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UNA DERECHA DESESPERADA

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Desalojo en Bello: que no los mate la naturaleza, que los mate el ESMAD

Por: Ricardo Robledo

En la mañana del jueves 12 de enero de este año, se hicieron presentes en el barrio Nueva Jerusalem, representantes de las autoridades de Bello y Medellín, con el fin de desalojar –tal como sucede en Palestina-  a 25 de las 175 familias, alegando que construyeron sus viviendas en un lote de propiedad del municipio,  ubicado en una zona de riesgo geológico.

Como resultado de esta humanitaria y preventiva intervención, se presentaron choques entre la comunidad y las fuerzas policiales antidisturbios, con un saldo de 52 personas heridas, 3 madres en embarazo han perdido sus bebes, un niño de 7 años y una mujer de la tercera edad, muertos. Recuerden que «son una fuerza letal, que entra a matar» dice la congresista de derecha.

Tal es la catadura de los gobiernos liderados por políticos tradicionales que tratan con desprecio a la población más pobre, desposeída y vulnerable de la ciudad. No se puede esperar de ellos acciones humanitarias y concertadas que resuelvan efectivamente las sentidas necesidades de vivienda de estos sectores populares.

El desplazamiento, como resultado del conflicto armado, se conjuga de forma compleja con la miseria y urbanismo irregular y desordenado, provocado por el abandono estatal, que no prioriza las condiciones de vida digna para sus ciudadanos, como si ocurre en otros países nacionalistas  de la región, con políticas claras de vivienda.

Es una muestra más de cómo los gobiernos neoliberales son incapaces de resolver las necesidades más básicas de la población y de cómo especulan con ellas; por eso, convierten las carencias en campañas electorales para redimirlas en votos, como es el caso de las viviendas gratis, las cuales son construidas con dineros oficiales, situación que es aprovechada por un candidato que quiere convencer a los ciudadanos, de su gran labor personal.

Son repudiables todas las acciones como las acontecidas, que son apenas una reseña de las penurias a las que se ven enfrentadas las personas en la sociedad colombiana, una de las más desiguales e injustas del mundo. Esperamos que la población reacciones y cobre en las urnas estos desmanes y todas las condiciones de vida dura a que es sometida por los poderes dominantes. Es hora de cambiar a todos los políticos tradicionales, corruptos y opresores.

 Enero 13 de 2017

EL CAMINO DE LA TRANSFORMACION SOCIAL EN COLOMBIA PASA POR LA PAZ

Por: Ricardo Robledo

En los últimos días han circulado por las redes sociales, videos y escritos en contra del Presidente Juan Manuel Santos y en los que se habla, supuestamente, a nombre y a favor del pueblo colombiano; pero el origen de estas publicaciones está en la extrema derecha. Parece como si se hubieran vuelto revolucionarios; como buenos oportunistas, se aprovechan del lenguaje de la izquierda y de sus reivindicaciones para aparentar altura y conciencia y así ganar electores.

Una de las propuestas contiene 4 puntos: 1. Revocatoria del mandato al Presidente, 2. Reforma del Congreso, 3. Eliminar la aprobación de los acuerdos de paz y someterlos a refrendación popular vía plebiscito o referendo y 4. Revocar la ley de la Reforma tributaria.

Todos ellos presentados de manera aparentemente muy consecuente y justa. En el fondo son una reacción en contra de los acuerdos de paz; pescando en río revuelto y en defensa de sus intereses particulares, la derecha busca utilizar descaradamente al pueblo colombiano, sacando provecho del descontento ante las recientes medidas del gobierno. Pero el problema no es de una persona, Juan Manuel Santos, sino de un régimen opresor y antipopular, el cual se ha visto muy caracterizado en los oprobiosos gobiernos de extrema derecha.

Detrás de estos puntos está el sueño de la derecha que quiere aprovechar el aparente respaldo obtenido en el plebiscito del 2 de octubre, logrado con el engaño y la manipulación, tal como ha sido su estilo. Revocado el mandato presidencial, el Congreso tendría que nombrar un Presidente provisional y convocar a nuevas elecciones, en las que la derecha piensa que los resultados le serían favorables y otra vez en el poder, evadir la justicia y profundizar la impunidad a sus crímenes de guerra.

La propuesta de reforma al Congreso no dice nada, pero ante el descontento popular, buscan aprovechar otra vez  que están “verracos” y obtener una carta blanca; por que no se especifica que es lo que se quiere reformar. Quieren disfrazar sus propósitos bajo una supuesta máscara de lucha contra la corrupción; pues se sabe que en este aspecto hay una gran simpatía popular. Pero no se puede olvidar que los integrantes de la derecha, además de corruptos, son violentos.

Para la eliminación de los acuerdos de paz, están desenfocados si creen que pueden lograr el respaldo popular a esta propuesta. Es un delirio de la derecha, pero no deja de ser una opción. Otro plebiscito traería más gastos innecesarios en el presupuesto nacional para satisfacer los deseos de una minoría desesperada, atemorizada con la paz y que no quiere la reconciliación nacional.

La reforma tributaria no puede tomarse como un todo, sino punto por punto y analizar cuáles afectan al pueblo colombiano y cuáles quieren ser evadidos para seguir ocultando propiedades y estafando al país. La derecha quiere convertir en nacionales y mayoritarios sus intereses particulares y minoritarios.

El pasado 2 de octubre, Álvaro Uribe demostró que cuenta con el suficiente poder para seguir infringiendo dolor al pueblo colombiano. Ha ejercido la violencia, ha mentido, ha evadido, ha promovido la corrupción y quiere seguir matando. Eso es lo que no puede olvidar la población. No deja que florezca la reconciliación y que surja un nuevo país. La sociedad debe estar alerta porque la derecha es capaz de hacer atentados para crear confusión y convertirlos en posibles réditos políticos.

Hay que decirlo claro si no hay una alianza Izquierda-oligarquía, con las demás fuerzas progresistas y democráticas, para las elecciones presidenciales del 2018, habrá un triunfo de la coalición derecha-narcotráfico-paramilitarismo. El interés de los integrantes de la izquierda es poder presentarle propuestas al pueblo colombiano sin ser asesinados; lo que se ve más posible si se continúa con la implementación  del proceso de paz. Ese es el camino hacia un nuevo país, más civilizado, más humano. Un triunfo de la derecha sería dar marcha atrás a la Historia; Colombia seguiría tal como está hasta hoy y continuaría la violencia; o sea, nada cambiaría.

Ante esta realidad, las otras opciones deberán declinar sus candidaturas, de forma muy humilde, objetiva y sensata, anteponiendo los intereses colectivos a las ambiciones particulares, tal como corresponde verdaderos izquierdistas, progresistas y demócratas. Una tarea inevitable es lograr la participación masiva de los colombianos que no votan, para poder así enfrentar el poder de las maquinarias electorales. Para la transformación social se requiere la participación; sin ésta no hay nada.

Si la revocatoria presidencial y la reforma del Congreso no se logran por el camino constitucional, se crearía un limbo y un caos social, que abriría las puertas a un golpe de estado liderado por los militares más retardatarios y proclives a la extrema derecha. No en vano así lo han planteado militares retirados, quienes han afirmado que para eso contarían con el respaldo del expresidente Uribe. Dicen que supuestamente han circulado unos panfletos en tal sentido y que cuentan con el respaldo de la tropa activa y según ellos, también del pueblo colombiano. Interesante, irresponsable y peligrosa aventura para la cual se parte de unos supuestos panfletos, para concluir que eso es lo que quieren 48 millones de ciudadanos.

Entonces, ¿Quiénes conforman al pueblo colombiano?

Hay que hacer una diferencia entre población y pueblo para no crear confusión y para ir aclarando el lenguaje y así el entendimiento. La población la conforman los habitantes, que serían todos los colombianos sin hacer ninguna distinción. El pueblo-pueblo son los de a pié, los desposeídos y empobrecidos que luchan a diario, contra la adversidad y en las peores condiciones, para conseguir el sustento para sus familias; también aquellos, que por su ideología desean un país más justo.

Sería muy saludable que cuando hablen de pueblo, los integrantes de la derecha, especifiquen a qué se refieren, porque al menos a mí no me representan, no son mis líderes ni se les he dado vocería. Todas las personas ven el mundo a través de sí mismos y luchan por sus intereses, que cuando son colectivos son de clase; así los ganaderos luchan por su ganado; los comerciantes, por sus condiciones mercantiles; y así, proceden todos los demás. Los únicos que luchan por los intereses de otros son los alienados, que no se pertenecen a sí mismos, tal como aquellos empobrecidos que creen que los ricos van a luchar por ellos y, consecuentes con esto, así votan.

Enero 7 de 2017

La esperanza del Pueblo Colombiano no reside en la sociedad oligárquica

Por: Ricardo Robledo

Por desgracia, hechos como el horrendo crimen de la niña caucana, son los que van haciendo avanzar un poquito la conciencia de la población-para infortunio de la élites- acerca de la forma en que se maneja el país. Aquí se conjuga la historia de los abusos, del desprecio, de la manipulación, del engaño, de la muerte de testigos claves, en fin del mal uso del poder económico y político. Son los mismos apellidos que se repiten y se reparten en los cargos públicos, que se heredan sin importar la capacidad o idoneidad de los funcionarios nombrados, cual sagrada monarquía. El poder político se utiliza para favorecer económicamente a unas minorías que se han eternizado en la administración de lo nacional.

Los políticos tradicionales se reparten alcaldías, concejos municipales, gobernaciones, asambleas, secretarías municipales y departamentales, congreso, ministerios, embajadas, consulados, todos con jugosos ingresos pagados con onerosas reformas tributarias soportadas en los hombros de las clases trabajadoras.

Es lógico que en una sociedad capitalista,  el poder político se use para asegurar el beneficio económico de los potentados. Así las constituciones liberales hablen del bien común y de los ciudadanos como constituyente primario. Esto sólo tiene un carácter nominal, que sirve cuando se tiene que convocar bajo los conceptos de patria, nación o de representatividad; con mayor peso en Colombia, uno de los países más desiguales del mundo, condición que es la vez expresión de su estilo de democracia.

De ahí se aprecia el valor de los acuerdos de paz, en cuanto abren la opción de construir un nuevo país; pero es apenas eso, una posibilidad, la cual hasta el momento no se aleja de la demagogia tradicional. No se nota que las fuerzas populares tengan el poder para conducir a la sociedad a nuevas o diferentes condiciones de lo hasta ahora vivido; no hay conciencia, ni acciones de peso y tampoco están encaminadas a la transformación hacia un modelo de mínima democracia en la que los ciudadanos puedan decidir. Parece que estamos aún muy lejos de estos logros. Pero la historia puede cambiar en un momento.

La forma en que el país se insertó en la modernidad; es decir en el capitalismo, permite entender las limitaciones democráticas de nuestra sociedad. La conciencia de esta condición permitirá encontrar propuestas que den cuenta de las deudas sociales. Este sería un punto de partida para encontrar caminos de reconciliación que conduzcan a una sociedad más civilizada, en la que prime el libre debate de las ideas y avancen las que representen el bien común.

En los relatos del Exodo, un pueblo esclavo vaga por el desierto durante 40 años, tiempo establecido cuyo propósito era que todos los que conocieron la esclavitud, no llegaran a la tierra prometida. Así, el pueblo colombiano debe cambiar toda la clase política de tal forma que aquellos que ejercieron y ejercen  la violencia contra la población desde el poder de las instituciones gubernamentales, no puedan volver a usarlos con tan perversos fines. Sin esta condición, no tendremos cambio de civilización y las cosas seguirán como hasta ahora.

Algo que preocupa es que los ramilletes en que se divide la izquierda flotan en el caldo de la sociedad burguesa; algunos, con buenas intenciones, quedan cómodamente atrapados en el clientelismo; otros, están a la espera de pegarse individualmente de cualquier rama de la administración oligárquica, buscando su poder personal, usando la palabrería de izquierda como herramienta.

Cuando el pueblo colombiano y principalmente la izquierda, abandonen la tutela de la oligarquía y decidan romper con la sociedad burguesa, encontraremos nuevos caminos para de forma independiente, defender los intereses populares.

Es hermoso cuando un pueblo se levanta por sus derechos y es a la vez triste que un pueblo esclavizado se hace eco de los ataques a aquellos que luchan por su libertad.

 Diciembre 27 de 2016

Una reforma tributaria para un país inviable

Por: Ricardo Robledo

Según los informes oficiales, para el 2016 fue aprobado un presupuesto de 215´´914,361´966,109 para la nación. (Esto es 215.91 billones). Igualmente se ha oído hablar de un hueco fiscal que rodea los 34 billones, cifra que es muy cercana también al valor que se pierde por la corrupción en el país.

 Ningún gobernante podría desarrollar su plan con un faltante del 15% ya que esto lo obligaría a dejar por fuera muchos rubros. O sea que ese faltante afecta realmente el desarrollo del país.

 Es apenas obvio, que dentro de la lógica de los gobernantes, se propongan formas de llenar este “huequito”, una de ellas –quizás la más fácil e inmediata- es una reforma tributaria. Y así ha procedido el gobierno de turno.

 Estos son 10 puntos resumidos de la reforma tributaria la cual debe ser estudiada a profundidad y punto por punto.

  1. Continúa el 4×1000 para las transacciones financieras
  2. No se devolverá el IVA por compras con tarjetas de crédito y subirá al 19% para algunos productos básicos.
  3. Impuesto a la riqueza para patrimonios mayores a 1.000 millones (empresas y personas naturales)
  4. Las personas naturales pagarán el impuesto a la riqueza hasta el 2018
  5. Uva Unidad de valor tributario sanción mínima en impuestos nacionales
  6. Topes para declaración de renta para ingresos anuales superiores a 88,6 millones o patrimonio bruto superior a 120,8 millones en el 2013
  7. Cambios al IMAS Impuesto Mínimo alternativo Simple para saldos a favor en la declaración de renta.
  8. Descuento para independientes. Derecho a descontar el 25% de sus ingresos al año para calcular la base gravable
  9. No habrá cárcel para evasores pero la multa será del 200% del valor omitido
  10. Amnistía tributaria transitoria para personas que tengan activos sin declarar, en Colombia o en el exterior.

 Esa reforma no puede ser aceptada o rechazada como un todo; tampoco puede resolverse con epítetos un problema objetivo como la disposición de recursos. El pueblo colombiano tiene que considerar cuáles puntos lo afectan directamente y cuáles no, para no verse utilizado en beneficio de fuerzas dudosas y oscuras que piensan seguir alegres practicando la evasión, mientras los menos pudientes cargan con las desgracias, la corruptela y descalabros económicos de la sociedad burguesa.

 Los puntos 3, 4, 9  y 10 no afectan directamente el bolsillo de los pobres. Pero un IVA del 19% hará invivible este país. El punto 6, amplía la base gravable y corresponde a salarios cercanos a los 7 millones mensuales, el cual no es un salario popular, pero sí es un golpe para la voluble clase media (Que salga a la calle y pelee sus derechos).

 En las negociaciones del proceso de paz, se dejó claro que el modelo socio-económico no está en cuestionamiento; pero la corrupción es inherente al sistema capitalista y esta sí debe estar en cuestionamiento; son las contrataciones amañadas, la feria de los bienes públicos, las licitaciones previamente amarradas, las obras de infraestructura en beneficio de terceros.

 No es posible que aquellos que llegan al gobierno mediante la compra de votos y demás fraudes electorales, pretendan liderar y exijan comportamientos morales a la población. El ejemplo que dejan y el modelo que establecen es el del avivato. Les pasa como al padre alcohólico que llega a agredir a su familia y luego cuando trata de poner orden en la casa, se da cuenta que carece de autoridad.

 En el pasado plebiscito el NO obtuvo una mayoría con apenas 53 894 votos por encima del SI y con unos extraños votos nulos de 170.946 que llevan a pensar que en el país existe tal cantidad de votantes que se equivocan para marcar entre dos opciones. Así se manejan las maquinarias de la democracia y su transparencia; igual se procede con el país.

Diciembre 13 de 2016

COLOMBIA. La justicia en la sociedad oligárquica

Por: Ricardo Robledo

Durante su intervención en la audiencia “Crímenes contra la paz” adelantada en la Comisión Segunda de la Cámara de Representantes, el Fiscal General de la Nación, Néstor Humberto Martínez, manifestó que “hay una multicausalidad en el origen de las amenazas, de los asesinatos y de las afectaciones a la integridad de estos líderes sociales”, por lo que no es posible hablar de un factor único que las motive.

Si el pueblo colombiano tuviera la suficiente fuerza política o conciencia, ya estaría en las calles exigiendo la renuncia del actual fiscal general de la nación. Su comentario acerca de la no correlación de los asesinatos de líderes populares, es por lo menos irresponsable. Quiere decir que sin investigar, ya concluyó, lo que no corresponde a un funcionario de su peso judicial y social. Entonces, simplemente asume una descarada posición política ante tan graves sucesos.

Los feminicidios que ocurren en el país, no están relacionados en la mano criminal, lo que no quiere decir que dejen de ser feminicidios –entonces, por casualidad se cometen contra mujeres- igualmente la violación de niños no es cometida por la misma persona,  por lo que no dejan de ser aberraciones repudiables. Pero cortar el análisis social ahí, es quedarse en la apariencia. Hay que buscar las causas profundas, tal como se espera de una Dirección Fiscal.

Los asesinatos de los líderes populares, están relacionados con una posición política que se enfrenta a otra posición política que ha rechazado los acuerdos de paz, ha amenazado a sus opositores en panfletos y ha azuzado acciones de retaliación. Los muertos, entonces por casualidad son de izquierda, miembros de Marcha Patriótica o líderes sociales, que supuestamente no se enfrentan a ningún tipo de amenazas en la libre sociedad colombiana.

Señor Fiscal- por si no lo sabía- el asesinato político ha sido una práctica tradicional de las élites políticas que operan en Colombia, desde épocas inmemoriales. El conflicto no lleva cincuenta años; ya en la década de 1940, Jorge Eliécer Gaitán reclamaba al gobierno por el asesinato de sus seguidores. La famosa “chulavita” estaba conformada por personas pobres que odiaban y atacaban a los que se ponían al patrón.

Este tipo de posiciones, muestran que el Fiscal no ofrece ninguna garantía para la oposición en Colombia ni para el libre ejercicio de la política. La oligarquía pone sus fichas en los puestos claves de su estructura política. Así es como nos gobiernan.

Esperamos una acción fiscal pronta y clara en relación a las muertes de los líderes sociales y que paren ya, como es lo que se busca en los acuerdos de paz, por una forma más civilizada de hacer política en el país, con garantías para el disenso en una franca lid de las ideas y propuestas por una sociedad más humana.

El Cuento de Caperucita Roja y el asesinato de Yuliana Samboní

Por: Ricardo Robledo

No sé por qué siempre que estoy en medio de niños y escucho el cuento de Caperucita Roja, me parece que se refiere a la política en Colombia, pero sin leñador salvador. Hay un lobo feroz que saca información a una niña desprevenida; utiliza los datos y  los aprovecha para engañar y devorar a la abuela; luego espera por la muchachita ingenua que es incapaz de diferenciar entre los suyos y una bestia.  En el cuento aparece un valeroso leñador que saca vivas a las afectadas de entre el vientre del  depredador; pero no es así en el caso de las costumbres políticas en Colombia, no aparece un oportuno salvador y si apareciera, es posible que sufra un terrible accidente.

La actitud de algunos medios, autoridades y público en general, ante el horrendo crimen  de Yuliana Samboní, es también una muestra de lo que es el país. En los primeros noticieros del lunes en la mañana, se trató de ocultar la identidad del responsable; incluso un general de la policía dijo que no la revelaran para no entorpecer la judicialización. Se presentó una evidente tentativa de ocultamiento que deja muy mal parados al sistema judicial, a las autoridades y también a los medios, que se prestan a todo tipo de triqueñuelas para desinformar y timar a la población.

La ciudadanía, indignada con razón, sale a pedir la pena de muerte o la cadena perpetua, en una sin razón de efervescencia temporal,  puesto que no se pueden aplicar leyes que no existen –pero se hace bulla y solidaridad emocional que lava la conciencia-. El país pasa de tragedia en tragedia: empalamiento de una mujer en el Valle del Cauca; derrumbe en la autopista Medellín Bogotá; caída del avión con los integrantes del chapecoense; derrumbe en Siloé; asesinatos y violaciones de niños y niñas; amenazas y muertes de líderes sociales. Ya se aproximan las elecciones del 2018.

Pero pasado el calor de los sucesos del día, el país vuelve a su marcha normal, sujeto al manejo de una clase política indolente a la que no le interesa cómo vive la población empobrecida o si existen o no, leyes severas aplicables (mientras más laxas, mejor). Se derrumban unas casuchas sobre los moradores, incluidos menores, pero tenemos carreteras 4G y aeropuertos más modernos. Ese es el enfoque de los presupuestos y el alcance de las concepciones humanistas de los gobernantes, que de seguro serán reelegidos para el próximo periodo.

En el país existe un mecanismo del clientelismo, tan bien montado por una minoría, que hasta los pobres están de acuerdo en que funcione así. Por eso no quieren cambiar a la clase política. O si no, el zumbido de la motosierra les recordará los límites del pensamiento independiente. Pasado el plebiscito del 2 de octubre con una mayoría para el NO, la juventud salió luego a manifestarse por el SI. Somos el país del día después.

Espectacular presentación del enmascarado de plata en Bogotá

Santos, el legendario luchador mejicano, protagonizó una espectacular contienda en un de los coliseos bogotanos, en una pelea pactada máscara contra máscara, bajo la modalidad de dos contra uno, con la participación de alias el ruso y del gran colombiano, el número 082 en las listas norteamericanas de la asociación de ese deporte.

 El presentador oficial era un tipo de nariz plominente, con un hablado nasal, casi sagrado, que hasta podría ser tomado como un intelectual; como recordarán, este personaje fue el que salvó a Colombia, al trasnocharse heroicamente un 31 de diciembre hasta la media noche, para evitar que se perdieran unas acciones. ¡Eso sí es patriotismo.! Desde entonces, es quien coordina todas las acciones de su partido.

En las experiencias de este último, fue que se inspiró el famoso juego de video, en el que unas acciones públicas comienzan a descender y uno debe atraparlas antes de que caigan, poniendo cuidado de no cotizarlas por encima del 10% de su valor nominal. Luego, en la segunda fase, un amigo vuelve y las lanza al 200% de su precio en bolsa, teniendo como referencia la cotización del petróleo WTI en la bolsa de Nueva York y que la TRM esté por encima del 80% del Dow Jones. Divertidísimo. (Bueno, esto algo que los pobres -chichipatos- nunca entenderán ni podrán jugar; así que Amable Lector…pase al siguiente párrafo)

Como se sabe, de alias el ruso hace apenas poco que se conoce de su identidad, de la habilidad con la izquierda, de su capacidad intelectual y oratoria que lo han llevado a ocupar los titulares hasta de la mala prensa nacional e internacional

 El gran colombiano saltó al ring, como siempre portando la cinta tricolor atravesando su pechito, con el escudo en el centro y agitando agresivamente su mano derecha-como recordaran, su lado izquierdo no le sirve para nada, como lo ha manifestado en repetidas ocasiones-. Siguiendo el truco publicitario, amenazaba a todos los asistentes y contendores, con una motosierra made in usa.

 El pensaba que el combate era dos contra uno respetando las buenas costumbres tradicionales, pero su anterior compinche se alió con alias el ruso, lo que no esperaba y por lo que se sintió traicionado después de haber estado a su lado, de tantos combates y triquiñuelas juntos; pues, entre los dos nuevos mejores amigos le propinaron tremenda paliza. Previendo eso, sus amigos ya le habían advertido que no pactara la lucha, máscara contra máscara, que permaneciera en las sombras.

 En un episodio, el 082 les mandó un derechazo sesgado como se decía en el lenguaje de las AUC (Asociaciones Unidas de Combates) que fue rechazado por los oponentes, con una maniobra del enmascarado en la que hábilmente pasó de agache, dejando que su aliado llevara la peor parte.

 En un momento del combate, el 082 y el enmascarado de plata, se guiñaron el ojo y sacaron al ruso de la plataforma de lucha; lo que muestra lo difíciles que pueden resultar estos combates con actores tan pesados, por los acuerdos secretos, truquitos y triquiñuelas, en ambientes en los que está en juego tanto dinero de los poderosos apostadores nacionales e internacionales.

 Cuando sonó la campana, los acompañantes del ruso le reclamaron al árbitro por la jugada sucia, pero este dijo que presentaran un derecho de petición a los entes municipales, departamentales y nacionales, con copia a la OEA y a la ONU y que este sería estudiado en las próximas asambleas de estas organizaciones, a celebrarse en Washington en el segundo trimestre del 2017, después de que discutieran la posible revocatoria a Maduro. Lo que muestra así, la esencia, pulcritud y actividad democrática de estos eventos.

 Con el ruso ya fuera de combate, el enmascarado sacó un as bajo la manga, le puso al 082 una máquina desde la izquierda, cuando El lo esperaba desde la derecha y luego le extrajo de su bolsillo derecho unos tarjetones electorales ya diligenciados, truquito que   había aprendido del legendario pastrana padre- la prensa especializada dijo que con esta maniobra fue que le ganó el combate.

 El derrotado estuvo tirado varias horas en el piso esperando que su EPS lo recogiera. De la tribuna le gritaban: “¡¡que coma de su propio cocinado!!”. Hubo quienes no entendieron el mensaje y empezaron a preguntar en dónde podían conseguir algo de colesterol ya que las ventas de comida habían sido prohibidas por un tipo alto, de barba blanca y cuidadosamente pulida, con hablado y aspecto de gomelo y de tan buena presencia que podía ser confundido con un doctor en cualquier cosa o con un burgomaestre; argumentaba que era para que no le invadieran el espacio público; pero sí dejó que sus amigos se asentaran en los parques de los alrededores.

 Este personaje alto, se las había arreglado para que todos los asistentes tuvieran que llegar al coliseo en unos buses rojos largos, en uno de los cuales, dotado de caja fuerte, también viajó gozoso con muchos de sus amigos, a pesar de que un amable coronel de la policía le había dicho que si accedía, lo llevaba en un trencito.

 El gran luchador colombiano sólo pudo ser recogido cuando llamaron a uno de sus amigos de Miami, quien se hizo presente cautelosamente y amenazó con hacer retirar de las 7 bases a las tropas extranjeras invasoras, si no lo atendían de inmediato; ahí mismo, ante tan terrible riesgo para la soberanía nacional, el gobierno hizo llegar sendas ambulancias, de las cuales se bajaron unos paramédicos como muy agresivos, con motosierras, alegando que llevarían al herido en pedazos para que fuera democrática la distribución entre las ambulancias.

 Les aclararon que no era sí, que el perdedor no había sido el ruso, según lo acordado,  sino el gran luchador colombiano, que había recibido una golpiza; pues, su amigo enmascarado lo había traicionado aliándose con el barbado. Que tampoco creyeran que el afectado era algún habitante desplazado del Bronx. Entonces los carros de emergencia salieron diligentes pidiendo vía, como si llevaran a algún ejecutivo a una importante reunión de negocios o a comer carne de res a un prestigioso restaurante.

 En el trayecto al hospital, se apreció alguna conmoción en el gran luchador colombiano; pues, repetía y repetía maldiciones contra los venezolanos y el castro-chavismo a quienes consideraba responsables de su desventura. A pesar de manifestar que El ha protagonizado combates más sangrientos, se mostraba bastante adolorido, adolorido en el corazón, por una ingrata traición a su causa; es decir a la patria.

 Un miembro de su cuerpo técnico, de apellido ordoñez, amenazó con sancionar la plaza con 15 años, tal como siempre procuraba hacerlo con sus opositores; también protestó porque en los entre tiempos ponían a desfilar mujeres ligeramente vestidas mostrando su pecaminoso cuerpo. Luego ordenó que se recogieran firmas contra el enmascarado de plata y su aliado para declarar nulo el combate; pues, decía que era como un aborto deportivo en contra de la fe católica.

 Por lo controvertido de la pelea, las barras bravas populares se vieron enfrentadas en tremendas grescas; mientras, los empresarios de los combatientes, todos sus representantes y agentes, salían abrazados a un lujoso restaurante y acordaban desayunar en Miami. Sus coches último modelo se perdieron en la oscuridad de la noche, haciendo gala de su habilidad para aprovechar las tinieblas cuando las cosas se calientan.

Con motivo de la muerte de Fidel

Por : Ricardo Robledo

Descarada, de suma bajeza y carente de sentido humano, ha sido la forma en que los medios derechistas han dado la noticia de la muerte del Comandante Fidel Castro, al mostrar principalmente las celebraciones en Miami; no era de esperarse más de parte de un periodismo de tan baja calidad y de aquellos que tantas veces anunciaron su muerte, convirtiéndolo en un tema de fantasiosa farándula y de rabiosa referencia.

Por otro lado resaltan la simpleza y la altura con la que el gobierno de Cuba informó del infausto suceso. No  hubo el tal pretendido ocultamiento por meses, con el que tanto especularon los siempre atribulados opositores en Miami quienes en repetidas ocasiones, mostraron a profundos expertos confirmando el rigor mortis de un supuesto cadáver embalsamado desde no se sabía cuantos meses atrás y oculto al mundo-no vivimos de mentiras. Tal ha sido la magnitud de Fidel, que para poderlo dar por muerto lo tuvieron que matar repetidas veces los ilusos.

Los medios menos amarillentos, pero igual de rabiosos, analizaron al día siguiente que “sin su Comandante la Izquierda Latinoamericana queda sin rumbo”. Dar crédito a tan desenfocado comentario sería como aceptar que Fidel nunca existió, porque su labor habría sido en vano. Tal es la lógica burguesa que se deriva de un patrón que lo establece todo; hasta el pensar y el amar.

Algo tan natural, como la muerte de Fidel, algún día tendría que ocurrir; así sus enemigos lo vieran eterno.  Los que hoy celebran su sueño hecho realidad, seguirán los tormentos en su vida, en la  que tendrán  que apreciar cómo la democracia, la lucha y la felicidad de los pueblos seguirán avanzando día a día; la historia nunca marcha hacia atrás, aunque a veces esa sea la apariencia.

El injusto sistema capitalista no puede garantizar el bienestar a los pobres del mundo y la explotación y la opresión serán derrotadas en todos los rincones del planeta, tal como lo ha anunciado Fidel. Que cómo pueden ver, aún no ha muerto. Seguirá existiendo en los humildes, en los demócratas y revolucionarios del mundo.

De los siete mil millones de habitantes del mundo, muy pocos-se podrían contar en una mano-pueden decir:  “Yo cambié el mundo”. Fidel fue derrotado en el ataque al cuartel Moncada y volvió, porque no le gustaba como estaba el mundo y lo cambió. Al igual que Bolívar y Chávez. Eso habla de la claridad y de la grandeza de los espíritus. Los llevamos en nuestras mentes y corazones. Alerta. La lucha sigue.

Noviembre 28 de 2016

La izquierda colombiana en la encrucijada

Por: Ricardo Robledo

La mayoría que obtuvo el NO en el plebiscito permite que la extrema derecha se envalentone y crea, otra vez engañosamente, tener el respaldo del 50.23% de la población colombiana, según lo expresan en sus comunicados posteriores al evento de consulta popular. Es bueno reiterar que los 6´424.385 votos representan el 13% de los 48`878.039 de habitantes del país, que son los datos al 4 de noviembre del presente año. Pero esto no deja de tener su peso político, que trata de ser magnificado por sus seguidores.

 No obstante reconocer el engaño a los votantes, ese porcentaje de la población puede expresar un pensamiento identificado con la extrema derecha. No son tan incautos; son personas reaccionarias, curiosamente fervientes católicos o cristinas, proclives al paramilitarismo y que están de acuerdo en que hay que perseguir comunistas y exterminarlos a cualquier precio; y a estos últimos se asimilan sindicalistas; líderes campesinos, estudiantiles o cívicos; defensores de derechos humanos; revolucionarios; intelectuales y toda clase de personas que no se identifiquen con sus creencias, incluso, magistrados, jueces, fiscales y hasta el mismo Presidente de la República.

 Ya sabe la izquierda lo que le espera si este tipo de posiciones vuelve a liderar la política en el país y si no lo logran, igual serán abanderados de ataques, persecuciones y de la guerra sucia de exterminio.

 Por el lado de las fuerzas que se agrupan por el SI, estas son lideradas por la oligarquía y las transnacionales, que buscan apaciguar el país para profundizar la explotación de los recursos naturales y de la personas para beneficio de poderes extranjeros. Dice Eric Hobsbawm que todo proceso auténtico es ecuménico; es decir es universal –incluye a todo el orbe- y produce teoría intelectual. No se conoce de la clase política colombiana el desborde de producciones intelectuales humanistas de las cuales sean consecuencias la paz y mejorar el nivel de vida de la población.

 Es tal la actual debilidad de la izquierda que tendrá que apoyar a estos sectores de la oligarquía y sus socios para que no pierdan el poder con la mafia que ahora se agrupa en el NO de la extrema derecha. Es claro de tanto desde el Si como desde el No, se busca derrotar cualquier ideología revolucionaria, y la izquierda, tal como sucede con los machos de la mantis o de la viuda negra, tiene que acudir a la cita a sabiendas de que será devorada.

 Por el lado de la izquierda, cuando trata de actuar independiente, es muy ilustrativa la posición del Senador Jorge Robledo, quien en reciente entrevista en los medios dijo que ante una eventual candidatura presidencial, no se aliaría con el Progresismo o con cualquier movimiento político que resulte de la desmovilización de la insurgencia. Es decir entra dividiendo. Lo correcto y lógico sería propiciar un debate con aquellos sectores de izquierda que le generan tanto repudio. No se trata del triunfo de una personalidad sino el de una propuesta de país.

 Es muy válido plantearse otras alianzas por fuera de la izquierda tradicional, cuando corresponde a una interpretación del país que consulte su historia, su forma de inserción en la modernidad, su constitucionalidad y las deudas sociales que arrastra; que busque la democratización, la inversión social y el desarrollo tecnológico, como puntos de partida para comenzar a resolver los males de la población. También que convoque a la izquierda a ampliar su pensamiento; y al conjunto de la sociedad, a formas civilizadas de hacer la política y de construir un país diferente, más humano y en defensa de la vida.

 El profesor Juan Guillermo Gómez en su trabajo “La carta de Jamaica 200 años después. Vigencia y memoria de Bolívar” señala las reflexiones del Libertador: “En otros términos, las élites libertadoras que luchan contra los españoles para sacarlos de sus naciones, no retornarían las tierras ni restaurarían las tradiciones a los primigenios pobladores, una vez se liberen de los opresores peninsulares.” De tal forma podríamos decir hoy, que las élites de izquierda que luchan contra la opresión, no desarrollarían una política de libertad popular.

Si bien es cierto que en esencia el modelo económico no está en cuestionamiento, la soberanía nacional y la mejora de la condiciones de vida de la población son irrenunciables. Es lógico que el desarrollo de nuestra historia define lo que somos y condiciona lo que podemos ser; que no se puede desmontar el sistema capitalista sin genera una gran conmoción social y que hay que tener respuestas a la situación que se produzca; que las relaciones sociales de producción son reales, globales y obligantes y que hay que generar las fuerzas sociales capaces de transformarlas; es decir cambiarlas por otras, algo que se lograría a largo plazo, no porque así se quiera sino porque así lo determina el devenir social.

El no cuestionamiento actual del modelo económico no es absoluto, es necesario precisar cuales factores si y cuales no; por que es obvio que son inherentes al capitalismo, la corrupción, el asalto al erario, la contratación amañada, el desvío de fondos y demás triquiñuelas que son del dominio público y de la vida republicana diaria, aspectos inaceptables que no se pueden tolerar.

 Volviendo al tema de los resultados del plebiscito y del libro del profesor Gómez sobre la Carta de Jamaica, la historia se repite y parece que no se ha avanzado:

“Todo el peso de la historia cultural, de los hábitos y las costumbres tan arraigadas por siglos de dependencia colonial, ha caído sobre los ilusos patriotas que, solo al invocar la palabra libertad, creían cumplir con una pedagogía cívica. No fue así. Había justificación en el objetivo de alcanzar la libertad, pero se carecía de los medios socioculturales y pedagógicos para obtenerla. El fanatismo religioso y el placer consuetudinario a obedecer han quebrado el edificio de la República. La razón ha sido escarnecida y burlada por la historia.

 Lo formula Bolívar con esta pregunta retórica:“¿Cómo podría preponderar la simple teoría de la filosofía política, sin otros apoyos que la verdad y la naturaleza, contra el vicio armado con el desenfreno de la licencia, sin más límites que su alcance y convertido de repente por un prestigio religioso en virtud política y en caridad cristiana?”. A la pregunta se le escapaba la profunda fascinación que el símbolo taumatúrgico de Boves ejercía, desde las profundidades de la pampa, sobre la masa social de negros, esclavos y pardos que lo seguía y amaba, y ante cuyo enigma solo podía el Libertador dirigir la pluma para recurrir al expediente de la debilidad de la naturaleza humana y de la imposibilidad de torcer el destino a su voluntad y capricho.”

Esta página de hace doscientos años se parece a las recientes campañas por el plebiscito del 2 de octubre; sólo por mencionar palabras claves en las que se encuentren semejanzas, para no dar larga a esta nota, ya que el lector sabrá identificar y profundizar: “ilusos patriotas”, “solo con mencionar la palabra libertad”, “creían cumplir con una pedagogía cívica”, “se carecía de los medios socioculturales y pedagógico para obtenerla”, “El fanatismo religioso y el placer consuetudinario a obedecer”, “ha quebrado el edifico de la República”, “La razón ha sido escarnecida y burlada por la historia”, “la fascinación y amor por el opresor Boves desde la masa de esclavos”, “la debilidad de la naturaleza humana”, “la imposibilidad de torcer el destino a su voluntad y capricho”

La izquierda se enfrenta a los promotores del No, a los del Si y al bloqueo de sus propios pares.

La izquierda sufre mucho cuando trata de hacer política al estilo de la oligarquía, con los métodos y en el rango que ella el impone; la tarea de construir poder popular sigue pendiente. No se ha cumplido la labor a cabalidad.

 Noviembre 4 de 2016