, hubo momentos de absoluto desorden, de rechifla y saboteo a intervenciones de algunos participantes. La elección de la Junta Coordinadora dejó satisfacción a muchos, sin sabores a otros, esperemos que este organismo encuentre los mecanismos idóneos para garantizar la democracia interna y exterminar aquellas costumbres como que desde Bogotá eligen las listas para participar en las elecciones regionales, o, como que se eligen los puestos en el gobierno acorde a si se está en el círculo de amigos de los altos cargos de la administración y no en la trayectoria y compromiso de quienes ocuparían esos puestos, previa consulta a las bases en las regiones.

Sin duda la intervención estelar fue la del compañero Petro y al respecto se referirán las siguientes líneas, pues sus palabras, sus pausas y silencios dan pistas de la concepción de país que tiene el Presidente de la República.

1.-) Petro ciudadano libre vs Petro colaborador y solidario (organizador)

Su discurso tiene una enorme incoherencia filosófica. ¿Se puede ser ciudadano libre y comprometerse con una organización popular? En principio sí, desde el punto de vista de la libertad que acompaña a cada persona de militar o no en la organización que quiera, pero esa libertad está limitada en el sentido de que debe asumir las conclusiones y tareas que salgan de la deliberación popular, las cuales deberían tener efecto vinculante. Entonces, afirmar, que “he sido en política más un hombre libre que un hombre de partido” (minuto 13:00 y 25:34) es dar a entender que el integrante del partido, movimiento, frente, coalición o como se quiera llamar, no está sujeto a sus decisiones, pues “soy un hombre libre”, “un ciudadano libre” que cumple lo que le da la gana, llega a la hora que le da la gana, sabotea lo que le da la gana, y dirá “soy un hombre libre”, como el Presidente Petro.

La colaboración, la solidaridad, el amor, para que sea eficaz, como diría sacerdote Camilo Torres, requiere de una alta dosis de organización, de disciplina, de trabajo; porque de lo que se trata es de construir una nueva sociedad. El Presidente, en múltiples discursos, incluido este (1:02:20), llama a la organización popular, pero cree que ella brota por generación espontánea. El trabajo de masas tarda años, máxime en nuestro país que carga una pesada carga de desunión y de envidias herencia de los españoles y que, además, pende sobre ella la espada de Damocles del terrorismo de la derecha. Desde el Estado deben erigirse los instrumentos para hilvanar ese universo de organizaciones naturales, de tal forma que se convierta en indestructible red. Ello exige de funcionarios encargados exclusivamente para ello, la organización popular construida solamente en los ratos libres de las personas y financiándose de la plata del mercado es débil y vulnerable.

2.-) Petro vanguardista

Fue enfático en recordar la “voluntad de poder” de su organización, el M-19 (13:20), que ellos sí tenían voluntad de poder, que los otros sólo querían participar. Aunque tangencialmente mencionó a los 5000 muertos de la Unión Patriótica, se le olvida que no es sólo el M-19 quien desde la oposición ha tenido voluntad de poder. Jaime Pardo Leal, Bernardo Jaramillo Ossa, asesinados en 1987 y 1990 respectivamente, ¿acaso no tenían voluntad de poder? Los miles de muertos que han caído defendiendo una utopía, sea en la insurgencia o en las organizaciones sociales, ¿carecían de voluntad de poder?

Vale la pena examinar la matriz política del M-19. Fue una organización novedosa, con raíces en el Partido Comunista y las FARC, pues parte de sus fundadores militaron allí. Se “nutrieron de pueblo” apoyando a un partido de pensamiento conservador como la Alianza Nacional Popular (ANAPO), dirigido por un militar que fue un genocida en la “época de la Violencia” (1946-1958), a más de mega corrupto, junto con su hija María Eugenia y su esposo Samuel, eficaz organizador de chulavitas durante la “Violencia”[1].

Organización osada que sobresalió por encima de las otras guerrillas, se propuso proyectos en lo político y en lo militar que se quedaron a mitad de camino. Veamos sus acciones más significativas. El robo de las armas del Cantón Norte en Bogotá (Operación Ballena Azul), un operativo de película ocurrido a finales de 1978 y comienzos de 1979, 7200 armas en poder de la guerrilla, una bofetada a los militares: un gran lote de armas fue recuperado porque el cerebro de la operación desobedeció la orden de abandonar la ciudad y una vez detenido y torturado señaló la caleta principal[2].

La toma de la embajada de República Dominicana en febrero de 1980, espectacular acción en la que se tomaron 16 embajadores como rehenes a cambio de la libertad de un grueso número de presos políticos. No salió un solo prisionero, a cambio tuvieron una enorme publicidad, una gruesa suma de dinero y el traslado de los participantes del operativo a Cuba.

Luego, en 1981, un nutrido grupo de guerrilleros que vino de Cuba quiso incursionar en Colombia. Olvidando la máxima guevarista de que “una guerrilla sin el apoyo de las masas es el preludio de un desastre inevitable”, quisieron llegar al eje cafetero por el Chocó y fueron aniquilados; similar ocurrió por Nariño y el frente del Caquetá se fue diluyendo.

Un proceso de paz en 1984, que fue incumplido por las élites políticas y militares, quiso ser reconducido a partir de la Toma del Palacio de Justicia en Bogotá, en noviembre de 1985. Que las altas cortes juzgaran al presidente Belisario Betancur, teniendo sus magistrados la presencia de las armas en sus tribunales, violaba lo más sagrado de un juez: su independencia. Además, que el presidente de la Corte Suprema no era el embajador de Estados Unidos, es decir, en el máximo recinto de la justicia colombiana no se iba a repetir lo ocurrido en la embajada dominicana cinco años antes. El holocausto del Palacio de Justicia significó un punto de quiebre en el conflicto colombiano, las élites fueron conscientes de su vulnerabilidad y decidieron que había que quitarle el agua al pez como fórmula efectiva para aniquilar la insurgencia en Colombia: se dio paso al Terrorismo de Estado.

Luego de la tragedia del Palacio de Justicia el M-19 lideró una gran iniciativa internacionalista: el Batallón América. Compuesto por militantes de diferentes organizaciones nacionales y extranjeras, 420 combatientes se congregaron desde diciembre de 1985 y desarrollaron una campaña admirable en el Cauca, varios pueblos escucharon sus arengas y sus fusiles, llegaron incluso al barrio Pance de Cali. Pero las bajas fueron ostensibles, la logística para tan enorme fuerza no era sencilla, el Batallón América se fue desvaneciendo[3].

Después vino la Coordinadora Guerrillera Simón Bolívar (CGSB), que tuvo como antesala la Coordinadora Nacional Guerrillera (CNG). En una cumbre de comandantes de la CNG realizada en La Habana a fines de 1986, Carlos Pizarro propone una ambiciosa propuesta de negociación al gobierno de Barco, pero el resto de organizaciones no estuvieron de acuerdo, planteó Pizarro que ellos se irían solos a liderar esa iniciativa: el espíritu unitario quedó lesionado. Tiempo después se funda la CGSB en 1987, durante la I y II Cumbres efectuadas se aprueba seguir un libreto similar en torno a propuestas estratégicas, incluso algunos operativos militares se reivindicaban a nombre de la CGSB, pero a dos meses de haber concluido la II Cumbre, el M-19 secuestra a Álvaro Gómez Hurtado en Bogotá el 29 de mayo de 1988. Gómez fue el intermediario perfecto para una propuesta de paz del el M-19, que incluyó la receta de la élite: concentración, desmovilización y desarme del grupo rebelde[4].

El M-19 tiene en su haber una dosis de osadía y creatividad que ninguna guerrilla ha tenido en Colombia y también una porción de superficialidad e irresponsabilidad con los actos del Palacio de Justicia, pues desencadenaron una respuesta que posteriormente había que encarar con más osadía, creatividad, valor y apoyándose en el resto de organizaciones guerrilleras. No lo hicieron así. Se pudieron fusionar a la FARC o al ELN, pero no, prefirieron arrancar de primeros a una negociación: no podían más, desde 1986 sabían que estaban derrotados.

La lucha armada revolucionaria no empezó en 1974, con la fundación del M-19, ni terminó en 1990 cuando se rindieron oficialmente y entregaron las armas. Esta organización dejó de combatir, creyó en la paz, mientras decenas de miles de colombianos eran masacrados de la forma más dantesca, la polarización tan brutal que ellos contribuyeron a desencadenar fue denunciada por ellos en los escenarios legislativos, casi al final de tan macabra época, los autores intelectuales de tales crímenes siguen impunes.

A las FARC les alcanzó el aire por más de 25 años más, el ELN, con todo y sus incongruencias, aún se mantiene: un toque de modestia y respeto por los que han transitado tan difíciles caminos vendría muy bien a la unidad nacional.

3.-) Petro mesiánico: “la izquierda, realmente, nunca me apoyó”

En un enérgico llamado de atención a los militantes que tienen disputas en las regiones, Petro los comparó con caballos que corren en una competencia hípica impulsados por su egolatría, dijo que así no se construía liderazgo y sentenció: “Yo soy una demostración de liderazgo político, no usé partidos políticos, la izquierda realmente nunca me apoyó […] estuve solo con el pueblo y con unos equipos que quedaron de la política…” (39:14 a 39:40). Fatal. O sea que el Pacto Histórico, coalición de partidos, o son de derecha o no lo apoyaron. La Unión PatrióticaPartido ComunistaPolo Democrático Alternativo, Alianza Democrática Amplia, Movimiento Alternativo Indígena y SocialPartido del Trabajo de ColombiaUnida y Todos Somos Colombia, entre otros, deben estar bastante pensativos.

No recuerda nuestro presidente que representó al Polo Democrático Alternativo en las elecciones presidenciales de 2010, obteniendo un millón cuatrocientos mil votos: pero “la izquierda nunca lo apoyó”.

Liderazgo político o popular es una cosa, organizar al pueblo es otra. El M-19 en su trashumancia guerrillera no aprendió a organizar comunidades. El Partido Comunista Colombiano, las FARC, incluso el ELN, saben bastante de eso de organizar al pueblo…

4.-) Petro necesita un intelectual orgánico que diseñe las estrategias del Estado

Desde afuera del gobierno se percibe como que este se gestiona a partir de círculos de amigos, de si se es más o menos amigo del Presidente o de determinado cargo público. Eso tiene dos problemas. Uno, que los amigos tienden a decirle al superior lo que él quiere oír y el otro, que en momentos de crisis la amistad sucumbe al sálvese quien pueda.

“Según Gramsci eran intelectuales todos los que intervenían en el diseño y organización de las políticas públicas del Estado”. Y deben ser orgánicos en la medida que deben estar organizados para que sus aportes lleguen oportunamente al lugar adecuado. El intelectual orgánico debe ser como el espejo, que nunca le miente al que está en frente y como su sombra, que nunca lo abandona.

Un progresismo auténtico tiende inexorablemente a la izquierda, porque si no lo hace así, máxime en Colombia, caerá en manos de los verdugos del pueblo colombiano.

5.-) Petro injerencista le hace juego al Imperio y a la derecha internacional

Si bien el tema de Venezuela no se tocó en su discurso, es algo trascendental. Petro proponiendo un Frente Nacional (alternancia de partidos por un determinado tiempo) y que se repitan elecciones en Venezuela. Se le olvida al Presidente que el Frente Nacional colombiano dio origen al M-19, en la medida que el fraude electoral de 1970 fue uno de los motores que impulso a esta insurgencia. Ahora, sugerir que se repitan elecciones, es desconocer que el vecino país tiene instituciones que saben contar votos y tiene jueces que dirimen las diferencias.

Las anteriores recomendaciones han sido una salida equivocada en política exterior, ha dejado muy maltrecha la excelente imagen que el Presidente tenía a nivel internacional.


[1] Se recomienda el texto de Alberto Donadio y Silvia Galvis: EL JEFE SUPREMO: Rojas Pinilla en la Violencia y el poder.

[2] Se recomienda el trabajo de Hollman Morris: Operación Ballena Azul. Está en Internet en formato pdf.

[3] Villamizar, Darío. Las guerrillas en Colombia. Bogotá: Debate, 2017. Pgs. 517-521

[4] Villamizar, Idem. Pgs. 529, 532-558

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

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La II asamblea de «Colombia Humana» deja muchos sinsabores

Por: Ricardo Robledo
La asamblea de Colombia Humana realizada a mediados de agosto, deja muchos sinsabores por que se efectuaron dos eventos con serios distanciamientos; además, el discurso del presidente dejó pocos avances en relación a la unidad entre estas fuerzas convocantes.

El discurso mostró muchas inconsistencias si se miran desde lo que han sido los acostumbrados contenidos expresados en su papel presidencial, intelectualidad y liderazgo. Da la impresión de que, en algunos aspectos, el presidente estuvo mal informado; si fue intencionalmente, debería haber consecuencias disciplinarias. Esto refuerza lo que se especula de que está “secuestrado” por un circulo de funcionarios; peligrosa circunstancia del poder. O quizás no tuvo tiempo de reflexionar.

En primer lugar cronológico de su exposición, la historia de la lucha social no puede reducirse al M19  y esto lo tiene muy claro, según han sido sus discursos y por eso, no se harán más comentarios al respecto pero hay que resaltar esto porque no faltan los que, de manera sectaria, consideran que Colombia Humana le pertenece a esta organización y que, por tanto, son los llamados a dirigirla. Tal mutilación poco contribuye a la unidad, dadas las debilidades humanas.

Un segundo aspecto es que a Olmedo López no lo embriagó el poder; como tampoco a Sandra Ortiz. Tales relaciones de confianza en las asociaciones para delinquir, no se crean en unos cuantos meses (el personaje no alcanzó a estar un año al frente de esta institución) y más aún para cubrir a toda una nación; los carrotanques fueron contratados en Pasto para ser entregados en la Guajira; desde la UNGRD se giraron dineros para Urabá, los Santanderes y cada día se destapan más irregularidades.

El presidente dijo que talvez ese funcionario estaría aplaudiendo en la asamblea y lo cierto es que algunos lo están, agazapados esperando la mejor oportunidad para colgarse de un jugoso contrato con el estado. Héctor Abad Gómez en el Manual de tolerancia, dice que la política atrae a las mejores y a las peores personas; así que muchos ven a la política como un nicho de mercado, no como una forma de servir al pueblo; son trepadores que usan la palabrería de izquierda como un vehículo para ocupar un cargo en la burocracia de la oligarquía. Personajes ajenos a la ética, la moral y la disciplina revolucionaria. Hay que estar alerta.

Acerca de esto ya se había advertido como parte del proceso que hay que transitar y superar; es la segunda oleada de políticos conformada por los que aspiran a reemplazar a la oligarquía con iguales aspiraciones. Como en la parábola del rinoceronte y los mosquitos, comentada por Manfred Max Neef, hay miles de mosquitos chupándole la sangre al estado.

Otro de los aspectos en donde las palabras entran como un tajo para la unidad, es querer dividir un movimiento entre mujeres, jóvenes y viejos, como muchos han querido; sectorizando a la sociedad tal como lo pide la cultura neoliberal. La revolución, como un proceso social, es multidimensional y levanta la bandera de lucha de los oprimidos contra los opresores, sin más exclusiones. De otra forma se tendría que aceptar que Carlos Marx era apenas un viejito barbado y que Alejandro Magno solo fue un joven emprendedor.

Es cierto que las personas desvían los criterios de decisión hacia lo puntos que les son más fuertes, como la experiencia, la renovación, lo científico, lo académico, la fuerza, el dinero, etc. No se puede trasquilar a lo social de tal forma. Y menos pensar que desde algún sector de las organizaciones de izquierda se pretenda impedirle el ingreso a la juventud. Tamaño despropósito de despreciar a los jóvenes o a los viejos. En el comentario presidencial hubo desinformación (¿mal intencionada?) y falta de análisis. Mientras tanto desde el departamento de la prosperidad social, se llamaba a la marcha de las canas. Si no se conocieran los discursos de Gustavo Petro, se tendrían serias dudas sobre el trasfondo cultural que soporta a esa pretendida diferencia entre viejos y jóvenes.

Sí existen los marxistas anquilosados como hablaba Kostas Mavrakis, pero eso hace parte de un debate que debería ser tratado con mayor prudencia, por que este estancamiento no afecta a todos los viejos luchadores. Fosilizados están los que quieren perpetuar el sistema capitalista, del que se rastrea su historia desde el siglo XIII.

Cuando el presidente dice que la izquierda no lo ha apoyado, debió ser más específico. Por que esto desconoce los más mínimos detalles, como recoger de a dos mil, cinco mil pesos para sacar un volante, repartirlo cuadra a cuadra, hablar con la gente en los parques, sostener conversaciones, debates, convencer a electores. A otro nivel, hablar de la modernidad como una forma de encontrar nuestro destino, llamar a poner fin a la república oligárquica, llevar a la izquierda a la discusión acerca de por qué hay que participar en el gobierno del Pacto Histórico. Amén de las amenazas, persecuciones, discriminaciones y pérdidas de vidas.

En todas partes del mundo, en todo momento hay alguien haciendo algo para que el mundo cambie. De estas acciones y de las históricas se nutre y se arropa la izquierda. Todo lo que un ser humano, piensa, dice y hace, es un producto cultural; esto quiere decir que es social, histórico y aprendido. No se construye un pensamiento en solitario como Robinson Crusoe, aunque la asimilación sí es una acción individual que debe valorarse.

Los liderazgos de los directivos, no pueden basarse sólo en el poder jerárquico, deben primero tener la habilidad personal y el conocimiento del entorno para poder llevar voluntariamente a las personas hacia una meta previamente difundida y aceptada y tener la capacidad para ello.

En el conjunto de la izquierda se encuentran personas capacitadas, que son abogados, sociólogos, ingenieros, médicos, enfermeras, docentes, obreros, amas de casa, comerciantes al menudeo, campesinos; todos con soluciones ingeniosas para sus problemas. Es de esperarse que un proceso realmente popular, los más capaces vayan adelante como guías y no siempre los más lobistas lo son, aunque también es necesario tener inteligencia política. Hay mucho de dónde escoger como para quedarse con funcionarios antigobierno. Pero es fundamental insistir en la necesidad de la formación ideológica, política y técnica en toda la nación.

Las inconsistencias comentadas, empañan los otros válidos llamados a la unidad. Ahora toca contribuir a sanar a Colombia Humana por que es parte de un proyecto necesario para el pueblo colombiano, como respuesta política al momento histórico.

Agosto 26 de 2024

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CASO UNE-TIGO con Gonzálo Alvarez Henao en RTVC Noticias

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Venezuela, primero la soberanía nacional, luego la popular

Por Augusto Zamora R. | 20/08/2024

No nos confundamos y que no nos confundan. Si caemos en la confusión, terminaremos jugando el juego del enemigo y hundiéndonos nosotros mismos en el fango de quienes nos quieren siervos. Tal ha estado ocurriendo con Venezuela, donde buena parte de las fuerzas progresistas (o lo que queda de ellas) viene bailando el trompo de EEUU y su gallinero europeo, haciendo pulpa, de golpe, cien años de lucha por la soberanía de los países iberoamericanos. Esto es resultado de haber caído en el juego del enemigo.

Vayamos por partes, con un recordatorio histórico. En 1928, en plena guerra de Sandino contra la ocupación yanqui, se debatió en la VI Conferencia Internacional Americana, por vez primera en la historia, el principio de no intervención. Un principio propuesto y promovido por países iberoamericanos, como un medio de poner un coto jurídico a la violencia de las intervenciones contra nuestros países. No pudo ser en La Habana, pero sí en la VII Conferencia, celebrada en Montevideo, en 1933. Dentro del Sistema Panamericano, quedaba prohibida la intervención extranjera en los asuntos internos y externos de los Estados. Pasó a ser el principio cardinal en las relaciones entre el Uno y los 20, como se llegó a decir en pretéritos tiempos. El Uno era EE.UU. Los 20, nosotros. 

De poco ha servido en la práctica ese principio, pero, al menos, dejó claro y diáfano que la intervención de una potencia extranjera contra un país o grupo de países era ilegal, ilícita y una violación flagrante del Derecho Internacional. Del Sistema Interamericano el principio pasó al de NN.UU., convirtiéndose en uno de los principios de Derecho Imperativo dentro del ordenamiento jurídico mundial. Santo y seña de dicho orden. En su sentencia de 1986, en el caso Nicaragua vs EE.UU., la CIJ lo dejó taxativamente claro. Previamente, en su resolución sobre medidas provisionales, la Corte expresó:

“Que el derecho a la soberanía y a la independencia política que posee la República de Nicaragua, como cualquier otro Estado de la región o del mundo, sea plenamente respetado y no sea comprometido en manera alguna por actividades militares y paramilitares que están prohibidas por los principios del derecho internacional, particularmente por el principio de que los Estados se abstengan, en sus relaciones internacionales, de recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado, y por el principio relativo al deber de no intervenir en los asuntos que dependan de la competencia nacional de un Estado, consagrado por la Carta de las Naciones Unidas y la Carta de los Estados Americanos».

Más claro imposible, como agua potabilizada. Vamos al siguiente punto.

Las amenazas y coacciones son figuras delictivas recogidas en todos los códigos penales del mundo que merezcan ser considerados como tales códigos. Se castiga que, por cualquier medio ilegal, se obligue a una persona o grupo de personas a actuar de determinada manera, incluyendo en su propio perjuicio. Las amenazas y coacciones pueden ser materiales, económicas, físicas o morales. Lo relevante, en materia penal, es que tales amenazas y coacciones sean de tal naturaleza que impongan un miedo suficiente como para doblegar o reducir la voluntad de la víctima. Según sea su magnitud, las amenazas y coacciones pueden ser eximentes o atenuantes de un delito, pues se considera que la víctima no actuó en libertad, sino que fueron las amenazas o coacciones las que le obligaron a actuar de una determinaba manera. En suma, que la víctima no era libre ni dueña de sus actos. El Derecho Penal la exonera de culpa. Los verdaderos culpables son aquellos que ejercieron las amenazas y coacciones y es a ellos a los que castiga la ley. Lo hemos visto mil veces en las películas de cine negro.

Lo que vale en Derecho Penal vale con más fuerza en Derecho Internacional. La resolución 2625, aprobada por la Asamblea General de NN.UU, en octubre de 1970, es concluyendo en cuanto a “El principio relativo a la obligación de no intervenir en los asuntos que son de la jurisdicción interna de los Estados, de conformidad con la Carta”, que se define en los siguientes términos:

Ningún Estado o grupo de Estados tiene derecho a intervenir directa o indirectamente, y sea cual fuere el motivo, en los asuntos internos o externos de cualquier otro. Por tanto, no solamente la intervención armada, sino también cualesquiera otras formas de injerencia o de amenaza atentatoria de la personalidad del Estado, o de los elementos políticos, económicos y culturales que lo constituyen, son violaciones del Derecho Internacional.

Ningún Estado puede aplicar o fomentar el uso de medidas económicas, políticas o de cualquier otra índole para coaccionar a otro Estado a fin de lograr que subordine el ejercicio de sus derechos soberanos y obtener de él ventajas de cualquier orden. Todos los Estados deberán también abstenerse de organizar, apoyar, fomentar, financiar, instigar o tolerar actividades armadas, subversivas o terroristas encaminadas a cambiar por la violencia el régimen de otro Estado, y de intervenir en una guerra civil de otro Estado.”

Establecido el derecho, vayamos a los hechos. Desde el año 2000, la República de Venezuela, Estado libre, soberano e independiente, miembro de NN.UU, viene siendo objeto de múltiples medidas coercitivas por parte de EE.UU., de orden económico, comercial, financiero y político. Se le ha restringido gravemente la venta y comercialización de su principal producto de exportación, el petróleo, dentro de una política intervencionista que busca, de forma deliberada, la ruina económica del país, para, de esa manera, provocar un colapso social, que lleve a una mayoría de venezolanos a rebelarse contra el gobierno chavista. 

De esa guisa, el quebrantamiento de la soberanía nacional -por la violación masiva del principio de no intervención-, deviene en un quebrantamiento de la soberanía popular, porque el pueblo venezolano, sometido a un brutal castigo económico, pierde buena parte de su libertad y se ve compelido a decidir, no en un estado de libertad real, sino bajo coacciones y amenazas que adulteran, vician, brutalizan y deforman su libertad. No actúa ni decide libremente, sino que lo hace con una pistola (la de EE.UU.) apuntando a su cabeza. El atropello de la soberanía nacional termina por demoler, desde los cimientos, la soberanía popular. 

Para entendernos mejor, pondremos dos ejemplos de lo que busca EE.UU. con su política de amenazas, coacciones y uso de la fuerza directa o indirectamente. En 1984, sometida la Nicaragua sandinista a una feroz intervención estadounidense, la Junta de Gobierno y la dirección sandinista decidieron convocar a elecciones. Se quería responder, con hechos, a la avalancha de acusaciones yanquis de que Nicaragua era una dictadura que oprimía a su pobre pueblo. 

En 1984, la suma de un generoso apoyo internacional y del repunte de la economía después de seis años de guerra, permitían a la revolución sandinista satisfacer las necesidades básicas de la población. Todos, cristianos, moros, budistas y selenitas, sabían que las elecciones serían ganadas limpiamente por el sandinismo. Aquella perspectiva aterró al gobierno yanqui, que no buscaba la democracia ni el bien de Nicaragua, sino solamente destruir la revolución. Para no quedarse sin argumentos, EE.UU. ordenó a la coalición opositora derechista, organizada por EE.UU., que se retirara de las elecciones. Y se retiró. Las elecciones se celebraron. Observadores de toda la galaxia dieron fe de que habían sido limpias y transparentes, pero aquello carecía de importancia. EE.UU. las desconoció, las declaró antidemocráticas y la guerra continuó. 

En febrero de 1990 se celebraron las siguientes elecciones, cuando Nicaragua era otra cosa. La economía estaba en ruina absoluta; la guerra había devastado, humana y psicológicamente, a la población, y la ayuda internacional -con la crisis terminal del campo socialista-, era ya simbólica. Convocar a elecciones era el recurso desesperado de un país consumido hasta la agonía. Los gringos lo sabían y organizaron un gran sainete, de confrontación entre la democracia y la libertad contra la dictadura. Y ganó la coalición organizada por EE.UU. Es decir, ganó EE.UU. y perdió Nicaragua. El triunfo de los gringos fue seguido del mayor saqueo sufrido por el país en toda su historia. La casta vendepatria y traidora lo vendió todo, hasta los rieles del ferrocarril. Nicaragua fue sumida en la peor miseria, sólo comparable a la dejada por la Guerra Nacional contra los filibusteros yanquis, en 1856, y al saqueo sufrido entre 1912 y 1924, tras la ocupación del país por tropas gringas.

Pero aquellas elecciones del 90 fueron aplaudidas, celebradas y glorificadas porque habían ganado los peleles de EE.UU., que era lo único que importaba. ¿Fueron libres? Tan libres como los galeotes de los barcos romanos o los esclavos negros en un algodonal.

En similares circunstancias se celebraron las pasadas elecciones en Venezuela, con el país arrastrando una crisis económica y social creada adrede por EE.UU. y sus adláteres, y con una oposición pelele de EEUU que se presenta a sí misma como la que rescatará a Venezuela de la crisis creada por EE.UU.. Si lograran hacerse con el poder, verán a Venezuela saqueada, como lo fue Nicaragua, y a una clase corrupta vender a precio de saldo el país a EE.UU. Porque no es democracia lo que quieren en Washington, sino el control del país para proceder al saqueo. Nada nuevo bajo estos soles.

El Centro Carter ha afirmado que las recientes elecciones en Venezuela no fueron democráticas. Opinamos lo mismo, aunque por motivos diametralmente diferentes. No es posible que compartan una misma visión el opresor y el oprimido; el agresor y el agredido; el expoliador y el expoliado. 

Olvidar estas insolubles contradicciones lleva a infinitos infiernos, entre ellos situar como culpable a la víctima o entrar al juego de considerar -o no- democráticas elecciones como las celebradas en Venezuela, bailando el trompo que quiere EE.UU. En ese trompo se han enredado los gobiernos progresistas de México, Colombia y Brasil, que, sumidos en el pecado de anteponer la soberanía popular a la soberanía nacional, le están pidiendo a la víctima que actúe de la forma que quiere el victimario. Legalizan la intervención extranjera y, al hacerlo, nos devuelven a 1928. 

No, compañeros presidentes, las elecciones en Venezuela no fueron libres. No lo podrán ser mientras se mantenga la intervención extranjera. Mientras EEUU no respete la soberanía nacional. Mientras no cumpla, a rajatabla, con el principio de la no intervención. Exijan eso a EE.UU. Exíjanlo, y le harán un favor a Venezuela y a todos nuestros países, incluyendo los suyos. Que la multipolaridad viene y conductas delincuentes como las de EE.UU. y sus vasallos europeos pasarán a la historia. Hagan el esfuerzo, presidentes. Súmense a la nueva era. Que Venezuela, como todos los países del mundo, debe ser de su pueblo. Un pueblo que pueda elegir libre de amenazas y coacciones, ejerciendo su derecho a organizarse soberanamente, en aplicación del principio de la libre determinación de los pueblos. 

Es una cuestión tan importante que es menester repetirla: sin soberanía nacional no hay soberanía popular. La una presupone la otra. Lo demás es farsa, hipocresía, mala fe.

Eso, nada más. Quien dude, se equivocó de acera. Por muy presidente que sea.

(Escrito a vuelapluma. Los criticones, a la Antártida, que Siberia la tenemos reservada para el gallinero).

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

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Hacia el Partido Unitario Democrático (Carolina Corcho)

19 agosto, 2024 By Carolina Corcho

El pasado fin de semana se llevó a cabo un evento muy importante para la democracia del país, dada por la Convención de la Colombia Humana que se llevó a cabo por la convocatoria de la Junta Nacional con una participación de 1200 delegadas y delegados provenientes de los 32 departamentos del país, este constituye un evento muy importante, como uno de los pasos fundamentales para la construcción del Partido Unitario que va a continuar con la transformación de Colombia.

La dirección Nacional quedó conformada por 42 directivos, tres elegidos por la asamblea que son Presidente, Vicepresidente y Secretaria General, los parlamentarios participarían con 18 entre Senado y Cámara, los Senadores con 7 y Representantes a la Cámara 11, cinco de los diputados, cinco de los concejales y cinco de los ediles, y seis vicepresidentes de la representación poblacional, de los 42 integrantes, tesorería y finanzas tiene voz pero no voto. Se definió un comité de regiones con 105 participantes de las regiones.

En la estructura existen unos nodos de causas o poblacionales y unos representantes de causas estratégicas. En total son unos 233 cargos de representación cuya máxima autoridad es la Asamblea. El resto del desarrollo de la Asamblea podría avanzar en aclarar el proceso de materialización de las decisiones y como participan allí los nodos regionales y poblacionales respecto al órgano directivo y la representación parlamentaria, para que las bases regionales se sientan representadas. Es importante resaltar el carácter popular de la participación en la Asamblea, tuve la oportunidad de asistir como acompañante en un momento, por la invitación de algunos líderes de las bases regionales, y es evidente que Colombia Humana es un partido popular, con una amplia extensión en el territorio nacional y con la participación del liderazgo social de base campesina, trabajadora, femenina y joven del país.

De acuerdo a lo que han planteado diversos liderazgos de la base, la Asamblea estuvo signada por una vocación de las bases anti aparato, el resultado de la estructura organizativa es un acuerdo que aún debe terminar de materializarse en tanto, la Asamblea quedó abierta para continuar de manera virtual la conformación de los cuadros directivos en todos los niveles, sólo tres fueron elegidos por la misma. Se debe tener en cuenta que esta estructura es de carácter transitorio, en tanto el Partido decidió disolverse en un tiempo para entrar a conformar el Partido Unitario con las demás fuerzas políticas y sociales del Pacto Histórico.

Existen tres mandatos fundamentales que se han planteado en la Asamblea, la decisión central para el futuro de Colombia que es la conformación de un Partido Unitario Progresista  en donde confluyan los demás partidos del Pacto Histórico, el segundo mandato es el respeto por la autonomía de las regiones, el tercero es la instauración de un proceso de selección de candidatos que impliquen consultas internas conforme al calendario electoral, es decir, mediadas por la registraduría general de la Nación, esto es , para la conformación de listas a cuerpos colegiados como Senado, Cámara o Concejos, si estas son listas cerradas, se debe hacer una consulta popular que defina el orden de las mismas, respetando la paridad, el hombre o mujer que saquen la mayor votación en esta consulta encabezaría la lista y de ahí para abajo se alternaría entre hombres y mujeres de acuerdo a las votaciones. Estos mandatos son muy importantes para el futuro del país.

En síntesis, la Asamblea tuvo muchas dificultades en su convocatoria, de reglas de juego internas, e inconformidad de las bases, pero en medio de la debilidad democrática del sistema de partidos en Colombia, es muy importante la decisión de la misma de proyectar a futuro la democracia interna partidista y la unidad en el partido unitario. Lo ocurrido en las elecciones regionales del 2023 fue un verdadero e inocultable desastre para el Pacto histórico y el proyecto progresista, en tanto no se logró construir de manera efectiva y legítima los mecanismos para los avales y las candidaturas a cargos a corporaciones colegiadas y cargos uninominales, lo que se espera es que exista una reflexión real que permita aprender de los errores para que estos no se repitan en la configuración del partido unitario, en el partido unitario se juega el futuro de Colombia y la continuidad del proyecto político del cambio.

Es de resaltar, que fue muy claro en el desarrollo de la Asamblea, que el activo más importante de la unidad fue el Presidente Gustavo Petro, quien hizo un llamado contundente a la Unidad, a la responsabilidad política que asiste al colectivo a deponer los egos y las peleas chiquitas para construir un proyecto unitario, el mensaje a cada militante de que quien quiera tener un cargo, debe dedicarse a ser un organizador popular, a trabajar con la gente el proyecto político, la energía debe estar encaminada hacia esa labor y no a las disputas internas aparatistas. Estoy de acuerdo con el Presidente que la necesidad de la construcción del partido unitario, tiene que ver con que sin duda alguna, si la extrema derecha y el régimen narcoparamilitar regresa al gobierno, lo que se viene es un baño de sangre, y eso no lo podemos permitir, si se actúa con grandeza colectiva existen todas las posibilidades de ganar para continuar por una senda esperanzadora.

En ese sentido, me dispongo a recoger algunos aprendizajes y propuestas para la conformación del Partido Unitario, que como hemos dicho es el nuevo príncipe moderno, el instrumento fundamental para continuar con la transformación de Colombia, el escenario en donde se forman los hombres y mujeres de Estado, que deben formarse políticamente en las escuelas del Partido, con estudio, investigaciones, solidez argumentativa para ejercer una representación digna y solvente en los distintos escenarios del Estado local y nacional.

El Partido Unitario debe ser democrático, con reglas de juego claras y transparentes, debe ser un partido de afiliados que no sólo implica la sumatoria de los afiliados de los partidos que conformarán el partido unitario, sino que a nuestro juicio debe abrirse a una convocatoria nacional abierta para que la ciudadanía se afilie, hombres, mujeres, jóvenes, diversidades, campesinos, trabajadores y trabajadoras, abogados, médicos, ingenieros, estudiantes, maestros y toda la ciudadanía urbana y rural del país. El partido debe garantizar la libertad de tendencias, la pluralidad y la diversidad con decisiones por mayorías democráticas. En su momento el Polo democrático Alternativo logró tener más de 500 mil afiliados, un Partido Unitario como el Pacto Histórico con el trabajo conjunto de todos y todas, podría superar fácilmente el millón de afiliados en todo el territorio Nacional, sería la fuerza política más poderosa e importante de la Colombia actual y futura.

El Partido es un medio, no es un fin en sí mismo, su objetivo es construir la estrategia nacional para la transformación de Colombia que ya inició con el proceso reformista que adelanta el gobierno del presidente Gustavo Petro, proceso que debe ser continuado y profundizado. Es importante resaltar que cuando la organización se vuelve un objetivo en sí mismo, la energía de la militancia se consume en el control del aparato organizativo para hacerse el control del mismo, se genera una militancia y dirigencia dedicada al aparatismo, dejando de lado el trabajo popular para la transformación de la cultura y la generación de consensos que busquen cambiar el país desde el Estado y la sociedad civil.

Cuando la organización se vuelve un medio, la energía de la militancia se concentra en construir el poder ciudadano y popular, el consenso para respaldar las reformas, la organización no se agota en el objetivo cerrado de controlar un aparato, sino que la organización es un medio que da garantías a todos y todas para participar de la construcción de la estrategia nacional del cambio.

El Partido unitario debería inscribirse en esta segunda visión, esto implica la adopción de un estatuto democrático interno, que dé garantías a todos los afiliados, el Congreso del Partido debe desarrollarse con participación de los delegados elegidos democráticamente en un proceso desarrollado con la registraduría general de la Nación. Los estatutos que tuvo el Polo Democrático Alternativo en sus inicios, son un excelente insumo de como son unos estatutos democráticos, sugerimos que se tengan estos como punto de partida para el partido unitario que deberá discutir las posibles actualizaciones del mismo.

El Partido no puede volverse un apéndice de los parlamentarios, sean estos quienes sean, así fuera parlamentaria quien escribe este artículo, en partidos parlamentaristas derivaron los partidos tradicionales en Colombia, que perdieron así la conexión con la base popular y social, derivando en meras empresas electorales, esto no quiere decir que los parlamentarios no participen del partido, pero este no debe convertirse en un escenario dominado por el parlamentarismo y sus delegados, el partido no puede perder el pulso de la sociedad, de los movimientos sociales, ciudadanos y populares que tienen una mirada distinta a la mirada parlamentaria y ayudan a dinamizar la agenda política que implica una conexión con las fuerzas reales de la sociedad.

En la convención del Partido Unitario deben definirse varios aspectos, los estatutos democráticos fundacionales, el programa de mínimos que tiene como base el programa de gobierno del presidente Gustavo Petro consignado en una agenda de transición democrática y los mecanismos de participación electoral en el proceso del año 2026. En este último punto, la Asamblea de la Colombia Humana decidió unos principios democráticos que a mi juicio son acertados, no obstante considero que dado que no se ha hecho una reforma política en el país que norme la democracia interna de los partidos y la conformación democrática de listas cerradas, los tiempos son apremiantes tanto para la constitución del Partido unitario como para las convocatorias de consultas, en ese contexto las listas para aspiraciones a cuerpos colegiados deberían ser abiertas.

Lo que parece tener más consenso en la base y en la militancia del Pacto Histórico, es que no puede ser admisible, que las listas sean cerradas y escogidas a dedo, esto desataría una ruptura del partido y una diáspora de inconformidades, el partido se verá enfrentado internamente a unas luchas intestinas por el control de las estructuras que definen a puerta cerrada la definición de las listas cerradas, lo que significa el distanciamiento del partido con el pueblo colombiano, ya que estaría consumido en su propia disputa interna.  Las listas cerradas sin democracia y respaldo popular, obstruyen la posibilidad de que quienes legítimamente quieran aspirar a cargos de representación popular, construyan un liderazgo, se forjen como hombres y mujeres de Estado que deban persuadir al pueblo de las bondades de su representación. La Unidad del partido sólo puede ser sellada y legitimada por el respaldo popular. La democracia es la unidad. Sólo la participación democrática popular puede garantizar la unidad.

Como hemos estado expresando, la dirección nacional de la Colombia Humana es transitoria y tiene la enorme responsabilidad de comenzar a pactar con los demás partidos políticos la constitución del partido unitario, por la realidad normativa nacional, ya no es posible que el pacto mantenga sus curules bajo la figura de la coalición, dado que esta figura es permitida para las minorías y el Pacto Histórico ya es la mayoría parlamentaria. Constituido el Partido Unitario, este tendrá que abocarse al proceso de definición de un candidato o candidata Presidencial que a nuestro juicio deberá ser definido en una consulta interna abierta, este candidato o candidata debe recibir un mandato de participar en otra consulta en un frente amplio bajo un acuerdo de mínimos programáticos que den continuidad el proyecto del cambio en Colombia.

El frente amplio es un tercer paso después de la constitución del partido unitario, allí lo que se buscaría es converger en una gran coalición con sectores políticos del centro y del liberalismo democrático para tener un candidato presidencial único que compita con las o los candidatos de la derecha y extrema derecha representativa del régimen político de la corrupción y la exclusión social. Ese proceso de consulta se daría en las elecciones parlamentarias de marzo del 2026.

Este fin de semana comenzó esta larga y difícil trayectoria, que debemos llenar de esperanza y grandeza, aún en medio de las dificultades y desaveniencias, quiero parafrasear a Gabo cuando decía que también el Amor se aprende, en nuestro caso la Democracia también se aprende, debemos abocarnos a acelerar ese aprendizaje, disponernos a forjar mediante la formación política y la construcción del Partido, a los hombres y mujeres de Estado quienes continuarán liderando la más portentosa lucha histórica por el logro de la paz y la justicia social en Colombia.

Carolina Corcho Mejía, Exministra de salud, médica psiquiatra

TOMADO DE: Hacia el Partido Unitario Democrático – Corporación Latinoamericana Sur

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Venezuela de fiesta! A pesar de los incontables intentos de intervención, Nicolás Maduro ha sido ratificado como presidente de Venezuela

¡EEUU fue humillado! A pesar de los incontables intentos de intervención, Nicolás Maduro ha sido ratificado como presidente de Venezuela, en un fallo contundente del Tribunal Supremo de Justicia. Este veredicto, que cayó como una bomba en los círculos de poder de Washington, confirma la legitimidad de Maduro.

Victoria de Maduro se consolidó y puso a rabiar a Boric!!

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NICOLAS MADURO ES RATIFICADO COMO PRESIDENTE – El Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) convalidó este jueves los resultados de los comicios presidenciales emitidos por el Consejo Nacional Electoral (CNE)

El Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) de Venezuela convalidó este jueves los resultados de los comicios presidenciales emitidos por el Consejo Nacional Electoral (CNE), tras las votaciones del pasado 28 de julio.

Luego del peritaje hecho por la Sala Electoral del TSJ al material consignado, la presidenta de esa instancia, Caryslia Rodríguez, informó que el máximo tribunal del país «convalida los resultados de la elección presidencial» emitidos por el CNE, donde resultó reelecto el actual presidente, Nicolás Maduro Moros, para el periodo 2025-2031.

El TSJ exhortó al CNE a «publicar los resultados definitivos del proceso electoral celebrado el 28 de julio de 2024» en la Gaceta Electoral de la República.

Rodríguez señaló que en peritaje para verificar la voluntad del electorado, pudieron evidenciar que el sistema comicial venezolano sufrió «un ataque cibernético masivo», lo que constituyó una «evidente transgresión» al Poder Electoral.

En su fallo, la también titular del TSJ informó que tras cumplirse el proceso de peritaje, el Poder Judicial quedará a cargo del resguardo de todo el material consignado por el Consejo Nacional Electoral (CNE) y los partidos políticos, tanto en físico como en digital.

Además, informó que el excandidato Edmundo González Urrutia no cumplió con las órdenes del TSJ, como máxima instancia jurídica, ni consignó material electoral alguno, por lo que incurrió en desacató al mandato del máximo órgano judicial del país.

Al completarse la transcripción de las actas electorales, los peritos, especialistas y expertos involucrados en el proceso analizaron los resultados para verificar los votos obtenidos por cada partido en la jornada electoral.

Asimismo, se validaron las actas con los resultados de las bases de datos en centros nacionales de totalización, lo que habilita la certificación de la información que contienen, con relación a los datos transmitidos por las máquinas de votación.

¿Por qué se hizo un peritaje?

Este procedimiento se inició cuando el presidente reelecto Nicolás Maduro, a través del recurso contencioso presentado, pidió que se hiciera una evaluación de los resultados de los comicios, debido a que el excandidato opositor Edmundo González no aceptó el escrutinio del Poder Electoral y catalogó los comicios de «fraude».

Tras la solicitud, los representantes de las distintas agrupaciones políticas y los exaspirantes a la primera magistratura fueron citados por el TSJ para exponer sus argumentos, así como presentar los documentos que respaldaran sus resultados.

Seguir leyendoSupremo de Venezuela convalida la reelección de Nicolás Maduro (rt.com)

¡SE ACABÓ! MADURO ES RATIFICADO COMO PRESIDENTE DE VENEZUELA. LA OPOSICIÓN NO RECONOCE AL TRIBUNAL

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«Unidad en el Pacto Histórico» (Noches de opinión)

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Candace Owens, una influencer estadounidense, desata una tormenta mediática al afirmar que las denuncias de Nicolás Maduro sobre un complot en su contra son ciertas.

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Ya ni se necesitan dictaduras militares: Se necesitan Jueces sumisos y una Prensa corrupta

Tomado de: https://pbs.twimg.com/media/GVgOx1HWYAASRbe?format=jpg&name=small

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Confrontación entre Néstor Morales, de Blu Radio, y el youtuber «Wally Opina»   

El ‘nichito’ que derrotó a los medios…

En este video analizamos la tensa confrontación entre Néstor Morales de Blu Radio y el popular youtuber «Wally Opina», un enfrentamiento que expone las crecientes tensiones entre los medios tradicionales y las voces emergentes en plataformas digitales.

«Wally Opina» no se quedó callado y respondió con contundencia a los intentos de Morales por descalificarlo, defendiendo a su audiencia y señalando que los medios tradicionales subestiman la inteligencia del público.

¿Estamos presenciando el declive de los grandes medios de comunicación? Descubre cómo las redes sociales están cambiando el panorama informativo en Colombia

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