Archivo mensual: febrero 2024

COLOMBIA – «Desde el despacho de la entonces vicefiscal Martha Mancera, hoy fiscal general encargada, se habría creado una unidad paralela que actuaba bajo sus indicaciones…»

Microproyecto: Ramiro Bejarano

(18/02/2024)

Desde el despacho de la entonces vicefiscal Martha Mancera, hoy fiscal general encargada, se habría creado una unidad paralela que actuaba bajo sus indicaciones, pero sin notificaciones judiciales para investigar a personalidades o asuntos incómodos para la Fiscalía de Francisco Barbosa.

Por uno de los corredores de concreto del edificio H, en el amplio Búnker de la Fiscalía General, se impartía la orden de un microproyecto. No tenía resolución judicial ni auto con firma o membrete, pero sí nombre y apellido: Ramiro Bejarano Guzmán. Un aparente disfraz para hacer seguimientos. Fue creado en el periodo de Francisco Barbosa y la vicefiscal Martha Mancera, aplicado de manera irregular hasta hace muy poco, cuando en apariencia lo legalizaron a través de la directiva 0002, del 12 de abril del 2023.

Este caso confirmó la investigación de Cuestión Pública: a personas incómodas para Barbosa y Mancera les habrían aplicado una suerte de perfilamientos, al parecer sin órdenes judiciales ni notificaciones. Tenemos las pruebas documentales.

Bejarano, abogado y catedrático, escribió en su columna dominical en El Espectador que entre octubre de 2020, ocho meses después de que Mancera asumió como vicefiscal, y agosto de 2022, investigadores y analistas de la entidad indagaron con suma obsesión sobre sus actuaciones como director del Departamento Administrativo de Seguridad (DAS) en 1994 con motivo del asesinato del político conservador Álvaro Gómez Hurtado. Él nunca fue notificado de la apertura de dicho expediente, de la existencia de órdenes judiciales para ello, ni el motivo concreto de las pesquisas, como expuso en “La conjura en tiempos de Barbosa”. 

De acuerdo con su versión, el abogado supo que lo investigaban dos años atrás, pero solo pudo hacer público el caso hasta hace pocos días cuando consiguió las pruebas. Se trata de detallados cuadros de Excel titulados “Hechos por Tendencia”, que están en poder de Cuestión Pública, en los que funcionarios judiciales crearon una extensa bitácora sobre el exdirector del DAS, es decir, Ramiro Bejarano. ¿Por qué?

Los registros incluían columnas suyas que etiquetaban como “YO ACUSO, ARTÍCULO PERIODÍSTICO – 8/22/2009” o “CARTA ENVIADA AL FISCAL GENERAL DE LA NACIÓN (E) DR GUILLERMO MENDOZA DIAGO – BOGOTÁ – 22/02/2010 (sic)”. En uno de los documentos se encontró incluso un archivo con la etiqueta “Casos relevantes Daniel Coronell 2021”. 

A la mañana siguiente de publicada su columna, de la cual varios medios hicieron eco, la Fiscalía respondió en un escueto comunicado de prensa que la entidad adelantaba una línea de investigación por el magnicidio Gómez Hurtado. Lo que poco se entiende al tratarse de un hecho criminal del que las Farc se hizo responsable el 3 de octubre de 2020, información entregada a la Jurisdicción Especial Para la Paz (JEP). No obstante, la Fiscalía explicó con cierto desinterés que el caso había sido asignado “a un fiscal delegado ante la Corte Suprema de Justicia”, cuyo nombre omitieron.

Bejarano señaló en conversación con este medio que a los que les habían asignado dicha tarea eran subalternos de Gabriel Ramón Jaimes, jefe de fiscales delegados ante la Corte Suprema de Justicia. También el primer fiscal que asignó Francisco Barbosa para asumir la solicitud de preclusión del caso del expresidente Álvaro Uribe Vélez por presunto soborno en actuación penal y fraude procesal.

En su columna “La conjura en tiempos de Barbosa”, el columnista denunció investigaciones secretas en su contra por parte de la Fiscalía. Crédito: Cuestión Pública.

Para el abogado, víctima de un microproyecto al parecer ilegal, su participación en la defensa del senador Iván Cepeda, la contraparte de Uribe en ese proceso, fue la real motivación de las pesquisas secretas, mucho antes de que el ente investigativo emitiera la directiva 0002 en la que oficializaba los microproyectos. Así lo dijo en consulta con Cuestión Pública: “Tampoco mencionan que yo, Ramiro Bejarano, soy un columnista que ha sido incómodo para ellos, para Uribe, para Duque, para Barbosa, para ese Gabriel Ramón Jaimes, que como abogado he hecho parte del equipo del doctor Iván Cepeda en el pleito con Álvaro Uribe”.

En ese sentido, la Fiscalía señaló en su comunicado que como el fiscal del caso y su policía judicial habían sido reubicados “en la Dirección Especializada contra las Violaciones a los Derechos Humanos, el caso fue reasignado a esa dependencia para darle continuidad”. Sin embargo, la institución omitió el año de la resolución que ofició dicha reubicación. 

Tampoco aclaró que la existencia o no de órdenes de policía judicial que avalaran dichas indagaciones, ni, en aras de la transparencia, especificó los motivos por los cuales se sospechara que el columnista habría cometido delito en la línea de investigación que adelantaba sobre el magnicidio de Gómez Hurtado.

Cuestión Pública ya venía investigando sobre este, al parecer, ilegal funcionamiento con fuentes humanas e información documental, toda vez que habría sido una práctica puesta en funcionamiento por la Fiscalía de Barbosa mucho antes de la directiva 0002, firmada por el propio fiscal. Por eso, cuando el abogado Bejarano publicó su denuncia, este medio le vio todas las características de un microproyecto.

“Barbosa convirtió a la Fiscalía General en la policía política del Estado”

El mecanismo de funcionamiento empezaba con el minucioso registro de hechos, acciones o declaraciones vinculados a Bejarano. Para el caso en concreto, identificado por Cuestión Pública, el microproyecto habría avanzado el 27 de enero de 2022, cuando la encargada de la recolección inicial, la investigadora Lida Marcela Valencia Giraldo, le dio el parte de los hechos relevantes en el caso Álvaro Gómez y las actuaciones del abogado Bejarano a quien hizo el análisis, Gladys Sierra Torres, “gestora de conocimiento e innovación” de la Fiscalía. Sierra Torres le indicaba a Valencia Giraldo qué hechos eran relevantes y en qué debía profundizar.

Una vez surtida esta etapa, la información se consolidó en una matriz que luego se socializó con la fiscal Elba Beatriz Silva Reyes de la Dirección Especializada Contra Violaciones a los Derechos Humanos. En efecto, la sección a la que la Fiscalía se refirió en el comunicado.

Así se recababa y analizaban los datos sobre Bejarano en la Fiscalía. Crédito: Cuestión Pública.

Si bien dentro de los archivos sobre el jurista se hace referencia a Gómez Hurtado y a otros protagonistas en noviembre de 1995, la época en que fue asesinado, el columnista cuestionó: “¿por qué tenían que coger la cabeza del DAS y no la cabeza de la Policía que era el general Rosso José Serrano? ¿Por qué no cogieron al ministro Defensa que era el jefe de los militares y la Policía? Y, ¿por qué dicen que siguieron la línea de investigación de la Policía y el Das y no de los militares que era la más fuerte?”. 

En conversación con Cuestión Pública, el exfiscal General de la Nación, Eduardo Montealegre explicó que “las investigaciones disfrazadas, además de ilegales, son peligrosas para un estado de derecho. Barbosa convirtió la Fiscalía General, bajo el Gobierno Duque, en la policía política del Estado. Le dieron apariencia de investigación, a seguimientos a un periodista crítico del régimen. Eso solo sucede en dictaduras y estados autoritarios. Esos seguimientos convierten una actuación aparentemente inofensiva y legal, en terror penal”.

Por su parte, la periodista Claudia Julieta Duque, víctima de persecuciones ilegales del extinto DAS, señaló que “la Corte Constitucional ha sido explícita en afirmar que si no hay razones fundadas para sospechar de la participación de una persona en determinado ilícito, no se permite la recopilación de información sobre su vida ni actividades. Esta situación, y lo sucedido a la superintendenta Cielo Rusinque, demuestran que en el período de Barbosa la Fiscalía General se convirtió en una policía política, y recuerda hechos del pasado que no han desaparecido de la realidad colombiana, sino que solo han cambiado de entidad”.

Extractos de análisis de la Fiscalía sobre Bejarano. Crédito: Cuestión Pública.

De Bejarano no encontraron, aseveró él, ni sospechas. Una fuente que mantenemos en reserva por razones de seguridad y que conoció de primera mano este proceder, le dijo a Cuestión Pública que el caso del columnista tenía las características de lo que se autodenominó en su momento microproyecto. ¿Pero qué pistas existen sobre esta unidad paralela antes de la directiva 0002?

Microproyectos al estilo El Padrino

Como en el caso del abogado, sobre los microproyectos, al parecer, no existía oficio ni resolución. Al menos, en una fase inicial hasta la directriz 0002 de 2023. Empezaron siendo “absolutamente informales”, como una suerte de oficina fantasma que se manejaba, según una de las fuentes consultadas, desde el despacho de la entonces vicefiscal Martha Mancera, ubicado en el edificio C de la sede principal de la Fiscalía en Bogotá. 

Esta red habría empezado a ampliarse con algunos fiscales en diferentes seccionales, pero se coordinaría desde el edificio H del Búnker. Allí está ubicada la oficina de la delegada para la Seguridad Territorial, dirigida por la mano derecha de Mancera, Luisa Fernanda Obando Guerrero, quien ahora la acompaña en la cúpula de la fiscal general encargada, la misma Mancera.

Ubicación de los despachos y oficinas por edificio en el Búnker de la Fiscalía en Bogotá. Crédito: Cuestión Pública con Google Maps.

En el rastreo de pruebas que encontró Cuestión Pública, dimos con documentos que confirmaban dos informaciones dadas por las fuentes consultadas. La primera, el nombre que le dieron a estas indagaciones fantasmas. La segunda, que estas pesquisas a la sombra respondían a la vicefiscal Martha Mancera, hoy la Fiscal General por encargo. 

Las pruebas datan del 18 de marzo de 2022, día en que un funcionario de la Fiscalía convocó a la dirección de Apoyo para la Investigación y Análisis contra la Criminalidad Organizada con el fin de coordinar una comisión de viaje para los días siguientes a Cali “en el marco de los microproyectos adelantados por el despacho de la Vicefiscal”. 

La cadena iniciaba con una “solicitud [de] apoyo [a] microproyecto (sic)” de la fiscal Lizbeth Lorena Calderón Parejo, quien haría parte de ese circuito junto a su entonces colega, Astrid Milena Zambrano Cuellar. “Los microproyectos se le reportaban a los directores de fiscalías seccionales, sí, pero realmente, realmente, más allá de eso, la que tenía el control directo, la que era la madrina entre madrinas y padrina entre padrinos, era Astrid Zambrano”, señaló una de las fuentes. 

Esta fiscal habría aparecido en un microproyecto al que nombraron como “secuestro policías”. Correspondía a la indagación arbitraria que la entidad habría querido hacerle al ministro de Defensa, Iván Velásquez, en marzo de 2023, cuando fue criticado por no haber enviado apoyo a los 79 policías retenidos por campesinos que protestaban contra la empresa Esmerald Enery en Los Pozos, en San Vicente del Cagúan, Caquetá. 

De hecho, en la contrastación de información recabada, Cuestión Pública encontró que Mancera nombró fiscales como madrinas o padrinos, títulos que no existen oficialmente en el organigrama de la Fiscalía, para que se hicieran cargo de ciertas regiones del país. Fue a través de algunos de ellos que, presuntamente, se dio instrucciones sobre uno de los microproyectos. Una especie de código interno, más no oficial, entre los más allegados a la entonces vicefiscalía.

Uno de los documentos encontrados por este medio daba cuenta de la solicitud de apoyo para microproyectos previo a la directriz 0002 de 2023 de la Fiscalía en la que los oficializaba. Crédito: Cuestión Pública.

Un alto exfuncionario de la Fiscalía, que también pidió reserva, corroboró a este medio que en efecto existían las etiquetas de padrinos y madrinas. Figuras creadas desde la administración de Barbosa con el objetivo de coordinar las comunicaciones entre la cúpula de la entidad y las fiscalías seccionales. 

Agregó que aunque esa era la explicación oficial, cuando escuchaba estos rótulos no podía evitar pensar en la estelar trilogía de Francis Ford Coppola inspirada en la mafia italoamericana de mediados de los cincuenta. 

Camilo Burbano Cifuentes, exdirector Nacional del Sistema Penal Acusatorio de la Fiscalía General de la Nación, coincidió en que estos rótulos se usaban para designar fiscales asesores que coordinaran dichas comunicaciones, pero no los asoció a estar dedicados a casos o microproyectos. “Nunca había escuchado esto”. 

Burbano Cifuentes agregó que “la notificación en la comunicación de una investigación se hace en audiencia de imputación, antes no. Pero ha pasado en la historia de Colombia, que a través de supuestos procesos, es decir, hechos que realmente existieron, son aprovechados para ocultar intereses de investigaciones a opositores políticos, periodistas o a gente en contra del fiscal de turno y lo que hacen es armar un proceso o tener un proceso ya armado y meter órdenes de policía judicial con propósitos ilícitos”.

Este medio encontró pruebas documentales de lo anterior. Zambrano, por ejemplo, era la “madrina de occidente” y estaba vinculada a la Delegación para la Seguridad Territorial, que dirigía Luisa Obando, mano derecha de Mancera como fiscal general encargada. La prueba es un documento de la Fiscalía del 11 de abril de 2022, en el que se encontró que Zambrano usaba el membrete de madrina, junto a su firma. 

En esa red de microproyectos, echados a andar antes de la directiva 0002, Cuestión Pública descubrió que también estaría Leonor Merchán Lopera. Ella es la fiscal especializada, adscrita a la dependencia de Obando, que impartió órdenes a varios fiscales en otras regiones sobre la metodología de estos microproyectos vinculados a “homicidios dolosos y hurtos violentos”, el 25 de octubre de 2021. Al final, en su firma dejaba el código de “Madrina Región Caribe”, así como el fiscal Willington Ortiz Páez, se identificaba como “padrino” de la región de la Amazonía. 

El nombre de Merchán y el de Astrid Zambrano figuran en varios documentos de la Fiscalía a través de los cuales se coordinaron estrategias para los microproyectos que se vinculaban a “homicidios atribuibles a organizaciones criminales”.

Consultado por Cuestión Pública, el exmagistrado de Justicia y Paz, Rubén Pinilla Cogollo, dijo al respecto que “no solamente es un perfilamiento sino que casi que lo que hay es una persecución. El derecho de defensa surge desde la indagación. No tiene presentación que se esté recopilando material en contra de una persona, lo cual indica que está siendo objeto de investigación y a esa persona ni se le informe, ni se le cite a versión libre porque los hechos ocurrieron en vigencia del anterior código y se siga haciendo una indagación preliminar a sus espaldas”. 

Las madrinas conducen a Cali

La fiscal Zambrano, según la página de la Función Pública, fue fiscal delegada ante jueces municipales y promiscuos en 2012, luego fiscal delegada ante jueces del circuito el año siguiente, y en 2015, saltó a la subdirección del sector defensa de la Fiscalía. Un año más tarde se convirtió en fiscal delegada ante jueces penales especializados del circuito. Para 2021, trabajaba como directora de la Fiscalía Seccional Guaviare hasta donde este medio ha podido recabar.

El 20 de mayo de 2021, mientras ostentaba el cargo, firmó la resolución 022, en la que reversó la decisión de crear el despacho 16 especializado al interior de la Dirección Seccional Guaviare. Sería el fiscal Iván Aguirre Benavides, conocido como el “narcofiscal”, quien iba a ocupar este cargo. Aguirre ha sido amigo y excompañero de Martha Mancera, que sigue enfrentando investigaciones por presuntos nexos con la mafia en Cali, ahora desde la jubilación. 

El año pasado, y solo por cuatro días, del 10 al 14 de abril de 2023, Astrid Zambrano estuvo como directoral nacional I en la Dirección de Apoyo a la Investigación y Análisis para la Seguridad, sin apartarse de sus funciones en la Dirección de Apoyo Territorial, ambas dependencias que responden a la delegada Luisa Obando. Para entonces ya firmaba como “madrina de occidente”. 

La designación de madrinas y padrinos comenzó en el periodo de Barbosa y Mancera en la Fiscalía General. Crédito: Cuestión Pública.

Es Cali, la capital del Valle del Cauca, departamento donde está el Puerto de Buenaventura, la que aparece de protagonista en este entramado de microproyectos y madrinas.  

Cuestión Pública encontró que el 21 de abril de 2022 la “Madrina Regional Delegada para la Seguridad Territorial”, la fiscal Leonor Merchán Lopera, pedía una “reunión urgente con las directoras de la seccional de Cali y el Valle, Sandra González y Diana Mirena Hernández”, respectivamente.

Las fiscales González y Hernández, como corroboró este medio en documentos oficiales, trabajaban en llave con Francisco Javier Martínez Ardila, exdirector del CTI de Buenaventura, quien fue señalado en una investigación judicial de la Fiscalía de ser alias “Pacho Malo”, el enlace de una poderosa red de narcotráfico en Buenaventura que ayudaba a contaminar contenedores y buques con cocaína.

Leer La decisión del fiscal Barbosa que habría terminado de encubrir la red narco que comprometería a Mancera

Diana Mirena, precisamente, fue señalada por el fiscal 51 y los investigadores del CTI denunciantes de la red narco, como la pareja de alias “Pacho Malo”. ¿Astrid Zambrano, “madrina de occidente”, era entonces la madrina de la pareja de Pacho Malo?, y ¿madrina para qué?

La que hasta hace pocos días fue la vicefiscal Mancera trabajó como directora seccional de Fiscalías del Valle entre 2014 y 2017. De allí provienen varias denuncias en su contra por presuntamente favorecer al zar del contrabando, Diego Marín, como reveló Casa Macondo

También por presuntamente no haber destruido una mercancía como fiscal en Buenaventura, que, según la Rama Judicial, permanece en reserva y en etapa preliminar en el Consejo Superior de la Judicatura. Su amistad con los llamados narcofiscales Iván Aguirre y Ana Victoria Nieto y su presunto encubrimiento al director del CTI de esa ciudad, Francisco Martínez.

Todo este aparataje de microproyectos dejó la vicefiscalía. Con el asenso, ahora trabajan desde el despacho de la fiscal general encargada, Martha Mancera.

Leer Martha Mancera: ¿la verdadera fiscal general?

La directiva 0002

Según consta en el documento oficial, que no tiene ni un año de ser emitido, la motivación para llevar a cabo un microproyecto nace a partir de la priorización de casos en fenómenos específicos de criminalidad.

“A partir de ejercicios de seguimiento y análisis de la complejidad delictiva, que conduzcan a la identificación de fenómenos específicos de criminalidad que requieran de especial atención, la FGN podrá recurrir a la estructuración de documentos anexos de política criminal, que se ejecutarán por medio de proyectos y microproyectos de priorización y se presentarán en el Comité Nacional de Priorización para evaluar su procedencia”. 

Los microproyectos fueron creados en el periodo de Barbosa y Martha Mancera y habrían sido aplicados de manera irregular hasta hace muy poco. Crédito: Cuestión Pública.

Montealegre explicó que dicha directiva retoma los lineamientos generales diseñados bajo su administración para la priorización de casos “que se tomaron de experiencias de tribunales internacionales y de derechos humanos. La directiva de Barbosa no trae ningún cambio importante. Desde luego, de ninguna manera blinda las investigaciones ilegales que le hicieron a Ramiro Bejarano. Eso es un acto contrario a la ley, un descarado abuso de poder, constitutivo de prevaricato». 

La abogada y columnista, Ana Bejarano, aseguró por su parte que “la figura de los microproyectos en cabeza de la nueva fiscal encargada es un asunto terrorífico que debe poner en alerta a todos los defensores de derechos humanos, periodistas y críticos en Colombia. Amparada en la estrategia de priorización de casos, han utilizado la potestad criminal de la Fiscalía General de la Nación para instaurar una policía política peligrosa y sin límites constitucionales, que por supuesto me toca en este caso personalmente, pero también como defensora de derechos humanos”. Ana Bejarano es la hija del abogado Ramiro Bejarano.

La directriz 0002 deja más dudas que certezas. ¿Por qué los microproyectos se oficializaron hasta 2023 si al menos desde hace dos años se habrían puesto en marcha? ¿Cuántos se hicieron antes?, ¿cuál fue el criterio o motivación y cómo los registraron?, ¿dónde están las órdenes judiciales y las garantías procesales para respaldar las indagaciones de Bejarano?, ¿a quiénes les aplicaron y aplican los microproyectos? Y en aras de la transparencia: ¿por qué y cuántos recursos públicos y humanos invirtieron en, al parecer, estos seguimientos e investigaciones?  

Cuestión Pública envió a la fiscal general encargada Martha Mancera dichas preguntas para conocer su versión, pero no recibió respuesta. De llegar, serán añadidas.

Crédito: Equipo Cuestión Pública.

Publicada a las 6:30 am

TOMADO DE: https://cuestionpublica.com/microproyecto-ramiro-bejarano/

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La solicitud que le hicieron 24 congresistas de Álvaro Uribe al relator de la Comisión Interamericana (CIDH)

No olvido un ataque aleve contra la Corte Suprema
14 de febrero de 2024
Cecilia Orozco Tascón (El Espectador)

La solicitud que le hicieron 24 congresistas de Álvaro Uribe al relator de la Comisión Interamericana (CIDH), José Luis Caballero, para que los atendiera “con carácter urgente” por “las vías de hecho en contra de las instituciones (Fiscalía, Corte Suprema, Procuraduría)” y por “el atentado contra la separación de poderes…” que estaría promoviendo el actual Gobierno, sería para morirse de la risa si no fuera por el cinismo que se desprende de su calculada omisión de la historia reciente del país.

Paloma Valencia, María Fernanda Cabal, Paola Holguín y los otros parlamentarios firmantes no desconocen los oscuros episodios ocurridos en época de los mandatos de Uribe, al menos entre 2007 y 2009, cuando la Corte Suprema fue violada en la reserva de sus debates, penetrada con espías en sus salas plenas, calumniada e intimidada, y cuando sus magistrados fueron perseguidos por agentes encubiertos e informantes pagados con dineros oficiales.

No se trata de especulaciones arbitrarias: consta en los expedientes que circularon en los juzgados y tribunales, y cuyos folios reposan aún en esos despachos, que más de 30 servidores de esa administración —varios de los cuales se codeaban con el jefe de Estado, como Bernardo Moreno, director administrativo de la Casa de Nariño, y María del Pilar Hurtado, jefa de Inteligencia de la Presidencia— cumplieron misiones delictivas para liquidar la función juzgadora del alto tribunal en la que se probaron los nexos de los miembros de la también bancada de apoyo a Uribe en el Congreso de esos años con las bandas paramilitares: mientras los paraparlamentarios lograban el número de votos suficientes para ser elegidos con la presión de los asesinos sobre los electores en los pueblos, estos conseguían el dominio de alcaldías y gobernaciones, además de leyes favorables a sus objetivos aprobadas en el Capitolio.

Se trató del escándalo conocido como las “chuzadas del DAS”, en alusión al organismo de seguridad cuyos más altos directivos terminaron, además de activar la conspiración del Gobierno de entonces contra la Corte Suprema, persiguiendo a periodistas y opositores políticos que tuvieron que refugiarse en el exterior, en su condición de víctimas. El primer determinador de esos delitos nunca fue indagado. Anda tranquilo con apenas una investigación por una ilegalidad menor, la de soborno a testigos, que se cerrará por prescripción gracias a las argucias de un fiscal prevaricador del bolsillo de su misma cuerda ideológica. Cuando empezó a develarse el monstruoso complot de la Presidencia de la República con sus “vías de hecho” en 2007-2009 en contra de la independencia de la Corte Suprema, el mandatario autocrático que cacareaba democracia mientras ejecutaba actos dictatoriales salía casi a diario a negar las evidencias y a insultar a la Corte y a sus dignatarios. Pero los hechos son tozudos: después de sufrir años de descrédito y calumnias apoyadas por los mismos comentaristas y medios que hoy piden “respeto” para la Corte, el expresidente de ese alto tribunal, Yesid Ramírez, recibió, aunque tardíamente, satisfacción a sus reclamos cuando el Tribunal Administrativo de Cundinamarca condenó a la Nación a pagarle una indemnización (pequeña pero simbólica) por “los seguimientos, interceptaciones y acciones de asedio y desprestigio” que se realizaron por orden del DAS y de la Presidencia de la República (ver web).

En ese tiempo, el jefe de Estado en funciones ignoró “la colaboración armónica” de las ramas públicas que hoy reclaman sus congresistas más caros, y denunció por los delitos de injuria y calumnia al siguiente presidente de la Corte Suprema, César Julio Valencia, por haber revelado, en una entrevista con esta columnista para El Espectador (ver web), que ese mandatario se había atrevido a violentar “la separación de poderes” preguntándole por la investigación penal que cursaba en la Corte en contra de su primo, el senador Mario Uribe, por sus relaciones con los paramilitares. Uribe, el presidente, no solo se enfrentó con el carácter recto del magistrado Valencia Copete; también con la reciedumbre de su apoderado, el abogado Ramiro Bejarano, columnista de este periódico (ver web). Como era de esperarse, Valencia Copete fue absuelto, y su defensor Bejarano aún sufre la continuidad del asedio ilícito de una Fiscalía amañada por el subalterno de Uribe, Duque, y por el subalterno de este, Barbosa. No me extraña: es típica conducta de quienes viven para revolcarse en sus venganzas. Lo que sí parece raro es que, pese a la imprudencia del Gobierno Petro con su convocatoria a movilizaciones frente al Palacio de Justicia que le ha podido salir peor, sean los políticos de Uribe y sus periodistas —mismos que divulgaban las falsedades enviadas por los funcionarios de su Presidencia amiga— los que ahora aleguen que la Corte está bajo ataque. ¿Ataques a la justicia? Los de su líder. Daría risa si no fuera por su indignante cinismo.

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Los colombianos nos estamos acostumbrando a que la política sea una comedia (Angelica Monsalve Gaviria)

Angelica Monsalve Gaviria
@alazamo123
Los colombianos nos estamos acostumbrando a que la política sea una comedia. La diatriba que ha surgido como consecuencia de la elección de la Fiscal General de la Nación, nos está demostrando que, para un grupo es más importante mantener sus viejas formas de hacer política, como cual discípulos y guardianes de lo que se ha venido haciendo por saecula saeculorum, que cumplir y hacer cumplir la constitución y las leyes. Es decir, quieren de facto, lo que no pueden conseguir en derecho.

Los partidos políticos tradicionales colombianos, parecen estar más comprometidos en sostener sus prebendas, que en mantener la democracia, la alternabilidad y el bien común.

Núnca antes habíamos visto, de como la elección a Fiscal General de la Nación, ha traído a colación, cualquier cantidad de interpretaciones normativas, leguleyadas e incluso, arranques misóginos y clasistas, que insultan la inteligencia de un pueblo, que apenas está despertando, no solo de 200 años de colonia, sino también de años de guerra fratricida, que en mi opinión, ha sido impulsada por aquellos poderosos que no quieren ver rasgos de empoderamiento en el que menos tiene.

Vemos entonces, que convenientemente, hay políticos, que ejercen altos cargos de la Nación, que aún contra lo que manda la ley del pueblo, asumen que un presidente de la República en ejercicio, no puede dar cumplimiento a la norma constitucional que le exige ternar fiscal general, porque según ellos, está inhabilitado para hacerlo, porque su hijo, quien no es más que un ciudadano, está siendo judicializado.

Entonces, cabría preguntarle a esos políticos, que van y se gastan nuestros impuestos en viajes estériles a Washington, ¿Quien va a ternar al Fiscal General de la Nación? ¿será el que ellos digan? (más barato salía ir a la Guajira o al Chocó a ver de frente la pobreza de quienes, dicen defender)

Los cleptócratas saben muy bien cómo confundirnos, hablándonos de sus ideologías y atacando a las de sus rivales.

Mientras que los desprevenidos, los desinformados y los obtusos, participan en sus apuestas y juegos ideológicos, nosotros pagamos las consecuencias.

Colombia – La dilación en la elección de fiscal no puede incendiar al país

Por: Equipo Colarebo Colombia

Nunca en la historia de Colombia, la elección de un fiscal general se había visto rodeada de tanto enredo y controversia. Algo que constitucionalmente parece tan simple como elegir a una persona entre una terna, se ha dificultado por los intereses de personajes cuestionados por sus actuaciones políticas, su inoperancia administrativa y sus acciones y relaciones delictivas, que aspiran a continuar en esta importante institución. Esto sumado a funcionarios inoperantes o sometidos a presiones ilegales, asentados en la corte suprema de justicia, que desconocen las solicitudes manifiestas del pueblo colombiano como constituyente primario. Así han desprestigiado esta corporación ante el grueso de la sociedad y ya no son creíbles.
La actual fiscalía no da confianza para combatir el crimen. Tiene una impunidad del 94 por ciento. Si se va a hacer un operativo contra las drogas, no se le puede informar a la fiscalía. Algo paradójico. El organismo acusador, al servicio de la delincuencia.

Dice la constitución en su artículo 250: «La fiscalía está obligada a adelantar el ejercicio de la acción penal y realizar la investigación de los hechos que revistan las características de un delito que lleguen a su conocimiento por medio de denuncia, petición especial, querella o de oficio, siempre y cuando medien suficientes motivos y circunstancias fácticas que indiquen la posible existencia del mismo. No podrá, en consecuencia, suspender, interrumpir, ni renunciar a la persecución penal, salvo en los casos que establezca la ley para la aplicación del principio de oportunidad regulado dentro de la política criminal del Estado, el cual estará sometido al control de legalidad por parte del juez que ejerza las funciones de control de garantías…»

Entonces, si no actúa hay ruptura constitucional y sedición. «La sedición a menudo incluye la subversión de una constitución y la incitación al descontento o la resistencia contra la autoridad establecida.»

Los aplazamientos reiterativos carecen de sentido si se piensa en qué pueden cambiar, en quince días, las hojas de vida de las personas ternadas. Algo oscuro rodea al proceso de selección. Con estas irresponsables actuaciones se quiere que en el país se repita la violencia que tanto dolor ha dejado a lo largo y ancho de su geografía. No pueden cerrarle otra vez las esperanzas al pueblo colombiano. Y no se va permitir a cualquier costo.

Estas actuaciones provocadoras corresponden a aplicaciones establecidas desde poderosas fuerzas externas, cuyo propósito es hundir a las sociedades en guerras para generar el caos y así justificar una invasión y control de un país y regiones. Necesitan crear estados de excepción y emergencia para profundizar la dominación. Esta es la expresión del crimen organizado, conformado desde el estado con delincuentes con el apoyo de los que detentan al poder económico.

El plan del presidente Gustavo Petro y del gobierno del Pacto Histórico se orienta a mantener al país alejado de las crisis mundiales buscando salidas para que no afecten tan negativamente la vida de la población, tal como se evidencia en el fortalecimiento de la frontera agrícola, la política de paz total y la protección del ambiente, entre otras. Son las personas que fueron más afectadas por la violencia y la crueldad, las que entienden el valor de poner fin a la guerra que las élites gobernantes han desarrollado contra el pueblo colombiano durante toda la vida republicana.

Como decía Jorge Luis Borges refiriéndose a Buenos Aires: “No nos une el amor, sino el espanto, será por eso que la quiero tanto”. Lo que también viene muy bien al caso de Colombia. Por eso, creemos que se deben proponer estos acuerdos con la oposición para evitar escalar el conflicto:

  1. Cesar todo ataque contra el presidente Petro y al gobierno del Pacto Histórico.
  2. Toda persona que haya cometido delitos será juzgada sobre pruebas reales, con plenas garantías jurídicas.
  3. No se harán agresiones entre las fuerzas opositoras.
  4. Reconocer a América Latina como un territorio de paz para beneficio del país y evitar la injerencia de intereses extranjeros.

No a la guerra. Sí a Colombia potencia mundial de la vida.

Febrero 09 de 2024

Colombia, la de los semáforos en rojo y la filosofía inversa.

Colombia: Lawfare contra Gustavo Petro

Entrevista con la Directora de la plataforma digital Huele a Azufre, María Fernanda Barreto.

DRAMA EN UCRANIA: LA BANDERA DE RUSIA ONDEA EN AVDIVKA – AZOV ES TRITURADO Y LA OTAN INCAPAZ

En este directo haremos especial mención a la situación en Avdivka y al izado de bandera rusa en un sitio icónico de Avdivka.

Procedimiento para elegir a la Fiscal General de la Nación

POR: Angelica Monsalve Gaviria – @alazamo123

Les voy a explicar cómo es el procedimiento para elegir a la Fiscal General de la Nación, el cual no es nada engorroso, como nos lo quieren hacer ver, esto es, a la luz del derecho colombiano:

Conforme al art. 249 de la Constitución política de Colombia, el Fiscal General de la Nación es elegido por la Corte Suprema de Justicia, de terna enviada por el Presidente de la República.

Ahora bien, el procedimiento y las reglas para esa elección, está previsto en el Acuerdo No. 006 de diciembre de 2002, esto es, el Reglamento General de la C.S.J.

Este reglamento, es dado por la misma C.S.J., conforme a la atribución prevista en el Numeral 9 del art. 235 de la Constitución Política. (reglamento que no puede ir en contra de los postulados legales, ni mucho menos constitucionales, es decir, los magistrados de la CSJ, deben respetar las normas constitucionales y legales, a la hora de redactar o darse su propio reglamento).

Ahora bien, vamos al REGLAMENTO para ver cómo es el procedimiento:

Conforme a los arts. 4 , 5 y 6, las sesiones para elegir Fiscal General de la Nación (en este caso) serán ordinarias, las votaciones serán SECRETAS, y para que sea electa alguna de las candidatas ternadas por el presidente de la República, se necesitan 2/3 partes de los 23 votos que emiten los 23 magistrados, es decir, 15,33- se redondea a 15 votos para que una de ellas, salga ganadora o electa.

NOTA 1: En mi concepto, en esta escogencia no debería de acudirse al voto secreto, pero si libre, que es otra cosa. Si bien, el hecho de que un voto sea secreto su fundamento es para garantizar al ciudadano (no al magistrado) que el sentido de su elección no será conocido por otras personas evitando represalias o consecuencias adversas para el ciudadano sufragante. Con la escogencia de la candidata a Fiscal General de la Nación, los magistrados están cumpliendo una función pública, y por ende, sus actos deben ser públicos, para garantizar el derecho superior de los colombianos, a conocer la transparencia de esa elección.

Sigamos, de acuerdo con el art. 39 del reglamento, los magistrados deben analizar a las candidatas y para ello, deliberarán sobre aspectos relacionados con sus hojas de vida. (ESTE PASO YA FUE AGOTADO POR LA CSJ, YA EMITIERON UN COMUNICADO DICIENDO QUE LAS CANDIDATAS CUMPLÍAN REQUISITOS CONSTITUCIONALES Y QUE ADEMÁS, LAS ACEPTABAN- también televisaron la presentación de cada una de las candidatas). Este mismo artículo prevé que terminada la deliberación para analizar a las candidatas, se someterá a VOTACIÓN.

Seguidamente, el art. 40 dice que el VOTO es obligatorio, pero podrá votarse en blanco.

NOTA 2: Aunque el reglamento permita el voto en blanco, no quiere decir, que sea permitido constitucionalmente, porque choca con los fines constitucionales, esto no es una elección popular, es una elección de una candidata por el voto de los magistrados para proveer un alto cargo. El voto en blanco es una manifestación de dissenso frente a una candidata, y ese paso, ya quedó superado, cuando las aceptaron.

Finalmente, el art. 41 establece el trámite de la VOTACIÓN en si misma, para que sea electa una nueva Fiscal General de la Nación.
El cual es así:

Instalada la primera sesión, los magistrados deben de votar por una de las tres candidatas puestas en su conjunto, (el voto en blanco cuenta como voto, y no se anotará a ninguna de las candidatas), si ninguna de las candidatas obtiene los 15 votos necesarios para ganar, en esa misma sesión, se hará otra ronda de votación, pero sólo respecto a las dos candidatas que hayan obtenido el mayor número de votos, es decir, en la otra ronda, los magistrados solo votarán por dos de las candidatas. Si en estas dos rondas de votación, realizadas en esa misma sesión, ninguna de las candidatas obtiene los 15 votos, entonces, a solicitud de alguno de los magistrados y aprobada esa solicitud por la mayoría de los magistrados, se convocará a una segunda sesión, (otra fecha)

COLOMBIA – ¿CÓMO EVITAR QUE NOS SUCEDA MANCERA?

Análisis con el Fiscal Napoleón Bonache, el profesor de derecho Nerio Volcán y el abogado Alcides Arrieta de cómo se puede evitar que Marta Mancera sea Fiscal General

“Lo que se sabe de la vicefiscal Mancera es solo la punta del iceberg…” Habla la fiscal Monsalve.