Archivo mensual: agosto 2020

DE REGRESO AL PASADO

POR: GONZALO ÁLVAREZ HENAO

Qué oportuno resulta citar en este breve comentario que se hace en torno a la amenaza de privatización que se cierne contra Interconexión Eléctrica ISA, lo dicho por Marx en el 18 brumario de Luis Bonaparte que la historia ocurre dos veces: la primera como tragedia y la segunda como comedia, sin dejar de lado la advertencia que con frecuencia nos hacen de que cuando se desconoce la historia estamos expuesto a repetirla. Esto parece ser lo que nos sucede de manera reiterada a los colombianos. Ejemplo de ello es que en la década del 40 la generación, distribución y comercialización de la energía eléctrica, en su mayoría se encontraba en manos privadas, lo que resultó ser una traba para el desarrollo industrial y comercial del país y la satisfacción de la creciente demanda de energía eléctrica de las familias concentradas en los centros urbanos.

Análisis poco rigurosos de la realidad nuestra dan cuenta que Colombia pasó de ser un país rural a un país urbano, sin detenerse a pensar que entre nosotros ocurrió todo lo contrario de lo que han dicho los estudiosos del urbanismo que para que un pequeño pueblo se convierta en ciudad, se requieren siglos  de un proceso lento y continuo, un todo socio espacial orgánico y hasta cierto punto coherente. Sin embargo, las ciudades colombianas a partir de la década del 40 registraron un crecimiento brusco desordenado y anárquico. Basta con decir que la población para el año 1950 se acercaba a los 12 millones de habitantes y en apenas setenta años pasamos a más de 50 millones, en su mayoría viviendo en las grandes ciudades.

¿Cuál es la causa que motivó la migración de hombres y mujeres del campo a la ciudad? En una primera aproximación debemos argumentar que es el resultado del estallido de la violencia política que se desató a partir del asesinato de Jorge Eliécer Gaitán, la miseria en el campo, el reclutamiento de campesinos por parte de la industria y el desplazamiento interno. Todo esto trajo como consecuencia un crecimiento acelerado de los centros urbanos, y una mayor demanda de servicios públicos, entre ellos, el de energía eléctrica.

La demanda de energía eléctrica no solo provenía de los hogares urbanos, sino también de la floreciente industria del país. Para poder garantizar el suministro eficiente de energía eléctrica el presidente Carlos Lleras Restrepo, se vio precisado a convocar en septiembre de 1967 a la Corporación Autónoma Región de Cauca (CVC), la Central eléctrica de Anchicayá (CHIDRA), la Empresa de Energía de Bogotá (EEB), las Empresas Públicas de Medellín (EPM), el Instituto de Aprovechamiento de Aguas y Fomento Eléctrico   (ELECTRAGGUAS) y la Central Hidroeléctrica de Caldas (CHE), para dar nacimiento a INTERCONEXIÓN ELÉCTRICA S.A., como una entidad pública.

INTERCONEXIÓN ELÉCTRICA S.A. de establecimiento público, fue transformada en una poderosa empresa industrial y comercial del estado en 1990. De esta manera el estado adquirió el monopolio de la generación y distribución de la energía en el país; pero esto resultó ser incómodo para los privatizadores neoliberales que haciendo uso de su influencia y poder, consiguieron que el constituyente del 91 introdujera en el artículo 365 de la Constitución Política, la participación del sector privado en la generación, distribución y comercialización de la energía. Despejado el camino legalmente, el Congreso expidió la Ley 142 de 1994, con la que de un plumazo escindió el activo de generación de energía de ISA y lo destinó a la constitución de una sociedad de economía mixta  de la que resultó Isagen, hoy en manos privadas.

INTERCONEXIÓN ELÉCTRICA S.A. con su limitado objeto social, jurídicamente continuó siendo una empresa industrial del estado, pero sus administradores la han venido desnaturalizando, para poder perseguir a la organización sindical y a los trabajadores, buscando despejar el camino para su privatización total. El primer paso que han dado para el logro de este propósito, fue la creación sin autorización legal de Intercolombia S.A., la que están utilizando como punta de lanza contra el sindicato. Hay que decir que con unos jueces parcializados consiguieron dejar sin vigencia algunos apartes de los estatutos de SINTRAISA, en su pretensión de acabar con este histórico y combativo sindicato.

Lo que pretenden los privatizadores neoliberales es hacernos retroceder a la década del 40, cuando el sector predominante en la generación, distribución y comercialización de energía eléctrica era el sector privado, al que hubo que retirar de esta actividad porque el único interés que tenía era obtener buenas ganancias sin invertir en nuevos proyectos.

Medellín, 3 de agosto de 2020

 

 

 

 

EXTRAÑA COINCIDENCIA

 
Por: Gonzalo Alvarez Henao

El Alcalde Daniel Quintero Calle y el Gerente General de Empresas Públicas de Medellín, lanzaron una cortina de humo, buscando seguramente desviar la atención de la Sala Penal del Tribunal Superior de Medellín, que ha emprendido una juiciosa investigación orientada a determinar si el ex fiscal Néstor Humberto Martínez Neira, actúo de manera negligente o se hizo el de la vista gorda en los casos de corrupción que se presentaron en Hidroituango, con la posible manipulación de las pruebas y el ocultamiento de las mismas. Esto en cumplimiento de un Despacho Comisorio.

Resulta demasiado extraño que la Sala Penal del Tribunal Superior de Medellín, nos solicitara el 5 de agosto de 2020, una ampliación de la denuncia presentada contra el exfiscal en la Comisión de Acusaciones de la Cámara de Representantes y también para que presentáramos todas las pruebas que teníamos en nuestro poder, en las que se da cuenta de todos los actos de corrupción presentados en Hidroituango, los daños ambientales y económicos que sufrió la población asentada cerca al Río Cauca, y que ahora el Alcalde y su Gerente de bolsillo resulten iniciando demandas cuando lo que tienen que parar son los ilícitos que se han venido cometiendo.

El afán por proteger a los corruptos, pudo llevar a estos folclóricos funcionarios a informarle a la opinión pública que emprenderían una acción de carácter civil, buscando que el Consorcio Constructor repare los daños económicos ocasionados, sin consultar esta decisión con la Junta Directiva de EPM que ya se pronunció expresando su rechazo, por no haber sido consultada o informada como tenía que ser, por tratarse de un asunto de tanta trascendencia. Publicamos un fragmento del Despacho Comisorio

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Medellín. Renuncian en bloque los miembros de la Junta Directiva de E.P.M.

Medellín, 11 de agosto de 2020

Doctor

DANIEL QUINTERO CALLE

ALCALDE DE MEDELLÍN

Ciudad

Respetado Señor Alcalde:

Reciba un cordial saludo de parte de los miembros de la Junta Directiva de Empresas Públicas de Medellín, abajo firmantes, quienes manifestamos pleno acuerdo con lo que exponemos a continuación:

Después de analizar a fondo los distintos temas tratados en la reunión extraordinaria de Junta Directiva, presidida por Usted en la mañana de este martes 11 de agosto de 2020, consideramos importante presentar las siguientes apreciaciones sobre la propuesta de

ampliación del objeto social de la Empresa. Como consta en Actas, es cierto qué tanto en la comisión de empalme para el actual gobierno municipal, en el Comité de Estrategia e inversiones y en dos sesiones de Junta, el tema se presentó a título informativo sin que

mediara discusión sobre este asunto, y tal como Usted nos lo informó, en uso de sus facultades, decidió presentar la propuesta de Acuerdo al Concejo de Medellín, sin que fuera conocida por la Junta Directiva. Sin embargo, independientemente de competencias explícitas, consideramos que un asunto relacionado con los estatutos de

la Empresa, debe discutirse a fondo y buscar el concurso de la Junta Directiva como máximo órgano de la Entidad.

Ahora bien, en relación con Hidroituango y sin desconocer la necesidad de desarrollar acciones legales para proteger el patrimonio de la empresa y el vencimiento de términos, también quedó claro en la reunión que la Junta Directiva de EPM no conoció ni participó en el análisis para adelantar accioneslegales contra contratistas y compañías

de seguro del proyecto Hidroituango; y adicionalmente no conocemos que se hayan estructurado la matriz de riesgos para estas decisiones y sus correspondientes planes de mitigación.

Pero más allá de las explicaciones puntuales que se puedan dar a estos hechos, nos preocupa que no se estén observando las buenas prácticas de Gobierno Corporativo que han caracterizado al Grupo Empresarial EPM.

Señor Alcalde, como lo hemos recomendado reiteradamente, hacemos énfasis en que Empresas Públicas de Medellín debe enfocarse en los grandes retos que hoy enfrenta, como la terminación de Hidroituango, Caribe Mar y la atención de los efectos del COVID 19, en particular, frente a las débiles finanzas de los usuarios.

Señor Alcalde por lo anterior y al no estar de acuerdo con el actual manejo que se le viene dando a temas tan fundamentales para el presente y futuro del Grupo EPM y el reiterado desconocimiento a la Junta Directiva, nos vemos obligados a presentar nuestra

renuncia como miembros de ésta.

Lo anterior no es óbice para expresar nuestro agradecimiento por habernos permitido hacer parte de la Junta Directiva de tan querida Empresa durante su Administración.

Cordialmente

(Fdo) Luis Fernando Alvarez Jaramillo

(Fdo) Jesús Aristizabal Guevara

(Fdo) Andres Bernal Correa

(Fdo) Oswaldo León Gomez Castaño

(Fdo) Javier Genaro Gutierrez Pemberty

(Fdo) Gabriel Ricardo Maya Maya

(Fdo) Manuel Santiago Mejía Correa

(Fdo) Elena Rico Villegas

El interrogatorio que rindió ante la Fiscalía Diego Cadena, lo hundió a él…

Cuento de un cruel bandido que quiso burlar a la muerte  

Por: Ricardo Robledo

Cuentan que cuando dios estaba creando el universo, se puso una venda para tratar de ser imparcial y se agachó para colocar en la balanza los materiales para controlar que todo le quedara bien hecho y fue ahí cuando el demonio aprovechó para ponerle una mordaza y crear un bandido sinigual para que llenara la región de maldad.

El mundo se fue llenando de dolor y este malhechor promovía asesinatos, masacres, violaciones, descuartizamientos, decapitaciones para que jugaran futbol con las cabezas delante las familias, mataban a los padres ante sus hijos y luego degollaban a los niños, ocurrían empalamientos, desplazaban a los aldeanos de sus tierras y los condenaba a aguantar hambre y a la mendicidad en las ciudades, propagaban la drogadicción entre la población para alejarlos de la realidad, compraban gobiernos.

Las mujeres que se le acercaban, comenzaban a gritar desesperadamente desde los balcones del poder y tampoco podían ahorrar, pero palabras para insultar a los pobladores; fingía ayudarle a los vecinos de ricas regiones, ofreciéndoles manzanas contaminadas de virus asesinos y en las que se ocultaban armas para que se destruyeran entre ellos mismos, su interés era apoderarse de las riquezas y hasta decía que le dejaran la media luna, pero que la luna llena no le gustaba. Tanto proliferaba la maldad que sus seguidores estaban confundidos y ya no sabían que más hacer.

Tal era la crueldad que hasta el mismo diablo se asustó; pero no era de demonios el arrepentirse, todo lo contrario. Entonces, se sentó a pensar qué más podían hacer. Ahí fue en ese momento de descuido que, los ángeles celestiales aprovecharon para quitarle la mordaza al creador, quien como era omnipotente, había visto todo con un espejo que había colocado en el exterior. Instalaron una luna llena permanente para que iluminara en la oscuridad y para que así las personas vieran con claridad y no se dejaran engañar más.

Al ver que su poderío se debilitaba, los seguidores del bandido les gritaban a los ángeles, que, si no se quitaban las camisetas con alas, iban a pelarlos, pedían la pistola y vociferaban iracundos: “plomo es lo que hay, plomo les vamos a dar”. Amenazaron con incendiar toda la región y hasta acabar con todas leyes del universo, incluso con la ley de la gravedad para que todo flotara en un limbo y para que la justicia no tuviera peso.

Ante ese desmorone, el bandido vio que sólo le quedaban tres salidas:

La primera era confesar todos sus pecados ante la justicia suprema, cosa que no estaba dispuesto a reconocer y porque no sabía lo que era la contrición de corazón ni el propósito de la enmienda, pero sobre todo porque su orgullo, que es maléfico, le decía que escogiera el NO.

La segunda, dejarse llevar al exterior por otros malhechores para enseñarles sus fechorías, pero eso llevaba muchos trámites y en el mundo del mal sólo se conseguían pasaportes falsificados, lo que acabaría de dejarlo mal parado de entrada.

Entonces sus asesores le recomendaron fingir estar contaminado por un virus mortal, luego una cremación, esta vez no en hornos alimentados por llantas y luego desaparecer, pero vivo, no como las que él acostumbraba ordenar; como jugadita final le hizo un falso positivo a la parca y fue así como este cruel bandido quiso burlar a la muerte.

Agosto 09 de 2020

María Fernanda Barreto: Uribe es el expresidente colombiano más vinculado con narcos

El expresidente de Colombia, Alvaro Uribe es el político colombiano y expresidente con más nexos con el narcotráfico así como con la organización de grupos paramilitares, aseguró María Fernanda Barreto, articulista y analista política. Uribe y su llegada al poder político con Iván Duque en el próximo gobierno es un peligro para los movimientos sociales en el país suramericano. teleSUR

Entrevista de archivo

Colombia. Alocución de Gustavo Petro (7 de agosto de 2020)

Los Gustavos

El Espectador conoció en su integridad la decisión de 1.554 páginas de la Sala de Instrucción del alto tribunal, en la cual plasmó todos los detalles de las acciones que el senador y expresidente habría cometido para tratar de lograr que testigos en su contra, que lo señalan de nexos con el paramilitarismo, cambiaran de versión o de que exparamilitares hablaran en su favor.

Las pruebas contra Uribe son “claras, inequívocas y concluyentes”: Corte Suprema

El Espectador conoció en su integridad la decisión de 1.554 páginas de la Sala de Instrucción del alto tribunal, en la cual plasmó todos los detalles de las acciones que el senador y expresidente habría cometido para tratar de lograr que testigos en su contra, que lo señalan de nexos con el paramilitarismo, cambiaran de versión o de que exparamilitares hablaran en su favor.

 

Álvaro Uribe Vélez, senador del Centro Democrático, tendrá que ser suspendido de su cargo por la medida de aseguramiento en su contra. / Archivo El Espectador
Álvaro Uribe Vélez, senador del Centro Democrático, tendrá que ser suspendido de su cargo por la medida de aseguramiento en su contra. / Archivo El Espectador / Archivo El Espectador

¿Por qué determinó la Corte Suprema que el senador y expresidente Álvaro Uribe debía quedar detenido mientras la investigación en su contra avanzaba? Las razones se encuentran consignadas en detalle en el documento de 1.554 páginas, en el que el alto tribunal definió su situación la jurídica, y que conoció El Espectador en su integridad. “Puede hacerse la inferencia razonable de que por interpuesta persona y en distintos eventos que se ofrecen recurrentes el senador Uribe Vélez efectuó ofrecimientos o promesas de beneficios económicos y/o jurídicos a varios testigos para que declararan falsamente a su favor”, se lee el documento.

Con ponencia del magistrado César Augusto Reyes, la Sala de Instrucción, por unanimidad, estuvo de acuerdo con lo planteado por el ponente: por las pruebas que había en el expediente, el senador Uribe debía ser privado de su libertad. Los cinco magistrados expresaron en la providencia que las pruebas indiciarias en contra de Uribe Vélez frente a su participación en la manipulación de testigos son tan “abundantes, claras, inequívocas y concluyentes”, que una medida diferente a la detención domiciliaria no podía ser viable en un proceso de esta magnitud.

“En concreto, por vía de los varios testimonios testimoniales que afirman y así se comprobó que la petición de retractarse, como en el caso de Juan Guillermo Monsalve, o de extender declaraciones a su favor y de su hermano (Santiago Uribe Vélez), que fue lo acaecido en le de Carlos Enrique Vélez, provino directamente del senador Álvaro Urbe Vélez”, se lee en la providencia de la Corte Suprema, cuya extensión nunca se había visto en una decisión de este tipo.

Las pruebas del tema Monsalve

Con respecto a Juan Guillermo Monsalve, quien está condenado a 37 años de prisión y ha declarado tanto contra Uribe como contra su hermano, Santiago Uribe Vélez, la Corte señaló que existen múltiples testimonios que indican “la serie de promesas” que, dice el alto tribunal, les hicieron para que Monsalve cambiara su versión. Está “la declaración del propio testigo Juan Guillermo Monsalve Pineda, la de su esposa Deyanira Gómez Sarmiento, incluso, la de Carlos Eduardo López Callejas, alias ‘Caliche’ o ‘Llanero’; Enrique Pardo Hasche, alias ‘El gringo’, y Diego Cadena Ramírez”.

La Sala de Instrucción de la Corte Suprema enumera las pruebas que recaudó para confirmar que esos ofrecimientos en favor de Uribe se hicieron. “Ciertamente, con la señalada prueba testimonial, la documental referida a los mensajes de texto y voz de los ingresos por alias ‘Caliche’ o ‘Llanero’, la inspección de los ingresos y visitas a la cárcel, los registros fílmicos de ese establecimiento, las legales grabaciones hechas por Monsalve Pineda y las interceptaciones a las comunicaciones monitoreadas, se probó que, en efecto, los hechos del 20, 21, y 22 de febrero de 2018 existieron”.

Esas fechas son claves por una razón: el 16 de febrero de ese mimos año (o sea, apenas días atrás) fue el día en que la Corte Suprema tomó la determinación de archivar la indagación en contra del senador Iván Cepeda, a quien el expresidente Uribe denunció de haber orquestado un cartel de falsos testigos en su contra, y en cambio ordenó que Uribe fuera investigado, precisamente, por tratar de manipular testigos. La Corte ha dejado claro que los días siguientes a esa decisión fueron aquellos en los que Uribe y personas a su alrededor se habrían movido para tratar de reversar los testimonios que había en su contra.

Según la Corte, Carlos Eduardo López Callejas o ‘Caliche’, un “seguidor y simpatizante uribista”, empezó a llamar a Monsalve en calidad de “emisario” del representante Álvaro Hernán Prada, quien, a su vez, “actuaba en la aducida condición de delegado del senador Uribe Vélez”. A Monsalve, dice el documento, ‘Caliche’ lo buscó para que se retractara, pidiera perdón e inculpara al senador Iván Cepeda “a cambio de variados beneficios”. Lo que le pidieron entonces a Monsalve fue “un video o una declaración en ese sentido”.

Al tiempo, dice la Corte, a Monsalve lo buscó Diego Cadena en la cárcel La Picota con la intermediación del también detenido Enrique Pardo Hasche. A él, dice la providencia, llegó Cadena a través de Victoria Eugenia Jaramillo (contra quien la Corte compulsó copias, igual que con ‘Caliche’) y Ricardo Williamson. Pardo Hasche “por lo menos desde el mes de diciembre de 2017, permanentemente, de manera indebida y abusiva, estaba convenciéndolo con el discurso de el senador Uribe Vélez era quien iba a ganar las elecciones y ‘ponía presidente’”.

“En ese empeño inicial, además, con la prueba testimonial de Jaime Lombana Villalba (uno de los abogados de Álvaro Uribe, Maria Mercedes Williamson, Enrique Pardo Hasche, Diego Cadena, Héctor Romero Agudelo (abogado de Juan Guillermo Monsalve), y las legales interceptaciones hechas a las comunicaciones de los abonados telefónicos del investigado Uribe Vélez y de Diego Cadena, se probó que tuvo significativa intervención el abogado (este es Diego Cadena) del mencionado senador”. En esta parte, señala la Corte, el abogado Jaime Lombana también tuvo un rol destacado.

“Efectivamente, el doctor Jaime Lombana Villalba compareció a la penitenciaria (La Picota, donde está detenido Juan Guillermo Monsalve) ese 22 de febrero, a la misma hora (de Diego Cadena), simulando tener una diligencia ajena a este asunto, en la que, a una prudente distancia, estuvo pendiente del desarrollo y resultados de la reunión que adelantaba Cadena Ramírez con el testigo Monsalve Pineda. En esa ocasión, este último acompañado de su abogado Héctor Romero, era presionado por Diego Cadena para que firmara” la carta de retractación que Cadena había llevado a la cárcel lista.

Para la Sala, la presencia de Jaime Lombana en ese espacio se trató de “un velado mensaje” para Monsalve. A él le habrían ofrecido cosas como mejores condiciones de su reclusión, pero, dice el alto tribunal, “lo fundamental era la obtención de la retractación, no la suerte judicial del testigo”. Y agrega: “Se aprecia probado con evidencia que, afanosamente, el senador Uribe Vélez buscó no solo que Monsalve Pineda se desdijera de sus anteriores declaraciones en su contra y de su familia, sino que particularmente debía señalar que las supuestas falsas acusaciones las había realizado” prebendas y ofrecimientos de Iván Cepeda.

Según la Sala de Instrucción, para el senador Uribe era tan importante aportar el nuevo testimonio de Monsalve en el que este se retractara “que para tal efecto no reparó en el despliegue de abordajes y ofrecimientos al testigo por dos vías distintas (su abogado Diego Cadena y el representante Álvaro Hernán Prada) y con distintos emisarios”. El plan era que esa retractación se incluyera en el recurso de reposición que Uribe tenía plazo de presentar hasta el 23 de febrero de 2018. Es decir, con base en la retractación de Monsalve, infiere el alto tribunal, Uribe iba a pedirle a la Corte Suprema que reconsiderara la decisión de investigarlo.

Ese 23 de febrero, el senador Uribe sí presentó el recurso de reposición, pero sin la carta de parte de Juan Guillermo Monsalve. Lo hizo con cartas de Jhon Jaime Cárdenas Suárez, alias Fosforito, de José Fauner Barahona Rodríguez, alias Racumín, y de Carlos Enrique Vélez, a quien, como ha dicho la propia Fiscalía, el abogado Diego Cadena le entregó por lo menos $48 millones. Cadena ha sostenido que se trataba de “ayudas humanitarias”; Uribe, por su parte, ha dicho que él no fue consultado con respecto a esa entrega de dinero. Para la Sala de Instrucción, que la carta de Monsalve no llegara no cambia “la estructuración del ilícito”.

La defensa del senador Uribe ha señalado reiterativamente que este no le pidió a nadie que sobornara a ningún testigo. Lo que la Corte encontró, sin embargo, es que, tras presentar el recurso de reposición, “el senador Uribe Vélez persistió en su determinación por obtener la retractación de Monsalve Pineda”. Cadena fue a visitarlo, por lo menos, tres veces más. Luego, dice la Corte, “se pretendió simular” que si no hubo retractación de Monsalve, fue porque exparamilitares como El Canoso Don Mario lo amenazaron para impedirlo, versión que se ofrece “como producto de una invención”.

Sobre alias “Víctor” y alias “Diana”

La Corte Suprema de Justicia, tal como lo ha anunciado también la Fiscalía, encontró que el senador Uribe, por medio de Diego Cadena y su socio, Juan José Salazar (a Cadena un juez acaba de ordenarle detención domiciliaria mientras la investigación en su contra por este mismo tema continúa) , ofreció entre $100 y $200 millones a dos exparamilitares para que suscribieran cartas en su favor: Carlos Enrique Vélez, alias Víctor, y Eurídice Cortés, alias Diana. Vélez, en una carta, y Cortés, en un video, desacreditaron a otro testigo que ha vinculado al senador Uribe con paramiltiares, Pablo Hernán Sierra.

La carta de Carlos Enrique Vélez aseguraba que, tras una reunión en la cárcel con Sierra (excomandante del frente Cacique Pipintá), este le había manifestado que si él declaró contra Uribe Vélez fue porque el senador Iván Cepeda así se lo había pedido, “lo que se comprobó que es absolutamente falso”, dijo la Corte. El video de alias Diana, por su parte, apuntaba a demostrar que Sierra hacía parte de un cartel de falsos testigos. “Así mismo, Vélez y Cortés fueron encargados además de buscar más declarantes, utilizando para ello cualquier mecanismo”, indicó la Sala de Instrucción.

Para la Corte, el contenido de las interceptaciones telefónicas hechas a Diego Cadena y Juan José Salazar, quienes estaban “en constante contacto con los potenciales testigos Carlos Enrique Vélez y Eurídice Cortés Velasco, aunada a la prueba directa testimonial de María Helena Vélez, hermana y madre de crianza de alias Víctor, como de su sobrino José Fernando Campo Vélez, permite concluir que en verdad existieron ofrecimientos y entregas de altas sumas de dinero”, indicó la Sala de Instrucción del alto tribunal en el documento.

Todos esos ofrecimientos, agrega la Corte, se dieron porque el senador Uribe “lo permitió y autorizó”. El abogado Juan José Salazar, señala la Sala de Instrucción, “fue dispuesto para atender exclusivamente todas las necesidades de Vélez” y para, también, “mantener un canal de comunicación en doble vía”: no se abordaban solo los requerimientos de Vélez, sino que se hablaba también de “cualquier diligencia judicial o gestión en general de la que tuviera conocimiento y pudiere tener relación con el proceso del senador Álvaro Uribe Vélez”.

En conclusión, señaló la Sala de Instrucción de la Corte, “el examen probatorio deja expuesta con suficiencia (…) la existencia de conductas punibles que pueden y deben atribuirse al senador Uribe Vélez como posible responsable a título de determinador, puesto que se aprecia que actuó con dolo, vale decir, con conocimiento de los hechos, conciencia de la ilicitud y la voluntad o querer su realización”. Pensando en que el expresidente podría entonces obstruir de algún modo la investigación, la Corte determinó que lo mejor para el proceso era que él quedara detenido mientras las pesquisas siguen andando.

Tomado de: https://www.elespectador.com/noticias/judicial/las-razones-de-la-corte-suprema-para-detener-a-alvaro-uribe/

 

 

Medida de aseguramiento para el Matarife ¡Por fin!

Colombia. Corte Suprema ordena medida de aseguramiento en contra del expresidente Uribe

Corte Suprema ordena medida de aseguramiento en contra del expresidente Uribe

La Sala de Instrucción de la Corte Suprema de Justicia dictó medida de aseguramiento en contra del senador Álvaro Uribe Vélez por los presuntos delitos de fraude procesal y soborno. Es la primera vez en la historia que se le impone una medida de este tipo a un exjefe de Estado.

El 8 de octubre de 2019 el expresidente y senador Álvaro Uribe Vélez acudió a diligencia de indagatoria en la Corte Suprema. /Gustavo Torrijos-El EspectadorEl 8 de octubre de 2019 el expresidente y senador Álvaro Uribe Vélez acudió a diligencia de indagatoria en la Corte Suprema. /Gustavo Torrijos-El Espectador / Gustavo Torrijos

Por los presuntos delitos de fraude procesal y soborno, la Sala de Instrucción de la Corte Suprema de Justicia dictó medida de aseguramiento contra el senador Álvaro Uribe Vélez. Es la primera vez en la historia de Colombia que se ordena una medida de este tipo en contra de un expresidente de la República.

El propio senador Uribe trino lamentando la decisión de la Corte. Este diario conoció que la Sala de Instrucción, luego de debatir la ponencia del magistrado César Augusto Reyes, llamó al expresidente y, en esa llamada, le notificó que en su contra hay una medida de aseguramiento de detención domiciliaria.

El caso tiene que ver con el intento de manipulación del procesado Juan Guillermo Monsalve, un exparamilitar que vinculó al expresidente Uribe con la creación del bloque Metro de las Autodefensas que operó en Antioquia.

El expresidente y senador del Centro Democrático aportó su versión el 8 de octubre del 2019, ante el magistrado César Augusto Reyes, en una diligencia que en su momento paralizó las actividades en el Palacio de Justicia y puso en estado de alerta al país político. La decisión de hoy, seguramente también tendrá efectos similares.

Para la Sala de Instrucción en pleno (no participó la magistrada Cristina Lombana, quien fue apartada del caso), fue necesario dictar una orden de captura para garantizar la comparecencia de Uribe al proceso. Luego de legalizar su captura y definir el lugar de reclusión, vendrá un proceso probatorio hasta el cierre de la investigación en el que la Sala de Instrucción decidirá si precluye el caso o llama a juicio al exmandatario.

El origen del caso

En febrero de 2012, en desarrollo de un debate de control político sobre la génesis y desarrollo del paramilitarismo en Antioquia, el senador Iván Cepeda detalló graves hechos relacionados con la hacienda Guacharacas, de propiedad de los hermanos Santiago y Álvaro Uribe Vélez, ubicada en la región del Nus, entre San Roque y Yolombó en el nordeste antioqueño.

El congresista reveló en su debate que, según testimonios de Juan Guillermo Monsalve, ex trabajador de la finca condenado por paramilitarismo, y de otro paramilitar conocido como Pablo Hernán Sierra, alias Alberto Guerrero, excomandante del Bloque Cacique Pipintá de las AUC, la finca había sido sede del Bloque Metro de las autodefensas.

“Los fundadores y creadores de lo que se terminó llamando el Bloque Metro son el señor expresidente Ávaro Uribe Vélez, Santiago Uribe su hermano, Santiago Gallón, Luis Villegas y Juan Guillermo Villegas”, reveló alias Alberto Guerrero al congresista Cepeda en agosto de 2011. En curso del debate de 2012, lo presentó como una prueba de sus denuncias.

Álvaro Uribe negó los señalamientos, reiteró que desde 1983 había dejado de ir a la hacienda, y para demostrar su desacuerdo con Cepeda, el mismo día del debate acudió a la Corte Suprema de Justicia para denunciar al congresista del Polo Democrático, por la presunta manipulación de las versiones de los exparamilitares, cuyo testimonio divulgó en el Congreso.

En de septiembre de 2014, ya Uribe Vélez en condición de senador, Iván Cepeda promovió un nuevo debate en el Congreso sobre paramilitarismo el Antioquia, y volvió a chocar con el expresidente. Uribe radicó en la Corte Suprema un memorial para que se tuvieran en cuenta varias entrevistas realizadas por un investigador privado a los exparamilitares Ramiro de Jesús Henao, alias Simón y Gabriel Muñoz Ramírez, alias Castañeda, que señalaron a Cepeda de hacer ofrecimientos a cambio de declarar contra Uribe.

La Corte Suprema de Justicia se tomó seis años para adoptar una decisión, y el 16 de febrero de 2018, archivó la denuncia contra Cepeda y, en contraste, ordenó que el que debía ser investigado por presunta manipulación de testigos y soborno debía ser el expresidente.

Seis días después, en medio del revuelo nacional por la decisión, el alto tribunal recibió información de la defensa de Iván Cepeda sobre supuestas presiones al exparamilitar Juan Guillermo Monsalve para cambiar su testimonio, razón por la cual la Corte Suprema abrió otra investigación a Uribe Vélez y lo llamó a indagatoria, junto con el representante a la Cámara por el departamento del Huila, Álvaro Hernán Prada.

¿Qué investiga la Corte Suprema?

El alto tribunal revisa si hubo intento de manipular las versiones de Juan Guillermo Monsalve a través de terceros. Por un lado, por intermedio del abogado Diego Cadena, quien lo visitó el 22 de febrero de 2018 en prisión para pedirle que firmara un documento para ser usado por la defensa del expresidente. A cambio, el jurista se ofreció a ayudarle con una acción de revisión en su proceso por paramilitarismo.

El abogado Diego Cadena asegura que nada de esto se realizó y que todo fue iniciativa de él mismo, pero la Fiscalía creyó lo contrario, y por esta razón le imputó cargos el pasado 27 de julio. Además aseguró que Monsalve, con sus actuaciones, quiso hacer incurrir en error a la Corte Suprema de Justicia.

“Por iniciativa mía, mía, mía, le digo: ‘Yo lo que veo viable es un recurso de revisión o revisarle su proceso. No veo más’. Nunca se hizo ningún recurso, nunca estudié su proceso, nunca leí nada. Simplemente se quedó en un comentario. No pasó nada”, aseguró Cadena a la W Radio el pasado 9 de octubre de 2018. A esa reunión en La Picota, que quedó grabada a través de un reloj oculto que tenía Monsalve, también asistió Enrique Pardo Hasche, compañero de prisión de Monsalve, que le pidió que se pasara al “lado de Uribe”.

Cadena tiene un rol clave en la investigación pues según el alto tribunal, ha “contactado en diferentes cárceles -y por fuera de ellas- a exmiembros de grupos paramilitares para que -a cambio de favores jurídicos y al parecer dinero-, elabore escritos y videos a favor del senador Álvaro Uribe y de su hermano Santiago”, este último en juicio por presunta conformación de grupos paramilitares.

Según la Corte Suprema, el abogado Diego Cadena, con conocimiento del expresidente Álvaro Uribe Vélez, visitó al menos dos veces más a Monsalve para conseguir que firmara una carta en la que se disculpara con el expresidente.

Además, en el proceso, los exparamilitares Carlos Enrique Vélez, alias Víctor; y Eurídice Cortés, alias Diana, han afirmado que el abogado Diego Cadena les ofreció dinero para testificar en favor de los hermanos Uribe Vélez. Las conductas del abogado Cadena le valieron un proceso judicial y la Fiscalía le imputó, junto a su socio Juan José Salazar, los cargos de soborno en actuación penal y fraude procesal.

En el caso de alias Víctor, el ente investigador presentó pruebas de que Cadena ofreció $200 millones, de los cuáles se pagaron efectivamente $48 millones, para afirmar que no se trató de ayudas humanitarias como inicialmente dijo el abogado.

“No existen soportes en la oficina de Cadena que demuestren que esos pagos a Vélez eran ayudas humanitarias o viáticos como parte de una estrategia de este abogado para adquirir pruebas de manera legal (…) en el mundo de los abogados ellos tienen que tratar con personas de dudosa reputación y no pueden darse este tipo de licencias (…) la Fiscalía también hace aportes económicos a testigos, pero como gastos reservados y deja constancia de ello”, señaló el fiscal Daniel Hernández durante la audiencia de imputación.

Según el ente investigador, los documentos que alias Víctor y el propio Monsalve presentaron a la justicia luego de sus visitas fueron realizados por él mismo con antelación y ellos solo los firmaron. Tras conocerse estos hechos que se le cuestionan a Cadena, incluso el mismo día que rindió indagatoria, el expresidente Uribe se separó del abogado.

“Me vine a enterar en las últimas semanas, diez meses después de una declaración del testigo Carlos Enrique Vélez, que le había dado $2 millones por razones humanitarias. Fue a decírmelo a mi oficina y le dije: ‘hombre, doctor Diego, si me hubiese consultado, le digo que de ninguna manera. Terminantemente no’”.

No obstante, tras rendir indagatoria, el expresidente Uribe hizo una extensa rueda de prensa en la que aseguró que no sabía de las actuaciones de su apoderado judicial (quien tiene tres investigaciones abiertas en la Fiscalía) y marcó distancia con él: “Me vine a enterar en las últimas semanas, diez meses después de una declaración del testigo Carlos Enrique Vélez, que le había dado $2 millones por razones humanitarias. Fue a decírmelo a mi oficina y le dije: ‘hombre, doctor Diego, si me hubiese consultado, le digo que de ninguna manera. Terminantemente no’”. Cadena renunció al poder que le dio Uribe hace unos meses.

La Corte Suprema también investiga supuestos intentos del expresidente Uribe para buscar, por medio de terceros, que el exnarcotraficante Juan Carlos Sierra, alias El Tuso, hiciera un video en el que desacreditara el testimonio del exoficial de la Policía, Juan Carlos Meneses, uno de los principales testigos en el juicio contra Santiago Uribe por la presunta conformación de grupos paramilitares.

Además, se investiga que Diego Cadena supuestamente buscó, “siguiendo instrucciones” del expresidente Uribe, a la exfiscal Hilda Jeaneth Niño Farfán, para que se comprometiera a declarar en el juicio a Santiago Uribe a su favor, diciendo que en la Fiscalía hubo un complot para acusar al ganadero.

En el caso del representante Álvaro Hernán Prada, el alto tribunal lo investiga por supuestamente haber tratado de manipular el testimonio de Juan Guillermo Monsalve, a través de terceras personas, para pedirle que hiciera un video retractándose de sus dichos a la justicia y señalara a Cepeda en cambio.

Las gestiones las habría hecho Carlos López, alias Caliche, a petición de Prada, hecho que el congresista del Centro Democrático ha negado rotundamente en múltiples ocasiones. En este caso, cabe recordar, desde la realización de la indagatoria, el alto tribunal ha enfrentado algunas situaciones preocupantes. Por ejemplo, el sobrevuelo de drones sobre su sede. A esto se suma, el hallazgo de un micrófono en el despacho del magistrado Reyes, quien, además ha denunciado varios episodios que han afectado su seguridad.

Tomado de https://www.elespectador.com/noticias/judicial/corte-suprema-ordena-medida-de-aseguramiento-en-contra-del-expresidente-uribe/