Archivo diario: 13 enero, 2026

No existen pueblos elegidos por un dios

Por: Eduardo Posada

En El lazarillo de Tormes hay un relato en el que unos timadores venden bulas falsas a la población. Tan falsas como las del Vaticano. El dinero en su destino final, les daba a las bulas su condición de autenticidad o de fraude. De esta forma, los pobladores quedaban sometidos a una doble estafa: la de su billete y la de su fe. Las bulas eran como comprar el tiquete de entrada al cielo.

Los documentos históricos son abundantes acerca de la forma criminal en que creció y se fortaleció el imperio británico, mediante un proceso cruel de colonización que dejó millones de muertos en las colonias. Inglaterra fue una zona de asentamiento de los anglosajones.

Descendientes de esos anglosajones, fueron los principales invasores a las tierras de los nativos ubicados en lo que hoy se llama Estados Unidos, en donde la crueldad siguió siendo su estilo.

Hoy, cuando los estadunidenses se proclaman como pueblo elegido por dios, creen que su nacionalidad es como una bula -tan inciertas como las del Vaticano- que entonces también les perdona sus pecados históricos y les abre el camino al cielo. Territorio de racistas y supremacistas en el que, por demás, los nativos, los negros, los latinos y resto de inmigrantes, son repudiados en una abierta selección clasista burguesa, sólo válida para las élites y tenebrosos fanáticos.

De igual manera pensarán los miles de dictadores y sus descendientes, de terroristas, corruptos, ladrones, narcotraficantes, lavadores de dineros, fugitivos, asesinos, que encuentran refugio en Miami y en todo el territorio de los Estados Unidos; esa nacionalidad les lava sus delitos y los protege de la justicia de sus países de origen. Una bula de impunidad.

La supuesta elección divina no ha sido más que una excusa supremacista para esclavizar a los habitantes de los países colonizados, para robar y explotar sus recursos, juego en el que cumplen su papel los pastores religiosos y las traidoras derechas regionales.

Pero los pueblos del mundo siempre han desarrollado su lucha por el derecho a la soberanía, la vida digna, la universalidad de los derechos y por la fraternidad en la Tierra. Se hunde el imperio burgués con todas sus falsedades ideológicas, económicas, políticas, institucionales y culturales.

Enero 13 de 2026

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Banderas de guerra en Antioquia

Por: Eduardo Posada
En semanas pasadas aparecieron en dos sitios de Antioquia unas banderas de un grupo subversivo, suceso que causó alarma entre los residentes y alteración del tránsito y rutina diaria.

No parece tan casual que esto suceda en el preciso momento en que el gobernador de Antioquia estaba buscando legislación en el congreso de Estados Unidos y no en el de Colombia, como es su deber constitucional.

Junto con el alcalde de Medellín, se suman y colocan a la cabeza de las voces de derecha que llaman a que ese país bombardee a Colombia.

Antioquia es un departamento en el que su gobernador adelanta «vacas» e impuestos de guerra bajo el supuesto de dotar a la fuerza pública, deber que en realidad corresponde al gobierno nacional del presidente Petro. Un impuesto abiertamente político. Extrañamente, el paramilitarismo y los falsos positivos en contra de los ciudadanos, resurgen con mayor fortaleza en esta región del país.

Estos ataques a la institucionalidad y estabilidad del país corresponden a una acción coordinada de la derecha, los narcos y el imperialismo con el fin de crear sosobra y afectar las elecciones de presidente y congreso del 2026. Su campaña es el terror.

Llamamos al pueblo colombiano y a las organizaciones democráticas del mundo a defender y preservar la paz de la región, los acuerdos internacionales y el derecho constitucional del país.

Enero 13 de 2026

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