Archivo mensual: julio 2021

“PRIMERA LÍNEA” – Obra del reconocido pintor tolimense Darío Ortiz Robledo, realizada en homenaje a los muchachos y muchachas que tratan de darle un nuevo rumbo al país, comienza a despertar sentimientos a favor y en contra.

Viernes, julio 02, 2021. El Cronista.co

«El 28 de abril un paro nacional producto de la difícil situación económica en Colombia, termina es un estallido social sin precedentes, impulsado principalmente por los jóvenes acosados por la falta de oportunidades y el desempleo (el desempleo juvenil en Colombia está cerca al 30%). 

La represión del gobierno y la policía antidisturbios ESMAD ha dejado un saldo impresionante de muertos, heridos y mutilados que la oficina para los Derechos Humanos de la ONU cifra las víctimas, entre el 28 de abril al 16 de junio, en 56 (54 civiles y 2 policías) y 49 presuntas víctimas de violencia sexual. La ONG Temblores registró 228 heridos por arma de fuego 82 actos de violencia ocular y más de 4 mil hechos de violencia policial.

En ese dramático contexto ha surgido la “Primera Línea” que son jóvenes que se han ido organizando para proteger a la población civil que acude a las marchas pacíficas, de las agresiones del ESMAD. Primera Línea que también apareció en el estallido social chileno y ecuatoriano en el 2019, así como en varios países de oriente medio. Ante la desinformación de los grandes medios que han apoyado la acción del gobierno que criminaliza las protestas, las redes sociales han entrado a llenar el vacío de información. Permitiendo también la circulación de fakes news al reciclar vídeos y fotos de otros lugares y tiempos. Esta obra intenta mostrar ese fenómeno de los jóvenes que resisten. He construido la imagen de información múltiple del Twitter, que he adaptado y manipulado, casi como la construcción de una imagen fake, buscando lograr una pieza cargada de símbolos que recoja parte del imaginario de la primera línea en esos estallidos sociales latinoamericanos»,

Es el texto que escribe el excelente pintor tolimense Darío Ortiz Robledo en Instagram presentando su estupenda obra. 

En lo que respeta a este portal (El Cronista.co), consideramos que hechas las salvedades y guardadas  las distancias y circunstancias de los hechos sociales y políticos ocurridos en la época de José Clemente Orozco (1893-1949), Diego Rivera (1886-1957) y David Alfaro Siqueiros (1896-1974), en México, estamos ante una figura que rescata esa escuela de destacados pintores y muralistas, plasmando en sus obras esos acontecimientos históricos como “La Primera Línea” en Colombia.

Ortiz Robledo, penetra la realidad social, económica, política y cultural que vivimos y, sin caer en el arte de pancarta, nos presenta una estupenda obra de una realidad que pasará a la historia de nuestro país, en un lienzo que refleja un pasaje desconocido, hasta el momento, que el artista tolimense logra captar para convertir el arte en un compromiso político con su pueblo.   

Ortiz Robledo, también es un auténtico Pijao.

Tomado de: https://www.elcronista.co/actualidad/dario-ortiz-y-la-primera-linea

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‘La primera línea’: los camicace del paro y la protesta

 Jueves, junio 03, 2021

Son jóvenes voluntarios que tienen en común jugarse la vida realizando una acción intrépida y temeraria, para defender algo en lo que creen, y que resisten hasta el último suspiro.

‘La primera línea’: los camicace del paro y la protesta

Tenemos que estar preparados así sea para morir”, fue la respuesta de un muchacho perteneciente a la Primera Línea, a un reportero de la Deuchetsche  Welle de la televisión alemana.

Otro de ellos que habló con el portal La Silla Vacía, después de contar que su madre murió hace 8 años esperando un trasplante que la EPS no le quiso hacer, “Ya le dejé una carta escrita de despedida. Ahí le pido perdón por si no vuelvo. Yo sé que puedo ser una de esas personas que han muerto en las protestas. Pero también salgo por ella. Quisiera que la tenga más fácil, que pueda estudiar”, al referirse a su hija de dos años.

Otro joven de la Primera Línea de Ibagué le expresó a El Cronista.co: “Me pongo en ese lugar para defender una protesta justa, como joven he sido víctima de un sistema excluyente cuando he visto a mi madre y mi padre burlados por un sistema de salud que prefiere a los que tienen la plata para pagar”.

Así es el grado de convencimiento y de conciencia que tienen estas muchachas y muchachos que ocupan los primeros puestos del frente al salir a proteger y salvaguardar la vida y seguridad de los manifestantes. Las y los jóvenes de La Primera Línea, con el correr del tiempo, se han convertido en los héroes de las manifestaciones y en unos íconos de la protesta popular.

Los manifestantes los reciben con aplausos y les abren calle de honor cuando con su inofensiva vestimenta y sus débiles escudos se dirigen al frente de las manifestaciones, a sabiandas de las infinitas desigualdades que tienen para responder a la gigantesca máquina de guerra de la policía.

Toda su indumentaria es de defensa y no de ataque, a diferencia de los camicace japoneses que pilotaban aviones cargados de bombas para causar el más grave daño a sabiendas que iban a morir. Lo único común entre los orientales y los nuestros, es que aquellos llevaban la resolución de morir en su misión, y los nuestros lo mismo, pero con ideales y objetivos antagónicos, diametralmente opuestos. Los primeros iban en defensa y tras un imperio y, los segundos, luchan por una nación más justa y equitativa, más incluyente y menos desigual.

Estos jóvenes que en el transcurso de los largos días y ahora meses de protesta, se han convertido en grupos organizados y son protagonistas de las manifestaciones del país. Su inicio se dio junto a los obreros, trabajadores, campesinos, indígenas y estudiantes que comenzaron a luchar contra la nefasta reforma tributaria del régimen de Duque que lograron sepultar hace varios días, pero luego ampliaron las exigencias a temas sensibles de la deuda histórica social que se tiene de los distintos gobiernos en materia de salud, educación, trabajo y contra los proyectos regresivos que cursan en el Congreso en contra de la clase media y de sectores populares. 

Primera línea de fuego

Los y las de la Primera Línea, son conocidos por encabezar las marchas y terminar enfrentados con los Escuadrones Móviles Antidisturbios  (Esmad); no son fáciles de identificar por obvias razones, incluyendo las de su seguridad. Ocultan sus caras tras sus máscaras y se dividen en grupos que no tienen líderes visibles. “Preferimos que sea así, porque si nos identificamos terminamos judicializados o desaparecidos”, dice uno de ellos a la prensa

Son enfáticos en afirmar que no van a parar de marchar hasta que no vean un cambio, así no estén  vinculados a procesos de negociación política para lograrlos.

La indumentaria

Los de la Primera Línea, son personas muy simples para vestir: jean, tenis, camiseta, buzo y en algunos casos saco. Usan guantes en sus manos y se cubren los rostros con gafas  protectoras, máscaras antigases y, algunos, pañoletas. Y en sus cabezas no faltan los cascos de construcción o deportivos, la mayoría de ellos con algunos símbolos de combate. 

En sus escudos improvisados tienen escritos varios mensajes, entre los que se leen ‘Vamos a marchar’, ‘La protesta se defiende’ ‘Perdimos el miedo’, ‘Resistencia’, entre otros.

Lo que defienden

La Primera Línea, en sus postulados no tiene una divisa política determinada para defender. Dicen que no representan ninguna bandera ni color, y que no tiene líderes, ni voceros.

Estamos conformados por ustedes, colombianos (…) Estamos compuestos por gente multicolor, sin estrato y sin protagonistas”, manifiesta uno de los entrevistados.

Auxiliamos al que se queda atrás, enarbolamos la legítima defensa, garantizamos que el ciudadano se pueda manifestar en paz. Existimos sólo para dejar de existir”, dicen.


“Estamos compuestos por gente multicolor, sin estrato y sin protagonistas”.


También se definen como la contraparte del Escuadrón Móvil Antidisturbios (Esmad), que según estos grupos: “defiende los intereses del Gobierno y nosotros a la gente, al pueblo”.

Todo parece indicar que el modelo de La Primera Línea en Colombia, es tomado de los jóvenes chilenos en las protestas que se han registrado en este país contra el gobierno de Sebastián Piñera, donde los jóvenes también han ganado notoriedad.

En Colombia, a medida que transcurre el tiempo y el gobierno dilata y no ofrece ninguna solución al paro indefinido, ya los grupos de La Primera Línea, han entendido que la lucha se prolongará en el tiempo, y que para responder a la fuerza bruta y despiadada del gobierno, se deben preparar mejor y han incluido en sus grupos, personal paramédico que se han ofrecido para atender en el campo de los enfrentamientos a los muchachos y muchachas que resulten heridos o lesionados.

No es cierto que a estos jóvenes, la mayoría estudiantes, les paguen o los contraten,  o que les lleguen giros de Venezuela, Rusia o Cuba, como malévolamente afirman los sectores uribistas, sostenedores del régimen duquista.

Los de La Primera Línea, son muchachos que no reciben ningún pago ni contrato, que voluntariamente van al sacrificio conscientes de los riegos que afrontan en la misión que han asumido: defender, hasta con sus vidas, las manifestaciones y las marchas de protesta, así algunos los califiquen de vándalos y revoltosos.

Los de La Primera Línea, saben que la lucha no tiene tiempo definido ni marcado y que solo les queda resistir…resistir…resistir…

Tomado de: ‘La primera línea’: los camicace del paro y la protesta | El Cronista

Colombia. Calificadora FITCH RATINGS le redujo el grado de inversión a Colombia

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Condicionan ayuda de EE.UU. a Policía de Colombia por derechos humanos

Redacción Mundo

Tomado de «El Espectador»

Aprueban proyecto en EE. UU. que condiciona la asistencia estadounidense a la Policía colombiana.

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Los legisladores estadounidenses no están conformes con las declaraciones del gobierno colombiano frente a las violaciones de derechos humanos durante las manifestaciones por parte de la policía.

El gobierno de Joe Biden tampoco está satisfecho. Eso quedó claro durante la llamada que el mandatario le hizo a Iván Duque esta semana, en la que le expresó su apoyo a los derechos de los manifestantes que se movilizan pacíficamente. “Subrayó que la aplicación de la ley debe estar sujeta a los más altos estándares de responsabilidad y condenó los actos de violencia y vandalismo”, señaló la Casa Blanca en un comunicado.

Y quedó ratificado este jueves cuando el Subcomité de Apropiaciones de la Cámara aprobó un proyecto para condicionar la ayuda que Estados Unidos le otorga a la policía colombiana a mejoras en el tema de derechos humanos; una medida que solo aplicaba hasta ahora al Ejército. Y aunque el proyecto todavía debe recorrer un largo camino en la Cámara, ser aprobado por la Comisión de Apropiaciones y el pleno de la Cámara y luego por el Senado, es una señal muy fuerte para Colombia.

¿Qué significa esto? De acuerdo con Gimena Sánchez-Garzoli, directora del programa de los Andes de la Oficina en Washington para asuntos Latinoamericanos (WOLA), “esta es una señal de que la Cámara Baja de Estados Unidos no está de acuerdo con la narrativa del Gobierno colombiano, está muy preocupado por las violaciones a derechos humanos y quieren más que un pronunciamiento de que habrá una reforma policial y de que se está investigando el asunto”.

En el proyecto del Subcomité de Apropiaciones aprobado hoy se presenta un informe adjunto en el que se hacen asignaciones para el Departamento de Estado, operaciones en el extranjero y operaciones en el extranjero, además de otros programas para el año fiscal que termina el 30 de septiembre de 2022.

En dicho documento se incluyen US$461 millones para Colombia, pero se condiciona la entrega del monto que iría a la Policía Nacional; cerca de US$65 millones no serán entregados hasta que cumpla con las condiciones, de los cuales US$52 millones irían para la Policía y US$13 millones para el Ejército. Hace unas semanas, el presidente Biden había solicitado en su proyecto de presupuesto, US$453 millones para Colombia.

¿Qué condiciones imponen los legisladores en este proyecto de ley aprobado este jueves? Que el Departamento de Estado confirme que el país está investigando y castigando a los policías implicados en violaciones de derechos humanos; una precondición que ya se aplicaba al Ejército Nacional.

Los legisladores de la Cámara expresaron una seria preocupación por el respeto de la policía a los derechos humanos. Antes de aprobar este proyecto le solicitaron al gobierno de Biden recortar la ayuda financiera directa que recibe la Policía Nacional.

Al interior del Congreso, algunos políticos estadounidenses hacen lo que está a su alcance para que la Administración de Joe Biden “envíe una señal contundente al Gobierno colombiano”.

El congresista Jim McGovern, uno de los que apoyó la solicitud, habló con la Agencia Anadolu y aseguró que además de sugerir y apoyar el recorte financiero a la ayuda directa que recibe la Policía colombiana, está enfocado en evitar que el dinero de los contribuyentes estadounidenses sea utilizado para “dañar a los colombianos” que ejercen su derecho a protestar.

“Hemos alentado a la Administración de Biden a enviar una señal contundente al Gobierno colombiano de que estamos muy preocupados por lo que está sucediendo. Sugerí que suspendamos la asistencia de seguridad a Colombia, y ahora quiero asegurarme de que nada de nuestro dinero se vaya a la Policía Nacional, ya que se ha utilizado de la manera que hemos visto en los videos cuando la Policía está provocando a manifestantes inocentes y pacíficos”, dijo McGovern.

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Los representantes estadounidenses Albio Sires (D-N.J.) Y Joaquin Castro (D-Texas) también están presionando al gobierno de Biden para que controle la violencia política en Colombia.

“Nos preocupan profundamente los informes de decenas de desapariciones durante la represión de los manifestantes en Colombia. Hacemos un llamado al presidente Duque y al gobierno colombiano a que investiguen a fondo cada caso para localizar a los desaparecidos y reunirlos con sus familias “, dijeron la semana pasada en un comunicado.

Cuatro puntos claves

El proyecto del Subcomité de la Cámara de Apropiaciones, que debe ser aprobado primero por el Comité de Apropiaciones y luego ser ratificado por el Congreso, señala cuatro condiciones para la entrega de la asistencia.

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Una, es que la Jurisdicción Especial de Paz y otras autoridades judiciales avancen en el juzgamiento de responsables de violaciones de derechos humanos. Segundo, que el Gobierno prevenga más ataques contra defensores de DDHH, periodistas y otros actores de la sociedad civil; en tercer lugar piden medidas para proteger a indígenas y afrodescendientes y finalmente que policías y miembros del Ejército que se cree han participado en ejecuciones extrajudiciales, violaciones serias a los derechos humanos, interceptaciones sean investigados y llevados ante la justicia, además de retirarlos de sus cargos.

Esa condición ya existía en el caso de los recursos para el Ejército, pero ahora se extiende para que cobije también a la Policía Nacional. “Quieren garantías más concretas de que se va a reformar la policía y que va a haber mecanismos que aseguran que no se van a repetir este tipo de violaciones”, concluyó Sánchez-Garzoli.

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NICARAGUA: ¿Por qué Nicaragua y por qué ahora?

Por Telma Luzzani.

Fecha: 1 julio, 2021Autor/a: REDH Argentina0 Comentarios

¿Por qué Nicaragua y por qué ahora?

Por Telma Luzzani

Abruptamente, los medios de comunicación hegemónicos y la derecha colérica dejaron de criticar a Venezuela y enfocaron sus cañones contra Nicaragua ¿Por qué?

Nicaragua el ‘gulag’ centroamericano”, tituló El País de España el domingo 27 de junio.   “Los métodos de represión, el odio, la sed de venganza que demuestra el gobierno de Ortega en Nicaragua superan las acciones represivas de la dictadura somocista”, advertía la BBC del Reino Unido, el día anterior.“La policía de Nicaragua siembra el miedo con arrestos y redadas”, aseguró The Washington Post, el 28.

Y así, todos los días. También el conglomerado mediático latinoamericano, socio del gran capital y alineado sumisamente a la política de Estados Unidos, repite y repite esos titulares casi sin cambiar las palabras. En el caso de países, como Argentina y México -con gobiernos que hacen equilibrio entre el bienestar general y las exigencias de los poderosos-, los medios aprovechan, además, para dar rienda suelta a sus pulsiones destituyentes. La línea argumentativa es más o menos así: “si no se condena a Nicaragua o a Venezuela como lo exige la Casa Blanca, Fernández y López Obrador –por contigüidad- son tan autócratas como Ortega o Maduro”.

¿Por qué Nicaragua y por qué ahora?

La pregunta sigue siendo ¿por qué Nicaragua abruptamente ahora?

Hay dos aspectos. 1) La denuncia mediática sobre la detención de diecisiete personas entre ellos cinco que aspirarían a ser candidatos en las elecciones presidenciales del 7 de noviembre. 2) Los intereses que mueven a Washington y a sus “followers” para emprender esta embestida.

Para llegar al primero es necesario analizar el segundo. La codicia estadounidense por Nicaragua es de vieja data. En 1855, en pleno vértigo expansionista de EEUU, el filibustero norteamericano William Walker, al mando de un grupo de mercenarios llamados “Los inmortales”, invadió Nicaragua y se autoproclamó presidente. La Casa Blanca lo reconoció inmediatamente como jefe de Estado legítimo. Finalmente fue depuesto por los nicaragüenses.

El asedio en el siglo XX no disminuyó. Pero no sólo en Nicaragua. Desde la perspectiva de la seguridad geoestratégica, tanto en los documentos del siglo XVIII como en los más recientes de las academias militares o el Departamento de Defensa se señala al Mar Caribe como uno de los flancos más vulnerables para el imperio y donde es, por lo tanto, fundamental mantener el más férreo control.

El laberinto de Nicaragua

Eso explica la brutal intervención del Pentágono en Centroamérica y el Caribe, (“las guerras bananeras”), en las primeras décadas del siglo XX. En su libro de 2007, “El taller del imperio: América latina, Estados Unidos y el surgimiento de un nuevo imperialismo”, el historiador norteamericano Greg Grandin de la Universidad de Nueva York, detalla cómo en los primeros 34 años del siglo pasado, EEUU realizó 34 invasiones militares a la región. “Ocupó Honduras, México, Guatemala y Costa Rica por períodos cortos y se quedó en Haití, Cuba, Nicaragua, Panamá y República Dominicana por largos períodos”. Tal es el valor que tiene la zona para EEUU, importancia que se mantiene aún hoy.

En el caso de Nicaragua, la ocupación armada estadounidense fue resistida y derrotada por el general Augusto Sandino, luego asesinado en 1934. Desde entonces y hasta el triunfo de la Revolución Sandinista de 1979, el clan Somoza garantizó total sumisión al mandato norteamericano. A partir de 1979, ante las dificultades del imperio para sojuzgar a Nicaragua, fueron usadas todo tipo de estrategias legales e ilegales para mantener el control de ese país.

Es por eso que las actuales denuncias contra el gobierno de Daniel Ortega por violaciones a los derechos humanos (aunque no hay denuncias de manifestantes ciegos como sucede en Chile ni líderes defensores de derechos humanos asesinados como en Colombia) pueden tener más de una lectura.

La primera es que, en efecto, el gobierno esté persiguiendo opositores. Según el presidente Daniel Ortega se trata de gente que ha cometido delitos. En cualquier caso, deberá investigar y probarlo la justicia.

La segunda es que Estados Unidos –no por las buenas razones- haya puesto en marcha su maquinaria mediática para frustrar un hipotético triunfo sandinista en las elecciones presidenciales del 7 de noviembre. Si es así, en los próximos meses podría haber festivales de apoyo a los nicaragüenses, misiones de ayuda humanitaria e incluso, aparecer un Juan Guaidó nicaragüense (tal vez alguien vinculada a la ex presidenta Violeta Chamorro).

Una tercera lectura la tomo prestada de Carlos Fonseca Terán, secretario de Relaciones Internacionales del Frente Sandinista de Liberación Nacional. Según él, Nicaragua es, desde 2007, “uno de los países con la mayor reducción de la pobreza y la desigualdad social a nivel mundial”. En una palabra, desde la perspectiva de EEUU, un mal ejemplo.

Fonseca Terán da cifras sorprendentes: “Es el país con el mayor nivel de acceso al ejercicio directo de la propiedad sobre los medios de producción para la clase trabajadora en el hemisferio occidental (más del 50% del PIB y cerca del 80% de las unidades económicas)”.

En cuanto a la seguridad, Nicaragua es “el más seguro de Centroamérica y uno de los más seguros de América Latina, con un índice de 3.5 homicidios al año por cada 100,000 habitantes, siendo Costa Rica el más cercano con 11.2”. Otros logros sociales son la reducción del analfabetismo del 35% a sólo 3% y la mortalidad infantil, de 29 a 11.4 por cada mil nacidos vivos.

Vale la pena leer la nota de Fonseca Terán porque, además de información desconocida sobre el país, da precisiones sobre la ley electoral; sobre la supuesta alianza del FSLN con la jerarquía católica y sobre las detenciones y los detenidos entre quienes hay ex sandinistas.

En un momento de enorme vulnerabilidad para sus ambiciones imperiales, Washington debe evitar a como dé lugar cualquier desorden en las Américas. Ahora parece que le ha llegado el turno a Nicaragua.

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