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Izabel Zulueta: “Lo que sentimos todo el tiempo en Colombia es que nos están haciendo trampa”

Abren incidente de desacato por incumplimiento de fallo que protege la protesta

20 may 2021 – 4:58 p. m.Por: Redacción Judicial

La Policía, el Ministerio de Defensa y la Alcaldía de Bogotá están vulnerando el derecho a la protesta, de acuerdo con el último fallo del Tribunal Superior de Bogotá. El despacho pidió respuestas incluso al presidente Iván Duque y exigió se aplique la protección ordenada por la Corte Suprema en 2020.

El Tribunal Superior de Bogotá abrió incidente de desacato contra el Ministerio de Defensa, la Policía y la Alcaldía de Bogotá porque no se estaría protegiendo el derecho a la protesta pacífica en el marco del Paro Nacional. La corporación judicial determinó lo anterior tras darle la razón a dos ciudadanas que instauraron una acción de tutela porque consideraron que no se está dando cumplimiento al fallo que profirió la Corte Suprema de Justicia en septiembre de 2020.

“No se observa razón alguna para impedir que Yuliana Judith Anaya Doria y Alba Luz Ruiz Ríos promuevan el presente incidente de desacato, ya que, de una u otra manera, encuentran afectadas sus prerrogativas fundamentales y tienen interés legítimo en las resultas del trámite incidental. Por ello, se dispondrá la apertura del incidente de desacato”, dice el documento.

De otro lado, la decisión del tribunal estima que la Defensoría del Pueblo y la Procuraduría General, en un término de tres días deberá aportar pruebas que defiendan la postura sobre el derecho a la protesta pacífica. “En relación con el incidente de desacato enfilado contra el Presidente de la República se ordenará la remisión de las diligencias a la Cámara de Representantes, para que en el ámbito de sus competencias adelante el trámite correspondiente”, agregó el tribunal.

Las denunciantes exigieron vía tutela que las entidades encargadas de la seguridad ciudadana acaten el histórico fallo de la Corte Suprema de Justicia del 22 de septiembre de 2020, en el cual se encontró que el ESMAD no es capaz de custodiar la protesta social sin vulnerar los derechos y libertades de los ciudadanos. Tal fue la repercusión de la decisión que al Gobierno se le ordenó pedir perdón y se suspendió el arma que provocó la muerte del joven Dilan Cruz en el Paro de 2019: la escopeta calibre 12 con munición tipo bean bag.

En contexto:Los detalles del histórico fallo que ordena frenar abuso policial en la protesta

Si el fallo se cumpliera a cabalidad, como lo denunciaron Anaya y Ruiz, lo cual fue ratificado por el tribunal, la Policía y los miembros del ESMAD no incurrían en el excesivo y constante uso desmedido de la fuerza. El presente Paro Nacional, que inició desde el pasado 28 de abril y aún no termina, era un escenario preciso para que la Fuerza Pública demostrara que puede garantizar los derechos ciudadanos, sin embargo, las estadísticas y el registro ciudadano da cuenta de la respuesta violenta de los uniformados.

El Tribunal Superior de Bogotá acreditó la calidad de denunciantes de Yuliana Judith Anaya y Alba Luz Ruiz, ante los “diferentes hechos que son de público conocimiento”. Las mujeres alegaron una constante violencia policial que no les permite salir a las calles. De acuerdo con el último informe de Temblores ONG y el Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (Indepaz), durante el Paro se han presentado 51 asesinatos, de los cuales 43 se le acusan a miembros de la Policía. Los casos de violencia policial están en 2387 y se presentaron 18 denuncias por víctimas de violencia sexual.

En cuanto al presidente Iván Duque, el incidente de desacato estará en manos de la Cámara de Representantes para que adelante el trámite correspondiente. El Tribunal Superior de Bogotá allegó al Congreso las pruebas recogidas durante el expediente. Además, exigió al jefe de Gobierno que en un término de tres días de respuesta por la esperada expedición de un acto administrativo en el cual se les ordene a todos los miembros de la Rama Ejecutiva, a nivel nacional, “mantener neutralidad cuando se produzcan manifestaciones no violentas”. La Corte Suprema le había exigido lo mismo hace un año.

De hecho, una de las acciones gubernamentales que advirtió la Corte Suprema de Justicia, en septiembre del año pasado, era que los ministerios y el Ejército Nacional usaron el eslogan “no paramos, avanzamos” en el marco del Paro Nacional de 2019. Tal estrategia fue tomada por la alta corte como un discurso de estigmatización a la protesta pacífica, porque incluso desde Gobierno se dijo que esa jornada era “parte de una estrategia para derrocar al presidente Iván Duque”. La Corte Suprema exigió neutralidad, pues desde el Ejecutivo se espera mesura.

El secretario general de la Policía Nacional allegó al Tribunal Superior de Bogotá la siguiente respuesta: “teniendo en cuenta la legalidad que revisten las diferentes actuaciones policiales que se desarrollan en el marco del acompañamiento de las manifestaciones y el control de disturbios resulta imperioso poner en contexto la situación nacional que se viene suscitando desde el pasado 28 de abril de 2021, en la que se puede evidenciar que, de forma simultánea a las manifestaciones pacíficas, se han presentado hechos de violencia y actos vandálicos”.

De acuerdo con el último informe de la Fiscalía, en relación con el Paro Nacional, han sido imputadas 160 personas como presuntos responsables de actos vandálicos entre el pasado 28 de abril y el 16 de mayo. Tras atender las peticiones de fiscales, jueces de la República han ordenado 49 medidas de aseguramiento. “En el caso de uniformados de la Policía lesionados, la Fiscalía cuenta con 643 noticias criminales únicas que dan cuenta de 703 uniformados lesionados”, agregó el ente investigador. Por su parte, el ministro de Defensa Diego Molano atribuye los actos vandálicos al Eln y a disidencias de las Farc.

TOMADO DE «EL ESPECTADOR» https://www.elespectador.com/judicial/abren-incidente-de-desacato-por-incumplimiento-de-fallo-que-protege-la-protesta/

El color de texto es nuestro (CR)

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Protestas en Colombia: «Es la primera vez que veo los estratos cinco y seis angustiados, y eso es bueno», Maurice Armitage, exalcalde de Cali

Daniel Pardo – BBC News Mundo, Cali

19 mayo 2021

Maurice Armitage
Pie de foto,Armitage es el dueño y presidente de la Siderúrgica de Occidente (SIDOC). También tienen negocios de producción azucarera y lidera programas sociales en varios barrios de Cali.

Maurice Armitage es una pieza clave del poder en Cali, la tercera ciudad de Colombia y epicentro de las protestas que paralizaron al país desde hace tres semanas.

Incluso antes de ser alcalde entre 2016 y 2019, Armitage ya era uno de los empresarios y filántropos más importantes en la capital del Valle del Cauca.

«No me metí, sino me metieron«, dice sobre su paso fugaz por la política, al parecer suscitado por un vacío de poder y promovido por el empresariado local.

Aunque durante su alcaldía Cali redujo los números de pobreza y homicidios, Armitage salió del poder con una baja popularidad debido a la persistencia de la inseguridad, la desigualdad y los problemas con el sistema de trasporte público.

Durante años, el economista de 76 años mantuvo que Cali era una olla a presión: las inequidades socioeconómicas, dijo, tarde o temprano iban a generar un estallido.

En medio de la ola de protestas que sacude al país, no solo sus predicciones han vuelto a rodar por las redes sociales, sino también su diagnóstico de los grandes problemas que generaron el estallido.

BBC Mundo habló con él en Cali y reproduce acá una versión reducida y editada de la conversación para facilitar la lectura.

Maurice Armitage
Pie de foto,De 76 años, Armitage es hijo de padre británico.

¿Por qué Cali se convirtió en el epicentro de la protesta?

Si yo quisiera hacer un movimiento de protesta nacional, escogería a Cali como conejillo de indias.

Porque Cali es una ciudad muy abierta, con poco sentimiento de pertenencia, de migrantes, con un tercio de su población afrodescendiente. Y además de volátil, geográficamente es muy fácil de bloquear.

Acá, además, están todos los problemas sociales que te podás imaginar, donde se desarrollan todas las inequidades pensables, donde hace 5 años 100.000 personas se dormían con menos de una comida diaria.

Esa crisis social se profundizó con la pandemia. Hoy hay 10 veces más motivos para protestar que hace cinco años.

¿Cree que hubo un factor externo a Cali que organizó el estallido?

Están las dos cosas. Creo que Cali tenía su problemática local, orgánica, un caldo de cultivo para el estallido, que fue estimulado por gente de afuera que trajeron el fósforo que terminó de prender todo.

Pero, digo, ¿hay movimientos subversivos metidos en el paro?

Yo creo que sí, porque este paro fue muy bien organizado. Esto no es solo el descontento de unos sindicatos.

Pero ¿y esa organización no puede ser del movimiento mismo?

Puede ser. Ojalá yo esté equivocado.

Un manifestante es impactado por un cocktail molotov durante las protestas en Cali, Colombia, el 3 de mayo.
Pie de foto,Cali se convirtió en el epicentro de las protestas.

Cali ha tenido avances en pobreza y homicidios en los últimos 20 años. ¿Por qué sigue siendo la ciudad más pobre y más violenta?

Porque en Cali no hay mucho empleo, no hay mucha industria. A diferencia de otras regiones del país, nosotros nos hemos dedicado más al agro que a la industria. La producción azucarera, el mayor bien de esta región, se ha automatizado mucho y cada vez genera menos empleo. Hay ingenios que antes tenían 6.000 empleados y hoy tienen 1.500.

Entonces, sin eso, lo que quedó en Cali son millones de personas que viven del rebusque. El 55% de los caleños se levantan por la mañana a ver qué van a hacer. El que cuida el carro, la manicurista, el que corta el pasto. Son gente que no conocen la estabilidad.

Usted anticipó esta ola de protestas. ¿Qué cree que va a pasar ahora?

Es muy positivo lo que le está pasando al país. Yo tengo 76 años, y es la primera vez que veo los estratos cinco y seis angustiados. Y eso es bueno, porque puede hacer que finalmente cambien su mirada.

Dice que a pesar de toda la violencia que ha vivido Colombia, ¿los ricos nunca han estado angustiados?

Yo hoy estuve toda la mañana hablando con los grandes empresarios del Valle del Cauca, y le digo que los sentí muy angustiados. Y pensé: este país va a mejorar.

Los grandes cambios se producen por grandes exigencias. En la medida en que vos ves que mi señora, que vive muy bien, se empieza a angustiar, ves en ella un cambio de pensar, porque se da cuenta que al señor que lava el carro quizá le tiene que pagar mejor.

En Colombia hay miles de empresas que no pueden pagar siquiera el salario mínimo y un poco de empresas que pueden pagar cuatro veces eso.

Cali
Pie de foto,Aunque han mejorado, la pobreza e inseguridad de Cali siguen siendo de las más graves de Colombia.

Pero las élites sí se vieron afectadas antes: por los secuestros, por la ocupación de tierras.

Me refiero a que por primera vez la estabilidad del país, esa que les beneficiaba a ellos y solamente a ellos, está amenazada.

Y cuando las cosas tocan fondo, y eso que falta para llegar al fondo, las cosas cambian.

¿Qué es lo que tiene que cambiar?

La relación de los que tienen con los que no tienen. Porque esa relación hoy no es clara, porque el empleo no es retribuido como debería serlo. Y fuera del empleo, no hay relación.

No estamos acostumbrados a valorar a los de abajo. Estamos acostumbrados a ver el de abajo jodido siempre. Y eso lo aceptamos, no nos conmovemos con la pobreza ni con la angustia de los demás.

¿Por qué la gente no valora el trabajo del pobre?

En Colombia se cree que el rico tiene derechos y el pobre no.

Yo me demoré 50 años en entender el proverbio cristiano que dice que «es más fácil pasar un camello por el ojo de una aguja que hacer que un rico entre en el reino de los cielos».

Pues es verdad: los que tenemos dinero, llegamos a un punto de pensar que los derechos son inherentes a nosotros, cuando los derechos ¡son para todos!

Y esto no es implantar comunismo, ni locuras de esas, es implantar humanidad.

Mecanico en Cali
Pie de foto,Cali es una de las ciudades con más informalidad de Colombia.

¿Qué pasa con los gobernantes de este país?

Que nos ha faltado humanidad. Vos no podés poner de presidente de este país a una persona que se ha educado en Washington, que no tiene calle, que no conozca las necesidades del pueblo de primera mano.

A los empresarios, a los dirigentes, a las élites en Colombia nos ha faltado calle, entender al otro.

¿A las clases altas colombianas les hace falta contribuir más hacia el desarrollo del país?

Por supuesto. Yo siempre les he dicho a los sectores pudientes que hay que poner más comedores comunitarios, más gestores de paz, más colegios. Y ellos siempre responden con que eso es asistencialismo, paternalismo: que lo que ellos tienen que hacer es producir y pagar impuestos.

Pero eso solo es válido en un país desarrollado, donde además de que el Estado funciona, los ricos pagan muchos más impuestos que en Colombia. Pero acá eso no aplica.

Vos no le podés pedir todo a un Estado precario. Vos vas a las zonas rurales acá y, por fuera de las azucareras, la gente no tiene nada que hacer: andan cultivando coca y marihuana porque cualquier otra cosa no les da, es muy berraco.

Nosotros tenemos la obligación moral de, sí, pagar impuestos, pero además seguir contribuyendo a la gente después de impuestos y después de ganancias.

Vecinos de Cali
Pie de foto,Existen grupos de vecinos en Cali que piden que cesen las protestas.

¿Los ricos han sido tacaños?

No sé si tacaños. Pero no han tenido una capacidad de entender los problemas, se han desentendido de los problemas del país, viven sordos en una burbuja según la cual la pobreza existe porque la gente no trabajó lo suficiente, o por bruta.

La élite se tiene que meter las manos a los bolsillos, y mucho, para sacar adelante a Colombia.

¿Cuánto es mucho?

Lo que más se pueda.

¿Cree que esa falta de comprensión del otro también se muestra en el resto de la sociedad?

A la sociedad colombiana le hacía falta un revolcón como el que está pasando. Porque puede hacer que la gente cambie de chip, que piense en el otro.

A veces pienso que me estoy volviendo como cura, pero es que acá lo que nos falta es tener un poquito de bondad.

¿Pero ese revolcón conviene así implique violencia, saqueos, bloqueos, vandalismo?

Pues no debería ser así, pero es que una manifestación no funciona con velas.

Si el gobierno no le para bolas a las protestas cuando destruyen cosas, imagínate si no destruyeran nada.

No es que yo esté a favor del vandalismo, pero lo entiendo.

Línea

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