Archivo mensual: julio 2013

El Concepto del Otro en la Liberación Llatinoamericana

Entrevista a Eugene Gogol

La filosofía de la emancipación

Entrevista a Eugene Gogol, a propósito de la presentación de su libro “El concepto del otro en la liberación latinoamericana” en Arequipa, Perú, el 20 de marzo de 2006.

 

Por José Luis Ramos Salinas

 

Tú te defines como un marxista humanista. ¿Qué es el marxismo humanista, en qué se diferencia del denominado marxismo ortodoxo del fenecido bloque socialista o de las corrientes neomarxistas posmodernas?

La frase “marxismo humanista” no intenta añadir el humanismo al marxismo; sino que se refiere en sí misma al pensamiento de Marx, sobre todo a sus manuscritos económico filosóficos de 1844. Aquí Marx usa la expresión humanista para calificar a su filosofía. Es en ese sentido que nosotros utilizamos la frase “marxismo humanista”; para guardar relación con el marxismo de Marx y no con el marxismo pos Marx que fue una tergiversación del marxismo que consistió en una reducción a la lucha de clases, en reducir el socialismo a la nacionalización de la propiedad privada. El marxismo de Marx, el humanismo de Marx, que nosotros queremos recrear, criticó las teorías económicas de Smith y David Ricardo porque querían reducir la economía a hechos, a cosas, a variables económicas, como el trabajo; pero no había ningún interés en el trabajador; entonces Marx con su teoría de la alienación y explotación de los trabajadores, coloca al trabajador, a los hombres y mujeres, en el centro de la economía. Se trata de humanizar la teoría económica.
Marx también fue muy crítico contra el comunismo vulgar, que pone énfasis en las formas de propiedad: propiedad privada es capitalista; propiedad nacionalizada es socialista; pero Marx nunca pensó así. En su concepción -que incluía, obviamente, el cambio de la forma de propiedad- el corazón era el cambio de la forma de producción: terminar con la mercantilización de los hombres y mujeres dentro del proceso de producción. Es el ser humano y no la propiedad lo que tiene que estar en el centro del cambio social.
En su filosofía, Marx, se nutre de la dialéctica de la negatividad de Hegel, pero al mismo tiempo critica la idealización de la filosofía hegeliana. Hegel construyó su dialéctica en base a ideas que existían fuera de la cabeza de los hombres y mujeres; pero Marx dijo no, es necesario poner al ser humano en el centro de la filosofía de la emancipación.
El problema del marxismo en el siglo XX fue la reducción del pensamiento de Marx a formas de propiedad, la exclusión de la necesidad de una filosofía de la revolución, que fue reemplazada por una praxis política ejercida por un partido vanguardista que funcionó como una élite.
Si vamos a volver a Marx, es necesario comprender la totalidad de su pensamiento, en los campos de la economía, de la filosofía y de la historia.

Situándonos en América Latina, que es de lo que habla tu libro, en qué consiste la liberación que propones, porque la prédica oficial asegura que salvo por Cuba y Venezuela el continente goza de libertad en mayor o menor grado.

La liberación en la sociedad burguesa es una liberación del mercado y del comercio; en donde algunos tienen derecho de explotar a otros. Pero una liberación auténtica consiste en una situación en la que las personas puedan ejercitar sus talentos y su creatividad, sin traba alguna. Y en América Latina esto choca directamente con la situación de los pueblos indígenas, de las mujeres, de la juventud, de los trabajadores, de los homosexuales, etc. Es necesario dar a estos sectores el derecho a la identidad, a la dignidad, a tener un tipo de vida donde no haya desigualdad ni pobreza. Y en el neoliberalismo la libertad es la de tener dinero y no la del desarrollo de las personas.

Tú sostienes que hay una necesidad de unir la praxis política con el pensamiento filosófico. Pero lo que se ve en el Perú y en otros países es que la intelectualidad cada vez se aparta más de la política y, sobre todo, que los “políticos” son cada vez menos intelectuales. ¿Qué riesgos implica esta particular situación?

La práctica política se limita a la lucha por el poder, y obtenerlo como resultado exclusivo de esta práctica no significa nunca una nueva sociedad, sino pasar de un dueño a otro. Yo acepto que es necesario concretizar la filosofía en términos políticos, organizativos y económicos; pero si nosotros no tenemos una visión filosófica emancipatoria bien enfocada en la realidad del Perú, o del país que se trate, es imposible dar inicio a una verdadera nueva sociedad con carácter humanista. Yo no creo que esto sea un problema reciente, en el marxismo, por ejemplo, del siglo XX hubo una reducción de esta filosofía a lo meramente político: es decir “¿cómo tomar el poder ?”. Y entonces, no solamente los intelectuales que están fuera del marxismo, sino también los que están dentro de él, tienen una visión muy estrecha de lo que significa forjar una nueva sociedad.

Tú hablas del “otro” en tu libro como los marginados, en el caso de América Latina: los indígenas, las mujeres y otros sectores excluidos, que van teniendo poder en Bolivia con Evo Morales, en Ecuador con el movimiento indígena y relativamente en el Perú con el auge que alcanzaron las posiciones aquí llamadas nacionalistas. Pero esto está surgiendo sin un discurso filosófico que lo sustente, sino sólo con la intención de tomar, no sé si el poder, pero por lo menos el gobierno.

A mí me parece que tu crítica es excesiva, yo estoy un poco más a la expectativa sobre la situación en Bolivia, me parece que es necesario saber qué va a pasar. Para mí, filosofía no es solamente lo que está en los libros, no es necesario leer todo Marx, ni conocer a plenitud a Hegel; creo que para algunas personas sí es importante saber esto, pero la dialéctica no es una invención de la filosofía, la dialéctica está en la lucha, en la historia, y lo que Hegel hizo es un resumen de esto. Para mí, la necesidad de una filosofía emancipatoria no está dada en el sentido de algo externo que hay que dar a las masas, es necesario tener pensadores y activistas con conocimiento de ideas de liberación, pero al mismo tiempo es necesario comprender que la práctica de estos movimientos desde abajo (como por ejemplo los indígenas bolivianos, los piqueteros en Argentina, los zapatistas en México) es también teoría; las masas tienen ideas y esperanzas de liberación, y tienen actividades de liberación. El subtítulo de mi libro es “La fusión del pensamiento filosófico emancipatorio y las revueltas sociales”, pero esta fusión no es la que supone a las masas como fuerza y músculo de la revolución; y a los intelectuales como la mente y la racionalidad de la revolución. De ninguna manera, las masas son la racionalidad de la revolución, porque su práctica es un tipo de teoría; pero hay otro tipo de teoría que tiene sus raíces en la filosofía emancipatoria; y el desafío para nuestros días es cómo fusionar la teoría y la práctica de las masas con la filosofía emancipatoria.

Sin embargo, por lo menos en Perú, en las últimas campañas electorales no se escucharon, en la mayoría de discursos políticos, una necesidad de liberación.

A mí me parece muy importante la decisión de los zapatistas de desarrollar “La otra campaña”, y esta no es una campaña electoral, porque no la ven como una alternativa para lograr un cambio social en el México de hoy. Los zapatistas están planteando conectar las reivindicaciones de los indígenas de Chiapas con las de los trabajadores, los movimientos de mujeres, los homosexuales, ancianos y otros sectores de la sociedad civil que reclaman un cambio.
Cada situación es diferente, por ejemplo, lo que ocurre en Venezuela es muy interesante, donde las iniciativas parten desde arriba, pero es imprescindible para un socialismo auténtico que la construcción vaya desde abajo. Es difícil establecer juicios acerca de si las elecciones son buenas o malas, eso depende de cada situación en concreto. Pero la solución no es que aparezcan nuevos líderes dentro del mismo sistema económico social, sino que de lo que se trata es de romper el poder del capital, esta es la necesidad; no es fácil pero es necesario comenzar a hacerlo. En este sentido las elecciones nunca serán suficientes.

En países subdesarrollados, romper el poder del capitalismo, que tú señalas como fundamental, es imposible si no existe un cambio en Estados Unidos. Probablemente Venezuela sea una excepción por el petróleo, pero en el resto del continente la situación se presenta mucho más complicada.

Absolutamente de acuerdo. Es necesario tener cambios fundamentales en los Estados Unidos, pero es importante entender que hay otro Estados Unidos, no sólo existe el EEUU de los dueños y de los demócratas y de los republicanos. Nosotros tenemos una historia de lucha de los de abajo: en los años 60 por los derechos civiles, más tarde contra la guerra de Vietnam. Entonces, es necesario desarrollar un movimiento de trabajadores, de mujeres, de la juventud norteamericana.
Pero es necesario también entender qué es el capital, porque hay una gran confusión, algunos creen que capitalismo es lo mismo que neoliberalismo; el neoliberalismo es la cara predominante del capitalismo en este momento, y naturalmente es necesario luchar contra él, pero el capitalismo tiene otras caras; una de ellas es el capitalismo de Estado, que consiste en nacionalizar la propiedad privada; pero eso no es la construcción de una nueva sociedad. Yo estoy muy de acuerdo con la lucha latinoamericana contra la privatización de los recursos naturales, es necesario tener un control de estos recursos; pero eso no es una nueva sociedad. En México, Cárdenas nacionalizó el petróleo en los años 30 y eso fue importante como una acción contra Estados Unidos, pero ahora PEMEX es una compañía estatal, donde los trabajadores no tienen ninguna injerencia sobre ella. Marx fue muy claro, la prioridad es romper la ley de extracción de valor y plus valor que es donde reside el poder del capital. Además de esto, muchos otros cambios son necesarios, como eliminar la división entre trabajo manual y trabajo mental, la relación hombre y mujer marcada por un fuerte sexismo, el racismo, etc. Entonces, una nueva sociedad implica nuevas relaciones humanas; lograr esto es muy difícil, pero muy necesario.

¿Estos cambios para construir eso que pregona el lema: “otro mundo es posible”, necesita de un nuevo sujeto revolucionario?

Para lograr el objetivo de “Otro mundo es posible” es necesario en primer lugar romper el poder de capital. En segundo lugar hacer una redefinición de lo que es el sujeto revolucionario en nuestros días; porque el problema es lo que pasó con el marxismo después de Marx, porque hubo una reducción del concepto de sujeto revolucionario, porque para Marx los trabajadores no sólo eran músculo y fuerza de revolución, sino también raciocinio y mente de revolución. Pero después de Marx se tergiversó el marxismo: la conciencia para cambiar la sociedad era algo que poseían los intelectuales y pensadores; y se suponía que las masas no tenían esa conciencia, por tanto era necesario un partido vanguardista para dar esta conciencia a las masas. El primero que planteó esto fue Kautsky, pero después fue Lenin con su trabajo “Qué hacer” que tiene esta concepción muy estrecha de lo que es un sujeto revolucionario. En realidad se trató a las masas no como sujetos, sino como objetos, y era necesario darles conciencia a estos objetos. Pero cuando nosotros tenemos esta concepción, estamos repitiendo la división de clases del capitalismo en trabajo manual y trabajo mental. Y si nosotros repetimos esto en un gobierno revolucionario de izquierda, nosotros vamos a tener revoluciones que van a terminar abortando.
Es necesario tener una concepción diferente del sujeto revolucionario, dándonos cuenta de que la gente tiene esperanzas, ideas y realiza actividades revolucionarias que no son sólo praxis sino también fuente de teorías para cambios sociales. Por ejemplo es muy interesante el desarrollo del movimiento feminista en los Estados Unidos en los años 60 y 70 porque se dio dentro de la izquierda, porque se suponía que los líderes y pensadores tenían que ser hombres y las mujeres podían apoyar con el cuidado de los niños y la preparación de alimentos; y las mujeres se rebelaron contra eso, de allí surgen los movimientos feministas, como una respuesta contra la posición masculina al interior de la izquierda.
Y finalmente, para lograr un nuevo mundo, es necesario tener una concepción emancipatoria, esto es muy amplio, yo uso la palabra filosofía, pero no se trata de algo académico y puramente intelectual. Se trata de algo que debe ser forjado por mucha gente y no por unos pocos intelectuales y pensadores. Para mí la dialéctica hegeliana y el marxismo de Marx nos pueden ayudar mucho, pero no como la Biblia, sino que hay que recrear esta filosofía, porque incluso las ideas políticas de Hegel fueron eurocéntricas y hasta racistas; pero la construcción de la dialéctica es algo muy universal porque allí cabe la historia de la humanidad.
La dialéctica no es fácil de entender; pero vayamos a algo fundamental como la doble negación. Nosotros vivimos en un mundo donde no hay libertad, entonces es necesario tener una negación de esta sociedad que tiene contradicciones graves, porque como humanos no podemos desarrollarnos dentro de una sociedad donde hay sexismo, racismo, etc. Pero Hegel nos habla de una segunda negación, que es la negación de la negación, esto que aparece como excesivamente abstracto es en realidad la construcción de una nueva sociedad, una vez que se ha negado la vieja. Es en este sentido, que hablo de la necesidad de una filosofía emancipatoria que nos permita construir ese “otro mundo es posible”.

FUENTE: SEPTIMO CIRCULO

Locomotoras de Santos a Media Marcha

TELESUR
Miércoles 17 de Julio de 2013, 04:51 am

Mineros colombianos inician paro indefinido y agudizan protestas

Confederación Nacional de Mineros de Colombia convocó la huelga (Foto: Archivo)

La Confederación Nacional de Mineros de Colombia (Conalminercol) confirmó que miles de sus afiliados iniciarán este miércoles una huelga general, por tiempo indefinido, en al menos 18 de los 34 departamentos del país, demandando al Gobierno de Juan Manuel Santos soluciones al pliego de peticiones que han presentado en los últimos días.

El presidente de Conalminerco, Ramiro Restrepo, manifestó anunció diversas movilizaciones que reunirán a más de 25 mil personas en 80 municipios del país. Precisó que la principal manifestación será en Buenaventura, departamento del Valle del Cauca (oeste), donde unas cuatro mil 500 personas saldrán a las calles y prevén cierres parciales de vías.

Resaltó que aunque el Ministerio de Minas y Energía y el gremio buscaron soluciones para levantar la manifestación, finalmente no se alcanzó un acuerdo. Por ello, destacó que “el paro será por tiempo indefinido, hasta que haya una verdadera voluntad del Estado”.

Restrepo detalló que sus peticiones se resumen básicamente en un rechazo a las leyes expedidas por el Gobierno, en las que declaran que no se pueden practicar la actividad minera sin poseer una licencia o un título que lo permita.

“Existen al menos dos millones de personas que sustraen de manera artesanal los minerales (…) Pedimos que por medio de normas se establezca la diferencia entre la minería artesanal y la ilegal, que es la que afecta al país”, explicó.

En ese sentido, el presidente de la Asociación de Mineros de Marmato (en el central departamento de Caldas), Mario Tangarife, aseguró que el objetivo es “protestar contra el trato de delincuentes que nos está dando el Gobierno y las leyes que devienen política de exterminio de la minería tradicional para seguir entregando títulos a las multinacionales».

Asimismo, denunció que ha sido la situación de abandono en que están inmersos -los medianos y pequeños mineros- el motivo por el cual se han visto obligados a recurrir a medidas de fuerza, pues sienten que es la única forma que tienen para ser escuchados.

«No tenemos ninguna opción de cómo formalizarnos, queremos que nos escuchen y nos ofrezcan soluciones, garantías y conocimientos, para seguir ejerciendo el oficio que alimenta a nuestras familias», enfatizó Tangarife.

Por su parte, la directora de la Confederación Nacional de Mineros, Luz Stella Ramírez, confirmó que quienes ejercen el oficio artesanalmente representan a dos millones de familias, cuyo sustento es precario o casi inexistentes.

Los mineros han señalado que también habrá concentraciones en puntos estratégicos del país. En el Eje Cafetero, se agruparán los de la región cafetera, Antioquia (norte), en parte del Valle del Cauca y en la vía sobre la entrada a Marmato. Aunque han señalado que se trata de una manifestación pacífica, no se descarta que se dé bloqueos de algunas vía.

Posibles infiltraciones

El presidente Santos insiste en denunciar que detrás del paro minero hay “ilegales detrás de los legales”, argumentando que muchas bandas criminales se financian con la minería ilegal, incluso más que con el narcotráfico.

“Están organizando un paro minero en el Bajo Cauca y en diferentes sitios del país (…) Nuevamente los ilegales usando de escudos a los legales, en este caso a los mineros artesanales, a los pequeños mineros con quienes hemos venido conversando para formalizarlos”.

De igual manera, defendió que como jefe de Estado se encargará de cuidar los recursos naturales, motivo por el cual justificó su decisión de destruir las máquinas incautadas para ejercer la minería ilegal.

Por otro lado, el ministro de Minas y Energía, Federico Renjifo, anunció que los “consejos comunitarios del Chocó (oeste) han acordado que no están de acuerdo con el paro minero”, especialmente luego de legar ambas partes a un acuerdo en horas de la noche de este martes.

FUENTE: TELESUR

http://www.telesurtv.net/articulos/2013/07/17/mineros-colombianos-inician-paro-indefinido-y-agudizan-protestas-2302.html

Conocimiento y progreso desde la periferia

¿Comodidad tecnológica, Consumismo… o Bien Vivir?

Por Gonzalo Salazar

El concepto de progreso comprendido y aplicado como crecimiento económico y desarrollo tecnológico para beneficio de una parte de la sociedad, construido por occidente, viene originado en la concepción monoteísta judeocristiana del mundo, de la trascendencia en el tiempo de los humanos; traducido en un futuro de abundancia, placer y sosiego, mediante el mejoramiento permanente, ascendente y acelerado de los medios de vida. En el capitalismo la mayor parte de los adelantos científicos y tecnológicos están dirigidos a alargar la vida, a brindar comodidad en las actividades productivas y sociales, a buscar la eternidad física de los individuos, al estilo de los dioses y sus representantes (gobernantes, jerarcas religiosos, magnates financieros y accionistas de transnacionales) en la tierra;  no más de 10.000 familias inmensamente ricas. Quienes buscan mantener su mundo individualista, y el poder para disponer de vidas y destinos de las personas y de la naturaleza. Altos Jerarcas religiosos de todas las sectas contribuyen a este propósito  prometiendo a los oprimidos un paraíso después de la muerte que redimirá su miseria y sufrimiento, pero que no permitirá, en vida, su propia emancipación.

 La ciencia, desde Grecia, ha sido el instrumento para construir una cultura del progreso occidental, con un intermedio “oscuro” de 1000 años: el Medioevo, de donde renace el interés por la ciencia y el conocimiento auspiciado por el naciente capitalismo; tendría su auge con el iluminismo y el liberalismo y su aplicación en la Revolución Industrial. El capitalismo irrumpe en el mundo con la invasión y el saqueo  a América, la gran expansión del capital que hizo posible su desarrollo industrial y comercial. A partir de la Revolución francesa, con sus promesas de progreso: igualdad, fraternidad y libertad, la ciencia con su racionalidad, y la tecnología, se convierten en el motor de desarrollo del capitalismo industrial, masificando la producción, expandiendo la exportación de mercancías y de capitales, la importación de materias primas  desde otros continentes hacia Europa, y luego, desde el siglo XIX, hacia las metrópolis capitalistas, empezando por USA.

 El conocimiento científico producido por la humanidad en más de 5000 años, fue concentrado por el capitalismo, aplicado y transformado en un gigantesco y sofisticado aparato industrial, militar, tecnológico cibernético –la megamáquina moderna- que se expandió por todo el orbe, rompiendo las fronteras geográficas, económicas y culturales en menos de 200 años; generando toda una cultura antropocéntrica, consumista, egocéntrica e indiferente ante la degradación de los ecosistemas y de la humanidad. La energía nuclear, la robótica, la cibernética, la nanotecnología, la microelectrónica, la genética, la biología molecular, la biotecnología, aparecen en los últimos 70 años para recrear al mundo en forma virtual y terrorífica, prometiendo un nuevo estado de bienestar, de abundancia, de eficiencia, diezmando la posibilidad de soñar, posibilitando el ocio, la libertad. Sin embargo, como en todos los imperios, los actuales guardan secretamente muchos conocimientos y desarrollos tecnológicos, que con su difusión y aplicación podrían solucionar grandes problemas sociales, energéticos y medioambientales, pero también poner en riesgo la estabilidad de su sistema; solo aplican y difunden los que les convienen para mantener y ampliar su statu quo.

 En todas las épocas ha habido producción de conocimientos, generalmente las personas están permanentemente indagando, experimentando, aprendiendo, produciendo y transmitiendo conocimientos (científicos, artísticos, literarios); los pueblos siempre han tenido y desarrollado conocimientos y saberes para mantener y mejorar sus condiciones de vida material y espiritual, por lo cual es estúpido hablar de la actual como la era del conocimiento, pues siempre los imperios han robado los conocimientos a los pueblos sometidos como lo hacen con su riqueza material. Es la era del capitalismo salvaje en su forma imperialista, la era de la expropiación masiva (global), de la sistematización y control del conocimiento y de la sociedad por las grandes corporaciones transnacionales -no es el acceso democrático al conocimiento ni al ejercicio de la investigación científica hacia la solución de los grandes problemas de la humanidad y el planeta- es la aplicación masiva de toda la teoría científica, en la producción masiva de mercancías y en las formas de dominación política, económica y cultural por el capital imperialista, que niega la capacidad y las posibilidades a los pueblos sometidos de adquirir y desarrollar ciencia y tecnologías propias. La concepción de conocimiento occidental dominante hasta hoy se sintetiza a partir de los conceptos de Descartes[1] asumidos y dogmatizados por la burguesía en una racionalidad que se impuso a la sociedad, no solo para desarrollar ciencia y tecnología, sino, también aplicado a todas las relaciones sociales y en el “dominio” de la naturaleza

 La ciencia como bien de la humanidad, debe estar disponible, ser utilizada para generar desarrollo y bienestar en los pueblos sin ninguna restricción económica, política y o cultural. Gran parte del conocimiento en todas las áreas de las ciencias naturales y sociales, de las culturas absorbidas, se encuentran acumuladas y administradas por supercomputadoras de USA y Europa, (así como los más valiosos tesoros históricos y culturales de los pueblos de la periferia se encuentran en museos de las grandes metrópolis occidentales), pasaron de los libros y las bibliotecas a las memorias USB a las páginas web, a los discos duros, a la “nube” y se difunde  como una gigantesca avalancha de información fragmentada, que hace imposible que una persona con alto nivel académico pueda asimilar siquiera el 0.01% de estos conocimientos en su vida.

La forma de acopiar y acumular conocimientos dentro de la concepción occidental, va en contravía de la forma en que se genera y transmite el conocimiento en los pueblos no occidentales; en la mayoría de estos, el conocimiento surge de sus propias vivencias, de sus experiencias, casi siempre colectivas, donde se integran cosmovisiones visiones y saberes ancestrales con conceptos y conocimientos actuales; en los pueblos aborígenes, conservando la esencia de sus saberes los mayores, a quienes acuden la juventud y las comunidades en caso de necesitar un consejo, un indicio para acometer el qué hacer, para revisar un error o una preocupación; la tradición oral o escrita en sus propias lenguas permite el ejercicio y la extensión de la memoria en el desarrollo de sus culturas, a las cuales integran hoy, el manejo de las últimas tecnologías  -TIC- sin embargo los pueblos en todas la épocas han estado ávidos de conocimientos científicos, de tecnologías nuevas y del progreso que estos puedan aportar. Esta forma de conocer, nace del saber complejo que las comunidades e individuos tienen en su permanente contacto y convivencia tanto social como con la naturaleza, un pensamiento complejo que no aísla los elementos que componen la realidad, la cosa o el fenómeno observado, (natural o social) porque para los investigadores humanistas, ellos mismos son parte que incide en dicho fenómeno desde el momento en que entran en contacto con éste; los cambios que infringen las personas mediante el trabajo o la investigación al fenómeno u objeto, también transforma a las personas. Hoy el científico humanista no se limita a trabajar sobre cosas, sino, que se ve comprometido en la comprensión y solución de problemas, en la que son indispensable la multidisciplinaridad y la transdisciplinaridad, para abordar en conjunto el desarrollo de procesos no solo naturales, sino también sociales. No hay fenómenos ni procesos simples ni aislados por muy sencillos que parezcan, todos tienen múltiples relaciones e interdependencias con el medio en que existen (Morin).

 Entre los métodos de estudio e interpretación de nuestra realidad, como latinoamericanos, como colombianos, el pensamiento complejo no compite con la dialéctica marxista, como tampoco con las formas de percibir, comprender y aprender de nuestros pueblos; de estas formas de conocer solo podemos integrar, complementar lo necesario en una forma propia para transformar nuestro presente y futuro; si bien la dialéctica en su origen occidental; recoge las formas de análisis, conocer y transformar la realidad, construida en más de 2000 años, sintetizada por el marxismo -más que por Marx- ha sido la principal y más eficiente herramienta para explicar el modo de producción capitalista, sus componentes, sus contradicciones, sus tendencias, sirviendo para los propósitos de los trabajadores y de los pueblos sometidos, como soporte y en algún momento como guía para la acción  liberadora y transformadora. Sin embargo con el desarrollo del capitalismo en su forma imperialista, surgen nuevos actores, nuevos sujetos con intereses y objetivos particulares –en diferentes partes del mundo, con raíces culturales diferentes- que es necesario articular y concertar luchas, programas mínimos a corto plazo y mediano plazo con una visión más holística, incluyente y diversa. El Pensamiento Complejo nace en el occidente moderno como forma de conocer las mismas realidades que hoy nos afectan o de las cuales somos parte o actores. Igualmente los capitalistas siempre han integrado partes de los métodos (científicos y metafísicos) en sus procesos de investigación en todas las áreas de la ciencia, en los planes de dominación, en los procesos de producción y en el discurso, pero estas formas de conocer y hacer, son herramientas revolucionarias en los cerebros de las personas y de los pueblos.

El capitalismo ha desarrollado un método cognitivo que divide, aísla y oculta partes y resultados de los fenómenos o materiales estudiados, profundizando tanto en particularidades -especializaciones- que muchas veces los científicos pierden la visión del conjunto y de sus múltiples relaciones con la realidad social. Generalmente el amor por la ciencia no es igual al amor por la humanidad, por la vida o por la naturaleza, siendo la función del científico en el capitalismo igual a la del obrero: producir conocimiento (que también se convierte en mercancía), obedeciendo las órdenes de quien le paga o de quien lo mantiene dentro de una élite supuestamente heroica o patriótica; esto indica el bajo nivel de autonomía y de formación humanista de esos científicos. En el capitalismo los y las científicas no son libres, así dispongan de todos los medios logísticos para ejercer sus disciplinas y de comodidades económicas personales. Quienes dirigen los procesos productivos y de investigación científica y social como dueños de los medios de producción, lo hacen para mantener e intensificar la explotación económica y el control sobre las personas y la sociedad a su favor.

 De esta manera el capitalismo guarda en frascos dosificadores llamados institutos científicos, laboratorios y universidades, los conocimientos que roba, tanto a los pueblos como a sus propios científicos, mediante la “compra” o la apropiación (de supuestos descubrimientos, de procesos,  componentes naturales e inventos)  consignadas en las llamadas patentes o derechos de propiedad intelectual, que realmente pasan a ser propiedad de las corporaciones transnacionales. Este conocimiento que llaman ciencia, es la única forma real, cierta, eficaz y legítima que sólo puede tener uso instrumental para el logro de los objetivos que el capital se propone; otro tipo de uso es considerado como terrorismo.

 En el caso de las llamadas ciencias naturales, enfocadas hacia la transformación de la genética de cualquier especie, la alteración química de sustancias y la modificación de las características físicas de elementos y compuestos;  quienes dirigen estos procesos no dan importancia  a los efectos o consecuencias de estas transformaciones en la naturaleza y el universo, al ser aplicados y masificados los resultados o productos de esas investigaciones; el método científico cartesiano (que supuestamente busca la verdad a través de la ciencia y la razón) aplicado por occidente, no obliga a desarrollar simultáneamente  procedimientos que permitan desactivar, descomponer, neutralizar y o eliminar los productos y efectos nocivos o peligrosos de esos experimentos; la ciencia utilizada de esta manera puede generar avances científicos, comodidad y “progreso” para algunos sectores de la sociedad; pero también puede provocar incertidumbres, terror y tragedias para la humanidad, como ha ocurrido con el desarrollo industrial y tecnológico en los últimos 200 años. No se puede alabar todo invento o descubrimiento científico y su aplicación en tecnologías y o procedimientos como progreso en el bienestar de la humanidad, cuando los resultados a mediano y largo plazo pueden ser letales para ella y para el planeta. La ciencia en manos de los capitalistas se convierte en una caja de Pandora.

 De igual manera las ciencias llamadas sociales y o humanas desarrolladas por Occidente, enfocadas hacia el estudio de las persona y los pueblos, sus problemas y necesidades, son tomados como objetos factibles de manipulación y de utilización racional en el sostenimiento del sistema mundo capitalista, que desde la optica neoliberal convierte a la sociedad humana en una simple entidad biológica sin historia, sin capacidad para definir su propio destino, haciendo parecer las miserias del capitalismo como fenómenos naturales, como nos lo expresa Pablo Dávalos:  

“Si el comportamiento del homo economicus es el supuesto de base del neoliberalismo, entonces, para comprender la historia y la sociedad los criterios fundamentales ni son históricos ni son sociales son, en última instancia, biológicos. Si son biológicos quiere decir que son naturales. De esta forma, la explicación última de lo social como hecho y problema está dada desde el bíos. La economía abandona el campo de lo social para entrar en la esfera de la naturaleza.”

 “ En la deriva biopolítica del neoliberalismo, son también aquellos que utilizan criterios biológicos los que trazan la frontera de lo humano y de lo racional. El problema es que toda frontera a nivel biológico pierde de vista lo humano y lo convierte en bíos. Como bíos lo humano pierde toda consistencia ontológica. Es materia que puede ser desechada, neutralizada, controlada, intervenida. Puede entrar en el campo de la profilaxis, como en el caso de la Shoah y ni siquiera suscitar ningún escrúpulo moral, como cuenta Primo Levi en su testimonio, porque la administración de la vida genera su contraparte en la administración de la muerte.”[2]

El uso instrumental de las ciencias sociales y humanas, la difusión del pensamiento único de Occidente capitalista, ha impuesto una cultura antihumanista que obliga al sometimiento sicológico y cultural de los pueblos del mundo. El progreso capitalista niega todos los valores intelectuales humanistas, la compasión, la dignidad, la libertad, la fraternidad, la solidaridad, la felicidad, pues estos no generan ganancias económicas para los dueños del capital. Indudablemente el desarrollo industrial y tecnológico ha brindado comodidades en los sitios de trabajo de la industria y el comercio, en el estudio, en los hogares, donde quiera que haya el suficiente dinero para adquirir los productos y servicios que ofrece la actual revolución industrial, pero mucha más gente ha perdido sus riquezas, sus territorios, sus libertades y los bienes que le permitían subsistir en condiciones dignas, para que los países “desarrollados” disfruten y derrochen lo que nos roban. La misma democracia tan cacareada por los países hegemónicos ha dejado de ser la expresión real de las “mayorías”, mientras las más importantes decisiones que comprometen los recursos y la soberanía de los pueblos, son tomadas por organismos privados internacionales que no tienen nada que ver con las instituciones “democráticas” de sus países.

 Aún siguen llegando de los países del sur gran cantidad de científicos y científicas a las metrópolis “desarrolladas”, cooptados por grandes corporaciones y por instituciones de esos Estados, desplazados por la pobreza, por la falta de políticas e infraestructura para la investigación y el desarrollo científico. Sin embargo dentro de los países del sur también se dan avances en áreas como en la medicina, la biología, la microbiología, se incursiona en informática y automatización, contribuyendo al mejoramiento de tecnologías; simultáneamente al monopolio de corporaciones como Google, Microsoft o Apple; tanto en el norte como en el sur se desarrollan hardware,  sistemas operativos y programas de software libre, algunos países de la periferia están desarrollando tecnología informática tendiente a la construcción de supercomputadoras para almacenamiento y administración de información a nivel regional de la Internet, que rompa con la dependencia, el chantaje y el espionaje que USA ejerce sobre todo el mundo; Cuba tiene uno de los más altos desarrollos en medicina a nivel mundial.

 Vemos necesario evaluar lo que es y ha sido el progreso impuesto al mundo por occidente, especialmente aplicado a los pueblos del Sur. Hablamos de pueblos en base al reparto del mundo que vienen haciendo las potencias imperialistas desde 1492 en nuestra Abya Yala, en África y en Asia, que han creado el arbitrario mapa actual de países cuyas fronteras no tienen nada que ver con los territorios, historias, comunidades originarias y culturas de los pueblos que los habitan, sino, de acuerdo a los recursos –división internacional del trabajo- que han requerido esas potencias de nuestros territorios. La concepción occidental de progreso conlleva aceptar el desarrollo económico basado en la eficacia, la innovación tecnológica, la versatilidad, la uniformidad, la facilidad, la rapidez, el pragmatismo y la individualidad. Estas características ideológicas de interpretación y construcción de la realidad que nos han regido en los últimos 520 años tienen su origen en la cosmovisión occidental. Trascender esta concepción significa comprender lo que somos y lo que queremos ser, o sea, encontrar y unir nuestras raíces y nuestros sueños en el tiempo y en el espacio, ser radicales, volver a las raíces históricas, culturales y territoriales como nos lo propone José Martí.

 En la crítica al progreso capitalista es importante reconocernos como parte de los pueblos oprimidos, explotados y expoliados por el actual modo de producción dominante, hacer valoración de nuestras culturas, de nuestros modos de pensar, hacer y sentir; de nuestras historias, pero sobre todo, de nuestro presente y del futuro posible que queremos. No podemos prescindir ipso facto de todo el acumulado tecnológico científico y cultural alcanzado por Occidente, olvidando los aportes que todos los pueblos del mundo hicieron entregando lo mejor de sus riquezas naturales y culturales para llegar al actual desarrollo de la ciencia y la tecnología, muchos de esos logros realmente benéficos para la humanidad; ni regresar a un pasado de ignorancia y necesidad. Tampoco negar la importancia de los aportes que desde una visión crítica hacen algunos científicos e intelectuales  en áreas de las ciencias sociales y la humanidades (economía, sociología, sicología, filosofía, arte), rompiendo con el eurocentrismo occidental dentro del mismo Occidente capitalista, como Marx, Freud, Sartre, Benjamín, Cervantes, Foucault, Shakespeare.

 No existen culturas autóctonas puras, aisladas, como tampoco culturas inferiores o superiores, ni civilizaciones perfectas o eternas, todas tienen sus valores, sus avances, su, esplendor, sus injusticias, sus mitos, todas envejecen y fenecen, siendo reemplazadas por otras, porque son construcciones humanas; los mismos conceptos de desarrollo y progreso están supeditados a la cosmovisión de cada pueblo. Como pueblos del sur, como colonias del capitalismo occidental, somos parte de esa cultura impuesta que nos ubica en el contexto geopolítico y geoestratégico, dependientes económica, política e intelectualmente de occidente, que no nos deja mirar otras posibilidades de progreso ni asumir nuestra propia identidad ni descolonizar nuestras mentes ni nuestros pensamientos. Con nuestra visión occidentalizada nos miramos como inferiores; nuestras culturas, nuestro arte, son de segunda, son folklore, artesanía; nuestra historia, nuestra literatura, son mitos o leyendas, realismo mágico, nuestros saberes son supersticiones –sabemos más de Platón, de Alejandro, de Napoleón, de Europa, de Norteamérica, de su literatura, de su historia, que de nuestro pasado, y nuestra propia realidad- sabemos de su ciencia y sus culturas lo que la escuela oficial nos enseña, nuestros conocimientos no tienen nada que ver con acumulados propios científicos o culturales; para Occidente nuestros símbolos son enigmas del pasado sin ningún valor. Del mismo modo la educación oficial y los medios nos martillan a toda hora la superioridad de los valores y la cultura occidental; los líderes políticos, los profesionales, los artistas en cualquier disciplina, en nuestros países, son eficientes e idóneos sólo si vienen de universidades de las metrópolis del norte, si son calificados por organismos especializados  de las metrópolis capitalistas; igual si las mercancías son producidas por sus industrias son de primera, hasta nuestras especies vegetales y animales son inferiores porque ellos así las estudian y clasifican cambiándoles sus nombres originales.

 En nuestras culturas aborígenes predomina lo colectivo, el respeto por el otro, por la otra, por la naturaleza, admiración por la belleza, sin embargo también existen antivalores etnocéntricos, patriarcales y machistas que occidente ha utilizado para dividirnos, ha estimulado el individualismo, el egoísmo  y la corrupción en todos los sectores sociales –sobre todo en las dirigencias- desde los indígenas, pasando por las comunidades negras, las mujeres, la juventud, partidos políticos de izquierda, hasta las directivas sindicales de los trabajadores, que se refleja en las luchas por intereses de grupo, y personales; quienes así actúan  no ven necesaria la unidad social, política, orgánica con otros sectores populares en sus organizaciones políticas y sociales, en su ambición de protagonismo de autosuficiencia y “superioridad”, tara ideológica que impide la unidad popular y la construcción de subjetividades desde lo que somos, lo que queremos y lo que podemos ser. Nuestras identidades culturales y políticas se sintetizan en una ideología dominante que garantiza la atomización de los movimientos sociales y la existencia del capitalismo.

“El Vivir Bien, en sentido político, tiene que ver con las transformaciones institucionales y estructurales que creen las condiciones y los espacios adecuados a la participación, a la transparencia, al acceso a la información y a la formación de consensos. El vivir bien tiene que ver con la paz de las multitudes, del acuerdo de los pueblos, de la complementariedad entre sus economías, sociedades y culturas. No la paz impuesta por el imperio, por el dominio del orden mundial, no la paz de la dominación, que no es otra cosa que la guerra en la filigrana de la paz; sino la paz de las emancipaciones múltiples, de las liberaciones plurales, la paz de las grandes mayorías diversas, de los pueblos, de las multitudes y los proletariados nómadas. La paz entendida como armonía”.[3] El Vivir Bien o el Bien Vivir es una traducción al castellano del aymarasuma qamaña y del quecha suma kausay.

Construir el Bien Vivir implica recuperar la memoria histórica, retomar los nombres autóctonos de nuestros bienes naturales, culturales y sociales, de nuestros territorios, pasar del antropocentrismo al geocentrismo, al biocentrismo, con una nueva ética sobre el respeto a lo vivo, a lo natural, a lo verdaderamente humano, dar sentido desde nuestras identidades, desde nuestras cosmovisiones, desde nuestras necesidades y nuestros sueños a conceptos como democracia, soberanía, libertad, progreso y felicidad, darle un nuevo significado a la vida. Destruir los paradigmas que nos impiden trascender la ideología de la sumisión y la obediencia, la simbología que nos estigmatiza, nos degrada y nos niega; para asumir libre y autónomamente nuestros propios destinos.

Podríamos mirar el Bien Vivir no como abundancia y derroche, sino como el consumo de lo suficiente, realmente necesario, reutilizable y reciclable, respetando, protegiendo al resto de especies, a los bienes naturales como el aire, el suelo, los ríos y los mares. Análisis y definiciones que deben hacer y tomar  los humanistas, los intelectuales progresistas, los revolucionarios, pero sobre todo, los pueblos comprometidos en cambios reales y estructurales, porque los procesos sociales y culturales nunca empiezan desde cero.

 

Las alternativas al progreso impuesto por el capital surgen de iniciativas y tradiciones locales, experiencias ancestrales, colectivas, solidarias, ecologistas, feministas, humanistas, creativas, en el seno de los pueblos y de los sectores populares; todas con un carácter de resistencia, de indignación, en muchas comunidades, acompañadas de conceptos de democracia popular, de no desarrollo o de no crecimiento económico capitalista, como ejercicio de soberanía y autonomía. Cambios que se generan en los pueblos tras la configuración de una filosofía, de una cultura, de una economía, propias, de cada pueblo; que establezcan sus propias identidades, asumiendo nuevas subjetividades como expresión de nuevos poderes, nuevas hegemonías, germinados desde abajo, desde lo colectivo, desde lo local. Una nueva civilización humanista en desarrollo en nuestra América

“Me hablan de progreso, de “realizaciones”, de enfermedades curadas, de niveles de vida elevados por encima de los propios.

Pero yo hablo de sociedades vaciadas de sí mismas, de culturas humilladas, de instituciones minadas, de tierras confiscadas, de religiones asesinadas, de magnificiencias artísticas aniquiladas, de posibilidades extraordinarias suprimidas.

Me lanzan a la cara hechos, estadísticas, kilómetros de carreteras, canales, rieles.

Pero yo hablo de millares de hombres sacrificados en el Congo-Océano (…) Hablo de millones de hombres arrancados a sus dioses, a sus tierras, a sus hábitos, a su vida, a sus bailes, a su sabiduría.

Hablo de millones de hombres a los que, a sabiendas, se inculcó el miedo, el complejo de inferioridad, el temor, la genuflexión, la desesperación, el servilismo.

Me arrojan en plena cara toneladas de algodón o de cacao exportadas, hectáreas de olivos o viñas plantadas.

Pero yo hablo de economías naturales, de economías armoniosas y viables, de la desorganización de economías adaptadas a la condición del hombre indígena, de la destrucción de economías de subsistencia, de la desnutrición instalada, del desarrollo agrícola orientado únicamente para beneficio de las metrópolis, de la rapiña de los productos, de la rapiña de las materias primas (…)” – Me hablan de civilización, yo hablo de proletarización y de engaño. (Aimé Césaire, 1978; 19-21).

Lo que entienden como progreso los pueblos y comunidades indígenas en América latina y en Colombia, tiene que ver más con sus relaciones de convivencia, solidaridad, cooperación y respeto entre humanos y con la naturaleza, con la realización y el disfrute de sus derechos, de sus bienes y capacidades, que con el afán de enriquecimiento o de dependencia económica y política. Nuestro Bien Vivir no busca alargar la vida artificialmente, ni zambullir  a la juventud en el placer farmacocibernético, tampoco fabricar naves espaciales para ir a destruir otros planetas, o fabricar misiles nucleares para acabar con la humanidad, ni agotar los recursos energéticos, biológicos y mineros para producir tecnologías y mercancías superfluas –como el automóvil individual que aísla y vuelve egoístas a las personas- que elevan los niveles de contaminación, violencia y de consumismo, tampoco de llenar nuestros hogares de chatarra tecnológica que en realidad no necesitamos, menos de ostentar poder con las cosas sobre las personas; sino, de mejorar la calidad de vida de los pueblos, de aportar felicidad, en un proceso de cambios revolucionarios, que para el capitalismo puede significar retroceso. Estos conceptos se asocian a principios de justicia, tolerancia, equidad y autonomía.

 Progreso para nosotros puede ser desprenderse de las dinámicas del capitalismo con nuevas y ancestrales formas de producir  y de propiedad colectiva o comunitaria sobre los medios de producción, sobre los bienes naturales y culturales, en los que es definitivo el uso y la propiedad común de la tierra, la creación de Circuitos Económicos Alternativos; sustentado en conceptos como soberanía y territorio, que las comunidades rurales y urbanas han construido en sus historias con sus luchas, pero también el desarrollo de tecnologías, economías, ciencia, y de una cultura propias, o sea, crecimiento humano en armonía con la naturaleza.

 La ciencia y la cultura son territorios de lucha, de combate político e ideológico, esenciales en la construcción de una nueva sociedad; es deber y derecho de los demócratas, los revolucionarios, pero más de los pueblos, promover y defender su desarrollo en beneficio de la humanidad, dentro y fuera de los Estados, exigir a los gobernantes ampliar los presupuestos para estas actividades, condiciones y oportunidades para el ejercicio de la investigación científica y la generación de conocimientos y de tecnologías de punta y apropiadas realmente necesarias, para su aplicación a las condiciones económicas,  sociales y culturales de cada pueblo, de cada país. Es necesario el autoreconocimiento de las capacidades productivas, intelectuales y creativas de todos los sectores populares, de los logros, descubrimientos científicos e inventos realizados por nuestros compatriotas en la historia y en el mundo; son miles los científicos-as, artistas e investigadores que desde la colonia –Expedición Botánica- han hecho y hacen grandes aportes en todas las áreas de las ciencias naturales, sociales y de la cultura como los doctores Patarroyo y Llinás y García Márquez.

UNA EDUCACIÓN POSIBLE PARA UN MEJOR PAÍS

Los planes de dominación de la oligarquía y del imperialismo  no son formulados espontáneamente ni con conocimientos superficiales, sino en forma sistematizada y científica, claro, partiendo de su visión y concepción del mundo, con sus intereses de clase como principio y fin, por eso nos dominan, nos oprimen, nos explotan y nos excluyen. Ellos preparan las condiciones académicas, profesionales, intelectuales e ideológicas en las sociedades a través de sus sistemas educativos para la ejecución de sus políticas, planes y programas estratégicos  de “desarrollo” económico y de dominación, proyectados desde 50 a más de 100 años, ensayando modelos y regímenes que muchas veces son frenados o destruidos por la realidad y por los pueblos. La educación además de ser un jugoso negocio de empresas nacionales y extranjeras, es la plataforma y el espacio para la implementación de las políticas capitalistas, hoy neoliberales, razón por la cual es imprescindible el debate abierto y político del futuro de la educación en Colombia, impulsado desde la izquierda y los sectores revolucionarios que se piensen un nuevo país, llevando la discusión a todos los sectores populares y a las instancias institucionales y extrainstitucionales como el congreso oligárquico y las organizaciones populares como el Congreso de los Pueblos, los sindicatos, la Macha Patriótica, la plaza pública, los medios, la escuela y la academia.

 Habría que preguntarse ¿qué educación o qué, formación necesitamos? Para salir de la dependencia, la pobreza y la ignorancia, pues entre estos conceptos existen diferencias que conviene tener en cuenta para proponer una forma adecuada de generar, adquirir y aplicar conocimientos para propiciar la autonomía, la realización integral, el progreso, la libertad individual y social. También cuenta para qué país y para qué tipo de sociedad estructurar una institución que se dedique a educar y o a formar ciudadanos, o en otro caso, si no se necesita esta institución bajo la tutela del estado clasista. No se trata de negociar una reforma educativa o universitaria, a corto plazo, o de mejorar salarios a los docentes, infraestructuras y coberturas (que se tienen que luchar) sino, de diseñar desde los sectores populares una caracterización, unos contenidos y unas metodologías acordes con las visiones y necesidades de cada sector social o comunidad y del país que queremos.

 En nuestro caso, los modelos pedagógicos y estructurales atrasados impuestos desde la colonia por la iglesia católica inquisidora, encargada de la educación en todas sus etapas, primero por la corona española y luego por la llamada república, continúan hasta hoy con una supuesta constitución “laica”, que invoca “la protección de dios”, permitiendo que en la educación básica se continúe estudiando la materia religión como determinante en el pensum oficial, mientras se anulan las cátedras de historia y geografía y se limitan las de filosofía y ética. Las ciencias naturales se enseñan aisladas de los contextos económico, social y cultural, constituyendo un conocimiento teórico, mecánico repetitivo, no creativo, no investigativo ni objetivo frente a lo social. Los resultados de estas metodologías conservadoras se presentan cuando los pocos que alcanzan sus títulos profesionales –estudiantes de los sectores populares que no conocen la historia ni la realidad económica y social de su país- se sienten inútiles ante la imposibilidad de emplearse en su profesión o ven negadas las posibilidades de investigación y de contribuir al bienestar y al progreso humano de su pueblo.

 En América Latina, especialmente en Colombia, la educación superior o profesional como concreción y concentración del conocimiento académico en universidades públicas y privadas no trasciende el marco de la instrucción en pocas disciplinas que realmente tienen demanda en el mercado laboral profesional del país y en la ínfima capacidad de investigación y de innovación tecnológica. Se forma a una gran cantidad de técnicos y tecnólogos que salen a integrar el desempleo calificado o al rebusque en cualquier negocio personal o familiar (microempresa) que al poco tiempo quiebra en la competencia con las grandes empresas por la falta de un mercado o por las importaciones –si son productos manufacturados- que los TLC permiten, y los impuestos y requisitos técnicos que impone el estado a la pequeña empresa. Formación que dicta la cultura de la sumisión, la indiferencia de los profesionales ante los problemas sociales, los aísla del resto de la población, los involucra en una élite de clase media supuestamente intelectual, cuyo único interés es alcanzar un nivel de vida y de consumo igual al de sus patronos; pero siguen siendo tan esclavos como obreros no calificados, incluso menos libres que estos, en el caso de que logren acceder a un empleo.

 “Educar es depositar en cada hombre toda la obra humana que le ha antecedido; es hacer de cada hombre resumen del mundo viviente, hasta el día en que vive; es ponerlo a nivel de su tiempo … es preparar al hombre para la vida” -José Martí-

Como sujetos emancipados nos corresponde forjar en nuestros hijos una visión  objetiva y crítica de la realidad, estimular y celebrar la creatividad y la autonomía. En la formación académica y cultural de los sectores populares, promover a través de la visión de los oprimidos y excluidos, el conocimiento de nuestra historia y del mundo actual, incluyendo los últimos adelantos de las ciencias naturales, la  tecnología, los últimos descubrimientos y estudios de las ciencias sociales y humanas, los conocimientos ancestrales y actuales de nuestros pueblos. Es necesario el conocimiento y el reconocimiento del territorio urbano y rural que habitamos –local, regional, nacional-, desde la historia de las luchas sociales, su geografía, su demografía, sus culturas, sus migraciones, sus infraestructuras, sus estructuras económica, política y social, y la formación de la ciudad en el tiempo y en el espacio. En síntesis,  el conocimiento de nuestra realidad histórica y social en lo posible en los ámbitos de América Latina y el Caribe, continental y mundial.

 Una educación realmente humanista no es posible dentro del capitalismo, pues su estructura y superestructura  están diseñadas exclusivamente para el despojo y la acumulación mediante la violencia y el engaño como forma de existir; sus sistemas educativos y jurídicos represivos no son formativos, solo cumplen las funciones de adoctrinamiento e imposición de la sumisión, la obediencia y el castigo, que hacen posible la misión del capital; por lo tanto, corresponde a nuestro pueblo en su emancipación, crear nuevas formas de autoeducación.

 La nueva educación popular no puede estar encaminada a perfeccionar el sistema educativo del capitalismo ni a buscar la inclusión de los marginados en este sistema, mas bien, estimular una visión crítica en la sociedad, dotar a los sujetos de autonomía, herramientas  y conceptos idóneos para interpretar y transformar la realidad; sería una escuela desescolarizada, una academia de la calle, de los parques, que debata en las fábricas, en las oficinas en las parcelas, en los hogares; con docentes que escuchen más y manden menos, que enseñen aprendiendo en una praxis permanente, sin calificaciones ni castigos, con la risa, la alegría y el juego; llevando el laboratorio a los elementos y a las especies; una educación básica que privilegie las ciencias sociales y humanas, antes que las llamadas duras, con clases de puertas y cátedra abiertas, sin límites de edad para docentes y aprendices; que la geografía y la economía se estudien recorriendo los territorios y los centros de producción.

 Esta educación se puede realizar utilizando los medios tecnológicos y didácticos adaptados a las situaciones y necesidades concretas, con una pedagogía que rompa con el concepto clásico académico de formación y educación oficial, dando importancia al intercambio de saberes y a la consigna de que todos podemos aprender y hacer en la medida de nuestras capacidades y oportunidades; implementando metodologías democráticas de autoformación, de autoeducación  colectiva, aplicando en lo social la investigación acción participativa, como nos lo enseña el maestro Fals Borda.

 Los centros de investigación deberán estar en los barrios populares, en los campos, en los lugares geográficos y económicos que correspondan a las disciplinas estudiadas, en zonas de producción, de actividad social y cultural. Esta área del conocimiento deberá estar en permanente intercambio nacional e internacional de descubrimientos, de científicos, tesis, teorías y tecnologías (con países que opten por una visión y una aplicación humanista y humanitaria de las ciencias y las tecnologías). Sería dispersar el conocimiento para enriquecerlo con la práctica diversa, científica y los saberes populares, desestructurando las actuales universidades. En los consejos directivos de estos centros deberán participar representantes –con voz y voto- de las comunidades del lugar y de los productores, usuarios y consumidores de los productos, servicios y o disciplinas que se desarrollen en dichos territorios. La responsabilidad de la ciencia no se le puede dejar solo a los científicos, como la dirección de la guerra no se le debe asignar a los militares.


[1] El discurso del método- René Descartes. Impreso por primera vez en 1637

[2] El proyecto político de la Sociedad del Monte Peregrino: Distopía y violencia neoliberal por  Pablo Dávalos, tomado de la página web desdeabajo.info el Jueves, 04 de Julio de 2013

[3]Horizontes del vivir bien Raúl Prada Alcoreza, publicado en http://www.praxisenamericalatina

Por Gonzalo Salazar

Julio 15 de 2013

«CUADERNOS DE REENCUENTRO»

Entrevista con Julio Carlos Pérez y Pérez, escritor y exrecluta de la CIA

PARA VER EL VIDEO DE LA ENTREVISTA SEGUIR EL ENLACE SIGUIENTE:

http://actualidad.rt.com/programas/entrevista/view/99687-entrevista-perez-escritor-exrecluta-cia

¿Cuáles son las pruebas de que el 11-S fue algo fabricado por el gobierno estadounidense? ¿Quién asesinó al embajador Stevens en Libia? ¿Cómo logró Snowden descubrir la maquinaria represiva de EE. UU.? Estos y otros secretos que guarda EE.UU. sobre su “proyecto del nuevo orden mundial”, revela Julio Carlos Pérez y Pérez, escritor y exrecluta de la CIA en Entrevista a RT.

Publicado: 11 jul 2013 | 15:30 MSK

YOANI SÁNCHEZ, LA BLOGUERA CUBANA, HA AMASADO 750 MIL DÓLARES EN NOMBRE DE «LA LIBERTAD»

“No le veo sentido a dar dos conferencias por solo 5 mil euros”, afirmó Yoani Sánchez en un mail que fue hackeado. Lo dijo luego de haber participado en una conferencia junto a Corina Machado y Aznar.
La bloguera cubana Yoani Sánchez ha realizado una gira política por España, Perú, México, España, Italia, República Dominicana, Polonia, Suecia, Suiza, Alemania, Noruega, Holanda y Estados Unidos.Por estos viajes en nombre de “la libertad de Cuba y la salida de los hermanos Castro del poder”, afirmó que “no cobra un centavo”, que vive de la caridad de su amigos que le financian su blog.Sin embargo, la militante anti-castrista, quien se presentó en una conferencia en España organizada por José María Aznar, donde participó junto a María Corina Machado, fue sorprendida en su mentira: no realiza ponencia sin cobrar, y sus honorarios son altos.

Así lo reveló un mail suyo que fue hackeado donde ante la propuesta de realizar unas charlas, respondió: “No le veo sentido a dar dos conferencias por solo 5 mil euros”.

Esto significa entonces no solo que cobra para todas sus actividades, sino que además ya cuenta con una gran cantidad de dinero que le permite rechazar ofertas de “solo 5 mil euros”.

En efecto, la bloguera posee cuentas bancarias tanto en Europa como en Estados Unidos donde, según fuentes de todo crédito consultadas y cercanas a Yoani en Miami, cuenta con aproximadamente 750 mil dólares. Le pagan por sus conferencias, recibe dos mil euros mensuales como corresponsal para el diario español El País -el mismo que lleva adelante las campañas anti-chavistas en Europa-, y ha recibido dinero por premios a su blog, entre otras fuentes de ingreso.

La bloguera no solo es rica, sino que en nombre de “la libertad de Cuba” ha organizado un negocio rentable en alianza con la derecha internacional, que la financia como paladín de la democracia, junto a la golpista María Corina Machado.

Y no solo recoge miles de dólares, sino que goza de la libertad para poder entrar y salir de Cuba, un elemento que contrasta con el caso de Snowden, quien todavía busca la forma de poder llegar a los países que le han brindado asilo en América Latina, ya que es perseguido por el gobierno norteamericano.

Yoani Sánchez no es lo que pretende ser, ni lleva puestas las banderas que dice defender, es una pieza en la campaña mundial anticubana orquestada por el imperialismo norteamericano y sus aliados europeos, los mismos que cometieron el ataque contra el presidente Evo Morales, pero sin mentir apelando a “la libertad”.

FUENTE: LA IGUANA TV

http://www.laiguana.tv/noticias/2013/07/13/6979/YOANI-SANCHEZ-LA-BLOGUERA-CUBANA-HA-AMASADO-750-MIL-DOLARES-EN-NOMBRE-DE-LA-LIBERTAD.html

Golpe de Estado en Egipto. Y ahora Qué ?

GOLPE DE ESTADO EN EGIPTO. ¿Y AHORA, QUÉ?

Resumen:

Desde que la revolución de febrero de 2011 derrocara a Mubarak, la situación política en Egipto ha girado en torno al enfrentamiento entre los Hermanos Musulmanes y el mubakarismo sin Mubarak, principalmente representado por las cúpulas de las Fuerzas Armadas y del poder judicial. A cuya sombra se ha ido cobijando una heteróclita y poliédrica oposición movida por el adagio de que el enemigo de mi enemigo es mi amigo y dejándose querer como el laicismo anti-islamista, que propiciando concentraciones, manifestaciones y algaradas populares, ha acabado induciendo un golpe de Estado contra el poder legalmente constituido. ¿Y ahora, qué?

EL GOLPE DE ESTADO

El 30 de junio de 2012, Mohamed Morsi, presidente del Partido Libertad y Justicia (PLJ) creado por la Cofradía de los Hermanos Musulmanes egipcia tras la caída del régimen de Hosni Mubarak (11 de febrero de 2011), tomaba posesión de su cargo de presidente de Egipto, tras ganar de forma internacionalmente aceptada y validada las correspondientes elecciones presidenciales.

Un año después, el 30 de junio de 2013, en su primer aniversario como presidente, la situación le explota en las manos. Una plataforma política de reciente creación (28 de abril de 2013) que se autodenomina Tamarod (rebelión en árabe) convoca para ese día masivas concentraciones en El Cairo y en un buen número de otras ciudades egipcias, acusando al presidente Morsi y a su Gobierno de ser el culpable de la grave crisis económica que padece el país, de acaparamiento de poder desoyendo las demandas de la población y de estar intentando islamizar al país, y exigiéndole su renuncia inmediata, la constitución de un Gobierno transitorio de tecnócratas encabezado por el presidente del Tribunal Constitucional, el magistrado Maher al-Beheiry y la convocatoria inmediata de elecciones presidenciales.

Las Fuerzas Armadas reaccionan al día siguiente 1 de julio exigiendo al presidente que cumpla en 48 horas las demandas de los manifestantes. El presidente Morsi se niega a dimitir alegando la legitimidad de su cargo. Y al cumplirse el plazo de las Fuerzas Armadas de 48 horas en la tarde del 3 de julio, éstas se hacen cargo del poder mediante un golpe de Estado, que recuerda, por una parte, el de Chile del 11 de septiembre de 1973 que derrocó al presidente elegido Salvador Allende y, por otra, al del 11 de enero de 1992 en Argelia, que abortó la llegada del Frente Islámico de Salvación al gobierno de la nación.

EL CONTEXTO

Las tres acusaciones de la Plataforma Tamarod y del amplio espectro político y social que ha acabado uniéndose a ella en las concentraciones, manifestaciones y algaradas, son, en realidad, dos, casi, podría decirse incluso, reducibles a una. Porque, según los críticos, la islamización del país sólo es posible desde el acaparamiento de todos los resortes del poder, que deja a todas las demás opciones políticas sin posibilidad de expresión institucional. Y, la realidad es que el gran deterioro económico, que ya procede de los últimos años del régimen de Mubarak (probablemente la principal razón por la que estalló la revolución), no ha hecho más que empeorar desde entonces, no solamente durante los doce meses de gobierno del presidente Morsi (julio 2012-julio 2013), sino, asimismo, durante los dieciséis anteriores de gobierno del Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas, CSFAS, (febrero de 2011-junio de 2013), debido principalmente a la inestable y agitada situación política, que mantiene paralizadas inversiones e importantes sectores productivos como el turismo, retrae posibles créditos internacionales y distorsiona la normal vida laboral (huelgas, absentismo de manifestantes, interrupción de las comunicaciones, etcétera).

De forma que desde hace ya bastante tiempo, parece estar creándose en el imaginario colectivo —dentro del país, pero sobre todo fuera— la simplista (¿e interesada?) interpretación de que la crisis económica es debida a la crisis política y que ésta es debida al intencionado esfuerzo de los Hermanos Musulmanes, personalizados en el presidente Morsi, de acaparar todo el poder posible para poder islamizar las leyes y las costumbres de acuerdo con su ideología islamista. Interpretación que arrastra como coralario, todavía más simplificador, que todo el problema político egipcio es reducible a la lucha por el poder entre islamistas y laicistas (algunas veces, incluso, entre islamistas y, directamente, laicos). Pero, ¿es lo mismo el enfrentamiento entre la Presidencia y la oposición que un enfrentamiento puramente ideológico entre laicismo e islamismo?

Por una parte, ni siquiera es posible hablar en el Egipto pos-Mubarak del islamismo como si fuera una corriente política única y cohesionada, sin luchas en su seno por hacerse con el poder (o con la mayor cuota posible de él). Mucho menos de la oposición, a la que aglutinar bajo el genérico de laicista puede llegar a resultar hasta grotesco. Como islamismos, de forma sintética y solamente atendiendo a las principales formaciones pública y notoriamente enfrentadas, cabe citar desde la propia Cofradía de los Hermanos Musulmanes, con la que normalmente se identifica al islamismo, hasta los minoritarios grupos ultra-salafistas, que sin llegar a preconizar la vía armada violenta, han también presionado, desde su radical oposición a las autoridades hasta ahora en el poder, para que se impusiera un extremado rigorismo costumbrista. Pasando por los compañeros de viaje (del Partido Libertad y Justicia de los Hermanos) salafistas de al-Nur o del Partido de la Construcción y el Desarrollo (antigua Yemá Ismailiya) y por los islamistas “de la oposición” como el Partido al-Wasat, los grupúsculos de los predicadores exmiembros de la Hermandad Abdel Moneim Abdulfutú, Hazem abu Ismail o Salem al-Awa, los partidos minoritarios de inspiración sufí o los miembros de las juventudes de los Hermanos insertos en el Movimiento 25 de Enero, en Revolución Continua y probablemente hoy en la Plataforma Tamarod, protestando en su nombre en la calle contra el presidente Morsi.

Sin contar con el juego de muñecas rusas que suponía el progresivo empotramiento de la expresidencia en el Partido Libertad y Justicia (PLJ) y de éste en la Hermandad. Debiendo cada “muñeca” hacer uso de una mayor dosis de pragmatismo que sus mayores que la contienen, lo cual produce no pocos descontentos y enfrentamientos internos.

En cuanto a la oposición y descontando ya a los variados grupos —que se acaban de ver— que se auto-identifican como islamistas, unos como más y otros como menos, pero todos como oposición al conjunto de muñecas rusas Hermandad-PLJ-Presidencia, ¿quién forma esta oposición?

Una heterogeneidad de partidos, ideologías e intereses. Veamos algunos de los que más significativos para la hipótesis de este trabajo. En primer lugar, la herencia del antiguo régimen, el mubakarismo sin Mubarak (futul en árabe), representado por las cúpulas que éste dejo en las principales instituciones del país, entre ellas las de las Fuerzas Armadas y la del poder judicial, que son las que principalmente interesan a este análisis. Aliadas tácticas de los Hermanos Musulmanes al inicio de la transición y hoy día ferozmente enfrentadas a ellos. En segundo lugar, la herencia disidente (a última hora) del régimen: ¿es posible creer que personajes de la actual primera fila de la oposición como Mohamed al-Baradei o Amr Musa —dignos representantes de las élites occidentalizadas e internacionalizadas del país— podrían haber llegado a ser director de la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA) o secretario general de la Liga Árabe sin el consentimiento tácito, cuando no a propuesta, del presidente del país?

¿Son estos grupos sociales compatibles con el Movimiento 6 de Abril? Nacido al calor de las revueltas iniciadas este día del año 2008 motivadas por la significativa subida de los precios de los alimentos básicos y que continúa representando la protesta social frente a la carestía de las condiciones de vida, como lo era frente al antiguo régimen. ¿O con el Movimiento 25 de Enero? Creado en conmemoración del primer “día de la ira” egipcio por la vanguardia juvenil originaria que, al grito de kefaya! (¡basta ya!), inundó y ocupó la Plaza Tahrir (Libertad), informalmente organizada a través de las redes sociales. O con lo que probablemente es su heredera intelectual y activista, al menos en sus inicios, la Plataforma Tamarod, que ahora al grito de erhal! (vete) vuelve a inundar y ocupar las calles. O con los numerosos pequeños partidos del arco ideológico izquierdista, para quienes ser ilmani (secularista, laicista), sí es realmente una seña de identidad. O con los combativos sindicatos.

Cada una de estas opciones políticas (o la mayoría) tuvo sus representantes en la primera vuelta de las elecciones presidenciales del 23 y 24 de mayo de 2012—como los tuvo en las legislativas de noviembre de 2011-enero de 2012— pero a la segunda vuelta sólo pasaron dos. El de los Hermanos Musulmanes y el PLJ, que resultó vencedor en la segunda vuelta un mes más tarde y fue electo presidente del país, y el del mubakarismo sin Mubarak, el general Shafiq. Desde entonces, cada una de estas opciones, como tiene sentido que así ocurra, se enfrentaba a quien ostentaba el poder desde sus respectivas perspectivas cratotrópicas (de ambición de poder) e ideológicas, entre las que el laicismo va desde una auténtica convicción hasta la más pura postura táctica de conveniencia.

Esta ideológicamente múltiple y poliédrica oposición es quien realmente se ha estado enfrentando al presidente Morsi y sus apoyos, al poder político constituido, como ocurre en cualquier democracia de corte electoral. Llevando como ariete y vanguardia al sector que, aunque haya ido perdiendo poco a poco poderes formales como se verá a continuación, continúa manteniendo el poder fáctico: el mubakarismo sin Mubarak, a estos efectos principalmente representado por el poder judicial heredado del régimen anterior, respaldado en la sombra por el también heredado del régimen anterior poder militar.

 LA SECUENCIA

Puede decirse que todo empieza el 18 de noviembre de 2011, cuando, a diez días de la primera ronda de las elecciones legislativas pos-Mubarak (noviembre 2011-febrero 2012), Alí al-Selmy, viceprimer ministro para Asuntos Políticos del Gobierno de Essam Sharaf —designado primer ministro por el Consejo Superior de las Fuerzas Armadas (CSFAS), el organismo que ejerce en la práctica, desde la caída de Mubarak, las funciones de la Presidencia (Jefatura del Estado)— presenta el conocido como “documento Selmy”, según el cual, el CSFAS nombraría a ochenta de los cien miembros de la comisión constitucional que debería redactar la nueva constitución una vez celebradas las elecciones. Constitución que debería blindar a las Fuerzas Armadas (garantes del mubakarismo sin Mubarak), cuyo presupuesto sería secreto, y a quien correspondería en exclusiva presentar iniciativas legislativas relativas a ellas mismas. Documento que provoca el rechazo de todas las fuerzas políticas y vuelve a inundar las plazas de todo el país de manifestantes, debiendo finalmente ser retirado.

Cuatro meses más tarde, cuando las nuevas Cámaras salidas de las elecciones legislativas designen (marzo de 2012) a los cien miembros de la comisión constitucional, la mitad parlamentarios y la otra mitad miembros de la sociedad civil, con mayoría de diputados o simpatizantes, como es democráticamente lógico, de los dos partidos mayoritarios en ellas (PLJ y al-Nur) por haber ganado las elecciones ampliamente, el poder judicial anula (10 de abril de 2012) su composición alegando que nada decía la normativa vigente de que los miembros de la comisión pudieran ser parlamentarios (como tampoco decía nada de que no pudieran serlo). Lo que llevó a que hubiera que nombrar una nueva comisión consensuada entre el CSFAS y los partidos (7 de junio de 2012), fundamentalmente el PLJ. Además, el CSFAS se reservaba la prerrogativa de nombrar a la nueva comisión constitucional que hubiera que nombrar en caso de que la recién nombrada no fuera capaz de acabar sus trabajos en los plazos previstos (dando así la opción de obstruccionismo en caso de necesidad). El PLJ y al-Nur transigirán con la componenda para evitar una nueva versión del enero del 92 argelino, cuando ven el poder tan al alcance de sus manos.

De nuevo, el 14 de junio de 2012, a tan sólo dos días de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales a disputar entre Morsi, el representante de los Hermanos Musulmanes, y el general Shafiq, el representante del mubakarismo sin Mubarak, éstos volverán a repetir sus intentos de “golpe de Estado institucional” desde las posiciones de poder que aún ocupan. El Tribunal Constitucional declara inconstitucionales las elecciones legislativas, quedando, en consecuencia disuelta la Asamblea del Pueblo (cámara baja). Para lo que alega que algunos de los elegidos como independientes militaban en partidos políticos, aunque no habían sido presentados por ellos, lo cual mermaba las opciones de los ciudadanos independientes. Los Hermanos Musulmanes vuelven a reaccionar prudente y pragmáticamente, limitándose a tildar de política la sentencia, pero acatándola. Habrá intentos posteriores de resucitar la cámara, pero todos resultarán infructuosos. Seguirá predominando el síndrome del enero del 92 argelino.

El golpe de Estado institucional se completará el mismo 17 de junio de 2012, segundo día de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales y cuando ya se sabe que el vencedor (al menos provisional en esos momentos) es Mohamed Morsi. El CSFAS promulga unas nuevas disposiciones constitucionales —recuérdese que en tanto no se las entregase al nuevo presidente, el CSFAS seguía ejerciendo las funciones de la Presidencia— asignándose a sí mismo, ante la falta de poder legislativo constituido y en tanto no lo hubiera, las funciones de éste. El mubakarismo sin Mubarak podía haber perdido la primera batalla, el poder presidencial, pero aún mantenía el fáctico, con el que se dispuso a combatir las siguientes.

La siguiente, sin embargo, la iniciarán el propio presidente Morsi y su entorno, aprovechando, a sólo dos meses (agosto de 2012) de su investidura, no solamente su aureola, interna y externa, de primer presidente democráticamente elegido de Egipto, sino, asimismo, la favorable coyuntura de la Operación Águila, que, bajo su mandato directo, han emprendido las Fuerzas Armadas en El Sinaí, tras el asalto por comandos procedentes da la Franja de Gaza de un puesto fronterizo, con cuyas armas y vehículos intentan sin éxito internarse en Israel. La reacción presidencial es rápida y contundente. Consigue en menos de cuarenta y ocho horas el beneplácito tácito de Israel para incrementar los efectivos militares en la península muy por encima de lo establecido por los Acuerdos de Camp David. Y aprovecha la Operación Águila para no solamente vigilar el área e intentar impedir los movimientos de muyahidín por ella, sino para intentar también limpiar la zona de contrabandistas y tribus disidentes, con cuyos jefes logra llegar a acuerdos que las devuelven, al menos formalmente, al acatamiento a la autoridad estatal. Revirtiendo una situación, largamente dejada de la mano de dios, considerada como peligrosa tanto por el vecino Israel, como por el propio Egipto.

Respaldado por esta toma de autoridad como jefe de las Fuerzas Armadas y haciendo ver que sabe emplearlas para sus cometidos específicos y constitucionales como instrumento del Estado y no como facción política, el presidente Morsi dictamina, el 12 de agosto de 2012, el pase a la reserva con carácter inmediato del mariscal Tantaui, presidente del CSFAS y ministro de Defensa, del jefe de Estado Mayor, general Sami Anan y de media docena de altos cargos militares; el nombramiento como nuevo ministro de Defensa del general Abdel Fatah al-Sisi, el más joven de los miembros del CSFAS y ya no perteneciente a la generación de Mubarak y Tantaui; y la anulación de las disposiciones constitucionales del CSFAS del 17 de junio de 2012, que son remplazadas por el artículo 25 del texto constitucional aprobado en referéndum el 19 de marzo de 2011, que estipula que el CSFAS entregaría el poder al presidente que ganara las elecciones, por lo que éste en su investidura no solamente ha heredado el poder ejecutivo que hasta ese momento ostentaba el CSFAS, sino asimismo el poder legislativo que éste se había auto-adjudicado con su enmienda constitucional del 17 de junio de 2012. Un contragolpe presidencial que las Fuerzas Armadas sabrán encajar, emitiendo un comunicado en el que califican de “normales” los cambios en su cúpula y reiteran que su intención nunca fue perpetuarse en el poder, por lo que encauzada la transición y con nuevo presidente, su misión podía darse por finalizada.

Desde esta posición, Morsi ni puede ni parece interesarle la anulación de la inconstitucionalización y disolución de la Asamblea del Pueblo elegida en las últimas elecciones legislativas. No puede porque es una decisión del Tribunal Constitucional, sobre el que no tiene jurisdicción y con quien sigue enfrentado. Y no le interesa porque en estos momentos de incertidumbre política, con cada vez más sectores en contra dentro y fuera del país y con la nueva constitución en proceso de redacción, mantener en su mano los poderes legislativo y ejecutivo es una garantía de posibilidades de supervivencia.

Son los momentos en que empieza a limitarse el múltiple juego de enfrentamientos políticos a la falsa por reduccionista dicotomía islamismo acaparador —lo es en parte, efectivamente, el presidente Morsi, que reúne en su persona, en función del desarrollo de los acontecimientos, los poderes legislativo y ejecutivo— y únicamente obsesionado por introducir la sharía, frente a una oposición al parecer únicamente preocupada por evitar un Irán suní en Egipto, en el doble sentido de radical islamización forzada de la sociedad y de imposición de la misma desde el autoritarismo de la concentración de poderes. Concentración de poderes que la propia oposición sabe que es necesariamente temporal y que se acabará en el momento en que, con una nueva constitución, puedan celebrarse nuevas elecciones legislativas y la Asamblea del Pueblo (cámara baja) recupere su función. A pesar de lo cual, harán todo lo posible por retrasar ambas, temerosas, quizás, de nuevas victorias electorales, es decir, democráticas, de quien les disputa el poder.

En este sentido, una de las obstrucciones que ciertos sectores de la oposición van a plantear consiste en presentar al Tribunal Constitucional demandas de inconstitucionalidad de la comisión constitucional y de la Shura (cámara alta), que el alto tribunal acepta. La alta probabilidad de que efectivamente el Tribunal Constitucional decrete la inconstitucionalidad de ambas, debiendo empezarse otra vez todo el proceso casi desde cero y corriéndose el riesgo de que la próxima declaración de inconstitucionalidad sea de las propias elecciones presidenciales, es lo que probablemente va a incitar al presidente Morsi a ultimar su contragolpe presidencial con los decretos del 22 de noviembre de 2012, volviendo a aprovechar una nueva subida de cotización nacional e internacional, al saber erigirse en el mediador exitoso que logra detener la Operación Pilar Defensivo israelí en la Franja de Gaza, que tanto está costando a ambos contendientes. Políticamente a Israel, en sangre a los palestinos.

Decretos con los que, haciendo uso de su prerrogativa —heredada del Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas (CSFAS) al hacerse cargo de la presidencia— de ostentar la capacidad legislativa en tanto no se reelija una nueva Asamblea del Pueblo (cámara baja) en función de la nueva constitución —todavía en elaboración por esos días— se blindan las decisiones presidenciales, a la comisión constitucional y al Shura de posibles interferencias del poder judicial y se sustituye al fiscal general, que se había negado hasta entonces a dejar el cargo alegando su carácter vitalicio.

Decretos y concentración de poder presidenciales que desatan, como no podía ser de otra manera, la indignación de todo tipo de oposición, que a partir de ese momento le niega al presidente Morsi y a su entorno cualquier legitimidad y se niega a ningún tipo de negociación con ellos que no suponga su renuncia y la invalidación de todo lo alcanzado hasta ese momento, abandonando, incluso, la comisión constitucional algunos de sus miembros. Todo ello, enmascarando lo que es pura lucha política por el poder con la populista bandera del peligro islamista. Y de la que se hará principal portavoz, por su capacidad de repercusión internacional, un recién creado Frente de Salvación Nacional, que reúne a los partidos y asociaciones encabezados por personajes conocidos como Mohamed al-Baradei, Amr Musa o Hamdin Sabahi.

Una ola de rechazo que, incluso, alcanza a las propias filas islamistas en las que se producen numerosas dimisiones y disensiones y desde las cuales se oyen también numerosas condenas. Y una ola de enfrentamiento de la que es importante protagonista el sector mubakarista de la judicatura, que queda dividida por las posturas representadas principalmente por el Club de Jueces, que se niega a aceptar los decretos presidenciales, y Jueces por Egipto, dispuestos a seguir colaborando con el poder constituido. Tesitura en la que el presidente Morsi se reúne con el Consejo Judicial Supremo, llegándose al acuerdo de que los efectos de los últimos decretos presidenciales solamente afectarían a las cuestiones de soberanía que pudiesen paralizar o retrasar el proceso de transición en marcha.

Pero precisamente el abandono de los principales miembros obstruccionistas de la comisión constitucional, es lo que va a permitir a ésta acelerar sus trabajos, votar un texto definitivo el 29 de noviembre de 2012 y presentarlo al día siguiente, 30 de noviembre. El 1 de diciembre, en una auténtica carrera contra reló, el presidente Morsi convoca el referéndum de ratificación para el 15 de ese mismo mes de diciembre de 2012. Y el Tribunal Constitucional, que tenía convocatoria para dictaminar sobre la constitucionalidad de la comisión constitucional el 2 de diciembre, se reúne y decide posponer su dictamen, sin especificar si, cómo ni cuándo lo haría, en una especie de aceptación tácita del decreto presidencial que le impide revocar decisiones presidenciales relativas al proceso de transición. Una vez más, el presidente lograba ganar la batalla del tiempo.

Con el Frente de Salvación Nacional y el resto de la oposición divididos entre la propuesta de abstención y la del no, el referéndum se celebra efectivamente el 15 de diciembre de 2012, con escasa participación: el 39’2%, pero amplia aceptación: 63’8%. A pesar de lo cual, el Frente de Salvación Nacional impugna los resultados por irregularidades, provocando incomprensiblemente que el Tribunal Constitucional suspenda la convocatoria de elecciones legislativas programadas oficialmente por el Gobierno para el 22 de abril de 2013. Incomprensiblemente porque la celebración de estas nuevas elecciones legislativas, y la constitución de unas nuevas Asamblea del Pueblo y Consejo de la Shura en función de ellas, parecía ser el método más rápido y democrático de acabar con la concentración de poder presidencial.

El mubakarismo sin Mubarak judicial contratacará de nuevo el 2 de junio de 2013 —coincidiendo (¿casualmente?) con el inicio el día anterior de una huelga de jueces para protestar por la ley que está estudiando la Shura para rebajar su edad de retiro que, de aprobarse, afectaría a más de 3.000 magistrados del antiguo régimen— al declarar inconstitucionales tal como se le había pedido, por una parte, la ley que reguló la elección de la Shura alegando que ésta permitía presentarse a los escaños reservados a independientes a personas afiliadas a los partidos (la Shura no quedaba disuelta, pero sí imposibilitada para refrendar nuevas leyes) y, por otra, la que reguló la elección de la comisión electoral que había redactado la Constitución aprobada por referéndum el 15 de diciembre de 2012.

En este contexto de incertidumbre legal (ya no se sabe qué instituciones pueden o no funcionar y cuál es el cometido de cada cual) y tensión política institucional y callejera es en el que nació (28 de abril de 2013) la Plataforma Tamarod, que rápidamente se autoimpone la tarea de reunir quince millones de firmas solicitando la renuncia del presidente Morsi, la constitución de un Gobierno interino y la celebración inmediata de elecciones presidenciales. Firmas con las que piensan avalar masivas concentraciones sin límite de tiempo a partir del 30 de junio de 2013, primer aniversario de la subida al poder del presidente Morsi, hasta conseguir su renuncia.

Exigencias a las que progresivamente se van uniendo las muy diversas facciones de la heteróclita y poliédrica oposición egipcia. La oposición más clásica y conocida del Frente de Salvación Nacional, en el que cada vez se perfila más como figura prominente Mohamed al-Baradei, la de los Movimientos sociales Kafiya o 25 de Enero o la de la vieja oposición sindicalista del tipo Movimiento 6 de Abril. Apoyada en todo momento por las más prominentes figuras del mubakarismo sin Mubarak, como el general Shafik o el magistrado Maher al-Beheiry, sustituido por su correligionario Adly Mansur en mayo, pero que se mantendrá en su puesto hasta el mismo 30 de junio, día en el Mansur se hará cargo de la presidencia del Tribunal Constitucional. Oposición a la que acabarán uniéndose incluso, en una probable medida de carácter táctico ante las perspectivas que parecen vislumbrarse, los Partidos salafistas al-Nur y Construcción y Desarrollo (la antigua Jamat al-Ismailiya). Pero que inducirán también, por otra parte, a la constitución a última hora de movimientos de apoyo a la legitimidad de Morsi y su Gobierno, como la Alianza Nacional de Apoyo a la Legitimidad o las Plataformas Muhayed (partidarios en árabe) o Tagarod (imparcialidad en árabe).

Así polarizada la sociedad egipcia empezarán las concentraciones pro y contra Morsi a partir del 21 de junio de 2013. Y los enfrentamientos callejeros con cada día más muertos y heridos. Hasta el día culmen del 30 de junio. Al día siguiente 1 de julio, las Fuerzas Armadas dan a Morsi un ultimátum de 48 horas para que acceda a las peticiones de los concentrados. Al negarse éste, defendiendo la legitimidad de su cargo y Gobierno, las Fuerzas Armadas toman el poder en la tarde del 3 de julio de 2013, designan un Gobierno interino presidido por el magistrado Adly Mansur y le encargan la redacción de una nueva Constitución y la celebración de nuevas elecciones presidenciales y legislativas. El presidente Morsi y un buen número de cuadros de los Hermanos Musulmanes son detenidos.

¿Y AHORA, QUÉ?

Como en febrero de 20111, la plaza Tahrir ha propiciado la revolución (cambio drástico y violento de régimen) y el mubakarismo sin Mubarak la ha llevado a cabo. El Consejo Superior de las Fuerzas Armadas (CSFAS) se ha hecho con el poder fáctico y el Tribunal Constitucional con el institucional. Sus dos cabezas visibles y representativas, el general Abdel Fatah al-Sisi y el magistrado Adly Mansur ya ostentaban estos títulos con Mubarak y bajo su régimen desarrollaron sus carreras, prosperaron profesionalmente y ocuparon importantes cargos de carácter político, aunque ambos fueron designados para los altos puestos que ocupaban el 2 de julio de 2013 por el derrocado presidente Mohamed Morsi, probablemente por ser de los menos inflexibles dentro de sus correligionarios.

1 Vega Fernández, Enrique, “Desarrollo de los procesos políticos en el Magreb”, en Monografía 133 Análisis y evaluación de la estabilidad en el Magreb, de la EALEDE (CESEDEN), mayo 2013, pp. 15-27.

Han prometido elecciones presidenciales y legislativas. Pero la incógnita no es si realmente las va a haber, que es difícil pensar que no las vaya a haber (el cuándo es otra cuestión, de no baladí importancia), sino si a ellas se podrán presentar los Hermanos Musulmanes (y otros grupos islamistas más o menos rigoristas) y en qué condiciones, porque a menos de 48 horas del golpe de Estado ya había empezado la caza de brujas de dirigentes de la Cofradía con acusaciones tan peregrinas como “haber insultado al sistema judicial” o “conspiración” por haber incitado a abrir fuego a los defensores de la sede de la Cofradía en El Cairo el 30 de junio de 2013, cuando ésta estaba siendo asaltada (terminaría saqueada e incendiada, sin muertos ni heridas de bala). Una situación que parece presentar demasiadas similitudes con el golpe de Estado de Argelia del 11 de enero de 1992, que acabo trayendo una guerra civil de 200.000 muertos. Aunque ésta no parece ser la hipótesis más probable.

Supongamos que se les deja volver a presentarse, bajo la misma sigla del PLJ o de cualquier otra, y en unas condiciones que no amedranten demasiado a presentarse o a votarles. Y que vuelven a ser la lista (o el candidato) más votada, lo cual no es nada improbable porque, después de todo, piensen lo que piensen, nos guste o no, han ido ganando todas las citas electorales y referendos que hasta ahora —con mayor o menor pulcritud democrática— se han celebrado en Egipto desde la revolución del 11 de febrero de 2011. En este caso, ¿nueva versión de la plaza Tahrir? ¿Revolución Continua?2

2 No se olvide que precisamente así “Revolución Continua” se autodenomina uno de los variados grupos salidos de la vanguardia juvenil originaria que ha estado presente en los múltiples Tahrir egipcios, primero contra Mubarak, después contra el gobierno del CSFAS, más tarde contra Morsi y, ahora mismo, ahí continúan con consignas del tipo “derrocar, derrocar al gobierno militar”, que son las mismas que los partidarios de Morsi gritan en la concentración de enfrente.

Supongamos que no se les deja presentarse (o se les deja bajo condiciones en las que sea imposible su victoria electoral). Es decir, que gana cualquiera de las otras opciones (porque candidato único es materialmente imposible que haya) que han conformado durante el último año, y especialmente desde noviembre de 2012, la, como ya se ha señalado varias veces, diversa y poliédrica oposición supuestamente laicista. ¿Qué permite suponer que las castigadas y cada vez más empobrecidas masas egipcias van a ser más benévolas con esta nueva opción de lo que han sido con el último Mubarak, con el CSFAS o con Morsi? ¿Qué permite suponer que no va a haber nuevos Tahrir contra ella?

¿O de verdad puede creerse que la deteriorada situación económica egipcia puede resolverse en cuestión de pocos meses? ¿Y que la mentalidad musulmana y tradicionalista de la mayoría de los egipcios puede modificarse en pocos meses? ¿O es que se van a retrasar las siguientes elecciones tanto como para que aquélla esté resuelta y ésta modificada? ¿O es que la siguiente opción piensa imponerse a sangre y fuego? En definitiva, ¿y ahora, eliminado el supuesto demonio islamista, qué?

A MODO DE COMENTARIO FINAL

En Europa, solamente Alemania ha condenado el golpe de Estado. Ni siquiera la Unión Europea. En el mundo musulmán, sólo Turquía. En Oriente Próximo, solamente Catar. Estados Unidos y el resto se han limitado a aconsejar a los egipcios que sean buenos a partir de ahora.

Enrique Vega Fernández*

Profesor UNED

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*NOTA: Las ideas contenidas en los Documentos de Opinión son de responsabilidad de sus autores, sin que reflejen, necesariamente, el pensamiento del IEEE o del Ministerio de Defensa.

FUENTE: http://www.ieee.es/Galerias/fichero/docs_opinion/2013/DIEEEO63-2013_Egipto…y_ahora…que_EnriqueVega.pdf

http://iugm.es/adefal/inicio/investigadores/enrique-vega-fernandez/

Comunicado de los Estados Partes del MERCOSUR

Comunicado de los Estados Partes del MERCOSUR

Los Estados Partes del MERCOSUR expresan su indignación y firme rechazo por la revocación infundada de los permisos de sobrevuelo y aterrizaje previamente concedidos por autoridades de algunos países europeos al avión que trasladaba al Presidente del Estado Plurinacional de Bolivia, Evo Morales, el día de ayer.

 Dichos actos inamistosos e injustificables a los cuales fue sometido el Presidente Evo Morales son incompatibles con las prácticas internacionales, con las normas de buena convivencia entre naciones soberanas y con el derecho internacional. Aún más grave, han puesto en serio riesgo la seguridad del jefe de Estado boliviano y la de su comitiva.

 La actitud de dichas autoridades constituye una grave ofensa no solo al Estado Plurinacional de Bolivia, en proceso de adhesión al MERCOSUR, sino también a todo el MERCOSUR, lo que exige una pronta aclaración y las correspondientes excusas.

 Nuestros países condenan la retención injustificada del Presidente Evo Morales y manifiestan su pleno apoyo y solidaridad al Gobierno del Estado Plurinacional de Bolivia y en especial a la investidura del Presidente. 

 Montevideo, 3 de julio de 2013.

©Todos los derechos reservados MERCOSUR

Una coalición civil se moviliza en defensa de Edward Snowden en EEUU

Washington, 11 jul (EFE).- Una coalición civil, encabezada por CODEPINK, anunció varios actos de protesta para este jueves en Washington en defensa del ex-analista de la CIA, Edward Snowden, reclamado por Estados Unidos bajo cargos de espionaje, y para exigir el cese de la vigilancia «ilegal» dentro y fuera del país.

En un comunicado, la coalición, compuesta por grupos civiles y libertarios, dijo que el objetivo es «agradecer» a los países de América Latina que han ofrecido asilo político a Snowden, y exigir que la Agencia de Seguridad Nacional cese la «vigilancia ilegal» tanto a estadounidenses como extranjeros.

«Estamos honrando a tres países latinoamericanos por negarse a ser intimidados por Estados Unidos, y también por su compromiso por proteger el derecho universal de (…) Edward Snowden a buscar asilo», explicó Medea Benjamin, de CODEPINK.

«Les estaremos llevando tarjetas de agradecimiento firmadas por agradecidos estadounidenses para demostrar nuestro apoyo y aprecio», precisó la activista.

Según la coalición, Snowden, de 30 años, ha divulgado asuntos de «enorme interés público en Estados Unidos y el resto del mundo» pero, en vez de responder a estas preocupaciones, «el Gobierno estadounidense está más decidido a perseguir a Snowden».

En ese sentido, Michale Bochenek, director de leyes y políticas de Amnistía Internacional, calificó de «deplorable» que Estados Unidos «intente presionar a los gobiernos para bloquear los esfuerzos de Snowden de buscar asilo».

Bochenek insistió en que Snowden tiene un «derecho irrefutable, consagrado en el derecho internacional, a pedir asilo, y éste no debe impedirse».

Por su parte, Mark Weisbrot, director del Centro para Investigaciones Económicas y Políticas (CEPR, en inglés), dijo que las ofertas de asilo «son otro ejemplo de cómo en Estados Unidos nos beneficiamos de la renovada independencia de América Latina».

«Al igual que el evitar guerras y promover la justicia global, a nosotros también nos beneficia tener más naciones independientes que no puedan ser intimidadas y un mundo cada vez más multipolar», aseguró Weisbrot.

Los activistas se congregarán en Washington a partir de las 13.00 GMT y, durante cuatro horas, visitarán las embajadas de Bolivia, Nicaragua, y Venezuela, en ese orden.

Continuarán sus actos al mediodía frente a la sede del Departamento de Justicia para exigir el cese de la vigilancia a manos de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA).

Los activistas tienen previsto «protestar contra la implacable campaña de persecución» del Departamento de Justicia contra Snowden, así como denunciar que la agencia está bloqueando los esfuerzos del ex analista de la CIA de solicitar asilo.

En particular, citaron como prueba de ese presunto acoso que el Departamento de Estado revocó el pasaporte de Snowden y que el Gobierno de Washington está intimidando a gobiernos extranjeros para que no le otorguen asilo.

Los actos de protesta cuentan también con el respaldo de otros grupos como el Instituto para Estudios de Política, la Fundación para la Defensa de la Disensión, la Coalición de Derechos Civiles del Condado de Montgomery, «Restore the 4th DC», y «School of the Americas Watch».

Snowden está acusado de espionaje tras relevar la existencia de dos programas de vigilancia secretos de la NSA, y permanece fugitivo y en un limbo legal en un aeropuerto moscovita desde el pasado 23 de junio. No está claro si Snowden ha aceptado la oferta de asilo de Venezuela.

Mientras tanto, tanto Gobiernos aliados y adversarios de Estados Unidos en América Latina exigieron hoy explicaciones de Washington por la supuesta red de espionaje que puso en marcha en la región, con especial foco en Brasil, México y Colombia, tal como lo denunció Snowden.

TOMADO DE «YAHOO NOTICIAS» http://es.noticias.yahoo.com/coalici%C3%B3n-civil-moviliza-defensa-edward-snowden-eeuu-085640361.html?utm_source=dlvr.it&utm_medium=twitter

URABÁ: Mesa de trabajo por la democracia (Septiembre 21 de 1995)

INTRODUCIÓN: «Cuadernos de Reencuentro»

INSTALACIÓN

INTERVENCIÓN DE ALBERTO RUIZ SANCHEZ: DIRIGENTE CÍVICO DE URABÁ

INTERVENCIÓN DEL CONCEJAL DE MEDELLÍN GONZALO ÁLVAREZ HENAO: COYUNTURA POLITICA ACTUAL

INTERVENCIÓN DEL DOCTOR ALVEIRO PULGARÍN


INTRODUCCION

Interminables son las listas… interminables también los bárbaros actos… amplios los colchones de indiferencia que se acostumbraron a sorber la sangre «de los demás» y por esta vía se saturaron de todo sin tener tiempo para nada -más que no fuera sobrevivir y subsistir en la única alternativa que la miseria les dejó: Esperar-

La masacre de las esperanzas de estos pueblos comenzó hace mucho tiempo, las clases poderosas de estos países han pulverizado el concepto de un hombre espiritual y material con necesidades físicas, políticas, intelectuales… Que tristeza da ver convertidos nuestros pueblos en estómagos, que luchan por el pan diario, «y solo por el pan diario».

La sociedad colombiana tiene el derecho de ser una sociedad deliberativa, constitucionalmente tiene los mecanismos para que esto sea posible, pero no existe la posibilidad. El solo planteamiento de una SOCIEDAD DELIBERATIVA es de suyo una expresión con un amplio contenido y necesitaría básicamente en las condiciones actuales de nuestro país los siguientes elementos:

–  Aumento de la inversión social

–  Mejoramiento en la calidad de vida

–  Avances sustanciales en la cultura   social, en la cual los diferentes   grupos de actividad social, cultural y militar tendrían que ceder parte de   su     propia «soberanía».

–  Vuelco en la educación actual

–  Una simbología moral y ética que le   den nortes a un pueblo y una   sociedad y que los lleve por los   caminos de la fuerza que se necesita  para poder avanzar en los   descubrimientos y en la  investigación y que le den identidad   nacional a esa unidad de lo diverso   que es este país.

Lo anterior crearía un entorno apto apenas para que las semillas comiencen a crecer y esos hombres de hoy se puedan expresar en el día de mañana plenamente sin ninguna contraprestación.

Este CUADERNO DE REENCUENTRO NRO 6, tiene como objetivo fundamental difundir elementos de juicio más precisos sobre la situación de URABA, al mismo tiempo continuar dando elementos que profundicen sobre la actual crisis que vive el país.

Reproducimos documentos presentados el 21 de septiembre en un espacio amplio al que se han dado cita diversos ciudadanos del común y que han denominado como MESA DE TRABAJO POR LA DEMOCRACIA.

«Cuadernos de Reencuentro»


MESA DE TRABAJO POR LA DEMOCRACIA Nº 01 FORO POR URABA (Sep. 1995)

 

 


PONENCIA QUE PRESENTO A LA MESA DE TRABAJO SOBRE LA COYUNTURA POLÍTICA ACTUAL.

Gonzalo Alvarez Henao

Septiembre 7, de 1995

¿ES POSIBLE SALIR DE LA ENCRUCIJADA?

Los últimos tiempos están enmarcados por un cuestionamiento categórico de los modelos políticos y económicos preconcebidos que se consideraron como intocables por mucho tiempo.  Lo que convoca a una seria reflexión que conlleve a una salida novedosa, participativa y estructurada de la crisis que vive la humanidad y nuestro país, en particular.  De esta forma, se daría al traste con la perplejidad y la pasividad reinante entre la gran mayoría de los elementos de la intelectualidad progresista y del movimiento cívico y popular.

Estamos asistiendo al desarrollo de la segunda revolución industrial y tecnológica.  Los avances tecno-científicos han dinamizado los sistemas empresariales, haciendo que las relaciones sociales asuman nuevos matices poco conocidos; una cada vez mayor productividad concentrada en unos pocos emporios transnacionales que concentran más riqueza y poder que los propios países, frente a un creciente empobrecimiento de los sectores medios y los trabajadores urbanos y agrarios; una tecnología capaz de solucionar gran parte de los problemas del planeta pero destinada en lo fundamental al armamentismo y concentrada en siete grandes potencias que se disputan el control del mercado internacional, dejando de paso una estela de miseria y super explotación en los países en supuesta “vías de desarrollo”

Es este un fenómeno característico del sistema capitalista, incapaz de ofrecer a las naciones del orbe, los medios que permitan a las mayorías mejorar sus condiciones de existencia, haciendo del hombre contemporáneo un ser cada vez más alienado y sometido a unas poderosas fuerzas (la informática, la robótica, las telecomunicaciones, los medios de información etc) que por su manipulación le impiden su realización, negando cualquier tipo de opciones para una vida más humana y solidaria.

COLOMBIA EN EL ESPEJO DE LA CRISIS

El país vive momentos difíciles, se ha incrementado la violencia en el territorio patrio, su expresión más dramática se presenta en la región de Urabá por la atrocidad y la barbarie que ha alcanzado este conflicto.

La crisis no sólo es política, ética y moral, sino también económica, y se manifiesta en los cambios turbulentos y profundos que vive el país por las deformaciones que originó la incorporación de los dineros del narcotráfico a la economía,  Así mismo, por la implementación de un burdo Modelo Neoliberal impuesto por los dictados de fondo monetario internacional como punta de lanza de las grandes transnacionales, que, con medidas como la apertura económica y comercial, la privatización de las empresas más rentables del estado y los servicios públicos, la proliferación del sistema de contratación a término fijo y comercial, el desmonte de la seguridad social, están llevando a la ruina a trabajadores, campesinos, a los pequeños industriales y los sectores medios de la población, generando de paso desempleo e inseguridad.

La miseria se ha incrementado, y sin temor a equivocarnos podemos decir que con la guerra que adelanta Estados Unidos en nuestro país contra el narcotráfico por intermedio del Presidente Samper, muchos de estos dineros que en buena parte soportaban la economía colombiana ya no ingresarán, aunado a lo anterior está la declaratoria de la conmoción interior, que con sus descomunales gastos militares harán mucho más angustiosa la situación del pueblo, por la cascada de impuestos que se anuncian y por precario el presupuesto para la inversión social.

La actitud defensiva, y hasta cierto punto cómplice de buena parte de la dirigencia política es comprensible, si tenemos en cuenta que en su inmensa mayoría se encuentra cuestionada e investigada por actos de corrupción y por la filtración de dineros del narcotráfico en las campañas electorales.  Este hecho no es nuevo, en los últimos tiempos todas la campañas políticas han sido financiadas con los denominados dineros calientes y por los grandes conglomerados económicos que han impuesto a los elegidos las reglas del juego.

La apatía y perplejidad de los intelectuales y las organizaciones sociales, resultante de la actual crisis política, moral y social, contribuyen así mismo, para que la sociedad transite por un callejón sin salida, por el oscuro y cada día más estrecho laberinto creado por la denominada “clase política” que a través de consuetudinarias familias han gobernado al país en el presente siglo.  La actual situación no permite ni acepta recetas preconcebidas, es el momento de unir todas las voluntades de los demócratas consecuentes, para impedir que el país transite por el despeñadero de la guerra civil, o la consolidación de un Gobierno de corte dictatorial.

EN URABA SE ESFUMA LA VIDA

Ante la ocurrencia de las últimas masacres que han horrorizado a la opinión nacional e internacional, no podemos contentarnos con simples condenas públicas o con la espera de que las demagógicas visitas oficiales a la región, en una aparente búsqueda concretada, solucionen la problemática y arroje sus resultados.  El pánico que se ha apoderado de los pobladores por la ferocidad conque han actuado los actores de las matanzas, los gremios, los dirigentes políticos y los medios de comunicación.

Las explicaciones más comunes que se dan para explicar toda nueva matanza, es que en Urabá se libra una guerra por el predominio político, por el reparto de los territorios, que se trata de una guerra a muerte entre paramilitares y guerrilleros; en nuestra modesta opinión estos argumentos están orientados a ocultar las verdaderas causas de la tragedia que hoy viven numerosos compatriotas nuestros.

Hoy desde el recinto del Concejo de Medellín, al presentar a la mesa redonda que he convocado para analizar la coyuntura política, quiero emplazar públicamente al Presidente Samper, al Señor Procurador General de la Nación y al Defensor del Pueblo, Doctor Córdoba Triviño, para que le digan al país si es verdad o no que detrás del Conflicto de Urabá se encuentran las empresas petroleras Norte Americanas, ya que según estudios que se han elaborado, en este territorio hay más reservas de hidrocarburos que en Cusiana.

De ser así, esto explicaría por qué a pesar de contar Urabá con tanta fuerza pública, con un acuerdo de todas las fuerzas políticas, cívicas y sociales en lo que han denominado consenso de Urabá, con comisión de conciliación y con la forma de varios compromisos, no se ha podido aclimatar la paz.  Por el contrario la violencia se ha generalizado y hoy no enfrenta sólo a paramilitares y guerrilleros sino que compromete a toda la población, mientras el gobierno aparece como un espectador de lo que allí acontece.

La intelectualidad progresista, los trabajadores y las organizaciones sociales deben concitar a una profunda reflexión y unidad práctica para la búsqueda de salidas civilizadas y objetivas al conflicto de Urabá.  Reconociendo como punto de partida las causas verdaderas de la confrontación; sacando a la luz pública, con claridad y audacia, quiénes están detrás de la compra de las tierras y que intereses económicos y políticos se esconden con la radicalización de este conflicto.

EL VIRREINATO DEL EMBAJADOR NORTEAMERICANO

La situación del país es grave no sólo por el cuestionamiento moral a que viene siendo sometido el Gobierno en todas sus instancias.  El presidente Samper ha perdido, en buena parte, el control del Estado y al parecer está actuando bajo el chantaje del Gobierno de los Estados Unidos y el embajador de este país se ha convertido en un virrey, interviniendo descaradamente en los asuntos internos de nuestra patria.

Todo el proceso de la crisis lo vienen dirigiendo los Estados Unidos: han hecho del presidente Samper su prisionero y lo tienen trabajando para sus intereses.  No deja de ser preocupante el silencio que sobre este drama han guardado los intelectuales y las personalidades democráticas, lo mismo que los dirigentes políticos no comprometidos con la ola de corrupción.

El futuro del país es muy incierto, la crisis económica se acentúa y el denominado pacto social va a saltar en trizas con la cascada de alzas que se avecinan; el empleo productivo disminuye dramáticamente, en tanto crece el empleo mal remunerado e informal.  En el campo político el vacío de poder es notorio: existe una conspiración , liderada por el embajador de los Estados Unidos y por los sectores más retardatarios, no sólo contra el presidente Samper, sino también contra la estabilidad institucional y los pocos resquicios de democracia que aún existen.

Los ciudadanos colombianos que no tenemos hipotecada nuestra conciencia y que actuamos con independencia, no podemos quedarnos cruzados de brazos en este momento histórico que vive nuestra patria, hay que liderar un movimiento nacional por la dignidad y la soberanía, por ello es indispensable adelantar una campaña por el retiro del Virrey Frechette, en defensa de los aspectos positivos de la constitución y por una salida democrática a la crisis.

GONZALO ALVAREZ H.

Concejal de Medellín.

Septiembre 7, de 1995

 


PALABRAS DE INSTALACIÓN

Saludo a la Mesa, a la Alcaldesa de Apartadó, a los miembros de los cuerpos colegiados del Estado, a las personas desplazadas de Urabá a los representantes del gobierno seccional, miembros de la Procuraduría y a todos los asistentes.

QUE ES LA MESA DE TRABAJO POR LA DEMOCRACIA.

Somos un grupo de ciudadanos, gentes del común, sin ninguna vinculación política en particular, abiertos a todas las personas, mujeres y hombres, sin distingo de credo religioso, filiación política, condición económica o social y dispuestos a acoger todas las iniciativas que procuren una verdadera democracia para la región y el país, una democracia que para que sea real, deberá promover un clima de paz con justicia social.

No somos el Estado ni hacemos parte del gobierno.  Pero, ello no nos impide hablar desde la sociedad civil.  Ciudadanos y ciudadanas, desprovistos de cualquier autoridad política, jurídica o militar.  Tan sólo investidos de la autoridad moral que nos da nuestra condición de ciudadanos (as), honestos trabajadores de distintas profesiones u oficios, intelectuales vinculados al arte o al mundo académico, amas de casa, jóvenes y también desempleados.  En fin, somos seres humanos que apelamos a la conciencia ética, al sentir que nos da nuestra condición de seres que vivimos y pensamos, dotados de razón, y seguros de que además obramos en el marco del espíritu y letra de la Constitución Política que hoy rige a Colombia.

Nos hemos convocado en este espacio público que hoy llamamos MESA DE TRABAJO POR LA DEMOCRACIA, como una iniciativa de un grupo de ciudadanos (as) que pretendemos abrir un foro permanente de reflexión y acción sobre los diversos problemas que hoy vive el país y Antioquia en particular.

Estamos profundamente conmovidos, por todos los hechos que diariamente vienen ocurriendo en nuestra amada y maltratada Colombia.  Tormentosas situaciones golpean diariamente la nación, particularmente en los últimos meses, se presenta una grave crisis de gobernabilidad, sobre la cual abundan los hechos que demuestran tal afirmación.  Los partidos políticos gobernantes y sus dirigentes han caído en un alto descrédito moral y político.  La actitud sumisa de nuestros gobernantes frente a las indebidas presiones que vienen ejerciendo desde la superpotencia internacional, con su postura hipócrita ante el problema del narcotráfico, son humillantes para la conciencia nacional.  Y, quizás lo peor de todo, resulta aterrador el macabro cuadro que configura la violencia que por estos días enluta miles de hogares a lo largo y ancho de la patria, y que aún las últimas medidas de fuerza tomadas por el gobierno central han demostrado que tampoco son solución a este baño de sangre, para no decir que ha resultado peor el remedio que la misma enfermedad.

Ante todo esto, no queremos ser testigos mudos de esta realidad.  Estamos cansados de que nuestras opiniones sean manipuladas por quienes tienen el poder económico para imponernos unas falsas “verdades”, tampoco queremos seguir callados por miedo a quienes tienen el poder de las armas de manera legal o ilegal.  Queremos pensar con nuestra propia cabeza sobre lo que acontece a nuestro alrededor, queremos opinar públicamente, deseamos que nuestras ideas también sean conocidas, pero sobre todo, queremos actuar¡.  Necesitamos aportar soluciones a esta dramática situación, queremos y podemos ser protagonistas del presente.  Queremos y necesitamos construir un presente distinto.  Estamos seguros de que entre todos podemos hacerlo.

No queremos que nuestros hijos y las futuras generaciones nos juzguen y condenen por permanecer pasivos o indiferentes ante los macabros hechos de violencia que ocurren y las graves injusticias económicas y sociales que a diario se cometen.

Consecuentes con ello, hoy iniciamos el trabajo de esta Mesa por la Democracia, tratando el tema más grave que nos duele y convoca: la situación en Urabá.

QUE PASA EN URABA?

Las dolorosas noticias que diariamente nos llegan de Urabá siguen golpeando nuestras conciencias.  En este foro escucharemos testimonios de diversas personas provenientes de Urabá, directamente afectadas y que hoy han tenido que abandonar sus tierras y sus hogares.  También dirigentes locales, respetados como la Alcaldesa de Apartadó, Gloria Cuartas, aquí presente y quien se ha convertido en símbolo de unidad y esperanza. Y a pesar de las desafinadas voces desde el gobierno central, el gobierno de Apartadó que ella encabeza sí se encuentra realmente comprometida con su pueblo.  La Doctora Cuartas, como fruto del consenso o acuerdo político multipartidista, sigue contando con el respaldo de la población que hoy espera soluciones eficaces a los graves problemas de violencia y de abandono del Estado central y departamental, en que se encuentra sumida esa región.

Cada vez se hacen más públicas las informaciones acerca de las grandes riquezas existentes en Urabá, no sólo la importancia de la tierra para la producción agropecuaria, especialmente el banano, se afirma también que allí existe tanta o más riqueza petrolera que en Cusiana, y también yacimientos de uranio, en medio del acecho de compañías nacionales y especialmente extranjeras.  Con una ubicación geopolítica estratégica por el golfo y su cercanía a Panamá.  Es en ese contexto en el cual se desenvuelve la confrontación de poderes armados, violando las más elementales normas del derecho internacional humanitario, y en donde la principal víctima de la guerra sigue siendo la población civil, desarmada, amedrentada e impotente.  Por eso afirmamos que Urabá es una zona inmensamente rica y profundamente empobrecida.¡

Desde este foro y como habitantes del Valle de Aburrá, en este día, primero que todo esperamos escuchar los testimonios de los habitantes de Urabá, de las víctimas y las diferentes personas allí implicadas, para establecer un dialogo y reflexión sobre lo que allí acontece.  Pero ante todo, aspiramos a que, desde nuestras modestas posibilidades, iniciemos acciones concretas que permitan establecer algunos cambios reales efectivos frente a esa desgarradora realidad.

 MUCHAS COSAS PODEMOS Y DEBEMOS HACER HOY POR URABA.

En el Valle de Aburrá, también estamos afectados por nuestra propia violencia y las múltiples carencias que padecen los sectores más empobrecidos de los barrios populares.  Ahora la llegada de significativos grupos de personas, desplazadas por los diversos bandos armados de Urabá, tendrán su necesario impacto en la difícil convivencia que desde ya se padece en Medellín.

La solidaridad humana con nuestros hermanos de Urabá se hace necesario, así como la toma de medidas urgentes que paralicen la guerra ya!.

No pretendemos asumir la vocería de los habitantes de Urabá, pero sí nos consideramos con la obligación de pronunciarnos desde aquí en apoyo a las soluciones que se pueden dar allá.

Estamos convencidos de que cualquier solución que se pretenda dar tiene que pasar por la aprobación y decidido apoyo de los propios habitantes de la región.

Desde esta Mesa por la Democracia exigimos del gobierno central se tomen medidas como las siguientes:

  1. Freno a la presencia de todos los grupos armados existentes en la zona, incluidos las fuerzas paramilitares, cooperativas de seguridad, etc.  No creemos ni compartimos las medidas que propugnan por una mayor militarización de la región y de la justicia, pues esto promueve más arbitrariedades, como está plenamente demostrado.
  2. Nombramiento de un Alto comisionado para la Paz en Urabá, representante directo del Presidente de la República, con capacidad ejecutiva de coordinar las distintas instancias estatales en la zona, incluidas las fuerzas armadas.  Creemos que esta medida es más positiva que continuar con el aumento de la militarización y las soluciones de fuerza.  Debe quedar claro que este Alto comisionado tiene conexión directa con el Presidente y poder de decisión, por ello no es lo mismo que la Corporación recientemente creada por el gobierno central, aunque coordinará con ella sus funciones.
  3. Conformación de un sistema local de PAZ Y CONVIVENCIA, que lo integren, además del Consejo de Seguridad, donde participan todos los alcaldes locales, una Comisión ciudadana Asesora de paz y Convivencia, con la presencia de las principales fuerzas sociales, gremiales y políticas de la región.  Los cuales deben producir un PLAN INTEGRAL DE PAZ PARA LA REGIÓN.
  4. Apoyamos la iniciativa de desarrollar un DIALOGO REGIONAL DE PAZ, el cual debe ser respaldado desde la presidencia, e implementado por las autoridades locales y con la participación de todos los actores armados y la población civil, a través de las organizaciones sociales y políticas más relevantes.  Y si para lograr esto se requiere adelantar un plebiscito en todo el país, pues lo adelantaremos.  Respaldar la propuesta de la Iglesia de que los actores armados declaren un cese unilateral del fuego.
  5. Congelamiento de la compraventa de tierras entre particulares.
  6. Mayor inversión económica en programas de tipo social para la región, de acuerdo a los planes y programas establecidos con amplia participación de la misma gente.
  7. Adelantar una consulta popular para facultar a los mandatarios locales a establecer diálogos con los actores armados, con la activa participación de organismos de la sociedad y de organizaciones internacionales que garanticen una imparcialidad e inspiren respeto y confianza entre los distintos sectores enfrentados.

Desde esta Mesa por la Democracia, convocamos a los distintos estamentos de la sociedad antioqueña y colombiana a tener una activa participación en solidaridad con Urabá y en el apoyo a las diversas iniciativas que buscan un diálogo y un acuerdo pacífico entre los distintos sectores enfrentados.

Llamamos a las organizaciones humanitarias y de protección a los derechos humanos, de carácter internacional, para que bajo la supervisión de las autoridades locales y las fuerzas sociales ejerzan una Veeduría, que verifique el cumplimiento de los compromisos del gobierno y el comportamiento de las distintas facciones armadas frente a la población civil.

 URABA: LA HISTORIA SIN FIN

“Quién no conoce la historia irremediablemente está condenado a repetirla”

 EL TERRITORIO

Desde la llegada de los españoles a tierras americanas al lugar geográfico que los nativos denominaban el Darién,  y que posteriormente los hispanos llamaron Urabá – como reconocimiento de uno de los jefes indígenas más aguerridos que hayan tenido los pueblos aborígenes de ese entonces-, en torno a este 1% del territorio colombiano se han tramado toda una serie de estrategias de dominación y control por parte de estados extranjeros y sucesivos gobiernos republicanos y departamentales, aparte de los múltiples intereses económicos de los más variados empresarios y organizaciones económicas nacionales y transnacionales.

La geopolítica precisa que aquella nación que cuente con salida al mar, tiene en ello una ventaja inigualable.  Es el caso de Urabá, que es la “salida de Antioquia al mar” , y tiene la posibilidad de conectarse con el Océano Pacífico, a través de la utilización de canales naturales existentes en el departamento chocoano, en especial el río Atrato y el río Truandó, es explicable el interés que despierta este golfo natural rodeado de ricas y fértiles tierras.

En el siglo XVII en esta región se refugiaron los piratas ingleses y holandeses -enemigos declarados de España-, en espera de saquear las riquezas y tesoros que los colonizadores españoles habían arrebatado a los pueblos indígenas.  Esto posibilitó mas adelante la instalación de colonias extranjeras en diversos puntos de su geografía, las cuales sin embargo no pudieron cristalizarse por las condiciones agrestes de la región.   En el siglo XVIII diversos científicos de renombre mundial la recorrieron en busca de desentrañar las amplias riquezas de la biodiversidad que compone a esta próspera esquina suramericana; y en el siglo XIX siendo aún parte de Colombia, en el entonces departamento de Panamá, construyen el canal interoceánico que uniría al Pacífico con el Atlántico.

A partir de este último hecho, ya no fue Urabá una utopía literaria o científica.

Hace poco más de un siglo que los estados federales y posteriormente los líderes de los recién constituidos departamentos originados en  la Constitución del 86, reiteradamente se pelearon ante el poder central la inclusión de este lugar geográfico en sus limites territoriales. Inclusive su inserción en el departamento de Antioquia, en los inicios del presente siglo, obedeció a “una negociación de alto nivel”, que separó una vez más del Chocó esta porción territorial  .

En los últimos cuarenta años Urabá fue convertida, con la asesoría y permanente control de las transnacionales de la fruta, en un potente  enclave económico bananero,  donde se presento en sus inicios una democratización de la propiedad, permitiendo el acceso al negocio del banano de muchos pequeños propietarios, propiedad que paulatinamente se ha venido concentrando en pocas manos y empresas, haciéndose evidente que sólo las grandes haciendas bananeras son las únicas que pueden quedar en el mercado mundial actual, proceso que ya se ha presentado en Ecuador y Costa Rica, con resultados desastrosos para las economías locales.  Hoy es de todos conocido que la mayor concentración de tierras en Urabá la tiene la filial de la U.F.C. (United Fruit Company), Banadex, la cual solo tiene en Urabá 5 años de funcionamiento y 34 Haciendas bananeras (aproximadamente 2.000 Hectáreas).

Ante la situación cada vez mas caótica y sin amago de soluciones, flotan en los diferentes escenarios de la vida nacional  y regional las siguientes preguntas : ¿ Que proyecto tienen los inversionistas extranjeros para Urabá ? ¿ En manos de que grupos financieros y transnacionales quedará el Puerto de Urabá que hoy con tanto  ahínco se evidencia como una realidad a corto plazo ? ¿ Será acaso el dominio de las tierras ubicadas allende la frontera bananera, hoy en manos de pequeños parceleros y colonos, lo que interesa a un grupo de intermediarios que negocian la instalación de las empresas que necesariamente se ubicarán contiguo al puerto ?.  ¿ Existe una real política nacionalista en el manejo de los recursos naturales, y en especial de los inmensos recursos petrolíferos que guarda el Urabá chocoano, así como minerales preciosos – que tanto se comenta – y radioactivos que alberga el parque de los Katíos, o simplemente estos recursos están ya adjudicados y pertenecen a empresas extranjeras ?.

En fin, ¿ es Urabá desde una visión geopolítica, el mismo “dorado” que hace quinientos años buscaron infructuosamente los extranjeros ?

¿ O es el interés por su dominación y control territorial total- lo que implica lucrarse de sus riquezas-, lo que hoy en día lleva a que se presenten los graves hechos que ya la opinión pública tan bien conoce ?.

Son estos los interrogantes que hoy el Gobierno Nacional debe precisar frente al tema de Urabá, cuando se realizan los diferentes foros y eventos que buscan solucionar la grave problemática que se viene dando allí.

LO ECONÓMICO Y SOCIAL

Está aún muy fresco para nuestra generación los sucesos de la llamada “época de la violencia”, que tantos y tantos sufrimientos, dolor y secuelas dejara en la sociedad colombiana.  Hoy, hechos los análisis objetivos acerca del fenómeno, y analizados con más calma los diferentes episodios, muchos autores sostienen y así lo han escrito   que esta fase tuvo más implicaciones económicas que las ideológicas-partidistas que otros autores y los medios masivos de comunicación han querido darle.

El proceso de violencia significó el desalojo violento de campesinos de sus pequeñas propiedades agrícolas, la incorporación de amplias  extensiones al cultivo agroindustrial que requería la naciente industria y la concentración de la tierra en manos de los que serían los caciques políticos que dirigirían los destinos de las regiones y del país.

También posibilitó esta etapa la urbanización de las ciudades colombianas, en especial las cinco que hoy son las más importantes, lo que significa de alguna manera el abaratamiento de la mano de obra, ante la oferta de personal que requerían de un empleo; y el inicio de la concentración de la riqueza nacional en unos determinados grupos empresariales.

Hoy, guardadas las proporciones, Urabá vive un proceso semejante al que se vivió en gran parte del país, entre los años 50 y 60.  Las transnacionales y los empresarios colombianos tienen planes estratégicos en Urabá y de allí vemos el impulso gubernamental  dado a obras de infraestructura tan vitales como son la pavimentación de la vía al mar (Medellín-Arboletes-Montería-Costa Atlántica), la ampliación significativa de la capacidad energética ( que hoy tiene un cubrimiento del 80% a nivel urbano ), y la certeza casi inmediata del  puerto multipropósito, entre las principales obras de desarrollo regional.

La tierra se encuentra, exceptuando el área de la agroindustria bananera y las extensiones ganaderas del norte, en manos de pequeños parceleros y colonos, en su mayoría titulada por el INCORA, y con una característica muy especial como es la de que se hallan alrededor de lo que sería el sitio definitivo del puerto proyectado.

En el aspecto político se presenta un fenómeno poco frecuente en este país y es el hecho de que el bipartidismo tradicional no tiene ningún peso, y los partidos que hacen parte del oficialismo (liberal en el caso nacional, conservador en el caso departamental) están integrados por personas que no hacen parte ni manejan negocios de los empresarios bananeros y ganaderos, presentándose una diferenciación  real entre las clases sociales que allí tienen incidencia.  A ello ayuda el hecho de que los patronos viven casi todos en Medellín, en los barrios más selectos, mientras los obreros e inclusive los empleados, viven en los municipios en las condiciones no mejores en cuanto a costo de vida, servicios sociales y sufriendo en carne propia los resultados de la violencia irracional.

Los grupos que políticamente son mayoría -en especial en el eje bananero-   no hacen parte del establecimiento oficial, lo que ha hecho que los avances por ellos liderados sufran todo tipo de trabas gubernamentales e incluso sean puestos como carne de cañón (reinsertados de Esperanza, Paz y Libertad), o víctimas de oscuros montajes (líderes de la U.P.), con el fin de minar su influencia en las masas, en especial los sectores obreros,  colonos y campesinos.

A todo este complejo panorama se le suma la óptica del papel militarista con que el estado y una parte de la sociedad civil han querido resolver los problemas objetivos y reales que en materia de servicios y desigualdades sociales se han dado en Urabá, como resultado del modelo de enclave económico que en las tres últimas  décadas ha imperado.

La constante militarización de la vida regional y de los conflictos obreros patronales, han llevado a un afianzamiento de los grupos insurgentes y últimamente de grupos paramilitares, que han buscado por todos los medios posicionarse en la región sin importar los medios utilizados.  Es así como se presentan las masacres de Honduras, La Negra, La Chinita, y el Bosque en los últimos 7 años, un promedio de 800 muertes violentas al año, más de 10.000 familias desplazadas, cientos y cientos de viudas y huérfanos; y la repetición, guardadas las proporciones, de los hechos más agudos de la violencia que ya se creían era cosa del pasado mediato.

EL ESTADO

Frente al tema de Urabá, la posición de los diferentes gobiernos nacionales y departamentales, ha sido la del “Laisses Faire- Laisses Passere”. Siendo Urabá, desde sus mismos inicios un “territorio de nadie” , que mejor que permitir que este enclave económico se desarrolle por su misma dinámica.

Así, los monopolios extranjeros pueden sacar todo el provecho que esperan y mucho más.  Los empresarios colombianos invierten allí por su propia cuenta y riesgo.  El imán en que se ha convertido Urabá para miles de desempleados ayuda a disminuir la presión sobre ciertas ciudades intermedias y en especial sobre Medellín .  La crisis de gran parte del campesinado de la costa se resuelve en parte con el éxodo que ellos hacen hacia las haciendas bananeras.  La inversión social en los diferentes municipios no es tan prioritario, pues ya se encontrara por parte de los gobiernos respectivos, la excusa respectiva, o a alguien a quien echarle  la culpa de que las cosas no marchen.

La única presencia que el Estado se ha preocupado por garantizar, es la que tiene que ver con la fuerza pública, único elemento que ha estado siempre presente -para más mal que bien-, como única institución del Estado allí; ni siquiera en lo referente a la prestación de la justicia el Estado ha hecho presencia en ese enclave, lo que de alguna manera ha puesto en entredicho  la inversión externa; como ejemplo tenemos que allí solo se establecen las oficinas del trabajo en la presente década, los palacios de justicia municipales son de reciente construcción y existe un 90% de impunidad en los casos que competen al ámbito de la justicia, por señalar solo aspectos generales.

Los gobiernos de turno solo ven a Urabá como esa región de una gran actividad económica  generadora de altos ingresos al país, al ser el banano el segundo producto de exportación y producir el 16% anual de los ingresos del Departamento de Antioquia.  Su presencia, salvo contadas excepciones, se limita a eventos pomposos de lanzamientos de múltiples planes y promesas que en la mayoría de veces solo se cumplen a medias, pues al no ser consultados con las comunidades y caer como el maná del cielo , no son aprovechados, ni controlados, ni evaluados, dándose la paradoja de que mientras más se invierte, mayor es el abandono, más crecientes son las necesidades insatisfechas de la población.

En el último año se ha dado un alto índice de violencia en el llamado “eje bananero”, hechos que han puesto a la región en primera plana de las noticias nacionales e internacionales.  Se han formado diferentes comisiones encargadas de buscarle salidas a las diferentes crisis que allí se viven, pero lo único que ha podido quedar claro es que el Estado, en sus múltiples instituciones, pero en especial en lo relativo al estamento militar, tiene mucho que ver con el auge, funcionamiento y actividad de los  llamados grupos paramilitares, que a juicio de los observadores se diferencian notablemente entre los del eje y los del norte.  Los habitantes de los municipios del eje bananero señalan como característica de los sicarios que operan en las calles de Apartadó, Chigorodó, Carepa y Turbo, el lenguaje citadino en que se expresan; y ya es voz populi que en las comunas de Medellín están reclutando jóvenes para que hagan “trabajos” en Urabá.

Es imposible, para muchos observadores, que estos grupos paramilitares funcionen tan tranquilamente, cuando existen evidencias de los lugares de concentración de los mismos.  Algo igual se puede decir del accionar de los grupos subversivos, quienes  actúan impunemente sin que el ejército adelante las acciones pertinentes para prevenir los ataques contra la población civil, ataques que siempre son anunciados con suficiente antelación.

El Estado hace presencia en Urabá a través de la fuerza pública, pero la fuerza pública, amen de militarizar los conflictos y fustigar a los habitantes de los barrios populares y veredas agrarias, siempre ha tenido una posición muy poco neutral en el tratamiento del problema de clases que vive Urabá.  En la pasada década constantemente fustigó a los líderes sindicales, acusándolos no solo a ellos sino a las organizaciones sociales de ser apéndices de los grupos armados.  En el presente momento, los mandos militares quieren culpar a los grupos políticos de los problemas que vive Urabá, pero se ha señalado reiteradamente por las O.N.G que existe omisión por parte de ellos, frente al funcionamiento y accionar de los grupos paramilitares en la zona.

Así el Estado, representado por las fuerzas militares ante la poca efectividad de las autoridades gubernamentales, no cumple el papel de rector del desarrollo y garante de los derechos de la comunidad, sino que beneficia a los empresarios en sus actividades económicas, cayendo en cierta sindicación de los sectores populares, y de sus líderes, quienes se han destacado en cristalizar sus iniciativas para sacar adelante proyectos comunitarios, muchos de ellos propiciados por las mismas entidades gubernamentales.

EL CONSENSO DE APARTADO

Las múltiples y complejas situaciones que vive Urabá agravadas por los hechos violentos que se dieron a finales del 93 y el primer semestre del 94 -reactivadas nuevamente a mediados del segundo semestre del 95-, y el señalamiento continuo de los medios de comunicación acerca de que era un problema entre los dos principales grupos políticos, con mayor espectro electoral y trabajo con las organizaciones populares, -en especial el sindicato de los obreros bananeros-, ha tergiversado totalmente el análisis que la opinión pública hace de Urabá.

A finales del 93 se comienza a vislumbrar la crisis del sector bananero, al punto que el arreglo convencional -pliego de septiembre del 93-, fue concertado entre AUGURA y SINTRAINAGRO mirando lo mejor para el sector y la región, buscando que el gobierno central ayudara en la solución de la crisis, lo que se dio a medias.  Siendo este el principal problema de la región, se buscó un acuerdo a nivel de las instancias políticas, para que en el segundo semestre del 94, en lo correspondiente a las elecciones locales y departamentales, no fuera a ser el aspecto electoral un detonante más ante la aguda situación que en lo económico y social ya vivía  la región, en especial el eje bananero.

Desde el principio se buscó el consenso en torno a la Alcaldía de Apartadó, porque este puesto  se ha convertido en el botín mas preciado, por la significación que tiene este municipio como eje del desarrollo de Urabá.  Son muchos los intereses que se juegan en lo referente al manejo de la Alcaldía de Apartadó, pues si bien Apartadó no es un súper municipio en cuanto a lo económico y social, simbólicamente tiene un gran significado porque allí se dio el establecimiento de una forma alternativa de manejo administrativo que liderada por un grupo de marcada tendencia izquierdista, contaba con un buen respaldo de los habitantes  y una muy buena imagen nacional.  Los diferentes gobernadores y otras autoridades nacionales en varias ocasiones reconocieron este aspecto.

Bien posicionada, la Administración Municipal de Apartadó, se convirtió en un objetivo estratégico para ciertos sectores con peso económico ubicados en la ciudad de Medellín, quienes desde su posición veían -y ven- improcedente el hecho de que no estén sus subalternos al frente de esta administración.  En el ambiente flotan más de una versión sobre las reuniones realizadas en Medellín y Bogotá entre empresarios, ganaderos y altos oficiales con el fín de recuperar “lo perdido”.  A nivel internacional se ha denunciado esta estrategia, que está codificada con el nombre de “operación retorno”, una de cuyas principales actividades desestabilizadoras ha sido el proceso amañado en contra de los integrantes del grupo político U.P.

El consenso, que en su momento fue un gran suceso de la vida política nacional logró llevar una esperanza a la martirizada región. Sin embargo, transcurrido un año este loable esfuerzo no ha recibido el apoyo que un gobierno interesado en la normalización de una región tan importante pueda esperar.

El actual Presidente se comprometió con un distrito especial de paz, y hoy su ministro de gobierno sostiene que esta figura no es jurídicamente viable. Los bananeros, que en su momento apoyaron esta iniciativa, ahora solicitan una mayor militarización de la región. Los empresarios, sociedad civil y organizaciones con influencia en Urabá se comprometieron a fortalecer este proceso, pero hoy para nadie es un secreto que la región se encuentra a merced de las decisiones que tomen los más bárbaros y los violentos.

Si hasta el momento el accionar de los integrantes del consenso solo se ha quedado en retórica; y si la persona que fue elegida, a juicio de muchos   de los pobladores, no ha estado a la altura de las circunstancias, es preciso señalar que este importante hecho político tiene vigencia y actualidad; y mucho más ante el recrudecimiento de acciones violentas que han afectado directamente a la población civil en los últimos meses del presente año.

Las diferentes organizaciones civiles, habitantes de Urabá y personalidades democráticas han señalado reiteradamente que la única salida posible a la grave crisis de Urabá es una solución concertada, con participación de todos aquellos que tengan que ver con Urabá.  ¿Será que el actual gobierno seguirá contemplando pasivamente – y por ende en forma cómplice – los hechos que allí se presentan, o cumple sus promesas  electorales del Distrito de Paz ?

¿Será que la sociedad  colombiana, y en especial las personas sensibles, seguimos cruzados de brazos, únicamente compadeciéndonos del baño de sangre que a diario afrontan los habitantes de Urabá?

¿Será que hacemos algo?

ALBERTO RUIZ SANCHEZ

Egresado de la ESAP Medellín

Dirigente Cívico de Urabá

Integrante del Consenso de Apartadó


INTERVENCION DEL DR. ALVEIRO PULGARIN EN EL FORO SOBRE URABA

 “Situación tan dramática como nuestra región de Urabá, tiene que tocar todo el hilo social, político y académico del país.  No hay en cualquier clase, más que todos los temas de derecho político, el estudiantado pone como referente el problema de Urabá.

Lo que observamos con la precipitad de este proceso genocida es que hay el riesgo de caer en las particularidades del genocidio, decaer en un análisis cuantitativo de nuestros muertos.  Nos parece que eso tiene peligro de perder una perspectiva política sobre la situación.

Todas las manifestaciones criminales genocidas, magnicidas, la violación de todos los derechos, las consecuencias que eso trae a la integridad psíquica de nuestras personas, el desarraigo familiar, todo este futuro para la niñez de Urabá hay que pensar en una perspectiva mucho mas amplia.

No perder la perspectiva política implica colocar el problema en la pugna internacional en el proceso de acumulación capitalista.  Alemania es rica en una enseñanza respecto al proceso de penetración del capitalismo al campo, lo llamaron la “vía prusiana”.  Ir al área rural por la vía de la violencia.  Hay que llegar el capitalismo al campo, pero exterminando al campesino.

Esa es la estrategia internacional que el eje, Tokio, Berlín, Washington, han hecho para el mundo y para los pueblos en desarrollo.

Nos tocó esta tragedia directamente en Urabá, un problema de la geopolítica, de la lucha por los recursos naturales, por otra cantidad de riquezas naturales que se gestan al interior de Urabá y que ya están preparando una infraestructura, desconociendo la población.

Nos parece que no se puede perder la perspectiva política para aclarar lo siguiente como tercer punto, primer punto que quería analizar: No nos ahoguemos en las particularidades del conflicto.  Uno no puede decir que el problema es solo de Urabá y que decir de las comunas de Medellín, de los pueblos del Llano, del Sur de Bogotá, de lo que se está viendo en Manizales, en Pereira con la eliminación de la marginalidad social por la vía de la violencia y que decir de la situación de nuestros cafeteros.

Urabá está indefensa.  A Urabá el dogmatismo comunista, capitalista, religioso, ha atomizado la sociedad y en Urabá no hay sociedad civil.

Ese daño lo padece el conjunto del pueblo colombiano y para no ser muy extensos, el conjunto de América Latina.  Hay una desintegración permanente de la sociedad.

No ahogarnos en la particularidad para no perder la perspectiva política en el sentido de caracterizar la violencia de Urabá como un mandato de las potencias bélicas en el proceso de pugna interimperialista a nivel mundial.

Se ha creído que por la crisis socialista el capitalista ya es la solución y el papa se los ha dicho muy contentos con el triunfo del socialismo, cuando el capitalismo no es la solución para la humanidad; mandato de la última encíclica del papa Juan Pablo Segundo.

Pero los capitalistas siguen siendo dogmáticos, tercos, tozudos, bárbaros, inhumanos; no cuenta sino el capital, la chequera, la contabilidad.  Para ellos el hombre es un medio, para ellos el fin es la riqueza y se ahogan en la cuerda mortal de la riqueza, porque lo único que tienen para respaldarla es la metralleta homicida y no caen en cuenta que el fusil no sirve ni para sentarse en el.  Esa es la lógica de la guerra que hay que parar desde ya.

Esto para analizar un tercer punto: La relación poder y sociedad.  En Urabá como en Colombia y como en América Latina hay una tendencia clara, escrita manifiesta, confesa del imperialismo Norteamericano; desestatizar los pueblos de América Latina, fomentar regímenes políticos, no más Estados para América Latina.  Necesitamos regímenes políticos de fuerza y así lo dejaron en la Constituyente.  Militaricemos el Estado por dentro a partir de sus instituciones civiles, militaricemos la mente de la sociedad y en este país el peligro no es la fuerza pública que está en pie de lucha, sino el peligro es la sociedad militarizada por la labor cotidiana, permanente de los medios de comunicación al servicio exclusivo de intereses foráneos y con la ayuda de una burocracia ociosa que se alimenta de este país.

Este país está ejerciendo a partir de la retórica o del discurso del poder y ahí ven a un Presidente de la República con la retórica, creyendo que el pueblo colombiano es ignorante.  Cuando la retórica no sirve, se compran las conciencias de la pequeña burguesía y de los demócratas mentirosos para hablar discursos al servicio de la estructura del poder por una paga miserable.

Y allá están, a nombre de la guerrilla en el poder, a nombre del comunismo en el poder, a nombre del evangelio en el poder, a nombre del liberalismo en el poder y a nombre de la democracia en el poder, cuando la sociedad los consideró luchadores a su servicio y hoy haciéndoles juego de testaferros de la estructura del poder.

Esto implica luchar contra la retórica o el discurso del poder, contra la burocracia o proceso de corrupción de nuestra juventud y contra la violencia como estrategia de exterminio de las potencias extranjeras.

En la dialéctica, sociedad y poder, se está imponiendo en Urabá la dialéctica del poder, abusando de la atomización de las llamadas fuerzas de izquierda han hecho al interior de la misma sociedad para impedir la construcción de la sociedad civil, única posibilidad de un poder dual contra el poder establecido.

Un poder dual implica una conciencia democrática al interior de la población.  Un poder dual no significa conciencia democrática para ascender en la estructura de poder y desde allá como dicen los campesinos “no hay cuña que mas apriete que la del mismo palo”.

No se puede seguir al interior de los dirigentes cívicos alimentando posturas de democracia de representación para alinear la voluntad de los pueblos y una vez entre bambalinas del poder, traicionar los anhelos populares.

Crisis de liderazgo democrático en el país se refleja en Urabá, donde la antropofagia ha desterrado la antropología.

Un cuarto punto en torno a esas posturas es la necesidad, tener hipótesis clara, no hay sociedad civil en Urabá como no la hay en Colombia.  Entonces, implica un proceso de construcción civil y el proceso de construcción civil, no podemos canalizarlo exclusivamente a la región olvidada de Urabá.

En concreto, participamos como hombres de la Universidad en este foro porque nos parece que estos foros tienen que ser el germen en donde Medellín se levante como sociedad civil en un paro cívico contra Urabá en la perspectiva de no quedarse Medellín como un paro cívico por la paz en Urabá, sino llamar a Cali, Bogotá, Cartagena, porque este es el problema del país, porque si nos quedamos callados, el desangre de Urabá lo va a conocer la historia como el comienzo del fin de la patria.

Eso es una tentativa larga centenaria.  No podemos olvidar este septiembre de ayer con el diciembre de 1928 la movilización popular, liderada por Jorge Eliecer Gaitán en la década del 30, permitió que el régimen corrupto de Abadía Méndez, demostrara que el teniente Cortes era un testaferro de la transnacional imperialista con dólares guardados en su baúl.  Esos “tenientes Cortés” no están ajenos hoy en Urabá, se repite la historia de 1928.

Ese movimiento de solidaridad necesita un quinto punto que nos parece importante plantear.  La perspectiva política es clara.  No podemos seguir tolerando mentiras.  Cuando hay un desate de la violencia tan sistemáticamente calculada como lo decían los líderes políticos de Urabá, es porque ya hay una política de exterminio con un proceso infraestructural y supraestructural al interior de la respectiva sociedad.

Yo invitaría a que revisáramos la historia para sacar las verdades de este conflicto y si leemos cualquier texto de derecho constitucional donde están las características del fascismo, observamos que aquí hay una arremetida fascista contra el pueblo de América Latina que en este momento es víctima  Urabá.  Eso no tiene otra denominación que fascismo ordinario.

La convocatoria social por nuestros muertos, ahí está el ejemplo de la barbarie, pero no podemos seguir llorando por nuestros muertos porque esos muertos tenían ideales; hay que proyectar los ideales de esos muertos.  Nadie habla del verdugo de Sócrates, la gente habla de Sócrates porque no ha muerto para la humanidad.  Y ese fue el discurso del compañero de Urabá, un discurso de una potencia moral socrática que alienta al espíritu para continuar en estas luchas.

Hay que rescatar la verdad de la caracterización del régimen político.  Aquí hay una tendencia claramente fascista y el proceso de construcción de sociedad civil es un movimiento socio-político contra el fascismo por la democracia.

Entonces, que implica el sexto y último punto para despedirme en esta larga tarde.  La propuesta desde la Universidad es rescatar elementos de la teoría política.  Hay una propuesta clara a partir de la constitución política de Colombia hacia el pueblo de Urabá en la perspectiva de que problema de Urabá, el pueblo colombiano sienta que es su pueblo; en términos de Ernesto Hemingway:  “cuando doblan las campanas, también doblan por mí”.

Que siente la sociedad, el pueblo de la Guajira, de Bogotá, que este crimen es el comienzo para el exterminio de todo movimiento patriótico en Colombia.  No es gratuito, no es una lucha entre locos, es toda la estrategia guerrerista que está al interior de esa región.

Si hay un programa político, tienen crisis los partidos de este país; claro, tienen crisis los partidos políticos desintegrados, todos, los alternativos y los establecimientos.  No hay credibilidad en los partidos políticos, pero si hay un programa político para aglutinar la sociedad, está en la constitución política de Colombia.

Ese movimiento patriótico en proceso de derrotar al fascismo implica plebiscito, como lo plantea el I.P.C., pero no plebiscitos abstractos por la paz.  Obvio que la paz es un deber un derecho de obligatorio cumplimiento, pero es un plebiscito por problemas concretos desde el punto de vista constitucional.

Ejemplos:  Si todo programa político constitucional consta de dos partes: la filosófica y la orgánica, en la constitución colombiana la parte filosófica o dogmática, en concreto hasta el artículo 113, ahí está todo el proyecto democrático al rededor del pueblo colombiano tiene que apropiarse para ponerlo en conocimiento de toda la población y así dar una acción política democrática constitucional y definir a partir de la lectura mediana que se haga de los 113 artículos que en este país el fascismo es subversión.  Y todo cuadro fascista es subversivo, incluyendo la presidencia de la república, Ernesto Samper Pizano.

Y cual es la ignorancia, que nuestros luchadores populares están siendo condenados a 40 años por subversivos, porque se han apropiado de la constitución y han desarrollado una acción política al servicio del proyecto constitucional?.  Se dejan condenar por subversivos y la ausencia de sociedad plantea: “que pesar lo condenaron, .pero subversivo”.

No entender que en este momento todo el proceso político que está engendrando Samper desde Gaviria, es un proyecto subversivo por una situación muy concreta, porque no están desarrollando la parte dogmática de la constitución, sino lo que están cumpliendo es la parte orgánica que se basa en la ideología de la seguridad nacional.

Entonces, el plebiscito es para derogar de que el artículo de la constitución, concretamente el artículo 350, la ideología de la seguridad nacional, porque es incompatible con el proyecto político, cuyo principal principio es la soberanía popular.

Esto es construir poder dual, eso es motivar a la sociedad civil hacia un programa concreto a defender para que ella no quede expósita ante los subversivos en el poder y permita impunemente sus ansias, “disque” como subversiva.  Es lo que dicen los campesinos: ”los pájaros tirándoles a las escopetas”.  Aquí la subversión le está tirando a la constitución, qué está aplicando:  la ideología de la seguridad nacional.

Entonces, si la paz es un deber y un derecho de obligatorio cumplimiento por mandato constitucional, lo que hay que convocar es un plebiscito para erradicar de la misma constitución, lo que ellos están aplicando en la práctica y para exigirles que los discursos de la paz, no sean más discursos, sino que la paz no es un discurso, no es una retórica, es una actitud.

De ese análisis, es la primera propuesta en términos de planteamientos del I.P.C; un plebiscito contra la ideología nacional y hay un precedente muy importante contra la ideología de seguridad nacional, la posición del general Matallana y la posición del expresidente de la Corte Suprema de Justicia, Alfonso Reyes Echandía.

Es una lucha concreta, porque ahí denunciamos la penetración del capital extranjero por la vía prusiana, por la vía de la violencia, por la vía del exterminio.  Es una forma de concientización política y patriótica, latinoamericana, folklórica, auténtica.

Segunda propuesta.  Hemos planteado que si hay un referente político para un actuar político al interior de la sociedad analfabeta.  No puede haber sociedad civil con una población analfabeta, hay que alfabetizar a nuestros obreros y campesinos.

Ese gran sociólogo y filósofo La Salle, en 1830 ante la ignorancia de la clase obrera frente al proceso político, cómo permitió que pasara a ser una clase en sí? A partir de un proyecto de lectura constitucional para una práctica política.

El proyecto constitucional es muy claro:  prima en Colombia el derecho internacional sobre el derecho interno en materia de derechos humanos y este país ha firmado el pacto de San José de Costa Rica por los derechos humanos.

Que dice el artículo 32 de la ley 16 de 1972? Estoy hablando en términos de una postura jurídico- política humanitaria, auténticamente democrática, inserta en la constitución no por voluntad de los constituyentes, sino por la lucha de la clase obrera a nivel internacional que humanizó el derecho y lo comprendió  -nada más y nada menos- en la carta de la ONU de 1948.

Esta carta de la ONU de 1948 sirvió para que todos los pactos de América Latina, entre ellos el de 1972, y se consagró que en materia de derechos humanos en Colombia, prima el derecho internacional y desde el punto de vista del derecho internacional, existe la comisión internacional de justicia que juzga a los Estados que no han cumplido con el compromiso del derecho internacional.

El gobierno de Honduras fue acusado ante la corte suprema de justicia por la masacre de dos obreros y la corte suprema d e justicia de Costa Rica, condenó al gobierno de Honduras a publicar la sentencia, pues era un gobierno homicida y a pagarle a las viudas la indemnización por la muerte de sus dos cónyuges.

El Estado colombiano ha demostrado que por omisión se es responsable y la reciente decisión respecto a un general de la repùblica por violación de los derechos humanos, no por acción sino por omisión, nos demuestra que en este país el régimen político, porque se llama Estado a lo que se somete al derecho y se llama régimen político lo que se niega el derecho.  No hay un Estado en Colombia, hay un régimen político militarista con tendencias al fascismo; subversivo, porque va contra los dictámenes de la constitución de la perspectiva del Estado de derecho.

Entonces, el plebiscito también tiene que clamar porque desaparezca la ideología nacional que es la que tiene en la impunidad el 100% de los crímenes políticos, tanto a nivel de magnicidio como genocidio en este país.

El plebiscito es por presionar a las instancias internacionales a que la comisión internacional de justicia de San José de Costa rica, asuma la investigación de todas esta masacres, inclusive, que iniciemos con los grandes homicidios de Héctor Abad Gómez, del distinguido senador Valencia; de Luis Fernando Vélez, demócrata del partido conservador.  Hay que dejar el dogmatismo, tenemos grandes demócratas en la iglesia, en la fuerza pública, al interior de los partidos tradicionales y todos han caído bajo esta órbita alucinante del fascismo.

Estas son las dos propuestas que planteamos. Quiero despedirme con dos reflexiones, una que trae el reciente periódico del I.P.C. Y de la escuela sindical:  “La guerra no tiene ningún sentido oculto pone de manifiesto lo que es, una convincente ausencia de sentido”.  Y Napoleón, en sus agonías: “qué lo mortifica Emperador? Que me pase la vida luchando con el sable contra el espíritu, para convencerme de que nunca el espíritu derrotará el sable”.

Exijamos desde ya los diálogos regionales, son constitucionales; exijámoslos sobre estos tantos muertos que llevamos encima, no repitiendo la masacre nacifascista del 23 al 48, sobre 60 millones de víctimas, atajémoslos ya!.

Esta es una burguesía que ejerce el poder para dentro, pero nada desde afuera; es una burguesía sin responsabilidad y sin carácter, débil, pusilánime, hipócrita, demagoga; no tiene legitimidad, su presidente está untado de narcotráfico hasta los tuétanos, tal como su apellido.  Su ministro Botero Zea, responde a su tatarabuelo Francisco Antonio Zea, quien también inició en 1820, peculados.

Esto es una burocracia ociosa y corrupta, sin legitimidad.  Eso no tiene porqué asustarnos porque todo poder es corrupto.  Que decir de Pericles, de Julio Cesar (el romano), de Gaviria, de los Lleras; de los López, enriquecidos con las compras de fincas y el exterminio de campesinos.

Una burocracia débil y hay un pueblo potencialmente fuerte.  En eso también acepto los planteamientos de Antonio, en el sentido del papel de la cultura:  “superemos el malestar en la cultura para superar la guerra”.

Discutiendo Einstein y Freud ante la amenaza fascista, le decía Einstein a Freud:  “me llama usted como científico de la física, a mí como científico de la psicología a que luchemos contra la guerra y no se decirle como le explico que luchemos contra la guerra”; pero voy a pensar contra la guerra -decía Freud- y le escribe a Einstein: “maestro, no hay otra forma de luchar contra la guerra que poner al frente un derecho cultural”.

Pero este proyecto cultural en Urabá necesita los derechos fundamentales:  salud, vivienda, educación, alimento, vestido; y para eso se requiere primero el respeto a la vida.

Primer punto, primera propuesta: Internacionalicemos el conflicto y por el derecho a la vida, ante la impotencia del Estado para defenderla, denunciémoslo ante la corte suprema de justicia para que se cumpla la ley 16/72”.

Alveiro Pulgarín


Publicado en: Cuadernos de Reencuento N0 6

Octubre 27 de 1995

Conozca a los terroristas protegidos por Estados Unidos

Vuelta al mundo
Martes 9 de Julio de 2013, 09:47 am

Luis Posada Carriles, Ilyas Akhmadov y líderes del movimiento Muyahidín-e-Kalq son protegidos por el Gobierno de EE.UU. (Foto: BBC)

El Gobierno de Estados Unidos (EE.UU.) que ha incluido en su lista de terroristas a naciones como Cuba, Irán, Siria y Sudán por supuestamente patrocinar actividades extremistas, da hospedaje en su territorio a asesinos no sólo de América Latina sino del mundo entero.
Uno de los terroristas que mayor protección ha recibido por parte de Washington es Luis Posada Carriles, un disidente cubano, nacionalizado en Venezuela, que trabajó para la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por su sigla en inglés) y participó en varias actividades contra el Gobierno de Cuba.
Posada Carriles participó en la fallida invasión de Bahía Cochinos, también conocida como la Batalla de Girón, una operación militar en la que tropas de cubanos disidentes, entrenados, financiados y dirigidos por la CIA intentaron invadir Cuba en abril de 1961 para formar un gobierno «provisional».
También actuó en la voladura de avión de Cubana de Aviación en 1976, en la que murieron los 73 pasajeros a bordo. La Habana llamó el siniestro «el primer ataque terrorista contra la aviación civil en el Hemisferio Occidental».

Además, Posada Carriles ha participado en varios atentados contra la vida del líder de la Revolución Cubana, Fidel Castro. El terrorista también ha sido acusado de organizar una serie de ataques contra hoteles en Cuba, en 1997, en los que murió un turista italiano. En una entrevista con el diario estadounidense The New York Times Posada Carriles dijo haber planeado esos atentados, pero después se retractó.
Un salvadoreño que paga condena en La Habana por los ataques sostuvo que fue contratado por el terrorista para colocar los explosivos.
Documentos desclasificados por la Oficina Federal de Investigación (FBI) y la CIA muestran que agentes estadounidenses recibieron información según la cual Posada Carriles estuvo involucrado en esos ataques.
Cuba y Venezuela han solicitado la extradición de este terrorista o el encausamiento y proceso en Estados Unidos, pero Washington ha rechazado estas peticiones con el argumento de que en esos países Posada Carriles sería «torturado».
En 2005, Posada Carriles fue detenido en Estados Unidos por entrar ilegalmente en el país. Tras una serie de juicios por violaciones migratorias y pese a sus vínculos con el terrorismo, fue dejado en libertad.

Asilo a terroristas

Otro de los terroristas que ha recibido el apoyo de Estados Unidos es lyas Akhmadov, antiguo líder del movimiento separatista checheno y uno de los hombres más buscados por Rusia, acusado de organizar campamentos de entrenamiento terrorista y para la insurrección armada.
En 1999, Akhmadov fue acusado por Moscú de organizar y liderar a dos mil insurgentes armados en una violenta incursión en la vecina Daguestán.
También fue subalterno del islamista radical Shamil Basayev, quien encabezó el ataque más notorio de los rebeldes separatistas contra Moscú, cuando tomaron más de mil rehenes en un hospital en Budyonnovsk (este), en 1995.
Akmadov fue designado ministro de Relaciones Exteriores del gobierno separatista de Chechenia pero poco después abandonó la región y empezó una campaña con gobiernos occidentales, organizaciones no gubernamentales y las Naciones Unidas (ONU) para pedir la «observación» de los derechos humanos en el conflicto checheno.
En dos ocasiones, visitó Estados Unidos y se reunió con altos funcionarios estadounidenses para pedir asilo político, inicialmente rechazado por el Departamento de Seguridad Interna, pero después de recibir apoyo de importantes figuras políticas estadounidenses, como la exsecretaria de Estado Madeleine Albright y el senador republicano John McCain, se le otorgó la residencia.
Rusia se opuso férreamente asegurando que tenían pruebas de su actividad terrorista y pidió su extradición, que hasta la fecha no ha sido otorgada por Washington.

Prófugos radicados en Miami
Carlos Alberto Montaner, prófugo de la justicia cubana por poner bombas en tiendas y cines en 1960, fue miembro de la red terrorista del disidente Orlando Bosch. Tiene residencias en EE.UU. y España.
Gaspar Jiménez, radica en Miami (sureste) con protección del FBI tras asesinar al diplomático cubano Dartagnan Díaz Díaz. Este prófugo de la justicia cubana es cómplice de Luis Posada Carriles.
Guillermo Novo Sampoll, terrorista, cómplice del asesinato del exministro chileno Orlando Letelier, torturador del plan Cóndor, asesino de dos diplomáticos cubanos en Argentina, cómplice de Luis Posada Carriles y condenado por terrorismo en Panamá. Radica actualmente en Miami.
Huber Matos, disidente cubano conocido por haber dirigido acciones terroristas. Sus lazos con el mundo del narcotráfico centroamericano son tan conocidos como los de su hijo, refugiado en Costa Rica y radicado en Miami.
Hugo Acha Melgar, financista de la pandilla terrorista conformada por neonazis hungaros y croatas que intentaron asesinar al presidente boliviano, Evo Morales, en 2009 en el complot de Santa Cruz (centro). Actualmente radicado en EE.UU.
Joaquim Chaffardet, exdirectivo de la policía secreta venezolana, vinculado al terrorista internacional Luis Posada Carriles. Fue formado por los servicios de inteligencia de EE.UU. en la Escuela de las Americas (SOA).
Jose Antonio Colina Pulido, responsable de atentados con bombas contra oficinas diplomáticas de España y Colombia en Caracas en 2003. Radicado en Miami con varios cómplices.
Nelson Mezerhane, financista estafador, accionista de Globovision,aparece entre los principales sospechosos del asesinato del fiscal Danilo Anderson. Desapareció de Caracas robándose siete millones de dolares. Radica en EE.UU.
Patricia Poleo, cómplice del asesinato del fiscal venezolano Danilo Anderson. Se encuentra detrás de distintas operaciones de la CIA realizadas con la embajada norteamericana de Caracas (capital venezolana) contra la Revolución Bolivariana. Radicada en Miami.
Pedro Remón, sicario de la CIA, asesino de Félix García Rodríguez y Eulalio Negrin, en Nueva York (noreste). Cómplice de Luis Posada Carriles, condenado por terrorismo en Panamá. Radicado en Miami con protección del FBI.
Raúl Díaz, condenado por ataques con explosivo C4 a dos embajadas en Caracas, ocurridos en el 2003. Radicado en Miami.
Santiago Álvarez Fernández Magriña, terrorista y traficante de armas cubanoamericano, cómplice de Posada Carriles. Radicado en Miami.

Promotor del terrorismo
Muyahidín-e-Kalq (MEK), grupo disidente que ha exhortado al derrocamiento del Gobierno de Irán y del liderazgo clerical musulmán chiita, es la principal de cinco organizaciones políticas cobijadas por la coalición Consejo Nacional de Resistencia de Irán (NCRI, por su sigla en inglés), fundada en París (Francia) en 1981 por exiliados iraníes con el propósito de crear oposición interna y externa a Teherán.
En 1997, el Departamento de Estado de EE.UU. denominó al NCRI como organización terrorista y, unos años más tarde, el FBI opinó oficialmente que la coalición era un frente del MEK.
Tras una agresiva campaña con apoyo de importantes personalidades en Washington, incluidos exdirectores de la CIA, el NCRI fue tachado de la lista terrorista por la exsecretaria de Estado Hillary Clinton, en 2012.
La decisión no sólo enardeció a Irán, que acusó a EE.UU. de ser el verdadero promotor de terrorismo internacional, sino que provocó las recriminaciones del Consejo Nacional Iraní Estadounidense, que afirmó que la medida «abre las puertas de la financiación del Congreso para que el MEK realice actividad terrorista en Irán».

El NCRI abrió en abril pasado sus oficinas en Washington a pocos metros de la Casa Blanca.

Fondos para grupos armados

Pese a que Estados Unidos ha denominado al frente Al-Nusra como una organización terrorista, Washington y sus aliados europeos han decidido adoptar medidas de apoyo financiero a los armados sirios.

El presidente de Siria, Bashar Al Assad, ha acusado en reiteradas ocasiones a EE.UU. de estar apoyando a un aliado de Al Qaeda, la misma fuerza que ha estado combatiendo desde los ataques de 11 de septiembre de 2001.
Al-Nusra persigue la meta común de derrocar al presidente Al Assad.
Algunos analistas consideran la postura de Washington en violación no sólo de las leyes internacionales sino nacionales por apoyar un grupo que ha declarado terrorista.

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TOMADO DE TELESUR